Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
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*SIN COMPROMISO*
Capítulo 23
Comprometidos
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Akane…mi Akane…
-yo también solo puedo ser feliz contigo, y lo soy…
Solo por una vez en su vida, le daba las gracias a su despreocupado padre por haberlo puesto en el camino de Akane Tendo, porque ya no se imaginaba una vida sin ella. Hasta pensarlo le parecía absurdo.
Afianzando más su abrazo, mientras olía su embriagador aroma, se volvió a perder en la burbuja de la exquisita sensación de estar en el lugar correcto, con la persona que más amaba y le importaba en el mundo, y que esta misma pronto le daría la segunda que más amaría. Tanto como lo hacía con ella.
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En el primer piso la familia celebraba la recuperación de la chica más joven de la casa. Los patriarcas, festejaban felices la pronta unión en matrimonio de la parejita. Estaban considerando cuando seria.
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Una semana atrás, en el Nekohanten, Cologne reprendía severamente a Shampoo por sus terribles actos. Había cruzado la línea, y eso era algo que no era digno de una amazona. Si su tribu se enteraba que había atentado en contra de una mujer embarazada, dos veces, podían castigarla, no con sentencia letal, pero si pagando con la misma moneda en referencia al daño físico. Su aldea tenia una reputación, y no querían que esta se viera afectada por las acciones de una de las de su clan. Las malas noticias corrían como pólvora, y era posible que aunque no saliera de su boca, lo sucedido llegara a oídos de las amazonas.
-Shampoo, ¡Actuaste de manera arrebatada y estúpida! ¡El prometido no quiere saber más de ti! ¡Niña tonta! ¡Ese compromiso está más que terminado!
La joven sollozo sin dejar de tomar su lastimado brazo, cortesía de su Airén- A-Abuela…Shampoo estar…
-lo perdiste para siempre- sentencio con dura voz provocando el llanto de la joven-tendremos que dar muchas explicaciones en Joketsoku Shampoo, nos iremos en unas semanas. Enfrentaremos lo que se nos avecine.
-de…de acuerdo estar…
Shampoo perderlo…perder a Airén…Shampoo estar arrepentida, pero eso ya no importar…Ranma no perdonar a Shampoo jamás…y chica Tendo tampoco…
Mientras las mujeres hablaban sentadas en una de las mesas del cerrado local, Mousse escuchaba todo detrás del mesón de la cocina. No podía creer que su amada hubiese llegado a tanto. Se sintió decepcionado. Nunca llego a imaginar de lo que ella era capaz por su obsesivo y caprichoso amor por Saotome.
Ahora estaba seguro de que quería volver a su hogar y olvidarse de ella, pues nunca le correspondería y después de lo que ella había hecho, ya no quería seguir amado a alguien con tan malos sentimientos, porque aunque Akane estuviese con vida, era posible que Shampoo realmente hubiese querido matarla.
Es hora de decirle adiós a este insano amor por ti Shampoo…espero que aprendas la lección
y…
…espero pronto sacarte de mi corazón para siempre. Mi bella y malvada Shampoo…
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Los siguientes días las hermanas mayores de Akane se encontraban en el juzgado enterándose de las repercusiones que tendría la denuncia impuesta a las tres jóvenes que habían agredido a su hermana. Las pruebas eran gracias a que habían actuado con rapidez, ya que el día en que Akane había ido a parar al hospital, una de ellas fue a pedir que se abriera una investigación por intento de asesinato. Las pruebas de adn que se habían encontrado en el cuerpo de Akane, y las fotos de sus agresiones físicas, eran la evidencia de que las acusadas eran las culpables. Sus registros estaban en Nerima, por lo tanto pudieron comparar. El problema, era que la agredida era la que tenia que firmar con su puño y letra la denuncia, pues al estar ya consciente podía hacerlo, pero Akane no estaba enterada de nada, ya que sus hermanas pensaban que con el buen corazón que tenía, era posible que ella no las denunciara, pero no queriendo que pasaran los días tuvieron que hacerlo.
Al principio se rehusó, alegando que su bebé estaba bien, pero fue su hermana Kasumi la que termino por convencerla, diciéndole que esto podría repetirse en el futuro, siendo herido incluso su hijo. Frente a esa amenaza, no tuvo más que aceptar.
Ranma tomo su rostro-Hazlo Akane. Que no te tiemble la mano.
-Pero, Ranma…Ukyo…ella es tú…
-Era mi amiga-el dolor al decirlo fue claro- Ya no.
-Ranma…-ella sabía que eso le dolía- ¿estás seguro?
Con una amargura en su garganta, asintió.
Ella al verlo, firmó.
Luego de eso, dejaron que la justicia tomara cartas en el asunto.
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Las chicas fueron citadas a enfrentar sus cargos. Cada una lo hizo confesando lo que habían hecho a su rival, solo Kodachi lo había negado al principio, pero como su hermano estuvo presente con una seriedad nunca antes vista, después de enterarse de todo lo sucedido, la regaño y obligó a decir la verdad. Luego de esto, estudiaron su caso, pero al ser menores de edad, su castigo fue rebajado, pero tendrían que cumplir una corta temporada en la cárcel. Solo que a Shampoo la sentenciarían en su país de origen, pues ya se había marchado, pero las pruebas en su contra estaban.
El castigo seria en un corto periodo de tiempo, en el cual, tendrían que hacerse cargo de sus actos.
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Tres meses después.
En Nerima, una linda joven pensaba en todo lo vivido. Las clases había terminado un mes atrás, y si bien, tuvo que poner al tanto a la Escuela de su estado, solo lo hizo con la directiva y la profesora Hinako, la cual la regañó, pero no solo a ella sino también a Ranma, por comerse el postre antes de la comida. Aceptaron la reprenda abochornados. Su padre había ido a Furinkan a disculparla por embarazarse antes de acabar la escuela, pero a pesar de los reproches, el nuevo director reconoció lo buena alumna que era dejándola terminar su ciclo escolar y graduarse junto a sus compañeros y a Ranma. De todas formas, y pese a que no querían que los alumnos se enteraran de su estado, lo supieron por su vientre, el cual no pudo seguir ocultando siendo este, el tema de Furinkan por semanas. Incluso el imprudente profesor de anatomía, los felicito, pero se rio de Ranma, por haber negado en su momento que le interesaba la chica y ahora la había dejado embarazada, pero les deseo suerte.
Su tiempo en Furinkan había terminado, pero sintiendo el apoyo de la escuela y alumnado.
El último tiempo había sido difícil, ya que su exagerado novio no la dejaba sola, ni para ir al baño. Ranma había roto todos los límites. Si bien, entendía el trauma que le había generado su "episodio", tampoco podía vivir encerrada con miedo por todo. Algo que le costaba hacer entender al testarudo pelinegro.
Justamente por eso se sentía libre. Su artista marcial había sido casi arrastrado por su padre a un nuevo entrenamiento que lo prepararía para ser "un buen padre". Algo de lo que el joven se burló, por lo absurdo que sonaba viniendo de Genma, pero dejo de hacer cuando su suegro los acompaño y por respeto a este, accedió a regañadientes. Akane lo había animado a ir, ya que hace bastante tiempo no iba ningún entrenamiento, casi desde su boda fallida, pero al ver que ya todo estaba en calma, lo convenció de que un tiempo a solas con los patriarcas le beneficiaria.
Pero claro, él se las arreglaba para llamarla casi todos los días.
Jamás se imagino lo sobreprotector que seria Ranma como novio y padre. Eso la enamoraba cada día más de él. Además, quería echarlo de menos para sazonar un poco la relación que tenían. Ya iban dos semanas y media sin verlo y realmente lo extrañaba.
Caminaba a paso lento dirigiéndose a la tienda en la cual su hermana solía comprar algunos víveres cuando se le olvidaba algo que debió conseguir en el supermercado. Estaba feliz de poder salir de casa. Llego hasta su destino cumpliendo el encargo. Ahora avanzaba tranquila disfrutando de la paz, a pesar de escuchar murmullos hacia ella.
Acarició su vientre de cinco meses y medio, el cual ya se notaba. Portaba un delicado vestido que le llegaba un poco más arriba de la rodilla color verde agua de tirantes ajustado a sus pechos, los cuales estaban más grandes, que después caía amoldándose a su estado, haciéndola ver hermosa. Tenia un brillo en los ojos que lo acentuaba.
Varios hombres la volteaban a ver embobados y más de alguno lascivamente, pero los ignoraba.
Las habladurías por el barrio, al estar embarazada sin casarse y siendo menor de edad, no se hicieron esperar, juzgándola más que nada a ella, por las mismas mujeres, esas que daban hincapié al machismo, pues al joven con suerte lo miraron mal, liberándolo casi de toda culpa, pues con tanta prometida, era normal caer con alguna. Eso la indignó, sintiéndose enferma por esas mujeres estúpidas con pensamientos tan ridículos, retrógrados, antiguos y sin empatía en su propio género. Eso pensó cuando la habían increpado en una de sus salidas al verle su vientre. De seguro esas mismas, eran las que le perdonaban todo a sus maridos, porque por ser hombre podían hacer lo que quisieran mientras que la mujer no. Eso la asqueó más. La enjuiciaban sin saber realmente lo que había ocurrido, pero después dejo de prestarles atención.
Ella no veía mal su actual situación. Pues era así, y tenía que enfrentarlo, y teniendo el apoyo de su pareja, lo demás carecía de relevancia. Su hermana Nabiki tenía razón en referirse a ellas, como señoras sometidas y bobas. Prefirió ignorar todo eso, pues, al principio la hirió, pero Ranma le dijo que no se preocupara lo que pensaban esas viejas chismosas y sin vida.
Sonrió al recordarlo.
Le hizo caso. Él, su bebé y familia eran lo que más le importaba, además de sus amigos. Mientras los tuviera y la apoyaran, lo demás quedaba en segundo plano.
Dejando sus divagaciones, admiró el soleado paisaje-Oh…es un bello día.
-Hija, no me esperaste.
La joven volteo a ver a la señora Saotome-lo siento, es que quería dar una vuelta, ya compré lo que Kasumi me pidió.
-Que bien Akane-chan, solo que no me gusta verte sola. Sabes que nos preocupamos por ti. Mi niña, eres mi nuera, debo cuidar muy bien de ti y mi nieto o nieta-dijo sincera, pero también porque no quería dejarla a merced de los malhablados del barrio.
La chica se sonrojo sonriendo-Si tía.
Tomando el camino a su lado la corrigió -Mamá, debes aprender a llamarme así.
-Bien, am, em…Ma…Mamá.
-así me gusta.
Nodoka se detuvo para poner su mano en la barriga de Akane.
-¿Se ha movido hoy?
-Si, ayer por la noche lo hizo y…es algo tan nuevo, que…me…me emocioné-dijo pasándole lo mismo al recordar.
-Oh cariño, es algo tan hermoso que solo debes vivirlo para saberlo. Sentir a tu bebé es algo que no tiene precio querida.
-Lo sé tía, solo quiero que Ranma lo sienta-dijo ilusionada.
-ya llegará hija-animó sobando su hombro- ¿lo extrañas?
-Demasiado, me hace mucha falta-sus avellana mostraron la sinceridad de sus palabras.
-Pues querida, el debe estar igual. Solo queriendo volver-movió su mano acariciando delicadamente la panza de Akane-y tú mi pequeño nieto o nieta, te amamos y esperamos ansiosa tu llegada.
La adolescente sonrió-¿Ves mi amor? Tu abuelita te quiere mucho.
Luego de esto, se enfocaron en temas relacionados al nacimiento del bebé y sus cuidados. En casa ya tenían el dormitorio listo. Como el maestro Happosai no había vuelto, ocuparon el lugar para que fuese el nuevo cuarto de la pareja de novios, quienes ya tenían una linda cuna, que fue un regalo de sus hermanas y padre, además de una cama matrimonial que era por parte de su suegra. El cuarto tenia en la mayoría cosas de Akane, pero ahora lo compartían teniendo de ambos. La decoración había sido hecha con la ayuda de las mujeres de la casa y la joven madre, por su puesto.
Cuando ya iban de camino a al dojo, una figura apareció frente a ellas haciendo que se detuvieran.
-Ukyo…-dijo Akane viendo a la chica, imaginaba que su tiempo recluida había terminado.
Nodoka solo observo el triste rostro de la ex prometida de su hijo. Se puso en alerta por si esta intentaba algo.
-Akane…
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En las montañas un joven sentado en una roca, suspiraba varias veces mirando el paisaje. Uno que la persona más importante de su vida tal vez, también admiraba. La extrañaba tanto, que casi todos los días tanto su padre y suegro lo tenían que detener, ya que al saber ellos abiertamente que amaba a Akane, ya no fingía. Por eso admitía abiertamente que quería volver a Nerima para estar a su lado. Volvió a suspirar, mientras sostenía una foto de ella.
Los momentos en que estaba solo, como ahora, lo inundaban sus pensamientos acerca de ella y su hijo. Si bien, el entrenamiento de su padre no había sido un fiasco, pues, realmente habían entrenado hasta el cansancio la primera semana, haciéndose más fuerte, aun así, las ganas de estar con Akane eran mayores.
Akane mi amor…quiero verte…sentirte, abrazarte, besarte, hacerte mía ¡Demonios!
Jamás imaginé lo dependiente que me haría de ella al aceptar mis sentimientos y teniendo una relación
Estoy que me muero por verla
-¡Iaaaa!-
Salió abruptamente de sus pensamientos al ser lanzado lejos por el sorpresivo golpe que su padre le dio aterrizando en el suelo.
-¡¿Qué rayos te pasa viejo?!-exclamó enojado mientras se ponía de pie.
-Ranma, aunque estés pensando en Akane, no debes bajar la guardia! ¡Es lo más importante!
Sonrojado por ser atrapado, respondió ya sin vergüenza-¡Puedo pensar en ella todo lo que se me dé la gana! ¡Me has obligado a abandonarla por este estúpido entrenamiento, cuando sabes que lo único que quiero es regresar!-dijo mientras guardaba su preciado tesoro, su foto, dentro de su camisa china.
-¡Pues te aguantas! No dejare que descuides tu entrenamiento.
-Saotome, su hijo está en su derecho de decidir. Ya nos acompañó dejando a mi niña, deje de molestarlo.
Genma tomó sus gafas mostrándose serio-hijo, solo quiero que priorices. Las mujeres cuando están embarazadas cambian mucho y no quiero que te vuelvas un blandengue que no tiene carácter ¡Debes imponerte! No debes ceder. Ellas también cambian con el matrimonio. Si es posible, cuando tu hijo o hija crezca, debes enseñarle todo lo que has aprendido de mi-sonrió con suficiencia creyendo que todo lo que decía era acertado-Si la puedes dejar sola unos años para hacerte más fuerte ¡Hazlo! Eso servirá, ya con el tiempo vuelves y con unas cuantas palabras estará comiendo de tu mano.-termino de aconsejar sin ver el tremendo tic en el ojo que tenía su hijo, además de su enfado y el de su gran amigo.
-¡Saotome! Es de mi hija de quien se está refiriendo ¡¿Como le aconseja que la deje por entrenar?!-Tendo se acercó ofendido.
Ranma tomo a su padre de su traje viéndolo amenazadoramente adoptando un tono bajo, pero de ultratumba -Si crees que seré un terrible esposo y padre como lo fuiste con mamá y conmigo, ¡Estas loco! ¡No pienso seguir tus pasos jamás! Akane es mi mujer, y ni a ella, ni a mi hijo los abandonaría ni por un momento ¡¿OÍSTE?!
El hombre del turbante pestañeo varias veces. Su hijo hablaba en serio. Rio nervioso- jejeje no te enojes jeje…solo bro-bromeaba jeje.
-Ranma, gracias por amar tanto a mi pequeñita-Soun tenía lágrimas de emoción.
Ranma soltó a su viejo tirándolo al suelo, para ver a su suegro con timidez-em…tío, es …es verdad, yo a-a-amo a Akane y n-no podría hacerle eso.
-Lo sé hijo, lo sé.
Después de eso, los tres sintieron mucha hambre. Luego de un rato, comieron de los bento que Kasumi y Nodoka le habían preparado. Realmente era comida como para todo un batallón.
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Mientras el heredero de la dinastía Saotome seguía alimentándose nuevamente en su mundo alejado de los patriarcas, estos hablaban.
-Realmente nuestro plan dio resultado Tendo.
-Si, usted tenia razón.
-Claro, desde que llegamos a su casa pude notar como mi hijo quedo prendado de su hija, es solo que no lo aceptaba, y como Akane tenia otros intereses románticos, mucho menos lo hacía-dijo al recordar cuando tiempo atrás, trabajó en el consultorio del doctor de la familia viendo claramente el amor que sentía Akane por Tofú en ese tiempo.
-¿A qué se refiere Saotome?
-em…nada, nada Tendo, pero lo importante es que este par de necios al fin decidieron estar juntos por su propia cuenta. Era claro que si terminábamos con el compromiso ellos se las arreglarían para estar juntos.
-Si Saotome. Aunque cuando mi niña comenzó a salir con ese universitario, creí que no había dado resultado.
-Yo no perdí la esperanza, además mi hijo era muy idiota para disimular jejeje, ya que hace tiempo, me di cuenta que salía con alguien, y por sus reacciones era obvio que se trataba de Akane.
-Tiene razón, su hijo es muy obvio, y bueno, mi niña también lo es, pero fingió mejor. Recuerde que, de no ser porque Ranma hablo de más, no nos habríamos enterado que mi niña está embarazada.
-Cierto, y hablando de eso, Akane está muy hermosa, el embarazo le ha sentado muy bien.
-Si. Mi pequeñita esta bella, siempre lo ha sido, igual que su madre-recordó con emoción exagerada-Saotome, debo admitir que me ha sorprendido que su hijo se esté comportando tan bien con mi niña y esté madurando. No parece hijo suyo jajajaja…
-No se equivoque, salió así porque se parece a mí Hump.
Todo lo contrario, es así porque no se parece a usted Saotome…gracias a dios
-Bueno, bueno no se enoje, mejor pensemos en la boda. La gente está comenzando a hablar. No está bien que mi niña este esperando un hijo sin casarse.
-puede que tenga razón.
-Saotome ¿no sabe si su hijo se le propondrá a mi pequeña?
-Am, pues, no me ha dicho nada. Usted sabe lo hermético que es Ranma en esos temas. No me tiene la confianza para decirme esas cosas. No entiendo por qué.
-Mmm, creo que es nuestra culpa. Mi niña tampoco me cuenta nada, creo que no somos muy discretos, ¿cierto?
-Pues no jajajajaja…
-jajajajaja…-rieron al unísono provocando que al escucharlos Ranma frunciera el ceño.
Que par de viejos más escandalosos
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Al siguiente día, Ranma había ido a las afueras de las montañas llegando a una cuidad, pues tenía pensado hacer algunas cosas pendientes. Estuvo más de tres horas. Después de terminar con lo que había ido a hacer tomo una determinación. Ya no quería seguir allí. Pues el viaje se supone que era de un mes y medio, pero adelantaría su regreso. Llevaba tres semanas separado de Akane y no aguantaría un día más.
Llegando a un teléfono público, marcó.
Al escuchar el tercer pitido alguien contesto.
-¿Dojo Tendo?
-Mamá, soy yo.
-Hijo mío, que bueno escucharte, ¿Cómo estas cielo?
-Bien, bien, muy bien…am…
-Me quedo claro hijo ¿Como se está comportando tu padre?
-Em…bien, eh, mamá…
-¿Sí?
-pásame a Akane por favor.
-Hijo ¿es que acaso no quieres hablar con tu madre?
-¿eh? No…es decir, sí, mamá, pero es que yo…yo…
-De acuerdo cariño. Estas que te mueres por hablar con ella.
-em…
-Aguarda un poco hijo.
Esperó unos momentos hasta que alguien cogió nuevamente la bocina.
-¿Ranma?
-¡Akane, amor!
Del otro lado de la línea, la chica había quedado muda y sonriendo al escuchar a su hombre hasta que habló-Ranma, me…me dijiste amor…no siempre lo dices…
-Y-yo es que…se me salió.-se excusó más rojo que su camisa.
-Ranma, también eres mi amor. Te extraño tanto.
-No tienes ni idea de cuanto lo hago yo, estoy loco por verte.
-¿Sí? Pues ven. Quiero estar contigo.
-y yo…muero por tenerte entre mis brazos Akane…
-Ranma, que lindo.
-Akane-se quejó-No soy lindo.
-Lo eres, no me contradigas.
Quiso darle en el gusto, no era bueno contradecir a una embarazada-está bien, aunque prefiero que me digas que soy atractivo, irresistible, guapo…
-Uy que egocéntrico-criticó, pero no en serio.
-¿estoy mintiendo acaso?
-pues no, lo eres-dijo risueña. Ella también tenia que ceder un poco, siendo honesta.
-¡Lo sabía! Sabía que pensabas todo eso de mí.-dijo con el ego inflado, pero feliz de que ella lo viera de esa manera.
-por supuesto. Eres mi novio. Me gusta todo de ti.
Embobado respondió- Akane, y tú eres hermosa, y siempre te he encontrado muy atractiva. Siento mucho si mis estúpidas palabras te hirieron en el pasado, cuando, ya sabes, cuando negaba lo que sentía. Mentí. Mentí mucho.
-Ranma eso ya pasó.
-¿Sí?
-Si mi amor…
Ranma trago saliva. En ese momento solo quería besarla-Akane…
-¿Cuándo vuelves?
-sí puedo, mañana mismo, pero en esta semana pretendo hacerlo.
-¿En serio?-su voz alzada e ilusionada, ante su respuesta, le hizo imaginar la bella sonrisa que debía estar adornando su rostro.
-Si Akane, solo espérame.
-Si. Te estoy esperando mi amor. Por favor vuelve.
-Lo haré, te amo.
-te amo Ranma.
-te veo pronto, cuida a nuestro hijo.
-lo haré, adiós.
-Adiós.
Decidido, volvió donde su tío y padre lo esperaban, pero teniendo la certeza que ya no podía estar más allí.
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En Nerima, una joven sobaba su pancita de 6 meses. Cada día que pasaba, tenía más ansiedad por saber cómo sería dar a luz. Al estar en la sala frente al estanque koi, se preguntaba si sería una buena madre, ya que al imaginar su futuro, creía que no podría hacerle una comida decente a su hijo y eso la acongojaba.
No quiero depender toda la vida de Ranma en temas culinarios…¡por dios! Debo aprender
Pensaba con preocupación. Hace una semana habían hablado y este le había dicho que volvería, pero aún no lo hacía. Tal vez su papá y tío Genma se lo habían impedido. Como el volver a llamarla, puesto que desde que se había ido, lo hacía constantemente, pero su última llamada había sido varios días atrás. Jamás estaba tantos días sin comunicarse con ella.
Ranma eres un bobo…¿por qué no me llamas?
Te extraño mi amor…
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En la entrada de la residencia Tendo, una persona se hacía presente.
-¡Ryoga! ¡que tal! ¿Cómo estás?
-Kasumi, bien. He estado bien
-Me alegro mucho, ¿Vienes a ver a Akane?
-Si.-respondió sonrojado.
-pasa.
-gracias.
El joven entro para ser conducido por la castaña de coleta hasta el salón. Llegando allí, vio a su amada, quien reparo en su presencia gratamente sorprendida.
-Akane mira, tenemos visita.
-¡Hola Ryoga!
El joven, asombrado, noto el visible vientre abultado de la chica. Se había enterado de su embarazo cuando Ranma había encarado a sus ex prometidas en el parque, guardándose cualquier reproche hacia su rival por la delicada situación que vivía. Solo que después pudo procesarlo sin exteriorizar nada. Esa semana estuvo al pendiente de Akane mientras estuvo hospitalizada, siendo parte de la recepción hecha hacia ella por su recuperación, pero después de declarar en contra de Shampoo, Ukyo y Kodachi, se había ido a un viaje para poder aceptar la perdida del amor de su vida.
Akari lo había seguido. Hablaron y se dieron una oportunidad, pero a final de cuentas no pudo corresponder, ya que Akane seguía allí en su corazón por mas que quisiera olvidarla. Solo duraron un mes juntos. Por eso fueron meses sin verla, pero ahora al retornar a Nerima quería saber de ella. Aunque la había perdido sin tenerla realmente, quería saber que todo estuviese bien con ella.
-Hola Akane-san.
-Los dejo, iré a la cocina.
-Adelante Kasumi.
Después de que se fuera, Akane hizo un gesto para que sentara con ella. La siguió sentándose ambos en el pasillo frente al estanque.
-Akane-san, estas…preciosa…te ves…tan, tan hermosa.
La joven se sonrojo por el cumplido-R-Ryoga, yo…esto, gracias.
-es la verdad. La maternidad te sienta de maravilla.
-¿sí?
-Si…aunque…
-¿aunque qué?
Se dio valor para hablar honestamente -daría lo que fuera por ser el padre de tu bebé.
La joven se sintió azorada por sus palabras, sintiendo sus mejillas muy acaloradas. La mirada de Ryoga era tan intensa que tuvo que desviar sus rostro. Una leve incomodidad se asentó en ella.
Un ruido en el exterior, los distrajo, pero después siguieron su charla.
-yo…Ryoga…
-Akane, sabes lo que siento por ti y…a pesar de que sé que amas a Ranma, no puedo dejar de decirte que te amo y no sé cuando deje de sentirme así. Lo siento.
-No…Ryoga, yo…perdóname-dijo tomando su mano-¿sabes? Si yo no estuviera enamorada de Ranma, créeme que de seguro te amaría a ti.
-Akane-san…-dijo emocionado acariciando su rostro, pero recordó su secreto de P-chan y supo que eso sería imposible. Ella no lo perdonaría.
-No te preocupes, no es tu culpa que yo me enamorara de ti. Porque es muy fácil hacerlo-ella solo negó con la cabeza-es en serio. Eres una mujer maravillosa y…cualquier hombre estaría dichoso de estar a tu lado…
-Ryoga…
-¿puedo? ¿puedo tocar tu…?
Ella le sonrió dándole permiso-Si…
Cuando su mano acaricio su vientre, sintió un movimiento que lo dejo feliz trasmitiéndoselo a Akane.
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En la entrada, nuevamente llegaban personas. Esta vez, eran dos hombres con unas grandes mochilas de viaje.
-¡Que bien llegar a casa Saotome!
-Es cierto Tendo, no hay como el hogar.
-Ranma ya debe estar adentro, como se vino un poco antes.
-Si, debe estar con Akane.
-será un lindo reencuentro.
-ni que lo diga Saotome.
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-¡¿SE PUEDE SABER QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?!-irrumpió una furiosa voz.
-¡Ranma!-exclamó Akane al verlo entrar por la puerta del salón poniéndose de pie. Ryoga la imito.-Volviste.
-¡Si! ¿Interrumpo?-preguntó hosco.
-Ranma, solo estoy conversando con Akane-san.
Este se acercó con rostro serio posicionándose frente a la chica que lo veía con una sonrisa-¡Quiero que te alejes de mi mujer cerdo!
-¡Ranma!-se quejó la joven.
-¡Acabas de llegar y ya estas armando problemas! ¡Tus celos te ciegan! Y tengo todo el derecho de hablar con Akane-san, ¡estúpido!
-¡Cállate imbécil!
-¡Basta Ranma! Ryoga solo vino a saludarme. No te molestes.
El pelinegro giro sobre sus talones viéndola molesto -¡No lo defiendas!
-No lo hago, no estábamos haciendo nada malo, por favor tranquilízate.-pidió algo asustada de su reacción.
El joven por primera vez después de retornar, se quedó detallando a su chica. Noto lo hermosa que estaba, pero se veía preocupada, además su barriga estaba un poco mas notoria. Trato de calmarse, pero le era difícil, ya que el haber escuchado como el sinvergüenza de su rival le declaraba su amor una vez más, lo enardeció, pero vio la mano de Akane en su vientre. Ella no debía pasar malos ratos.
-Me iré, espero que estés bien Akane.
Nerviosa, contestó-Gracias, también cuídate.-el joven hizo el intento de acercarse a darle un beso en la mejilla, pero Ranma se interpuso en su camino impidiéndolo.
-Ni se te ocurra-masculló celoso.
-Madura Saotome.-declaró mirando a Akane- No sé cómo ella puede soportarte-dijo con un gesto de despedida, yéndose del lugar.
Al quedar solos, el joven quería hablar seriamente con su mujer pero…
-Ranma…
El joven se volteo, y al hacerlo, la chica se había lanzado a abrazarlo desestabilizándolo, pero luego pudo hacerlo.-Akane…
-¡Te extrañe tanto mi amor!-exclamo olvidando cualquier reproche frente a la reciente escena de celos que le había montado. Solo quiso centrarse en lo que sentía.
-Yo…-no supo que responder, pero finalmente se dejó llevar envolviéndola con los suyos.-También yo-dijo sintiendo su aroma. Ese que tanto había extrañado.
-Ranma-dijo despegando su cabeza del pecho masculino-ven-lo tomó de la mano y condujo fuera de la sala, hasta sentarse ambos, al borde del estanque de espaldas a la casa. El pelinegro se había dejado guiar, pero todavía estaba enojado.
-Akane, dejare de lado el tema de Ryoga, que hablaremos después. Solo quiero que sepas que estoy feliz de verte. Te extrañe mucho.-aclaró tomándola de sus hombros.
-Y yo…-dijo feliz, pero tomo en cuenta sus dichos-¿dejar de lado? ¿A qué te refieres? Si se puede saber.
-Akane-respondió irritado- llego y lo primero que veo, es al baboso de Ryoga coqueteándote y confesándose otra vez. Y para colmo tú vas y le hablas con toda dulzura eh…¡¿Cómo quieres que me sienta?-su tono comenzó a subir.
-¿Estas celoso?
-¡POR SUPUESTO QUE SI!-admitió vociferando.
La chica abrió los ojos por la afirmativa respuesta, pensaba que lo negaría, pero a estas alturas, su relación era ya bastante honesta. Aun así, la molestia de su novio le llegó-¡No me grites idiota! ¿Qué no ves que estoy embarazada? ¡SOY UNA MUJER VULNERABLE!
A Ranma le escurrió una gota de sudor-¡Pues embarazada y todo le sonríes a ese tarado!
-Es mi amigo.
-¡Uno que te ama!
-Pero yo no, y si oíste bien, ya se resignó.
-No le quedo de otra-replico con tono de desagrado y desviando la mirada-y como olvidar el " Si yo no estuviera enamorada de Ranma, créeme que de seguro te amaría a ti"-remedo burlonamente con voz aguda, haciendo alusión a la de Akane, provocando más irritación en ella.
-¡Uyyyy! No me imites bobo…-reprocho pegándole un zape en la nuca.
-¡Auch! Bruta…
-¡Idiota!
Ambos se vieron con enojo y se dieron la espalda enfadados.
Unos pocos minutos después, la chica, sobando su barriga, tomo la palabra viéndolo de reojo.-Hablas de tu enojo por lo de Ryoga, pero, yo también podría estarlo ya que, no me volviste a llamar.
-¡No fue mi culpa! Los viejos no quisieron que me comunicara contigo, porque según ellos…- explicaba mientras ponía sus manos tras la cabeza girando de vez en cuando para verla-…eso me debilitaba y tenía que aguantar el no verte…-se sonrojo-ve-verlos…-dijo enfocándose, tanto en ella como en su estómago-…como parte del…del entrenamiento.
-A…pues, les obedeciste-opino algo nerviosa de sentirse observada por él, aunque fuese de reojo. Su mal humor estaba bajando.
-Mejor dicho, me obligaron. No me dejaban solo para nada, porque no confiaban en que yo lo…lograra, porque…porque yo…-dijo volteándose de apoco, sin dejar de observarla. Su enojo ya casi se esfumaba.
-¿Por qué, qué?-pregunto fingiendo todavía algo de molestia.
-yo…-Ranma sintió que ya no podía molestarse con ella. Esa mirada lo tenía cautivado.
-¿Qué, qué tú que?-preguntó con más interés volteándose del todo.
-porque…yo…yo-sus ojos se conectaron simultáneamente, sintiendo sus rápidos latidos- me…me moría por hablar con…contigo y…verte…verlos…
Se acercaron hasta chocar sus rodillas.
Ranma reparo en el vientre de la joven, el cual estaba un poco mas notorio que la última vez que lo vio-oye…nuestro hijo está más grande.-dijo tocándoselo.
Ese nuestro, rompió todas las barreras de Akane. Sobre todo al sentir su cálida mano.
-Si, tengo seis meses y medio.
De pronto Ranma sintió una patada viendo con asombro a Akane.
-¿Eh…? Anou…a…acaba de…de…
-Si. Debe saber que su papá llegó- le dijo con una hermosa sonrisa, esa que extraño cuando estuvo en las montañas.
Ambos se miraron significativamente sintiéndose enamorados, hasta que el joven tomo el rostro de Akane con su mano, capturando sus labios con una ansiedad que demostró al gemir dentro de su beso. No pudo aguantar más. Ella con sus dos manos en su cuello lo acercó, hasta que Ranma sintió como la barriga los distanciaba un poco. Después de separar sus bocas, se abrazaron quedando un momento viendo el atardecer.
-Akane…
-¿Sí?
-discúlpame, yo…no quería hacerte pasar un mal rato. Me comporté como un idiota. Perdóname.
-Descuida, creo que si hubiese sido al revés, también me habría enojado.
-¿Sí?
-Si mi amor, solo no vuelvas a reaccionar así. ¿Ok? No es sano. No me gusta.
-Esta bien…-hablo acariciando su mejilla-…Akane…
-Dime…
-Te amo…
-yo también…
El tomo sus labios de nuevo, pero fue breve. Al cortar con el beso, la vio con una cara de enamorado que ella reconoció, pues se parecía a la suya cuando se miraba al espejo pensando en Ranma.
Este se separó de ella levantándose y tomando con su mano la de Akane hasta dejarla de pie como él lo estaba.
Se arrodillo frente a ella, mientras sacaba una pequeña caja negra.
Los latidos en el corazón de ambos eran agitados, ella por lo que significaba, y él por los nervios de hacer lo que pensaba.
-A…Akane yo- comenzó hablando con voz vacilante, mientras con su mano izquierda sostenía el objeto-olvidando, nuestra pequeña discusión…quiero…quiero que sepas que…que…te amo, a ti y a nuestro hijo, pero…-la miraba penetrante-…esto no lo hago solo porque estés embarazada, si…si no que es porque…-trago saliva- e…eres la mujer con la que quiero compartir mi vida…y…y -con su mano derecha abrió la cajita mostrando un bello anillo-¿t-t-t-te quieres ca-casar co-conmigo?-pregunto tartamudeando, sonrojado y con el corazón a mil.
Terriblemente emocionada con sus manos en su rostro, pero sin dejar de verlo, Akane quiso responder de inmediato, pero la emoción reflejada en sus brillosos marrones, anegados de emoción no le permitían hablar.
-…-
-¿A-Akane?
La joven cerro los ojos quitando sus manos y sonriéndole, asintió mientras unas lágrimas bajaban demostrando su felicidad frente a su propuesta.
Ranma la vio nervioso, pero entendiendo lo que quiso decirle, sintiendo una gran emoción.
Tragando aire para por fin formular palabra, respondió -¡SI! ¡Si Ranma! ¡Si quiero! ¡Quiero! ¡Quiero casarme contigo!
-¡Akane!-dijo tomando sus manos sin dejar de estar de rodillas, hasta abrazarla desde su posición y besar su barriga.
-¡Te amo Ranma!
-¡Y yo a ti!
El artista marcial se puso de pie sin soltarla de la cintura, para así ambos en sincronía besarse demandantemente, como si no hubiera mañana.
-¡Ese es mi muchacho!
-Llegue en el momento justo para ver a este par y captar el momento.
-¡Mi Ranma es muy varonil y valiente!
-Felicidades chicos.
Sintiéndose avergonzados dejaron de besarse, pero no de abrazarse, ya que no tenían por qué negarles a sus seres queridos la felicidad que sentían en ese momento tan único y especial. Se vieron a los ojos de manera cómplice sin dejar de escuchar los vítores de victoria de sus padres.
-¡IuJu!
-¡Tenemos que celebrar!
-¡Iré por Sake!
-Akane, ahora eres mi prometida nuevamente.
-Si Ranma, pero porque nosotros lo queremos.
-Si Akane. Ahora hay compromiso.
-Nuestro compromiso Ranma.
-Estamos comprometidos.-expresó feliz al admirar el bello anillo que había comprado en aquel pueblo cerca de las montañas aquel día, cuando hablo con Akane por última vez.
Ambos admiraban al símbolo de su genuina unión, entendiendo que, sin compromiso, pudieron forjar uno real, porque su amor había sido mas fuerte dejando de lado la cobardía y enfrentando sus sentimientos. Unos que habían crecido y madurado, no del todo, pero iban por ese camino, ya que este era el siguiente paso en su historia. Una que iría avanzando con el tiempo, en compañía de un nuevo ser, fruto de su amor, torpe e inmaduro, celoso, pero su amor al fin y al cabo.
Su único y gran amor.
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*Fin*
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¡Hola!
¿Como están?
Al fin terminé.
Espero les haya gustado este final. Claro que lo quería terminar pronto, pero es el estilo de este fic en particular.
Espero sus comentarios para saber que les pareció ¿sí?
Les agradezco a cada uno de los que me acompañaron desde el inicio y recientemente, es decir, a todos los que leyeron mi historia, por tomarse el tiempo de leerla, además de comentarla, o simplemente leerla. Gracias. Y gracias también por sus favs, follows, todo. Absolutamente por todo, gracias. Este fue el primer fic que publiqué en este fandom, el 2013, o por dios, 7 años atrás (la edad de mi sobrina O.o) y no pensé tardar tanto, creo que en todos he pensado lo mismo xD. Lo siento nuevamente.
Les invito a leer mis otros fanfics de Ranma 1/2, podrán reír, llorar, rabiar de todo xD, júzguenlo ustedes mismos.
Disculpen los errores ortográficos.
Les mando un gran abrazo.
Nos leemos en las que siguen en curso, y en alguna nueva que publique, no lo sé.
Los espero en el epilogo ¿quieren uno? ¿O no? Háganmelo saber ¡plis!
Que tengan unas felices fiestas.
Akane Kou.
