Ya era un nuevo día en Namimori y los chicos se estaban preparando para ir a la escuela.
Mientras tanto, Lampo intentaba hacer reaccionar a Daemon que seguía conmocionado por lo que presenció el día anterior cuando volvieron del restaurante.
Al terminar de comer se despidieron del padre de Takeshi para volver a su hogar, y nada más llegaron al edificio, Daemon decidió ir a investigarlo mejor por las dudas.
Claramente, él se olvidó que no debía traspasar las paredes de habitación ajenas así como así. Como consecuencia, justo atravesó la pared del cuarto de Hayato y al hacerlo... Deseó no haberlo hecho nunca.
—Ahhh B-Bel más rap-pido…. —Gimió Hayato mientras era embestido por el rubio.
Daemon no emitió sonido alguno al encontrar esta escena, pero se quedó en completo shock, entonces apareció Lampo atravesando la pared también.
—¿Por qué tuve la idea de que estarías aquí? —Se preguntó el peliverde mientras suspiraba y se llevó a rastras al mayor, dejando a las dos tormentas completar su acto.
—Lampo-san ya nos vamos. —Le informo Tsunayoshi con cara de poker al ver el estado de shock de Daemon.
—Está bien, los alcanzaremos luego. —Lo tranquilizó el peliverde con una sonrisa.
Luego de eso todos se despidieron de los fantasmas, bueno, todos excepto Lambo que se quedó con ellos, Mukuro y Chrome también dejaron a Rowl por si los fantasmas querían salir de la casa.
Luego de hacer reaccionar a Daemon, decidieron tratar de alcanzar a los chicos como acordaron y de paso ver cómo era la escuela.
Así que Daemon los envolvió a los cuatro en una Ilusión para que no los vieran y se dirigieron a la secundaria Namichuu, donde la décima generación había llegado temprano para no enfadar a Kyoya, al igual que los Simon para evadir la ira de Adelheid, así que todos se habían puesto a conversar entre si mientras los demás alumnos iban llegando y justo entre ellos, venían camuflados Lampo, Lambo, Rowl y Daemon.
Al poco de que llegaron tocó el timbre y todos comenzaron a retirarse a sus respectivos salones, pero a Daemon le llamó la atención una cosa, Mukuro fue el único que acompañó a Tsunayoshi y los demás hasta la puerta del segundo A.
—Oye Mukuro. —Lo llamó Daemon a través de la conexión mental que tenían.
—¿Qué ocurre Melón? ¿Acaso se perdieron? —Preguntó lo último con burla.
—No... Me llamó la atención que solo tú acompañaras a Tsunayoshi hasta su salón. —Explicó Daemon.
Entonces pudo escuchar como Mukuro suspiraba.
—Solo te puedo decir que detesto a sus compañeros de salón y a varios otros alumnos. —Dijo el peliazul, pero cuando Damon le estaba por preguntar alguien más se metió en la conversación.
—Daemon-san, si quiere yo y las chicas les explicaremos luego en el receso. —Ofreció Chrome.
—Gracias.—Dijo él y los tres cierran la conexión.
—¿Y bien? —Preguntó Lampo con curiosidad.
—Chrome nos explicará luego. —Respondió y siguieron explorando hasta que sonó la campana que indicaba el descanso.
Entonces, como prometido, Chrome llegó hasta ellos y se los llevó junto a las demás chicas mientras que Lambo se iba con los chicos tras darle su anillo a la del parche.
Chrome, Hana, Kyoko y Shitopi les explicaron como Tsunayoshi fue molestado por sus compañeros de salón desde siempre.
Estos le decían inútil, lo golpeaban, y otros más, además de que cuando los Simon entraron a la escuela, le hicieron lo mismo a Enma.
Por lo que cuando Mukuro entró y se percató de esto, declaró ser pareja de Tsuna y juró que si alguien le volvía a poner una mano encima a su chico o intentaban algo contra Enma, lo pasaría muy mal.
Los profesores no estuvieron de acuerdo con esto, en especial Nezu, pero cuando Kyoya y Adelheid apoyaron a Mukuro... Solo no pudieron negarse.
Decir que Daemon también ardía de rabia era poco, y lo mismo con Lampo.
Al final el día escolar terminó sin muchos problemas. Pero cuando llegaron de la escuela, al ver que no estaba Reborn, todos fueron a la oficina de Tsunayoshi ya que debían hablar de algo importante.
O eso es lo que pensaron ambos fantasmas al salir de los anillos y ver que todos estaban serios.
—Bueno, estamos aquí para llevar a cabo eso. —Dió inicio a la reunión Tsuna con seriedad.
—Kufufufu, Nagi y yo ya tenemos una pequeña idea. —Expresó Mukuro y Chrome sonríe de forma siniestra.
—Nosotros también. —Se mete Takeshi hablando por él, Hayato y Ryohei.
Entonces todos comenzaron a hablar sobre sogas, agujas, velas y otros más. Lampo y Daemon consideraban catalogar eso como lo más bizarro que habían visto hasta ahora. Los dos fantasmas no sabían si era un plan para encargarse de una familia enemiga o si los chicos querían hacer un ritual satánico.
Al final, el valiente en preguntar fue Lampo.
—Disculpen chicos... ¿Para qué son todas esas cosas que dijeron? —La décima generación se miró entre si al escuchar la pregunta.
—Nos vengaremos del carnívoro amante del café. —Dijo Kyoya con simpleza y volvieron a hablar sobre donde colocarían cada cosa.
Daemon y Lampo tuvieron que recordar el diccionario de palabras de Alaude para identificar de quién hablaba Kyoya. Al hacerlo, los dos palidecieron ya que la nube había dicho: "Nos vengaremos de Reborn".
Ninguno de los dos dijo nada y solo se dedicaron a escuchar el plan, rezando que el sol demoníaco no se pasará al castigarlos.
Más tarde el plan estaba listo, todos estaban en su posición con Lampo y Daemon como espectadores.
Fue entonces cuando la puerta del edificio se abrió dando paso a Reborn que cayó en todas las trampas. Pero cuando los chicos estaban por festejar…
—Hemm niños… Es un muñeco. —Les informó Daemon.
Entonces todos sintieron el aura demoníaca del verdadero Reborn detrás de ellos.
—Chaoss. —Saludó él con una sonrisa que prometía dolor por donde la vieras.
—Mierda… —Masculló toda la décima generación, incluso Lambo.
Una tortura después todos se encontraban cenando mientras Reborn seguía regañandolos y Lampo y Daemon permanecían traumatizados por las lecciones de Reborn.
Pero en mitad de la cena, Ryohei recordó algo.
—Saben... Álgo que dijo Reborn hoy me hizo pensar... —Dijo Ryohei con calma, provocando que volteran a mirarlo como si le hubiera crecido otra cabeza.
—¿A qué te refieres cabeza de césped?—Preguntó Hayato.
—Reborn dijo que si seguiamos así no lograríamos alcanzarlos a ellos. —Explicó refiriéndose a la primera generación—. Y me puse a pensar que Knuckle-san no parecía ser de esas personas que le ocultan cosas importantes a los demás. —Dijo con el ceño fruncido.
Los demás lo pensaron y asintieron de acuerdo con él.
—¡¡Mierda!! —Gritó Lampo de la nada.
—Lampo lenguaje. —Lo regañaó Daemon, pero al ver la cara del peliverde se calló sorprendido.
—¡¡Ryohei, Kyoya saquen las cadenas de sus anillos!! ¡¡Rápido!! —Les pidió Lampo impaciente—. ¡¡Kncuckle y Alaude no sabían nada!!
Apenas dijo eso, ambos jóvenes hicieron lo pedido.
Ambas joyas brillaron y entonces unas llamas de última voluntad del sol y de la nube aparecieron y tomaron forma humana.
—¿Lampo..? ¿Daemon..? —Fue el llamado incrédulo de Knuckle al verlos a ambos.
A su lado, Alaude los observaba igual de consternado, pero Daemon se sorprendió al ver el dolor que sus ojos mostraron cuando enfocaron a Lampo.
Continuará...
YO: ... —Hace una señal de silencio y luego apunta a una cama en la que estaba durmiendo Vada mientras abrazaba a Skull y a Mammon.
Sale de la habitación después de arroparlos a los tres e ignora los sartenes voladores para ir junto a Bermuda.
YO: ¿Siguen en lo suyo?
BERMUDA: Sí, ¿no sabes cuándo pararán? —Le pregunta mientras acaricia a Eto.
YO: Cuando la cosa se torne 18. Yo que tú los traslado a otra parte. —Dice mientras desvía un cucharón con su sartén.
BERMUDA: Te tomo la palabra.
Y dicho y echo, Bermuda transportó a Verde y a Reborn lejos del set de grabación.
YO: ¡Al fin paz y tranquilidad! No entiendo cómo Silva no se despertó.
BERMUDA: Estaba cansada, pero se aseguró de dejar las preguntas de la semana.
YO: Oooooh, ¡yo las digo! ¡Mosca Verde mis gafas y el micro! —El robot le alcanza ambas cosas y tras ponerse las gafas toma la nota y dice al micrófono—. ¿Qué quiso decir Lampo con que Knuckle y Alaude no sabían? ¿Por qué la alóndra rubia miró de esa forma a nuestro pequeño? ¡Todo esto y más, en el próximo episodio de Digimon! ¡Digo! ¡Tu Ilusión, Mi Realidad!
