DISCLAIMER: STAR WARS pertenece a Lucasfilm
NA: A 4 capítulos del final.
El ánimo de los pilotos y oficiales anclados en Ajan Kloss era demasiado bajo como para pensar en un nuevo plan. Habían ganado tan fácilmente, usando el factor sorpresa, pero realmente, nunca llegaron a pensar que la Primera Orden lograría contactar con refuerzos.
Habían sido sorprendidos, algunos almorzaban mientras otros se tomaban la siesta; no estuvieron preparados y lo pagaron caro.
Kaydel Ko Connix posiblemente sea de las pocos que no ha bajado los brazos, ella estaba en el centro de comando con Karé Kun, el comandante Aftab Ackbar, líder de los escuadrones Mon Cal y el general Tyler Veijo además de las imágenes holográficas del primer ministro Gian Ackdan y Finn.
—Es increíble ¿Cómo es que se descuidaron de esa manera? — exclamó Gian Ackdan, sus bulbosos ojos miraban a todos los presentes.
—Lo subestimamos, creíamos que la Primera Orden no regresaría, pero estuvimos equivocados.
—¿Cómo estamos de refuerzos?— preguntó Aftab— ¿Es posible enviar otro batallón a Ajan Kloss?
—Tendré que verlo— exclamó Gian Ackdan.
—¿Qué tan seguros están? ¿No creen que la Primera Orden intentará buscarlos?
—Buen punto, Finn— exclamó Kaydel— Los corellianos nos darán la alerta y saltaremos al hiper espacio nada más detectarlos en nuestros radares. Por ahora no hay ninguna alerta, pero saldremos de aquí cuando nos recuperemos.
—¿Pérdidas?
—Tres cruceros calamari y otros tres corellianos.
—Tendremos que hacerlo como en Exegol, pero esta vez incluiremos un ejército de tierra— exclamó Tyler Veijo— Ko Connix nos informó que un pequeño equipo en tierra, asentado en Orinda, posiblemente fue emboscado.
—¿Emboscado?
—Los llamé por intercom, pero no recibí respuesta.
—De acuerdo— exclamó Ackdan— Enviaré refuerzos, pero esta vez es todo lo que tenemos. Connix, Veijo, es a todo o nada. Hablaré con algunos líderes, les mandaré un mensaje de respuesta y ustedes les informará donde reunirse. Será como en Exegol.
La comunicación se cortó, dejando a Finn como el único holográfico.
—De acuerdo, buscaré la manera de ir a apoyarlos en tierra— exclamó el aprendiz de Rey.
—¿Cómo estamos en Carida?
—Controlada.
—Avisaré a Pava que deje su puesto en Kessell y se una a nosotros— exclamó Kaydel— Espera a Pava, selecciona a los soldados que estén dispuestos a seguirte. Te informaré el punto de reunión.
—De acuerdo, general Connix.
Finn también se retiró de la reunión, Veijo se apoyó en la mesa, meditando mientras Karé y Ackbar se miraron.
—Bien este es el plan— exclamó Connix generando un mapa holográfico— Estamos en Ajan Kloss, esperaremos un tiempo prudencial mientras nos alistamos. De acuerdo el mapa, Dantooine parece ser un punto estratégico para reunirnos todos; aquí esperamos a nuestros refuerzos para irnos directamente a Bescane.
—Bescane está en los territorios de la Primera Orden— exclamó Aftab.
—Sí, mejor que volver a pasar por Orinda. Bescane, de acuerdo al mapa, está en la ruta hacia Bastion, capital y corazón de la Primera Orden. Si ganamos esto, podemos obligarlos a firmar la rendición.
—Es todo o nada— exclamó Veijo— No veo otra razón para denegar esto, es nuestro plan B y es bastante arriesgado, pero no podemos perder el tiempo— se levantó, giró sobre sus talones hacia Karé y Aftab— Capitanes, informen a su escuadrón que estén preparados. Sé que están desmotivados y es hora que los motiven. Esta lucha es crucial.
—Sí, señor— exclamaron los mencionados y con marcialidad, abandonaron la sala de reuniones.
Veijo se aprestaba a retirarse cuando el intercom volvió a pitar, Connix pensando que era el mensaje de Ackdan, pero en su lugar, estaba una figura con máscara.
—Soy Fulcrum.
—Fulcrum— exclamó sorprendida Kaydel, Veijo también se acercó.
—Fue difícil contactarlos, pero al fin los encontré justo a tiempo.
—¿Qué más información tienes?— exclamó Veijo.
—Antes que nada, quiero saber sus siguientes pasos. Es importante para lo que tengo que decir.
Kaydel se mantuvo en silencio, era la primera vez que Fulcrum pedía información, él más bien solía dárselo.
—¿Por qué razón?
—¿Recuerdan al capitán de los soldados de asalto que recomendé? Él puede ayudarnos un poco, pero necesita información.
—Si, lo recordamos ¿Qué tan fiable es?
—Es hijo de Hera Syndulla, si ese nombre les dice algo.
Kaydel y Veijo quedaron sorprendidos, aunque no llegaron a conocerla personalmente sabían que ella era una de las heroínas de la Rebelión.
—De acuerdo— exclamó Kaydel— Estaremos en Dantooine, donde esperaremos refuerzos y luego iremos a Bescane.
— ¿Bescane? Interesante— exclamó Fulcrum— Ustedes sigan con lo suyo, mi informante se encargará del resto. Si esto termina bien, él se contactará con usted.
La comunicación se cortó, dejando a Kaydel y Veijo con preguntas.
—No tendremos que preocuparnos por él por el momento. Ocupémonos en irnos a Dantooine cuanto antes— exclamó el viejo general.
Mientras tanto en algún lugar de Borosk, el hombre enmascarado se retiró la máscara, delante de ellos estaba una mujer bajo una capucha y un guerrero mandaloriano, con su casco bajo brazo y en su pecho, el símbolo de su clan, el clan Wren.
—Muy bien, Madell— exclamó la mujer llamada Mylie Talcyon— Irán por el camino corto.
—Es una distracción perfecta— exclamó Ken Madell— Puedo sabotear los controles, así que no pedirán refuerzos mientras están en Bescane y enviaré pistas falsas si es que están buscándolos ahora.
—Hazlo— y miró al mandaloriano— Jacen ¿tendrás el honor de acompañarme a Bastion?
—Será un placer, moff Talcyon.
— Pero antes ¿Qué hacemos con Syko? Él está aquí, en Borosk.
—Kriff, lo había olvidado—exclamó Talcyon frunciendo los labios— Si él va a Bastion, el plan no saldrá bien.
—¿Quién es Syko?—preguntó Jacen.
—¿Has escuchado hablar de Darth Vader y de Kylo Ren? Bueno, él es parecido a ellos— exclamó Madell.
—Sí, especialmente de Vader— apretó los dientes— De acuerdo ¿Por qué está aquí?
—Busca a Skywalker, al menos eso es lo que he escuchado—explicó Talcyon— No el legendario Jedi Luke Skywalker, sino, a una muchacha.
—Entiendo ¿Él acepta ordenes tuyas o está condicionado a seguir las ordenes de Packstart?
—Es algo complicado, él solo obedecía a Hawalto— se masajeó la barbilla— Puedo intentarlo.
—Infórmale falsamente que Skywalker está en Bescane. Yo me encargaré de él.
—¿No se dará cuenta que le está mintiendo?—preguntó Madell, un poco preocupado.
—Tienes que creer en la mentira y él no lo percibirá. Créeme, yo lo sé muy bien.
—¿Tú te enfrentarás a él?
—La Fuerza no es ajena a mí. Sé algunos trucos, puedo hacerlo. — exclamó Jacen— Si es posible, filtren la información solo a Skywalker. Quién sabe si también necesite algo de ayuda.
—De acuerdo— exclamó Madell— Entonces ¿Iré con usted a Bastion? — preguntó a Mylie.
—Una vez que termines con desviar las comunicaciones, sí.
Madell se puso de pie, y antes que Jacen se retire, él le estrecho la mano, tomándolo por sorpresa, pero así, le devolvió el gesto.
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El Halcón Milenario se encontraba volando en el hiper espacio, Poe se reclinó en el asiento del piloto y se estiró muy cansado; Gawyn tomaba una siesta en un camarote, y Rey, rebuscaba en su morral hasta encontrar lo que buscaba, el holocron de Nomi Sunrider.
Fue a la sala de máquinas, el espacio era chico pero suficiente para sentarse y que nadie la molestase; el holocron brillaba de un azul intenso, que iluminaba el lugar oscuro donde estaba.
Se abrió, desplegando los lados como hojas y la pequeña figura de Nomi Sunrider apareció ante sus ojos.
—Que la Fuerza te acompañe, caballero Jedi.
—Igualmente, maestra Sunrider— exclamó Rey— ¿Realmente eres tú?
—Son mis memorias que deposité en este holocron, pero la Fuerza misma, permite que pueda decir mis pensamientos y dudas.
—Tengo una duda sobre la diada.
—¿Diada de la Fuerza? Muy raro incluso en mis tiempos, pero no imposible. Es la unión de dos mentes, se fortalecen y pueden sentir sus sentimientos.
—¿Un usuario del Lado Oscuro puede…forzar una diada?
—No que yo sepa— exclamó Sunrider— Puede provocar uno si ambas mentes ya han establecido una unión.
Rey recordó entonces la interrogación, cuando Kylo Ren intentó entrar en su mente, pero ella se mantenía firme, él vio una isla, pero ella pudo ver que Kylo Ren ansiaba ser como Vader.
—Yo tuve un vínculo mental— contó Rey— No era un Jedi, era un usuario del Lado Oscuro. Él intentó ver mi mente, pero yo lo bloqueaba. Luego empecé a verlo, pero él no estaba ahí; no era una visión ni tampoco una proyección. Se veía real pero solo sucedía en mi cabeza. Su Señor me dijo que él forzó la vinculación, pero cuando murió, pensé que ya no vería a Kylo Ren, pero no fue así.
—Algunas veces, la diada también puede surgir por emociones fuertes— exclamó Nomi, Rey se mantuvo en silencio— El Señor Oscuro puede que haya facilitado la vinculación, pero la diada ya estaba hecha desde que ambos enlazaron sus mentes. Solo esto es posible si hay un nexo emocional más personal, yo misma conocí a un buen amigo; él tenía una diada con su hermana. Ambos eran muy unidos, se preocupaban por el otro y siempre iban juntos a cualquier lado, su enlace surgió cuando nació su hermana pequeña. Podía sentir sus emociones y deseos, cuando estaban lejos, se veían por medio de la diada.
—¿No es necesariamente tiene que ser…dos amantes?—preguntó sintiendo como su cara ardía, Sunrider sonrió divertida.
—¿Por qué? ¿Sentías algo por él?
—No estoy segura— la joven Jedi estaba confusa.
—Puedo sentir tu confusión, joven Jedi— Aclara tu mente.
—Él me secuestró, me torturó y mató a su padre, a quien yo empezaba a estimarlo. Pero aun así, cuando nos vimos por la diada, él escuchó mis temores y me contó su historia. Empezaba a tenerle compasión— respiró hondamente— Me propuso a ocupar el trono a su lado, pero lo rechacé, no podía abandonar a mis amigos, pero aún así, seguía teniéndole compasión y realmente buscaba redimirlo. Buscaba Ben Solo, logró la redención. Y yo esta muerta...pero Ben, usó su esencia para revivirme, asi que desperté en sus brazos, nuestras miradas se cruzaron y supe que era Ben, y nos besamos.
—¿Lo redimiste? Eso es muy loable, no está mal sentir compasión, joven Jedi. Yo una vez redimí a un amado pero ya era tarde para él, murió en mis brazos.
Rey se mantuvo en silencio, hubo algo con Ben, pero ese "algo" desapareció cuando murió, la imagen de Ben que estaba en su mente, desapareció para dar paso al piloto que estaba en el timón del Halcón. No podía negar que sentía cosquilleos cada vez que lo veía, desde que se conocieron después de Crait e incluso, después de la muerte de Ben, no dejaba de pensar en Poe. Apartó los pensamientos, no podía.
—Puedo sentir tus emociones, joven Jedi; no lo reprimas.
—De…acuerdo— exclamó Rey, volviendo a respirar hondamente— Solo que estoy muy enfocada en mi búsqueda de restaurar la Orden Jedi.
—¿Restaurar?
—Es una larga historia.
—De acuerdo— exclamó Sunrider sonriendo.
—Lo que quiero decir una vez más ¿Hay una manera simple para no matar a un usuario del Lado Oscuro?
—Siempre va ser complicado capturar vivo a uno, recuerda que ellos luchan a morir, buscan matarte a toda costa. Pero sí, hay una manera— explicó Sunrider— Es una técnica llamada Supresión de la Fuerza. Consiste que bloquear su sensibilidad y para esto, lleva un tiempo de práctica. Una amiga cercana era buena en esto, alzaba las manos, se concentraba en la Fuerza del individuo y buscaba la fuente de su poder, y lo cerraba. Solamente el que bloquea su sensibilidad puede desbloquearlo.
Rey asintió.
—Gracias, maestra Sunrider.
—Un gusto haberte ayudado, joven Jedi.
El holocron volvió a cerrarse, pero la estancia aún estaba iluminada, Rey se puso de pie y salió de las turbinas, regresó al comedor donde vio a Gawyn levantada.
— ¿Estas bien?
—Sí, estoy bien— exclamó Rey— Solo hablaba con la maestra Sunrider.
Unas horas después, el Halcón salió del hiper espacio, Ord Trassis era un planeta de tierra, podía ver grandes cerros y accidentes geográficos por la zona, el carguero corelliano sobrevoló la zona, Rey estaba, como copiloto, tenía los ojos cerrados, usando la Fuerza para sentir algún ser viviente.
—Ahí, en ese campo— exclamó Rey— Podemos empezar desde ahí.
—De acuerdo— exclamó Poe.
El Halcón aterrizó, los tres bajaron por la rampa, ambos cubriéndose la cabeza con una manta debido al sol ardiente.
—Es pura tierra— exclamó Rey, Gawyn dio un paso adelante, alzó la barbilla como buscando algo.
—Siento algo, escurridizo.
—Posiblemente nos han visto llegar— exclamó Poe cargando su blaster.
Rey se puso en marcha, pero Gawyn se adelantó, ya que sus sentidos eran más sensibles que los suyos, de acuerdo como ella contó, Rey podía comparar sus sentidos como el de los murciélagos jombianos, animes ciegos, pero "veían" con la ecolocación.
—Siento si esta pregunta esta fuera de lugar, pero realmente me sorprendes como te desenvuelves ¿Qué ves?
Gawyn se detuvo, giró sobre sus talones, quedando un poco a la izquierda donde estaba Poe.
—Vacío, pero con siluetas. Estas siluetas están llenas de algo brillante, cuando más brillante, es un sintiente de la Fuerza, pero cuando es una luz apagada, no lo es.
— "Todos somos seres luminosos"— recitó Rey— Tiene sentido.
—Sí— Todos los seres vivos, incluyendo los no inteligentes los puedo "ver" como seres brillantes. La Fuerza me ayuda a detectar objetos que me puedan hacer tropezar.
Gawyn sonrió levemente y reanudó su camino.
Doblaron hacia la izquierda en una intersección, el sol se alzaba aún más y Poe empezó a sentir sed, abrió la cantimplora cuando Gawyn se detuvo bruscamente.
—Alguien está empezando a seguirnos—susurró— Esten alertas.
Rey no sintió nada, se abrió a la Fuerza buscando a los usuarios del Lado Oscuro, pero no podía captarlos.
—Intentan ocultarse— explicó en susurros— Por eso no lo puedes sentir— exclamó Gawyn mientras metió su mano derecha, debajo de su capa. Volviendo a reanudar la caminata.
Rey sintió a alguien que los observaba cuando una enorme roca rodó por las laderas de las montañas, Rey empujó a Poe mientras Gawyn desviaba el curso de la roca.
—Están arriba— exclamó Gawyn mirando al suelo— ¿Nos observan?
Rey alzó la vista y vio varias siluetas, quienes se deslizaron por la ladera de la montaña, hasta colocarse al frente de ellos.
—Extraños— exclamó uno de ellos dando un paso adelante.
—Son ellos— exclamó Poe dando un paso atrás mientras los apuntaba con el blaster, listo para disparar.
—¿Quiénes son ustedes?— habló Rey dando un paso adelante, Gawyn quedó perpleja .
—Acólitos de Nadd— exclamó Darron Grenko— Eres la Jedi que busca mi señor. Pero te mataré, no me importa.
Los cuatro acompañantes alzaron las manos, donde saltaron chispas, Grenko sacó su sable de luz y el zumbido de encendido resonó, la luz escarlata centelló.
—Oh no— lamentó Gawyn— Conozco esa voz…Grenko.
