Hey! Les dejo el siguiente cap, que si me la mame y esta un poquito largo jaja que lo disfruten.

Les dejo aquí el playlist que tambien me la mame jaja.

(Place to call my own – Alicia Keys)

(Into the Fire – Erin McCarley)

(Evil - Interpol)

(Love Will Tear Us Apart - Susanna and the Magical Orchestra)

Los personajes son de Stephenie Meyer yo solo me pongo a jugar con ellos.

LO QUE SE SIENTE SER UNA CHICA

FANFIC TWILIGHT

Capítulo 10

"Shiver"

"And I loved the way you looked at me…And I miss the way you made me feel when we were alone"

¿Por qué nos tenemos que hacer expectativas de todo? Literal nos hacemos expectativas hasta de cómo queremos que sepa el sándwich que nos preparamos en la mañana, cómo queremos que nos luzca una blusa que nos compramos, incluso el peinado, y no hablemos de cómo queremos que se desarrolle una relación, no hagamos esto más estúpido y doloroso. ¿Por qué no podemos bajar las expectativas y solamente dejar que pasen las cosas sin juzgar si son buenas o malas? Porque a veces es muy cierto que si pasa algo y no es lo que esperamos nos decepcionamos, pero otras, pasa algo y es lo que esperamos pero no podemos sentirnos felices de verdad. Las expectativas a veces apestan.

No podía negar que había pasado una gran noche, Riley era amable, muy inteligente, con gran sentido del humor, educado y sobre todo muy bien parecido. Ambos se detuvieron frente al edificio donde vivía Rose.

- Muchas gracias por la cena y las atenciones, me la pase muy bien –sonrió sincera –

- Un placer, fue muy interesante y agradable pasar esta noche contigo Rose –ella se sonrojó un poco –

- Lamento no poder darte una respuesta positiva en lo del trabajo, por ahora estoy a gusto y ya pronto será fin de año y es la mejor y más pesada época del restaurante no me gustaría dejarlos ahora –agacho un poco la mirada –

- Lo entiendo, aceptare tu negativa por ahora –sonrió como diciendo esto no ha terminado aquí –no me voy a rendir –ella sonrió –tanto así que me gustaría que nos volviéramos a ver –Rosalie se sorprendió un poco –prometo no hablarte de más trabajo, por ahora –ambos rieron un poco –eres un chica increíble y yo jamás dejo pasar la oportunidad de pasar el tiempo con una

- Me parece bien –Riley se acercó y le dio un beso largo en la mejilla, muy cerca de la boca, le dio una última mirada y se fue dejando a la rubia con miles cosas que pensar –

Tanya y Victoria estaban sentadas en la terraza de un hermoso restaurante, era tantas las ganas que tenían de ver a Carmen y Ness que habían llegado más temprano de la hora pactada.

- No importa que tan ansiosa estés, el tiempo no pasara más rápido –comentó Tanya aun mirando su celular, sin mirar sabía que Victoria estaba ansiosa –

- Perdona, es solo que no puedo esperar para verlas –

- Bueno si hubiéramos llegado a la hora del brunch y no del desayuno no estarías tan ansiosa –sonrió un poco, dejó su celular en la mesa y tomó la mano de su novia –tómatelo con calma –Victoria le sonrió –nunca te habías puesto así antes cuando las veíamos ¿Qué pasa? –Victoria la miró un poco ceñuda –

- No es nada, es sólo que en verdad las he extrañado, solo eso –al final su tono fue un poco tajante, Tanya sabía que no era normal pero sabía también que con ese tono no debía presionar, la soltó de la mano un poco, Victoria no hizo por mirarla, en eso la rubia vio como miraba y sonreía, Carmen y Ness habían llegado, la pelirroja se levantó para saludar, Tanya la imito – Pero mírate que grande estas –Victoria sonreí como nunca mientras abrazaba a Ness –y que hermosa –la miro al rostro mientras acariciaba la mejilla de la chica –

- Me da mucho gusto verte Victoria –la aludida la volvió a apretar en su abrazo, Tanya y Carmen la miraban –

- ¿Qué tal el viaje? –pregunto Tanya –

- Bastante agradable, llegamos hace un par de noches, es solo que tuvimos que ir a atender unos asuntos de la madre biológica de Ness –

- ¿La madre biológica? –dijo la rubia un poco sorprendida –

- Ya les contaré –fue todo lo que comento Carmen por el momento, Tanya asintió y volteo a mirar a Victoria que aún no soltaba a Ness –bueno me vas a dejar que la abrace aunque sea una vez –hablo de forma divertida a lo que todas rieron, Victoria soltó a Ness quien en seguida fue a abrazar a Tanya quien la levanto y dio una vuelta –que feliz me hace verte mi pequeña

- A mí también Tanya –Ness se sintió pequeña y protegida en ese abrazo, como siempre –

Bella se encontraba en casa de Leah y Alice, estaban en la sala platicando, Bella les contaba lo que había pasado con la visita a la abogada de su mamá.

- ¿Pero entonces tenía otra familia aparte de ustedes? –Alice pregunto como siempre entre gritos –

- No lo creo, esta niña Ness no debe tener más de trece años, de hecho su mamá no se ve tan grande, y tienen otro apellido, Camargo, es por eso que no logro entender como esta mi mamá relacionada con todo esto.

- Si dijeron que la niña es hija de tu mamá, pero esta señora Carmen la presento como su hija, puede ser que la haya adoptado –ahora Leah daba su punto de vista –

- Si eso me da mucho sentido, es que después de que me dijeron que era mi hermana como que todo se quedó en pausa y… -se detuvo, no había tenido realmente oportunidad de procesar todo aquello –pensé que lo siguiente que supiera sobre mi madre seria sobre su muerte y que todo sería lo más normal para mí, pero en lugar de eso, tengo una moribunda madre como la vez anterior pero ahora acompañado de una hermana y no estaba lista para esto –aunque no lo hubiera querido sus ojos se estaban empezando a humedecer – Alice se acercó y le tomó la mano –Edward me dijo que aunque fuera lo más difícil del mundo debería ir a verla antes de que muera, para perdonarla y perdonarme y así poder cerrar –sus amigas la miraron con rostro triste, sabiendo que aquello sería de las cosas más difíciles que iba a hacer en su vida, pero era necesario –

- Seguro será difícil Bella, pero estoy de acuerdo con Edward –dijo Alice –tienes que tener valor y cerrar, sólo así podrás continuar en paz –Bella asintió y Leah sin poder evitarlo sintió como esas palabras resonaron en su cabeza "tener valor y cerrar" –

Edward y Jasper estaban terminando de almorzar aun con pijama, era un buen fin de semana para no hacer nada.

- En verdad que te gusta superar tu nivel de pendejez –Edward sonreía pero negaba con la cabeza –no esperaba menos de ti eh

- Chúpame el pie idiota, tú no sabes cómo es Alice, ella se está clavando a pasos agigantados –Jasper se notaba alterado y eso se acrecentó al ver a Edward darle vuelta a su cereal con esa risita de niño tonto que a él le castraba –

- No puedo hablar por Alice, pero si por ti, y estas que te cagas de miedo –Jasper lo miro como si quisiera rebanarlo poco a poco –porque uno –levanto un dedo –seguramente el sexo con Alice es muy bueno, tu no repites si no te gusto realmente la primera vez, dos –levanto un segundo dedo –a pesar de que dices no estar interesado en ella más allá de lo sexual la has empezado a seguir en redes sociales, claro puede ser porque eres una maldita chismosa o simplemente por morbo, o tal vez porque quieres saber quién es ella y tres –señalo con tres dedos –algo de lo que más te caga en la vida, es admitir que alguien te interesa, porque sabes que te vas como gorda en tobogán, así que mira pequeño pendejo, mientras más te reprimas a verla peor será –Jasper ahora lo miró como si quisiera arrancarle los ojos primero, ponerlos en agua hirviendo para luego añadirle sus partes nobles –

- Puedes meterte tu puta psicología por el culo –se levantó y camino con su plato de cereal hacia el pasillo –

- No es psicología, es sentido común –grito Edward con sonrisa aún más complacido mientras escuchaba la puerta del cuarto de Jasper azotarse –

Tanya y Victoria se encontraban en la sobremesa con Carmen y Ness, en aquella mesa solo se sentía felicidad por el reencuentro.

- Es que en verdad creo que es este momento donde te veo tan cambiada –decía Victoria mientras acariciaba la mano de Ness –

- Cumpliré trece en enero –sonrió la niña –

- Dios ha pasado ya tanto tiempo –dijo Tanya con expresión de asombro –parece que fue ayer cuando eras una pequeñita pidiendo panckes en el desayuno –

- Todavía lo hace –comento Carmen –le gusta que su papá se los prepare

- Es el mejor cocinero del mundo –dijo Ness con mucho entusiasmo –

- Por cierto ¿Cómo esta Eleazar? –pregunto Tanya –

- Muy bien, estará en un par de congresos en Bruselas y luego Londres, pero lo veremos en casa en un par de semanas

- ¿Solo se quedaran un par de semanas? –pregunto Victoria –

- En realidad regresamos mañana a New York –comentó Carmen –Ness está en exámenes finales –le sonrió a su hija –

- Pero es muy poco tiempo –la decepción de Victoria no se pudo ocultar –

- Seguramente volveremos pronto, en cuanto termine sus exámenes, esperamos que la madre de Ness no empeore mucho estos días –

- ¿Está muy grave? –Tanya pregunto con cautela, miró que Ness ponía una cara triste –

- Enfisema pulmonar etapa terminal –Carmen hablo con voz pausada –

- Pero nos habías dicho que ella casi no veía a Ness –Tanya aunque seria parecía un poco contrariada por la situación –es decir que no eran cercanas realmente, sabemos que los verdaderos padres de Ness son tú y Eleazar, entonces porque mandarla llamar ahora ¿Quiere despedirse?

- Ness y Renee supieron entenderse en los momentos en que se vieron, Ness tal vez no la quiere como una madre pero la estima como persona

- Sé que no es una mala persona, solo creo que no ha sabido tomar algunas decisiones –dijo Ness –

- ¿Lo dices por ti corazón? –comentó Victoria en tono maternal, la chica negó con la cabeza –

- Lo digo por mi hermana Bella

- ¿Bella, tú hermana Bella? –Tanya estaba un poco sorprendida, podría ser su amiga Bella –

- La hija mayor de Renee fue llamada también por la abogada que nos citó a nosotras, parece que Renee quería que ellas se conocieran primero –miró a su hija –la abogada dio ciertas instrucciones sobre lo que será el después de su fallecimiento, no pensamos realmente que nos llamaran por esto

- ¿Y ella se ve muy mal? –pregunto Victoria – (Place to call my own – Alicia Keys)

- No pudimos verla, parece ser que está recluida en el hospital sin visitas, ordenes de ella misma, parece que primero quería este acercamiento y si hay tiempo pues poder verla antes de lo inevitable –las cuatro se quedaron calladas, la alegría que destilaban hace unos minutos se había disipado –

A veces es buena idea no pensar, solo relajarse, fluir con lo que sea que tenga que pasar. Pero a veces eso no es una elección, así que a veces es mejor pensar, sí, pero hacerlo sin presión, sin pensar que realmente vale la pena hacerlo.

Edward abrió la puerta y ahí estaba Bella con rostro un poco triste, él le dio una pequeña sonrisa y la envolvió en su abrazo.

Garrett y Emmett jugaban videojuegos mientras Kate les traía unas bebidas y se quedaba comiendo en el sillón junto a ellos mirándolos jugar.

Rosalie da un pequeño toque en la puerta entre abierta de la habitación de Jacob quien parecía estudiar un libro, ella entra y se acurruca junto a él en su cama, él como siempre la abraza y besa su cabeza.

Tanya y Victoria miran una película, se escucha el timbre, la rubia va a abrir y es Jasper quien entra, su hermana en cuanto lo mira le sonríe y le señala el sofá para que se siente junto a ella, Tanya le pasa una cerveza, él sonríe un poco y pone su atención en el televisor.

Alice y Leah están en la habitación de la primera, con mascarillas y pintándose las uñas, escuchan música y ríen. Porque el tiempo siempre es mejor pasarlo con los tuyos.

Días más tarde, Jacob estaba comprando un bizcocho y un café, necesitaba tener algo en estómago, en eso llego Emmett con su sonrisa de cada mañana.

- ¿Qué hoy Rose no te dio de desayunar? –sonrió –es una pena, un bizcocho y un expreso por favor –le dijo al encargado –

- Más bien yo llegue más temprano y no quise despertarla, anoche llego tarde

- ¿Ah sí, tuvo trabajo extra? –Emmett pagaba mientras preguntaba –

- En realidad tuvo una cita –dijo su hermano complacido –no sé quién es exactamente, no le he preguntado, pero sé que ya ha salido un par de ocasiones con este chico, parece que se dedica también a la comida –Emmett frunció un poco el ceño pero no quería que Jacob lo viera –

- Me da gusto, ojala y no sea un gañan que termine dejándola pagar la cena

- No lo creo, además parece que el tipo tiene con que –lo miro de reojo –la llevo al Canlis anoche –sonrió de medio lado, mientras Emmett se quedaba con la boca abierta, ese era uno de los mejores y más caros restaurantes de la ciudad –la próxima cita le diré que me dé más detalle

- Si claro –Emmett ya no sabía que más decir, se le había ido el hambre, en eso se encontraron con Garrett –

- Hey par de nerds –sonrió mientras le daba una palmada en la espalda a Emmett quien se alejaba lentamente –Jacob necesito analizar un caso contigo, cama 1134

- Ok, termino con esto y paso –respondió el moreno caminando mientras Garrett pedía un café –

- Oye por cierto el examen de residentes fue hace casi un mes ¿No? ¿Cuándo dan los resultados? –Garrett terminaba de pagar su café –

- Los resultados tienen que llegar mañana –comentó Jake –así que para la siguiente semana, nuevo ciclo de residentes –sonrió y Garrett también, ambos chocaron sus cafés –

Rosalie iba llegando al restaurante en el auto de Riley quien había insistido en llevarla, él se estaciono mientras ella miraba hacia afuera, luego volteo a verlo con sonrisa.

- Gracias por traerme

- Un placer, es lo menos que podía hacer después de que provoque que durmieras menos anoche –dio una media sonrisa, ella sonrió y se sonrojo mientras él se acercó para besarla suavemente, ella parecía no poder acostumbrarse a aquello, pero se sentía bien, muy bien –eres hermosa lo sabías –Rose se sonrojó más –

- Eres demasiado bueno

- Y tú demasiado bella –le acarició la mejilla –

- Será mejor que entre a trabajar –le dio otro beso rápido –

- No creas que me he dado por vencido he –miro hacia el restaurante –tarde o temprano te traeré conmigo –ella sonrió –prométeme que aunque sea dejaras que te muestre como trabajamos –

- Lo pensaré –sonrió de medio lado y él le sonrió más, complacido –

- Recuerda que esta tarde viajo, regresaré seguramente la siguiente semana de acuerdo –ella asintió –no me extrañes mucho

- Lo intentaré –le sonrió y salió del auto, camino hacia la puerta trasera del restaurante, miró como el auto se alejaba, sonrió un poco, si se sentía bien aquello, y merecía sentirse bien –

Bella paso por un café con Alice, necesitaba su gasolina para empezar el día, la chica le sirvió su café.

- ¿Entonces no te responde los mensajes? –pregunto Bella soplando a su café que estaba en su punto –

- No, hace casi dos semanas que no me contesta –dijo Alice con puchero –me pregunto cuál es su problema, el sexo estaba siendo increíble

- Yo lo he visto un par de veces en casa de Edward, pero casi no habla, es un pedante amargado no sé qué le ves –dijo Bella con mueca –

- Es que su voz es súper sexy, y su cabello perfecto, sus manos…su carita, su carita preciosa –los ojos de Alice dilataban corazones –

- Me das roña –Bella rodó los ojos –mejor me voy

- Recuerda mañana cena en nuestra casa, Rose me enseñara a preparar un perfecto Fettuccini –Alice sonrió ampliamente –trae a Edward necesitamos porción cómica

- Ok, le diré al payasito tontín que vaya –sonrió un poco –nos vemos bobita –se alejó –

- Yo también te quiero imbecila –le grito, miró como Bella mostraba el dedo de en medio sin voltear, Alice sonrió –

Tanya y Edward se encontraban en la oficina de Jasper, tenían que terminar unos asuntos de una nueva campaña así que estaban desde temprano dándole con todo al trabajo.

- Mira que al final tu estudio pedorro nos va a salir más caro de lo que pensaste idiot –decía Tanya a Jasper quien miraba su pantalla de la computadora, parecía querer concentrarse –

- Para eso estas para decirnos como pagar lo que se necesita –dijo Jasper sin verla –deja de joder con pendejadas

- Pendejada son las sumas que haces cuando mandas tus presupuestos –ella estaba molesta –

- No voy a hacer tu trabajo –respondió Jasper, Edward solo veía la escena divertido –así que deja de joder con tonterías que no estoy de humor y tengo que acabar esto – Tanya lo miraba con enojo, miró a Edward quien sonreía –

- Dale chance mi ciela, que no ves que no ha cogido en semanas –Jasper rodó los ojos y Tanya sonrió ahora si –

- ¿Y por qué se acabó el encanto princesa? –ella satisfecha empezaba a molestar mientras cruzaba los brazos

- Pues porque va a ser, por pendejo –ambos rieron –se hace el que no quiere y deja de contestar mensajes, prefiere jalársela en las noches –volvieron a reír, Jasper solo se quedaba callado –

- Oh claro, tal vez se sintió un poco intimidado por lo bien que se siente tener una vagina en tu poder, claro me ha pasado –su tono de burla y risas estaban molestando realmente a Jasper –

- Quieren dejar sus putas pendejadas para otro día, necesitamos terminar esto –señalo la pantalla de su computadora –

- Claro primor, concentrémonos –Edward cerró los ojos y Tanya también –ok estamos listos –dijo y Jasper se les quedo viendo –ok bien ¿Todos erectos? –Tanya y él empezaron a reírse más fuerte y Jasper rodó los ojos y salió con su computadora de su oficina –

- Espera no te vayas, no siempre a la primera el miembro responde –grito Edward, Tanya se estaba tocando el estómago de tanto reír –

Jasper estaba muy molesto con las bromas, y no habían parado en semanas desde que Edward sabía que él no le contestaba los mensajes a Alice, ella había ido un par de veces a verlo y simplemente se había negado, y era un idiota porque él también quería verla, pero necesitaba no hacerlo.

Leah estaba terminando de hacer unas altas en pacientes, sonrió al último paciente y camino por el pasillo, se topó con Emmett.

- ¿Nerviosa por el resultado? –pregunto él –

- No realmente –sonrió –de hecho tengo más ansiedad por hacer mi primer cirugía en solitario que por el resultado –él sonrió, ella siempre tenía una gran confianza en sí misma –

- Seguro serás la primera en hacerlo de tu grupo, oye Leah me gustaría preguntarte algo, pero en confidencia –ella se puso seria –

- Si claro –él dudo un poco, pero necesitaba saber –

- ¿Es cierto que Rose está saliendo con alguien? –la forma en que lo dijo le hizo darse cuenta a Leah que Emmett no quería que Rose se enterara que le importa, sonrió un poco –

- No sé mucho la verdad –fue honesta –ha comentado poco realmente de este chico, se llama Riley Biers y parece ser que es un Restaurantero

- ¿Osea que tiene un restaurante?

- En sí creo que tiene una cadena de restaurantes –Emmett se quedó en shock –Parece ser que la invito a trabajar con él, pero Rose dijo que no, por ahora, ya que ella no quiere dejar su trabajo ahora que se acerca la época decembrina, entonces parece ser que se cayeron muy bien así que de ahí empezaron a salir, por lo que he escuchado él es lindo con ella –para haber dicho que no sabía mucho, Emmett sentía que se le había venido una ola de información encima –si quieres saber más le puedes preguntar a Alice o Kate ellas seguro tienen todos los detalles

- No, no, así está bien –intentó sonreír –muchas gracias Leah, nos vemos luego –se alejó por el pasillo y Leah lo miró detenidamente con una media sonrisa –

- Ya era tiempo de que despertaras –

Al siguiente día, a la hora del almuerzo, Edward y Tanya terminaban de pagar la comida y se dirigían de vuelta a la oficina.

- Se me hace de lo más estúpido que haga eso pero bueno que puedes esperar de la mariquita de Jasper

- Con el tiempo doblara las manos –Edward siempre sonaba seguro –estoy casi seguro que está a punto de explotarle el tema –Tanya levanto una ceja –porque mira, si no quieres estar con una te buscas otra, y él no se ha buscado a ninguna otra –sonrió de lado y Tanya entendió el punto –

- Es un idiota, yo que Alice lo mandaba por un tubo por pendejo

- Tubo el que se terminara metiendo en el ano sino la busca rápido –ambos rieron fuerte-

- Victoria me dijo que hoy pasaría por casa de la princesa para preparar una cena, ¿Estarás? – Edward negó con la cabeza –

- Iré a casa de Alice con Bella, Rose preparará Fettuccini

- Ay no, por favor llévame –suplico Tanya –

- Y hacer que aparte de Jasper, Victoria me odie, estas mal de la cabeza –rió, Tanya hizo puchero –

Por la tarde, Edward, Bella y Rose llegaron a casa de Alice, quien ya tenía todo listo para empezar a cocinar. Leah avisó que llegaría en cuanto pudiera salir del hospital. Así que entre todos se dieron manos a la obra. Risas y bromas fue el ingrediente secreto. La cena quedo exquisita, todos más que satisfechos sólo pudieron pedir doble plato. Cuando estaban en la plática después de cenar, el tema del nuevo amigo de Rosalie salió a la luz.

Rose no sabía qué hacer, era más que obvio que le gustaba Riley, pero tampoco podía negar que a quien quería era a Emmett, pero la relación con él se veía cada vez más lejana, sabía que lo mejor era olvidarse definitivamente de él. Por otro lado tenía miedo de involucrarse de nuevo con alguien, siempre sucedía lo mismo, parecía que el guion de su película romántica era siempre el mismo, conocía al chico, saltaban chispas, y cuando parecía que las cosas se iban a asentar, puf el chico se alejaba. Estaba harta de esa situación, cansada de lanzarse al ruedo para solo salir decepcionada, y no quería que Riley fuera una decepción más.

Bella estaba terminando de lavar los platos de la cena, mientras Alice y Rose charlaban con Edward, éste último había notado a Rose distraída, y sabía que ella no era así, no era bueno ver a una chica que es enérgica y cariñosa, empañada por la confusión y la tristeza.

- ¿Y entonces qué Rose? –hablo Edward con tono relajado – ¿Cómo van las cosas con el señor Biers? –la chica dio media sonrisa –porque déjame decirte que por lo que cuentas, lo traes de nalgas – las demás rieron –

- Súper si Rose –dijo con entusiasmo Alice –lo traes loquito, ese chico besa el suelo que pisas

- Pues no lo sé, llevamos poco tiempo –dijo la chica con media sonrisa triste –él es muy lindo siempre, me siento bien cuando estoy con él –miraba sus manos con cierta tristeza –y claro que me gusta, me gusta mucho…es sólo que –no quería decirlo y todos sabían a lo que se refería–

- ¿Y con Emmett las cosas siguen igual? –preguntó Alice, antes de que pudiera contestar, Bella se adelantó y contesto por su amiga mientras se sentaba junto a Edward –

- Con Emmett las cosas están igual desde la secundaria –dijo rodando los ojos y con tono ácido –mira no tengo nada en contra de él, es mi amigo y lo quiero mucho en verdad, y sé que si no fuera un pendejo irremediable sería la persona correcta para ti –le dijo a su amiga mientras le tomaba la mano –pero si él no pone de su parte, será mejor que lo dejes ir y te concentres en alguien que si tiene las ganas de estar contigo –

- Si lo sé –dijo Rose aún en tono bajo –

- Cuando estaba en la Universidad –empezó a hablar Edward –conocí a una chica de intercambio, estudiaba letras, le gustaba el rock, hablaba de libros que en mi vida había escuchado, pero al hablar de ellos lo hacía de una forma tan peculiar que terminaba queriendo leerlo –las chicas lo escuchaban con toda la atención del mundo –y era hermosa, inteligente y tenía el sentido del humor más negro que te pudieras imaginar –sonrió el chico –y tan pronto nos enamoramos ella desapareció…y lo supe, ella me había estado usando –las chicas ni siquiera parpadeaban –…y claro ella era una intelectual y yo un cabron, pero lo que tuvimos me había atrapado –Edward dio una mirada melancólica –…después de eso me acostaba en mi cama mirando al techo todo el día, recordando la primera vez que cogimos en mi sofá un miércoles después de una tormenta una tarde de otoño.

- ¿Porque no me sorprende que recuerdes bien una cogida? –dijo Bella con tono celoso –

- Shhh Bella…está contando una historia romántica –Alice la hizo callar sin dejar de mirar a Edward, Bella rodo los ojos –

- Y un día, después de sentirme mierda por semanas me di cuenta de algo –levanto un dedo –yo no la conocía –movió el dedo hacia un lado como queriendo señalar a la chica de la historia –y ella no me conocía a mí –se puso la mano en el pecho –el hecho de que hayamos cogido hasta entumecer, que haya sabido su segundo nombre o que supiera cuál era su disco favorito, eso no significa nada, cualquier puede tener eso… y no significa que tengan conexión –hizo una pausa y miraba directo a Rosalie a los ojos –realmente conocer a alguien es algo más, es algo completamente diferente y cuando pasa, cuando tienes la oportunidad de conocer a alguien en verdad no puedes permitir perdértelo, tienes que estar abierta a eso –dijo con más intensidad en la voz y la mirada –pero sobre todo, no deberás tener miedo ok –Edward termino con un tono entre definitivo y divertido, como queriendo que Rosalie respondiera a su discurso motivacional –

- Ok –dijo Rose con sonrisa pero en voz baja –

- Dije OK! –repitió más fuerte el chico –

- Ok! –dijo la rubia con más entusiasmo, Edward le sonrió, le tomo la cabeza y beso su sien –

Leah iba llegando a casa, se moría por probar la cena de Rose, antes de subir miro en el buzón que tenía un sobre dirigido a ella, eran los resultados de su examen, no pudo evitar sentir nervios por unos instantes, era normal, aunque siempre tengas la mayor certeza, siempre habrá un mínimo de miedo. Inhalo profundo y abrió el sobre.

Días después, Alice estaba en el supermercado, tenía el carrito de compras al tope, botana, vino, cerveza, vasos desechables; buscaba todavía cosas que le faltaban cuando recibió una llamada.

- Diga –hablo sin dejar de mirar los anaqueles –holiiii Edward ¿Cómo estás? ¿Ya listo para la fiesta?

- Hey primor –sonrió, Alice siempre era tan entusiasta –de hecho me han designado como el control de seguridad

- ¿Control de seguridad? –enarco una ceja –

- Bella no quiere que su casa corra peligro, porque te conoce y sabe que eres capaz de organizar un festival Lollapalooza en su departamento

- Dile a Bella que no exagere –hablo ofendida pero divertida –y en el caso de que fuera así, sería el mejor puto Lollapalooza de la historia –Edward rio –

- Sin duda, en cuanto salga de la oficina te veo allá para ayudarte de acuerdo, Bella me dijo que tiene mucho trabajo así que se retrasara un poco

- Esa workholic, ok, pero dile que se apresure, porque esta celebración no es solo por Leah, también es por su nombramiento

- Ok, yo le doy el mensaje –sonrió conteniendo la risa por lo mandona que se escuchaba su amiga –

- Oye y… ¿Le comentaste a tu roomie de la fiesta? –al escuchar que dijo roomie, Edward no pudo evitar sentirse un poco mal, eso quería decir que Jasper seguía distanciado de ella –digo no es porque me importe, pero pues queremos más gente que anime la fiesta

- Si le comente, pero no me confirmo nada –tenía que decirlo como era, Edward escucho un silencio –hey es una fiesta la pasaremos increíble, ya verás

- Si, súper si lo haremos –Alice puso un poco más de entusiasmo –

Después de una junta maratónica, Bella salía con la típica "Poker Face" para poder disimular el horror que sentía por todas las actividades que tenía que hacer en tan corto tiempo. Cuando iba caminando por el pasillo la voz de Jane la detuvo.

- Ojala y te haya quedado claro que no a todas les ajusta subir en la jerarquía –sonrió de medio lado, sabiendo cómo estaba provocando a Bella quien la miró con enojo –

- Si lo entiendo, es como saber que de donde tu estas ya no vas a escalar más –Jane borró su sonrisa y se acercó –eso ha de calar

- No te quieras pasar de lista, que no se te olvide que sigo siendo tu jefa directa y que si me lo propongo hago de tu vida aquí un infierno –sonrió, Bella solo le sostuvo la mirada –así que deja de perder el tiempo aquí niñita y ve a terminar esa revisión de redacciones porque si mal no recuerdo tienes acumuladas más de treinta para el día de mañana –Bella se quedó en silencio mirándola, Jane simplemente se fue, y ella la miró alejarse –

- Maldita perra estúpida –dijo por lo bajo, camino hacia su escritorio, se dejó caer en su silla – maldita sea, ahora como voy a terminar todo esto para mañana –resoplo y saco su celular y marco un número –Hola Rose ¿Estas ocupada? –

- Hola, no realmente, estoy en mis cinco minutos de descanso –sonrió, estaba afuera de la salida de emergencia tomando un poco de jugo – ¿Cómo estas, ya lista para la fiesta? –

- Me temo que no voy a poder llegar –dijo con pesar –estoy hasta el culo de trabajo, creo que me tocará quedarme aquí toda la noche –

- No puedes faltar a tu propio festejo, anda será divertido, yo me estoy apurando para salir un poco antes e ir a ayudar a Alice –

- Te agradecería que lo hicieras, no quiero que incendie mi departamento –se tomó el puente de la nariz, estaba empezando a tener una jaqueca horrible –en verdad no creo poder llegar

- Ok, si está bien, cualquier cosa que necesites avísame de acuerdo

- Gracias Rose –sonrió un poco y colgó –

Garrett terminaba de dar indicaciones a un residente para una cirugía, caminaba por un pasillo, Emmett lo alcanzo.

- ¿Escuchaste sobre la fiesta de esta noche para celebrar lo de Leah?

- Si, Leah me comento, claro que Alice ya le había dicho a todo el Hospital –sonrió, y claro Emmett también lo hizo, Alice era una experta en comunicar sobre las fiestas –

- Entonces nos veremos allá supongo –

- No estoy seguro, Kate no se ha sentido bien estos días, sé que siempre es un poco más dramática de lo normal pero no me gustaría que pasara algo desagradable durante la velada, aun así le preguntaré, si se siente bien seguro ahí nos veremos –sonrió –

- Muy bien entonces, ojala y nos veamos más tarde idiot –le dio un golpe en el costado y se alejó mientras Garrett sonreía con dolor en su costado –

Alice iba subiendo las escaleras del edificio de su departamento, venía con mucha carga pero había olvidado las llaves del departamento de Bella así que necesitaba venir por ellas para poder preparar todo allá, cuando llego a su puerta, miró a Sam en el piso sentado, en cuanto la miró le hablo.

- Hola Alice ¿Necesitas ayuda? –se levantó, se dirigió hacia ella, antes de dejarla contestar ya le estaba ayudando con las bolsas –

- Sam, que sorpresa, gracias –lo dejo ayudarla y se apresuró a abrir la puerta, ambos entraron –

- ¿Te pongo aquí las bolsas? –dijo señalando la encimera de la cocina –

- Si ahí están bien gracias

- Parece que tendrán una fiesta –miró de reojo el contenido –

- Si, vamos a celebrar que Leah paso su examen –sonrió no muy segura, él sonrió con un poco de tristeza –

- Por supuesto que lo paso, ¿Ella está trabajando verdad? –Alice asintió en silencio –mira Alice no vengo a causar problemas, sólo vine a recoger algunas cosas que olvide aquí la otra vez y a hablar con Leah, no quisiera incomodarla

- Si adelante, oye Sam ¿Entonces si terminaron definitivo? –dijo con un poco de tristeza –

- No lo sé, no creo que sea el momento para hablar de eso con ella, es su festejo, además me parece más adecuado esperar un poco, darnos un espacio –dijo muy sereno, Alice sonrió un poco, sintió lástima por él –

- Deberías pasarte por la fiesta al rato, será algo pequeño con los amigos cercanos –Alice sonrió un poco –a Leah seguramente le gustaría mucho verte ahí –Sam sonrió un poco y se dirigió a la habitación de Leah –

Leah terminaba de hacer una punción lumbar en un paciente cuando Jacob entró, le dio una media sonrisa.

- Supe que tendrás tu celebración esta noche

- Algo así, es para Bella y para mí, pero al final la fiesta será de Alice –sonrió– ¿Te veré allá?

- Me encantaría pero tengo guardia – Leah no pudo evitar mostrar decepción, pero sabía que era por algo bueno –ve y pásala bien, ya me contarás luego quien termino más ebria –sonrió y dio la vuelta, ella lo siguió con la mirada, escucho su teléfono, era Alice –Hey, ya casi salgo del Hospital –

- Que bien –dijo Alice, acababa de llegar a casa de Bella –

- Pasaré rápido a cambiarme al departamento y te alcanzaré allá de acuerdo

- No sé si sea buena idea que vayas al departamento

- ¿Por qué? ¿Qué pasa?

- Sam está ahí –Leah sintió frio, no es esperaba aquello, como Alice no escucho respuesta continuo –dijo que venía por las cosas que había olvidado la última vez y a hablar contigo –

- Ok, está bien Alice –tomó aire e intento calmarse –gracias por avisar, nos vemos al rato –Leah colgó-

Se quedó un momento pensando en Sam, en que seguramente estaba ahí para hablar con ella sobre su relación, habían pasado semanas desde el incidente y realmente no habían hablado para decir adiós o pensar en dejar todo atrás y continuar, no sabía si él quería arreglar las cosas, pero sobre todo ella no estaba segura de querer arreglar las cosas.

Tanya iba llegando a casa, parecía vacía, estaba silenciosa, sabía que Victoria salía por las tardes a hacer cualquier cosa, pero ahora parecía que se había dilatado, sacó su celular y marco, escucho el sonido de un celular, caminó y miró que el celular de Victoria estaba en el buro de su cama, era extraño, ella nunca lo dejaba.

Edward llegó al departamento de Bella, había unas cuantas personas, saludo de lejos y caminó buscando a Alice, quien estaba en una de las mesas.

- Hey –saludo, Alice le sonrió –Bella me acaba de llamar, parece que dilatará un poco, le dije que me llamara por cualquier cosa –

- Muy bien, seguramente llegará más al rato –Alice parecía concentrada –

- ¿Falta algo? –preguntó –

- Es correcto –tomo un vaso y se lo paso y ella tomó otro –empezar a beber –sonrieron y chocaron sus vasos –

Jasper y su hermana caminaban por el parque, eran tan unidos que el mismo silencio entre ellos era lo más cómodo del mundo.

- Sé que no me has dicho nada porque no quieres que me entrometa, pero sé que quieres tener un bebe y que eso está siendo un problema con Tanya –ella lo miró un poco seria –

- ¿Te dijo algo? –él negó con la cabeza –

- Escuche algo que le menciono a Edward, me da la impresión de que está molesta –Victoria puso rostro un poco triste – ¿Tienen problemas?

- Nada que no se pueda resolver, espero –intento sonreír –

- Tu siempre me has dicho que las cosas se resuelven conversando ¿Lo han hecho? –ella negó con la cabeza –

- Creo que sentimos que no hablar es más cómodo por ahora

- Pero tendrán que hacerlo ¿No? –ella asintió y enredo su brazo al de él –

- Hay cosas que no necesitan ser dichas, porque haciéndolas hablan por sí mismas –Victoria lo miró y el sintió que no solo se refería a ella –pero también si uno no está dispuesto a decir lo que siente o quiere no habrá manera de saber

- No necesito decir nada –Jasper frunció un poco el ceño –porque no siento nada, es solo deseo carnal, pasará como siempre lo hace –su tono fue tenso, Victoria sonrió suavemente –

- Tal vez no lo necesitas, pero lo quieres –le acaricio la cara y beso su mejilla, Jasper como siempre sentía un bálsamo al estar con su hermana –no es bueno disfrazar las cosas por temor a que sean lo que uno quiere, permítete descubrir lo que sientes –ahora fue él quien beso la mejilla de ella, ambos continuaron caminando –

Leah caminaba hacia los vestidores, su día había terminado, ahora lo único que quería era ir a su fiesta y ponerse lo más ebria posible para no tener que ir a su departamento en toda la noche. Miro a Jacob parecía tan seguro y relajado como siempre, se detuvo a escribir algo en la pizarra de cirugías, ella sin pensarlo dos veces se acercó.

- Pensé que ya estarías en tu fiesta –comentó él sin dejar de mirar la pizarra al escribir –

- Esperaré un poco más, así podrán ensayar más el factor sorpresa –intento sonreír –

- Nunca te felicite adecuadamente por tu éxito –la miró ella sonrió más –Felicidades

- Gracias –miró la pizarra –Perforación gástrica, interesante para una noche de viernes

- Tendremos una gran fiesta en el quirófano tres –a Leah le tomó dos segundos saber a qué fiesta quería ir, y parecía que Jacob lo sabía – sé que tienes tú propia fiesta, pero ¿Te gustaría unirte a la nuestra? –ella sonrió como hacía mucho no lo hacía –

- Me encantaría –él sonrió, tomó el plumón y escribió Dr. Clearwater en la columna de "Asistido" para indicar que ella lo asistiría en la cirugía –anda vamos a lavarnos –los dos caminaron, y Leah podía sentir como el peso que sentía sobre sus hombros se desvanecía lentamente –

La hamburguesa que había pedido para comer mientras trabajaba aún tenía un pedazo de sobra, las papas a la francesa casi estaban completas, bebía de su soda desde un popote, sabía que no debía usarlo, pero ahorita tenía más cosas de las cuales preocuparse, como de todo aquello que tenía que revisar, de treinta textos sólo había podido concluir cuatro, podría preocuparse por las tortugas más tarde. Miró como Jane salía de su oficina, la miró y vio que le daba una sonrisa de satisfacción.

- Pendeja –murmuro, miró a su alrededor, ya no quedaba nadie en la oficina, miraba a lo lejos una que otra luz, pero nadie más, escucho los pasos de alguien era Angela, su amiga de la oficina –

- Estamos de acuerdo que para las siete de la mañana aun te quedaran más de quince por terminar –sonrió como siempre lo hacía, con sarcasmo y apoyo, Bella le sonrió pero ella lo hacía como una forma de darse ánimos –

- Aun así tengo que hacerlo, no puedo dejar que esta perra me deje mal ante los jefes –

- Creo que hay algo que estas olvidando mi querida amiga –Bella la miro con un poco de duda –puede que ella sea "la jefa" pero si no me falla, tu ascenso te dejo a su nivel –Bella capto, era cierto –puede que ella siga coordinando a los editores, pero tú no solo eres editora ahora cariño –ahora si las dos se sonrieron de la misma forma –disfruta tu noche –se dio la vuelta y se fue –

Pasaron menos de treinta segundos para que Bella apagara todo, tomara sus cosas y saliera del edificio, iría a disfrutar su fiesta, ya mañana se preocuparía por lo demás.

(Into the Fire – Erin McCarley)

Rosalie tomó sus cosas, llevaría unos bocadillos, se despidió y salió por la puerta de atrás como siempre, cuando caminaba fuera del callejón miró que Emmett estaba ahí, él le sonrió.

- Hola ¿Lista para la fiesta? –ella no pudo evitar mirarlo de forma extrañada, pero sobre todo no supo porque pero sintió enojo –

- ¿Qué haces aquí?

- Pensé en pasar por ti para irnos juntos a la fiesta de Bella y Leah –dijo él como si fuera lo más normal del mundo –

- ¿Hoy si tienes ganas de pasar tiempo conmigo? –ella camino pasando a un lado de él, Emmett entendió, ella seguía molesta –

- Rose por favor perdóname, pero necesitaba ser honesto –camino para alcanzarla, ella se detuvo y volteo –

- Gracias por la honestidad que no pedí, sabes que también no pedí –su voz era alta –sentirme el día de hoy como una opción

- Rose no estoy aquí porque seas una opción, estoy aquí porque somos amigos, porque extraño pasar un rato con mi amiga –cada que él decía la palabra amiga hacia que su enojo creciera –

- Pues esta noche no tengo ganas de ser tu amiga –se había volteado para caminar pero él la detuvo del brazo –

- ¿Es por tu nuevo novio? –notó que su mirada se oscurecía – ¿Ahora él no te deja tener amigos?

- No digas tonterías, Riley jamás me pediría algo así –se soltó –

- Riley, nombre de niño rico, veo que estas evolucionando en tus gustos

- No te atrevas a juzgarme, yo no soy quien espero más de diez años por una mujer que se casó con otro –Emmett abrió más los ojos, ambos sabían que estaban lastimándose, pero no podían parar –

- Al menos yo se identificar cuando alguien ya no quiere nada conmigo en lugar de aferrarme –Rosalie no pudo más y lo abofeteo, él la miró, sabía que le había dado donde más le dolía –

Emmett estaba avergonzado, pero también se sentía dolido, así que lo único que pudo hacer fue darse la vuelta y caminar lejos de ahí, lejos de Rose, de su mejor amiga. Ella sentía sus lágrimas caer, pero no se movió, se quedó callada y lo miró irse, sabía que ambos habían cometido un error, pero ya estaba hecho, miró los bocadillos en su mano, y los dejo caer al suelo. La noche había terminado para ellos.

Así mismo, la noche para otros apenas comenzaban, Alice ponía música mientras seguía bebiendo con Edward, los dos reían.

Jacob y Leah estaban en cirugía, él la guiaba y la dejaba hacer ciertas cosas, él la miraba trabajar con detenimiento, parecía que tenía mucho tiempo haciendo aquello, sus movimientos eran perfectos, no había duda de que había nacido para hacer eso, supo entonces que la admiraba y aunque el cubre bocas no dejaba verlo, sonreía. Cuando Leah miro hacia él, también sonrió.

Victoria entró a casa y antes de que Tanya pudiera preguntarle nada, la beso, de forma profunda y con pasión, la desnudo rápidamente, besó sus senos y la tocó de la forma en que sabía ella se olvidaría de todo. Sabía que quería hacerle el amor como cada noche, pero también sabía que aquello era el modo más fácil de evitar preguntas, de evitar tener comunicación. Cuando escucho el orgasmo salir de su boca supo que eso era lo único que quería escuchar esa noche.

Jasper estaba acostado boca arriba, miraba el techo de su habitación, pensando, intentando deliberar que hacer. Recibió un mensaje de Edward, decía "Mira quien te está esperando", lo abrió, era una fotografía de Alice bailando sola, sin poder evitarlo sonrió.

Bella venia llegando a su departamento, desde que había entrado al edificio escuchaba ruidos de música, pensó que como siempre Alice no podía tener una fiesta tranquila y normal con música a nivel normal, claramente no esperaba lo que miró en cuanto empezó a subir las escaleras, había mucha gente que subía y bajaba y aunque no identificara a ninguna sabía que estaban en la fiesta que estaba en su casa, su enojo creció.

- Alice estas muerta –dijo en tono amenazante apretando la botella de vino que traía en la mano – (Evil - Interpol)

Cuando abrió la puerta de su casa su semblante de enojo paso a uno de sorpresa, y luego a uno de terror, había seguramente más de cincuenta personas ahí, eso es seguro, no quería empezar a contarlas porque eso haría que colapsara, toda la gente bebía, reía y bailaba, Bella aun con la boca abierta intento abrirse paso entre la gente para buscar a la mujer que moriría a manos de ella esa noche. La encontró caminando hacia la cocina, mientras se abría paso salvo un jarrón herencia de su abuela de manos de unos chicos que parecía lo utilizarían para vomitar, lo llevo consigo hasta la cocina, era mejor que se lo reventara a Alice en la cabeza, seguro su abuela estaría contenta.

Bella alcanzó a Alice en la cocina, estaba sirviendo ponche a unas personas con sonrisa, la morena quería golpearla con un sartén hasta la mañana siguiente, camino con paso firme hasta su lado.

- ¡Alice que Demonios! –le grito mientras la chica ponía cara susto –

- Ah…hola Bella –dijo con sonrisa de disculpa -¿Te sirvo ponche? –le ofreció un vaso, la chica le arrebato el vaso y lo puso sobre la encimera de la cocina –

- ¡¿Dónde está Leah?! –le grito, la pequeña se volvió a asustar –

- Supongo aun en el hospital –Bella estaba que reventaba –pero los invitados ya están aquí así que había que atenderlos –dijo mientras tomaba una botella de la mesa y salía de la cocina, Bella la siguió –

- Se supone que esto iba a ser la pequeña reunión para festejar el logro de Leah y el mío –Bella iba tras ella gritando –

- Y mucha gente quería festejar sus logros con ustedes –dijo Alice con sonrisa –

- Ni Leah y menos yo conocemos a todas estas personas por Dios –le volvió a decir Bella mientras intentaba esquivar a gente en los pasillos –

- Bella te dije que organizaría la fiesta lo más adecuado posible para que Leah y tú se sintieran contentas por su logro –la miro cuando llegaron a la sala –y esto es lo que ustedes necesitan ahora

- No mames Alice esto es demasiado –le dijo en reclamo –

- Ok…si tú quieres que saque a toda la gente a la calle, en este mismo momento saco a toda la gente a la calle –dijo con tono firme poniendo una mano en su cadera y sosteniendo la botella de tequila con su otra mano, se notaba ya un poco ebria así que Bella sabía que lo que le decía no era una posibilidad –

De repente en el centro de la sala Bella miró a otro que también parecía ya algo ebrio, era Edward quien estaba haciendo fondo con su vaso junto con otras personas desconocidas, en cuanto la vio sonrió y grito.

- ¡Baby llegaste! –dijo mientras levantaba las manos y gritaba - ¡Woooooo! –Bella lo miró con la boca abierta, en ese momento podría haber colapsado y sacar a todos de su casa, había tantas cosas que tenía encima, su trabajo, las noticias de su mamá, y en ese momento lo único que le vino a la mente fue "Necesito un respiro" –

- A la mierda –dijo Bella mientras seguía viendo a Edward –sostén esto –le dio a Alice el jarrón –y dame esto –le arrebato la botella de tequila, Alice la siguió con la mirada como llego a un lado de Edward –

- ¡Llegueeeeeeeeee! –le grito mientras Edward la abrazaba y la cargaba, la chica le dio un trago a la botella y lo beso, Alice solo veía aquello con sorpresa, cuando la dejo en el suelo, ambos se subieron a la mesa de madera de centro y empezaron a bailar, en eso Edward miro a Alice –

- ¡Hey Alice, ven acá! –le dijo con la mano y la chica se señaló como si se quisiera cerciorar de si era a ella quien se dirigían –

- ¡Anda Alice ven vamos! –le grito Bella también, en eso Alice sonrió, dejo el jarrón en el piso y fue corriendo con ellos, se subió a la tarima y los tres empezaron a bailar –

Bella le paso la botella a Alice quien bebió del envase como lo había hecho ella mientras Edward hacia un fondo con su propia botella de cerveza, los tres bailaron sin control arriba de aquello mientras a su alrededor la gente se divertía y disfrutaba de la fiesta.

Jacob y Leah estaban sentados en una camilla vacía en un pasillo, todo estaba solitario y en silencio, a esas horas de la madrugada no había tanto movimiento, estaban exhaustos por la cirugía que habían realizado, pero la sonrisa en sus caras proyectaba la satisfacción del éxito.

- En verdad pensé que no lo lograríamos –dijo Leah recargada en la pared con las manos dejadas caer entre sus piernas –esa maniobra la tengo que guardar para futuras cirugías –dijo con sonrisa mirando a Jacob, éste sonrió –

- Con el tiempo y la práctica aprendes ciertos trucos –dijo mirando hacia adelante mientras jugaba con su gorra de cirugía con las manos, Leah no le quitaba la mirada, realmente lo admiraba –

- Gracias –dijo con voz suave, Jake la volteo a ver –por permitirme entrar a la cirugía contigo –

- Es parte de tu aprendizaje y tu formación, es mi responsabilidad prepararte para ser una excelente cirujana –le dijo intentando no tener una expresión definida en el rostro – y para eso necesitas tener retos como el de hoy, y lo hiciste muy bien –Leah dio una media sonrisa –

- Gracias… pero no lo hubiera logrado sin ti…sin tu ayuda –Leah lo dijo con toda la gratitud que podía expresar –eres un excelente maestro, tu determinación y tú pasión por esto hace que te conviertas en el guía perfecto

- Tu guía espiritual del crack –sonrió y ambos rieron por el recuerdo de aquella fiesta, Leah no sabía exactamente si sentía solo gratitud o algo más pero no podía dejar de mirarlo –

- Has sido el mejor de los guías…no te puedo refutar eso, la forma en que diriges y llevas a los demás hacia el punto correcto, al movimiento adecuado cuando estás ahí adentro bajo la presión de saber que tienes una vida en tus manos –él la miraba a los ojos pero parecía que su pensamiento estaba lejos –y lo haces con determinación…es increíble, estoy maravillada por cómo te apasiona tu trabajo, seguramente desde el momento en que elegiste que querías dedicarte a esto los motivos fueron algo más allá que solo decidir hacer algo el resto de tu vida –Jacob dio una media sonrisa, miro hacia adelante, se dio una pausa y respiro profundo –

- Todo el mundo piensa que elegí ser médico por lo que paso con mis padres, y después con mis tíos, el accidente donde murieron –Leah lo escuchaba con atención –recuerdo que esa noche cuando volvíamos en el auto, mi tía estaba preocupada porque Rose se había sentido mal del estómago, me había pedido que la vigilara todo el camino, así que durante todo el trayecto del viaje estuve mirando a Rose dormir, vigilando que no tuviera molestias, recuerdo que mi tío me dijo "Sostenla si ves que hay algún problema" – dio una sonrisa nostálgica –le prometí que lo haría… -miro con determinación a Leah, hablar de Rosalie siempre lo ponía así –cuando todo ocurrió y salí prácticamente ileso del auto, no podía ver a mis tíos, pero si a Rose, me moví a ella y me di cuenta que casi no respiraba –había un tipo de terror en su mirada con el solo hecho de recordar ese momento –la sostuve y espere a que los médicos llegaran… mis tíos habían fallecido en el acto, y aunque estaba triste sabía que no podía caerme, no podía pensar que era un niño de nueve años –Leah sentía ganas de llorar pero sabía que no debía –cuando llegamos al hospital no tenía pulso, la reanimaron, estuvo delicada muchos días, pero nunca me fui de su lado, porque había prometido protegerla –suspiro –es por los médicos que salvaron a Rosalie que yo hago esto, me salvaron a mí también, porque yo no habría logrado seguir con vida sin ella –dijo con mucha emoción –es todo lo que tengo…por eso la protegeré siempre… –Leah lo tomo de la mano compartiendo la emoción del momento –

- Yo sé cuánto quieres a Rose, y sé también que eres un hombre que protege las cosas que ama –Jacob la miraba con suavidad y sentía un nudo en la garganta –pero ella no necesita que la protejas–dijo con pequeña sonrisa –porque ella es fuerte, inteligente, cariñosa y honorable… ella es exactamente todo lo que tu hiciste al criarla, es la persona maravillosa que es en gran parte gracias a ti.

Jacob se miró en los ojos de Leah, tan profundos que no pudo evitar sentir que el nudo que estaba en su garganta se estaba deshaciendo, su pecho estaba contraído y solo tenía ganas de abrazarla, escuchar las palabras de la chica lo habían hecho sentir mucho. Sabía que criar a su prima pequeña no había sido fácil, pero lo había hecho porque la amaba y la protegería hasta el final. Así que escuchar las palabras de Leah lo habían conmovido, sentir su mano sobre la suya lo hacía sentir ese calor le hacía querer abrirse más, aún se miraban a los ojos cuando sonó la alarma del médico. Ambos se soltaron de la mano y el checo la alerta.

- Es de un paciente –le comento mientras se ponía de pie –iré a checarlo –

- ¿Quieres que vaya contigo? –le dijo la chica poniéndose de pie –

- No, mejor vete a casa a descansar –Leah parecía decepcionada –trabajaste duro hoy, buen trabajo doctora Clearwater –le sonrió y se fue –

- Gracias –dijo con suavidad, no estaba segura si Jake había escuchado –

Leah lo miro irse con paso rápido, no quería pensar, pero después de lo que acababa de pasar era imposible negar, que no solo admiraba a Jacob Black como médico, también lo hacía como ser humano y eso hacía que fibras en su interior empezaran a moverse a muchos lados, sabía que era un error, pero no podía evitarlo, y no quería hacerlo en realidad.

Horas después, Alice, Bella y Edward se encontraban en el cuarto de Bella, la fiesta seguía afuera pero ellos estaban ahí adentro, ebrios, sentados en el piso bebiendo y jugando Uno.

- ¿Por qué demonios querríamos ser adultos? –dijo Alice mientras tomaba una carta –

- Porque la vida es cruel –dijo Bella con la mirada perdida – Uno… -dijo mientras sostenía una carta –

- Ser adulto está sobrevalorado –dijo Edward mientras bajaba una carta y Alice eructaba, tenía dos cartas pegadas a su cara y el rostro feliz –

- Gane…muestren sus cartas –dijo Bella con sonrisa ganadora–

- Tengo cuatro puntos –dijo Edward con alegría mostrando las cartas que le sobraban, pero Alice rio y se quitó sus cartas de la cara –

- Tengo dos –aventó sus cartas para que vieran lo que le sobraba, Edward hizo puchero –hora de desnudarse amiguito –El chico volteo y le dio un beso en los labios a Bella – You're sexy boy! –cantaba la chica –

- Eres un perdedor –le dijo Bella con sonrisa mientras el chico sonreía y se quitaba la camisa, haciendo notar más su desnudez porque después de perder tantas veces ya no traía pantalones –

- Ser adulto es estúpido –dijo Alice sosteniendo una de las botellas de tequila que aun tenia contenido, en el piso se notaban otras dos vacías –estúpido…estúpido –empezó a señalar a los muebles –estúpido

- Cállate, estas borracha –le dijo Bella y le arrebato la botella para tomar –

- Sólo recuerda no decirle estúpida a tu jefa la señora de los gatos –dijo Edward con sonrisa, en eso un chico llego al marco de la puerta, era Sam parecía algo perdido –

- ¿Leah está por aquí? –pregunto con cautela –

- Tú debes de ser Sam el novio de Leah –dijo Edward recargando su mano en una mesa para poder sostener su cara –

- ¿Eres tú Sam? –pregunto Bella entrecerrando los ojos, el tequila ya no le permitía ver bien –

- Claro que es él tontita – Alice se empezó a reír mientras se ponía de pie con cuidado y caminaba hacia donde estaba – míralo, alto, pulcro y con cara de nerd –sonrió –lo siento pero Leah no está por aquí ahora… ¿Pero quieres un trago? –el chico la vio un poco incómodo y sólo indico que no con la cabeza –ok porque yo si –dijo divertida y salió del cuarto –

- ¡Trae de comer! –le grito Bella –

- Tú y Leah tendrán bebes súper inteligentes –dijo Edward sin dejar de verlo en la misma posición –casi como robots súper inteligentes y que desarrollan inteligencias nuevas, como en las películas –Sam quería sonreír por educación pero parecía que se sentía bastante incomodo –

- Me dijeron que Leah estaría por aquí para celebrar lo de su examen con amigos, no que pareciera que era la fiesta de graduación con todo el cuerpo estudiantil –señalo con un poco de molestia –

- Algo que te aseguro nos tiene molestos a los dos –dijo Bella mirando y aventando las cartas que estaban en el suelo – ¿Estás seguro que no quieres un poco de Tequila? –le dijo levantando la botella –

- ¿Sabes a qué hora llegara Leah? –parecía que la paciencia del chico estaba a punto de terminar –

- No lo sé –dijo Bella –sólo sé que necesito comer…tengo hambre –Edward dijo que si con la cabeza, Sam sintió que no habían tomado su pregunta en serio –

- Estoy hablando en serio –dijo ya sin sonrisa –

- ¡Yo también! –contesto Bella –sino vas a traernos algo de comer, ve y diviértete en otro lado –el chico solo movió la cabeza en señal de fastidio y se dio la vuelta –

- ¡Bye! –grito Edward –un gusto conocerte –dijo mientras Bella volteaba a la puerta y lo veía irse –

- En verdad tengo hambre –dijo mirando a los lados como si en el piso de su cuarto fuera a encontrar algo que comer –

- Yo tengo algo para ti –y abrió los brazos –

- No seas tonto –y lo empujo, pero él se le abalanzo y la tiro al suelo y ambos rieron –

- Esperemos que Alice encuentre algo, pero por mientras puedo empezar por comerte los senos hermosa –y la beso, Bella entre risas le devolvió el beso –

Alice salió del edificio tambaleándose un poco, llevaba una de las botellas de tequila semivacía que había encontrado en la cocina, sonrió a unas personas que había empujado al salir y se disculpó. A unos pasos, recargado en un farol, Jasper la miraba divertido, tenía que admitir que la torpeza de Alice lo divertía, pero sobre todo le gustaba. Alice no se había dado cuenta que él la miraba, escucho desde el departamento de Bella que ponían una canción que le gustaba, así que se puso a bailar sola, en realidad solo movía su cuerpo de forma lenta, tenía los ojos cerrados. Jasper disfruto un poco más, quería deleitarse un poco más con ella. La chica dio otro trago, cuando abrió los ojos pudo notarlo, así que sonrió y camino hacia el con rostro seductor y divertido.

- Vaya parece ser que llego en el momento oportuno –la miro de arriba abajo y vio la botella casi vacía –o tal vez no –sonrió mientras Alice cortaba la distancia entre ellos –

- Cállate y bésame –le dijo con sonrisa y él le devolvió la sonrisa antes de besarla como ella se lo pidió –

A pesar de que hubiera podido ir a la fiesta y ver a Sam allá, algo le decía a Leah que él estaría en su departamento, sabía que no se podía prolongar más lo inevitable, Sam necesitaba saber que las cosas habían cambiado, de hecho sabía que él estaba consciente de eso, pero aunque así fuera, no es lo mismo, ese tipo de cosas se tiene que decir en voz alta. Cerró los ojos, tomó aire y entró, el departamento estaba casi a oscuras, alcanzó a divisar luz en el baño.

- ¿Sam, estas aquí? –camino hacia el baño que tenía la puerta entre abierta - ¿Puedo pasar? –el chico estaba sobre el lavabo dejando caer agua en su mano que estaba sangrando -¿Estas bien? –le dijo entrando –

- Eh sí, es solo que me lastime la mano cuando estaba guardando unas cosas –Leah en seguida se puso en su papel de doctora –

- Déjame ver –le tomo la mano y la examino –es una cortada grande pero no es profunda, no necesitaras puntos, termina de enjuagarte, sécate y ven hacia la encimera de la cocina, iré por lo necesario para curarte –Sam asintió y ella salió del baño, él la siguió con la mirada un momento para después hacer lo que le pidió –

La chica se había dado cuenta que la maleta de Sam estaba lista en medio del pasillo, seguramente ya había empacado lo que le faltaba, sabía que se iría para siempre, parecía que solo la esperaba, siguió a su habitación y saco el botiquín de emergencias que tenía, lo tomó y fue hacia donde le pidió que la esperara, cuando llegó él ya estaba ahí esperándola, ella trato de verlo como su paciente, se lavó las manos, las seco perfectamente y se sentó frente a él para comenzar a curarle la mano. Él la miraba en silencio, como si supiera que aquello era lo último.

- Leah yo… –titubeaba, parecía no saber por dónde empezar –

- No tienes que decir nada ahora ok –dijo ella concentrándose en su mano –

- Quiero que sepas que no estoy orgulloso de mi comportamiento –su voz sonaba sincera, ella en silencio solo asintió –podría decir que no fue mi mejor momento, sabes que no he estado bien últimamente por el trabajo –ella no lo miraba, y él se sentía muy avergonzado en realidad –tal vez he hecho a mi trabajo tan parte de mí que en ocasiones me domina –quería sonreír para apaciguar lo que sentía, pero Leah parecía no querer comprender eso –

- Todos la pasamos mal en el trabajo, no tienes por qué disculparte –le dijo poniendo antiséptico en la herida, el asintió –

- Es sólo que todo esto me ha tomado desprevenido en verdad…sé que la distancia empezó a ser un tema hace tiempo… tal vez una parte de mi pensaba que ibas a esperar por mi hasta que decidiera regresar o dijera basta con mi crecimiento profesional, nunca pensé que la relación llegara a este punto…dónde ambos nos fijáramos en otras personas –ahí Leah lo miraba con rostro triste, pero más que tristeza reflejaba entendimiento –porque yo comencé esto y ahora no me siento cómodo sabiendo que tú también lo hiciste, pensar que me puedes reemplazar, duele –Leah estaba terminando de poner una pequeña gasa –

- No muevas mucho la mano por favor –le dijo ella con voz tranquila, él la obedeció –

- Sé que la relación tomo un rumbo nuevo cuando decidí tomar este trabajo hace un año y medio, y sé que lo más inteligente que pudimos hacer fue no hacernos promesas, tal vez porque pensábamos que no eran necesarias, pero ahora creo que si debimos haberlo hecho –él ahora si se escuchaba triste, Leah miro en sus ojos mucho arrepentimiento –y en verdad creo que la última vez que fuiste a visitarme debí haber hecho las cosas distintas, debí haber procurado que la relación mejorara –ella estaba terminando de vendar su mano –debí haber elegido regresar aquí en lugar de aceptar el proyecto que me ofrecieron, donde conocí a Emily, sabía que cuando lo tomara iba a ser más complicado para ambos de lo que ya era – (Love Will Tear Us Apart - Susanna and the Magical Orchestra)

- Exacto ya lo era –dijo Leah con tranquilidad mientras terminaba y soltaba su mano con cuidado, Sam se quedó un poco desconcertado –por eso me fui, sabía que eso era importante.

- Me dije a mi mismo que vendría para recoger mis cosas, pero la verdad es que estoy aquí ahora, porque quiero estar contigo, quiero volver contigo –su voz no sonaba convencida –porque cuando te fuiste supe que quería seguir estando contigo, y lo reafirme cuando me fui de aquí hace unas semanas

- Y cuando yo me fui me sentí aliviada –lo interrumpió ella, y aunque su voz era tranquila había mucha honestidad y determinación, el rostro de Sam automáticamente empezó a descomponerse –y lo reafirme cuando te fuiste hace unas semanas

- ¿Qué? –dijo con voz apagada –

- Lo que quiero decir es que, no me di cuenta de lo bien que me sentía al saber que esta relación estaba a punto de terminar, hasta que me fui de tu casa –aunque estaba tranquila, al ver que los ojos de Sam se empezaban a cristalizar, los de ella también lo hicieron –para mí el día que regrese y no estabas, lo nuestro se había acabado

- ¿Y por qué te sentiste así? –su voz estaba ligeramente quebrada –

- Sam, ¿Tú en verdad piensas que estaba funcionando entre nosotros? –su voz y mirada apelaba a la honestidad –

- Bueno…no todo el tiempo, pero creo que siempre que había problemas o baches encontrábamos la forma de solucionarlos juntos , siempre fue así, desde que empezamos nuestro noviazgo –

- Lo sé –asintió ella –siempre buscábamos mil formas para solucionar los problemas, pero desde hace tiempo no hemos podido encontrar más formas de las que ya conocemos –le dijo con sinceridad –

- Pero si funciono por mucho tiempo –intento sonreír aunque sus lágrimas estaban a punto de caer, Leah sonrió un poco también –

- Si, si funcionó muy bien por un largo tiempo, fue perfecto en su momento –pensaba rápidamente en los años maravillosos a lado de ese chico que estaba frente a ella, pero la realidad es que esos años ya se habían ido –Sam, lo que nosotros tuvimos fue hermoso y real, jamás podré sentirme con nadie más de la forma en que me sentí contigo, fuiste mi primer amor en la secundaria, después fuiste mi amor durante la madurez –le tomó la otra mano que estaba en la encimera –y te juro que durante mucho tiempo sentí que no podía imaginarme con nadie más, nunca, sólo contigo –Sam asintió dejando caer las primeras lágrimas, las palabras de Leah estaban llenas de verdad pero sobre todo cargadas de todas las emociones que necesitaba soltar ahora –

- Pero ya no te sientes así –no era una pregunta, su voz quebrada por las lágrimas era la confirmación, hubo un pequeño silencio, Leah sabía que tenía que decirle la verdad aunque doliera –

- No –lo dijo lento pero sin titubear, ella también estaba por derramar lágrimas, Sam sorbía por la nariz y asentía sabiendo que era la verdad y que tenía que aceptarla –Lo lamento mucho, y sé que lo que viste aquí parece raro y que salió de la nada, pero así sucedió –Sam sabía que se refería a lo que percibió entre ella y Jacob, sabía que Leah no iba a esconder nada, ella no era una mentirosa –yo no planee que sucediera, pero sucedió y para ser honesta en verdad quiero saber hacia dónde se dirige esto –Sam se limpió un poco los ojos y guardo silencio un momento, la miró a los ojos, quería que no hubiera mentiras sobre lo que estaba sintiendo ella por el doctor –

- ¿Lo amas? –dijo con voz pausada, la chica sabía que esto sería demasiado doloroso para él, no quería ser deshonesta, pero realmente aún no sabía lo que sentía exactamente por Jacob –

- No lo sé todavía –bajo un momento la mirada para recomponerse, Sam la conocía demasiado bien, sabía que no le estaba mintiendo pero también sabía que era muy probable que ella ya estuviera enamorada del doctor sólo que todavía no lo descubría –

- Ok…pues creo que, eso es todo –dijo con la mayor dignidad que pudo, en ese momento Leah no sabía que decir, sabía que tenía que pasar pero ahora que estaba pasando en su mente no encontraba las palabras que se tienen que decir cuando te vas a despedir de alguien tan importante –

- Sí, creo que si –ahora si sus lágrimas empezaron a caer, a Sam le dolía aquello, verla llorar, así que se levantó rápido y tomó su maleta – ¿Quieres que te lleve a la estación?

- No, estoy bien –camino hacia la puerta, Leah al verlo tan decidido fue y le abrió la puerta, algo en su pecho se estaba acumulando, Sam estaba de pie frente a ella con la puerta abierta, no sabía que decir, no sabía cómo decirle adiós –

- En verdad desearía que las cosas hubieras sido diferentes –dijo con mucho sentimiento –

- No Leah, las cosas están pasando así, porque es lo que tenía que pasar –el chico miraba hacia afuera, quería correr y escapar pero no podía hacerlo, no podía irse de una etapa de su vida tan importante de esa manera –

- Sam…–la voz de Leah casi en un susurro lo hizo despertar, era esta su última oportunidad, así que aun entre lágrimas le sonrió, no quería que el último recuerdo de ambos fuera ese, Leah al ver su sonrisa lo abrazo, lo hizo tan fuerte que casi le dolían los brazos, él hizo lo mismo, ambos lloraron fuerte –

No supieron cuánto tiempo estuvieron así, lo único que ambos supieron es que mientras ambos se decían adiós con ese abrazo por la mente de ambos pasaron todos aquellos momentos felices desde el día uno, todas las alegrías, las tristezas, las despedidas, los reencuentros, los besos, las caricias, las palabras de amor y de aliento, y eso les dio calma, porque cuando el abrazo paso de ser tan fuerte a una caricia para ambos, supieron que ambos se dejaban ir en paz.

- Siempre serás alguien especial para mi Leah, jamás te voy a olvidar, eres única y mereces que te amen con todo su ser, prométeme que no te conformaras con menos, que buscaras siempre lo mejor para ti –la chica sorbía por la nariz y asentía con la cabeza –

- Te quiero Sam, lo que tuvimos será siempre algo especial que recordar –el chico beso la sien de Leah –

- Lo sé –contesto mientras se separaban –Te quiero Leah, buena suerte -le sonrió –

- Adiós Sam –correspondió a su sonrisa y miro como él tomaba su maleta y salía de su departamento –

Cuando cerró la puerta supo que había cerrado un capítulo de su vida, uno muy importante, pero que era importante hacerlo, porque había capítulos nuevos esperando por ella, aun con lágrimas en sus ojos, mirando aquella puerta, se sintió ligera, en paz. Había hecho lo correcto.

Notas de Autor:

Canlis: Es un restaunrante de Seattle muy elegante y de comida gourmet.

Lollapalooza: Es un festival de música que se realiza en la ciudad de Chicago, es de los más grandes y famosos.

Punción lumbar: Se realiza en la parte baja de la espalda, en la región lumbar. Durante una punción lumbar, se introduce una aguja entre dos huesos lumbares (vértebras) para extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo. Este es el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal para protegerlos de lesiones

Nos vemos la siguiente semana, gracias por el apoyo

Saludos.

Cass.