Capítulo 23: Interludio

¿Cómo terminaron las cosas así?

O mejor dicho

¿Era realmente necesario que su primera aventura comience de esa manera?

Draco Malfoy, un joven de veinticinco años, bien parecido, alto, de cabellera casi platinada y ojos claros como la luna. Fue varias veces denominado por las revistas de adolescentes y farándulas como "Aquel que provoca suspiros entre las mujeres y la envidia de sus pares"; un digno playboy entre los playboys

Si bien su fortuna no le llega al talón a los mejores momentos de su familia, logró apartarse y tener buena visión, y suerte, a la hora de invertir sus para nada despreciables "ahorros de pequeño"

Podría vivir el resto de su vida sin trabajar, divertirse, viajar, explorar el mundo, ponerse de pareja, casarse, tener una familia, y aun así le quedaría dinero para otra media vida más

Pero la vida de Draco no fue sencilla. Verse envuelto en todo tipo de malicia, ser uno de los causantes del fallecimiento de su ex director, presenciar la segunda guerra mágica, ver caer a sus compañeros de clases en batalla y ser atormentado varios años por una culpa no menor que cierto castillo no es algo como para olvidar de la noche a la mañana

Decidió mermar un poco de todo lo malo que había hecho siendo el nuevo profesor de Defensas Contras las Artes Oscuras. Ser el guía de la nueva generación para que no cometan sus mismos errores e intentar cambiar el pensamiento purista desde la base

Entonces... ¿Por qué ahora se encontraba tumbado en un piso lleno de barro y hojas secas?

~O~

Kingsley Shacklebolt permanece en silencio, con la cabeza recostada sobre sus manos, la mirada fría y algo frustrada

A su lado se encuentra Susan Bones sujetando fuertemente una carpeta contra su pecho con cara de consternación y un poco temblorosa

El mapa que tienen frente a ellos muestra a un punto de color rojo moviéndose por todo el Reino Unido. Desde cierta locación de cierta institución educativa a una de las calles más transitadas del Callejón Diagon, de allí pasaron por cierto domicilio de cierto auror renombrado para luego terminar en medio del bosque de Dean

El punto en el mapa no pertenece a Harry Potter, el más afamado de sus aurores. Mucho menos a la nueva vice jefa del departamento de regulaciones mágicas, Hermione Granger

El mapa muestra la ubicación exacta de la varita de aquellas personas a las que el ministerio le interesa saber su locación, ya sea por ser un objetivo prioritario, o hasta ser un pobre profesor con antecedentes dudosos

-¿Señor? –Pregunta dudosa la chica

-¿Has llamado a Mcgonagall?

-Sí, pero ella se encontraba descompuesta. El señor Longbottom fue el que me atendió

-¿Qué fue lo que te dijo?

-Que la directora le había dado una semana de vacaciones

-¿Vacaciones? Ni siquiera han pasado dos meses de que se incorporó como profesor. ¿Longbottom ha dicho algo más?

-No señor, solo eso

-Demonios, demonios. Primero Potter, ahora esto

-¿Cuáles son sus órdenes?

-Si Minerva le dio autorización no hay nada que podamos hacer. De todos modos envía a un par de aurores a vigilar sus movimientos más de cerca. Tienen que informarme de todo lo que suceda, cada mínimo detalle

-Entendido, Señor

-Otra cosa más. Si se encuentran con Harry Potter... retírense de inmediato

~O~

Draco estaba corriendo por su vida mientras ráfagas de rayos de diferentes colores rozaban su cuerpo. Sabía que si uno solo de ellos lo golpeaba sería el fin

Se da vuelta de repente, preparado para un contraataque sorpresivo, pero su objetivo no está donde debería. En cambio un remolino de hojas se acercaba peligrosamente hacia él

Draco no lo piensa demasiado e invoca otro igual. Ambos remolinos chocan entre sí y se desvanecen, como si se cancelasen o anularan entre ellos

-¿Fuego contra fuego eh?

El rubio gira hacia la dirección de donde provinieron esas palabras pero nuevamente no encuentra nada

Una potente explosión sucede a medio metro de él mandándolo por los aires y haciendo que aterrice frenéticamente en el sucio suelo

Queda aturdido unos minutos. Sus oídos zumban y sus ojos dan vueltas. La cabeza le duele así como su espalda se lamenta por la dura caída

Se recompone a duras penas solo para ver como una gigante roca vuela hacia su dirección

Reducto!

La roca es reducida al tamaño de una pequeña piedra que cae a su lado

-¿Una roca gigante? ¡Estás demente!

Se desaparece e intenta usar la altura de los grandes árboles para tener un poco más de visión y resguardar su presencia pero es sorprendido por un rayo rojo que apenas y logró evadir

Su oponente comenzó una avalancha de hechizos contra él escondido entre las ramas de un árbol frente suyo

Luces de todos los colores viajaban de un árbol a otro. Muchos repelidos por Draco y otros apenas esquivados

-¡Sectum Sempra!

La solo pronunciación de ese hechizo crispó por completo la piel del rubio e inmediatamente convocó un escudo mágico. Pero el hechizo cortante no iba en su dirección, sino a la gruesa rama que lo sostenía, haciendo que cayese del árbol varios metros antes de usar el hechizo ralentizador para detener su caída

Una vez ya seguro en tierra firme tiene que salir huyendo puesto que más hechizos caían a diestra y siniestra como si de un caza de la RAF se tratase

A duras penas había esquivado uno de los rayos morados que tan rápido otro lo había golpeado en su hombro derecho

Afortunadamente solo sintió un leve adormecimiento en su brazo gracias a que llevaba puesto la capa del ministerio. Seguramente habría terminado inconsciente sino fuera por eso

Se refugia detrás de uno de los gruesos árboles del bosque donde se encuentra; La débil luz naranja del atardecer golpea su sucio rostro. Se masajea su brazo derecho para intentar recuperar algo de movilidad y se seca el sudor de su frente

Los hechizos habían dejado de atacarlo por lo que decide inspeccionar si su agresor aún seguía allí, pero lo único que logró ver fue una pesada neblina negra y atisbos de luces rojas y verdes saliendo disparados de allí

-Demonios, tengo que ayudarla pero él no me dejará acercarme –Bufa enfadado

Draco toma aliento y exhala tendido mientras sujeta con fuerza su varita. Está preparado para volver a intentarlo y ayudar a la Gryffindor que en ese momento estaba haciendo todo el trabajo pesado

Pero antes de hacer cualquier movimiento la tierra debajo de él comienza a temblar

-¿Ahora qué?

Las gruesas raíces del árbol que cubría su espalda se desentierran y comienzan a atacarlo

Esquiva exitosamente el primer golpe pero una de las ramas golpea fuertemente su costado izquierdo haciendo que caiga al suelo y coma un poco de tierra

El rubio se recompone toscamente antes de ver como el árbol de más de quince metros comenzaba a caer hacia su dirección

-Ahh por el amor de...

El gigantesco tronco cae con todo su peso. La onda expansiva y el ruido hicieron que todas las aves y animales escapasen del lugar como si de una escena apocalíptica se tratase. Nada que se encontrase en el lugar de impacto podría haber sobrevivido y mucho menos salido sin un rasguño

Afortunadamente Draco se encontraba viendo la escena sobre un árbol a diez metros de distancia gracias a cierta chica que lo había salvado en el último segundo

-Gracias, Granger

La mujer asiente levemente. Su cara está más maltratada y sucia que la de él; su chaqueta de mezclilla está llena de lodo y le falta una de sus mangas, y su pantalón tiene cortes por todos lados

-Quise ir a ayudarte, pero el maldito no me ha dejado ni respirar

-Acabo de ver su rostro y no parece ni mínimamente cansado a pesar de haber luchado contra nosotros dos

-Ni siquiera deja que nos juntemos

-Claro que no, él es un profesional –Responde la mujer con algo de orgullo en su tono –Apenas y pude distraerlo lo suficiente invocando algunos pájaros

-¿Tienes algún plan?

-¿Qué tan bien puedes controlar un fuego demoniaco?

-¿Acaso estas de broma mujer o quieres que incendiemos todo el maldito bosque?

-Eso pensé –Una pequeña sonrisa se escapa del rostro de Hermione al ver la cara de angustia de Draco

Mientras tanto a unos veinte metros de donde se encuentran ellos el humo negruzco comienza a desvanecerse para revelar lentamente a su contrincante

Sus ojos verdes están fuertemente cerrados mientras bosteza y estira ambos brazos detrás de su cabeza, luego se saca sus circulares lentes para limpiar un poco la suciedad causada por el anterior enfrentamiento con Hermione. Luego de colocárselos comienza a buscar con la mirada hasta encontrarlos y esbozar una gran sonrisa

-¿Eso es todo lo que tienen ustedes dos? –Provoca el auror luego de aparecerse sobre el gran tronco caído

-Tengo una idea –Murmura la castaña

-¿Es buena?

-Claro que sí, pero no te gustará

-¿Puedes por lo menos detallarme de qué se trata?

Luego de detallarle el plan el hombre queda con la boca semi abierta y la mirada confundida

-¡Espera, espera, espera!

-Accio –Murmura la mujer antes de poner una mano sobre el hombro del chico para transportarlo varios metros en el aire sobre su enemigo

La cara de sorpresa de Harry solo es superada por los gritos frenéticos del rubio cayendo a toda velocidad. El auror chista ofuscado y levanta su mano para lanzarle un hechizo levitador

Pero en el momento en que se distrajo una centésima de segundo Hermione había aparecido detrás de él apuntándolo con su varita

Desmai...!

Antes de terminar de conjurar Harry golpea su mano desviando el ataque y rapidamente apunta su varita hacia ella y provoca una potente luz que la ciega momentáneamente

-¡Aqua erecuto!

Esta vez el ataque provino directamente de sobre su cabeza, más específicamente del pobre hurón que todavía se encontraba levitando a varios metros del suelo

La corriente de agua es altamente potente haciendo que Harry cayese empapado del tronco donde se encontraba

Inmediatamente después Draco comienza a caer nuevamente pero es salvado por Hermione que logró apaciguar su caída con, digamos, ella misma

Ambos se recomponen rápidamente pero en el momento en que levantaron la mirada se encontraron con cientos de estacas de madera levitando peligrosamente a medio metro de ellos

-Ese ataque sorpresa fue sorpresivamente efectivo –Bromea el auror mientras se seca la ropa

Hermione y Draco suspiran ofuscadamente pero en un segundo cambian su mirada a una de total decisión

-¿Acaso quieren ma...?

Harry quiso dar un paso hacia adelante pero cae estrepitosamente contra el suelo. Con mucha confusión se da cuenta que Draco congeló toda el agua que había conjurado haciendo que sus zapatos se peguen con fuerza

-¡¿Pero qué?!

Inmediatamente Hermione se levanta al ataque mientras Draco se deshace de las estacas con una onda reductora

Harry nota el peligro inminente y en un segundo deshace su agarre del suelo y se desaparece en el momento exacto en que una explosión acabó con el lugar

-Veo que vas con todo, Mione –Vocifera el auror agarrado de una rama de un árbol aledaño

-Quisiste que entrenemos y vayamos con todo, abstente de las consecuencias –Le sonríe la castaña

-¿Si, pero una explosión no es ir demasiado lejos?

-¡Por el amor de dios me tiraste una maldita roca gigante! –vocifera el rubio

Tras decir esto Draco lo ataca con un par de cuchillas. Estas pasan por su lado, apenas rozándolo, y terminan cortando a la rama de la cual se sostenía como si fuese mantequilla. Draco hace una mueca satisfactoria antes de desaparecerse al igual que Harry y Hermione

La pelea vuelve a tomar ritmo. Entre desapariciones, explosiones, hechizos aturdidores y desarmadores el bosque otoñal se transforma en un verdadero campo de batalla

El auror quiere interferir con la visión de sus atacantes haciendo volar las hojas caídas por todos lados pero Hermione es más astuta y transforma todas esas hojas en pequeños pájaros que vuelan directo a él a la par que Draco utiliza el engorgio para aumentar sus tamaños hasta parecerse a halcones

-Están aprendiendo a trabajar en conjunto a pesar de que Mione le tiene resquemor–Pensó Harry antes de eliminar a las aves con una extensa llamarada azul –Es hora de terminar con esto

Los dos practicantes lo miran con seriedad antes de lanzarse al ataque. En menos de un segundo, entre Draco y Hermione, habían lanzado más de una docena de hechizos hacia Harry quien solo los desvía con su varita y pura determinación

En algún momento la abrumadora defensa de Harry comenzó a cambiar a fintas y ataques frenéticos, cambiando la situación totalmente. Avanza a pasos firmes y audaces, acortando la distancia entre él y los otros dos que apenas y podían seguirle el paso. Hermione y Draco retrocedieron inconscientemente a causa del embiste del auror hasta que quedaron arrinconados por el gigante tronco caído

Ambos quieren desaparecerse pero Harry había encantado el lugar hace unos segundos para que no lo pudieran hacer

La victoria está decidida, aparentemente

-¡Fumos! –Grita Draco

La densa y molesta pantalla de humo hace que Harry chiste ofuscado. Decide deshacerse primero de eso y dar por terminado de una vez por todas con el enfrentamiento

Pero al desvanecerse el humo solo encuentra a Hermione parada, sosteniéndose su brazo desnudo y herido, con una muy fuerte y animada mirada de convicción

-¿Y Draco? –Piensa un momento Harry antes de que la mujer vuelva al ataque

Pero esta vez no usa su varita

No usa magia

No hay objetos inanimados que comiencen a atacarlo

Solo es ella corriendo en su dirección con su puño preparado como si de una bestia hambrienta se tratase

Harry instintivamente retrocedió un paso y luego chista enojado consigo mismo por haberlo hecho. Si hay algo que teme más que a los Dementores y a Voldemort es a su amiga con el puño en alza

Esquiva fácilmente el primer golpe y le da un pequeño empujón para desbalancear y tirarla al suelo. Hermione queda postrada en rodillas dándole la espalda al hombre mientras tiembla y hace leves ruidos

-¿está llorando?

Pero al acercarse y mirarla más detenidamente se da cuenta que no son gimoteos

Son risas

La mujer le devuelve la mirada con una sonrisa de victoria y Harry se da vuelta rápidamente al darse cuenta de la situación

Su pierna es rápidamente sujetada por los brazos de Hermione limitando sus movimientos

-¡Ahora!

La varita en la mano de Harry es atrapada por una mano que apareció de la nada

Ahora desarmado y confundido Harry solo mira como delante de él aparece otro brazo, el cual viaja rápidamente hacia él

Harry solo cierra los ojos y endurece la cara rindiéndose ante el puño que venía en su dirección

El golpe es preciso, fuerte y ensordecedor

Harry cae exageradamente al suelo llevándose con él a Hermione que todavía sujetaba su pierna como si su vida dependiera de ello

El puño frente a ellos se mueve nuevamente pero esta vez para desvelar a Draco Malfoy quien parecía agitado

-Maldición, ni siquiera estaba respirando para no hacer ruido -Dice agotado

-¿La capa de invisibilidad? -Cuestiona Harry frotándose el lugar del golpe

-Cuando mandé a volar a Draco convoqué la capa. De ahí en más todo fue esperar el momento adecuado hasta que él tiró el humo y se la coloqué

-No esperaba menos de ti, Mione

-Sabes yo también hice algo –Refunfuña el rubio

-Sí, esquivar y correr

-¡ME LANZASTE UNA MALDITA ROCA GIGANTE POTTER!