Capítulo 10

Sehrazat levantó la vista y sonrió cuando vio a Onur salir de su aula. Esos días habían estado juntos estudiando bastante, sin casi tiempo para el romance, pero al menos habían podido compartir su tiempo…

Él se había mostrado interesado en lo que ella estudiaba, explicándole algunas cosas que recordaba, tratando de ayudarla…

Ella también había intentado hacer lo mismo con él, pero usando su sentido común y su corta experiencia, ya que las materias de él eran más avanzadas…

Tomó su móvil y marcó su número. Lo vio atender desde lejos y sonrió al escuchar su voz melosa, sabiendo que él esperaba y disfrutaba de ese llamado tanto como ella…

-Mi vida…- le dijo al contestar y ella sonrió más.

-Estás muy lindo hoy…

-¿Dónde estás?

-Mira hacia tu derecha…- dijo y sonrió cuando él la divisó a lo lejos e hizo un gesto con la cabeza.

-Hola…- dijo él y sonrió- ¿terminaste tu examen?

-Creo que me fue bien…

-¿Bien como esa nota perfecta de la otra vez?

-Mmmm… un poco menos pero bien igual…- dijo ella y se sonrojó, habían estado hablando de esa nota, y no era que ella no la mereciera, pero se había puesto muy nerviosa y finalmente, había logrado sacar lo mejor de sí para responder las preguntas.

-Mmmm…- la imitó él- no te creo… eres muy nerd…

-¿Y tú?

-¿Vamos a discutir? - le preguntó él y ella hizo un silencio.

-De hecho, no… quería preguntarte si estás libre… tengo intención de secuestrarte…

-Qué bien suena eso…- dijo él bajando la voz y escuchó la risa de ella.

-¿Y bien?

-Estoy libre, sí… esperando la propuesta de una hermosa mujer para escaparme con ella y olvidarme del mundo…

-Pues… esa es la idea… olvidarnos del mundo…

-Bien… nos vemos en tu casa en una hora… pasaré por la mía a preparar mi bolso…

-¿Adónde vamos?

-Es una sorpresa…

-Bien… lograste mi atención… nos vemos luego…- le dijo y entrecerró los ojos cuando escuchó que ella le tiraba un beso antes de cortar.


Una hora después, cuando ella tocó el timbre, él abrió la puerta y la tomó entre sus brazos, buscando sus labios con ansiedad…

Ella lo dejó hacer, disfrutándolo y cuando las cosas se iban poniendo más intensas, se separó de él, muy a su pesar y lo miró sonriente…

-¿Nos vamos?

-¿Adónde me llevarás?

-Ya verás…- le dijo alzando las cejas ella y él asintió.

-Cuando salieron a la calle, él se quedó mirando un llamativo auto rojo descapotable y ella alzó las cejas…

-¿Quieres conducirlo? - le dijo y le extendió las llaves.

Onur abrió la boca y la miró sin comprender.

-¿De dónde salió esto?

-Bueno… tengo un amigo… casi un hermano, que hacía siglos no me encontraba… tú sabes, caminos distintos que tomas en la vida… resulta ser que me lo encontré el otro día y trabaja en una agencia de alquiler de autos lujosos…

-¿Alquilaste este auto?

-No… bueno, técnicamente sí, pero no tuve que pagarlo… me cobré un par de favores…- dijo y alzó las cejas.

Onur asintió. Le hizo algo de ruido lo que escuchaba, pero ella lo animó y se sentó tras el volante.

-Sigue la ruta que indica el mapa…- dijo y Onur asintió.

-Se dio cuenta de que iban para el lado de Kumkoy y sonrió. Ella estaba relajada y feliz y eso era lo único que le preocupaba…


Un rato después, llegaron y ella sonrió de costado cuando él vio el lugar en donde se quedarían… había poca gente en las calles y a pesar de que no era temporada, el clima era bastante bueno, sobre todo para pasear por la playa…

-¿Y esto? - preguntó y Sehrazat sonrió.

-Dije que te secuestraría… aquí estamos…- le dijo y bajaron del auto y tomaron sus bolsos para registrarse en el hotel…

-Mi vida… gastaste dinero en esto… ¿por qué?

-Porque nos merecemos un descanso… lo tenía ahorrado para alguna buena causa… y esta lo es…- dijo y entrelazó sus dedos con los de él.

El hotel era sencillo, pero estaba muy bien arreglado y tenía un lindo ventanal que daba directamente al mar…

-Caminemos un poco por la playa...- dijo no bien acomodaron sus bolsos y él la tomó entre sus brazos.

Onur tenía otros planes, pero entendió la necesidad de ella de salir y respirar el aire de mar…

Caminaron un buen rato, abrazados y mientras estaban frente al mar, él la miró a los ojos y ella sonrió, divertida porque la brisa suave hacía que su cabello se volara y le hiciera cosquillas a él en la cara…

-Todo esto es maravilloso… me encanta… pero si me lo hubieses dicho, quizá te habría ayudado con los gastos…

-No insistas con eso… además, podrías encargarte de la cena…

-Me parece justo…- dijo él y besó su frente.

Cuando anochecía, se acercaron a una pequeña taberna, atraídos por el aroma de la cocina de frutos de mar y comieron allí.

No tomaron mucho, pero cuando ella comenzó a reírse más que de costumbre, Onur supo que era mejor no seguir bebiendo…

Llegaron al hotel y Sehrazat llamó a su tía para contarle que estaban bien. La mujer le envió sus saludos a Onur y cuando cortaron, ella notó que él estaba duchándose…

Se quitó la ropa y se reunió con él bajo el agua. Onur la tomó entre sus brazos y suspiró…

-Siento que he estado contigo desde siempre…- le dijo él bajo la cortina de agua.

-¿Eso es bueno o malo?

-Es increíble… creo que es como si antes de ti no hubiese vivido…

-Mmmm eso suena muy romántico…- le dijo ella y buscó sus labios…

Se quedaron un rato abrazados y luego se enjabonaron mutuamente para poder salir del baño…

Sehrazat se secó el cabello para no acostarse con la cabeza húmeda y cuando salió del baño lo acarició con la mirada…

Recordó esa primera noche que pasaron juntos, cuando recién se conocían y sonrió. Él tenía razón, no había pasado tanto tiempo, pero había sido tan intenso que parecía mucho más…

Él la acarició con la mirada cuando ella dejó caer la toalla que llevaba puesta y se reunió con él…

Onur la hizo recostar y se dedicó a venerar su cuerpo. Sus besos y caricias eran tan estimulantes que ella creyó que perdería la cabeza. No había forma de que se cansara de él y de esos encuentros apasionados…

Se dedicaron varias horas a satisfacerse mutuamente y se quedaron dormidos luego, extenuados…

Sehrazat se despertó y se asomó por el ventanal, afuera llovía torrencialmente. Suspiró y se mordió el labio. No había para ella nada más romántico que una noche de lluvia.

Cuando iba a girar la cabeza, luego de quedarse un momento observando como caía el agua contra los faroles de luz de afuera, sintió las manos cálidas de él sobre la piel de su cintura y luego su cuerpo pegado al de ella por detrás…

-Como llueve…-dijo él en su oído y hundió su nariz en el cuello de ella, sus manos desplazándose hacia su vientre y luego ascendiendo, para acariciar su pecho.

-Me encanta la lluvia…- dijo ella y volcó la cabeza hacia atrás.

-A mí también…- dijo y la rozó con su pelvis, buscando estimularla…

-Onur…- dijo ella casi sin fuerzas, entre sus caricias y la forma en que él la rozaba casi no podía pensar.

-Dime…- le dijo él y la hizo girar, levantando sus piernas y acomodándolas alrededor de la cadera de él, su espalda contra el vidrio de la ventana.

No hizo falta que le dijera nada, todo quedó entendido entre caricias intensas y besos húmedos… hicieron el amor allí y cuando todo terminó, con ambos satisfechos, Onur la tomó entre sus brazos y la llevó a la cama…

Y se quedaron dormidos otra vez, luego de abrazarse tiernamente bajo las sábanas…


Bueno, esto sigue bien! Nos vemos en el próximo y gracias por seguir leyendo!