Eran pasadas las 9 de la mañana cuando su teléfono comenzó a sonar. Un milagro, tomando en cuenta la poca batería que tenía. Katie contestó rápidamente, no quería despertar a Lauren todavía. Aún no sabía a ciencia cierta si hoy le darían el alta, y no quería arriesgarse a quitarle esos momentos de descanso que seguramente la mayor necesitaría.
"Hola Andrea, buenos días" Dijo Katie del otro lado del teléfono. Tal y como Azie había dicho, Andrea iba a contactarla en la mañana. "¿Cómo estás?"
"Probablemente mejor que tú, amiga" Contestó la rubia. "Azie nos contó lo que pasó, lo sentimos mucho Kat"
"Lo sé, y agradezco muchísimo que me apoyen" Katie soltó un suspiro, al menos tenía a las personas correctas para sobrellevar estos malos ratos. "Pero no es necesario que vengas por mí"
"¿A qué te refieres? Azie me dijo que pasara por ti en la mañana" Preguntó la actriz que le da vida a Eve.
"Lauren sigue dormida, y quiero saber cuándo van a darle el alta" Contestó Katie, sabía que su amiga no estaría conforme con esa respuesta, empezarían a preocuparse, pero no podía dejar a Lauren sola. "Probablemente sea hoy. Dios, desearía tener mi auto"
"No te preocupes por eso, ya nos encargamos" Contestó Andrea bastante segura.
"¿Cómo?" Preguntó Katie, confundida.
"Lo vamos a recoger en unas horas, no era nada grave y dijimos que era urgente" Dijo la menor. "Sabíamos que lo necesitarías"
"Ustedes han salvado mi vida incontables veces, no sé qué haría sin su amistad" Contestó Katie, un peso menos de encima.
"Volviendo al tema, ¿segura que no quieres que pase por ti?" Insistió Andrea. "Has tenido una noche cansadísima, Katie"
"Lo sé" Suspiró Katie. "Pero ella me necesita, y no podría dejarla sola"
"Está bien, pero cuidate, por favor"
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Eran las 10 y cuarto cuando la puerta de la habitación se abrió. Era el doctor de la noche anterior.
"Parece que alguien pasó parte de la noche en vela" Dijo el doctor. Su gafete tenía impreso el nombre de Daniel. Katie rió, era cierto. No había dormido del todo bien, en cierta parte por cuidar a Lauren, y por otro lado, seguía pensando en cómo iba a arreglar las cosas. No sólo con Lauren, sino con Melissa. Sería difícil, no importa cuantas veces lo pensara.
"'¿Hay alguna posibilidad de que le den el alta hoy?" Preguntó Katie, quería estar preparada para todo.
"Muy probablemente sea hoy en la noche, necesitamos observarla unas cuantas horas más" Informó el médico. "Las fracturas son de cuidado, pero nada que requiera seguir en el hospital. Sólo será necesario que sea puntual en cuanto a sus medicamentos, citas, y que repose unos cuantos días"
Katie asintió, su cerebro estaba cansado pero procesando todo correctamente, todo era por el bienestar de Lauren, así que no iba a tomárselo a la ligera.
"Voy a aplicarle un medicamento, quizá despierte en un par de horas, sería buena idea que baje a desayunar algo. Lo necesitará" Continuó el doctor, y Katie hizo una mueca. No quería dejar a Lauren sola un solo segundo.
"Probablemente deba llamar a uno de sus amigos primero, no quiero que se quede aquí sola" Contestó Katie, sacando su celular.
Nada.
Su teléfono estaba muerto. Era de esperarse, cuando le respondió a Andrea apenas y tenía batería.
"Diablos" Maldijo Katie, no traía su cargador con ella.
"Una de sus amigas ya está en la sala de espera, señorita" Afirmó el doctor. "Creo que su nombre es Aimee"
Katie se sintió aliviada, podía confiar completamente en Aimee para estar unas horas con Lauren. "¿Puedo hacerla pasar, doctor?" Preguntó Katie.
"No es necesario, voy de salida, yo puedo avisarle" Aseguró el médico. Katie le agradeció con una amable sonrisa.
Cuando el doctor salió de la habitación, Katie empezó a tomar sus cosas, sólo iría un par de horas a la cafetería para tener algo en el estómago.
"Voy a volver en unas cuantas horas, cielo" Susurró, tomando la mano de Lauren. "Te quiero" Y depositó un suave beso en la frente de la mayor, quien se veía en paz, durmiendo profundamente.
Katie sentía que no había visto a una mujer más bonita que Lauren. Incluso cuando su tono de piel era un poco más pálido que lo habitual, y que tenía algunos moretones, se veía como un ángel.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando la puerta se abrió nuevamente, y Aimee entró por ella.
"Lo siento, no quería asustarte" Dijo Aimee, bastante eufórica. ¿Aimee tenía idea de que su personaje en Lucifer era exactamente como ella en la vida real? Siempre llena de energía y tratando de darle amor a todos, era increíble conocerla. "¿Cómo está?" Preguntó Aimee.
"Está bien, algunas fracturas" Contestó Katie. "Necesitará reposo algunos días, y el médico recomendó que no estuviera sola los primeros días"
"¿Supongo que no tengo que ofrecerme a cuidarla, cierto?" Rió Aimee, y a Katie le pareció divertido también.
"Estás en lo correcto" Sonrió Katie. "Voy a llevarla a mi casa, supongo. Pero voy a cuidarla mucho, lo prometo" Aseguró Katie.
"No tengo duda de ello" Sonrió Aimee, llena de todo ese optimismo que la caracterizaba. "Pero insisto, imagino que tienes llamado estos días, puedo cuidarla cuando así sea" Sugirió Aimee.
Katie sabía que Aimee tenía razón, y no era mala idea tener un poco de ayuda. Aún no notificaba sobre su situación en el trabajo, y últimamente tenía algunas escenas importantes. Sería irresponsable declinar la oferta de la menor.
"Gracias Aimee, voy a tomar tu oferta" Sonrió Katie.
"Otra cosa" Dijo Aimee. "Probablemente es mejor si me llevo a Pepper a mi casa, creo que tendrás suficiente con 2 mascotas y cuidando a nuestra enfermita"
Katie no pudo evitar reír, Aimee tenía una manera única de suavizar hasta las situaciones más complejas. Eso debía ser sin duda, un talento.
"Probablemente tienes razón" Sonrió la menor. "Voy a ir a desayunar, ¿quieres que te traiga algo cuando regrese?" Preguntó Katie.
"Nah, no es necesario. Desayuné antes de venir. Gracias Katie" Contestó Aimee. la menor asintió y se dispuso a salir, pero recordó algo importante.
"Aimee, ¿de casualidad tienes un cargador?" Aimee sonrió, y empezó a buscar en su bolsa.
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Katie ordenó algo ligero, no tenía mucha hambre pero sabía que tenía que comer, el mismo doctor se lo recomendó. Busco una mesa con un tomacorriente cerca y se dispuso a cargar su teléfono mientras desayunaba.
En cuanto su teléfono tomó la batería necesaria para encender, el celular de Katie se iluminó, indicando que tenía algunos mensajes pendientes, de los cuales no tenía idea. No tuvo tiempo de mirarlos cuando habló con Andrea.
El primer mensaje sin leer, era de Tom.
– Pasaré al hospital a las 11, Aimee me dijo que ya estaba allá. Te veo en unas horas.
El segundo, era de Azie.
– Voy a llevarte tu auto en unas horas, te marco cuando esté cerca. Te amo.
Esa era una buena noticia. Realmente iba a necesitar su auto.
El tercer mensaje, era de Melissa. En realidad, eran varios mensajes. Y algunas llamadas perdidas. Katie empezó a sentirse mal, no quería lidiar con esto, no ahora. Al menos no hoy.
– Debemos hablar, Katie.
– Te llamo y entra a buzón, ¿apagaste tu celular? ¿Me bloqueaste? Dios, Katie. Sólo quiero estar bien contigo. Lamento lo que pasó.
Katie no podía juzgar a Melissa, ella ni siquiera sabía que Lauren estaba en el hospital. Y para ser honesta, no quería que se enterara. No quería que nadie se sintiera culpable. Si alguien debía sentirse de esa forma, era ella.
No, ¡ni siquiera de ella!
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Cuando Katie volvió a la habitación de Lauren, esta estaba mucho más concurrida. Tom ya estaba con Aimee, platicando en voz baja, ninguno parecía querer despertar a Lauren aún.
"Hola Katie" Saludó Tom amablemente, dejándole su lugar a Katie, esta declinó su oferta.
"Estoy bien así, Tom, descuida. ¿Cómo estás?"
"Estoy bien, gracias por preguntar. ¿Y tú? ¿Ya estás más tranquila?" Katie asintió, mientras mostraba una pequeña sonrisa.
"Le estaba diciendo a Tom que vas a llevar a Lauren a tu casa, y yo voy a encargarme de Pepper para que no sea tan difícil para ti" Dijo Aimee, uniéndose a la conversión de Katie y Tom.
"Como Aimee, yo también me ofrezco a cuidar a la detective" Bromeó Tom. Una cuarta voz se unió a la conversación.
"Nunca entenderé porque me llamas detective cuando estamos fuera de escena" Dijo Lauren, bastante adormecida aún.
"¿Qué puedo decir? Es un gran personaje" Bromeó Tom. "Estoy feliz de que estés bien, Lauren. No seas tan descuidada la próxima vez" Dijo Tom, esta vez en un tono más serio.
"No fue mi culpa" Contestó Lauren, un poco más consciente de su entorno. "El auto que me chocó desobedeció la luz roja" Katie no pudo evitar tener una expresión de molestia. Estaba furiosa con la persona que había provocado el accidente.
"Aún así estamos felices de que estés bien, Lauren" Contestó Aimee, otra vez bastante eufórica. Esa mujer derramaba energía. "Me preocupé bastante cuando Katie no te encontraba, y después supe del accidente. ¿Es por eso que Katie te buscaba? Debí suponer que tú no la la ignorarías sólo porque sí"
La tensión se sintió de inmediato en la habitación, pero Aimee no estaba segura de que estaba pasando. Ella no sabía la verdadera razón por la que Lauren estaba evitando a Katie. Tom lanzó una mirada a Aimee que pasó casi desapercibida por Katie, pero sabía que era una mirada de complicidad.
"Vamos a ir a la cafetería a traerte algo, volvemos en seguida" Dijo Tom, salvando a todos de la situación que empezaba a tornarse complicada. Lauren asintió, y esbozó una sonrisa. Estaba feliz de ver a sus amigos, y sobre todo, feliz de ver aún a Katie ahí, incluso si su corazón dolía un poco.
"Quiero un refresco" Gritó Lauren, aunque probablemente sus amigos no la escucharon. Salieron volando de la habitación.
Katie tomó asiento de nuevo en el pequeño sillón donde había pasado la noche. El ambiente aún se sentía tenso, pero no importaba. No iba a dejar que nada se interpusiera en su objetivo, cuidar a su pareja. "¿Cómo te sientes, cariño?" Preguntó con dulzura Katie. No importaba si Lauren quería tener sus barreras altas, Katie las derrumbaba todas en cuestión de segundos. Y era molesto, pero a la vez, la llenaba de ilusión. Tal vez Katie tenía una buena explicación después de todo.
"Me siento menos adolorida que ayer" Contestó Lauren, tratando de no sonar cansada mientras hablaba. "¿Cuándo podré irme a casa?" Preguntó la mayor.
Katie empezó a cuestionar sus planes entonces. Ella había asumido que podía llevar a Lauren a su departamento, pero, ¿y si no quería?
"El médico dijo que es probable que te den el alta más tarde" Contestó Katie, tomando a Lauren de la mano. "Pero había pensado que sería buena idea si te llevo a mi casa" Katie hizo una mueca, sin duda estaba nerviosa por la posible respuesta de Lauren.
"¿Por qué?" Preguntó la mayor. "No creo que sea necesario. No te molestes, Katie"
"De hecho, el doctor dijo que es mejor si los primeros días estás en cama, y tienes compañía para ayudarte" Contestó Katie, dando un pequeño apretón a la mano de la mayor.
Lauren no sabía bien qué decir. No quería molestar a Katie, menos cuando las cosas estaban de esta manera. No estaban bien, no importaba cuanto su corazón quería que fuera diferente. No estaban bien, al menos no como pareja.
"Sé que estás pensando en todo lo que pasó" Dijo Katie, sacándola de sus pensamientos. "Podemos hablarlo todo en casa, pero tengo que cuidarte, Lauren" Afirmó Katie, se sentía bastante segura de lo que decía, no iba aceptar otra respuesta.
"No quiero molestarte" Dijo Lauren, su voz era débil. Katie sentía como su corazón se rompía.
"Nunca me molestaría cuidar a la persona que quiero, tonta" Contestó la menor, plantando un pequeño beso en la frente de Lauren. "Me importas muchísimo, y no voy a dejarte" Aseguró Katie.
Lauren esbozó una pequeña sonrisa. Era inutl discutir eso con Katie, sabía lo testaruda y terca que la menor podía ser, no iban a llegar a ningún lado.
"Está bien" Suspiró Lauren.
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Eran las 6 de la tarde cuando el médico dijo que Lauren era libre de irse. Katie había tenido un día de locos a estas alturas ya.
Azie había llegado con su auto casi a las 2 de la tarde, y Katie pasó rápidamente al set para comentar la situación que se encontraba viviendo. Sus productores parecían entender, podían no ser los mejores, pero al menos encontró la manera de cuidar a Lauren y trabajar en periodos cortos sin tener que descuidarla.
Katie no se topó con Melissa estando en el set. sabía que probablemente alguien le diría que estuvo ahí en su día libre, pero iba a lidiar con eso después. Tuvo que pasar a su casa para tenerla lista para cuando llegara acompañada de Lauren. y también pasó a dejar a Pepper con Aimee. Nicole se ofreció a cuidar a sus propias mascotas, así que sería mucho más fácil estar pendiente de su trabajo y de Lauren. Ambas tenían amistades increíbles.
Tom y Aimee no habían dejado el hospital desde que llegaron tampoco, sólo pasaron al set a avisar la situación de Lauren y regresaron. Era Tom el que había ayudado a Lauren a llegar hasta el auto de Katie.
"Es toda tuya ahora" Dijo Tom, asegurándose que Lauren estuviera ya en el asiento copiloto. "Cuida de ella, sabré si no lo haces" Advirtió Tom, en tono de broma.
"Le mandaré fotos de Pepper seguido. Eso va a ayudarla" Dijo Aimee.
Katie asintió, y se despidió de ambos con un abrazo. "Prometo que voy a cuidarla, y saben que pueden visitarla cuando quieran"
Ambos asintieron. Probablemente tomarían esa oferta bastante seguido.
Katie subió al auto, y pudo notar que Lauren se encontraba nerviosa. Y tenía sentido. Apenas 24 horas antes había tenido un accidente en auto. Estaba bien, sí, pero entendía la situación.
"Prometo que voy a ser cuidadosa, cielo. Vamos a estar bien" Dijo Katie, tomando la mano de Lauren. La mayor rápidamente conectó su mirada con Katie. La leía tan fácil que a veces era aterrador.
"Estoy siendo ridícula, lo sé. Pero..." Katie la interrumpió.
"No lo estás. Acabas de pasar un momento difícil, nunca minimizaría tus sentimientos. Vamos a salir adelante de esto" Contestó la menor.
Lauren quería protegerse. Quería no ser débil ante las palabras de Katie, quería no caer en lo fácil que era olvidarse de todo y simplemente estar en sus brazos. Pero necesitaba tiempo. No, tiempo no. Necesitaba explicaciones.
"Quiero hablar de lo que vi en tu trailer cuando lleguemos a tu casa" Dijo Lauren, de una manera seria, pero nunca grosera. "No puedo seguir así, Katie"
Katie suspiró. Sabía que Lauren tenía razón. Necesitaban hablar de lo que había pasado.
"Vamos a casa entonces" Contestó, dando un pequeño apretón a la rodilla de Lauren. Quería asegurarle que iban a estar bien. "Te quiero" Dijo Katie. Y Lauren tenía que aceptarlo, eso la tomó por sorpresa. Sólo pudo esbozar una sonrisa tímida, y Katie entendía. No iba a presionarla, sabía que la mayor estaba en lo correcto, debían conversar sobre lo que pasó.
/
"Llegamos" Dijo Katie.
Lauren había estado algo nerviosa durante el trayecto a casa, Katie le aseguraba constantemente que todo estaba bien, y sacaba diferentes conversaciones para que Lauren se sintiera más relajada. Al final habían funcionado y Lauren estaba mucho más tranquila para la mitad del camino. "Voy a ayudarte, dame un segundo"
Llegaron a la habitación sin problemas, y Katie ya tenía todo preparado. Dejo los medicamentos de Lauren en un buró situado al costado de la recámara.
"Los pongo en este lado porque aquí dormiste hace unos días" Dijo Katie. "¿Quieres dormir del otro lado de la cama?" Preguntó Katie, y Lauren hizo una mueca.
"El izquierdo está bien" Contestó la mayor. Aún así, algo parecía no encajar. Katie no le tomó más de un segundo para intentar descubrir lo que pasaba.
"No te preocupes, yo voy a dormir en el sofá" Aclaro Katie.
Eso no pareció mejorar las cosas. Lauren se notaba aún más desorientada.
"La cama es suficientemente grande para las dos, Katie" Contestó la mayor, no entendiendo del todo lo que estaba pasando. No quería dormir lejos de Katie. Podía sonar tonto, pero le agradaba su compañía, le agradaba dormir a su lado. La hacía sentir más viva, más feliz.
"No quiero hacerte sentir incómoda" Aseguró Katie.
Después de unos minutos, Lauren ya estaba en cama. Katie le proporcionó los medicamentos que correspondían para la noche, y Lauren los tomó, dejando el vaso de agua también sobre el buró de un costado.
"Ahora sí, ¿puedo explicarte lo qué pasó?" Preguntó Katie.
Lauren estaba sorprendida, no pensó que Katie fuera la que sacaría el tema. La mayor asintió, con cierto temor en sus ojos. No sabía cómo sentirse.
"Prométeme una cosa" Pidió Lauren.
"Lo que tú necesites" Contestó Katie, tomando la mano de Lauren. Un contacto que empezaba a sentirse demasiado familiar.
"Necesito la verdad, Katie" Pidió Lauren, su voz era débil. "De ti, de lo qué pasó, de lo que sientes por Melissa. Ya no puedo seguir así"
Katie suspiró. Iba a decirlo todo. Todo lo que fuera necesario. Hasta lo que pudiera doler.
"Te lo prometo"
Lauren asintió. Estaba lista para lo que viniera.
