CAP: 11 OBSESIÓN Y FELICIDAD
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Podía escuchar el eco de los pasos, no sabía quién era, pero a juzgar por el golpeteo de sus tacones deducía que era una mujer; a pesar de estar encadenado y apresado en la celda más profunda de la aldea aún no estaba del todo desconectado del exterior pues podía escuchar mucha información que algunos de sus hombres de confianza le brindaban en algún código.
En cuanto se abrió la puerta de su celda pudo ver apenas la silueta de quien se mostraba ante él, caminó lentamente sin apartar la mirada de la suya y cuando estuvo los suficientemente cerca se sentó a su lado.
-No me culpes por esto Gaara-sensei, te metiste en asuntos que no te concernían- Gaara simplemente la ignoraba, estaba muy decepcionado de ella. Matsuri al ver que este no respondía le tomó del mentón y lo obligo a mirarla- Yo te amo, cuando te vi de regreso con esa mujer se me rompió el corazón.
Se sentó sobre sus piernas para quedar cara a cara ante él, solo tenía un único objetivo en mente, seducirlo y no se iría de ahí sin haber logrado borrar de su corazón a aquella mujerzuela.
- ¿Qué crees que haces? Eres demasiado joven para hacer este tipo de cosas Matsuri- su expupila ignoró su comentario sonriendo con sarcasmo, era cierto era muy joven para él, pero eso no le importaba, había soñado muchas veces con este momento y estaba totalmente cualificada para hacerlo. Cada vez que le hacía sexo oral a un hombre se imaginaba que era él, cuando la tocaban y la hacían sentir bien se imaginaba que era Gaara, estaba totalmente obsesionada con su maestro y su virginidad sería únicamente del dueño de sus deseos más oscuros.
-Yo no soy como ella, siempre te fui fiel, jamás me enamoré de otro hombre- le empezó a desabrochar su traje color Vinotinto y poco a poco introdujo sus manos para tocar su piel desnuda por debajo de su camiseta blanca-dame la oportunidad de hacerte sentir mejor.
Gaara se movió bastante incómodo, no podía ver a Matsuri a los ojos, quería pensar que esto era una jodida broma.
-Vasta, no siento nada por ti más que una relación sana maestro y alumna y sinceramente lo siento, pero no te quiero en ese sentido- Matsuri decidió ignorarlo, eso ya lo sabía muy bien, pero al menos quería sentir que por una vez él fue suyo. Abrió lentamente la cremallera de su pantalón y cuando se propuso tomar el miembro que estaba bajo aquella ropa interior escuchó como las cadenas que inmovilizan a Gaara se movían de forma ruidosa.
-Se que desde que tu "esposa" se fue no has tenido la oportunidad de estar con otra mujer-suspiró sin poder contener el calor que emanaba de ella-ya no hace falta que te contengas más.
Gaara bastante asustado ante esta situación intentó alejarse de ella, pero tras él solo había un colosal muro de piedra que obviamente no se haría hacia atrás por más de que empujara.
-¡Esto está mal y lo sabes!- no pudo seguir protestando pues su miembro poco erecto se encontraba ya en entre las manos de su captora, tensó su mandíbula en cuanto sintió una sensación electrizante que conocía muy bien.
-Tu cara te delata ¿se siente bien verdad? - Gaara negó mientras cerraba los ojos como si intentase trasportarse a otro lugar e ignorar lo que estaba sintiendo, pero le parecía imposible, su cuerpo lo estaba traicionando cada vez que Matsuri movía su mano poniendo cada vez más duro su miembro, suspiró bastante excitado.
-Ya ha pasado una semana desde que te encarcelaron y ella jamás volvió ¿de que sirve guardarle fidelidad a alguien que no te quiere? - Gaara al escuchar eso se deprimió, en parte tenía razón, su mujer no volvió nunca- El consejo quiere un heredero, en este momento ya no le importa si es o no producto de tu matrimonio, me presté como voluntaria por supuesto jaja.
Matsuri le besó el cuello para intensificar las sensaciones que estaba sintiendo, su mano incrementó su velocidad y poco a poco la ropa que llevaba puesta se quedaba en la esquina de la celda.
-Vasta…no…sigas.
- ¿Acaso vas a correrte? -es cierto se estaba aprovechando de que Gaara no había tenido sexo en mucho tiempo, pero estaba muy complacida de que fuese ella quien lo hiciese correrse tan rápido.
No lo pensó más, apartó su ropa interior y se hundió lentamente en él disfrutando cada jodido segundo de esa situación, al fin seria suyo. No esperó mucho tiempo siguió penetrándose cada vez más rápido y firme, estaba totalmente fascinada y su interior se aferraba al miembro de su maestro con desespero
-Joder…-exclamó Gaara sin poder contener más lo que sentía, a pesar de que tenía en su mente a Hinata no podía evitarse sentir mal por engañarla así.
-Eso es Gaara-sama disfrútelo porque ahora seré yo la única mujer que verán tus ojos- decía mientras gemía de puro placer, Gaara no dijo nada simplemente se limitaba cerrar los ojos pues, aunque lo estuviese haciendo con Matsuri en su corazón no había nadie más que Hinata.
MIENTRAS TANTO EN LA ALDEA DE LA HOJA…
El equipo de búsqueda y captura que se envió para hallar a Hinata había regresado sin ella, la gente que ya estaba al tanto de la situación no hacía más que murmurar a sus espaldas criticando lo inútiles que eran para capturar a una traidora que deshonraba el respetado apellido Hyuga, sin embargo, por muchas ganas que tuviera Kiva de mandarlos al demonio no podían permitirse ceder a las provocaciones de la gente pues su código de conducta se lo prohibía. Naruto no se quedaba atrás pero ahora lo único que importaba es que Hinata y su hijo estuviesen a salvo en aquel pueblo hasta que naciera la criatura.
Shizune los estaba esperando en la entrada del despacho de la Hokage para abriles la puerta, Tsunade estaba esperándolos para que entregaran su reporte, de hecho, desde que se enteró de que estaban en la entrada principal se sentó en su silla y no se movió de ahí hasta que llegaran.
- ¿Y bien, que tienen para mí? - dijo Tsunade intrigada- ¿La encontraron?
-La misión fue todo un éxito, pero…- Tsunade frunció el ceño, no estaba conforme con esa respuesta-Es decir…¡Shino explícaselo dattebayo!
Shino se incomodó las gafas oscuras y carraspeó su garganta.
-Al parecer Hinata está embarazada- Tsunade se quedó en shock.
-¡Maldición me alegro por ella pero esto pone de cabeza nuestros planes!- los tres chicos miraban como la Hokage perdía los nervios-Chicos tengo algo que contarles…se trata de Suna
-¿Qué pasa en Suna?- preguntó Naruto preocupado.
-Es Gaara, al chico lo han destituido de su puesto, no sabemos por qué. Ahora el consejo de ancianos está al mando.
-¿Debo sorprenderme? Porque enserio con todo lo que ha pasado no me extraña que lo hayan destituido-dijo Kiva bastante molesto, Suna no hacía más que causar problemas, cade vez que estaban un paso adelante ellos les hacían retroceder cien.
-¿Naruto te encuentras bien?- preguntó Shino ignorando el comentario de Kiva.
-Vieja Tsunade…eso significa…-la susodicha asintió derrotada.
-Lo ejecutarán mañana al amanecer, será una ejecución pública.
-¡Debemos salvarlo!
-No es tan fácil Naruto, tengo informantes que permanecen en las fronteras de Suna, ese lugar está completamente vigilado, es…imposible.
-¿Y quiénes son esos informantes, he?- dijo Kiva frunciendo el ceño- porque me parece ridículo que no sean capaces de realizar una misión de rescate tan sencilla como esa.
-Está al mando Shikamaru Nara, Sai e Ino Yamanaka.
-¿¡Me va a decir que teniendo al mejor estratega de toda Konoha la misión es imposible!?
-Kiva cálmate, es la Hokage con quien hablas.
-Tiene razón, Shino- respiró hondo intentando aclarar sus ideas- Si tan solo tuviésemos aliados en la aldea…pero los del consejo les han lavado el cerebro a todos, nadie cree en Gaara.
-La familia-interrumpió Naruto.
-¿Familia?
-¡Si , sus hermanos jamás dudaría de la inocencia de Gaara!
Kiva sonrió entendiendo la idea de Naruto.
-Eso tipos…tienen un plan ¿cierto? - se dirigió a Tsunade- debemos contactarnos con ellos, está claro que esos dos no podrán sacarlo solos de la villa.
-¡Cierto dattebayo, Temari y Kankuro sabrán que hacer!
-Eres muy ingenuo Naruto-comentó Shino-no hay forma de contactarnos con ellos a menos que…
De repente a Shino se le vino un gran idea, es cierto no podían contactarlos en persona, ni enviarles una nota, pero de que había una forma la había.
-¿Shino?- le llamó la Hokage al ver que se quedó en silencio.
-Los insectos tienen una forma de comunicarse entre ellos, en especial las abejas ellas con movimientos corporales indican a las demás donde está el alimento, se su lenguaje.
-Pero la ejecución es mañana, no hay forma de que llegues a tiempo.
-Yo no, pero un Alcón mensajero sí, enviaré una nota con las instrucciones que debe seguir Sai. Como puede materializar cualquier dibujo podrá hacerlo en el aire.
-¿Y que tan seguro es que ellos lo vean?
-Seré sincero hay una muy alta probabilidad que no lo vean, pero solo nos queda confiar en que podrán descifralo o siquiera entender que hay alguien fuera que quiere llamar su atención.
-¡Eso es genial, sé que podrán hacerlo!
-Hmp ¿Qué hay del plan b?
-Infiltrarse en la noche como puedan y rezar a Kami que nadie salga herido-dijo la mujer rubia-Shino, no pierdas tiempo transcribe el mensaje para enviarlo lo más antes posible.
-Si Hokage-sama.
-Eso bastardos no se saldrán con la suya.
Los rayos de sol se habían colado por las pequeñas aberturas de la cabaña, Hinata no había podido dormir muy bien esa noche, no podía dormir pues no paraba de recordar lo que le dijo su discípula la noche anterior ¿Quién era esa chica? ¿Qué quería con su esposo? Las duda la estaba matando, era una sensación bastante extraña, se sentía molesta y irritante, no sabía si eran sus hormonas de embarazada o eran los celos, pero estaba clara que su combinación era terrible.
RECUERDO DE HINATA
Habían llegado al fin al pequeño pueblo el cual era su destino, la gente que aun caminaba por las calles los miraban raros pues, aunque eran todos ninjas de Konoha no era muy frecuente verlos por ahí.
- ¿Dónde nos alojaremos? - preguntó Akiko incómoda por las miradas de la gente-Hinata- sensei está agotada.
- Tranquilas, ya estamos por llegar, es una casa humilde, pero es mejor no llamar la atención-contestó Shino- este lugar es muy tranquilo, no es como la mansión Hyuga o la casa de un Kazekage, pero será suficiente hasta que pase el peligro.
Hinata suspirando por el agotamiento le contestó.
-Te lo agradezco…si te soy sincera todo es mejor que donde me escondía antes.
-Tranquila Hinata aquí estarás a salvo dattebayo te visitaré a menudo.
-Debes estar de broma, no hicimos todo este viaje para que guíes a los ninjas de la arena hacia este lugar-comentó Kiva cabreado.
-Cierto…los siento dattebayo no me mates- tomó a Hinata del hombro para hacer que la mirara-¿Estarás bien?
Hinata sin saber muy bien cómo reaccionar a los gestos amorosos de Naruto se puso algo nerviosa.
-Na…na…Naruto, estaré bien no te preocupes-carraspeó su garganta para que su voz dejara de temblar- ¿olvidas que soy AMBU verdad?
-Cierto jjaa lo eres, pero eso no evitará que me preocupe por ti-Kiva y Shino miraban la escena bastante atónitos pues, aunque sabían que entre ellos había un pasado amoroso eso no quitaba que ella estuviese casada y esperando un hijo de su esposo y él fuese el mejor amigo de este.
-Hemos llegado-el lugar era modesto, no era vieja, pero digamos que sus años de gloria habían terminado hace mucho tiempo.
-Perfecto, vamos Akiko debemos desempacar las cosas- durante el viaje habían comprado algunas cosas para el bebé, no sabían si era niño o niña así que la mayoría era de color verde o amarillo para que sea todo útil independientemente del sexo del pequeño- ¿Chicos les importaría ayudarnos con la puerta?
-Claro Hinata.
Como había prometido Tsunade el lugar había sido limpiado por completo, tenía todo lo necesario para que ambas vivieran ahí de forma modesta, una vez cenado y arreglado la casa con el equipaje los chicos estaban esperando en la puerta para despedirse de ellas.
-¿Es necesario que no me visiten?
-Lo es si quieres estar a salvo-contestó Kiva con firmeza-pero tranquila la partera del pueblo es amiga de mi madre, ella está al tanto de la situación te revisará para que todo esté bien, nos dirá un informe de tu estado y si quieres puedes enviar cartas con ella.
-Tsunade-sama sabe que estoy embarazada, su pongo-Naruto negó algo preocupado.
-Estas medidas las tomamos por nuestra cuenta antes de que llegases al punto de encuentro, mañana le daremos un informe detallado.
-Entiendo-dijo algo deprimida-parece que mi embarazo ha traído muchos problemas a todos.
-No digas eso Hinata-sensei, este pequeño es una bendición para todos, nunca lo olvide.
Hinata miró a todos los que estaban a su alrededor y asintieron sonriendo, se limpió sus lágrimas y sonrió también.
-Muchas gracias, a todos.
*****...*****
Ambas mujeres se preparaban para dormir, hacía mucho que no disfrutaba de un futón suave y dormir en un techo hogareño.
-¿Ocurre algo Hinata-sensei?-ella negó algo melancólica.
-No es nada, es que…me doy cuenta de que aún tengo amigos que me apoyan- se metió entre las mantas y miró a Akiko- He estado pensando y creo que, si Gaara sabía que iban a hacer con mi bebé, entonces Temari y Kankuro lo sabían.
-Mucho me temo que sí.
-No logro entender, ella…era mi amiga y mi cuñada ¿cómo pudo ocultarme algo como esto? - Akiko la tomó de la mano para intentar reconfortarla.
-Hay algo que debes saber-Hinata la miró extrañada-Como sabrás todo lo que Naruto te contó es secreto de estado, escuché a escondidas para enterarme de todo eso y averigüé que alguien va tras tu marido.
- ¿Qué?
-Si es una ninja conocida entre los novatos como nosotros, no suele aparecer mucho por la villa pues ella forma parte de un equipo de espionaje. Resulta que fue discípula de Gaara-sama y que desde siempre ha estado enamorada de él.
-¿Maldición es que acaso atraigo a las arpías a mi vida?¿Quién se cree está mujer para seducir a mi esposo?
-Quien sabe, pero estoy segura de que Matsuri intentará tenerlo ahora que usted no está ahí.
-¡Matsuri, así se llama esa perra!
-Cálmese sensei no es bueno en su condición ¿está celosa? - preguntó para molestarla
-Mi bebé está furioso ahora mismo ¡le quieren quitar a su papá! -se cruzó de brazos-como esa mujerzuela le toque un pelo, se las verá conmigo.
FIN DEL RECUERDO DE HINATA
Suspiró bastante frustrada, no conocía que tan fiel era su esposo, de hecho, jamás tuvo que afrontar una situación así con él, siempre fue un buen esposo excepto por su falta de paciencia y desconfianza hacia ella, no lo justificaba, pero entendía que fugarse el día de su boda y abandonarlo mientras estaba ebrio no era una buena idea ¡Por Dios, solo tenían veinte años! Si miraba hacia atrás lo que hizo fue una verdadera rabieta de niña pequeña, fue como escaparse de casa por discutir con sus padres, sin embargo, eso le salvó la vida de ella y su hijo, no se arrepentía de nada.
Entonces ¿por qué no se quitaba ese mal presentimiento? La duda y la incertidumbre se apoderaron de ella y aunque no quería aceptarlo a pesar del tiempo no podía dejar de lado sus sentimiento por Gaara y tenía miedo de que Matsuri se lo quitara.
-Buenos días, Hinata-sensei- le saludó Akiko con una gran sonrisa mientras sostenía una bandeja llena de comida-se que a estas horas sus antojos son más fuertes.
-Ohh Akiko, no te hubieras molestado-dijo Hinata conmovida por las atenciones de su alumna-Gracias a Dios mis náuseas se han ido.
-¿Eso no dura durante todo el embarazo?- Hinata negó.
-No siempre, a partir de tercer mes puede ser que estos desaparezcan.
-¿Cómo es que sabes tantas cosas, eres primeriza verdad?-Hinata tomó la taza de té y le dio un sorbo.
-Pasé un buen tiempo en el Hospital de Konoha, ayudaba en lo que podía en el área de ginecología y bueno…aprendí muchas cosas allí.
-¡Eso es increíble!
-Lo es, aunque no siempre fue bueno, no siempre había finales felices Akiko- la chica sabía a qué se refería su maestra-Y temo que me pase lo mismo.
-¿Porqué dices eso?-preguntó sumamente preocupada, su maestra evadía su mirada pero luego de un silencio incómodo se decidió a hablar.
-Mi mamá murió en el parto, cuando trajo al mundo a Hanabi, mi hermana menor, mi mamá tenía preeclamsia y su corazón no pudo soportarlo. Se que soy más propensa a padecerlo, además he tenido un problema en mi corazón también, tengo miedo de tener el mismo destino que las mujeres que estaban en ese quirófano.
Akiko la tomó de la mano y la miró a los ojos.
-No debió ocultar esto, seguramente hay algo que podamos hacer y hay que informar a la partera eso es lo principal. Pero si de algo estoy segura es que todo saldrá bien ya lo verás.
MIENTRAS TANTO EN KONOHA
Shizune corría por los pasillos del edificio, traía una nota de las jaulas de las águilas mensajeras, tenía mucho miedo y en cada paso que daba le temblaban las piernas.
-*Esto no puede estar pasando*
Llamó a la puerta varias veces pues no estaba segura si era su corazón el que latía agitadamente lo que sonaba o era ella llamando a la puerta.
-Pase-contestó la Hokage-Oh Shizune eres tú ¿Qué necesitas?
-S-s-s-i soy yo Lady Tsunade-contestó temerosa.
-¿Suecede algo?- frunció el ceño-Suéltalo Shizune.
-Recibimos un mensaje…es del grupo que mandamos en busca de Gaara, resulta que…
-¡Demonios, sin rodeos Shizune!
-Fallaron, no pudieron sacarlo de la villa, todo fue una trampa.
-¡¿Qué?!
-Fue todo una mentira ahora los tres hermanos están en un calabozo y Suna sabe que interferimos en su ley.
Tsunade no sabía que pensar ni que decir tendría que pensar otras estrategias para no solo sacar a Gaara si no al trío completo.
Golpeó la mesa con impotencia.
-¡Trae al grupo de Shino ahora!
-¡Si señora!
-¡Señora tu abuelaa!
-¡Hay disculpe Lady Tsunade!-exclamó arrepentida por su error garrafal jajaj.
-¿Enserio pensaron que el consejo no sabía de su absurdo plan?- dijo riéndose- Vamos chicos los conozco desde siempre, pensé que iban hacer algo mejor que eso.
-Debería darte vergüenza Matsuri, participar en este…
-¡Cállate Temari! ¿Porqué no mejor te miras, he? – Se puso a la altura del ella- La que está en el suelo atada como una perra eres tú, Temari.
-¡Ven aquí hija de puta, suelta las cadenas para que te ponga en tú lugar!- Matsuri se rio ante las ofensas de Temari.
-No seas estúpida, no eres la víctima aquí, solo tienes lo que te mereces.
-¿Qué te hecho para que nos odies así?
-Lo sabes muy bien, te lo dije muchas veces- su mirada se ensombreció- amaba a Gaara yo quería estar con él, ser su esposa, pero tú, tú fuiste la que le metió la genial idea de ir a buscar esposa a otro lado.
-¿Y que esperabas que hiciera? El jamás te amo, yo solo te salvé de estar atrás de alguien que jamás te miró más allá de ser su discípula y además mi hermano merecía ser feliz y tú también.
-No me vengas con eso de que querías verme feliz, mi felicidad era con Gaara y tú me la quitaste.
-Perdona…Matsuri.
-Ahora, es demasiado tarde para eso, Gaara es mío y jamás lo soltaré, aunque tenga que estar en esa celda el resto de su vida.
-¿Qué? Oye espera, no puedes hacer eso.
-¡Si puedo y lo haré, haré que se olvide de ella!- se levantó del lugar y mientras cerraba la puerta dijo:
-Seré la dueña de su corazón y ni tu ni nadie me separará de él.
-¡Esperaaaa!
Disculpad por el retraso de este capítulo, pero he tenido muchos cosas por hacer y la verdad que el cap lo escribí poco a poco (tardaré en sacar los siguientes tengan paciencia)
¡Espero que lo disfruten ajaja será muy interesante lo que está por venir!
