Los personajes y lugares de esta historia son creaciones de la maestra Rumiko Takahashi, yo los tomo prestados para dar rienda suelta a mi imaginación, la historia desarrollada si es mía. Espero la disfruten.
El túnel de las puertas sagradas
Aome entró a su casa, excusándose con su madre, su abuelo y su hermano, para no cenar e ir directo a la habitación. Tenía demasiadas emociones agolpadas en su corazón como para departir con su familia tranquilamente. El encuentro con Ranma había sido sumamente estremecedor, y no lograba despejar su mente.
Tras tomar un baño y vestir su pijama. Comenzó a recordar detenidamente el rostro de Ranma, cada detalle de éste, pues era idéntico al de Inuyasha; su forma de expresarse, su voz, hasta su manera de andar. Seguía preguntándose si ese muchacho en realidad seria acaso la reencarnación de Inuyasha en esta época, tal y como lo seria ella de Kikyo. Y si fuera así, ¿sería el destino el que los estaba uniendo? Pensando y meditando en todo aquello, se quedó profundamente dormida.
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De pronto la ventana de su cuarto se abrió, y sintió que su cuerpo comenzó a levitar, saliendo de la habitación y elevándose muy por encima de las nubes. Instintivamente miró hacia abajo y se percató que en sus manos sostenía un mapa y una joya violeta. Sin pensarlo mucho abrió el mapa, el cual tenía iluminado a modo de pequeñas lucecillas 12 lugares. Súbitamente el mapa y la joya se soltaron de sus manos como si tuvieran vida propia. La joya se posicionó sobre el mapa y emitió una luz penetrante e intensa en varias direcciones. Los dos elementos se acercaron de nuevo para ser tomados por Aome, y mientras lo hacía, el mapa revelo el nombre de un lugar: "Nezu"; al leerlo, Aome comenzó a caer rápidamente; Puum, fue un golpe sordo, su cama vibró con el movimiento, su alma estaba de nuevo en su cuerpo; abrió los ojos y se sentó, poniendo las manos en su corazón que estaba agitado. Aome se quedó inmóvil para preguntarse: ¿Si acaso esto había sido un sueño, o tal vez una revelación divina a su alma?, recordaba todo perfectamente y creía que, fuera sueño o no, debía indagar qué era aquel lugar "Nezu".
La noche avanzo terriblemente lenta para Aome, pues luego de despertar de aquella revelación, no pudo conciliar el sueño. Con los primeros rayos del sol, se apresuró a arreglarse y salir. Era sábado, así que tenía todo el día para dedicarse a su pesquisa habitual.
Se dirigió a la biblioteca con solo una cosa en mente: Nezu. Fue allí, en la sección de historia, en donde encontró el significado de esta palabra. El Santuario de Nezu. Un antiguo santuario shinto, con caminos llenos de puertas sagradas, cuya ubicación estaba allí en Tokio. Sobre el cual recaía una leyenda que decía: "Que las muchas puertas sagradas te llevaran donde tu corazón realmente desea. Si realmente se es capaz de sacrificar todo aquello que te ata. Donde esta lo que tu corazón atesora dejando atrás lo que alguna vez quisiste."
Aome sintió como una corriente eléctrica paso por su cuerpo. Fue como si en ese preciso instante pudiera dilucidar todo aquello que la llevaría de nuevo al Sengoku. Es como si los kami por fin hubieran escuchado las suplicas hechas durante estos dos años, y le dieran la pista que necesitaba para volver con su amado. En ese momento en lo único que pensaba era que volvería a ver a Inuyasha, y eso la hacía tremendamente feliz.
Con el impulso generado por el descubrimiento hecho, salió rumbo al Santuario, con una sonrisa inocultable, casi podría decirse que volaba, el trayecto de Nakano a Bunkyo fue inusualmente breve para ella, tal vez la felicidad que la embargaba le hizo sentir que el camino había sido corto.
Llego frente al torii de la entrada y sintió como su corazón se aceleraba; ya podía visualizarse con Inuyasha, sentados uno al lado de otro, mientras ella descansaba su cabeza en el hombro de él, esa imagen la llenaba de alegría. Subió rápidamente las escaleras, camino unos cuantos pasos y se encontró con la chozuya, e hizo lo propio; lavo sus manos y boca; allí más adelante se encontraba un puente que se erguía sobre un pequeño riachuelo que pasaba, y justo pasando este puente se encontraba el túnel de las muchas puertas sagradas. Aome hizo una genuflexión y echo a andar, a medida que avanzaba comenzó a sentirse mareada, y al mirar alrededor observo como todo se distorsionaba; su corazón se llenó de temor, sin embargo, continúo caminando hasta llegar al final de los torii. Allí se visualizaba una pequeña edificación a modo de santuario, rodeado de un jardín y un estanque pequeños, pero espléndidamente cuidados, lo cual le daba al sitio un toque de magnificencia a pesar de su tamaño.
Aome se dirigió hacia la entrada de aquel edificio un tanto dubitativa, pues en ese punto no sabía en realidad en donde se encontraba. Dio unos golpecitos en la puerta y nadie respondió, así que se dirigió al jardín trasero para cerciorarse si había alguien. Para su sorpresa, allí encontró a dos personas: una anciana y a Ranma.
- ¿Ranma, eres tú? – preguntó Aome muy sorprendida.
-Si, soy yo – respondió Ranma alzando una mano a modo de saludo.
- ¿Qué haces aquí?
La pregunta de Aome tomó por sorpresa a Ranma – Pues veras, recuerdas que anoche debía ayudarle con unos libros al doctor Tofu. Más que con unos libros, lo que él necesitaba era ayuda con una investigación de un libro de su familia, ya que existe una especie de maldición familiar que los aqueja y dentro de sus averiguaciones este lugar estaba señalado – fue lo que pudo inventar el ojiazul ante el cuestionamiento de la castaña.
-Y tu Aome, ¿Qué haces aquí? – interpeló Ranma.
Aome tampoco estaba preparada para la pregunta. - ¿Yo?, Yo este…ehhh…yo…Bueno como ya te pudiste dar cuenta anoche, mi familia maneja un templo shinto, y pues en la escuela nos pidieron un ensayo de investigación sobre las profesiones de la familia, y como es lógico vine al santuario shinto más antiguo de Tokio – dijo Aome dando un pequeño resoplido de alivio, al poder idear una respuesta tan rápidamente.
Como hubiera sucedido el día anterior, ambos se quedaron mirando uno al otro detenida y profundamente, ya que de nuevo sentían esa sensación extraña de familiaridad y cariño. Fue hasta que la anciana hablo, que salieron de su mutua contemplación.
-Jovencitos, lo que los ha triado hasta aquí, no es mera casualidad – dijo la mujer mayor
Tanto Aome como Ranma, voltearon a mirarla sorprendidos por las palabras pronunciadas. Sin embargo, cuando la castaña la miro más minuciosamente, advirtió que aquella señora se parecía mucho a Kaede.
-Anciana Kaede, soy yo, soy Aome. ¿No me reconoce?
- ¿Kaede?, creo que así me llamaban en otra vida. Pero aquí y ahora mi nombre es Kadi- respondió la mujer. - Ahora quisiera preguntarles ¿Cómo llegaron hasta aquí? -
Ranma fue el primero en responder – Caminé a través de los torii –
Aome solo asintió afirmando que había llegado de igual modo, aún se encontraba un poco descolocada después de escuchar a la anciana decir: "en otra vida…."
-Y cuando seguían el camino de los torii, ¿no se sintieron extraños o vieron algo fuera de lugar? – indagó la anciana Kadi.
-Ahora que lo menciona, sí. Me sentí algo mareado y los alrededores parecían extraños, pero debe ser por acción de la ilusión óptica que debe crear este túnel – respondió Ranma con cierta altivez.
-Si a mí me paso lo mismo – dijo Aome moviendo la cabeza en afirmación.
La anciana los observó; camino unos cuantos pasos, los suficientes para mirar hacia los torii, y dándoles la espalda les habló – Ustedes dos son personas muy especiales. Les digo esto debido a que aquellos que llegan hasta aquí, son los que pueden viajar a través del tiempo. Este antiguo santuario está ubicado en un sitio sagrado entre los tiempos; para llegar aquí, las muchas puertas sagradas despiertan y permiten el paso únicamente a los viajeros del tiempo. Fue por esa razón que cuando las cruzaban veían como se distorsionaba su alrededor, pues el túnel formado por los torii está rodeado del tiempo, y es totalmente normal que al caminar por allí el cuerpo experimente cierto desfallecimiento. – La anciana se dio la vuelta y le preguntó a Ranma – Veo que tienes el libro Umarekawari, puedo preguntar ¿Cómo lo obtuviste? –
Ranma tenía el libro en la mano derecha, lo alzó un poco para hacerlo notar, y dio continuidad a la historia que había contado momentos antes – El libro es de mi amigo, él me dijo que a su familia se lo dio un anciano, y dado que sobre su familia hay una maldición, me pidió que viniera a investigar para de una vez por todas romper con el maleficio. Me lo pidió a mí, porqué nos tenemos mucha confianza y además soy bastante fuerte – lo dijo en un tono imperativo, queriendo disipar cualquier duda sobre la razón de porque iba él y no su amigo a romper la "supuesta maldición". En realidad, Ranma no quería revelar las verdaderas circunstancias que lo habían llevado al Santuario de Nezu. La anciana Kadi lo miro con recelo pues sabía que su historia no podía ser cierta.
-Y tu jovencita, debe haber una razón de mucha más importancia que una investigación, que te haya traído aquí – sugirió Kadi en tono muy serio.
Con base a lo contado por la anciana hace un momento, Aome sabía que su historia no era para nada plausible; por lo que decidió contarle sobre su sueño. La anciana Kadi y Ranma escucharon atentamente hasta que termino su relato.
Kadi cerró sus ojos y meditó unos minutos sobre lo dicho por Aome. Finalmente, cuando abrió sus ojos les pidió a ambos muchachos que la acompañaran. Los condujo dentro del santuario, el cual estaba delicadamente decorado. Todo en aquel recinto estaba en completa armonía y se sentía la paz que inundaba aquel sitio. Kadi los dirigió a un salón que estaba al fondo del santuario, el cual estaba bastante iluminado y prácticamente vacío, salvo por un altar que se encontraba en medio de éste y que tenía un cofre encima.
La anciana Kadi metió la mano dentro de su kosode y procedió a sacar una llave que ocultaba en su pecho, la cual estaba sujeta de un collar que colgaba de su cuello. Abrió con mucho cuidado el cofre, y una vez abierto, le pidió a Aome que se acercara y tomara lo que estaba dentro. Aome caminó hacia el altar un poco indecisa, no sabía que encontraría dentro de éste. Su asombro fue grande cuando descubrió que en su interior estaban: el mapa y la joya violeta con los que había soñado la noche anterior. Tomo los objetos y se giró mirando con estupor a Kadi.
-Si niña, estos tesoros te llamaron y solo tú los puedes utilizar – le dijo la anciana en un tono parsimonioso.
-Ustedes tienen en sus manos los Tres Tesoros Tenki. El libro Umarekawari, el mapa Shinseina Ki y la joya Adoresu – dirigiéndose tanto a Ranma como a Aome.
Ranma no entendía muy bien toda aquella palabrería, o más bien no le interesaba; lo que él realmente quería saber es como todo esto lo ayudaría a terminar con la maldición de la pelirroja ahogada, pues de lo escuchado hasta ahora, nada le daba indicio de como solucionaría el problema. Así que sin ninguna sutileza se aventuró a preguntar - ¿y cómo es que estos "Tesoros" servirán para resolver la maldición de amigo? -
-Por lo general, estos Tesoros son revelados a viajeros del tiempo cuyo propósito ha sufrido algún cambio que los ha llevado lejos de su destino. Me explico un poco mejor: Todos los seres humanos nacemos y morimos, pero cuando no cumplimos el destino que teníamos propuesto por los kami desde antes de nuestro nacimiento durante el tiempo de vida que tenemos, es en ese momento en que volvemos a renacer o "reencarnar; durante este proceso perdemos los recuerdos de nuestra vida anterior, no obstante, el propósito o destino sigue siendo el mismo, porque ciertamente nuestra alma sigue siendo la misma, aunque haya renacido en un cuerpo diferente. Para las personas ordinarias este proceso se repite una y otra hasta alcanzar su objetivo, pero para aquellos que pueden viajar a través del tiempo esto es diferente, éstos solo tendrán una reencarnación para cumplir su destino. Que culminen su propósito es de gran importancia para los kami del tiempo, puesto que ellos depositaron en estas almas viajeras unos poderes espirituales especiales, que al cumplir su papel vuelven a los kami que se los otorgaron, de lo contrario sino alcanzan su propósito, llegarían al Yomi y dichos poderes espirituales pasarían a Izanami, quien podría utilizarlos para viajar en el tiempo, llenando la tierra de muerte y destrucción. – la anciana hizo una pausa y continúo – Por eso creo firmemente que como ambos son viajeros del tiempo, ya que de lo contrario no hubieran podido llegar hasta aquí, deben cumplir con una misión que será señalada por los Tesoros Tenki, debido a que muy seguramente por la época de la cual que vienen ustedes y por la revelación tan explicita de los kami del tiempo, ustedes deben ser una reencarnación. – dijo con vehemencia Kadi.
Ranma seguía incrédulo, esta historia sonaba demasiado fantasiosa para él. En cambio, para Aome todo tomaba sentido, cada palabra que pronunciaba la anciana, la hacía pensar que su destino era volver con Inuyasha. Entonces Aome le preguntó a Kadi - ¿y como sabremos cual es la misión? –
-Sinceramente no lo sé, solo será revelada por los Tesoros, pues son los designados para guiarlos según la sabiduría de los kami, lo que si te puedo decir es que será pronto, y sus señales se presentaran en la noche, debido al color violeta que tomo la joya. Tu serás la encargada del mapa y la joya, mientras él será el encargado del libro – dijo Kadi señalando a Ranma.
Continuará…
