¿Qué creen? volví antes de lo que esperaba.
Este capítulo se me estaba extendiendo demasiado, así que he decidido partirlo en dos...
¡Buena lectura!
Capitulo 11
Maybe I'm afraid of the way I love you
Era de noche y la estación de servicio estaba tan silenciosa como la noche en la que se había encontrado con Leon. Claire caminó despacio para entrar a la tienda de conveniencia y al abrir la puerta vió al trabajador arrodillado de espaldas a la puerta, esta vez era solo uno. "Genial, otro ratón" pensó Claire preparándose para no saltar esta vez.
-¿Hola? -dijo con precaución para llamar la atención del hombre, pero este no se levantó.
Claire se adelantó un par de pasos más y pudo ver que delante del sujeto se encontraba el otro empleado de la estación, tendido en el suelo mientras su compañero parecía inclinarse sobre él para morderle la garganta.
-¿Qué demonios? -Dijo Claire, llamando la atención del sujeto.
El hombre se levantó tambaleándose, volteó a ver a Claire y todo el aire se le escapó de los pulmones.
El otrora amable sujeto tenía el rostro totalmente desfigurado, de un color podrido. Su labio inferior había sido desgarrado, otorgándole una perpetua y aterradora sonrisa que Claire espantosamente reconoció.
La pelirroja retrocedió un par de pasos aterrorizada tratando de gritar, pero el grito se le quedó atorado en la garganta, justo en ese momento la puerta se abrió tras ella y una luz fuerte le dió en la cara, cegándola por un momento antes de ver un arma apuntándole al rostro.
-¡Espera, no dispares!
-¡Abajo! -le gritó una voz conocida, y ella obedeció tirándose de rodillas.
El recién llegado le disparó al trabajador de la estación haciéndolo caer tras de ella con un golpe sordo que la hizo saltar.
Claire abrió los ojos sorprendida sintiendo como su cuello dolía. Se había quedado dormida en el bus camino a la ciudad donde estaba su Universidad. Afortunadamente nadie iba al lado suyo, o de lo contrario se sentiría muy avergonzada.
Estaba teniendo pesadillas, claro. Con tantas cosas geniales que le habían pasado los últimos días, tenía que soñar con la maldita película de zombis que ni siquiera había terminado de ver la otra noche con Leon.
La chica sonrió al recordar la noche de películas. La noche de su primer beso con Leon. Una de sus manos viajó a sus labios casi sintiendo la sensación de los labios de León sobre los suyos.
Su corazón daba un vuelco de nuevo al recordar ese momento. Todos sus sentidos se habían coordinado para grabar el momento perfectamente.
Podía sentir la cálida mano de León sobre su rostro, su brazo enroscándose en su cintura, su cabello haciéndole cosquillas en la frente. Podía escuchar a los autos bocinando a lo lejos, y el viento soplando fuerte. Podía sentir el aroma a cuero de la chaqueta de León junto con el aroma de su colonia, una esencia tan masculina que era suficiente para hacerla suspirar.
El momento había sido perfecto, tan perfecto que a Claire se le había olvidado que debía estar en su apartamento para esperar la llamada de su hermano; cosa que no recordó hasta que escuchó el teléfono sonando cuando ambos bajaron tomados de la mano.
Claire había corrido a contestar dejando a Leon en el pasillo, y le había mentido a su hermano diciéndole que no había podido contestarle las anteriores dos veces que llamó, porque había decidido tomar un baño y ponerse una mascarilla. Leon se había reído al verla tan nerviosa hablando por teléfono con su hermano mayor, a lo que ella le respondió con el gesto más infantil, sacándole la lengua. Su hermano, que pareció dudar de su explicación al inicio, por fin le había deseado buenas noches y le recordó cerrar bien la puerta.
-Te quiero Chris, espero que todo esté bien en tu turno.-dijo la pelirroja antes de colgar la bocina.
Claire volteó a ver a Leon que aún estaba parado en el portal sonriéndole divertido.
-¿Tienes hermanos mayores? -le dijo riéndose
-Soy hijo único -le respondió el
-No sabes de lo que te pierdes
Claire hizo tronar su cuello tratando de reacomodar el cuerpo.
Chris había insistido en que tomara el bus para ir al campus. El viaje en moto era cansado e inseguro y si no pensaba tardar más de un día, no tenía sentido llevarse su moto.
-Así también tendrás una excusa para volver -le había dicho su hermano sonriéndole mientras le daba el boleto de bus que ya le había comprado
-No necesito una excusa para volver Chris, sabes que me gusta estar aquí, contigo. -le dijo mientras le daba un abrazo para agradecerle el boleto. Internamente se sentía terrible porque dentro de ella pensaba. "Además, ya tengo una excusa, una sexy excusa de ojos azules y cabello perfecto"
-Chris tengo que contarte algo -le dijo al soltarse del abrazo, poniéndose seria.
Chris imitó el gesto y asintió con expresión preocupada, ambos se sentaron en el mismo sofá en el que había estado viendo La noche de muertos vivientes con Leon la noche anterior.
El día después de sus turnos, Chris volvía a casa a las cinco de la tarde, pero Claire había hablado por teléfono con él para contarle que tenía que ir al campus, de modo que él había pasado comprando el boleto de bus antes de llegar a casa.
-Oye tranquilo, solo quiero contarte algo sobre mis pasantías… -dijo al ver la expresión preocupada de su hermano, observando cómo Chris relajaba su rostro continuó -¿Cómo te sentirías si viniera a vivir aquí por unos meses? -el rostro de Chris se iluminó y una sonrisa amplia apareció en su rostro
-Claire sabes bien que eso me encantaría, no hemos sido capaces de pasar juntos más de dos semanas desde que me uní a la Fuerza Aérea, sabes que me encanta tenerte cerca hermana, pero ¿Qué sucede con tus estudios?
-Ese es el punto, existe una pequeña posibilidad de que pueda venir a terminar mis pasantías aquí, en Racoon City… tendría que organizar el tiempo para recibir las clases que me hacen falta, pero es una posibilidad; es una de las razones por las que tengo que ir al campus -le dijo entusiasmada
-Eso sería fantástico Claire -le dijo su hermano alegremente -pero haz lo que debas hacer hermanita, sabes que sin importar que, yo te apoyo -añadió
Claire sonrió sintiendo el cálido cariño que le tenía a su hermano. Lo extrañaba ya y a penas acababa de salir de Racoon, siempre le pasaba así.
Quería de verdad poder ir a terminar sus estudios en Racoon y así poder pasar más tiempo cerca de su familia; y bueno. Leon.
Claire se sintió incómoda al instante. No podía dejar de pensar en el rubio policía, y pensar en él y su hermano en la misma oración le provocaba escalofríos, ¿que pensaría Chris si ella empezara a salir oficialmente con Leon?.
Por mucho que quisiera negarlo, le emocionaba la idea de pasar más tiempo en Racoon, porque así podría estar también con Leon, y quizá, tener una relación con él.
Sus mejillas se sentían arder al solo pensar en ello. La sorprendía lo mucho que Leon le gustaba, lo mucho que se sentía atraída por él, no solo físicamente. Sentía que había una conexión entre ambos que no podía explicar. Le asustaba, porque no habían compartido más que unos días y ella no podía sacarlo de su mente. Estaba enamorada del oficial Kennedy y eso le asustaba.
Leon esquivó el derechazo que su compañero Kevin le lanzó agachándose. Y con el impulso se levantó colocándole un uppercut en la barbilla haciéndolo retroceder tres pasos y recargarse sobre la acuerdas deteniéndose el rostro.
-¡De acuerdo! -dijo sobando su rostro con dificultad a causa de los guantes de box -tu ganas -añadió riéndose un poco -tu curriculum decía "excelentes habilidades en combate cuerpo a cuerpo"... debí creerle al maldito papel
Leon se rascó la nuca riéndose también.
-Perdón por ser tan duro abuelo -dijo en el tono cordial con el que se había acostumbrado a bromear con Kevin
-Vete al diablo Kennedy, a penas soy unos cuantos años mayor que tu
-Pero cuentan -le respondió riéndose mientras se bajaba del ring después de quitarse el protector bucal y los guantes.
-¿Qué harás esta noche? -le dijo Kevin ignorando su comentario sobre su edad haciéndolo reír aún más
-¿Por qué?
-Me tienes que invitar a una cerveza, me la debes por aflojarme los dientes
Los jóvenes policías se habían alistado para salir y estaban caminando a la salida de la estación despidiéndose de los oficiales que encontraban.
A Leon le agradaba la idea de salir a tomar una cerveza con su compañero, pero por otro lado, quería volver a su apartamento para poder hablar con Claire, aunque fuera sólo por teléfono.
Para esta hora, ella seguramente estaría en el campus, y él le había prometido estar en casa para recibir su llamada. De cualquier modo, ella le había dado su número en el campus, para que él la llamara, sin importar la hora.
Leon sonrió como un chiquillo al llegar al Jeep y recordar a la pelirroja.
La noche en la que se besaron le había sido extraordinariamente difícil conciliar el sueño. Se sentía como un niño enamorado de su vecina, y allí, en el silencio de su habitación se sobresaltó al darse cuenta.
Estaba enamorado de Claire.
Aún con tan solo unos días de conocerse y habiéndose dado tan solo un beso. Claire era una chica genial; tan natural y alegre, tan entusiasta por la vida y dispuesta a ayudar a los demás. Tan increíblemente hermosa.
Aunque eso le asustara un poco, estaba loco por esa pelirroja.
La mañana siguiente salió temprano de casa, fue a comprar café y waffles y fue directo al apartamento Redfield. Según ella le había dicho, su hermano no volvería hasta las cinco de la tarde, de modo que no había problema. No que él le tuviera miedo a Chris o algo así, pero le parecía que Claire no quería que Chris supiera que eran cercanos… ya hablarían de eso.
Leon había tocado entusiasmado la puerta y se le había hecho un nudo de ternura en el estómago al ver a una Claire recién levantada abrirle la puerta.
¿Había dicho ya que estaba loco por esa pelirroja? Ella se veía increíble incluso con pijama y expresión adormilada
-Claire lo lamento, traje algo para desayunar, siempre te he visto levantada a esta hora, no pensé que…
-Anoche me desvele viendo el cielo con cierto policia sexy -le dijo con pereza en la voz mientras se hacía a un lado dejándolo pasar mientras se reía un poco -No es cierto, quise estudiar un poco luego de que te fuiste y no me di cuenta de que se me hizo realmente tarde… igual Chris no iba estar esta mañana, por eso no me levante temprano -le explicó -muchas gracias por el desayuno
-Lamento interrumpir -dijo él con humor mientras se sentaba en el desayunador escuchándola
-¿Dame cinco minutos si? -le dijo desapareciendo por el pasillo, luego de un momento volvió con unos jeans y una sudadera floja, con el rostro más fresco y su clásica cola de caballo
-Te veías linda hace un rato igual -le dijo Leon sonriéndole, haciéndola sonrojarse
Desayunaron y conversaron amenamente un rato antes de que Leon volteara a ver el reloj.
-Debo irme -dijo con desgano
-¿acaso ya te aburriste de tu trabajo? -le dijo ella con tono burlón
-Para nada -le dijo él -solo quisiera quedarme más tiempo contigo -le dijo con tono seductor, descolocándola.
Ella le agradeció de nuevo por el desayuno y lo acompañó a la puerta, donde se detuvieron, sin estar seguros de que hacer; Leon se giró para verla.
-¿Hablamos en la noche? -le preguntó tomándola de la mano
-Claro -le dijo ella sonriéndole de manera tierna y coqueta -te llamaré después de cenar con mi hermano -añadió, a lo que él asintió.
Iba a volverse pero quiso despedirse de manera más personal, de modo que se inclinó para darle un beso en la mejilla, pero ella se volteó colocando sus labios en su camino, sorprendiéndolo gratamente.
Ella pareció preocupada de haber cometido un error bajando el rostro completamente sonrojada; pero él le colocó la mano bajo la mejilla obligándola a verlo y le depositó otro beso corto en los labios.
-Ten un buen día pelirroja. -le dijo en un susurro cariñoso
-Tu también, súper policía. -le dijo ella divertida y más roja que un tomate.
Esa noche habían hablado hasta tarde, y ella le contó que Chris le había conseguido un boleto de autobús para volver a la universidad, estaría allí un día y luego volvería. El insistió en llevarla a la estación pero ella le dijo que su hermano lo haría.
-¿Podremos hablar cuando estés en la universidad?
-Claro que si… ahora tendré que pagar más cuentas de teléfono, pero vale la pena… tu voz es tan suave como tu cabello
-¿Quién es la chica? -La voz de Kevin desde el asiento de copiloto del Jeep lo sacó de sus pensamientos
Leon lo volteó a ver sorprendido agradecido de haber terminado de aparcar el Jeep. Kevin dejó salir una risa sonora.
-Solo una chica haría sonreír así a alguien -le dijo con sorna el mayor; a lo que Leon respondió con una carcajada, antes de bajar del Jeep
-Vamos Kevin, quiero volver a casa pronto
Claire colgó la bocina sin recibir respuesta. Ya había podido hablar con Chris para contarle que había llegado bien y que al día siguiente haría todos sus trámites. Si todo salía bien, estaría de vuelta en Racoon pasado mañana.
Normalmente al llegar al campus al único que debía llamar era a Chris, pero ahora, bueno. Leon.
Quería hablar con él; después de todo no habían podido despedirse. Claire se llevó una mano a los labios con añoranza.
-¿No te contesta el super policia? -le preguntó su amiga distraída con la televisión
-Seguramente aún no está en casa.
-¿o sea que si lo estabas llamando?... ya son algo? - le preguntó curiosa
-No hagas escándalo por favor… aún no somos nada oficialmente -le dijo Claire.- La verdad es que… la otra noche nos besamos -Su amiga ahogó un chillido -y luego me llevo desayuno y pasó de nuevo… y lo cierto es que… Liv, creo que… -el sonido del teléfono sonando la interrumpió y antes de que sonara una segunda vez Claire levantó la bocina
-¿Hola? -dijo con el corazón saliéndosele por la boca
-¿Claire?
-¡Leon! -su rostro se iluminó al escuchar su voz
-Lamento llamarte tan tarde, ¿habías llamado ya?, aún no he conectado la contestadora -le dijo él con su tono amable y calmante
-Acababa de intentarlo, estuve hablando un buen rato con Chris.
-Lo lamento, hubiera vuelto antes a casa, pero Kevin insistió en que lo invitara a tomar algo como pago por haberle pateado el trasero mientras entrenamos hoy -dijo Leon haciéndola reír y contagiándose de su risa.
A Claire le pareció un sonido encantador esa risa. Su voz masculina pero suave sonaba siempre seria, y la chica se sentía especial al escucharlo relajarse tanto al hablar con ella.
-¿Cómo estuvo tu viaje? -le preguntó
-Cansado… La idea de Chris enviándome en autobús era que no me cansara tanto al conducir, pero esos autobuses no son lo más cómodo para viajar tampoco…
-Al menos no tuviste que conducir, esa carretera es un infierno, y tú en moto…
-¡Espera un momento! suenas como mi hermano -le dijo ella riendo de nuevo
Hablaron durante más de media hora. Claire le contó sus planes para el día siguiente, Leon le habló sobre su entrenamiento, y de cómo Kevin no dejaba de insistir con inscribirlo al torneo de fin de año. Al final prometieron llamar al día siguiente para hablar y se desearon buenas noches.
-Descansa pelirroja, tuviste un largo día… -le dijo Leon en tono cariñoso deseando con todo su corazón poder darle un beso de buenas noches.
-Descansa súper policía… cuídate en las calles, espero verte pronto -le dijo sintiendo sus mejillas cálidas.
Cuando colgó la bocina sintió la mirada de su amiga sobre su nuca.
-Son tan tiernos -le dijo cuando volteó a verla. -Claire, este sujeto suena como oro puro
-Liv -dijo Claire rodando los ojos… -la verdad es genial. Me gusta mucho Liv y eso me asusta… creo que estoy enamorada de él.
Leon colgó la bocina con una sonrisa enorme en el rostro.
-Vamos entonces -le había dicho Kevin luego de tomarse una cerveza -tienes que ir a llamar a tu novia -añadió casi adivinando los pensamientos de Leon
"mi novia" pensó Leon sintiendo algo dentro de sí moverse.
Cuando se mudó a Racoon dejó todo atrás. Mentiría si dijera que no estaba preparado para hacer una vida nueva. Tenía un nuevo lugar donde vivir, un nuevo trabajo… claro que esperaba que tarde o temprano pudiera encontrar alguna persona con la que compartir esa vida.
Pero jamás se imaginó conocer una chica tan genial como Claire desde el primer día, y que en tan poco tiempo hubieran comenzado algo tan especial como lo que sentía con ella.
Tenía que ser realista igual. Claire era joven y tenía una serie de decisiones importantes que tomar por delante, y él no quería interferir con sus planes, pero ¡Cielos! como quisiera ser parte de esos planes…
El teléfono sonó tomándolo por sorpresa, obligándolo a volver de sus cavilaciones ¿sería Claire de nuevo? entusiasmado descolgó el teléfono
-¿Hola?
-¿Kennedy? -una voz masculina conocida lo tomó por sorpresa, Leon tenía talento reconociendo voces por teléfono, pero esta vez de hecho dudó de si mismo.
-¿Agente Redfield? -preguntó con precaución
-Así es -le respondió Chris en seco, y luego de un corto silencio añadió -tengo que hablar contigo, ¿puedes venir a mi apartamento?
-¿Ahora?
-Mientras más pronto mejor
-Claro… deme cinco minutos agente.
-Espero
La llamada finalizó dejando a Leon más que sorprendido.
Mientras buscaba de nuevo su chaqueta la preocupación empezó a agolparse en su pecho. ¿A caso Chris sabía lo de él y Claire? Si de alguna manera se había enterado de lo que sucedía con su hermana, tal vez lo estaba llamando para patearle el trasero. O tal vez si se había enterado de lo que sucedía con su hermana, pero iba a actuar como una persona adulta y quería aclarar las cosas.
Leon subió al elevador y bajó impaciente, caminó a prisa, pues no quería hacer esperar a Chris. Subió las escaleras del edificio de Claire sintiendo cómo las manos le sudaban. Estaba nervioso, era cierto. Chris era un hombre fuerte con habilidades peligrosas, y Leon estaba empezando una relación con la que era quizá la persona más importante en la vida del agente...
El joven policía pensó, al llegar al piso de los Redfield, que si Chris quería hablarle de su hermana, que él se portaría como un hombre, e iba a aceptar si quería reclamarle o incluso si quería golpearlo; pero no aceptaría terminar su relación con Claire. Ella le gustaba, le gustaba en serio; se había enamorado y haría lo que fuera necesario para poder estar con ella.
Leon llegó a la puerta del apartamento dando un profundo respiro antes de tocar la puerta para hablar con el que esperaba, tarde o temprano fuera su cuñado; riéndose nervioso ante el pensamiento levantó la mano e hizo sonar la puerta.
Esta conversación sería complicada.
Iba a contarles que en el momento en el que estoy subiendo esto, en mi país hay protestas muy fuertes a causa de la corrupción del gobierno. Es terrible lo que el poder le hace a las personas, que quizá tenían buenos ideales pero se ven corruptas por la codicia y la maldad...
ojalá que podamos leernos pronto... ¡Cuídense!
