Disclaimer: todo el potterverso pertenece a Jota Ká.

Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años. (Categoría: Tercera Generación)

La palabra/prompt que utilicé en este capítulo es amante y el drabble tiene 339 palabras.

*El personaje es Fred II, hijo de George, no Fred su gemelo. No quería poner el II cada vez que ponía el nombre.


Entrenador, Fred está rompiendo las reglas.

Fred ya podía oír la voz de su entrenador en su mente, incluso podía visualizar el entrecejo fruncido y el rostro enrojecido del hombre. "Nada de citas dentro del equipo". Pero también podía ver frente a él a un joven delgado que le sonreía de lado en un gesto cómplice. Un semidesnudo Caleb besándolo era mucho mejor que la insoportable voz del entrenador regañándolo. Por eso decidía pasarse un poco las reglas por alto y aceptar cada cita que su amante le proponía si aquello significaba una noche bastante movida.

¿Le preocupaba aunque fuera un poco la posibilidad de perder su puesto en el equipo? En realidad sí. Pero también sabía que, según palabras de casi cada crítico de deportes, era uno de los mejores buscadores de su generación, sino el segundo mejor (su primo James ya se había acaparado el primer lugar, como siempre). Y que ni al entrenador ni a los Tornados le convenía perderlo.

También sabía que Caleb era uno en un millón, y que como buen Aries jamás podría decidirse por una de las dos oportunidades, por lo que como buen Slytherin movía cielo y tierra para obtener las dos.

Por eso, como una de las tantas noches, el muchacho que lo había acompañado las últimas horas lo despidió con un delicado beso en los labios que lo sacudió hasta las entrañas y desapareció por la chimenea que, en la minúscula cabaña que servía de casa para Fred, estaba a tan sólo unos pasos de la cama.

El Weasley se llevó las yemas de los dedos a los labios y sonrió ante los recuerdos de lo que había ocurrido hacía unos minutos, su estómago revolviéndose de la excitación al revivir cada beso y cada caricia.

Que el entrenador se metiera sus reglas en donde le cupieran. Fred volvería como una polilla a la llama a pasársela bien con Caleb, y no cabía duda que la adrenalina producida por sus encontronazos era muy útil para los partidos, incluso si ignoraba el leve dolor en el trasero.


Pido perdón por el título que es malísimo, pero estoy a un día de la fecha de entrega y estoy con poca imaginación xD

También porque puede ser que los siguientes drabbles tengan bastantes errores, pero los subí prácticamente a los 5 minutos de escribirlos y no es suficiente para revisarlos bien. En unos días los editaré, I promise.

Vicky.

P.D.: No, no me imagino a Fred II en Slytherin, pero ya tenía la historia y era la única casa que encajaba con la frase y la actitud xD