Tentación

Aquí hay algunas advertencias, lees bajo tu propio riesgo:

-Ligero contenido +16 (menciones y referencias)

-Yaoi, poliamor, OT3.

-Menciones al pasado, secretos y algunos detalles sobre la vida y cómo veo a los profesores y cómo sería su relación a mis ojos.

El Ship: MOZUS X DIRE X DIVUS


Los largos dedos, tan finos como los de un pianista, se deslizaban por la pálida piel, el negro antifaz de cuervo yacía a un lado olvidado en el escritorio de la oficina. La elegante gabardina roja, el estorboso saco negro y el esponjoso y caro abrigo bicolor permanecían en el perchero mientras que las finas prendas quedaban en el suelo tras haber sido despejadas de los cuerpos de los hombres que en la confidencialidad de aquella habitación, demostraban su deseoso amor.

Un amor que había florecido desde el tiempo en que dos de ellos eran estudiantes, creciendo secretamente hasta que en una tarde de ocasionales tragos terminaron por revelarse en un encuentro lleno de pasión, de deseo y de desesperación, cediendo ante el anhelo de poseerse al menos una vez, incluso si al día siguiente fingirían que nada de eso había ocurrido.

Dire Crowley, el director, era seductor, dedicado a sus labores y alumnos, siempre mencionando su grande amabilidad y buen corazón.

Mozus Trein, docente de Historia, un hombre maduro, firme, estricto y serio, dedicado a su profesión y que a pesar del temor que podía llegar a inspirar, también era muy respetado.

Divus Crewel, docente de Alquimia, su apariencia atractiva era algo que incluso los alumnos comentaban, serio, dedicado en cuerpo y alma a su labor, era de los profesores más jóvenes y por ello le admiraban.

Sus personalidades podían chocar a menudo frente a todos, sin embargo, en la privacidad de sus despachos y habitaciones, solían incluso desquitarse entre besos acalorados, roces desesperados, torturas seductoras, y choques de piel desnuda. Se deshacían de la formalidad que tanto los caracterizaba para entregarse mutuamente en un ritual que sólo ellos podían entender.

Tal como ahora.

Las manos pálidas del cuervo, usualmente cubiertas por unos oscuros guantes y doradas garras, se dedicaban a acariciar y aferrarse a las caderas del oji-plata, llegar buscando a lo más profundo de su ser, mientras que los verdes ojos del historiador buscaban los dorados del pelinegro, mientras marcaba su pálida piel proclamando a ambos como suyos.

Los roles no permanecían siempre estáticos, siempre tenían algo que probar, desde los diversos juegos de Divus, hasta los modos interesantes de placentera tortura de Dire. A veces, Mozus era quién estaba en medio de ambos, otras tantas, Dire era a quien mimaban. La tentación había sido demasiado grande y ahora no temían continuar pecando y cayendo en ese sueño que podía condenar los una eternidad.

Era un secreto a voces, y es que en reiteradas ocasiones, Crowley aprovechaba los descansos para ir directamente a besarles, hacerles mimos en público, incluso tomándolos por sorpresa, y ellos, ellos no podían negarse ante esos dorados ojos tan llenos de amor y vitalidad dedicado sólo a ellos. Después de todo, si era una tentación o no, eso era el menor de sus problemas. Al fin y al cabo…

"¿No era el amor lo que movía al mundo y en este caso, la más exquisita y dulce tentación?"