Chika despertaba en su cama y solo veía que no había dormido sola como se esperaba. En su habitación estaban sus amigas y compañeras de grado, You y Riko, aunque estas estaban acostadas en el suelo sobre futones.
La peli mandarina solo se levantó de su cama sin hacer mucho ruido para no despertar a sus amigas, aunque más porque no quería que pasaran las peleas por su cariño, como decían ellas.
Chika llegó a la cocina y solo tomó un vaso con agua y se quedó un rato en la sala mientras que encendía la televisión.
- ¿Qué noticias darán hoy? – mientras la oji carmín revisaba algunas cosas en el televisor, sus hermanas se despertaron y solo fueron a la cocina.
- Buenos días.
- Buenos días – respondió la Idol.
- ¿Siguen dormidas Riko-chan y You-chan?
- Sí, no se han despertado – decía la chica, aunque solo recordaba el lío que se vio la noche anterior para dormir.
- Que buena estuvo Titanic – decía Shima – aunque no me esperé ver a Mito llorar al final de la película.
- ¿Lloró Mito-nee?
- Sí, hubieras visto como estaba, llorando bastante y diciendo que, porque se había muerto Jack, más cuando sonó la canción del final – las palabras de la Takami mayor dejaron roja a la de en medio ya que recordó todo lo que había ocurrido durante el cine.
- ¡N-No es cierto, en ningún momento lloré!
- Sí lo hiciste Mito.
- ¡No fue así!
- ¿Qué es esto entonces? – la mayor mostró un vídeo en su celular en el que salía la Takami de en medio llorando a moco tendido por la muerte de Jack en Titanic y como había mencionado Shima, también salía cantando con el novio de esta la canción My Heart Will Go on.
- Envíame ese vídeo Shima-nee.
- ¡No! – con eso, pasaron unos minutos hasta que finalmente despertaron las amigas de la peli mandarina, aunque esta se sonrojó al verlas ya que recordó cuando pasaron las cosas en el cine.
- Buenos días Shima-san, Mito-san.
- Buenos días chicas – con eso, la peli vino tinto se fue a su casa y You se fue a la suya tomando el primer bus, no sin antes despedirse de Chika con un beso, cosa que molestó enormemente a la pianista.
- Dios, estas chicas me van a matar – suspiró la chica para entrar a su habitación, sabiendo que no había clientes ese día podría descansar, aunque ya había reservaciones para el día siguiente, así que debería estar todo limpio.
Cuando las horas pasaron y la posada estaba quedando limpia y preparada para que los clientes vinieran, recibió una llamada de parte de Mari pidiéndole salir en una salida, cosa que la dejó extrañada, aunque no tardó en recibir una llamada de parte de la rubia.
- ¿Mari-chan?
- La misma rubia sexy y la más guapa de Europa, ¿me escuchas Chikacchi?
- ¿Por qué me llamas?
- Bueno, espero que haya recibido mi mensaje, pues como ves, quiero que vengas a mi casa.
- ¿A tu casa?
- Así es, quiero hablar de forma seria contigo.
- ¿Seria? – eso extrañó a Chika ya que conocía algo a Mari como para decir que era muy extraño que actuara de ese modo ya que siempre era risueña y atrevida - ¿pasó algo malo?
- Don't worry, I just want us to talk this to each other.
- No te entendí casi nada Mari-chan, como diría el meme, no te entendí ni verga, no sé inglés.
- Solo ven a mi casa honey.
- B-Bien – con eso, la chica solo colgó y se fue a su cuarto para cambiarse, aunque siempre estaba la duda sobre lo que la rubia quería hablar.
Chika salió hacia el hotel en el que la directora de Uranohoshi vivía, aunque siempre preguntándose sobre lo que quería hablar. Llegando al puesto, solo miró a su amiga Kanan nadando un poco, mejor dicho, buceando.
- ¿Qué haces Chika? – preguntó la peli azul mirando a su interés amoroso.
- Bueno, es algo raro de explicar.
- Así que estás sola ¿eh? – río un poco la peli azul saliendo del agua con su traje de buceo mojado y mirando de reojo a la peli mandarina – messirve.
- ¿Qué dijiste Kanan-chan?
- Bueno… - antes de la peli azul de tercer año dijera algo, un yate llegaba justo a donde estaba Chika.
- ¿Qué pasa?
- Chika Takami-san, venimos de parte de la señorita Ohara a recogerla.
- ¿De Mari?
- No sabía que Mari-chan tenía un yate privado.
- Iré yo también – la peli azul salía para ir con la líder de Aqours, pero fue detenida por el conductor del vehículo - ¿Qué pasa?
- Lo siento, pero tengo ordenes de la señorita Ohara de no dejar pasar a nadie más que la señorita Takami.
- ¿Qué cosa? ¿Por qué Mari haría eso?
- L-Lo siento Kanan-chan – Chika solo se subió y el yate fue directo hacia el hotel de la familia Ohara, aunque Kanan tenía un mal presentimiento sobre todo eso.
Dejando todo eso, la peli mandarina llegaba al hotel y justo estaba la rubia con un vestido blanco.
- Hello honey! – saludó Mari – gracias por llegar lo más rápido que pudiste.
- Bueno, me dijiste que viniera rápido ¿no?
- Cierto, vamos, pasa – sin más, ambas Idols pasaron al hotel y unos minutos después, llegaron a la habitación de la chica rubia. Con dulces y todo, ambas se sentaron en los sillones.
- Bien, ¿de qué querías hablar Mari-chan?
- Bueno, es algo relacionado a ti – la mirada de ojos amarillos miraba muy fijo a la peli mandarina – y quiero que me seas franca y sincera.
- Me estás asustando Mari-chan.
- Vamos, no muero, a menos que… - la italoamericana se relamió los labios – tú quieras que dé miedo y sea tan dominante, si sabes a lo que me refiero.
- E-Este… - sin más, la chica solo tomó un vaso con lo que parecía ser jugo y lo bebió – que raro sabe.
- No te preocupes, es jugo de mandarina de la mejor calidad.
- ¿En serio?
- Sí, aunque últimamente bajó su precio.
- ¿Y cuánto valía?
- Cada cartón vale 50.000 yenes – lo dicho por Mari hizo que Chika escupiera un poco el juego.
- ¡Es demasiado caro!
- ¿En serio es tan caro? Pero si la caja valía 52.000 yenes, más bien bajó.
- Con razón sabe algo raro – antes de que se diera cuenta, la peli mandarina notó como su mirada se ponía algo borrosa, la cara de ella se puso algo roja y la cabeza le daba algo de vueltas - ¿eh? ¿Por qué hay 3 Mari-chan?
- Funcionó, amazing! – la rubia miró el jugo y solo sonrió de forma malvada – I knew aphrodisiacs work fast, but they really stood out.
- M-Mari-chan – la chica de cabello mandarina solo atinó a quitarse un poco la camisa – hace calor.
- Lo sé Chikacchi, hace calor – sonrió de forma maquiavélica la rubia y solo atinó a acercarse a Chika y sin previo aviso le dio un beso en los labios que la dejó pensativa sobre qué hacer, pero el efecto del afrodisiaco le impidió pensar con claridad y solo sus instintos primitivos la conducían.
Mari aprovechó eso para llevarla a la cama de su cuarto y de ahí, comenzar su actividad amorosa. La ropa comenzó a volar por el sitio, más siendo Mari quitándosela a Chika hasta quedar sin nada puesto.
Acto seguido, Mari se quitaba la blusa dejando expuesto su abdomen y su sostén que posteriormente se quitó para mostrar sus atributos. Sus pechos eran los más grandes del grupo, aunque fueran de talla 87, eran de un tamaño considerable, más su cintura y caderas bien proporcionadas, más siendo de familia millonaria, eso le dio un cuerpo escultural.
La rubia solo empezó a besar el cuerpo de la chica peli mandarina la cual soltaba suspiros por el placer que le provocaba la sensación de placer más el extra del efecto afrodisiaco de la bebida que había ingerido.
Chika sentía los labios de la rubia bajar por su abdomen hasta llegar cerca de su zona íntima y solo rodear el lugar, hasta que finalmente dio con los labios vaginales de la peli mandarina y hundió su lengua en ella para comenzar a complacerla.
- ¡M-Mari-chan… ah… e-espe… ra! – no paraba de gemir la chica no sabiendo lo que hacía ya que su mente estaba nublada. Mari solo sonreía sabiendo que estaba logrando su cometido.
Unos segundos después, la rubia se separó de la menor sabiendo que ahora debía venir el evento principal.
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Kanan sabía que algo pasaba en el hotel de la familia Ohara, aunque no podía llegar por métodos propios, usó un método que consideraba más sencillo y fue bucear hasta el sitio.
Sabiendo que sería un recorrido algo largo, esta optó por tener suficiente oxígeno por si pasaba algo y sin más, se lanzó al mar a nadar hacia el hotel.
- ¡Allá vamos! – Kanan comenzó a nadar como nunca hacia el hogar de su mejor amiga contando con su traje de buceo y tanque de oxígeno.
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De vuelta en la habitación de Mari…
La rubia solo miraba con deseo la entrepierna de Chika mientras esta estaba en las nubes aun con el efecto del afrodisiaco.
Sin más, Mari juntó su entrepierna con la de segundo año para comenzar a moverse lentamente y los gemidos comenzaban a hacerse sonoros en la habitación.
Con el pasar de los minutos, el placer las empezó a invadir a ambas, aunque la que lo disfrutaba como nunca era Mari ya que quería sentir más placer, por lo que aceleró más el ritmo para sentir más.
La piel de Chika era suave, era el pensamiento de la rubia mientras continuaba su actividad y esta solo miraba de reojo a la peli mandarina, aunque no notó cuando esta tomó sus pechos y comenzó a jugar con ellos, haciendo que Mari solo apretara el agarre de sus manos en la sabana de la cama.
Tenía el labio inferior mordido tratando de hacer que sus gemidos no se escucharan tan fuerte, aunque el placer la hacía sacar su instinto salvaje, más el aumento del movimiento de sus pelvis, la cosa era peor.
Ya llegando unos minutos, el clímax estaba llegando y sin más, llegó haciendo que Mari tuviese que morderse el labio para evitar dar un grito fuerte, igual Chika no lo hizo.
La rubia cayó sobre su cuerpo tratando de recuperar el aliento, aunque unos segundos después, solo cayó dormida al igual que la peli mandarina, todo por el cansancio.
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- ¡Llegué! – Kanan logró arribar a la isla en la que estaba el hotel de la familia Ohara, cabe decir que la peli azul estaba algo cansada por el nado tan largo que tuvo, sobándose los músculos por el dolor que sentía – finalmente veré que planea Mari con Chika.
Antes de que la peli azul llegara al sitio, notó como en la entrada había un letrero en el que se mencionaba que no estaban permitidas las visitas para la habitación de la rubia.
- ¡No me jodas Mari!
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Continuará…
