Disclaimer: H.P. no me pertenece. Le pertenece a J.K Rowling
De alfas & omegas
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-Mmm
El gemido ahogado de Draco, y la forma en que Draco se derritió contra él, hizo a Harry sonreír a pesar de tener los labios del otro pegados a los suyos. Llevaban demasiado tiempo intercambiando besos, tanto, que probablemente ya ni siquiera Draco los contaba, Harry tampoco. Porque, realmente, ¿por qué los contaría si su esposo estaba sentado en su regazo, suplicando por besos, y lloriqueando suave y levemente cada vez que se separaban? ¿Cómo podía uno resistirse a la necesidad de un contacto tan íntimo que casi competía con el sexo? Draco no quería ser poseído, quería ser adorado. Harry no tenía ningún problema en ello.
Entonces, no, no había ningún motivo, para contarlo.
Dándole la oportunidad de capturar aire, Harry se separó de él, con los ojos fijos en el rostro del chico plateado. Observando sus mejillas rojas, su agitada respiración.
-Harry... de nuevo-demandó el otro con un tono más de petición que exigencia; y Harry respondió tomándolo de la cintura y besándolo con fuerza, una vez más. Draco ronroneó agradecido, pegándose a él, quedándose quieto, dejando que Harry hiciera la mayoría del trabajo. Un sonido incómodo lo hizo abrir los ojos, y mirar a una ya muy sonrojada Hermione, mirando a otro lado. ¿Cuándo había llegado ella? ¿Cómo pasó a la habitación? Se preguntó, pero entonces notó que, de hecho, ellos estaban en la pequeña sala de sus habitaciones propias. Mmm... ¿cuándo se movieron de lugar?, empezó a preguntarse, pero cuando Draco pareció darse cuenta de la falta de atención en él, se quejó y apretó la camisa del otro. Harry ignoró a Hermione, y volvió a besarlo, deslizando su mano de la espalda a la cintura del otro y acariciando suavemente. Bajando lentamente con dirección a ...
-Por favor, basta, basta-suplicó Hermione.-Solo traigo la información que me pidieron. Luego me iré. Draco, Malfoy, por favor, te prometo que no quiero quitarte a Harry. No necesitas demostrarme que es tuyo, por favor.
Draco pareció detenerse, y mirarla con rigidez a través de sus plateados ojos, como dudando de ello. Parecía un pequeño príncipe consorte en el regazo de un rey. Tenía una pose de poder y egoísmo mientras depositaba su mano, la cual había tenido segundos antes en el rostro de Harry, en su hombro, mirándola fríamente. Acusándola con la mirada de estar cuando no debería. Hermione supo de inmediato que el omega estaba al mando esta vez. Desde su recién estado, el omega había tomado las riendas del cuerpo de Draco la mayoría del tiempo, como si supiera que el alfa y el beta no serían lo suficientemente cuidadosos con el cachorro. Tenía lógica en cierto punto, de esta manera conservaba al alfa cerca de él todo el tiempo, y este proveía protección, magia y si, intimidad.
-Malfoy, soy Hermione. Básicamente soy hermana de Harry.
Silencio.
Draco permaneció con los ojos grises en ella, cual felino a punto de atacar. Lo único que sus ojos veían era que era una chica beta, de su misma edad. Miró a su alfa con duda, pero cuando notó que el alfa no la miraba, en cambio empezó a repartir pequeños besos en su marca, sonrió satisfecho, y jugó con los cabellos del otro, aún mirando a Hermione.
Parecía que no era el único perdido en su genero mágico secundario.
-Vamos, que me gusta Ron.
El omega arrugó la nariz, sin entender completamente por qué. Luego, como si sus ojos por fin la reconocieran, reaccionó y pareció notar lo que hacía, bajándose del regazo del otro, avergonzado.
-Siento eso-susurró, alejándose levemente en el espacio extra del sofá, para acomodarse la túnica y la corbata. Esta vez, quien frunció el ceño hacia ella, fue Harry, acercando al otro hacia él. Como regañándola por terminar tan abruptamente lo que hacían y llevarse la atención del otro.
-Por Merlín, Harry. No empieces tú también. No estoy interesada en Malfoy, soy una beta, de acuerdo. Soy una beta respetuosa y entiendo que tienen una relación y se han complementado.
Excepto que, si bien eso hubiera tranquilizado a Harry, semanas atrás, ya no lo hacía. Su magia salió por si sola, amenazante.
-¿Puedes capturar su aroma?-preguntó desconfiado.
-No como tú. Es una leve brisa con sabor.
Y ese era el punto, el aroma ahora tenía sabor.
-¿Sabor a qué?-preguntó, porque como el olor, variaba para todos.
-No lo sé, como caramelo de menta.-Exclamó consciente de lo mucho que su corazón acelerado le hacía sonrojarse. Estar frente a ellos dos, cuando estaban haciendo relucir todo su poder era, como mínimo, lleno de adrenalina. El otro frunció el ceño sabiendo lo mucho que a ella le gustaba la menta al estudiar y la examinó, pero luego de verla manteniendo su distancia, y cuando ella lanzó un hechizo sobre sí misma, para no tener olfato, suspiró.
-Lo siento, Mione.
-Está bien. Lo comprendo, es difícil y yo no soy su pareja.
-¿Entonces, sabes qué pasa?-preguntó con las respuestas ahora fluyendo dentro de él. Ibas a hacer el desayuno. Tú le diste la contraseña.
El alfa a veces, simplemente perdía el sentido común cuando estaba cerca de Draco. Gracias a Merlín, la guerra había terminado, o él jamás habría puesto un pie lejos del rubio.
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Todo había empezado unas semanas atrás, cuando Draco cambió de aroma. Algo que había deleitado tanto a Harry, pero, como todas las cosas que lo hacían feliz, trajo problemas. Luego de visitar al padre de Draco, ellos habían ido a Slytherin para pedirle a Nott algo de unas notas. Draco insistía en que se estaba atrasando en clases y estudiaba menos desde que se unió a Harry, así que no podía permitirse atrasarse más. Especialmente cuando un embarazo implicaba dormir mucho, comer más y vomitar todo el tiempo. Entonces, apenas habían entrado a la Sala, mientras Pansy los recibía mientras se quejaba acerca de como sus padres querían empezar un compromiso arreglado, Theodore entró suspirando con cansancio.
-¿Huele a caramelo de café?-preguntó.- Muero por uno.
Pansy frunció el ceño.
-Por supuesto que no, Theo. Pero ahora que lo dices, huele a algodón de azúcar. Me pregunto si los de primero trajeron dulces consigo, de ser así yo quiero uno.
Draco los miró con extrañeza porque él no olía nada y miró a Harry confundido, pero Harry solo lo olía a él, y lo demostró hundiendo su nariz en su cuello y suspirando contento.
-Debo estar cansado-suspiró Theo, al lado de Draco. Se tiró en el mismo sofá que el rubio y su pareja, y fue un instante, un leve instante, en que sus cuerpos se rozaron, pero entonces Theo detuvo su bostezo y pareció congelarse, antes de mirar a Draco. Entonces, para sorpresa de todos, lo jaló hacia él y lo besó.
-Pero qué mierda-gritó Harry.
Draco jadeó.
Pansy chilló.
Y Theo, Theodore intentó meterle la lengua a Draco. Lo empujó hacia atrás y el acto hizo que Draco terminara apoyado en Harry, y entonces, de alguna forma, Draco sintió que todo estaba bien, era perfecto. Su mente estaba nublada, solo sabía que estaba siendo besado y su pareja lo estaba tocando así que todo estaba bien.
No lo estaba.
-¡Voy a matarte! - gritó Harry, poniéndose de pie. Especialmente cuando Draco cerró los ojos. -¡Draco!
Draco se separó sorprendido. Alfa, beta, y omega dentro de él estaban completamente confundidos acerca de lo que pasaba. Entonces el beta dentro de él, ignoró la furia del alfa y el sentimiento de haber traicionado del omega, y tomó el control, dándose cuenta lo que pasaba. Empujó a Theo a la vez que se ponía de pie, para evitar que el otro presionara su cuerpo contra el sofá, donde gracias a que Harry se había parado, había más espacio.
-Pero qué... Joder, no, no Harry, no es lo que parece-exclamó cuando el otro le envió una mirada herida.-No sé que me pasó. Es solo, quería tanto un beso... pero tuyo, y ¡fue él!, si vas a matar a alguien mátalo a él-exclamó ocultándose tras Theo que estaba pálido y quieto. Instinto de supervivencia. Entonces recordó que Harry era un alfa y joder, sí, iba a matarlo, se puso delante de él, evitando que Harry avanzara.-No. No, Harry. No lo mates. Por favor, es mi mejor amigo, uno de mis mejores amigos. De los dos que no son alfas ni omegas, por favor.
-Te tocó. Te besó.
-No fui yo. No quise. Soy muy heterosexual. Es el aroma. ¡El aroma! Sabía tanto a dulce de café y yo de pronto yo quería tanto ese café, y entonces... -Miró a Pansy, quien tenía los ojos cristalinos.- Pansy, ayúdame.
-Hueles tan rico, Draco-susurró ella, alzando los brazos y abrazándose a su cuello. Pronto, fue como si los demás voltearan hacia ellos, ya sea por el olor o la escena de gritos. Draco, aterrorizado de ser asaltado en segunda ocasión, saltó a los brazos de Harry, quien enojado, besó a Draco, impulsando magia y aroma sobre él, como declarando su dominio en el hombre entre sus brazos. Lo siguiente que supo fue que Theo estaba lanzando una barrera sobre ellos, y Draco estaba respirando con dificultad, sonrojado.
-¿Qué pasa, qué hiciste?-preguntó Pansy, recuperándose. Parecía mareada y soñolienta. Los demás alumnos en la sala común también veían confundidos a la pareja.
-Lancé un hechizo que los aísla de manera que no tengan aroma, pero mi magia es más débil que la de Potter, que está también en Draco, entonces no creo que resista mucho. Vamos Draco, vayan a su habitación, y no salgan hasta que le cuente esto a Granger y platiquemos sobre ellos. Luego iremos,- Harry gruñó- Pansy, Weasley y Granger irán a hablar con ustedes. Yo le explicaré la nueva situación a la directora.
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-Creo que es un mecanismo de defensa.
-¿Un mecanismo?
-Si, dijeron que visitaron a su padre y él arrugó la nariz ¿correcto? -Draco asintió recordando como ella les envió un pergamino encantado de manera que pudieran platicar por él, y les pidió que registren todo lo que hicieron durante el día.-No creo que sea porque fuera su padre y ellos sean, ya sabes, románticamente incompatibles. Su madre adoró su aroma suave. Creo que tu padre es menos sensible a tu aroma. Es un alfa y es tu familia, pero al parecer controla tan bien a su alfa que puede ¿apagarlo? no sé como sería, pero entienden el punto. También puede que esté resentido de que tomaras un alfa sin su aprobación. Era, en teoría, tu alfa. Como sea, lejos de las intenciones de Lucius que no comprendo, ni puedo comprender, antes tu aroma hacía que les agrades a los alfas y los omegas, según te conviniera. Si bien no les agradabas a algunos, la mayoría de los alfas y omegas no atacarían a un omega en estado, o a un alfa cabreado, unido a un alfa aún más poderoso; pero alfas u omegas con un gran, gran control, o emociones muy fuertes, podían escapar de ello. Mantenerse neutrales. Entonces, con el embarazo y con la tu enfrentamiento a Zabini, tu cuerpo vio una señal de peligro. Se dio cuenta que había un pequeño problema con la defensa que creó.
-Los betas.
-Los betas-confirmó Hermione.- Y personas como tu padre, y Zabini, que pueden pasarse por alto algunos instintos de su criatura mágica interior. Instintos como que ya has sido tomado, o estás en estado.
-Oh...
-Pero,-empezó Harry- ¿entonces por qué quieren saltarle encima?
-Eso es lo interesante-exclamó ella con ese entusiasmo que le daba averiguar cosas-. Creo que ese sistema de defensa se mezcló un poco con el hecho de que esté embarazado. Quiere atraerte a ti, por eso su aroma se volvió más fuerte y compatible con el tuyo. Un embarazo requiere la magia del otro progenitor para que quien tiene al bebé no se debilite, y esa magia se obtiene usualmente con el sexo. Puedes pasarle magia, claro, pero es más común satisfacer sus necesidades emocionales y físicas a la vez de esa manera. Entonces, en el intento de agradar a los betas, les hace oler aromas que los tranquiliza, neutralizándolos emocionalmente. Tengo la teoría de que si lo odias, o le guardas disgusto o desagrado, el aroma te hace sentirte tranquilo a su lado, como si tuvieras un ligero obliviate emocional. También es nuevo y emocionante para los betas, nosotros no olemos por naturaleza a los otros. Y si Draco te gusta, o no tienes ningún sentimiento hacia él, simplemente te gustara más, creando un circulo de protección mayor a su alrededor. Nos hace sentir la dulzura que los omegas sienten por otros omegas en estado, y la protección de los alfas cuando saben que alguien está esperando un bebé. No sé que pasara cuando deje de estar en estado, probablemente puesto que ya no tiene una obvia debilidad vuelva a ser como antes.
-Así que sus amigos...
-Oh, ese es un tema por más interesante. Nott me contó lo que pasó y vi sus recuerdos en un pensadero. Creo que el cuerpo de Draco estaba empezando a quedarse sin magia, e inconscientemente Draco pensó en ti. Cuando Nott lo rozó, sintió esa necesidad e intentó proveerla; a cambio, Draco le dio la sensación de gusto. Como la magia del veela usando el allure, o los vampiros tomando tu sangre y a la vez inundándote de placer a cambio. Pero todo se resume a lo mismo, tú estabas caliente.
Draco se sonrojó avergonzado y se tapó la cara con las manos.
-No puede ser.
-Quiero hacer unas pruebas, por eso propongo traer de nuevo a Nott, y a Ron, a Luna, a Parkinson, a Lavander, Neville, Seamus, y a mí misma. Si estoy en lo correcto, podremos evaluar distintos sentimientos y reacciones. Zabini sería un gran prospecto pero podría ser peligroso. Ah, también puedo traer a Ginny, y a Dean. Personas con diferentes sentimientos hacia ti.
Draco frunció el ceño.
-No soy un mono de circo.
-Draco-exclamó suavemente Harry, tomando su mano y el otro suspiró.-Entonces, ¿ellos van a querer saltarle encima?
-No lo creo, has estado proveyendo magia a Draco , ¿no? Por lo que vi, ustedes están muy apegados.
-Merlín, mátame- murmuró Draco.
Hermione rio malvadamente divertida.
-Al igual que con tu aroma aprenderás a controlarlo Malfoy. No te preocupes. Estoy aquí y por los instantes que te vi, no intenté unirme a ustedes, ¿cierto?
-¡Granger!
-¡Hermione!
Ella rio.
-¿Entonces, por qué Pansy le saltó encima también?
-Parkinson dijo que siempre ha sido cariñosa con Draco, y solo sintió muchas ganas de mimarlo. Creo que hubiera sido lo mismo con Nott, si no se hubieran tocado. Además, creo que se debe también porque, de alguna forma, con lo que pasó con Nott tu mente ya no estaba fantaseando en las nubes, sino en la tierra.- Harry sonrió divertido, mirando a Draco con un poco de burla.- Además, Harry te impulsó su aroma y magia; ergo, satisfizo tu necesidad de reserva mágica. Si no me equivoco en lo que hicieron al llegar aquí, también satisfizo tu libido.
Draco quería morir.
-Vamos Malfoy, es normal. Tus hormonas jugaran un papel muy importante en los próximos meses.
El slytherin lloriqueó.
Harry respiró aliviado.
-Así que mientras yo lo tome, todo el tiempo...
-Dejen de hablar como si no estuviera.
-Sí, es eso, o su cuerpo intentará obtenerlo de alguien más.
-Sobre mi cadáver.
-Te va tocar cuidar mucho a tu esposo, Harry-sonrió ella.
-Necesito algo que impida que otros lo toquen de esa manera. El Anillo de la Eternidad ya provee protección, pero necesito más cosas.
Draco gimió.
-Algo que diga que es tuyo-motivó Hermione.
-Si, porque un anillo, una marca en el cuello, una marca en mis muñecas, tu aroma, un bebé dentro de mí y mi cuerpo adolorido no lo dicen lo suficiente-exclamó con un puchero Draco.
-Parece que no.
-Necesita un tatuaje, Harry-exclamó Hermione, mirando a Draco con diversión.
-¿Un tatuaje?-se quejó Draco- Mi piel no va a ser manchada con tinta. Ni va a sufrir por ser pinchada con agujas, así sean mágicas.
Harry pareció considerarlo.
-Quizá. Ya tiene muchas marcas, pero se borraran en unos días. Algo permanente vendría bien.
-¡Harry! ¿Estás escuchando? Esto no puede ser peor-lloriqueó.
- Me alegra-exclamó ella-¿Entonces, hago venir a los chicos?
-Si.
-¡No!-gritó Draco, tomándola de la mano y sacándola del lugar.-Yo les diré cuando. Vete, vete, antes de que consiga una marca que diga propiedad de Harry Potter en cada parte de mi cuerpo.
-Creí que eso querías-rió ella.
-No con un tatuaje. Largo.
Las risas sonaron por todos lados.
-Bien, me alegro que no sea permanente.
-No lo sabemos-respondió Malfoy-solo tenemos suposiciones. Merlín, soy tan raro.
Harry tomó su mano, intentando tranquilizarlo.
-Creo que eres perfecto-susurró.
-Si, eso es porque me amas.
-Exacto.
