Resumen: Casi cinco años después de la derrota de Papillon, Adrien regresa a París esperando que nadie lo recuerde como el hijo del villano. En una reunión de sus amigos del colegio se da cuenta de que dejó atrás un recuerdo y varios malentendidos antes de irse.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada

FUTURO INESPERADO

CAPÍTULO 11

Apartamento de Marinette y Kagami

La mañana siguiente

La noche del jueves Marinette se había encargado de enviar el correo a Lila a una hora en la que sabía que no lo leería y después de ello había apagado su teléfono celular. No quería tener contacto con el mundo exterior y no quería levantarse temprano por ninguna razón. ¡Era su cumpleaños y haría lo que quería por una vez!

Kagami le había avisado la noche anterior que se iría a trabajar temprano para dejarla descansar, que dejaría listo el café y Marinette a su vez le había dicho que no llevaría a Hugo al jardín de niños para pasar el día con él, aunque esperaba que el chiquillo la dejara dormir hasta tarde, sobre todo porque el día anterior había estado muy hiperactivo, más de lo habitual.

Pero parecía que Hugo tenía otros planes, pero un par de manitas por encima de su edredón comenzó a moverla tan pronto como el enano abrió los ojos.

-Maman…- dijo insistentemente- ¡despierta, maman!-

-Umm…- gruñó ella debajo de las sábanas, segura de que su hijo estaba sobre ella- Hugo, es muy temprano…-

-¡Pero es tu cumpleaños!- dijo el pequeño poniendo algo plástico en su cara y el sonido de un crujido, como un celofán arrugado.

Marinette arrugó la nariz y finalmente abrió los ojos, mirando sorprendida que lo que Hugo le había puesto en su cara era un ramo de rosas color rosa. Sonrió levemente y se incorporó sentada sobre su cama.

"¿Cómo?", se preguntó mientras que tomaba dudosa las flores. ¿Acaso Kagami había organizado eso?

-¡Feliz cumpleaños, maman!- sonrió Hugo ampliamente mientras ladeaba la cabeza sin quitar sus ojos de los de ella, esperando una reacción- ¿te gustaron las flores?-

La joven tardó unos segundos en procesar lo que estaba pasando y sonrió ampliamente mirando a su hijo, quien se había subido a su cama y se había sentado sobre sus piernas.

-Mmm… son muy hermosas- dijo la joven acariciando su cabello- ¡qué bella sorpresa! Muchas gracias, Hugo-

El niño le mostró una sonrisa radiante y brincó de la cama al suelo.

-¡Y eso no es todo!¡Tengo un regalo!- dijo el pequeño echándose a correr hacia afuera de su habitación. Parecía que estaba hablando con alguien pero la otra persona no dijo nada y no pudo saber quien era. Marinette aprovechó para levantarse y ponerse rápidamente una bata sobre su pijama.

Hugo regresó cargando consigo una caja de regalo y la puso en los brazos de Marinette, quien se tuvo que sentar nuevamente en su cama.

-¡Este es tu regalo, yo lo escogí!- dijo el pequeño con la sonrisa más radiante que había visto en mucho tiempo- ¡ábrelo!-

La chica estaba comenzando a estar preocupada sin entender de dónde había sacado Hugo todo eso, pero no hizo preguntas y abrió la el regalo quitándole la tapa a la caja. En su interior había un hermoso bolso ancho que parecía ser especial para laptops grandes, de color rojo con algunos detalles negros, con un diseño muy hermoso. Y en la tarjeta había dibujo hecho con crayones con el nombre de Hugo.

-Wow, ¡me encanta este regalo, mon chéri!- dijo Marinette soltando el bolso y abrazando a su hijo- tienes muy buen gusto. Muchas gracias-

-¿En serio te gusta?- dijo Hugo a punto de explotar de emoción.

-Claro que me gusta, Hugo, tú me lo regalaste- dijo la joven acariciando su cabello de nuevo- éste va a ser mi nuevo bolso-

-¡Genial!- dijo el niño corriendo a la puerta de nuevo- papa, ¡tenías razón, eso es justo lo que me dijiste!-

Marinette tuvo un mini infarto al escuchar a Hugo llamando a su padre. No, no podía ser que Adrien estuviera en su apartamento cuando ella estaba en pijama y con ese cabello. Levantó la mirada hacia la puerta, pero el joven pareció respetar su privacidad y no se asomó.

-¿Adrien, estás ahí?- preguntó dudosa.

-Sí, soy yo- dijo él en lo que parecía ser un tono apenado- solamente vine a traer las flores que Hugo me pidió. Te dejo para que sigas descansando-

La joven parpadeó sorprendida por un momento, pero se levantó apresuradamente y corrió hacia la puerta antes de que el rubio se fuera.

-Adrien, espera- dijo ella al alcanzarlo- muchas gracias por lo que hiciste-

Adrien se volvió hacia ella y la miró con una expresión difícil de descifrar, tanto que hizo que Marinette borrara su sonrisa. Por supuesto que el chico debía estar enojado con ella, ¿en qué demonios estaba pensando?

-Fue idea de Hugo- dijo él encogiendo los hombros- los veré en la tarde-

-Nos vemos en la fiesta, papa- dijo Hugo alegremente sin percatarse de ese intercambio entre sus padres.

El rubio revolvió los cabellos del pequeño y se fue. Marinette lo vio alejarse antes de cerrar la puerta y suspirar. Obviamente Adrien era terco y no se desharía de su enojo tan fácilmente, si es que lo hacía alguna vez. Sacudió la cabeza quitándose ese pensamiento. Era su cumpleaños y no iba a dejar que eso le quitara el entusiasmo. No tenía que soportar a la serpiente de Lila, eso ya era una ventaja.

-Vamos a preparar el desayuno, Hugo- dijo Marinette respirando hondo y volviendo a sonreír- ¿quién quiere wafles?-

-¡Yo!¡Yo quiero wafles!- dijo Hugo saltando de emoción.

-Bien, pero primero vamos a poner las rosas en un florero- dijo la joven recogiendo el arreglo y caminando hacia la cocina- y las pondremos en la mesita de la sala para que todos las vean cuando lleguen a visitarnos. ¿Qué te parece?-

-¡Sí!-

Mientras eso sucedía, detrás de la puerta de la entrada, Adrien sonrió al escuchar ese intercambio antes de sacudir la cabeza. ¡Él estaba enojado con Marinette, no podía estar sonriendo así! Lo que había hecho había sido por Hugo, no por ella. Entonces, ¿porqué tenía esa agradable sensación? Seguramente porque le causaba ternura su hijo, nada más.

Sacudió la cabeza de nuevo y bajó las escaleras hacia su auto.

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La Liberté

Esa noche

Kagami miró la escena con una sonrisa. Si bien Marinette había planeado que sus amigos fueran a cenar con ella a su apartamento, éstos la habían secuestrado y se la llevaron con todo y la comida a la péniche de madame Couffaine, la cual estaba estacionada en el muelle el Pont des Artes, para la fiesta que le habían organizado. Y cuando digo secuestrado, lo digo en serio, porque entre Luka y Nino habían levantado a Marinette del suelo y se la habían llevado cargando.

A pesar de que Hugo, Odette y el resto de los hijos de sus amigos también estaban en la péniche, sus amigos no dejaron que Marinette se hiciera cargo de ellos para que pudiera disfrutar su día. De hecho, Hugo pasó la mayor parte del tiempo cuidado por Adrien.

-Feliz cumpleaños, ma ma Marimanette- dijo Luka levantándola del suelo de un abrazo- que cumplas muchos años más-

-Gracias Luka- sonrió ella cuando el chico la volvió a poner en el suelo. Uno por uno sus amigos se acercaron a felicitarla.

Después de un rato vio a Luka decirle algo a Adrien al oído y éste sonrió antes de dejar a Hugo al cuidado de Kagami y seguir al chico mayor. Ambos caminaron al escenario del barco con Juleka, Rose e Ivan.

-Bonsoir, nosotros somos Kitty Section- dijo Rose a través del micrófono- y esta canción es para Marinette. Uno, dos, tres…-

Los jóvenes comenzaron a cantar una de sus canciones favoritas. Marinette sonrió y se sentó en una enorme caja entre a Kagami y a Alya, la primera con Hugo en su regazo.

-Esos chicos suenan mucho mejor cuando Adrien está con ellos- comentó Alya.

-Así es, es una pena que se haya ido tanto tiempo- dijo Kagami con una le ve sonrisa mientras que Hugo apoyaba su cabecita en el pecho de ella- la buena noticia es que podrán tocar juntos de ahora en delante-

Adrien siguió tocando sin dejar de mirar en dirección a ellas, pero Marinette estaba segura de que estaba mirado a Hugo.

-Tan mal así están las cosas, ¿eh?- le dijo Kagami en voz baja tan pronto como se dio cuenta de que Hugo ya se había quedado dormido a pesar del ruido. No era la primera vez, el chiquillo desde bebé se quedaba dormido sin importar el volumen de la música.

-Sí, me temo que Adrien jamás va a dejar de culparme ni aceptar lo que hizo- dijo Marinette abrazándose a sí misma.

Kagami sacudió la cabeza.

-No te preocupes, ya lo hará- dijo la japonesa- solo dale un poco de tiempo para que se le acomoden las neuronas y ambos puedan arreglar este asunto. Por supuesto que te quiere y no puede permanecer enojado contigo por toda la vida-

-Por supuesto que puede, tú no has visto cómo me mira- dijo ella pasando sus dedos por el cabello de Hugo- pero eso no importa. Lo importante es que Hugo tiene a su papa y lo adora. Lo que pase conmigo es irrelevante-

La japonesa rodó los ojos al escuchar eso pero no comentó nada más. Al mismo tiempo, conforme terminaba la canción y todos aplaudían, Adrien siguió mirando en dirección a las chicas cuando sintió un codazo en su hombro.

-¿Las cosas están tan mal entre ustedes dos?- le preguntó Luka con una sonrisa triste.

-No están mal, nuestra relación es cordial- dijo Adrien seriamente mientras que bajaba la mirada- pero no puede volver a ser como era antes, no después de esa manera en la que me engañó. Estoy seguro que ni siquiera se arrepiente-

-Estoy seguro de que ninguno de ustedes dos ha llegado aún al fondo del asunto. Además, eres muy importante para ella- dijo el otro joven- basta con ver cómo te mira-

Adrien encogió los hombros. Sabía que eso podía ser cierto pero no cambiaba las cosas.

-A veces cometemos errores- continuó Luka cabizbajo- ¿sabes? Cuando yo estaba saliendo con Marinette me di cuenta de la profundidad de sus sentimientos hacia ti. No es algo que pueda desaparecer tan fácilmente con el tiempo o con la llegada de Hugo. Estoy seguro de que ella genuinamente creía que no querías saber de ella. Fue un malentendido- añadió antes de que Adrien reclamara- y sé que tú también lo sabes-

Adrien hizo una mueca. Cada vez era más claro que había sido un malentendido, eso era lo que él quería creer, pero no tenía otra explicación.

-No puede volver a como era antes-

-Quizá no, pero pueden volver a ser amigos- dijo Luka con paciencia- ambos eran excelentes amigos incluso antes de ser novios. Y le hará bien a Hugo que sus padres se lleven bien-

Adrien asintió seriamente mientras que Luka le daba una palmada en el hombro y caminaba hacia donde estaba Kagami. El rubio hizo lo mismo poco después, tomando a Hugo de brazos de la japonesa mientras que Marinette se despedía de todos y les agradecía por la fiesta. Cuando se volvió hacia Adrien para tomar a Hugo de sus brazos, éste la detuvo dando un paso atrás.

-No, yo te acompañaré a casa- dijo Adrien en voz baja para no despertarlo- Hugo está muy pesado para que camines con él de regreso-

Marinette iba a protestar diciéndole que eran solamente un par de cuadras pero se lo pensó mejor y no dijo nada, solo asintió y caminó con él subiendo las escaleras del Pont des Artes con dirección hacia el Louvre.

La mayor parte del camino transcurrió en silencio, pero cuando ambos cruzaron el patio del Louvre para girar en la rue Rivoli, Marinette se volvió hacia él.

-Gracias por todo lo que has hecho por Hugo- dijo ella en voz baja, como si tuviera miedo de que la escuchara- sé que las cosas no están nada bien entre nosotros, pero me hace muy feliz verlo tan contento, realmente adora que pases tiempo con él-

Adrien sonrió levemente sin responder y frotó con cariño la espalda de Hugo mientras caminaba. Miró a la joven de reojo, y caminaba con una expresión llena de tristeza. Se sintió mal porque sabía que era en parte por su actitud hacia ella.

-Comprendo lo que pasó- comenzó a decir Adrien de pronto- sé que no eres el tipo de persona que miente o que me ocultaría algo así, pero…-

-Lo sé. Si pudiera devolver en tiempo, habría insistido más a pesar de ese mensaje- dijo ella en voz baja acariciando el cabello de Hugo mientras que caminaban- estaba muy… no importa, Hugo necesita a su papá-

Adrien no dijo nada más hasta que llegaron al apartamento y nuevamente el joven fue a dejar a Hugo a su cama y lo arropó, poniendo el peluche de Chat Noir junto al pequeño.

-Bueno, antes de irme hay algo que quisiera pedirte- dijo el rubio una vez que cerraron la puerta de la habitación del niño.

-Dime-

-Quisiera que Hugo pase un fin de semana conmigo. Sé que los sábados vas con tus padres, pero puede ser después de ello, y lo devolveré el domingo en la tarde. Sé que no pasas mucho tiempo con él por tu trabajo, pero solo será una vez-

Marinette pareció meditarlo.

-Maman y papa van a estar en Italia en un par de semanas con mi nonna- dijo la chica- puedo tener listo a Hugo el viernes en la tarde, si estás dispuesto a quedarte con él todos esos días-

Adrien se sorprendió de escuchar eso, pero no pudo evitar emocionarse ante la idea de tener a su hijo varios días.

-Eso… eso estaría perfecto- dijo el rubio.

-Solo… creo que debo advertirte una cosa- dijo Marinette con una expresión dudosa- Hugo se asusta cuando se queda en casa de alguien más. Pasó cuando se quedó con mis papás, y pasó cuando se quedó con Nino y Alya en una pijamada con Odette. No sé cómo va a reaccionar en tu casa-

-Oh…- dijo Adrien decepcionado.

-Yo te recomendaría que lo comiences a llevar a tu casa a pasar tiempo mientras se acostumbra- dijo Marinette- realmente espero que no pase nada, pero si se va a pasar la noche contigo y llega a asustarse, no dudes en llamarme para que pase por él-

El rubio asintió seriamente. De nuevo, Marinette le estaba demostrando que siempre haría lo posible para que él no tuviera dificultades a pesar de la manera que la había tratado.

-Lo tendré en cuenta- dijo él sin poder evitar sonreír y, para sorpresa de ambos, se inclinó para besarla en la mejilla- buenas noches, espero que te hayas divertido-

Marinette salió de su sorpresa y se llevó una mano a la mejilla sonriendo levemente.

-Sí me divertí, gracias- dijo en voz baja- buenas noches-

Cuando salió del apartamento, Adrien vio nuevamente al extraño vecino de Marinette pasando por el pasillo hacia su propio apartamento y tuvo la misma mala impresión. Adrien por un momento consideró quedarse en caso de que ese vecino tuviera malas intenciones, pero casi al mismo tiempo Luka y Kagami regresaron a casa. El rubio respiró aliviado y se fue con la idea de preguntarle sobre ese hombre la próxima vez que la viera.

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Octopus Robotics

El siguiente martes

Adrien se deshizo su corbata y comenzó a caminar hacia la salida del edificio tras despedirse de sus compañeros de trabajo. Llevaba poco tiempo trabajando con ellos, pero sus colegas se habían vuelto compañeros cercanos y amables con él.

-Bonsoir, Graham de Vanily-

-Nos vemos mañana, Adrien-

El rubio sonrió mientras que caminaba hacia el exterior del edificio con su mochila en el hombro. Esa tarde no vería a Hugo, pero tenía la idea de llamar a Nino y a Ivan para pedirle ideas sobre qué hacer el fin de semana que el pequeño se quedaría con él. Planeaba llevarlo a Disney, pero quería saber un poco más sobre comidas que le gustaran a su gatito y no quería hacer algo que le pudiera hacer daño.

"No seas idiota, puedes preguntarle a Marinette", pensó Adrien sacando su celular de su chamarra con la intención de llamarla. En su interior estaba el papelito que Marinette le había dado el primer día que había visitado a Hugo. Lo dejó a un lado y buscó el contacto de Marinette, pero se detuvo antes de enviar el mensaje.

-¿Qué es…?- dijo Adrien en voz baja. Había visto en la tarjeta que el número de Marinette terminaba en 57 pero el que tenía grabado en su celular era diferente "¿acaso Marinette cambió su número de teléfono?"

Miró confundido la pantalla y la tarjeta alternadamente, pero finalmente se encogió de hombros y cambió el número para poder enviar el mensaje.

Adrien: hola, soy yo. Cuando tengas oportunidad, ¿puedes mandarme una lista de alíenos que no le gustan a Hugo o a los que sea alérgico? No quiero arruinar las cosas.

No tardó mucho en recibir una respuesta.

Marinette: por supuesto, Hugo es un barril sin fondo y come de todo, no tendrás problemas con eso. Solo ten cuidado con los dulces, lo aceleran mucho.

Adrien sonrió al leer eso. Aún estaba pensando en ello cuando chocó contra alguien y se sorprendió cuando se dio cuenta de quien se trataba.

-¿Alix?- dijo Adrien sorprendido- ¿qué estás haciendo aquí?-

-¿De qué hablas? ¡Yo trabajo aquí!- dijo la pelirroja cruzándose de brazos y apoyando su peso en su cadera derecha. A diferencia de Adrien, Alix llevaba su ropa casual al trabajo. Llevaba su habituales shorts de mezclilla, tenis y googles.

-¿Porqué no te he visto antes aquí?-

-Porque trabajo en el segundo piso, innovación de tecnologías de movimiento- dijo Alix señalando los patines en sus pies- patinetas, patines y bicicletas robóticas-

-Oh- dijo Adrien sonriendo levemente- me da gusto verte aquí. Quizá podríamos tomar un café durante la hora de descanso-

-Eso me gustaría- dijo la pelirroja y analizó su expresión- te ves muy feliz. ¿Eso significa que ya sabes quién es tu partenaire?-

Adrien parpadeó. Estaba seguro de que la chica no sabía que él había sido Chat Noir en el pasado. ¿Cómo podía saberlo? Él nunca le había dicho nada a nadie. Solo el maestro Fu lo supo, y éste había perdido su memoria. Decidió fingir demencia.

-N… no, no tengo novia, creí que ya lo sabías…-

-No es eso a lo que refiero, gato- dijo Alix en voz baja, guiñando un ojo.

-No sé de que…-

-Oh, cierto, tú no lo sabes aún- dijo la pelirroja con una sonrisa traviesa- no te preocupes, yo conozco tu identidad y la de tu lady. Recuerda que viajé por el tiempo varias veces. Vi quien eres tú y quien es ella-

Adrien sintió el estómago vacío al ver el rejón en las manos de la chica, cayendo en cuenta de que Alix era la única que conocía la identidad de dos héroes.

-¿La…Ladybug lo sabe?-

-¿Que conozco su identidad? Sabía que algún día lo sabría. Es complicado- dijo ella guiñando el ojo y dándole la espalda para regresar a su área de trabajo- no sabe que también conozco la tuya. No te preocupes, gatito, nunca le he dicho nada a nadie, ni siquiera a ella. Por eso me eligió, porque sé guardar secretos-

Adrien se quedó pensativo un momento y, al ver a Alix alejarse, el rubio la detuvo.

-Espera, Alix- dijo él- si sabes quien es ma lady… ¿podrías darle un recado de mi parte?-

-Claro. ¿Qué quieres que le diga?-

Adrien sacó su libreta y escribió nuevamente la nota que había dejado en su lugar secreto, de que quería verla el primer día de septiembre en la noche y cómo iría disfrazado. Alix sonrió de una manera curiosa y tomó la nota, prometiéndole que se la haría llegar a Ladybug.

Una vez que Alix se fue, el corazón del rubio dio un salto de emoción pensando en que ahora estaba seguro de que Ladybug recibiría su mensaje. Ahora solo tenía que esperar a que su lady quisiera ir a verlo. Y que lo perdonara por haberse ido de París de esa manera.

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Oficina del CEO de Gabriel

Al día siguiente

El conocido sonido de los tacones de Lila Rossi hizo que la asistente y las secretarias en la oficina comenzaran a temblar. Sabían que la llegada de la CEO eran malas noticias para ellas. Una de las secretarias imprimió los informes y los puso en la carpeta favorita de la mujer sobre su escritorio, la otra se apresuró a servir el café con la exacta cantidad de leche y azúcar que le gustaba a su jefa. La asistente se irguió seriamente y respiró hondo mientras esperaba a que llegara.

Por fin Lila llegó y todas las mujeres se apartaron para abrirle paso, agachando la cabeza. Lila llegó más animada de costumbre, sonriendo maliciosamente como si estuviera planeando algo malo. Aquello hizo que las otras chicas se pusieran nerviosas.

-Bonjour, mademoiselle- dijo la asistente caminando junto a ella con su tableta.

-Ah, bonjour Elise- dijo Lila dejándose caer en su asiento y mirando una lista en su escritorio- tríeme a las dos primera costureras de la lista-

La asistente tragó saliva y asintió antes de salir a llamar a las chicas que Lila seguramente iba a despedir. Mientras tanto la mujer encendió su compradora para vigilar las cámaras. Desde que Gabriel Agreste le había cedido la mitad de las acciones que poseía, una cuarta de la empresa le pertenecía. Y gracias al hecho de que Nathalie se había retirado con otra cantidad similar, ella se había autonombrado CEO.

Había considerado hacer lo mismo que Nathalie, pero tomar el mando de la compañía tenía dos grandes ventajas. La primera era que la identidad de los dueños de la otra mitad de la compañía era desconocida y ella se lo podía embolsar sus ganancias mientras que nadie reclamara ese dinero. Se había vuelto millonaria gracias a eso.

La otra ventaja era que uno de sus objetivos en la vida era destruir a Marinette, la chica que le arruinó la vida y la hizo perder a Adrien. Tomando el control de la compañía podría hacerle la vida imposible poco a poco hasta destruir su espíritu.

Se había encargado de pagar a todas las otras casas de diseño de París para que no la contrataran con la excusa de ese bastardo suyo para que no tuviera otra opción más que aceptar trabajar con ella. Y si bien muchas veces había considerado despedirla, la muy idiota era talentosa, así que podía robar su talento y obligarla a estar agradecida con ella mientras que la atormentaba.

"La pequeña rata ya ni siquiera pelea", pensó Lila sonriendo maliciosamente.

Había obtenido lo que quería. Marinette estaba deprimida y alejada de sus amigos, la única que aún era su amiga cercana era esa perra japonesa, pero estaba en una relación y no le pondría mucha atención.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por Elise, quien entró a la oficina seguida de las asustadas costureras.

-¿Desea que pasen una por una, mademoiselle?-

-No, las dos de una vez, no me gusta perder el tiempo- dijo Lila volviéndose a las asustadas mujeres que estaban con ella. Continuó con su habitual vocecita empalagosa que no ayudó a mejorar la situación- pasen. Seré breve-

Las mujeres obedecieron.

-Las dos están despedidas- dijo Lila de pronto cuando la puerta se cerró- fueron sorprendidas robando materiales de la sala de costura, así se que no se les pagará lo que se les debe a cambio de que no presente su denuncia a la policía. Tienen diez minutos para tomar sus cosas y salir del edificio-

-Pero…-

-No es cierto, yo no robé nada…-

-Yo tampoco…-

-Tenemos la evidencia. Ustedes sabrán si quieren arriesgarse- dijo Lila alzando la voz sin que las chicas pudieran defenderse. Como no respondieron después de eso, Lila sonrió- eso es todo, pueden retirarse-

Ambas se miraron entre sí y salieron cabizbajas de ahí, una llorando y la otra apenas conteniéndose. Elise las miró con pena pero no dijo nada más y entró a la oficina poniendo la tablet en el escritorio.

-Mademoiselle- dijo Elise seriamente- en la entrada se encuentra un monsieur Prideux, dice que tiene una cita para hablar con usted-

Lila volvió a fruncir el entrecejo y se pasó un mechón de cabello detrás de su oreja.

-Sí, yo lo llamé. Hazlo pasar- dijo ella.

Elise se inclinó y caminó hacia la puerta, caminando hacia la salida de la oficina, haciendo pasar a un hombre de cuarenta años vestido con un elegante traje y una expresión seria.

-¿Y bien?-

-No he tenido la oportunidad de entrar, mademoiselle- dijo el hombre frunciendo el entrecejo- la chica nunca está sola en su casa. Siempre está la otra mujer o el engendro. Y hay otro hombre que ha frecuentado la casa, un tipo que a veces se lleva al mocoso consigo-

Lila frunció el entrecejo, pensando que seguramente era uno de sus inútiles amigos que le ayudaban a cuidarlo. O podía ser…

-¿El padre?- preguntó.

-Creo que sí- dijo Prideux- no parecen estar en los mejores términos. El primer día que apareció hubo muchos gritos-

Lila sonrió. Eso podría ayudarle a seguir aplastando a Marinette, sobre todo si el padre decidía quitárselo.

-Pero, ¿estás seguro de lo que me dijiste?- volvió a preguntar.

-Sí, la mujer diseña todo el tiempo- dijo el hombre- incluso los días que no tiene de trabajar. Esos días pasa un tiempo con el mocoso pero dibuja cuando tiene alguna oportunidad, y estoy seguro de que guarda los diseños en una viejo cofre rosado en su habitación. También creo haber escuchado la máquina de coser-

La mujer entrecerró los ojos.

-Tráeme los diseños que esconde en el cofre y dale un susto tan pronto como tengas una oportunidad- dijo Lila con una sonrisa maliciosa. Sabía que si Marinette estaba escondiendo diseños para ella misma, serían mucho mejores de lo que hacía para ella- pero asegúrate de que nadie te vea. Si me traes esos diseños secretos, te recompensaré generosamente-

Las facciones del hombre se torcieron en una horrible sonrisa.

-Con gusto-

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Espero que les haya gustado la fiesta de Marinette y lo que siguió de eso. Adrien está seguro de Ladybug recibirá su mensaje. Mientras tanto, Lila se está preparando para causar más problemas. Muchas gracias a todos por subir leyendo y por sus reviews. Abrazos.

Abby L.