LA MAGIA DEL AZAR
Por Cris Snape
Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.
Esta historia participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los tiempos.
Categoría: Personajes muertos.
Prompt: Hogar.
Palabras: 463.
Lily Potter
—Tengo frío.
Lily pronuncia las palabras mientras se cubre con una manta. James no tarda ni medio segundo en ponerse en pie y llega a la chimenea dando dos grandes zancadas.
—Tranquila. Yo lo arreglo.
James coge un tronco de madera y lo echa al fuego. Otro tronco rueda fuera de la chimenea y cae sobre la alfombra, ardiendo. James lo observa con las manos en la cabeza y los ojos abiertos como platos y Lily se ríe. Pone los ojos en blanco, agita la varita y arregla el desaguisado en un momento.
—Ya veo qué bien arreglas las cosas, valeroso Gryffindor.
James la observa fijamente y agita las manos, como quitándole importancia a lo que acaba de ocurrir.
—¡Bah! Bobadas. Además, ha sido por tu culpa.
—¿Mi culpa?
—Me despistas —James regresa al sofá y se acomoda junto a ella—. Tan pelirroja, tan guapa y con esa barriga gigante. No dejas que me concentre en las cosas.
Lily se ríe y finge sentirse indignada.
—¿Será posible? Tú eres un incompetente y me echas a mí la culpa.
—¿Incompetente yo? —Lily asiente—. Tú no tienes ni idea, Evans. Con la de cosas grandiosas que he hecho en mi vida.
—¿Cómo cuáles?
—Para empezar, descubrí que Remus era un licántropo y me convertí en animago a los quince años.
—Saltándote un montón de reglas en el intento.
—Hice el Mapa del Merodeador cuando estaba en Hogwarts.
—Que solo sirve para saltarte otro montón de reglas.
James se acerca mucho a ella y le da un beso en los labios.
—Y te conquisté a ti, pelirroja. También en Hogwarts.
Lily sonríe y alza el mentón.
—No sé cómo me dejé, la verdad. Si eres un idiota.
—Un idiota al que adoras.
Lily elude un nuevo beso y se cruza de brazos.
—¿Qué más hiciste?
—Te convencí para que te casaras conmigo y luego construí este hogar para nosotros.
—La casa la hemos comprado.
James la interrumpe alzando un dedo.
—Y también he hecho un bebé.
Le pone la mano en el vientre y se maravilla cuando Harry se mueve.
—El bebé lo hicimos entre los dos.
—Estoy dispuesto a compartir ese mérito contigo.
—Soy yo la que lo lleva dentro, ¿te acuerdas?
—Menudencias.
Lily le da un golpe en el brazo.
—Qué sinvergüenza eres, Potter.
—Lo sé. Gracias, Evans.
James alza la cabeza, presumido. Lily le agarra del cuello y le da un beso. Dura bastante más que los otros y James intenta acomodarse para no clavarle un codo en la tripa. Después, permanecen abrazados un rato.
Mientras observa el fuego, Lily se siente tranquila y feliz. Quiere quedarse allí toda su vida, alejada del resto del mundo y disfrutando de su hogar. Lástima que la guerra no se lo vaya a permitir.
Una lástima que estos dos personajes murieran siendo tan jóvenes. Pobretes.
