Sakura.

Los días pasaban rápido, hoy era el casamiento de mi madre con el loco de Hien que se podía hacer, mi apellido iba a cambiar por petición de ambos y claro, los ruegos de mi hermana.

Me había puesto un vestido palo de rosa muy claro escotado en mi pecho hasta más abajo de mi ombligo, bastante largo el vestido y mis tacones blancos; mi cabello suelto con una que otra trenza pequeña, un maquillaje ligero, la Boda era solo entre nosotros, y uno que otra invitado cercano a ellos, y por supuesto el Juez, me Imagino que harán después de que casen a estos dos. Me estiró un poco.

Voy bajando las escaleras cuando Me Tope con la arpía de Naoko; recién llegaba con su familia, la Miró De pies a cabeza, ella también hace lo mismo, ambas hacemos malacara.

-¡pero mira nada más a quien tenemos aquí!— que sarcasmo tan mal montado - la amante de Shaoran anda como si nada con mi futura familia... Que atrevida.. - pone sus manos en su cintura.

-callate, jamas seras aceptada.. Inmunda víbora. - sus padres se asombran, veo que se acerca a mi pero la detiene Hien.

- más respeto para la familia Naoko, Sakura es miembro de la familia, hija ve con Tu Madre. - la cara de asombro de esa zorra no se la quita es nadie, pero más fastidio me da las palabras de ese idiota.

-no Soy tu hija, viejo enfermo..

Les doy la espalda y me marcho de aquel lugar, esta gente está mal de la cabeza.

Me siento al lado de mi hermana, esperando el gran momento del casorio, mis amigas se sentaron al lado de nosotros. Estábamos Ubicadas en la fila derecha, en la Fila izquierda estaban Los hermanos Li y la mojigata de Naoko, sonriendo de lado a lado como si fuera su victoria. Pongo mis ojos en blanco.

Bueno, no estaba lejos de ello... Se le cumplió el cometido de que Shaoran y yo ya no estemos juntos.

En toda la Velada, espere a que mamá dijera "no" a ese viejo degenerado, pero no, se ve que lo Quiere, todavía no le Perdonó muchas cosas que me hizo en el pasado pero, es su felicidad, a pesar de que pasó por encima de mí, deseo verle feliz.

En fin, allá con su demonio...

Me cuesta creer esta nueva realidad que estoy viviendo, pensé que era una persona que trabajaba por la justicia ahora, ni se quien soy...

Estaba cruzada de piernas y miró de reojo, Shaoran estaba casi al lado mío mirando Mis pierdas.

Me preguntó ¿qué tanto Mirara?.

Me reviso y claro no me di cuenta de que se me levantó el vestido y no solo el miraba mis piernas, los viejos amigos del degenerado demonio también.. Por los dioses, corro a organizarme, apenas vi el beso me levante a darle un abrazo a mi madre le doy un beso en su frente en forma de apoyo y me retiro del lugar.

Siento que alguien toma de mi brazo - que se siente ser una Li..—se burla.. Lo que me faltaba - . Como es el mundo de pequeño - sonríe de medio lado - ¡y ahora tu eres el moco! - me suelto de su agarre de mala gana y me acerco muy de cerca a su cara.

-te lo advierto por última vez, no te metas conmigo porque no sabes de lo que soy capaz, y deseo desahogarme... - la tomó del cuello, todos se alarman, sonrió con malicia -¡quieres el puesto!.

La suelto con rabia y me retiro - ESTÚPIDA.. - grita.

volteo a verla y le lanzó un beso, que dijo pues, bienvenida a la familia quería cuñada, se equivocó la perra esta, primo me voy antes de ver a Shaoran con esa vieja...

Shaoran.

Que tensión se maneja en este lugar.

Estámos en la fiesta, la boda de mi padre y la madre de Sakura.

Sakura no volvió a salir en todo este tiempo, después del pequeña discusión que tuvo con Naoko, entendía su mal humor, pero ahora a quien le tocaba aguantar el mal humor de esta mujer, era a mi.

Pero a la que tenía ganas de abrazar y consolar era a Sakura pero, no podemos, ella ya no me lo permite y era lo mejor. Ya mi compromiso con Naoko estaba en pie y pronto me casaré con ella.

Habían cosas de las que no sabía y que se que me ocultan, hasta mi propia hermana pequeña. Pero tarde o temprano me doy cuenta de ello.

Veo que viene Sakura de la mano de Watanuki, cierro mis ojos con fuerza mi hermana se les une y toma del brazo a Sakura, ambas se sonríen, todo esto me Parece una mentira pero viéndolo de cerca, toda esta situación Sakura y Himawari se parecen mucho y cuando están de sarcástica peor…

O de mal humor!.. Pongo mis ojos en blanco.

-vamos Shao.. Bailemos.. - sigue insistiendo Naoko

Aaagghh... Me duele la cabeza.

-no Tenes a nadie mas a quien joder le la vida: ¡a tu padre, amante, serpientes venenosas..! - me suelto de su agarre y me marcho, pero otra vez me detiene - ¿ahora que quieres?. - frunzo mi ceño

- uiss que mal humor.. - se burla, le sonrió

-¿Cómo estás? - le pregunto.

-qué te puedo decir, amando mi nueva vida, disfrutando todo esto - señala el lugar, pongo mis ojos en blanco.

-¿bailamos?- le pido, ella asiente.

-por qué no, somos dos hermanos bailando ¡no!. — aprieto mis manos con fuerza, íbamos bien y le da por sacar eso ahora.

-¡es necesario que me lo recuerde! - ella toma de mi brazo y me sonríe.

-vamos señor gruñón, bailemos, enseñemos le de que estamos hechos los hermanos Li... - se vuelve a burlar.

Maldita desgraciada…¿como puede seguir jugando con eso? Pues decidí seguir su juego.

-ahora eres mi oni-chan.. Aush-me sobo la canilla, me había dado un puntapié - oyee!!.

— perdón, me equivoque al bailar.. - su risa malévola, típico de ella, sonrió de medio lado.

-mi querido cerezo, no pensé que fueras el mismo monstruo bulloso del kinder que conocí! - veo que se tensa y me Mira sería.

- y yo no pensé que fueras el mismo mocoso revoltoso... - la interrumpo poniendo mi cara muy cerca de la suya, ella se sonroja - ¿qué haces? Sabes que..

-callate, seguís siendo la misma bullosa, ya te dije, no voy aceptarte como hermana...

-no es cuestión de aceptar o no, ya no podemos, no se puede, porque no lo entiendes, seria menos doloroso no crees! - Sakura mira a nuestra hermana.

- la vida se empeña en separarnos otra vez, creo que es el castigo divino.. - le susurro en el Oído.

-lo sé... - se pega más a mi con un abrazo y bailamos suave. Se que varios nos miran, pero me daba igual, la tomó de su cintura y sigo la melodía.

-hueles bien, a cerezas, ¡como Siempre! - escondo mi cara en su cabello.

-no sigas...

-¿Por qué? - le sigo susurrando.

-por qué no sabré parar! - ahora nos miramos a la cara, su mirada verdosa brilla con la luz de la luna, cuanto quisiera besar esos hermosos labios rosados, esa noche Sakura esta muy exquisita.

-vamos a jugar un rato...un pecado más no nos hace más malos de lo que ya somos!. - ella me sonríe de medio lado y asiente, me acerco a su oído, le y explicó por dónde debe meterse y dónde vernos, esta noche la recordaré como Nunca...

Un recuerdo más con ella, que no deseo olvidar!.

Sakura.

Me hice la desentendida en la fiesta, para poder volarme por un rato, se que no debía de verme con él, pero deseaba hablar un rato más con Shaoran.

Me fui por los alrededores de la hacienda; lo bueno es que todo el mundo estaba ocupado en sus borrachera y en bailar.

Lo que más distrajo la facilidad de huir, fue el Shows que montaron mis amigas, que "extrañamente" estaban haciendo una orgia con Touya y Yuna.

me imagino lo bien despiertos que estuvieron.

Niego varias veces y sonrió, como nos cambió la vida, ahora somos parte de este mundo, aunque no quisiera estamos untadas hasta la Coronilla, ya no podíamos huir de ello.

Esa fue la elección... Y no me arrepiento en nada, ni de mis días con Shaoran...

Había llegado a las caballerizas, estas son mucho más grandes que de la anterior casa, solo que aquí solo hay una sola para todos, y por eso es así de gigante, los chicos mandaron a traer todos sus caballos de sangre pura para este lugar.

Alcanzó a ver los dos caballos favoritos de Shaoran, el suyo propio de color negro y el blanco, esa yegua que el dice que es mía... Debía bautizarla pero no sabia como ponerle.

Siento que me abrazan con fuerza, pego un pequeño grito.

-Shaoran!

-no me digas que estabas pensando en mi!. — sonríe de medio lado.

- Baja de esa nube, que iluso te vuelves Shaoran, el mundo no gira alrededor tuyo.. - pongo mis ojos en blanco. - deja de sonreír y me mira serio.

-Sakura y si nos escapamos, estoy dispuesto a huir contigo.. ¡Donde tú quieras! - le sonrió, acarició su mejilla y le doy un suave beso en sus labios, siento que se tensa.

-tu más que nadie sabe que es difícil esconderse en este mundo, recuerdo tus palabras, hasta debajo de las piedras me encontrarías... Así son todos ustedes.. Además tu padre.. - me calla.

-no hablemos de mi padre, la verdad me tiene harto con toda esta situación, dentro de un mes debo casar me con Naoko.

Frunzo mi ceño y retiro mi mirada de la suya - no eres el único que se casa dentro de un mes.. - susurro.

El me mira con asombro - ¡que estás tratando de decir…!

-nada... - tomó su cara con mis dos manos y lo beso, siento que se vuelve a tensar pero corresponde mi beso, profundizó más el beso, su manera de tocarme me tenía excitada... Lo extrañaba y mucho. - Shao.. Yo...

El me calla con sus besos, debía decirle algo urgente pero él no dejaba, él me sigue besando con desespero, el mismo que yo siento por él pero...

-no me dejes... - me susurra en mis labios.

-no quisiera... - volvemos a unir nuestros labios, Shaoran me ayuda a quitar el vestido solo era bajar el cierre de mi espalda y cae al piso.

No tenía brasier así que era todo más fácil, él me abraza con fuerza, creo que es la primera vez que cogemos sin rabia, ni peleas en medio, me carga y yo me enrollo en su cintura.

Le ayudo a quitar la ropa, nos metemos en una caseta de caballos el me baja, le señaló mi vestido, no quería ser interrumpida le sonrió de medio lado, el también me sonreía.

Mi corazón cada vez late más acelerado por el, es inevitable yo...

Se había quitado toda la ropa estaba de igual condiciones que yo, Shaoran se acerca a mi y señala un tatuaje suyo y lo que vi me dejó sin aliento, era algo que jamás noté en su cuerpo, en su cadera izquierda, es pequeño: había una ramita con algunos flores y hojitas cerezos rosados en su piel, es un tatuaje delicado pero lindo, con el nombre Sakura en el, toco el tatuaje suavemente.

Mis ojos se lagrimearon - ¡yo porque no te recordaba..!

-tal vez por que éramos muy pequeños Sakura, además hay recuerdos que la mente prefiere borrar y creo que fue mutuo..

Tomó su cara y lo beso, nuestros sexos rozan, jadeamos- ¡te amo Shaoran!

Él abre sus ojos con fuerza y me mira con asombro; yo ya lo amaba desde hace rato, él es un amor de esos difíciles y que no puedes aceptarlos de una ya que, tenía principios y lealtad a mi Trabajo pero ahora... Ahora...

-Sakura.. - susurra.

- se que esta mal por que tenemos a Himawari como Hermana es com...- me calla con un besos.

-¡Ya no Hablas más!.. — me carga y de una zancada se introduce en mi.

-aahhh!. — gimo..

-no...digas...más... Te... Amo.. Sakura! — entre jadeos me habla Shaoran.

Sonrió como tonta y me abrazo fuerte de su cuello mientras él aumentaba sus embestidas dentro de mi.

-Aaahh... Aahhh... Shao... Te.. Amo...

-ooh... Sii...¿Me deseas Sakura? - lo miro a los ojos y asiento.

- desde... Hace rato! - jadeo.. Estoy perdiendo toda cordura.

-Sakura, eres el amor de mi vida! - me. Vuelvo abrazar a su cuello y lloro, lloro como una niña pequeña, por que no me quería alejarme de él, yo también lo amo y me perdí en él, me enamoré como una completa estúpida.

Él también es, el amor de mi vida...

Shaoran siempre fue mi niño del kinder del que siempre espere...

Incrementa sus embestidas, hasta que los dos llegamos a nuestros clímax, shaoran y yo no nos dejamos de abrazar...

Pasado

Shaoran.

25 años atrás..

-Shaoran-kun.. - que niña tan molesta, pero Su sola sonría trae calma y paz a mi vida, ella es la única que se acercó a mí sin importar que le hablara feo.

-¿que deseas Kinomoto? - ella hace un mohín muy chistoso con sus cachetes, me rio a carcajadas

-oye.. Y me llamó Sakura, debes llamarme por Mi nombre, soy tu mejor amiga... - comienza a llorar, no me gusta verla llorar me acerco a ella y la abrazo, nunca había abrazado a nadie y le acarició la cabeza.

-ya, ya, cálmate Sakura-hime.- me sonrojo por lo que acabo de decir, pero era la Verdad, sus ojos verdes, su actitud, es de una princesa, ella es la princesa de los cerezos en mis cuentos..

-Shaoran-kun-y llora aún más, creo que le molestó que le pusiera ese mote, aprieto mis manos - ¡gracias!.

A veces me provoca ahorcar la, suelto un suspiro y le sonrió.

-baka-hime- me da suaves golpes nombrando mi nombre una y otra vez.

Jugamos por un buen rato con nuestros compañeros, y después nos sentamos en nuestros puestos, ella siempre ha estado al lado mío.

-Shaoran-kun .. - asiento - prometeme que nunca me olvidarás y que cuando estemos grande, te cáscaras conmigo, promete que no habrá otra chica en tu vida que no sea yo.- e infla sus mejillas, me asombran sus palabras.

Me atraganto con mi saliva ¿ como una niña de 5 años podía imaginar tales cosas? bueno aunque no creo que seamos niños normales, su carácter lo dice todo, le sonrió.

-te lo prometo, si tu lo prometes también Sakura-hime -ella asiente energéticamente...

Los días pasaron y no podía volver al kinder, mis padres debían irse y yo con ellos, mamá cada vez empeoraba más.

Pero nadie decía nada, aunque papá solo esperaba a que ella muriera mis hermanos todos estaban pequeños, Eriol tenía 4 años, Touya 3 y Yuna 2, ahora que sería de nosotros.

Pasaron 6 meses y mi madre falleció, mi padre nunca apareció, y yo jamás lloré por darle esa fuerza a mis hermanos pequeños.

Seguía pensando en Sakura y su linda sonrisa angelical, hoy más que nunca quería un abrazo sincero de ella, porque ella es lo único sincero que podría tener en mi vida.

Un año después, la señorita Eiran se vino a vivir con nosotros, ella hacía feliz a mi padre, y pues nos cuidaba muy bien a nosotros, no trataba con ella mucho, pero se comportaba como una buena madre, Touya y Yuna le decían mamá, por ser más pequeños, pero Eriol y yo, la llamábamos señora o Eiran, jamás olvidaremos a nuestra madre. Durante ese año, nuestro abuelo muere, había sido asesinado, esas fueron las palabras de mi padre.

13 de julio Hoy cumplo años, numero 12, recibo la noticia que seré hermano otra vez, en la casa todos estábamos felices. Una nueva vida, la familia Li otra vez vuelve a ser feliz.

A mis 18 años me volví el jefe de la Mafia, comenzábamos a organizar nuestra nueva entrada, mandamos a construir una mansión dentro del mismo terreno para mi padre y su esposa para que refugiaran con nuestra hermana, compramos varias hectáreas, habían dos mansiones en una sola, era el menor proyecto de la familia.

A mis 28 años, comenzamos a hacernos notar, mandando asesinar a cuanta gente inocente, nuestros corazones habían cambiando, nuestro padre así lo hizo, mis hermanos había Cambiando.

Himawari a los 10 años fue enviada a un internado lejos de China, nuestro padre jamás nos contó, hasta que una vez ella se comunicó con nosotros y estaba en Estados unidos, todos los días hablábamos,; a sus 15 años vino a casa para celebrarlos en grande pero terminó lleno de borrachos, incluyéndome.

-hermano te amo... Deseo que algún día seas feliz y dejes de utilizar a todas estas mujeres.. - fueron sus palabras de despedida, volvía al reformatorio de mujeres.

Al cumplir sus 18 volvió a nosotros y fue el caos más grande vivido.

Hikari no era Hikari, ella es Sakura, ella es mi Sakura-hime...

Actualidad.

Seguíamos abrazados, le doy varios besos en su cabeza, ella me abraza aun más fuerte.

Nuestra vidas habían cambiado, yo me volví un maleante mafioso.. una porquería y ella era lo contrario, también mataba pero, para hacer justicia, ella era la comandante de la Interpol, un cargo bastante pesado para una mujer joven y su abuelo la impulsó, sabiendo que, Nadeshiko no lo quería, pero al final, el destino nos volvió a unir... Ahora solo falta enfrentar la realidad.

-Estoy enamorada de ti, Shaoran...

Ooohhh!! Por los dioses... Que tal cerezos como están!! Espero que muy bien... Por aquí les dejo el siguiente capítulo, me emocione jajajaja... El siguiente capítulo es la infancia de Sakura, espero que me sigan acompañado con la histora, los quiero muchos abrazos y besos con amor.

Yingfa.