Cap.11 - Emperatriz

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Todos se miraron pensando internamente como escapar y fue Marinette la que disimuladamente puso un tono en el teléfono y simulo tener una llamada de sus padres.

-Hola mamá… ¿Qué quieres que vuelva a casa? - fingió muy bien un tono y expresión de desilusión (Desde lo ocurrido con Viperion había practicado su actuación) - Estamos algo lejos, no creo que… está bien, mamá - "Colgó" sin borrar su desanimo, aunque este tenía algo de verdad, puesto que realmente la estaba pasando bien - Debo volver, mis padres se preocuparon al ver las noticias - aviso a ambos chicos, que internamente suspiraron aliviados por ello.

-Bueno, no queda de otra - comenzó a decir Luka - te acompañare a ca…

-Yo puedo llevarte, Marinette - interrumpió Adrien - me queda de paso - El Mechi-azul rumio por lo bajo, pero no protesto. Le convenía, así podría llegar más rápido a donde estaba el akuma. Se encogió de hombros.

-Supongo que entonces te veré luego… - Le sonrió a la pelinegra que se la devolvió con gusto.

-Gracias por haberme invitado, Luka. Real, realmente me divertí - Le dio un par de besos en las mejillas antes de que el pudiera reaccionar, y con un ahora arisco Adrien (Quien no le gusto esa escena) Fueron adonde les esperaba el automóvil.

-Igualmente, Marinette… - Soltó el guitarrista en un suspiro cuando ya no había caso. El movimiento en el bolsillo interno de su chaqueta le hizo volver en sí y rápidamente corrió a esconderse para entrar en acción.

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Al estar finalmente a solas con la aspirante a diseñadora, Adrien no tenía idea de que decir. Se sintió nervioso ante la situación y aunque creía que ya había superado, el beso entre ella y su identidad heroica volvió a repetirse una y otra vez en su cabeza.

En cambio, Marinette que ni se había percatado del estado del rubio, solo esperaba ansiosa la llegada a su hogar y así poder correr a transformarse.

-Que mal que no allá podido pasar mucho tiempo con ustedes - Volteo a mirar a su amigo, quien le miraba con cierta decepción, la verdad ella también le hubiera gustado compartir más con él, y allí fue cuando se dio cuenta, que la presencia del modelo no le alteraba en absoluto, ni mucho menos le crispaba los nervios. Ahora que lo pensaba, desde aquel beso con el héroe de Paris ni siquiera pesaba en el chico frente a ella más allá de lo necesario. Sintió un nudo en la boca de su estómago.

-Sí, fue una lástima que nos tengamos que despedir, me estaba divirtiendo - respondió disimulando su desconcierto ante el reciente descubrimiento, porque si, el beso con Chat Noir le había gustado… más de lo que le gustaría admitir, pero eso no significaba que pudiera opacar sus sentimientos por Adrien Agreste… ¿Acaso un simple beso y palabras bonitas bastaron para sacarlo de su corazón? ¿Ese era el gran amor que decía profesarle?

-Quizá podríamos quedar para otro día ¿No crees? - Propuso el rubio. Marinette se forzó a alejar esos pensamientos y centrarse en el aquí y ahora.

-Eh… por supuesto, me encantaría - Acepto sin pensarlo demasiado - Solo debemos hablar con Luka y ver cuando él puede…

-De hecho - Le interrumpió el Oji-verde, con un ligero tono rosa en sus mejillas - Me gustaría que saliéramos tú y yo… solos - la pelinegra alzo las cejas, extrañada, cosa que noto fácilmente el chico - N-No m- me explico… ¡Digo! E-explique muy bien, y-yo… quiero decir… - Nuestro esgrimista enrojeció aún más ante las carcajadas de la diseñadora.

-Está bien, Adrien –Acepto la franco-china con una enorme sonrisa, pensado si así se vería ella cuando se trababa al hablar - me encantaría salir contigo… después de todo somos amigos ¿no? - El rubio no supo cómo explicar ligero puntazo en la boca de su estómago ante lo último dicho por la chica.

-Claro… amigos… - le dedico su mejor sonrisa de modelo y justo en eso momento llegaron a la panadería Dupain-Cheng - Nos vemos el lunes en la escuela - se despidió después de ayudar a salir del auto.

-¡Hasta entonces! - Con un último gesto con la mano, la vio entrar al negocio de sus padres y entrando nuevamente al coche soltó un pesado suspiro.

-Eso se llama karma, chico - se burló su Kwami desde su chaqueta.

-Mejor cierra el pico, plagg…

El primero en llegar a escena fue Viperion, quien ahora estaba en uno de los tejados intentando encontrar el objeto donde se esconde el akuma; La mujer en turno se hacía llamar Emperatriz, su piel era amarillenta, y tenía un pomposo vestido al estilo victoriano color negro con franjas amarillas, poseía un cetro con los mismos colores y para el toque final, una gigantesca corona sobre un peinado extravagante.

-Allí debe ocultarse esa polilla asquerosa - siseo al ver el adorno sobre su cabeza.

Este nuevo villano podía manipular a esos insectos a su antojo, y una de sus picaduras convertía en polen a sus víctimas; Los ciudadanos corrían despavoridos para refugiarse dentro de las casas y negocios, otros tras la desesperación, se metían incluso dentro de los contenedores de basura. El Mechi-Azul decidió que mejor era ayudar a todos los civiles que pudiera mientras esperaba a sus compañeros.

Tomando una tapa de algún contenedor como escudo, se lanzó al ataque, atrayendo a los bichos para darles tiempo a las personas de escapar.

-¡Pero si aquí tenemos a uno de los héroes de Paris! - Grito el akuma al verle - Lastima que sea el único que no vale ni las sobras –se burló risueña.

-Al menos yo no dependo de un impotente psicópata para obtener mis poderes - Respondió con descaro e insolencia, haciendo rabiar tanto a Emperatriz como al portador del miraculous de la mariposa - No te apenes Hawk Moth, no todos tienen la fortuna de…

-¡YA CALLATE PAYASO! - Hablo a través de la mujer akumatizada, pero solo logro hacer reír. "Emperatriz, termina de una vez con ese mocoso insolente" le hablo ahora a su akuma.

La villana en turno solo asintió y envió todo su sequito de cabeza contra el oji-ambar, quien uso la tapa como escudo y ágilmente las esquivo para correr en dirección al río Sena; Viperion sonrió con suficiencia al haber logrado su cometido de atraer la atención y no falto mucho para localizar el famoso torrente de agua de Paris, pero tuvo que frenarse a último momento puesto que un muro de esos benditos insectos se formó frente a él, impidiéndole el paso.

-¿Acaso me crees idiota? Eran más que obvias tus intenciones - Se mofo Emperatriz llegando al lugar, volando sobre una nube de sus amadas criaturas.

-Pues contaba con ello, si - contesto con ligero nerviosismo al verse rodeado.

-Espero no seas alérgico al veneno o le tengas miedo a las inyecciones - comento con malicia dejando claras sus intenciones. El héroe miraba a todos lados pensados a mil por hora, buscando una vía de escape "Lo siento, Sass. No me quedara otra que mi poder" Pensó apunto de invocar su última opción.

-¡Oye, tu abusiva! - Ambos voltearon por el grito, pero debido a la distracción la akuma no pudo evitar que una cubeta de agua le cayera en sima bloqueándole la vista en el proceso; Una chica que el joven portador nunca había visto corría hacia el envuelta en una gruesa y empapada manta, la cual le ayudaba a protegerse de los abejorros y cubriéndole con otra al llegar a él, le tomo del brazo para atravesar el muro de insectos y juntos caer al río, siendo arrastrados por la corriente.

-¡Me las van a pagar, mocosos desvergonzados! - Grito furica al verlos desaparecer en el agua.

-Lamento frustrar tus planos, Emperatriz. Pero ahora te toca enfrentarte a nosotros - Dijo Ladybug llegando con su compañero felino a escena.

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Unos 150metros más abajo, Viperion ayudaba a salir a la joven del agua.

-Gracias por ayudarme, fuiste muy valiente - Le reconoció una vez estaban seguros, ocultos debajo de uno de los tantos puentes a lo largo del río.

-No fue nada, es un honor. No todos los días ayudas a un superhéroe - Respondió ella con genuina emoción, sacándole una inconsciente sonrisa. Finalmente se dio el tiempo de verla con atención, era una joven de su edad, cabello castaño recogido en una coleta alta, piel canela y ojos verdes con ligeros destellos amarillos. Era solo un poco más baja que él y tenía ropa deportiva, una de esas licras que comenzaban desde la cintura, un top, suéter y zapatos de correr.

-Había escuchado sobre esta locura, héroes y supervillanos, pero nunca creí que fuera así - Comento aun con la emoción en sus ojos, Viperion la miro confundido ¿Eso significaba que no era de Paris? Estuvo a punto de preguntar, pero una explosión los sobresalto - Supongo que significa que te iras… Soy Alex, ha sido un placer - alzo su brazo para estrechar sus manos y el chico noto que esta temblaba levemente, supuso que aún estaba asustada por lo ocurrido, y allí fue cuando noto la palidez de su piel. Pero a pesar de todo, su agarre fue firme y decidido, la admiro por ello.

-Viperion –Se presentó igual -el placer fue mío, y gracias nuevamente por tu ayuda - Sin más, se dirigió junto a sus compañeros a acabar de una vez con ese akuma.

Esa noche, Marinette escuchaba divertida como su amiga relataba el ataque ocurrido horas antes.

- Debiste haberlo visto, chica. ¡Me moría de la risa! ¿Puedes creer que le dijo "impotente" al mismísimo Hawk Moth?

La franco-china rio a carcajadas, pues claro, no era difícil imaginar a su compañero oji-ambar diciendo aquello.

- Y también esa chica, la que le ayudo a escapar ¡Valla! Si yo pensé que tú eras la única capaz de hacer tales locuras - Marinette se enderezo con confusión.

-¿Qué chica? - pregunto ignorando lo último dicho por la reportera.

- No sé, nunca la había visto. Te mandare el video. Tiene cientos de visitas en el blog - No pasaron ni 2 segundos cuando le llego la notificación del video, y en efecto, quedo totalmente sorprendida de las acciones de la joven.

-Waw… - fue lo único que atino a decir.

- ¿Verdad que si? Es muy popular, lástima que no se le ve la cara.

- Creo que es mejor así, quien sabe y no le gusta llamar la atención - comento viendo nuevamente el video.

- Tal vez… Bueno, te dejo por hoy amiga. Me toca preparar la cena. Te quiero.

- También te quiero, hasta mañana - Sin más colgó soltando un suspiro, pensativa.

-¡Esa chica fue muy valiente! - Soltó Tikky saliendo de su escondite. Marinette asintió.

-Sin embargo fue muy peligroso, no debería arriesgarse de esa manera…

-¡Mira quién lo dice! - le recrimino su kwami, sacándole una ligera carcajada. El ameno ambiente fue interrumpido por unos ligeros toques en su ventana, la azabache trago pesado y Tikky se apresuró a esconderse; Soltando aire para tranquilizarse, fue a abrir la ventana.

-¿Interrumpo su sueño reparador, princesa? - Pregunto el chico al abrir, puesto que la futura diseñadora ya se encontraron en piyama.

-No seas payaso, Chat. Ya entra - Cedió de manera algo brusca. El oji-verde no tuvo el valor de decir una de sus bromas, y una vez dentro de la habitación, el ambiente era tan denso que podría cortarse con un cuchillo; Ninguno decía nada, y eso les carcomía por dentro.

Chat tenía miedo de que la chica ya no quisiera continuar con su amistad, después de todo él era el que había comenzado a soltar esas chorradas y quien comenzó el beso, su idea era venir a disculparse por lo ocurrido, y tuvo que pasar por horas llenándose de valor y soportando las constantes burlas de su kwami para hogar atreverse a acercarse siquiera al Dupain-Cheng, pero ahora no tenía idea de por dónde empezar su discurso.

Ahora bien, Marinette pasaba por un dilema similar, creía que el héroe felino planeaba romper lasos con ella y jamás volvería a recibir sus agradables visitas nocturnas. Odiaba admitirlo, pero ese gato callejero ocupaba un lugar muy importante en su corazón, temía perderle…