EPÍLOGO

ALGUNOS AÑOS DESPUÉS

ANA

Si miraba atrás para analizar mi vida, todavía me sorprendía lo que había logrado… Lo que había cambiado… De estar triste y perdida logré madurar, aceptar mis habilidades y usarlas para ayudar a los demás, había salvado tantas vidas que había perdido la cuenta, lo que me hacía sentir más realizada cada vez. Anya se había convertido en mi mayor confidente, a pesar de las mudanzas que teníamos que hacer cada 5 años, a petición de padre para no llamar la atención, me visitaba cada mañana para ir a nadar y nos poníamos al día, a pesar que Andrea vivía cerca no me entendía como ella. Todavía recuerdo ese día, nuestro reencuentro cambió nuestras vidas para siempre…

Tras quedar claro que los 3 queríamos lo mismo...

-Ana…- susurró Christian en mi oído- ¿Qué te parece si nos retiramos? - sentir su aliento en mi oreja hizo que una corriente eléctrica me atravesara- Te necesitamos…- me separé para mirarlos, podía percibir en sus ojos el mismo deseo que sentía.

-Vamos…- tomando cada uno, una de mis manos, me guiaron fuera, nos montamos en su coche y me llevaron a su casa, nunca me hubiera imaginado que siguieran viviendo juntos.

- ¿Comparten la casa?

-Siempre supimos que nuestro destino era estar juntos…- dijo Jack- Sólo faltabas tú…- sonreí.

-Si lo hubiera sabido…- Christian me calló con un beso.

-Ya no importa…- Jack apartó el cabello de mi cuello y me besó.

-Lo que importa es que estás aquí, con nosotros y no nos dejarás nunca más.

-Nunca…- susurré y se separaron de mí.

- ¿Quieres tomar algo? - negué mientras me desnudaba sin apartar mi mirada de las suyas.

-Os deseo a vosotros…- con una sonrisa de lado bastante sexy, comenzaron a desnudarse, cuando estábamos a la par se posicionaron delante y detrás, dejándome en medio, al sentir sus alientos en mi cara y cuello, un gemido escapó de mis labios.

-Antes de nada, queremos que sea oficial…- susurró Christian antes de morder mi labio.

- ¿Oficial?

-Si…- confirmó Jack mordiendo mi cuello- Queremos ser tus compañeros eternos.

- ¿Cómo lo sabéis?

-Andrea…- contestó Christian sobre mis labios, traté de besarlo, pero se retiró para morder mi barbilla.

- ¿Sabéis lo que implica?

-Que estaremos siempre juntos…

-No solo eso…- pararon de hacerme cosas para mirarme más serios, antes de dar el paso debían estar seguros de lo que aceptaban- También os convertirá en algo parecido a mí, nunca moriréis o envejeceréis, tendréis que aprender a manejar ciertas habilidades propias de demonios…- Christian me calló con un beso.

-No me importa.

-A mi menos hermosa…- ahora hablaron a la vez.

-Te amamos y queremos pasar la eternidad contigo…- la emoción me dejó sin palabras.

-Así es preciosa…- Jack acarició mi cara antes de besarme- Nunca más te escaparás de nosotros…- no hizo falta leerlos para ver la sinceridad de sus palabras, así que no lo dudé más…

-En ese caso, no hay más que hablar…- me apretaron entre ambos, podía sentir sus cuerpos cincelados en mi pecho y espalda, además de sus pollas duras pidiendo atención, Christian invadió mi boca, nuestras lenguas entrelazadas sin control mientras Jack saboreaba mi cuello y sus manos jugaban con mis pezones necesitados de atención, mis manos una en cada trasero, estaban más duros de lo que recordaba, estos años les habían sentado muy bien. Si como jóvenes habían sido perfectos, como hombres eran alucinantes. Christian no tardó en unir sus manos al juego, me hizo separar las piernas con una de las suyas y una de sus manos comenzó a masajear mi clítoris- Si…- gemí perdida en el deseo y el placer que solo ellos despertaban.

-Jack, agárrala fuerte…- antes de preguntar ¿Por qué? Christian alzó mis piernas para ponerlas en sus hombros, Jack apretó su agarre en mi sin soltar mis pechos, sonrió antes de lamer mi coño y cerré los ojos para centrarme en el placer, su boca me estaba volviendo loca, Jack ahogó mis gemidos con besos, cuando alcancé el orgasmo me llevaron a la cama, me depositaron con el mayor cuidado y Jack se puso sobre mí.

-Ahora me toca a mí…- tras besarme, fue bajando repartiendo lametones y muerdos por mi cuerpo, Christian se sentó junto a mi cabeza y su boca buscó mis pechos, alargué mi mano para estimular su erección, se puso más cerca para que también pudiera saborearla y siguió a lo suyo, Jack alcanzó mi coño y me mantuvo al límite jugando con su lengua, cada vez que estaba a punto de correrme se retiraba y soplaba, lo que me estaba volviendo loca de deseo, para cuando me dejó irme fue tan intenso que casi lloré- Si, así… Me encanta escucharte…

-Demonios… Yo… Necesito…- balbuceé sin sentido, pero ambos lo entendieron, Christian se sentó para que lo montara, lo tomé en mi interior muy lentamente, disfrutando el momento, cuando llegué al tope Jack se colocó por detrás, se deslizó en mí de la misma forma, nuestros cuerpos se habían echado de menos casi tanto como nuestras almas… Sentirlos a ambos llenándome era embriagador, comenzamos a marcar el ritmo, como si nunca nos hubiéramos separado… Todo se sentía perfecto, se acercaba el momento, cuando alcanzamos el clímax lo hice, poniendo una mano en la cadera de cada uno, puse la marca que nos uniría para siempre…

- ¡Ana! - me llamó Anya, trayéndome de vuelta al presente- ¿Te encuentras bien? - sonreí.

-Si, solo pensaba.

-Entiendo…- sonrió mirando mi vientre- ¿Es por tú estado? - abrí los ojos sorprendida.

- ¿Cómo lo sabes?

-Puedo oír los latidos de sus corazones…- eso llamó mi atención- Esperaba el momento que me lo contaras.

- ¿Has dicho corazones?

-Así es…- puso la mano sobre mi vientre y los sentí revolverse- Un varón y una hembra.

- ¿También sabes el sexo con tocarlos? - negó.

-Por su ritmo cardíaco.

-Vaya… - no sabía que decir, era increíble. Sinceramente no había dicho nada porque me acababa de enterar, tras unos días muy raros me hice la prueba, a diferencia de los humanos, nosotros nos quedamos en estado cuando nuestras mentes y cuerpos están en sintonía con nuestra pareja, en mi caso parejas ¿Por eso había tardado más? Era probable… La cantidad de hijos la decide el destino…

- ¡Deben estar eufóricos!

-Todavía no lo saben, pensaba sorprenderles esta noche…- sonrió.

- ¿Es vuestro aniversario?

-Así es…- esta noche hacía 15 años que los había marcado, a pesar de ser una relación de 3 nunca hubo problemas entre nosotros. Era como si estuviéramos hechos los unos para los otros ¡Cosas del destino!

- ¡Mucha suerte! - me dio un fuerte abrazo.

-Gracias, ahora debo volver o llegaré tarde al trabajo…- tras despedirnos entré en casa, no importaba dónde fuéramos a vivir, siempre comprábamos nuestra casa cerca del mar y en un lugar lo bastante privado para evitar ojos indiscretos, cuando entré Christian ya tenía el desayuno listo.

-Buenos días…- lo besé.

-Buenos días ¿Cómo estaba el agua?

-Tan buena como siempre…- me senté en la mesa y él lo hizo a mí derecha, en mi izquierda lo hacía Jack.

-Me alegro…- señaló toda la comida que había hecho- Espero que tengas hambre, se me ha ido un poco la mano.

-La verdad es que sí…- ahora debía comer más, me eché de todo un poco.

- ¿Hoy tienes guardia?

-Pedí la noche libre…- sonrió.

-Bien, tenemos una reserva para cenar.

- ¿Van a decirme dónde?

-Será sorpresa…- tomó mi mano y la besó, en ese momento tomó asiento Jack en su lugar.

- ¡Que buena pinta tiene todo! - mientras se servía siguió hablando- Por cierto, tu padre quiere vernos…- ¡mierda! No había pensado en él ¿Lo sabía? Seguramente, pero primero quería decírselo a ellos.

-Iremos mañana, hoy es nuestro día.

-Bien dicho hermosa…- me dio un beso antes de ponerse a comer, seguimos desayunando hablando del trabajo, tras darme una ducha y vestirnos fuimos al hospital.

-Jared, Leah y Jack vendrán este fin de semana…- sonreí, a pesar de la distancia nos veíamos asiduamente, con todos, pero mi relación con ellos era mucho más estrecha, mi ahijado ya tenía más de 14 años y era un adolescente adorable.

-Prepararé todo para que se queden…- cuando llegamos me acompañaron a mi puesto en urgencias y se fueron a sus respectivas consultas, el día pasó bastante tranquilo, solo llegaron algunos resfriados, gripes o golpes sin importancia. Cuando estaba por terminar recibí una visita inesperada.

-Hola ¿Tienes tiempo para tomar algo con tu madre? - la abracé con una gran sonrisa, a pesar de ser de este mundo se sentía incómoda en él y lo visitaba muy poco.

- ¡Madre! No te esperaba.

-Quería verte cuanto antes, tu padre me dijo que no irías hasta mañana y ¡Aquí estoy! - lo sabía…

- Solo serían unas horas… - sonrió más.

-No todos los días una se entera que será abuela.

-Shhhh…- miré alrededor- Todavía no lo saben…- me miró extrañada.

- ¿Por qué no? - suspiré.

-Me enteré hace unas horas, como esta noche es nuestro aniversario, quería sorprenderlos.

- ¡Que romántico! - volvió a abrazarme- Seguro que se alegran muchísimo.

-Yo también estoy emocionada y un poco nerviosa…- me separé para quitarme la bata y acompañarla a la cafetería- ¿Vamos?

-No deberías, si has cuidado de esos perros de tu padre con tanto amor, con tus hijos será más fácil…- rodó los ojos- Sobre todo si no salen a su abuelo…- no pude evitar reír.

-Espero que se parezcan a mí…- asintió sin decir nada, sabía a qué me refería sin necesidad de especificar, cuando nos sentamos pedimos una coca cola y comenzó a preguntar sobre mi estado de ánimo y físico, me alegraba verla tan emocionada ¿Padre estaría igual?

-No sabía que vendrías…- nos interrumpió Jack y se sentó junto a mi- Hubiéramos venido antes.

-Bueno, solo eran cosas de chicas…- dijo quitándole importancia- ¿Cómo estás?

-Bien…- me sonrió cogiendo mi mano bajo la mesa, nos gustaba mantener las distancias en el trabajo para no llamar la atención, aunque no quitaban los rumores sobre la doctora que vivía con los doctores más follables del hospital- Si quieren seguir hablando de sus cosas…

-No es necesario…- reímos en complicidad- Ya hemos terminado.

-Mejor…- dijo aliviado- No quisiera tener que irme.

- ¿Christian?

-Ahora viene…- asentí- Estaba terminado el papeleo, hoy ha tenido un día complicado.

-Entiendo.

- ¿Y tú?

-El mío ha sido muy tranquilo…- cuando llegó Christian mamá se despidió de nosotros.

-Como tendrán cosas que hacer me voy…- me guiñó- Los veré mañana.

-Adiós…- nos despedimos de ella y volvimos a casa, tras una ducha conjunta y bastante excitante hicimos el amor en nuestra cama hasta que llegó la hora de arreglarnos. Una vez listos llegamos al restaurante, era mi preferido, pero estaba demasiado nerviosa para pensar en la comida.

- ¿Te encuentras bien?

-Si…- forcé una sonrisa y me miraron preocupados.

- ¿Segura? Si quieres podemos dejarlo para otro día…- negué y tomamos asiento en nuestra mesa, una vez pedimos y estuvimos solos de nuevo decidí que lo mejor era ser directa.

-Christian, Jack tengo algo importante que decirles…

- ¿Ocurre algo?

- ¿Seguro que estás bien? – suspiré y comencé a jugar con mis manos.

-Estoy embarazada…- dije al fin, al principio parecían en shock, conforme iban asimilando mis palabras una gran sonrisa se fue dibujando en sus caras hasta que terminaron abrazándome a la vez.

- ¡No lo puedo creer!

- ¡Seremos padres! ¡Es maravilloso!

-Si…- me dedicaron besos y achuchones durante toda nuestra cena, esa noche fue perfecta y cuando llegamos a casa me acorralaron en nuestra habitación.

-Ahora toca celebrarlo…- sonreí de lado.

-No hay nada que desee más…- nos dejamos llevar por la pasión hasta bien entrada la madrugada, antes de caer dormida nos vi a los 5 corriendo por la playa y a alguien bastante conocido, observando de lejos…

10 AÑOS MÁS TARDE

Desde que mis hijos tuvieron edad suficiente nos acompañaban a nadar, parece que fue ayer cuando me enteré que vendrían y ya tenían 10 años… Desde que nacieron tuvieron sus habilidades, mi hija dominaba el agua y mi hijo la tierra, su educación para controlarlos estuvo al cargo de Brad y Matt, viviendo en el mundo humano no se pueden cometer errores.

-Mamá, Sam quiere hablar contigo a solas…- señaló una esquina apartada de la playa, hacía 4 años que había fallecido en un accidente, en lugar de avanzar como debería se quedó con nosotros, a día de hoy mantenía una relación muy estrecha con mis hijos. Cuando me acerqué sonrió.

-Hola.

- ¿Por qué tan lejos?

-Es personal, no quisiera incomodar al resto…- lo miré más seria.

- ¿Qué ocurre Sam? - suspiró.

-Cuando visité a mi hija…- hizo una mueca de dolor- Está muy enferma, necesita tu ayuda…

-No te preocupes, la veremos después.

-Gracias Ana…- negué.

-Eres de la familia…- lo miré más seria- Aunque sigo pensando que deberías seguir adelante…- negó como siempre.

-Me gusta estar aquí…

- ¡No le digas eso! - gritó Ava, mi hija era tan parecida a su padre Christian, aunque mantenía mis curvas.

- ¿Otra vez diciendo que nos deje? - preguntó ahora Tony, mi hijo era como su padre Jack, hasta en lo alocado.

-Es mi deber hacerlo…- ambos me sacaron la lengua y reí.

- ¡Es de la familia y se queda! – gritaron a la vez y me levanté.

- ¡De acuerdo! Lo pillo.

- ¡Ava! ¡Tony! ¡Vamos a bucear! - los llamaron sus amigos del mar.

-Ahora volvemos…- gritaron antes de alejarse.

-Son unos niños encantadores.

-Si…- seguimos conversando hasta que llegaron de nuevo y entramos a desayunar, cuando llegué junto a ellos me abrazaron desde atrás, besando cada uno su lado de mi cuello.

-Hueles muy bien…- sonreí.

-A mar.

-Y a ti…- Christian lamió el lóbulo de mi oreja.

- ¡Eh! ¡Que estamos aquí! - se quejó mi hija y me soltaron enseguida.

-Por eso prefiero quedarme fuera…- susurró Sam y tanto Jack como Christian le rodaron los ojos.

-Solo la mimamos ¿Verdad preciosa?

-Demasiado.

-Nunca es suficiente…- nos sentamos a comer, pronto sería la hora de llevarlos al cole.

- ¿Habéis preparado todo? - les pregunté cambiando de tema y asintieron.

-Si…- comenzaron a contarme lo que llevaban y lo emocionados que estaban de volver a ver a sus compañeros, pronto tendríamos que mudarnos de nuevo, pero ellos lo entendían y lo aceptaban. Nuestra una familia era rara pero perfecta, no había sido fácil llegar hasta aquí, pero había valido la pena…

Lo que me lleva a la conclusión, no importa lo que seas o quién seas, como decía padre, el destino siempre te llevará dónde perteneces, no puedes hacer nada por escapar de él…

Por suerte el mío me llevó a una vida completamente feliz para toda la eternidad...

URSU.

¡Otra historia que llega a su fin! Sé que ha sido corta, pero al salir de uno de mis Shots tenía pocos lazos que atar para su desarrollo, espero que la hayan disfrutado tanto como yo. Muchas gracias por estar ahí, les agradezco de corazón.

Ahora me tomaré un tiempo para perfeccionar y publicar 2 de mis originales, pronto volveré con un nuevo fic ¡Nos vemos!

Muchos saludos y besos para todos.