Capítulo 11
-Lamento llegar tarde Eriol –se excusó al tomar asiento frente a él.
-No te preocupes princesa. Por ti, yo esperaría a que el infierno se congele –la amatista rio a carcajadas.
-Tú y tus extrañas ocurrencias.
-Al menos te hago reír –una sonrisa se dibujó en su rostro, adoraba su sonrisa.
- Bien, ¿Qué querías decirme? –pregunto captando su atención.
-La verdad solo quería verte –la mira a los ojos, no podía apartar su mirada.
-Y eres muy sutil. Sakura me advirtió de ti –sus mejillas se tornaron un poco rojas.
-Le dijiste que nos estamos viendo.
-No exactamente. No nos estamos viendo.
-Claro –la camarera los interrumpió para tomar la orden.
-Cuando me contactaste me sorprendió mucho, pensé que querías información de Sakura. Luego pensé que jugabas conmigo. Pero… ahora realmente no sé qué es lo que buscas.
-Qué extraño, pensé que estaba siendo claro –dijo recordando cómo comenzó todo.
Flash back
Estaba en su estudio eligiendo telas para sus diseños cuando el teléfono la interrumpió. El aparato estaba en su escritorio por lo que fue a tomarlo.
-Habla Daidogi.
-Buenos días señorita Daidogi.
-Si ¿Quién es? –pregunto al no reconocer la voz.
-Soy Eriol Hiragizawa –se quedó paralizada.
-Señor Hiragizawa, ¿Cómo consiguió mi número? –pregunto sorprendida.
-Para ser honesto solo coloque su nombre en la red –pudo notar su risa juguetona aun sin poder verlo.
-No le creo eso señor Hiragizawa. Mi teléfono personal no está en la red. Ni siquiera en las tarjetas de presentación –confeso algo incomoda.
-Entonces me considero un hombre con suerte –sonrió, el comentario le causo gracia aunque intentara negarlo.
-¿Qué es lo que quiere?
-Invitarle un café.
-No creo –el sonaba tan tranquilo que no sabía que pensar.
-No tiene nada que perder. Y una cita para tomar café o té con panecillos, no es comprometedora. Solo charla de amigos.
-No soy su amiga –le aclaro.
-¿Qué espera? Aunque me interesa algo más que su amista. Para ser honesto.
-No me vuelva a llamar señor Hiragizawa –no le dio tiempo a contestar antes de colgar la llamada. Se quedó mirando el teléfono en sus manos- ¿Qué fue eso?
-Esta chica me encanta –Se dijo así mismo cuando le colgó. Su sonrisa se hizo más grande y pensó en algo más llamativo para llamar su atención.
Al día siguiente mientras Tomoyo perfeccionaba sus diseños tocaron la puerta.
-Adelante –dijo sin mirar la puerta.
-Disculpe señorita D. Llego esto para usted –su asistente entro con un arreglo de magnolias en las manos.
-¿Que? ¿Quién las envió? –pregunto confundida.
-No lo sé señorita –respondió colocándola en el escritorio- pero tiene una tarjeta –señalo. La amatista tomo la pequeña tarjeta y a abrió.
Un café o té no es comprometedor.
En la cafetería D´ Yuno
a las 3:00Pm de hoy.
Ps: No llame.
-Que romántico –suspiro su asistente.
-¿Eso crees? ¿Cómo supo que las magnolias son mis favoritas? –se preguntó confundida.
-Parece que alguien está haciendo su tarea. ¿Ira a Verlo verdad? ¿Es guapo?
-No tanto como él se cree. Si quiere jugar, jugare –miro su reloj- en menos de una hora serán las tres.
-Pensé que no vendría –comento Eriol al verla llegar.
-Fue bastante sutil en su invitación Joven Hiragizawa. Admito que me sentí tentada a ver qué es lo que quiere –explicó tomando asiento frente a él.
-Conocerla, es lo único que me interesa –le dijo sin dejar de detallar cada movimiento de ella.
-Claro, Y saber de Sakura quizás.
-Solo saber si está bien.
-Ella está bien, es lo único que le diré –asintió satisfecho.
-Me parece justo. Extraño nuestras conversaciones, de cosas triviales seguro sabrás. Parece que ustedes son buenas amigas.
-¿Cómo me encontró? –le pregunto directamente.
-Literalmente escribí su nombre en el buscador, no pensé que funcionaria pero hay estaba. Un desfile del año pasado lanzando su nueva colección.
-Entiendo, ¿Pero cómo obtuvo mi número?
-Pues… Tengo mis contactos.
-Y que debo sentir, ¿Miedo? O ¿Impresionarme?
-¿Cuál de las dos me conviene? –Se empezó a reír ante su rostro serio.
-¿Está bromeando conmigo? Escuche, ¿Por qué no me dice que es lo que quiere y me deja en paz?
-Ya se lo dije, me gustaría conocerla –guardo la calma.
-Conocer algo más de mí que su informante no le haya dicho, ¿Con que motivo?
-Señorita Daidogi no me está escuchando –La miro serio- le estoy diciendo, que usted me interesa. Me interesa conocerla. Me gustaría que me diera una oportunidad de tratarla, ser amigos si es lo que quiere –Tomoyo estudio sus palabras, por alguna razón decidió darle una oportunidad.
Ahora se veían una o dos veces a la semana para tomar un café a las tres de la tarde.
End Flash Back
-Lo intentaste, pero yo no te creía –confeso.
-¿Sakura como esta?
-Mejor, creo –dijo dudosa.
-¿A qué te refieres? –ella se mordió el labio-Tomoyo.
-Okey Lo admito, desde que dejo de trabajar con ustedes la he intentado animar. Pero… ahora es una adicta al trabajo. Creo que cree un monstro.
-No puede ser tan malo. Solo han pasado un par de semanas.
-Sí que lo es –dijo bastante preocupada- Supongo que Li debe de estar tranquilo con su esposa, y todo eso.
-No –respondió sin pensar.
-¿No? –lo miro sorprendida y curiosa.
-Nunca preguntaste por él, así que nunca lo mencione.
-¿Qué quieres decir?
-Veras, El día que Sakura renuncio, Syaoran me confeso que su esposa le era infiel, desde ds años, cuando Sakura entro en su vida, creo que hicieron una conexión de algún tipo. Pero… por alguna razón creyó que su hermano era su amante, que la iba a recoger los fines de semana para tener un idilio romántico.
-¿Que? –pregunto perpleja.
-Solo lo veía por la ventana de su oficina –se encogió de hombros- eso lo ponía de mal humor. No podía creer que ella se viera con alguien casado.
-Pero no lo hacía –aclaro.
-Pero él no lo sabía, en su mente, creo que le recordó lo traicionado que se sintió cuando supo que Hakana lo engañaba. O peor aún, se preguntaba por qué no era él, con quien Sakura tuviera una aventura.
-Eso explicaría las cosas que le dijo ese día –dijo recordando el relato de su amiga.
-Sí, el asunto es que después de que me contara todo eso. Trate de convencerlo para que se divorciara.
-Y con lo sutil que eres. Te hizo caso –le dio un sorbo a su café.
-Hakana se puso como loca cuando se enteró. Primero intento negarlo. Pero hay pruebas, y no solo de una vez. Son cientos. Estaba todo en video. Ahora lo acosa todos los días, tuvimos que contratar seguridad para la empresa.
-No entiendo, si se divorcian según la ley a ella le toca parte de todo. Tal vez no la herencia familiar pero si el negocio ¿No?
-Hay un acuerdo prenupcial –le aclaro al ver la curiosidad en su rostro.
-Debí imaginarlo –dijo más para sí misma.
-No, no te imaginas. El acuerdo lo diseño mi Tio Hein, el padre de Syaoran –aclaro- fue su condición para aceptar la boda –ella lo miro confundido- Para Syaoran siempre ha sido importante contar con el apoyo de toda la familia. Hakana proviene de una familia noble. Aunque ella no es muy humilde que digamos. Nadie en la familia la quería, el acuerdo fue diseñado para espantarla. Pero creyó que con su trama de niña frágil lo tendría cegado toda la vida. Hay una cláusula de infidelidad –continuo-. Si él hubiera sido infiel, ella tendrá un salario mensual fijo, con hijos incluía propiedades. Pero en el caso de que ella fuera infiel y sin hijos, como es el caso. Apenas puede tomar la ropa que tenga en el closet.
-¿Es broma? Eso es cruel.
-Ya te dije, diseñado para asustarla. No hay casa, no hay carro, no hay cincuenta por ciento de la empresa. Literalmente lo que tenga en el closet y lo que tenga a su nombre. Nunca puso nada a su nombre. Ayer justo me entere que en su cuenta bancaria apenas tenía un par de miles. Los que ni siquiera le dan para pagar una de las tarjetas de crédito, que Syaoran amablemente pago y cancelo.
-¿Y Li donde está viviendo? –su curiosidad seguía en aumento.
-Con sus padres, le dejo el apartamento hasta que concluya el papeleo. Está todo inventariado. No puede sacar nada más que su ropa –agrego al notar el gesto de escéptica.
-Creí que estaría viviendo contigo –comento desviando la mirada que le daba.
-Le ofrecí mi casa, pero dijo que no quería ser una molesta para mi vida de soltero. No es que lleve mujeres a mi casa –se apresuró a decir ante la mirada que le dio la amatista.
-Claro –su sarcasmo no era muy común.
-Yo supongo que Sakura vive Contigo –intento cambiar el tema.
-Y quien dice, puede estar viviendo en su departamento –el negó.
-No, fui a verla hace una semana, el seguridad dijo que habían ido en un camión de mudanzas y sacaron todas sus cosas. Solo quería verla. ¿Se está que dando contigo? –pregunto más directo.
-No del todo –la cuestiono con la mirada- se quedó en mi departamento por una semana, luego dijo que no quería ser una carga, y al otro día recogió sus cosas y se mudó.
-¿Solo así?
-Sakura es grande, ha sido independiente desde la universidad –se encogió de hombros.
-¿Qué hay de ti?
-¿De mí? –le sorprendió el cambio tan drástico de tema.
-Sí, que hay de ti, ya hablamos de nuestros primos, hablemos de nosotros. Dime algo de ti. ¿Dónde estudiaste? por ejemplo.
-Aquí, estudie en la universidad local, cuando decidí desarrollarme en el área del diseño conseguí entrar a un programa en Paris.
-¡Francia! –dijo sorprendido y ella se sonrojo.
-Sí, por un año. Fue una gran experiencia –dijo orgullosa de sí misma-. Bien ya te dije algo de mí, es tu turno.
-Pues, al ser de una familia mesclada, tuve algunos problemas en la escuela. Se burlaban de mí en Inglaterra y en China me odiaban. Mis mejores amigos siempre han sido Syaoran y Meilling.
-¿Meilling? –preguntó curiosa y algo celosa, pero no lo admitiría.
- Es nuestra prima es hija del Tio Mon Li.
-¿Cuánto son ustedes?
-La abuela Mei tuvo tres hijos, Hein Li, Mon Li y mi madre, Xian Li. Por orden de edad. El tío Hein tiene cinco hijos con la tía Irean, cuatro hembras y un varón, Feimei, Fanren, Shefia, Fuutie y claro, Syaoran. El Tio Mon solo tuvo a Meilling antes de que muriera su esposa. Y yo soy hijo único también. Feimei tiene dos hijos, Jian y Luan. Fanren tiene uno Soto. Shefia tiene dos, Hira y Shin y por ultimo Fuutien tiene uno. Bueno dos, a Kian y está embarazada. Aun no sabes que es. Esa es toda la familia.
-Son muchos nombres –sonrió- Nosotros no somos tantos, La abuela Akane murió hace años, el abuelo Masaki aún vive, por eso vamos una vez al mes a verlo. Solo tuvieron dos hijas, Sonomi, mi madre y la tía Nadeshico que está casada con el Tio Fujitaka. Soy hija única. Y como ya sabes Sakura tiene un hermano mayor, Touya, él está casado con Kajo, tienen dos hijos. Ena y Yamato.
-Tienes razón, no se comparan con mi familia –ambos se echaron a reír. El sonido de un teléfono los distrajo- disculpa es el mío –saco el aparato de su bolsillo y leyó un mensaje de testo- debe ser una broma.
-¿Sucede algo? –le pregunto preocupada a ver su rostro molesto mientras escribía algo.
-Es de la empresa. Hakana está causando problemas otra vez. Lo siento Tomoyo debo irme –se disculpó.
-No te disculpes, además ya es tarde y también debo regresar.
-¿Te veré otro día? –dijo mientras dejaba el dieron de pagar la cuenta
-Ya veremos –siempre hacia lo mismo, dejaba en duda si la vería otra vez. Pero siempre acudía.
