—CAPITULO 10: LA ILUSION—

Me tomó algo de tiempo asimilar esta situación. Un par de semanas para ser exacta, no podía pensar con claridad cuando los hijos de Twilight Sparkle tenían poco de haber salido de la ilusión, y era inconcebible que regresen. Aunque se mantendrán callados, regresaran llenos de información, de información en contra de este reino. No puedo permitir que regresen.

Mi madre seguía recluida en su habitación, otra piedra más a mi zapato. No podía dejar que la vieran en este estado, por fortuna los guardias que la custodiaban en la puerta murieron calcinados. Por lo que mis hermanas y mi tía somos testigos de aquella transformación. Pero no podía permitirme que se descontrole nuevamente. Tengo lo que necesito para poder traer a mi padre, pero necesito la manera.

Me apoye en el respaldo de mi trono mirando al techo, aquel candelabro que apenas se balanceaba por la fresca brisa de la mañana con el sonido de las aves mientras mi mente se inundaba de palabras y de ideas absurdas. No puedo matar a mi madre, aunque quisiera. Muchos ya la han visto, aunque podría matar a los que la vieron. Pero sigue siendo complicado.

—¿Qué hacer? ¿Qué hacer?

—¿Qué te consterna sobrina? —Mi tía se postro a mi lado mirando la puerta con esa sonrisa llena de paz y tranquilidad mientras yo me quemaba la cabeza por una solución.

—Está muy tranquila sabiendo que mi madre esta entre convertirse en Daybreaker o no—Mire a mi tía y ella sonrió girando la cabeza pocos centímetros. Regrese la mirada hacia la puerta con el silencio de la sala.

—Claro que estoy tranquila, ¿Qué gano si me preocupo? Mi hermana está bien, Sí. Podría convertirse en Daybreaker, pero yo sé que eso no pasara.

—¿Qué la hace estar tan segura de esto? En cualquier momento nos puede atacar y fácilmente asesinarnos.

—Porque la vi a los ojos esta mañana—Regresé nuevamente mi mirada hacia mi tía y ella mantenía una mirada apacible pero ahora veía en sus ojos una inmensa tristeza—Antes que digas algo. Sí, te desobedecí, pero por una buena causa; Quería abrazar a mi hermana una última vez si se convertía en Daybreaker.

—¿Y qué paso?

—Me acepto—Y mi tía desbordo una pequeña lagrima con la misma sonrisa firme—Cuando me abrazo me di cuenta que Daybreaker ya no volverá. Quizás tenga esa aura maligna que nos aterra sentir al estar cerca de ella, pero sigue siendo mi hermana. ¡Es Celestia!

En ese momento la puerta se abrió y mis hermanas aparecieron llenas de hollín y su ropa emanaba ascuas, fácilmente podía percibir el fétido olor a azufre de sus cuerpos. Mi tía sonrió tapándose la nariz mientras ambas caminaban con los cabellos quemados.

—¡No volveremos a ir allá arriba! —Celeste extendió su brazo molesta mientras un trozo de su vestido se desprendía de su brazo—¡Freya estuvo a punto de comernos vivas!

—¿Pues qué le hicieron? —No evite sonreír un poco mirando a mis hermanas a medio quemar mientras se detenían a un par de metros de nosotras.

—¡Nada! Solamente dijimos; Freya, nosotras haremos una casa aquí. ¡Y enfureció!

—Bueno, si eran así de directas obviamente las iba a quemar. Es su trozo de territorio, debieron haberle dado una compensación al respecto.

—¡No nos dijiste! —Me levante de mi trono y camine hacia mis hermanas mientras que Theresa se sacudía las ascuas de su vestido y el hollín de sus lentes.

—Bueno, error mío. Al menos veo que quedaron en término medio—Pase mi dedo por el hombro de Celeste riendo y sí. Tenían quemaduras de segundo grado, pero nada que su regeneración mágica solucione.

—¡Shanalotte! —Celeste se me aventó encima apoyando su cuerpo sobre mi espalda, comencé a reír mientras que Theresa nos veía con una pequeña sonrisa.

—¡Vamos Celeste! No es para tanto.

—¡¿Cómo que no es para tanto! ¡Casi nos matas!

—Tú lo dijiste. ¡Casi! —Y seguí riendo mientras caminábamos en círculos, pero nuevamente la puerta se estremeció, pero ahora había alguien más en la puerta. Phoenix Twonagasis.

Mi hermana bajo de mi espalda cambiando su expresión ante la presencia de la "eminencia" divina. Estaba más en decir que nos puso tensas a toda al ver a Phoenix sonreír creyendo que nos agrada su presencia, eso sí. No es tonta, porque siempre viene acompañada con varios guardias angelicales, unos con armas de fuego, y otros con espadas y lanzas.

—Veo que llegue en buen momento—Phoenix dio varios pasos en la sala mientras yo regresaba a mi trono sacudiéndome el hollín del vestido mientras me quitaba mi túnica para limpiarla del hollín.

—Siempre viene en buen momento, Reina—Me senté el trono con un nudo en la garganta. Apenas iba a disfrutar unas risas con mi familia hasta que esta aberración para la naturaleza apareció. No soportaba ver esa idea. "Humanos superiores" "Seres que alcanzaron la cúspide evolutiva" Es una basura—¿A qué se debe su visita?

—Creo que ya sabe que mi hija y los hijos de Twilight Sparkle ya partieron al mundo exterior—Verla ondear esas coletas rubias con esa corona de rubí me enfurecía. No debe considerarse un líder. Mi padre les permitió vivir, pero no que estuvieran a sus anchas por mi reino.

—Sí, me di cuenta. Apenas cruzaron sentí una perturbación en la tela ilusoria. Todos sabrían que partieron—Y sonreí pues sabia Phoenix a lo que me refería a eso.

—Así que sabe lo que vine a pedir ¿Verdad? —Asentí lentamente y ella dejaría atrás esa sonrisa para mostrarme sus colmillos.

—La amnistía para tu hija y los hijos de Twilight no es algo que se les pueda otorgar.

—Sabía que respondería de esa forma, por eso vengo a ofrecerle un trato. Uno que no podrá negar.

—¿Tan vulgar me crees para aceptar un trato contigo? —No me contuve y sonreí burlándome de la reina, pero ella mantendría esa sonrisa llena de hipocresía.

—Debes de aceptar el trato Shanalotte. Deben de volver sanos y salvos a su hogar.

—Podría hacer lo que dices, pero es claro que destruiría el balance que llevo años manteniendo. Una vez que salen, no pueden regresar.

—¿Por qué Shanalotte? Es obvio que no dirán nada al regresar—La mirada de Phoenix cambio un poco y su sonrisa se borró parcialmente, estaba nerviosa.

—Porque, aunque aseguren que no dirán nada, lo que vean en el exterior los dañara. Les afectara tanto que los demás lo verán diferentes y comenzaran a cuestionarse—Dudo que Phoenix sepa lo que le hizo el guardián a Equestria—Y eso es inaudito.

—¿Cuestionarse? Pero si el guardián les quito toda elección, no tienen libre-albedrio—Entonces sí sabe. Entrecerré los ojos preguntándome más sobre ella, ¿Sirve a Equestria o al guardián?

—Lo hagan o no, prefiero no arriesgarme. El guardián hizo este mundo suyo, no sabemos que es lo bueno o lo malo. Phoenix, no pienso dejar que los chicos regresen, y si regresan. Pagaran por su crimen.

Phoenix cambio su mirada, ahora me veía con enojo, no podía creer que yo me opusiera a las órdenes del guardián del mundo. Y aunque ese demonio se pare delante de mí, no cambiare de parecer.

—Así que no quiere tener los beneficios de nuestro trato—Y Phoenix saco de su bolso un objeto que me helo la sangre. No puede ser—Si perdona la vida de mi hija y de los de Twilight, le daré este objeto.

—¿Dónde lo encontró?

—¿Acaso eso importa? Su padre hizo muchas cosas estando en la tierra. Y nosotras estuvimos en la tierra en ese entonces—No sabía cómo reaccionar, era cierto. Cronológicamente, la vida de mi padre sucedió meses antes que la del guardián. Aunque hubo deformidades en el tiempo por lo que mi madre nunca conoció al guardián hasta este día, pero hay escritos que sostienen que mi madre lo conoció cuando era humano y esta lo odiaba a muerte.

—¿Dónde está? ¿Dónde lo dejaste? —Phoenix giraría lo que sostenía en las manos de la argolla mirándome con una sonrisa.

—¿Y qué harás cuando te diga dónde está? ¿Ayudaras a los niños o los mataras?

Me cerro la boca con eso, no podía oponerme ahora a lo que me estaba pidiendo, malditos celestiales. Son unas sucias bestias rastreras.

—De acuerdo, que sea como tu digas—Phoenix sonrió mientras me lanzaba el objeto, era tan pequeño que cabía en mi mano, pero hacia ruidos metálicos en el aire hasta que lo atrape con mi mano izquierda.

—Esta fuera de la ilusión, atrás del castillo de Canterlot. Entre dos grandes arbustos y un árbol a medio caer. Tiene tanque lleno—La maldita creía que ganaría. Pero siempre debo ganar ante estos fenómenos.

—Sera lo que tu digas—Di media vuelta mirando el plástico, tenía una leyenda grabada "Harley Davidson" eran las llaves de la moto de mi padre cuando vivía en la tierra, cuando secuestraron a mi madre la primera vez y viajó por el mundo con esta moto—Pero morirán por mi mano si veo que no son dignos, todas sabemos que, si mueren, este mundo se reinicia. Y será divertido saber cuántas veces morirán.

—¡¿Cómo sabes eso?! —Me dirigí a la parte de atrás de mi trono, a la salida exterior mientras escuchaba sus fuertes pisadas en la alfombra y el sonido metálico de las armaduras de sus guardias que luchaban para detenerla. Siento pena por dejar a mis hermanas y mi tía atrás, pero sé que pueden resolver eso sin mí.

Así que tengo ahora el medio de transporte. El ruido podría ser lo de menos con un buen hechizo. Pero la cosa será la gasolina. Tendré que hacer algo al respecto con eso. ¿De Phoenix? Bueno, ya no puede hacer nada, si los niños sobreviven a Llanas, respetare mi trato, pero mi clarividencia me dice que morirán al menos una centena de veces.

Camine con una gran tranquilidad por los pasillos hacia la habitación de mi madre para revisar su estado, pero dudaba si mostrarle las llaves de la motocicleta o no. No quiero alterarla más de lo que ya está, además. No la iré a ver porque quiero, es mera rutina.

Durante mi caminata no podía evitar ver por las ventanas y ver la montaña. Sentía pena por Freya, pero es donde debe ir mi madre, y no podía dejar de recordar cuando empezó la guerra contra los dragones. Tantos muertos, tanto dolor…Todo por culpa del guardián, todo para desestabilizar este reino. Y peor aún, piensan que es un héroe.

Baje por las escaleras de la servidumbre saliendo detrás de la cocina, ignore los saludos de mis súbditos, no podía apartar la mirada de las llaves. Era algo increíble, Phoenix consiguió la moto de mi padre, significa que si hay una forma de ir a la tierra. Pero ¿Qué hizo para lograrlo? No me tiene que ocultar nada, y peor aún. Lo hace a espaldas de mi clarividencia, si hay una forma. Podría salvar este mundo del apocalipsis, solo Equestres. El resto, que se quede a su suerte.

Y aquí me pregunto, mientras salgo por el patio delantero. Bajando por el mirador de Canterlot. ¿Seré capaz de traer a Twilight conmigo? Después de todo, sigue siendo una alicornio, pero ella tiene a sus hijos. No. No merece estar en el nuevo mundo, ¿Y que hay de los humanos?

Bueno, Ultra y Violeta volverán a Equestria. Eso sí lo puedo ver. Me pondré manos a la obra apenas vengan a este mundo, el artefacto de Twilight no me importa y aunque lo esconda, no me importará.

Me detuve en seco mirando por el otro lado del telón de este mundo, podía verla. Podía ver lo que tanto había escondido Phoenix, esa es la prueba de que me teme o me quiere lejos del trono. Estire mis brazos hacia el frente juntando las manos y camine suavemente por la tela atravesándola sin intensión de romperla. Y apenas mis brazos cruzaron por completo las separe metiendo mi pecho y después mis piernas para finalmente meter la cabeza y estar fuera de la ilusión.

Podía oler el azufre en el aire, pero también la gasolina. Inhale profundo, padre mío. Estarías igual de alegre como al ver a tu preciada reliquia del pasado. Pero ahora, que yo herede el manto de responsabilidad, era mi momento de heredar una de tus herramientas de justicia. Aunque la primera. Fue un obsequio anticipado.

Mire a mi alrededor, este bosque crepuscular, con sus arboles marchitos me enfurecía. Ver las hojas caídas como cadáveres por la arrogancia del guardián del mundo, maldito seas.

Mire mis pertenencias una ultima vez. Aunque dentro de Equestria parezca que me perdí por varias horas, aquí afuera pasare meses enteros, no regresare hasta descifrar como detener al guardián del mundo, pero antes de eso. Debo de ir a ver a uno de sus secuaces. Aquel que sabe lo que pasara después de la recreación del mundo.

Guardé los bidones de gasolina en mi alforja y me senté en la moto apartando con mi magia los arbustos, tengo conocimiento de como manejar estas cosas, pero necesito práctica. O quizás no.

Imbuí toda la moto con mi magia y pude materializar un escudo a su alrededor, delante de mi pude crear un visor azulado que me protegía del viento, así como un mini mapa en una esquina y tracé una ruta hacia mi destino. Aquí dice que me esperan al menos 5 horas de camino. Así que lo hare en 3.

Necesito ir a la iglesia de los búhos antes que los niños de Twilight lleguen con Llanas, sino olvidare todo lo que hice hasta el día de hoy.