I'm Back!
Ok... Me relajo... Un poquito...
Si gustan arrojar tomatazos por haberme tardado horrible, háganlo! *Le arrojan zopotocientos tomates*
Ok... Eso aparte, regresé. Este hiatus fue verdaderamente feo, pero me sirvió para pensar mejor ciertas cositas sobre mi vida, esta historia y mas. Los problemas que has estado agobiando lentamente se están solucionando, después de quien sabe quien me ofrecieron trabajo y escribir un libro *Insertar fangirleo*
Y digamos que estoy muy muy MUY happy! Como la canción.
Bien, dejo mi vomito verbal y comenzaré con este capítulo.
Disclaimer: Miraculous: The Tales of Ladybug and Chat Noir pertenece a Thomas Astruc y Jeremie Zag. La idea, trama y personajes adicionales son de mi completa autoria o pertenencia a sus debidos dueños.
Advertencia: Capítulo MUY largo.
Inspiración: Tarot. Arcana. Jojo's Bizarre Adventure. Sakura Card Captor. Digimon (En menor proporción)
Comencemos.
Novena Carta
Entrada Triunfal
"Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada".
G. Boccaccio
Las tenues luces de las lámparas de papel de aquella habitación eran testigos de la pequeña pero importante ceremonia que se llevaba a cabo. Todos los sirvientes de la amplia residencia Tsurugi vestían finos y pulcros Yukatas blancos atados con Obis negros, sosteniendo entre sus manos diminutas velas rojas bañaban la habitación en un leve ámbar.
En todo lo alto de la sala, la señora Tomoe ataviada en su mejor túnica ceremonial del mas radiante rojo imperial que denotaba su altísimo puesto dentro de la familia; a su lado, su abuelo erguido y orgulloso vestía la misma túnica pero en negro mirando como la sala de los tesoros de su familia y su digna descendencia.
Kagami se hallaba de rodillas delante de su madre con sus puños cerrados sobre sus muslos en una pose digna de un Samurái esperando su condecoración frente a su señor y su corte real.
-En la noche de hoy honraremos la presencia del magno ente del Dragón, aquel que se ha encargado de velar por nuestros valientes antepasados y por nuestra familia en los tiempos difíciles- Habló Tomoe fuerte y claro a sus presentes con el rostro fijo en su hija- Tsurugi Kagami. Única heredera de esta generación de nuestra familia. Dime, cuáles son tus razones para querer portar a tan digno ser?
-Proteger a mis seres queridos. Batallar contra el mal que agobia a mi Kouhai. Y mantener en alto el linaje de nuestros antepasados- Respondió Kagami con la mayor convicción posible, mirando seriamente a su madre y su impasible rostro.
-Te crees digna de portar al ente del Dragón, Kagami?
-Sí.
-Te crees capaz de cargar con este orgulloso peso que tantos años nuestros antepasados cargaron sobre sí?
-Sí.
-Mantendrás en alto todas las virtudes que presentas para así buscar la enalteciente supremacía de la familia Tsurugi?
-Sí.
En ninguna de sus respuestas Kagami no flaqueó ni un poco, desde la orilla de sus ojos podía ver el pequeño atisbo de sonrisa de su abuelo y como su madre se mostraba levemente relajada aun en su porte serio.
Complacida ante las respuesta sin titubear de su hija, Tomoe guio su mano dentro de los pliegues de la manga de su túnica y sacó una larga carta de color rojo carmín con bordes negros y elegantes bordados en oro con un patrón similar al de las escamas de un dragón. En el otro reverso de la carta se podía observar la imagen de un hombre ciego erguido y sereno con su Katana firmemente plantada delante de sus pies, varios anillos idénticos los del Sistema Solar rodeaban su cadera y un imponente dragón dorado rondando la figura del hombre, posando su cabeza por encima de la del mismo, en el borde superior se leía en claros símbolos romanos el número 21 y por debajo de la imagen del hombre se leía con claridad El Mundo en una pulcra caligrafía oriental. Kagami enderezó su postura y miró seriamente como su madre dirigía la carta a su pecho, lugar exacto en donde se hallaba su corazón y levantaba su mano derecha.
-Tsurugi Kagami. Juras solemnemente usar el poder del ente del Dragón para el bien, poner en alto las virtudes que representamos con gran orgullo y erradicar ese mal que agobia a nuestros aliados?- Preguntó Tomoe digna a su hija
-Lo juro solemnemente, Madre- Respondió Kagami
-Bien…- Ante los ojos de Kagami, notó como una especie de energía rojiza carmín rodeaba a su madre y una figura mucho más grande que ella se manifestaba a sus espaldas- Yo, Tsurugi Tomoe, renunció a portar la carta del Arcano del Mundo y al ente Longg para otorgársela a mi única hija y heredera, Tsurugi Kagami.
Su madre extendió la carta a su hija, y esta con ambas manos extendidas recibió dicha carta sintiendo aquella energía fluir por sus brazos y escalar hasta su cuello. Los sirvientes y su abuelo miraron sorprendidos como la energía rojiza dejaba la tonalidad carmín característica de Tomoe y pasaba a una mucho más profunda y vibrante, materializándose alrededor del mismo y adoptando la forma de una gargantilla de cinta roja con una perla negra colgando de esta con cinco diminutas líneas dentro de la misma.
-En mis años… Jamás lo había visto formar una joya de esa forma…- Suspiró su abuelo sorprendido y con un deje de orgullo en su voz- Ni siquiera tú, Tomoe… Lograste materializar la joya de Longg cuando joven…
-Lo sé, padre…- Al igual que su abuelo, Kagami sintió un deje de orgullo y un invisible atisbo de sonrisa en sus labios- No has respondido, Kagami…
-Oh…- Dejó su sorpresa de lado y se recompuso lo mejor que pudo- Yo, Tsurugi Kagami, acepto portar la carta del Arcano del Mundo y al ente Longg para servir a mis propósitos y enorgullecer a nuestros ancestros.
Tomoe sonrió leve, su abuelo mostraba una expresión de total complacencia y los sirvientes presentes soltaban alabanzas en su idioma nativo que Kagami perfectamente comprendió
-"Alabado sea el gran Dragón, Longg". "Alabado sea el ente del Dragón"
La energía que rodeaba a Kagami comenzó a rodearla con más fuerza, casi como un cálido abrazo de esos que Marinette le otorgaba o las dulces caricias que Adrien le dedicaba, seguida de una leve y madura voz que susurraba en su oído con tono noble.
-Será un honor estar con usted… Kagami-sama…
Residencia Lahiffe...
-Me aseguré de dejarles suficiente comida en la alacena para una semana. Los maestros de Chriss ya están al tanto de la situación y lo dejarán salir temprano para que puedas ir a buscarlo y ya avisé al Director Damocles sobre la situación y tu padre y yo dejamos suficiente dinero en tu cuenta para que compres lo necesario o algo para ustedes- Avisó la señora Lahiffe yendo de un lado a otro junto a su esposo por todo el apartamento revisando los detalles de último momento antes de irse mientras que Nino, muy diligente oía a su madre mientras que su hermano permanecía muy entretenido con su nuevo videojuego.
-No te preocupes, mamá. Tengo todo bajo control- Dijo Nino muy seguro de sí mismo
-Lo sabemos hijo, confiamos en ti- Dijo su padre jalando la visera de su gorra- Y asegúrate de alejar a Chriss de esa cosa, tendremos que aumentar la graduación de sus lentes si sigue así
Nino miró a su hermano con la mirada fija en la pantalla de la sala, moviendo a diestra y siniestra sus dedos sobre el control de la consola.
-Si quiere salir al parque con sus amigos, más le vale hacerlo- Avisó Nino y sus padres sonrieron.
-Bien, ahora si podemos irnos tranquilos- Dijo su madre besando la cabeza de Nino y la de un muy distraído Chriss- Los veremos en una semana
-Cuida de la casa, Nino. Y a tu hermano también
Ambos adultos se despidieron de sus hijos y salieron del apartamento escaleras abajo, rumbo al taxi que los llevaría directo al aeropuerto. A través del balcón de la sala Nino miró como sus padres se iban en el vehículo y desaparecían por la vía; suspiró aliviado y se giró hacia su hermano, el cual seguía ensimismado con su muy entretenido videojuego de Fútbol.
-Necesitas algo, Chriss?- Preguntó Nino
-No… Necesito ganar este partido…- Respondió este a duras penas, con la vista fija en la pantalla- Si quiero algo, te lo diré…
-Ok… Buena suerte en tu partido… Estaré en mi habitación.
Con un desinteresado 'aja' de su hermano Nino caminó directo a su cuarto y cerró la puerta.
-No creo que sea correcto dejar a tu hermano menor tan ensimismado en ese objeto…-Musito una serena voz en la soledad de su cuarto
-Créeme… Es así desde que tiene nueve, ahora es mucho más fácil controlarlo- Respondió Nino a la voz incorpórea que resonaba en la habitación
-Por más fácil que se vea el controlarlo mediante un objeto, va a lamentar su corta visión a futuro, Nino- Aconsejó la voz
-Tendré tus palabras en mente, Wayzz- Sonrió a la voz del ente del señor Fu.
Se alejó de la puerta y caminó directo a su cama, recostándose de espaldas y con la mirada perdida en el techo.
-Sucede algo, Nino?- Preguntó Wayzz preocupado ante la expresión contrariada de su nuevo portador
-No… No es nada Wayzz, es solo que es un tanto complicado tratar de procesar esto…
-Qué cosa…?
-Todo esto, Wayzz… El Grimorio. Los Arcanos. Ustedes los entes… Todo esto es, demasiado para un solo día- Complació él cansinamente posando su brazo sobre su rostro rememorando los sucesos del día anterior junto a su jefe.
Flashback
-Señor Fu… A que se refiere con ser digno para 'él'?
-Pronto lo entenderás, Nino… Por ahora, quiero que escuches atentamente todo lo que voy a decirte
-Bien
Con toda la serenidad habida en él, el señor Fu retiró el brazalete en su mano izquierda y esta inmediatamente se transformó en una carta color verde coral con bordes blancos y un patrón similar al de un caparazón de tortuga.
Abrió los ojos sorprendidos ante ese truco, pero a las alturas en las que se encontraba y con todo lo que le sucedía a Marinette y lo que había presenciado el día de hoy… Ya se le hacía de lo más normal.
-Conozco tu don, Nino. Aquella excelsa capacidad de ver más allá de lo convencional- Comenzó a hablar el anciano- Tu capacidad de relacionarte con la gente no se debe a alguien sumamente sociable, chico… Esa es una cualidad única, si me lo preguntas.
-Ah sí?
-Si… Pero no es lo único- Prosiguió su jefe- Tus ojos captan aquello que a simple vista no puede ser captado, vislumbrar aquello que está más allá del ser humano… Como los entes de tus amigos, o esa energía oscura que ronda a esa chica Lila
Meditó un poco las palabras de su jefe, encontrando un poco de sentido en lo que decía. Nino desde siempre había sido un sujeto altamente social y sumamente carismático, haciéndose amigo de hasta la persona más fría del planeta (Cuenta a Kagami como su mayor logro) ya que desde su punto de vista, todo el mundo merecía aunque fuera un amigo a su lado.
Claro, las cosas empezaron a cambiar en cuanto Lila puso pie en la secundaria y toda la 'paz' que él había desapareció al instante. Desde un principio siempre supo que Lila mentía sobre su supuesta vida exótica y emocionante, pero decidió no decir nada al igual que Adrien y Marinette ya que temía lastimar a la chica y que esta se le dificultara su vida en la secundaria.
Cuan equivocado estaba… Y se arrepentía con creces de no haber abierto la boca cuando debía y sabía que Adrien se sentía igual de mal.
A raíz de su silencio, Lila logró poner a toda la secundaria en contra de Marinette bajo argumentos sin pruebas e inventos sin sentido en donde la franco-china siempre salía como una bestia desalmada sin escrúpulos que disfrutaba del sufrimiento ajeno y Lila como la pobre víctima… Cuando en realidad era todo lo contrario.
Después fue notando como de a poco sus compañeros comenzaban a mostrarse cada vez más hostiles contra Marinette, beneficiando y alabando a Lila por encima del raciocinio, incluso su novia, Alya, quien parecía idolatrar a Lila cual griego supersticioso a su dios, rompiendo la linda amistad que tenía con Marinette por culpa de la italiana. Y todos y cada uno de ellos con una energía maligna rodeándolos y siguiéndolos cual sombra y susurrando a sus oídos alabanzas hacía Lila e injurias hacía la pobre Marinette.
-Por tu expresión, estoy casi seguro de que sabes a lo que me refiero, no, Nino?- La pregunta de su jefe lo sacó de sus cavilaciones
-Sí, tengo el presentimiento de que hay algo malo sucediendo dentro de la escuela y siento que la causante de todo esto es Lila…
-Que te hace pensar que esa chiquilla es la raíz de los problemas?- Le cuestionó
-Porque hay una bruma rodeándola, una espesa que la sigue a todas partes y todos aquellos que están de su lado se ven rodeados en ella también aunque en unos se vea más fuerte que en otros- Respondió este totalmente serio
-Y dices eso porque no te agrada la chica o porque tu don te permite verlo?
-Mi don me lo hace ver, señor Fu. Esto no es de ahora, tiene tiempo sucediendo… Desde que Lila Rossi llegó a nuestra secundaria.
Sostuvo la mirada contra su jefe por unos segundos, para después ver como este le extendía la carta; Nino pudo ver el otro reverso de la carta encontrándose con la imagen de un hombre de jovial apariencia pero blanquecidos y lacios cabellos vistiendo una túnica verde coral con bordados blancos en las mangas y un largo y amplio collar dorado muy parecido al de los arzobispos, en sus manos sostenía lo que parecía ser una bola de cristal reflejando la imagen del cosmos en su interior e irradiando pequeñas estelas de energía. En el borde superior se hallaba el número cinco en romano y en la parte inferior se leía El Hierofante en una perfecta caligrafía
-Las cualidades de tu don, Nino, son las mismas que representa el Arcano del Hierofante.
-Hierofante?- Esa palabra le sonaba más a elefante que a otra cosa
-Así es, por más curioso que sea su nombre, este desempeña un papel muy importante- Explicó el más viejo- El Hierofante sirve como un puente entre los mundos, realidades y dimensiones… La conexión entre el cielo y la tierra…- A medida que explicaba Nino y de a poco podía seguirle el paso a lo que decía- Un rasgo de este, es la inmensa interacción con las masas y tu mi muchacho, eres una mariposa social.
-Culpable- Rio a la par con su jefe- Y por qué me está dando esta carta, señor?
-Porque tengo el presentimiento de que tú le vas a dar un mejor uso que yo- Volvió a extender la carta hacia el chico y esta comenzó a desprender aquellas estelas de energía color verde coral- Yo, Wang Fu, renuncio a portar la carta del Arcano del Hierofante y al ente Wayzz para otorgársela a mi único y confiable empleado, Nino Lahiffe.
La silueta del hombre de la carta pareció manifestarse detrás de su jefe en las mismas tonalidades coralinas y mirándolo con ansias de saber su respuesta.
-Eh… Que debo responder, señor?- Notando su inquietud al no saber qué hacer, el señor Fu puso su mano libre encima de la tapa del Grimorio y desprendiendo el brillo del color característico de la carta, esta se abrió y dejó ver un párrafo exacto que señalaba la forma correcta de responder a una entrega; ajustando sus lentes y alzando su mano derecha respondió- Yo, Nino Lahiffe, acepto portar la carta del Arcano del Hierofante y al ente Wayzz… Para proteger a mis seres queridos y acabar con las penas que los agobia.
El contacto con la carta hizo que la energía del señor Fu viajara por sus brazos y se instalara en los de Nino, específicamente en su muñeca izquierda en donde se materializó el mismo brazalete que su jefe pero de un color Jade brillante. Así mismo, la carta dejó su tonalidad clara para acompañar a la de su brazalete pero la silueta, seguía detrás de su jefe.
-Ahora que pasamos lo difícil… Nino, conoce a Wayzz…
End of Flashblack
-Se ve demasiado para un solo día, Nino, pero el Maestro Fu accedió en enseñarte todo lo que necesitaras… Incluso te dejó mirar el Grimorio… Y fotografiarlo…- Le dijo Wayzz al moreno quien seguía recostado en su cama
-Siento que no debí de haberlo hecho, amigo. Pero, no soy el único que merece saber todo esto- Mencionó pensando en Adrien y Marinette- Crees que debería enviárselo?
-Sería bueno que les avisaras antes de hacerlo, no busques agobiarlos- Volvió a aconsejar este y Nino sonrió
-Sí, tienes razón- Le sonrió al techo- Oye, Wayzz?
-Sí, Nino?
-Por qué eres una voz en vez de un ser físico? Acaso no tienes cuerpo?- Le preguntó nuevamente
-Mi manifestación física la obtendré después de un proceso de asimilación. Primero debes adoptar todas las cualidades que represento y manifestarlas en carne propia, luego de a poco yo iré asimilándome contigo, acoplando esas cualidades y con el paso del tiempo me manifestaré acorde a una imagen que tú presentes. Puede que sea una versión más joven o más adulta de ti, una figura a la admires o idealices o aquello que más deseas ser pero se te dificulta serlo- Explicó Wayzz con total parsimonia a su portador- Pero si estas tan acomplejado en que no tenga cuerpo, puedo poseer algún objeto que tu desees.
-Mhm…? Un objeto?- Se sentó en su cama y examinó cada objeto en su habitación. Descartando mentalmente aquello que no sirviera, hasta que poso sus ojos en su escritorio, justamente en esa particular figura que reposaba cerca de su laptop- Que te parece eso?
Wayzz siguió el dedo de su portador y este lo guió a la figura de una tortuga con una particular piedra rojiza en todo el centro del caparazón. No fue necesario el reclamar puesto que a los segundos, dicha tortuga comenzó a brillar y a los segundos se oyó la voz de Wayzz salir de esta.
-Me gusta… Me siento identificado con este objeto- Se burló el ente y Nino sonrió complacido
-Me alegra saberlo, amigo.
Apartamento Rossi...
Las cosas para Lila, sin duda parecían no ir en el rumbo correcto… En lo absoluto.
Para comenzar estaba aquel imbécil de Francis el cual prometió recuperar el mazo para ella, y resultó ser una total pérdida de tiempo ahora que estaba de novio meloso con la estúpida de Sabrina. Luego estaba la presencia de su fastidiosa hermana, la cual siempre se encargaba de desmentir lo que decía o dejarla en ridículo frente a los demás. La intolerante prima de Juleka también era una gran piedra en sus zapatos ya que ella parecía no ceder a sus mentiras. Encima, la boba de Amber no hacía nada más que vagar como alma en pena con su demacrada y ojerosa cara y repitiendo cual mantra el no acercársele a Francis bajo ninguna circunstancia… Y para colmo, el fiasco del Casting de modelaje de Bree-C…
Quienes se creían aquellas personas para decir eso de ella? Si ella estaba más que a la altura para modelar aquellas exquisitas prendas de esa diseñadora, ella, que había modelado para la marca Gabriel y servido como una de sus musas en sus creaciones! Incluso modeló junto al Ángel de París, Adrien Agreste! Pero parecía no ser importante para esos jueces y terminaron escogiendo a una bola de incompetentes, entre ellos la insoportable de Chloe, la ingenua de Rose, la zonza de Juleka, la boba Aurore, el marginado de Ernest y a Claude.
Bueno, al menos Claude si daba la talla como modelo… Pero aun así…
Ni siquiera habían caído con su invento de ser la nieta de Sergio Rossi, pero claro, no investigó lo suficiente ya que supuestamente el anciano estaba muerto y su único hijo no mostraba ningún interés en una pareja.
Era el colmo!
-Lila, tesoro! Ya me tengo que ir- Avisó su madre entrando a su habitación, encontrándola acurrucada en el suelo delante de su cama- Que pasa, cariño?
-No es nada, mamá- Respondió esta con falsa tristeza, por el rabillo del ojo vio cómo su madre se arrodillaba a su lado y posaba su mano sobre sus cabellos
-Oh, cariño. No les hagas caso a lo que dijeron esos jueces, ya habrá más oportunidades como esa y te aseguro que serás una de las primeras opciones a escoger- Intentó animar a su hija, pero esta solo mostraba una mueca de total amargura que fácilmente disimulaba bajo una de tristeza- Tu eres una modelo consumada y con experiencia, los demás solo tuvieron suerte.
-Suerte de principiante…- Murmuró molesta. Su madre la miró preocupada y con clara preocupación
-Qué te parece esto? Le preguntaré a mi superior si puedo salir temprano de mi trabajo para pasar el día contigo y hacer lo que tú quieras. Que me dices?- Propuso su madre y pudo notar una leve chispa de esperanza en los ojos de su hija
-Claro, estaré lista cuando llegues- Dijo esta con auténtica esperanza en aunque sea pasar un tiempo libre con su madre
-Excelente- Dejó un beso en su frente y se levantó- Nos vemos a la tarde, hija. Te quiero
-Yo también, mamá
Su madre salió de su habitación cerrando la puerta, al mismo tiempo que la mueca de falsa felicidad de Lila desaparecía al instante para ser reemplazada con una de molestia total
-Ugh! Pensé que jamás se iría- Dijo para sí misma
-Hablas así de tu propia madre? Qué vergüenza, Lila…- Murmuró la voz desde su gargantilla- Ella es la única que muestra genuino interés en ti…
-Cállate. Será mi madre, pero ella también es una ingenua como el resto- Musitó desinteresada levantándose de donde estaba- Aprovecharé este tiempo con ella para planear mi próxima movida
-Oh… Así que tu madre no es más que otro mero peón en tu tablero, no?- Cuestionó jocosa la oz perversa de su gargantilla
-Usaré a quien sea para alcanzar mi objetivo- Decretó esta con seriedad- Incluso mi propia madre es una pieza en mi juego.
-No tienes escrúpulos, Lila Rossi…
-Quien los necesita de todas formas?- Sonrió perversa tomando su bolso, lista para partir a clases
Al salir de su habitación se aseguró de cerrarla muy bien con llave al igual que la puerta de la entrada de su apartamento, se dirigió al ascensor y presionó el botón de la planta baja. Justo antes de que las puertas se cerraran, su teléfono vibró con una notificación y al verla sintió como la sonrisa maquiavélica escalaba nuevamente a su rostro.
Familia real Prusiana arribará a París para celebrar el próximo evento de la realeza de Achú y para conmemorar el logro de su tercer hijo en la tierra francesa. La Magna Cumbre de la Realeza.
Presionó el icono de la notificación y leyó brevemente el artículo de la noticia de lo que sería una de las cumbres reales más importantes del año.
París se bañará en los nobles colores de la fina realeza prusiana; el tercer hijo de la familia real Drake Hellmut Sartorius van Hallem presentara sus honores frente a nuestra preciosa capital y nuestra honrosa guardia como conmemoración a su graduación de la academia militar de Francia.
A sí mismo, la realeza de Achú estará presente para celebrar el quinto aniversario de las hermosas obras de caridad del príncipe Ali aquí en Francia junto a la presencia de diversas personalidades de todo el mundo.
Se ha confirmado la presencia de diversas celebridades a este magno evento, de entre los cuales se encuentra la familia Ginianni de Nápoles, la distinguida supermodelo Claudia O'Pry, Jagged Stone y su pupilo, la joven promesa de la música Luka Couffaine, Clara Nightingale, la reconocida Bárbara Keynes, y la poderosa magnate anónima de la moda Bree-C, entre otras celebridades.
-Familia real de Prusia, eh?- Su sonrisa se amplió aún más al encontrar pie en el cual afincarse para su próxima jugada. Abrió otra pestaña en su teléfono e investigó todo los nombres de la familia real prusiana, o al menos su núcleo familiar primordial e imágenes para poder identificar a cada uno de ellos. Encontrando sumamente atractivo todo el paquete familiar.
Familia real Sartorius Van Hallem de Prusia y Rumania
* Hella Van Hallem de Rumania. Princesa consorte de Rumania y Reina de Prusia
* Diego Sartorius de Prusia. Rey y comandante de las fuerzas armadas de Prusia
*Denzel Hallidon Sartorius Van Hallem de Prusia y Rumania. Gran Duque de Rumania y Bélgica
*Dorian Hellbert Satorius Van Hallem de Prusia y Rumania. Archiduque de Prusia y España
*Drake Hellmut Sartorius Van Hallem de Prusia y Rumania. Duque de Prusia
*Damian Haëllsen Sartorius Van Hallem de Prusia y Rumania. Duque de Rumania
*Darcy Hellene Sartorius Van Hallem de Prusia y Rumania. Princesa heredera de la corona real de Prusia y Rumania.
-Princesa heredera? Me gusta cómo suena eso…- Susurró para sí, sintiendo como la misma energía que revolaba en su habitación comenzaba a inundar el ascensor- Su real majestad… Está a punto de conocer a su nueva mejor amiga… Y posible consorte de sus hermanos…
Salió del ascensor con una sonrisa campante, redactando en su mente la hermosa historia de la amistad entre Lila Rossi y la princesa de Prusia, sobre como ayudó a sus dos hermanos mayores a emparejarse con las que hoy en día son sus esposas y de cómo esta era el foco de atención y rivalidad del afecto de los dos hermanos restantes.
Ya se podía imaginar lo que sus bobos seguidores dirían ante aquella historia…
Sería simplemente alucinante…
-En serio, insisto en que no era necesario el aventón, señor Le Blanc- Habló Juliet quedamente en el asiento trasero del pulcro vehículo del padre de su amor imposible
-Tonterías, Juliet. Fue coincidencia encontrarte en el camino y no iba a decirle que no a una de las amigas de mi hijo- Complació el señor sonriente mientras mirada el camino
-A todas estas Juliet, que hacías por esa zona? Tengo entendido no vives por ahí- Cuestionó Claude desde el asiento delantero, girándose para mirar de frente a la pelimiel
-Bueno… Quería cerciorarme de unas cosas antes de ir a clases- Explicó esta quedamente
-Qué cosas, tarrito de miel?- Presionó Ernest a su lado con su típica sonrisa jocosa
-B-Bueno… Son… Cosas eferentes a mi madre y a su trabajo…- Soltó esta
-Ah… Si es cierto que tu madre es una investigadora del C.E.R.N. Has sabido algo de ella, linda?- Preguntó el señor Le Blanc
-Regresa a París… Dentro de unos días…- Avisó esta con una pequeña sonrisa cohibida en sus labios
-Esas son buenas noticias, linda- Complació él mientras que Ernest y Claude sonreían cómplices
-Si… Bueno, dado que se acerca ese evento de la cumbre de la realeza… Mi tío dijo que estaba bien que ella se tomara un buen merecido descanso con su familia- Relato esta
-Me alegra oír eso, linda. Asistirá tu madre a la cumbre?- Preguntó el señor Le Blanc – Los científicos e investigadores del C.E.R.N siempre son invitados recurrentes
Él como distinguido doctor y director de diversos hospitales en el país, era común el verlo en esa clase de eventos tan importantes como representante de toda la rama médica de Francia y nunca faltaba el verlo con su encantadora esposa y su apuesto hijo –según los medios-
-No sabría responderle a eso, señor Le Blanc. Por lo general es el director el que asiste- Explicó esta
-Bueno, sea como sea, espero y disfrutes a tu madre cuando regrese- Apremió Claude a Juliet sonriéndole dulcemente
-Lo haré.
Ernest, desde su puesto veía la forma en la que ambos se miraban, podía sentir una fuerte conexión fluir entre ambos y tal parecía que hasta el señor Le Blanc estaba al tanto de esa conexión.
El vehículo se detuvo una calle antes del Françoise Dupont, cambiando de vía para acercase a la acera, desbloqueó los seguros de las puertas y permitió que ambos chicos bajaran
-Tengan un buen día, chicos. Suerte en su práctica de esgrima- Dijo el doctor
Juliet estaba a punto de abrir la puerta de su lado, pero Claude se le adelantó abriéndola para ella y extendiéndole su mano.
-Te ayudo?- Preguntó este jocoso
-No es necesario, pero gracias- Tomó su mano y salió del vehículo con su ayuda, siendo observados bajo las miradas cómplices de Ernest y el señor Le Blanc
-Cuanto apuestas a que terminan juntos antes de que acabe el año?- Susurró el doctor al moreno y este sonrió con fingida maldad
-Puedo apostarle los asientos VIP en el próximo enfrentamiento de Box entre Anansi y La Cobra Real- Susurró este de vuelta al más adulto
-Hecho- Ambos chocaron puños disimuladamente- Bueno chicos, me voy. Tengan un buen día.
-Igual tú, papá- Se despidió Claude de su padre
-Gracias otra vez por el aventón, señor Le Blanc- Añadió Juliet después de Claude
-Cuando quieran, chicos- Movió una palanca del auto y a los instantes este se perdió por la vía dejando al trío de amigos solos
-Bueno, será mejor empezar a movernos- Habló Ernest comenzando a caminar
-Tienes razón
Juliet caminó detrás de él mientras que Claude permanecía un tanto estático mirando a la pelimiel en su andar.
Ya había desperdiciado demasiadas oportunidades de decirle lo que sentía a la dulce Juliet, pero cada oportunidad dorada siempre era interrumpida en el peor de los casos. Incluso teniendo el apoyo de Ernest o como él le gustaba autodenominarse, "su fiel compadre" siempre había algo… O alguien que destruyera su oportunidad de oro.
Pero esta vez sería diferente, aprovecharía la presencia de su padre en la cumbre de la realeza y la llevaría con él como su acompañante y ahí… Ahí sería el momento justo para decir todo aquello que tanto había ocultado y resguardado celosamente por años.
Ya había esperado lo justo… Y lo necesario… Pero fuera lo que sucediera, aceptaría las consecuencias…
-Solo espero que no me rechace…- Pensó para sí, comenzando a seguir al dueto que hablaba sobre una supuesta tarea que el moreno nuevamente olvidó hacer por estar entrenando con su robusta e impulsiva madre..
Un brillo extraño captó su atención por el rabillo de su ojo, girándose hacia unos arbustos Claude encontró atorado entre estos una extraña carta negra con bordes dorados y la imagen altiva y pulcra de una balanza dorada en el vacío, con la inscripción debajo de la misma
-La justicia…- Leyó este para sí mirando más de cerca dicha carta encontrando un ocho romano en el borde superior- Mhm… Debió de haberse perdido de algún mazo o algo…- Abrió su bolso y guardó la carta entre las páginas de uno de sus libros, seguramente debía de pertenecerle a Marinette.
-Claude? Sucede algo?- Lo llamó Juliet desde la esquina de la calle
-No, descuida… Solo pensé haber oído algo entre los arbustos- Se excusó este
-Está bien, apresúrate, sabes cómo se pone la señorita Mendeleiv si no estamos antes de que ella ingrese al salón- Avisó Juliet y Claude decidió apresurar el paso junto a ellos.
Justo en lo arbustos, salió una estela violeta real que comenzó a adoptar la forma de un joven de fornida y musculosa apariencia que revoló hasta quedar a la par con los tres chicos manteniendo sus ojos fijos en lo que sería su futuro portador y su morena compañía.
-Más dignos imposibles, chico…
Desvió su mirada de Claude y la posó sobre la chica, sintiendo la nostalgia invadirlo de repente al notar sus amileados cabellos y esa dulce esencia invadirlo, que no hacían más que calar en su interior e inundar su mente con la imagen de cierta dama que a veía el mundo al revés y ponía el suyo de cabeza
-Al igual que ella…
En la entrada del Françoise Dupont, el característico vehículo de la familia Tsurugi abría sus puertas dejando ver a una radiante y renovada Kagami bajar del mismo.
-Regresa después de mis clases de esgrima, Tatsu. Necesito que me lleves a mí a una compañera de regreso a casa- Informó al vehículo el cual tras uno leve pitidos cerró sus puertas y partió rumbo fuera de la propiedad.
Con su porte y calma característica se adentró a los terrenos del patio buscando con la mirada a algún conocido, viéndose totalmente exitosa en su búsqueda al encontrar a Marinette hablando muy amenamente con Marc, Iván, Mylène y Rose.
Caminó con paso seguro y confiado hacia el pequeño grupo, siendo totalmente sorprendida al encontrar la mirada sorprendida y entusiasta de Marinette.
-Kagami!- Se levantó alegre de su asiento y corrió a enfundar a la japonesa en un cálido y bien merecido abrazo- Que bueno que volviste. Como has estado?
-He estado bien, Marinette. Mi madre terminó de entrenarme justo a tiempo para prepararme para el torneo- Explicó la japonesa
-No fue muy dura contigo?- Su pregunta hizo que Kagami sonriera enternecida.
-No, solo no necesario. Sabes cómo es ella cuando se trata de los torneos- Explicó ella
-Qué bueno saberlo. Justo ahora estábamos hablando de ti- Señaló a los presentes detrás de ella, los cuales le saludaron amablemente con sus manos
-Sobre que, exactamente?- Alzó una ceja expectante pero sin perder su sonrisa
-Ven y lo sabrás- Enrolló su brazo con el de la esgrimista y la arrastró hasta donde estaban los demás.
En cuestión de segundos Kagami se puso al tanto de lo sucedido en los últimos días recientes en los que se había ausentado. Sintiéndose sumamente complacida al saber de la humillación que el séquito de Lila había pasado y como los jueces de esa diseñadora había desenmascarado la mentira en turno de la italiana, pero sola no era la razón de su complacencia puesto que la dulce Rose había sido una de las seleccionadas como modelo de Bree-C al igual que alguno de sus amigos.
-Felicidades por haber sido elegida Rose, te mereces ese logro sin duda- Le dijo a la pequeña rubia, quien la correspondió con una sonrisa entusiasta
-Muchas gracias, Kagami. Estoy tan emocionada por modelar para ella!- Ensoñó la pequeña rubia causando pequeñas risas en los presentes. A través de los ojos de Kagami podía ver esa energía rosa desprender de ella como pequeños fuegos artificiales que demostraban su estado emocional actual.
-Solo ten en cuenta todo lo que Adrien te dijo y estarás bien- Agregó Mylène con calma.
-Lo haré
-Y hablando de Adrien, en dónde está?- Preguntó Kagami a sus allegados
-No ha llegado- Respondió Marc quedamente- Probablemente este atorado en el tráfico como los demás
El tráfico en París sin duda había empeorado desde que se lanzó la noticia de que la cumbre de la realeza se realizaría este año en Francia, y como era de esperarse todos los parisinos entraron en un estado de euforia absoluta al saber que tan prestigiosas figuras como la familia real de Prusia o los dignatarios de Nápoles vendrían a su hermosa ciudad aunque sea por una semana.
Y claro, los parisinos harían de todo para hacer ver su ciudad aún más bella y brillante de lo usual.
-Mhm… La mayoría llegó a pie a la secundaria por culpa del tráfico- Señaló Iván a la poca fluencia de estudiantes en el patio.
-Nosotros vinimos a pie- Dijo Rose señalando a Marc y a Marinette, quien coronaba con creces al vivir justo al lado del edificio
-Yo no mostré dificultad al venir hasta acá- Habló Kagami altiva- Tatsu pudo encontrar una ruta sencilla y evitar el tráfico
-Qué suerte tienes- Dijo Mylène
-No es cuestión de suerte, es cuestión de estrategia- Finalizó la japonesa con una diminuta sonrisa sabionda que logró hacer reír a los presentes.
Justo en frente de las escaleras, Nino esperaba impaciente a que Adrien llegara, necesitaba mostrarle toda la información que recopiló con el señor Fu cuanto antes, podría mostrárselo a Marinette pero eso conllevaría a problemas con Alya quien seguía rehusándose a siquiera mencionar su nombre.
Miró nuevamente su teléfono revisando la hora, notando como faltaban 5 minutos para que las clases dieran inicio.
-Boo!
-Ah!
Soltó el aparato entre sus manos y este fue ágilmente atrapado por las manos de Claude, suspiró aliviado mientras veía rabioso a un carcajeante Ernest ser regañado por una molesta Juliet y lo jalaba por una de sus orejas hasta la entrada de la secundaria.
-Lo siento, amigo. Le picó una abeja en el camino- Dijo Claude entregándole el teléfono- Porque la cara ansiosa?
-Necesito hablar con Adrien, pero este no llega- Explicó el DJ
-Y dudo que llegue ahora, el tráfico está fatal desde esta mañana- Mencionó Claude y los colores se le bajaron a Nino- Mi papá nos tuvo que dejar una cuadra antes para así evitar el embotellamiento en la calle principal
-Diablos…- Se quejó por lo bajo
-Es algo importante lo que le tienes que decir a Adrien?- Preguntó Claude y Nino asintió- Me temo que tendrás que esperar otro día, amigo- Palmeó su hombro en señal de apoyo y comenzó a caminar hasta las escaleras. Sin embargo, apenas y se alejó Nino observó como las motas de energía purpúreas que antes habían en él ahora se mostraban como una fuerte corriente que lo rodeaba de pies a cabeza.
Sera posible que él…?
-Claude, espera- Lo detuvo y este se giró a verlo- Crees que pueda contarte este tema después de clases?
-Uh… Claro amigo, pero seguro que lo molestará a Adrien?
-Descuida, estoy 100% de que este tema también te incumbe
-Si tú lo dices
La campana que avisaba el inicio de clases resonó y los pocos alumnos que se encontraban en las escaleras entraron para ir directo a sus respectivos salones. Entre esos Marinette se alistaba para ir a su clase pero Kagami la detuvo por unos instantes.
-Necesitas algo, Kagami?- Le preguntó la franco-china a su amiga
-La verdad si, Marinette. Crees poder acompañarme después de clases a mi residencia? Hay algo que quisiera mostrarte- La seriedad con la que se lo preguntó le causó impresión, puesto que Kagami solo usaba dicha tonalidad al hablar cuando se trataba de algo sumamente importante para ella
-Claro, le avisaré a mis padres y esperaré por ti después de tus lecciones de esgrima- Aceptó Marinette sonriente y Kagami suspiró aliviada
-Está bien, hasta entonces- Para sorpresa de Marinette, la japonesa la enfundó en un cómodo abrazo que le fue imposible no corresponder.
El segundo repicar de la campana fue lo que las separó y cada una fue directo a sus respectivos salones.
Aeropuerto de París...
Si había algo que la mismísima Audrey Bourgeois odiara en ese instantes eran los retrasos, y justamente ahora estaba experimentando uno de esos y tal vez… De los peores…
-Ugh! Como es que aún no ha llegado? Quien quiera que sea el encargado de los vuelos, debería de ser despedido inmediatamente- Se quejó la dama sumamente molesta mirando a todos lados en busca de cierta persona
-Uh… Señora Audrey? Puedo saber a quién espera?- Le preguntó Lilya lo más discreta posible no queriendo aumentar la ira de la señora
-A quien más, niña? A mi hija Claudia!- Exclamó está olvidando que en algún momento estuvo molesta por el retraso- Mi bebe me llamo temprano diciendo que llegaría a París para estar presente en la cumbre de la realeza y yo, como su madre, debía ser la primera en recibirla.
-Ok. Y porque estoy yo aquí?- Cuestionó Lilya sin entender el por qué su presencia en el aeropuerto
-Obviamente mi hija mayor merece conocer a la chica que hizo que mi pequeña Chloe fuera escogida como modelo de mi consentida Bree-C- Dijo esta como si fuera lo más obvio del mundo examinando los dedos de sus guantes.
-Oh… Claro…
-Qué? Acaso no sabes si sentirte alagada o incomoda ante aquella súbita preferencia?- Habló Fluff desde su conexión mental
-'Sinceramente, no sé cómo sentirme'- Respondió Lilya- 'No sé por qué pero, siento que algo malo se nos avecina'
-Crees que se trate de Lila Rossi?
-'No, no es eso… Pero pareciera una energía muy diferente a la que desprende esa chiquilla'
No muy lejos de ahí, justo en las cintas en donde se recogía el equipaje, una alta y estilizada dama bien vestida esperaba a que sus costosas maletas de Louis Vuitton salieran a la vista mientras miraba sumamente desinteresada su teléfono de última generación.
Sintió que alguien la miraba más de lo necesario y bajó sus orbes turquesas sobre la pequeña niña que sostenía entre sus brazos una muñeca de Ladybug. Alzó una ceja expectante a la niña y esta le habló.
-Creo que usted se vería linda con un bebé, señora- Dijo la niña inocentemente, desconociendo por completo el efecto que esas palabras causaban dentro de la dama y esta con fingida dulzura le respondió.
-Me vería linda con unos lentes PRADA, con un bolso Hermes Birkin, unos zapatos Jimmy Choo, un reloj Bacheron Constantin, con un lindo maquillaje de Le Breatty, con el IPhone 50 antes que nadie… Obviamente bajándome de un BMW M8 color azul con mi perrito Mastín Tibetano, mientras mi Sugar Daddy, empresario a punto de morir de 80 años va detrás de mí y mi guardaespaldas musculoso de 2 metros llamado Felipe cargas mis bolsas y caminamos por todo Rodeo Drive mientras la prensa me sigue… Así me vería linda, niñita tonta- Escupió con sorna a la pequeña niña que no hizo más que cohibirse en su lugar mientras apretaba la muñeca entre sus brazos, fue el llamado de su madre la que la salvó de las feas palabras de esa señora- Ugh! Niños. Que no se dan cuenta de que yo soy una señorita. Y donde demonios están esas incompetentes?
-Señorita O'Pry- Llamó una voz a su espaldas encontrándose con el rostro enfundado en aquellos lentes de montura rojiza de Gucci pasados de moda de una de sus asistentes- Aquí está su equipaje- Señaló el carrito lleno de su costoso equipaje y junto a este otro que cargaba el equipaje de sus dos asistentes.
-Ya era hora, Selina- Se quejó esta
-Es Selena, señorita- Corrigió ella de forma monótona
-Como sea! En donde está tu hermana?
-Fue a comprar el agua mineral de Honey que usted pidió antes de aterrizar, señorita- Informó la asistente ajustando sus anteojos
-Y por qué no se apresura? Que no sabe que a Honey no le gusta estar en brazos desconocidos- Refunfuñó la dama y como si por arte de magia se tratara, la hermana gemela de su asistente apareció en la escena cargando entre sus brazos un hiperactivo cachorro de pelaje del color de la miel tostada y ojos del color del chocolate que miraba curioso y entusiasta todo a su alrededor- Por fin! En donde demonios estabas, Selina?
-Es Selena, señorita- Corrigió la gemela de los lentes de montura azul- Me tarde porque algunos turistas reconocieron a Honey como su mascota e insistieron en tomarse fotos con él, tuve que pedir la intervención de la seguridad del aeropuerto para poder llegar donde usted- Le extendió el cachorro a la dama y esta lo recibió como si de un bebe se tratara.
-Era de esperarse, mi Honey es una celebridad al igual que su mami…- Dijo ella con voz melosa a su mascota- Ya no hay más nada que hacer? Quedé en verme con mi mami aquí en el aeropuerto y al igual que yo, ella detesta los retrasos, así que muévanse!
Caminando con su clásico porte digno de pasarela y con su pequeño cachorro entre sus brazos, la dama caminó con gracia entre las demás personas del aeropuerto, detrás de ella sus asistentes junto a los carritos con el equipaje de las tres mujeres ser tirados por los botones.
Como si de mero instinto se tratara, los demás pasajeros se abrieron paso para que la dama pudiera caminar como si de una reina se tratase y esta miraba complacida a los demás con una expresión inundada en soberbia.
A la distancia, Lilya apreció como los pasajeros y turistas se abrían paso para dejar caminar a una elegante mujer enfundada en prendas que a simple vista gritaban lo costosas que eran, no le tomó mucha importancia al principio pensando que posiblemente se tratara de la joven amante en turno de algún acaudalado millonario, con aires de grandeza y un posible síndrome de Naomi Campbell.
Pero cuan equivocada estaba, ya que el chillido que soltó aquella dama parecía haberla alarmado, pero se calmó al ver como esta enfundaba en un apretado abrazo a la señora Bourgeois.
-Al fin llegas, querida!- Chilló Audrey cual colegiala emocionada
-No sabes cuánto esperé llegar a verte, mami! Los encargados de este aeropuerto sin duda son incompetentes, totalmente incompetentes!- Exclamó esta como niña pequeña
Lilya bloqueó por un momento la chillona voz de aquella dama y se fijó de lleno en su apariencia. Compartía rasgos con la señora Audrey pero mucho más joviales y cubiertos por un espejo maquillaje de marca, con ojos azules mucho más claros que los de su madre, piel lechosa libre de imperfecciones visibles y un largo y sedoso cabello color naranja claro muy parecido al de Sabrina, arreglado en perfectos tirabuzones únicamente decorados con unos lentes PRADA. Enfundada en un pulcro vestido Gucci hasta los muslos con un lazo negro en su cuello, unas sandalias altas negras de Jimmy Choo, en una de sus muñecas se encontraba un diminuto reloj dorado y sus dedos enfundados en finos anillos, en uno de sus brazos colgaba un pequeño bolso de mano Dolce & Gabbana mientras abrazaba a un lindo cachorro que la miraba con sumo interés.
-Diablos, señorita… Esta chica parece estar bañándose en oro…- Comentó Fluff a Lilya
-'O en el oro de alguien más…'- Concluyó la más pálida mirando la sortija con el grueso diamante en su dedo anular izquierdo.
-Pobre quien sea su pareja…- Lamentó la ente del Bufón y Lilya asintió
-Tenía que llegar antes, mami. A penas recibí la invitación de la cumbre de la realeza fue imposible no empacar y venir de inmediato a París- Relató la joven- Estoy impaciente por ver de frente a la realeza de Prusia, mami, supe que su hijo Drake está totalmente soltero en busca de una futura duquesa! Te lo imaginas, mami?
-Claudia O´Pry Bourgeois, Duquesa de Prusia. Se oye exquisito, hija!- Chillo Audrey emocionada fantaseando con su hija y tan prestigioso título
-Si! Ya me puedo imaginar toda la ceremonia… Uh… Quien esta niña, mami?- Detuvo sus cavilaciones para fijarse en Lilya, señalándola con una perfectamente manicurada uña tipo Stiletto
-Oh… Debes conocerla, Claudia- Audrey se separó de su hija y tomó a Lilya de su hombro acercándola a la pelinaranja- Esta chica fue la responsable de tu Chloe fuera electa para ser modelo de mi consentida Bree-C! Su nombre es Lilya y es mi nueva asesora de imagen.
Claudia escaneó a Lilya de pies a cabezas, frunciendo un poco el ceño ante su pálida tez y su alargada cabellera pero hasta ahí mostró un desagradable interés.
-Porque tu cabello es tan largo?- Preguntó con saña
-Herencia familiar- Respondió quedamente- Porqué usted se entierra la cara en maquillaje? Tan insegura es con respecto a su apariencia?- Su pregunta hizo que Claudia suspirara ofendida
-Como te atreves? Este maquillaje está valuado en casi 500$- Señaló su rostro perfectamente maquillado
-Y? Acaso no ha oído que lo caro hace ver a uno barato?- Respondió Lilya con sorna mientras cruzaba sus brazos
-Ohhhhhh!- Voceó Fluff desde su invisible forma ante las palabras de su portadora, admirando como Claudia dejaba de mirarla con ofensa contenida.
-Mhm… Tienes agallas niña, eso me gusta- Complació Claudia ya libre de toda mala saña encima
-Y a mí me gusta su cachorro- Señaló al pequeño can que la miraba con dulce interés
-Es un Mastín Tibetano, fue un regalo- Explicó Claudia comenzando a caminar junto a Lilya y a su madre hacia la salida con las asistentes y los botones siguiéndolas
-Quien regala un can con petigrís de casi dos millones de dólares?
-Alguien muy muy querido- Respondió esta- Solo lo mejor para los O'Pry-Bourgeois, cierto mami?
-Cierto querida. A tu hermana sin duda le encantará el verte aquí- Complació Audrey feliz y Claudia rodó los ojos de forma disimulada ante la mención de Chloe
-Claro, a mí también me encantará verla- Dijo ella con fingida emoción, cosa que no paso por alto Lilya apreciando como una masa de energía naranja fuerte la cubría a ella y a su mascota.
-Mhm… Ese can parecer más importante de lo que parece…- Dijo Fluff sintiendo aquella energía golpearle de lleno- Esa energía pertenece a Barkk…
-'Averigua eso, Fluff…'- Pidió Lilya a su ente y esta obedeció pertinente mientras las veía salir por las puertas del aeropuerto y subían a la limusina de los Bourgeois.
Françoise Dupont...
La clase de la señorita Bustier se hallaba relativamente más llena que el resto de los salones, los únicos asientos vacíos eran los de Juleka, Nathaniel, Max, Kim, Alix y Adrien.
La señorita Bustier ingresó al salón seguida de algunos estudiantes de la clase de la señorita Mendeleiv, los cuales eran escasos. Eran Juliet, Ernest, Claude, Amber, Brittany y otro chico los cuales comenzaron a acomodarse en los asientos vacíos. Claude se sentó junto a Nino, Brittany tomó asiento junto a Iván y tras dedicarle una mirada de repugnancia, chilló emocionada al verse en el mismo salón que Alya y Lila, Amber con su aspecto pesadumbre se sentó en el asiento de Kim junto al chico desconocido a su lado, Ernest tomó su lugar en el puesto de Alix y Juliet simplemente tomó asiento junto a Marinette en los asientos de atrás.
-A qué se debe esto?- Le preguntó a Juliet
-Ya lo veras- Le regresó ella en lo que la señorita Bustier comenzó a hablar
-Muy buenos días, alumnos- Los pocos presentes le regresaron el saludo- Como verán, la escuela no cuenta con suficientes profesores y alumnos dado al terrible tráfico y el director accedió a que los pocos alumnos de la clase de la señorita Mendeleiv estuvieran presentes en la nuestra por el día de hoy.
-Y a qué se debe eso, maestra?- Preguntó el chico desconocido sonsamente y todos se giraron a verlo sin poder creer su ingenuidad- Qué?
-Como se nota que vives debajo de una piedra, tonto!- Le reclamó Brittany antes que Chloe- Que acaso no lees las noticias?
-Perdón, mi teléfono quedó sin batería de camino a clases, Brittany- Respondió este y ella resopló fastidiada mientras rodaba sus ojos
-Ugh! Imbécil!- Insultó esta
-Brittany, por favor, ya suficiente es con Chloe- Le regaño la profesora y esta se calló ante su tono severo- El director en unos momentos explicará la situación, así que por favor manténgase todos en calma y en silencio.
Las palabras de la señorita Bustier se vieron hechas realidad al ver la pantalla de su salón encenderse y mostrar la imagen del Director Damocles.
-Muy buenos días, estudiantes. Como verán, nuestra institución cuenta con la ausencia de varios de nuestros profesores como estudiantes debido al pesado tráfico en las calles principales el cual les ha impedido el poder llegar a tiempo- Informó este con un semblante algo decaído- Como algunos sabrán, la cumbre de la realeza se llevará a cabo aquí en nuestra querida París y dadas las circunstancias, a petición del mismísimo presidente de Francia, las clases quedan suspendidas hasta media jornada y todo evento estudiantil quedará suspendido hasta que la cumbre finalice.
La mayoría de los estudiantes celebraron ante aquel estatuto y otros se mostraron un tanto fastidiados dado a que sus asuntos extracurriculares se verían interrumpidos, entre esos se hallaban Kagami, Ernest y Claude y todos los pocos presentes a la clase de esgrima con el ausente profesor D'Argentcourt.
-Así mismo, uno de los corresponsales presentes del casting de modelaje vendrá a nuestra institución para informar sobre los posibles avances con respecto a su campaña, ya que la mismísima diseñadora será una invitada en la cumbre de la realeza, de tal forma, puede que en el transcurso del día se aparezcan por aquí- Los seleccionados presentes se sintieron aliviados ante aquella noticia mientras que los que no, mostraron sus mejores muecas de disconformidad puesto que lo menos que deseaban ver era uno de los rostros de los jueces que literalmente soltaron al aire todos sus defectos y fallos como modelos… Entre ellos, Lila- Eso es todo lo que tengo que decirles, alumnos. Buenos días.
La pantalla se apagó y la señorita Bustier miró a sus alumnos y a los pocos de la señorita Mendeleiv.
-Bien alumnos, ya con eso claro pasemos a la lección de hoy- Los estudiantes obedecieron a su maestra y sacaron los cuadernos relacionados a la materia. Dentro del transcurso de las horas en clase, la señorita Bustier explicaba serenamente su lección del día de hoy lo más resumido posible dado al decreto del director por parte del Presidente de Francia. Los interesados en la clase prestaban atención a lo que decía su maestra y los que no, simplemente se mantenían entretenidos con cualquier insignificancia que tuvieran a la mano siendo sus celulares la primera opción ignorando por completo la clase, que luego podrían copiárselo a algunos de la clase o simplemente confiar en la "memoria eidética" de Lila para esta clase de temas.
Quien se hallaba entre comillas interesada en la clase, era Chloe. Sabrina a su lado tomaba notas de todos los puntos importantes en la clase mientras que ella se mantenía totalmente concentrada en su manicura bien hecha que combinaba con el perfecto atuendo que Lilya había escogido para ella y por ende, su preferido por defecto. Su teléfono vibró en su bolso y lo sacó, cuando lo vio la sonrisa en su rostro era totalmente inconmensurable y el grito que soltó fue inevitable.
-Ahhhh!
Exaltados y asustados, todos dejaron de lado sus lápices y miraron alarmados a la rubia quien gritaba como si el alma se le estuviera saliendo del cuerpo.
-Chloe! Estas bien? Qué pasó?- Llegó donde ella la señorita Bustier, creyendo que se trataba de alguna dolencia o tragedia que afectara a la rubia
-Bien? Estoy más que bien, señorita Bustier!- Exclamó como si nada, ignorando por completo la expresión de preocupación de la pelirroja- Me acaba de pasar lo mejor de la vida! A parte de ser escogida como modelo de Bree-C, obviamente.
-Qué es? Otro ridículo homenaje a tu persona?- La broma de Alya provocó las risas en el séquito particular de Lila.
-Muy graciosa, Cesaire. Tu sentido del humor es tan falso como el conocimiento en modas de Rossi- Su acotación hizo que las risas se detuvieran y ella sonrió altiva alzando su barbilla- Y para tu información, no hay necesidad de un homenaje a mi persona para saber lo fabulosa que soy
-Y el grito por que fue, pepita de oro?- Le reclamó Ernest a Chloe y esta le miró molesta aunque no le reclamó su extraño apodo.
-Bueno, ya que es tal su interés, se los diré- Como toda una reina se levantó de su asiento y caminó hasta quedar delante de la clase, respiró profundo y con una sonrisa orgullosa exclamó- Mi hermana Claudia Bourgeois llegó a París!
La clase entera se mantuvo totalmente callada, Sabrina era la única que aplaudía claramente emocionada mientras que el resto se mantenía neutro.
-Chloe tiene una hermana?- Fue lo primero que soltó Nino mirando a Claude, quien se alzó de hombros igual de incrédulo
-Eso es nuevo- Dijo Rose mirando a Mylène
-De seguro es invento suyo- Soltó Lila y Chloe casi arremete contra ella cuando la oyó eso
-Disculpa? Insinúas que lo que digo es mentira?- Le riñó molesta
-Por qué mas dirías tu eso? Es mentira que una supermodelo cotizada como la mismísima Claudia O'Pry llegara a ser pariente tuyo- Lila enfatizó con fuerza el primer apellido de la modelo, haciendo rabiar interna y externamente a la hija del alcalde- Lo sé por qué yo misma se lo pregunté en un exclusivo evento de modas que asistí en Milán, incluso afirmó que si llegara a tener una hermana le encantaría que fuera como yo.
-Eres asombrosa, Lila- La alabó Brittany
-No cabe duda que hasta una supermodelo de su altura quisiera tenerte como hermana- Le dijo Alya y esta solo hizo un gesto con su cabello buscando fingir modestia.
-Ah… Chicas, tampoco es para tanto, solo digo la verdad…
A Marinette le atacó un feo tic en los ojos al ver el descaro can el que Lila hablaba de tal forma, desconocía si eso de que esa modelo era hermana de Chloe era cierto o no –Aunque debía serlo, ya que Chloe no presumiría algo si no tuviera fundamento. A su lado Juliet se veía muy interesada en su teléfono investigando quien sabe quién, mientras que aquella disputa Glamorosa se llevaba a cabo.
-Ugh! Como se nota que mientes cada que respiras Rossi, es imposible que mi hermana se relacionara con alguien como tú y mucho menos que deseara que fueras su hermana si me tiene a mí!- Reclamó Chloe furiosa viendo la asquerosa sonrisa zorruna de Lila extenderse por su rostro- Eso es tan falso como tu relación con Sergio Rossi, y dices ser su nieta cuando su hijo ni siquiera tiene pareja- Al decir eso la sonrisa de Lila de a poco iba desapareciendo y la de Chloe iba incrementando- O no fue eso lo que dijeron los jueces?
-Eso lo que dices no es cierto, Chloe!- Recriminó Alya apoyando a Lila, quien entraba en su típica fase de víctima.
-Si! Eso de los jueces de seguro fue una artimaña provocada por tu madre- Le siguió Brittany- Es una mentira que eres hermana de Claudia O'Pry!
-Silencio todas! O irán directo a la oficina del director!- Exclamó la señorita Bustier molesta al ver la poca atención que le prestaban
-Es verdad…
La casi silenciosa voz de Juliet detuvo la posible guerra de insultos entre la hija del alcalde y lo poco que quedaba del séquito de Lila, de forma automática todas las miradas pasaron hacia la pelimiel, la cual tenía la mirada fija en su teléfono.
-De qué demonios estás hablando, nerd?- La insultó Brittany, lo cual le propinó una mirada severa por parte de la maestra
-Lo que dice Chloe es verdad, su hermana es Claudia O'Pry-Bourgeois- Dijo ella sin despegar la mirada de su teléfono
-No es cierto…- Dijo Alya aun sin creerlo
-Pues lo es…
-Lo estas inventando, Decroix- Le siguió Brittany
-Ah sí?- Movió sus dedos sobre su teléfono y a los segundos una amplia imagen se mostraba en la pantalla del salón- Y eso que es entonces? Un filtro especial de PicsArt?
En la imagen en la pantalla se veía la imagen de una Claudia unos 5 años más joven en medio de dos supermodelos y delante de ella, se hallaba Chloe con una gran sonrisa arrogante como su hermana mirando a la cámara.
-No puede ser Photoshop, eso sería imposible y mucho menos un sticker de tan alta calidad- Explicó Juliet como si fuera lo más obvio a sus perplejos compañeros- Y hace cinco años, Chloe se ausentó una semana entera por un supuesto asunto familiar… E ahí la evidencia…
-Y como tu sabes eso, Decroix? De seguro esto es una artimaña para apoyar a Chloe- Brittany tan terca, seguía sin creer eso lo que se le mostraba
-Mhm… Artimaña es decir algo sin evidencia, como lo hace Lila. Chloe al menos tiene una prueba válida y sólida que confirma lo que dice, Lila no- Determinó esta- Aparte, lee quien fue el hombre que tomó la foto.
Curiosos por aquella respuesta todos fijaron la mirada en un extremo de la foto, en donde claramente se leía el nombre de quien tomó la foto.
Fotografías por: René Decroix
Decroix
-Que ese no es tu padre, Juliet?- Preguntó Marinette inocentemente aunque claramente sabía que es lo que buscaba obtener.
-Precisamente- Afirmó esta sin mucho interés mirando perplejas como Lila y los demás desorbitaban sus ojos ante tal descubrimiento y Chloe posaba en sus labios la mas ancha de las sonrisas- Ya con esta disputa terminada, podemos seguir la clase como si nada- Miró a la señorita Bustier, la cual al igual que el resto estaba igual de perpleja y esta al captar la indirecta asintió quedamente
-S-Si... Gracias, Juliet.
La mencionada asintió y regresó a su asiento junto a Marinette, la cual tenía una mirada que gritaba 'Explicación' en mayúsculas.
-La madre de Chloe estuvo antes casada con un orfebre y metalurgista irlandés que diseñaba joyas en Nueva York, se llamaba Harry O'Pry- Explicó Juliet por lo bajo para no interrumpir a su profesora- Obtuvo fama por diseñar las joyas para las damas de la alta sociedad y cada joya era significativa porque tallaba el nombre de su cliente a mano- Vio como Marinette la observaba sorprendida mientras esta relataba- Su prestigio creció aun mas cuando fabricó los anillos de bodas de los actuales reyes de Prusia, las medallas de los caballeros de la orden del elefante de la reina Margarita II y la corona del padre del príncipe Ali de Achú.
-Cielos... Y que pasó con él?- Preguntó Marinette al notar que hablaba en pasado
-Falleció por Cáncer pulmonar, inhalar tantos metales terminó por matarlo- Su semblante decayó- Y por primera vez en años se vio a la altiva Audrey Bourgeois, decaída y a su hija depresiva
-Y su hija es...?
-Claudia O'Pry, media hermana de Chloe- Finalizó ella
-Wow... Eso es nuevo...
-Pero sirvió para callarles la boca a aquellas de por allá
Ambas rieron por lo bajo al notar la amargura del séquito de Lila. Juliet siguió prestando atención a la clase mientras que Marinette simplemente permanecía distraída mirando a sus demás compañeros. Por primera vez en años notaba esa energía oscura sofocar al salón y rodear a todos los presentes y obviamente la raíz de esa polución era Lila. Amber seguía en su estado de animo por los suelos y la manifestación de su condena se mantenía sobre ella susurrando quien sabe que a su oído (Seguramente amenazas para que no se le ocurriera hacer algo que desobedeciera las condiciones de su duelo contra Rose). No muy lejos, Nino y Claude parecían hablar por lo bajo mientras arrojaban miradas a un muy curioso Ernest, pero a la vez, observó como particulares motas de luz rodear a los tres chicos y pareciera que los mantuviera totalmente ajenos al miasma del salón. Las motas de Nino era de un verde jade resplandeciente, las de Claude eran leves pero de un lindo tono morado y las de Ernest tenían un matiz añil.
-Que raro... Antes no tenían eso sobre ellos...- Pensó para sí misma- Será algo malo?
-Es todo lo contrario de malo... Es algo glorioso y maravilloso...- Respondió una voz cantarina en su mente
Sorprendida miró a todos lados buscando ver de quien era esa voz, miró a su lado y notó a Juliet totalmente inmersa en la clase pero desprendiendo motas de energía blancas nacaradas. Alzó una ceja sin comprender.
-De donde vino esa voz?
-De algo que te pertenece legítimamente... Marinette...
-Quien eres...?- Bravo, eso era lo que le faltaba, tener una pelea dentro de su cabeza con una voz desconocida... Magnifico, simplemente magnifico
-Pronto me conocerás... Solo espera...
Italia. Napoles...
El amplio comedor de aquella exquisita habitación resplandecía por si mismo bajo las escandilantes luces de la araña de cristal que colgaba del techo. El olor de la fina comida italiana casera alcanzaba cada rincón del elegante comedor, en donde sus aun mas elegantes inquilinos almorzaban tranquilamente. Todos los presentes mantenían una muda conversación con sus miradas, a excepción del único miembro de la familia, el cual portaba uno finos y oscuros lentes.
-Signora Mamá. Puedo hacerle una pregunta?- Preguntó el joven guiando su rostro hasta donde suponía se hallaba su madre.
-Claro que si, tesoro. De que se trata?- La refinada dama con marcado acento dejó sus cubiertos a un lado y fijó su mirada en su hijo mayor. Todos en la mesa hicieron lo mismo.
-Crees que pueda ir a Francia? Yo solo?- Escuchó como su padre carraspeó un poco su garganta girando su cabeza para enfocarla en el extremo en el que se hallaba su padre
-Por que eso, hijo?- Su voz sonaba suave pero con un deje de intriga en el- Quedamos en ir todos para la cumbre de la realeza que realiza la familia Van Hallem junto con la realeza de Achu. Por que quieres ir tu solo?
-Es que... Siento que algo está inquietando a Trixx...- Explicó el joven, su inmensa familia adoptiva estaba al tanto de quien era esa extraña figura cuya apariencia asimilaba la de su hijo y que se paseaba por los pasillos como fantasma y de vez en cuando le gastaba bromas a los empleados junto a los niños- Dice ser algo relacionado a un familiar mio...
Oyó a su madre y a su hermana jadear sorprendidas, sus dos pequeños hermanos soltaron sonidos parecidos a la incertidumbre, su tío gruñó y su padre soltó un gemido quieto.
-Mhm... Ya veo...- Sintió a su padre removerse en su asiento- Guido, avisa al piloto, dile que aliste el jet y que me vea en el hangar dentro de dos horas. Y avísale a Martha y Arturo que empiecen a hacer las maletas de Lucio, se irá a París. Llamaré a Luisa y Marcia para que esperen a Lucio en nuestra residencia en París.
-Que? Tan pronto?- Dijo el joven sorprendido, no esperaba oír a su padre acceder tan rápido en aquella petición
-Pero por supuesto, si ese ente que te acompaña dice que aun hay parientes tuyos con vida, entonces es preciso el ir a buscarlos de inmediato- Dijo el Don de la familia complacido- La sangre siempre llama en algún momento, es como la muerte, es lenta pero llega.
-Amore, nada de temas sobre negocios en la mesa y no frente a los niños- Le reprendió su mujer pero esta se oía igual de complacida
-Perdona, mi vida, pero me emociona que nuestro precioso Lucio por fin haya hallado rastros de su familia- Complació el Don extendiendo su mano para tocar la de su hijo mayor- Celebraremos en grande cuando los traigas aquí! Claro, después de dejar listo todos nuestros asuntos en París.
-Si! Fiesta!- Celebraron sus dos pequeños hermanos y oyó a su madre reír
-Bueno Lucio, tal parece que irás a Francia- Dijo su tío solemnemente reposando su rostro sobre sus manos entrelazadas.
-Caro, nada de codos sobre la mesa- Reprendió su mujer, pero esta al igual que su madre se oía igual de alegre
Lucio sonrió complacido al oír el apoyo que su familia le aportaba, a pesar de ser adoptado se sentía en total sintonía con esa familia, solo esperaba y Trixx tuviera razón con eso de sus parientes, no podía contener la emoción de solo pensarlo.
Continuara...
Wooooooooooooooooooo!
TERMINÉ!
*Suenan aplausos de la nada* Gracias, gracias. No dormí en quien sabe cuantas horas, pero no me arrepiento.
Incluí un chorrera de referencias en este capítulo. Y debo admitir que mi favorita fue la de Claudia hablándole a esa niña (La idea surgió de un vídeo de TikTok y me fue inevitable no plasmarlo aquí... SorrynotSorry ;P)
Por fin se dejó ver en claro la presencia de futuros y actuales portadores de las futuras cartas, y claro... Incluí personajes adicionales para... Aja... Complementar y no se que mas!
Preguntas... Por que soy yo ;9
-Que cartas creen que representen los personajes que se mostraron aquí?
-Será Claudia una portadora o lo será su lindo y costoso cachorro?
-Será la hermana de Chloe una amenaza?
-Como será el ente de nuestro precioso Claude?
-Cual carta portarán Juliet y Ernest?
-Quien es la voz que le hablaba a Marinette en su cabeza?
-Que carta representa nuestro lindo Trixx?
-La realeza de Prusia serán aliado o enemigos?
-Que artimañas planeará Lila?
Todo eso y mas en el próximo capítulo. *Insertar voz promocional*
Me despido
Bye! 3
P.D. Los Reviews son gratis al igual que las ideas ;)
