Capítulo 20 - Los poderes de la Luna
Xiwang evitaba a toda costa las miradas atónitas de Shaoran y Sakura. La pelirroja podía sentir el aura de los castaños volverse un remolino de emociones y se negaba a ver la cara de dolor que sabía que Shaoran tenía en ese momento.
Claro que al no soportar más su culpa y decidir alzar la mirada para ver a los hechiceros y enfrentar sus acciones, no contó con observar a la carta del bosque a escasos centímetros de ella seguido del dolor en sus costillas producto del impacto contra la pared.
—¡Te lo advertí! Te dije que si lo lastimabas no me contendría. —La ira en la voz de Sakura era palpable al igual que las lágrimas que corrían por sus mejillas mientras que su círculo mágico brillaba a su máximo esplendor y una fila de cartas la rodeaban con miradas llenas de dolor e ira. Al ver que Xiwang no decía palabra, Sakura envió a la carta del agua en un ataque frontal haciendo pequeños cortes en la piel de la chica—. ¿Por qué lo hiciste? Yo… ¿Sabías lo que él sentía por ti?
La pelirroja solo cortó el contacto visual y dejó que varias lágrimas escaparan sus ojos.
—No tenía otra opción —respondió suprimiendo un lamento de dolor al sentir como las ramas de la carta del bosque se apretaban más contra su cuerpo.
—Eres una… —pero la frase de Sakura se vio interrumpida al ver como Shaoran colocaba su brazo ante ella—. Shaoran —murmuró con un hilo de voz.
—Xiwang es un problema del que nos encargaremos después, Sakura —La voz del líder del clan luchaba por no entrecortarse—. Primero, Hiragizawa...
Una sonrisa apareció en los labios de Eriol, después de recitar el hechizo, los elementos mágicos se encontraban brillando a su alrededor como si esperaran la siguiente orden de aquel que los reunió.
—Una lástima por el chico… se veía amable.
Lo siguiente que Eriol supo fue el impacto contra su mejilla causado por el puñetazo que Shaoran le propinaba. Había esperado un ataque mágico, pero jamás consideró que el hechicero se lanzará a un ataque cuerpo a cuerpo. Tratando de esquivar y atinar tantos golpes como podía, Eriol aprovechó el momento en que Shaoran se alejó lo suficiente para crear una barrera entre ambos pero vio, no tan sorprendido, como la misma se partía en dos ante el corte de la carta de la espada.
—¿Cómo pudiste? —preguntó Sakura tratando de contener las lágrimas—. ¡¿CÓMO PUDIERON?! —gritó mientras lanzaba una mirada a Xiwang y las viñas que rodeaban el cuerpo de la chica se ajustaban más haciéndola quejarse del dolor.
—No lo podrías entender… —Fue la respuesta que Eriol le dió mientras volvía a invocar la barrera entre él y el líder del clan.
—Entonces intentalo —siseó llamando a la carta del fuego que dejaba escapar un par de lágrimas de sus ojos y le dedicaba una mirada de odio puro al hechicero—, hazme entender…
—Sakura, es precisamente por esto que no puedo hacerlo. Acabamos con tu mejor amigo, y aún así sigues sin acabar con mi vida o la de Xiwang. Las personas como tú no lograrían entender las desesperación que sentimos las personas como yo. Tu y Xiaolang son almas buenas. A pesar de su enojo no se atreven a cruzar la línea de lo moralmente incorrecto —exclamó. Al ver que Sakura solo apretaba la empuñadura de la espada, prosiguió—. ¿Alguna vez has sentido que la persona que los demás conocen es solo una fachada y que en cualquier momento alguien llegará y descubrirá que solo es una farsa? Y no solo eso, si no que verá quién eres realmente y sentirá repulsión por tu verdadera naturaleza. No necesito que me respondas —dijo colocando su mano en señal de alto—. Se puede vivir esa mentira, esa máscara por mucho tiempo, años incluso, pero en algún momento la perdemos y puede que quien vea la realidad no logre manejarlo.
—Que egoísta de tu parte decir eso… asumes inmediatamente las cosas y crees que eres el único que ha sufrido… —las palabras de Shaoran hicieron que Eriol y Sakura volvieran su mirada a él—. Te crees la víctima de esta historia pero no es así, Hiragizawa. Muchos otros lo han sido pero tú, tú solo mueves los hilos y luego huyes de tus actos. Eriol solo le dedicó una media sonrisa mientras suspiraba lentamente—. Tú silencio me da la ra… —pero un dragón de viento apareció en segundos y lo lanzó al otro lado de la habitación..
—¡CÁLLATE! —gritó—. Estás diciendo lo mismo que ella… suficiente de tanta palabrería… seguiré lo que empecé y acabará hoy…
Un aura de un color rojo oscuro y turbio empezó a rodear a la reencarnación del mago Clow, la barrera apareció de nuevo entre los castaños y él, pero esta vez el corte de Sword no era suficiente para atravesarla.
—Shaoran… ¿Qué vamos a hacer? —La voz de Sakura reflejaba una combinación de desesperación y angustia que causaba un tirón en el corazón de Shaoran.
—Sabes que está fuera de control… lo que dijo… creo que se refería a la señorita Mizuki —respondió Shaoran. Su mirada se posó primero en Xiwang quien seguía atrapada bajo los poderes de la carta del bosque sin dar mayor resistencia. La mirada azul de la joven estaba clavada en el suelo, por lo que Shaoran regresó su mirada a Eriol quien estaba rodeado por el brillo cegador de los objetos que usaría para acabar con la magia como había prometido.
—Shaoran, ¿Y si esto es lo mejor? —La pregunta era apenas audible pero causó un escalofrío en la espalda del chico.
—Sakura, dime por favor que no es en serio eso que dijiste… tú misma mencionaste que la magia no es mala… ¡No creas en sus palabras!
—Lo sé… eso lo sé, pero… no puedo acabar con él…
En ese momento el castaño llegó a la amarga conclusión de que para salir de esto, debía pasar esa línea de la que Hiragizawa clamaba que no era capaz de cruzar. Mirando a las cartas que aún seguían materializadas detrás de ellos, vio como todas asintieron lentamente.
Su ama no podía dar ese paso, un corazón tan puro debía no ser manchado…
Pero el corazón de Shaoran estaba roto, una grieta más en el mismo pasaría desapercibida.
—Lo prometí aquella vez, y lo refuerzo ahora… no dejare que seas infeliz…
—Shaoran…
El círculo mágico de los Li apareció bajo los pies del líder del clan, Sakura veía como las cartas cerraban sus ojos, se tomaban de las manos y compartían parte de su aura mágica con el joven potenciando el hechizo que realizaría.
—¡Dios del rayo, ven!
El impacto fue tan fuerte que logró romper el aura y la barrera que rodeaba a Eriol, con un contraataque el hechicero trató de detener el impacto del trueno pero este fue más potente dándole justo en el abdomen y lanzándolo contra el piso. Aprovechando el momento, Shaoran se apresuró a quedar frente a frente contra Eriol.
—¡Dame una razón para no matarte! ¡Aquí y ahora! ¡Habla! —gritó Shaoran con el filo de su espada en el cuello del de lentes.
La reencarnación del mago Clow alzó su mirada para encontrarse con los ojos ámbar del líder del clan, luego miró a la derecha para ver los ojos esmeralda de Sakura que veían toda la escena con gran angustia.
—No tengo —respondió con un suspiro—. Me gustaría decirte mil y un razones para que no lo hagas, pero no las tengo.
—No trates de darme lástima, Hiragizawa —siseó Shaoran, sintiendo un tirón en su corazón ante la escena. Debía seguir adelante, por Lan, por todos los demás.
Eriol solo se desplomó en el piso, riendo quedadamente y viendo los fragmentos de parte de los elementos que usaría en el hechizo
—Ya no importa… estoy tan cansado, cansado de la magia y de aquel que me dejó todos estos recuerdos y esta carga… realmente me harías un favor, Xiaolang.
El líder del clan dio un paso hacia atrás, incapaz de procesar las palabras de su contrincante. Minutos atrás estaban enfrascados en una batalla, pero ahora era como si ya no importara.
La mirada apagada de Eriol reflejaba claramente la verdad detrás de su petición.
Angustia y desesperanza inundaban ahora su cara.
Alguien que había sufrido tanto pero que también había lastimado a tantos merecía una segunda oportunidad pero no era justo. No para aquellos que ya no estaban, así que realmente era necesario seguir adelante.
Aferrándose a esa idea, Shaoran volvió a dar un paso adelante, pero la presencia de una carta Sakura frente a él lo frenó.
—Hope… pero…
Shaoran miró sorprendido como la carta dejaba correr amargas lágrimas por sus mejillas y al ver de reojo notó el resplandor de las demás cartas. Se giró hacia Sakura sólo para ver como todas lloraban en silencio y sus miradas reflejaban los mismos sentimientos que él sentía.
Impotencia.
Enojo.
Dolor.
Miedo.
—Sakura.
—Pueden sentir tus emociones, Shaoran… y ellas… y yo estamos de acuerdo… —murmuró alzando su mirada y asintiendo levemente a la carta de la esperanza.
Un brillo iluminó la habitación y Shaoran vio como la niña y el corazón se separaban, la carta del vacío volvía a aparecer ante él después de tantos años pero esta vez tenía un solo propósito. Shaoran al ver como la carta de la oscuridad se acercaba a ambos y tomaba las manos de Void, entendió lo que debía hacer.
—¿Están seguras que quieren continuar con esto? No habrá vuelta atrás si lo llevamos a cabo.
Sakura y las cartas asintieron levemente, mientras que Eriol veía la escena y lloraba en silencio.
—Antes de que sigas adelante, Shaoran… debo preguntar… ¿Estás seguro de que este es el camino que quieres que sigamos, Eriol? —cuestionó Sakura.
—Les pido que manchen sus manos por mi propio bienestar y finalmente paz, Sakura. Incluso en estos momentos mi egoísmo no me hace pensar más que en mí… creo que dice mucho de la clase de persona que soy…
—Pero, Eriol… —Los ojos azules del hechicero estaban cargados de tanto dolor que hizo que Sakura quitará su mirada mientras sentía cómo su pecho dolía ante lo inevitable.
—Yo… yo no quiero olvidar a aquellos que amo… puedes decir lo que quieras, Eriol, pero tú eres parte de esas personas… yo solo quiero que todos sean felices.
—Sakura… —Shaoran veía el intercambio de la chica con Hiragizawa sin saber qué decir. El oír el dolor en la voz de su amada le dolía, más debían seguir adelante.
Eriol sólo le dedicó una sonrisa leve a la chica.
—Deja que Xiaolang siga adelante… puedes recordar aquellos momentos agradables aunque muchos fueron causandoles problemas. No diré que lamento todo lo que ha pasado porque creo que es lo mejor. Así que… déjame ir…
Sintiendo la mano de Shaoran en su hombro, Sakura secó sus lágrimas y asintió levemente para dejar que Dark y Void tomarán su lugar.
Shaoran se había colocado ahora frente al hechicero que yacía con varias heridas en su cuerpo en el piso producto del ataque en conjunto del castaño y las cartas. Harto de luchar, solo esperaba que el líder del clan lo liberara de su prisión.
—Cruzar esa línea nunca es fácil, no será algo sencillo de olvidar pero, de ambos, eres el único que puede realizarlo, Xiaolang.
—No me digas que hacer, eso ya lo sé —Dejando que su respiración se volviera lenta y pausada, el círculo mágico de Shaoran apareció bajo sus pies mientras sentía como el conjuro que debía recitar llegaba a él.
Pido a la Diosa y el Dios
Por la luna y el sol
traer a mí
El valor para acabar con esta maldición
Las palabras para borrar lo que una vez se creó
Acabar el rencor y su dolor
Eliminar aquel que una vez existió
En ese momento un aura verde rodeó a Shaoran, las cartas de la oscuridad y el vacío se colocaron detrás de él y por un momento la estrella que adornaba su frente se convirtió en una luna menguante. Alrededor de Eriol, un aura negra empezó a aparecer, cubriendo primero sus piernas y luego el resto de su cuerpo lentamente.
Sakura veía como la reencarnación de Clow era absorbida por aquella esfera lentamente, sus ojos ya no encontraban las lágrimas para llorar, pero su corazón dolía pensando en todos los "si hubiera…" que la rodeaban. Una última mirada fue lo que Eriol le dedicó mientras que sus labios murmuraron una palabra de adiós que apenas escuchó. Acto seguido, la habitación se rodeó de una luz cegadora.
La figura de Eriol empezaba a desaparecer lentamente, dejando atrás un único capullo de prímula de la noche.
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NA
Estos ultimos capitulos han sido bastante duros y complejos de escribir jeje ojala logren sentir el mismo remolino de sentimientos que tenemod en el cora jeje
Gracias por haber llegado aqui jeje entramos a la recta final
