Epílogo Matsuri

Ruedo sobre la cama, llevo algunas noches sin poder dormir bien del todo. Tomo el celular y llamo a Gaara, son las tres de la mañana.

—¿Qué pasa Mats? —pregunta, claramente lo he despertado. Lo siento.

—No puedo dormir —respondo, un poco avergonzada.

—¿Ya probaste contar ovejas? —dice, ligeramente divertido.

—Sí, sí… sé que mañana es tu graduación, pero… ¿Podrías venir? —pregunto.

Gaara duda un momento, pero sé que está sonriendo —Bien, abre la ventana —dice y cuelga la llamada.

Me levanto rápidamente para abrir la ventana y vuelvo a la cama envolviendome en la suave sudadera que le robe a Gaara unos meses atrás.

Una ráfaga de arena entra por la ventana y Gaara aparece frente a mis ojos, viste unos pantalones y sudadera negra. Me sonríe y cierra la ventana.

Me muevo un poco en la cama, suficiente para darle espacio de acostarse a mi lado.

—¿Cómo va el discurso de graduación? —le pregunto mientras él me abraza, yo pongo mi cabeza sobre su pecho.

—Muy bien… aunque realmente me habría gustado no tener que hacer yo —dice, suena cansado.

—Pues es tú culpa —río— , porque eres el mejor de la clase.

Gaara asiente y me abraza con fuerza —¿Así que no puedes dormir?

Yo niego, no quiero decirle que tuve pesadillas, pero estoy segura de que él lo sabe.

A un año del horrible e increíble encuentro con Sasori puedo decir que al fin me siento muy feliz. Al día siguiente algunas personas reportaron sucesos extraños en la playa pero, afortunadamente, nadie nos vio.

Los padres de Gaara creyeron que Sasori no era más que un vil ladrón. Kankuro y Sari quedaron conformes con una vaga explicación de lo sucedido y "prefirieron ser felices con su ignorancia". Temari fue la única que no lo tomó muy bien, se negó a hablar con Shikamaru durante semanas, sin importarle que el pobre chico durmiera afuera de su ventana.

Al final aceptó hablar con Gaara y conmigo, pero fueron necesarios los refuerzos de Hinata, Tenten y hasta de Sakura para que Temari aceptara hablar con Shikamaru de nuevo. Lo solucionaron, pero Temari insiste en saberlo todo para "estar preparada por si acaso recuerda", pero hasta ahora, no ha recordado nada.

Gaara y yo, hemos pasado un hermoso y feliz año juntos, pero a veces me despierto a media noche pensando en lo que hubiera pasado si no hubiéramos ganado… un miedo ridículo… pero no puedo evitarlo.

—Tranquila —susurra y acaricia mi cabello —, ya estoy aquí. Yo te cuido —dice dándome un pequeño beso en la frente. Cierro los ojos, al fin puedo descansar.

—¡Felicidades por tu graduación! —brindamos todos.

—¿Ya has pensado qué vas a estudiar, Gaara-kun? —le pregunta mi madre a Gaara.

—Gaara seguirá mis pasos —responde el padre de Gaara.

—¿Estudiarás arquitectura? —pregunta mi padre.

Gaara asiente, confirmando que planea estudiar arquitectura.

—¡Eso es muy lindo! —grita mi madre y yo río un poco. Me parece increíble que nuestras familias se lleven bien y puedan convivir en momentos tan importantes como este.

—¿Qué te hace tanta gracia? —me susurra Gaara.

—Nada —respondo en voz baja—. Es que me gusta esto, ver a nuestras familias juntas.

—Oye… —murmuro Gaara—. ¿Qué dices si luego de la cena nos escapamos afuera un rato?

—Yo digo que es una gran idea —respondo.

—Entonces —comienza a decir la madre de Gaara—. Ya sólo le queda un año a Matsuri-chan para acabar el instituto, ¿ya has pensado qué harás?

Niego— Tengo algunas ideas, pero no he decidido aún —contesto. Mis ideas son, básicamente, estudiar Literatura o Historia, pero como no son opciones muy populares prefiero no decir nada por el momento.

—Matsuri es buena en todo, lo que decida estudiar lo hará a la perfección —dice Gaara, la única persona que conoce mis planes secretos.

—Qué par de tórtolos —dice Kankuro riendo.

—Estos dos no paran de derramar miel, ya me empalagan —agrega Temari y yo me sonrojo.

Después de la cena todos comienzan a hablar entre ellos, Shikamaru cuenta sobre sus planes y la idea que tienen de estudiar finanzas. Gaara y yo nos apartamos un poco y salimos al patio.

Gaara me toma de la cintura y da un gran salto que nos lleva hasta el techo de la casa.

—Gaara —pregunto ligeramente nerviosa, Gaara suele usar su chakra con mucha más libertad que yo—. ¿Y si alguien nos ve?

A pesar de que ha pasado un año Gaara y yo nos hicimos el hábito de siempre traer encima nuestras armas, su calabaza de arena está escondida, de forma diminuta, en su mochila y mi Jōhyō siempre me acompaña en el bolsillo de mi pantalón… Supongo, que hay cosas que jamás se superan.

—No hay nadie. Prefiero estar a solas contigo que con toda la familia hablando, son muy pesados —Gaara hace un pequeño berrinche, es muy adorable.

—A mí me encanta verlos juntos —respondo rodeándole el cuello—. Por cierto, felicidades por tu graduación, sé que lo harás fantástico en la universidad, mi Kazekage, te amo —murmuro cerca de sus labios.

—Gracias, esposa del Kazekage —responde bromeando—, también te amo —dice justo antes de besarme.

Yo río, nunca dejaré de amarlo.

Mi padre abre la puerta de la casa y nos despedimos, es de madrugada pues la fiesta en casa de Gaara se alargó más de lo esperado. De cualquier forma yo no tengo sueño.

—Directo a la cama, Matsuri —dice mi madre.

—Sí, mamá —respondo mientras subo a mi habitación.

Lo escucho claramente, alguien se está movimiento dentro de mi habitación. Y por eso la Jōhyō me acompaña a donde sea. Saco mi arma, lista para atacar y abro la puerta.

—¿Gaara? —pregunto, quizá ha decidido pasar otra noche en mi habitación.

—No, no. Baja esa cosa Matsuri, me podrías sacar un ojo —dice una voz familiar.

De inmediato enciendo la luz, bajo el arma y cierro la puerta.

—¿Tenten? —estoy genuinamente asombrada.

Poco después de la batalla contra Sasori yo entregué a Tenten el libro de Neji y los sellos "Cuerpo" y "Mente", dos meses después Hinata nos informó que Tenten había partido de viaje, sin despedirse, y no sabía cuando volvería.

—¿Cómo estás? —pregunto, estoy feliz de verla pues, sinceramente, pensé que la chica jamás regresaría.

—Estoy bien, estoy bien —me responde con una sonrisa.

—¿Qué haces aquí? —pregunto, esta vez con curiosidad ¿Por qué había regresado directamente a mi habitación?

—¿Recuerdas cómo les ayude a robar ese museo, cierto? —pregunta ella. Yo asiento—. Bueno, ahora necesito tu ayuda.

—¿Mi… ayuda?

Tenten asiente —Hay que robar otro lugar.

No puedo evitar sonreír, la verdad es que me emociona volver a manipular mi chakra para cosas útiles —¿Cuándo?

Tenten me sonríe —Ahora mismo, la casa está vacía esta noche. Así que ponte ropa adecuada. Supongo que quieres avisarle a Gaara, no hace falta que él venga, será algo muy sencillo.

Yo asiento y llamó a Gaara, pues hasta ahora hemos cumplido nuestra promesa de contarnos todo.

—¿Mats? —responde él al otro lado de la línea—. ¿De nuevo no puedes dormir? —pregunta ligeramente preocupado.

—No, solo quería decirte algo.

—Dime…

—Tenten está aquí —le informó. Gaara no dice nada debe estar genuinamente sorprendido.

—Que bien.

—Tengo que acompañarla a hacer una cosa, Gaara —informo, de nuevo.

—¿Necesitas que vaya?

Yo niego —No, estaré bien.

—Mjm, mjm —dice afirmando—. Llama si me necesitas, iré enseguida.

—Lo haré —respondo—. Te amo —digo antes de colgar el teléfono.

Tenten me observa, sonríe. Se ve mucho más confiada y fuerte que la última vez que la vi.

—¿Qué vamos a robar esta vez, Tenten? —pregunto.

—El sello del Alma —responde ella.

Tomo con fuerza la Jōhyo.

Tenemos una nueva misión.

FIN

Hey hola, he aquí el epílogo así que como ya leyeron esta historia sigue con los hermosos Neji y Tenten jaja esperamos que les guste, lo leerán pronto.

En el epílogo de Selene encontrarán algo completamente diferente a este así que vayan a leer :D.

Nos estamos leyendo.