Categoría: Tercera generación.

Prompt: Profesión.

Condición: Alguien debe hacer un viaje.


Disclaimer; los personajes y los lugares de esta historia pertenecen a J. K. Rowling, excepto los que han sido creados por mí.

Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.


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XIII

Profesión

Cinco meses después…

Teddy continuó con las sesiones en el ala de psiquiatría; muchas de esas veces, recorría los interminables pasillos de San Mungo para visitar a su abuela y hablarle de su día. Algunas veces, Scorpius lo iba a buscar y salían a comer algo cerca o iban a la Mansión Malfoy.

No fue sencillo seguir adelante.

Se había topado con algunas personas y solo recibía miradas disgustadas, dolidas o indiferentes. Todo se había derrumbado a su alrededor y estaba arrepentido de lo que había sucedido.

Sobre todo, por su abuela quien seguía en el mismo estado y dando la pelea. Los medimagos le habían dicho que no tenía esperanza de despertar y Teddy se resignaba cada día a perderla.

Estaba tan afanado en la rutina que había creado que se sorprendió de la propuesta de su tío Draco.

—¿Será una buena idea? —preguntó, esa tarde estaban en la mansión.

—Puede que ya sea hora de que busques otra profesión y tal vez esa oportunidad este fuera de Londres.

—¿Y mi abuela?

—Tía Andrómeda estará bien, te mantendríamos informado de cualquier cosa que sucediera.

Y decidió pensarlo.

Le costó mucho decidirse, podría haberse negado rotundamente en ese momento, pero era un paso que necesitaba dar y que costó semanas en concretarse.

Aceptó.

Y un día antes de tomar el traslador, visitó a su abuela y le contó todos sus planes. Tenía el pase del psicomago para poder hacer el viaje.

Deseó que ella despertara en su ausencia.


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Tres días después de llegar a Grecia, estaba encantado con la decisión que había tomado. Las entrevistas habían fluido bien y prometieron contactarse, no estaba muy convencido de una nueva profesión, pero se entusiasmó con la idea de poner su mente en otras cosas.

Se quedaría algunos días más y podría regresar a ver a su abuela y a Scorpius…

Ese pensamiento lo sorprendió un poco. Se habían acercado mucho el último tiempo y tenían varias cosas en común, era fácil hablar con el chico de cuanta cosa ocurría.

Lo extrañaba.

Ese era un sentimiento nuevo, extrañar a alguien que no fuera su abuela o… o él.

Y de él no sabía nada de nada, tampoco habían aparecido nuevas noticias en El Profeta. ¿Lo extrañaba? Sí, sinceramente lo extrañaba y no de una manera romántica. Quizás, extrañaba lo que habían sido antes de tener una "relación", en estos meses se había dado cuenta de que se confundió completamente en muchos sentidos.

Y por ese error había arruinado todo a su paso: su vida y la de él, y la de su entorno.

Mientras más pensaba en eso, más le entraba una ansiedad que lo volvía intranquilo y le hacía sudar las manos. Sabía que no debía poner eso en su mente, pero era inevitable.

Miró por la ventana dándose cuenta de que apenas atardecía, deseó estar de vuelta y ver a su abuela, conversar con Scorpius y sentirse seguro en su entorno de confort.

Deseó retroceder el tiempo.