Boku no hero academia pertenece a Kōhei Horikoshi y yo escribo esto por simple pasatiempo. Nada más y nada menos.
Personajes: Izuku Midoriya/Katsuki Bakugo/Shouto Todoroki. OT3
Palabra: Pelea.
¿Y nosotros?
Por:
PukitChan
XXIII
Tuyo
La historia de Izuku, Katsuki y Shouto tenía sus raíces en una adolescencia problemática, el apoyo que se habían brindado cuando aún eran estudiantes y el romance que inesperadamente había surgido en medio de una caótica tempestad de acontecimientos que cayeron sobre ellos, uno tras otro. Habían aprendido a sostenerse y a levantarse, y Shouto aún recordaba cómo sus emociones lo habían ahogado al ver las expresiones desesperadas de Katsuki e Izuku cuando pareció que serían derrotados. Cada noche al besarlos, procuraba acariciar y memorizar también las cicatrices que habían quedado sobre sus cuerpos, porque eran la prueba de que habían sobrevivido. De que los tres lucharían cuantas veces fuera necesario para regresar a casa, inclusive si al abrir la puerta, las cosas nunca volverían a ser las mismas.
Shouto sabía que la vida siempre continuaba, por muy cruel que fuera.
Sin importar cuán difícil fuera el camino de regreso.
Pero así como ellos tres tenían una historia, Izuku y Katsuki tenían otra propia. Una que se remontaba a su infancia y a una difícil mezcla de sentimientos de los que Shouto había escuchado hablar en más de una ocasión. A veces, Izuku se acurrucaba entre sus brazos y comenzaba a contarle sobre los días en los que no tenía un don y cómo aquello representó un declive en su autoestima y sueños. También le hablaba de Kacchan y cómo ambos se habían llegado a detestar, pero siendo incapaces de alejarse el uno del otro. Para Shouto, era difícil imaginarse cuán larga era la historia que había detrás de aquellos breves instantes de recuerdos. Había días en los que era Katsuki quien lo buscaba y miraba por la ventana, evitando todo contacto mientras escupía todas palabras que le eran difíciles de pronunciar, pero que consideraba que Shouto debería saber.
No los presionaba, porque sabía que siempre existirían recuerdos sólo les pertenecían a ellos y eso estaba bien, porque Shouto sabía perfectamente que él no era un mero espectador de aquella complicada historia, sino que formaba parte de ella.
«Lo que pasó… aquellas cosas que hice… lo que dije…»
«Kacchan, no te hagas esto, por favor. Hace mucho que tú me pediste una disculpa y yo te perdoné».
Había noches en las que las pesadillas de Katsuki no las ocasionaba un villano, sino la sombra de una culpa que quizá siempre lo perseguiría, como un eterno recordatorio de las consecuencias de sus propias y estúpidas acciones. Por eso, Shouto esperaba y los miraba, intentando entender en qué parte su propia complicada infancia había pasado a mezclarse también con la de ellos.
Al final, fue inevitable que Shouto supiera todo de ellos, así como que Katsuki e Izuku conocieran todo de él.
—La tienen… la cadena.
Ahora también los miraba. La sonrisa de Izuku y sus ojos hinchados, con los últimos rastros de sus lágrimas era una de las escenas más bonitas del mundo porque Katsuki estaba también allí, con el ceño fruncido, reprochándole con la mirada todo lo que sentía en ese momento. Shouto sonrió y de pronto le fue fácil imaginar una escena así, de ellos siendo niños, en la cual Izuku había perdido su figura de All Might y Katsuki se había internado en la zona más escondida del parque para hallarla y devolvérsela, porque aunque no lo dijera, nunca le había gustado ver a Izuku sin su sonrisa.
—¡LA TIRASTE, IZUKU!
Shouto observó la cadena que en ese momento estaba en el cuello de Katsuki. El objeto había resentido también la vida de Izuku como héroe, porque se veía vieja, quemada y las partes que colgaban de ella parecían haber sido adquiridas de la ropa de alguien a mitad del siglo pasado cuando en realidad se remontaban a unos pocos años atrás, donde siendo estudiantes, un sonrojado Izuku les había pedido una parte de ellos a cambio de una de parte de sí.
—¡Jamás la tiraría, Kacchan! ¡Quería que ustedes la encontraran! —replicó con un puchero tan adorable que Shouto admiró la entereza de Katsuki para no besarlo en ese momento y seguir mirándolo feo—. Sabía que si la veían, de alguna manera, ustedes... entenderían.
Katsuki chasqueó la lengua y se cruzó de brazos, mirando hacia la muy interesante cortina.
—Shouto… fue él quien decidió que yo la tuviera hasta que aparecieras.
Izuku se sonrojó y Shouto estaba seguro de que Katsuki también.
Verlos juntos era tan adorable, por favor.
Shouto decidió entonces levantarse y dirigirse hacia Katsuki, quien entendió de inmediato sus intenciones porque le dio la espalda, agachó un poco su cabeza y con la mano izquierda se alzó el desordenado cabello rubio, dándole libertad de ver su cuello. Shouto sonrió y cuidadosamente, acariciando su piel, retiró la cadena de su cuerpo.
—Cumplí mis promesas, Katsuki. De que podías gritarle por ser descuidado y también que devolveríamos la cadena.
—¡A esto no se le llama cumplir una promesa!
—Pero estamos haciendo eso.
La cadena se sentía ligera entre las manos de Shouto, pero estaba llena de recuerdos que eran importantes para los tres. Antes de que Izuku fuera secuestrado, Katsuki y él habían hablado sobre ello. Querían cambiar esa cadena, guardarla en algún lugar importante y darle a Izuku una nueva, con otras partes de sus trajes si eso es lo que quería. Una nueva etapa. Nuevos recuerdos y su vida actual. Sin embargo, tras lo ocurrido, habían llegado a un acuerdo silencioso de que todo estaba bien así porque se trataba de los recuerdos que los sostuvieron. De aquello que los había unido y vuelto a encontrar.
—Aún no puedes ponértela, las enfermeras te obligarían a quitartela otra vez y después nos regañarían —dijo Shouto, al acercarse a la cama en la que Izuku estaba, buscando su mano para darle la cadena. Katsuki se sentó a un lado de Izuku y recargó el rostro en su cuello, besando su piel y aspirando con suavidad su aroma—. Pero Katsuki y yo hemos esperado mucho para devolverte esto, Izuku. Es… importante. Para los tres.
Shouto observó la expresión emocionada y la enorme sonrisa de Izuku al sostener la cadena, y la manera en la que Katsuki permanecía cerca de él, muy cerca, besando la cicatriz de su cuello, como si temiera que al separarse Izuku pudiera perderse otra vez. Verlos así, era más que increíble.
—Gracias.
Ser parte de ellos, era más que maravilloso.
—Shouto —llamó Katsuki y con una mano, lo atrajo hacia ellos. Los labios de Katsuki se posaron entonces en los suyos, en un beso demandante e intenso que continuó con la boca de Izuku necesitando también de ellos.
La suya era una historia llena de peleas, heridas, momentos dolorosos y decisiones que habían sido difíciles. Pero también se desbordaba de dulzura, sonrisas, besos y caricias que intentaban volver eternos cuando a veces, al enfrentarse a un villano, era todo lo que tenían para lograr sobrevivir.
Shouto no la cambiara por nada.
Los amaba.
Autora al habla:
¿Pueden creer que sólo nos falta un capítulo de este fic? (◕ㅁ◕✿) ¡Yo no lo creo! Y es tan sakjsljksJKsj y tengo muchos feels, no sólo por lo escrito, sino también por todos los acontecimientos que están pasando en el manga que me hacen querer escribir un fic que había pensado hace mucho tiempo. Creo que por fin puedo escribirlo. ¡Así que estamos a un capítulo de acabar y yo quiero agradecer! ¡Abrazos para todas!
¡Muchas gracias a Makonhi Potoya, Taskani, Itzelloveless y Nea Poulain por sus amables reviews ;A;!
¡Muchas gracias por leer, sus palabras y sus ánimos!
¡Os quiero, cuídense mucho y laven sus manitas!
