Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP, pero la historia es de mi autoría.

"Pensamientos de Sakura"

"Pensamientos de Shaoran"

Capítulo 10. El secreto de Shaoran

Ya habían pasado dos meses desde que se había iniciado una nueva búsqueda de su hermana menor, pero todavía no la encontraban los detectives Tsukishiro. Por supuesto que Touya también seguía buscando sin tener resultados favorables, solo que no se iba a rendir, porque no quería hacerlo. Sin embargo, no podía evitar recordar cómo es que empezó esta búsqueda, iniciando con su llegada a la mansión Daidouji.

FLASH BACK

El niño Kinomoto había llegado exitosamente a Tomoeda en el automóvil de la pareja de jóvenes que lo habían salvado, siendo el muchacho quien estaba conduciendo. Por fortuna para los tres, Touya ya conocía la dirección de su tía, por lo que no tuvieron la necesidad de detenerse a preguntar.

No fue hasta que llegaron con el guardia de la entrada, que el niño tuvo que hablar con él.

-¿Se encuentra la señora Sonomi Daidouji?

-¿Quién la busca? – el niño rodó los ojos con fastidio, antes de contestarle

-¿Acaso no me reconoces? Si llevas años trabajando para su familia. Te recuerdo que yo mismo te he visto durmiendo en lugar de cumplir con tu deber y que no te he delatado – los dos acompañantes del niño se ríen al escucharlo, mientras que el guardia le mira con estupefacción, antes de hacer una inclinación de cabeza en modo de disculpa

-Joven Touya, perdóneme por favor. Se supone que usted ya nunca volvería – las risas de los jóvenes se detuvieron, mientras que el mencionado cerró los ojos por unos segundos, tratando de conservar la calma

-Creo entender a lo que te refieres – menciona con la mayor paciencia posible, abriendo los ojos apenas dijo eso – Con mayor razón quiero que me dejes entrar para ver a mi tía. Los que vienen conmigo son de total confianza – lo dijo a pesar de los antecedentes del muchacho, ya que no se trata de lo que hizo en el pasado, si no de lo que está haciendo ahora por él

-Entendido

La enorme reja de la propiedad se abre, dejando pasar al automóvil, así que el joven se estaciona cerca de la entrada de la mansión, silbando de impresión por lo que ven sus ojos.

-Se nota que tú si comes caviar, niño

-Ese estereotipo no es del todo correcto; hay pescadores y personas de clase media y baja que consiguen comerlo de vez en cuando. Si bien no es muy común, tampoco es exclusivo que las personas ricas sean los únicos en probar el caviar – decía Touya su argumento mientras se baja del coche, viendo después que el muchacho suspira resignado

-Uno no te puede decir nada porque en seguida te pones a la defensiva. ¿Eras así antes de conocernos? – le pregunta a la vez que se baja con su novia del auto, siguiendo al niño que se dirigía a la puerta

-En primera; no me puse a la defensiva, solo te dije lo que sé. El hecho de que tú no supieras eso, no tiene nada que ver – la chica se aguanta la risa al ver el fastidio en su novio, sin dejar de escuchar al niño Kinomoto – En segunda; una cosa es mi situación actual y otra muy diferente mi personalidad, así que yo soy así desde mucho antes de este suceso. Me ha afectado lo que pasó, pero no estoy traumado como tal. Y en tercera; tú eres el que se está enojando por una tontería solo porque un niño te corrigió – la joven ya no evita reírse sin pena alguna, ante la mirada molesta del chico

-Jajaja, me cae bien este niño. Es una lástima que debamos devolverlo tan pronto

-¿Qué querías? Si él tiene familia, y por lo que dijo ese guardia, lo que menos deberías pensar es en que debíamos tardar más

-Bueno, es verdad – comenta ella después de pensarlo bien

Touya toca el timbre de la entrada, esperando a que le abrieran, siendo una de las guardaespaldas de su prima quien le abre. El problema es que ella apenas había sido contratada, y que no había visto antes a ese niño.

-¿Qué se les ofrece?

-Soy Touya Kinomoto, familiar de la señora Daidouji – se apresura a hablar el niño, con prisa de hablar con su tía, solo que al ver la expresión severa de esa mujer, supo que no le estaba creyendo

-Eso es imposible: Toda la familia Kinomoto murió en el accidente de hace unos días. Ustedes deben ser unos estafadores que solo buscan recompensas – Touya hizo el intento de no molestarse con esa mujer, pero el joven que le acompaña se acerca a ella, con una expresión de enfado que seguramente iba a complicar las cosas

-Aún de serlo o no, eso no lo decide usted. Él debe ver a la señora de la casa y ella misma debe confirmar si lo que dice es cierto o no. Este niño ha pasado por mucho para llegar hasta aquí, y usted no va a impedir que él llegue con su tía, aún si debemos quedarnos aquí hasta que ella misma salga por esta puerta

-No los dejaré pasar, y la señora no va a lidiar con ustedes. Váyanse antes de que llame a la policía – empieza a cerrarles la puerta, pero ambos, tanto la chica como el chico empujan la puerta para evitar que se cierre, mientras que Touya busca con la mirada a alguien que pueda ayudarle, viendo a una niña pelinegra de la edad de su hermana quien bajaba por las escaleras, siendo ella su única esperanza

-¡Tomoyo! – le grita con desesperación, y la mencionada dirige su mirada a la entrada, sorprendiéndose por tanto alboroto - ¡Tomoyo! ¡Soy yo, Touya! – le grita nuevamente, deseando con todo su ser que esa niña lo reconozca, porque de lo contrario, ya no habría nada que hacer. Si bien no había convivido mucho con ella, confía en que esa niña de excelente memoria pueda ayudarle en este momento

-¿Qué? – ella apenas escucha ese nombre y esa voz, se asoma como puede para ver al niño, quedándose completamente asombrada al ver a quien según varios adultos, ya no volvería

-¡Tomoyo, dile a mi tía que no estoy muerto! – le grita con mayor fuerza y desesperación que antes, consiguiendo que la niña reaccione por completo de su sorpresa inicial

-¡Déjalo pasar! ¿Acaso no ves que es mi primo? – le reclama la pelinegra a la guardaespaldas que les impedía el paso, la cual le mira con incredulidad

-Pero su primo murió hace 3 días – le recuerda lo que ella misma había escuchado de los demás empleados de la mansión, pero la niña no se dejó convencer por eso

-¡Yo sé que es mi primo Touya! Así que déjalo pasar, por favor. ¿No ves que tiene vendas en la cabeza? Lo puedes lastimar – le ordena Tomoyo con preocupación, a lo que la mujer obedece sin poder hacer nada, viendo que tanto el niño como sus acompañantes entran a la mansión

-Gracias Tomoyo… - le empieza a decir Touya, pero es interrumpido por el abrazo de la niña, dejándolo anonadado por la repentina acción de la pequeña

-¡Qué bueno que estás bien!

El niño no sabía que hacer, pero no tardó mucho en corresponder el abrazo. Si bien estaba impaciente por ver a su tía, tampoco es tan insensible como para apartar a una niña que acaba de ayudarle tanto en tan poco tiempo. De no ser por esta pequeña, los habrían echado a la calle, y tal vez no hubiera podido ver a Sonomi ese día.

-Muchas gracias por ayudarme, Tomoyo

FIN DEL FLASH BACK

-¿Qué haces? – escucha la voz de Tomoyo, quien le saca de sus pensamientos. Y es que estando en su habitación con la puerta abierta no es muy común del joven Kinomoto, a menos que esté tan distraído como para no darse cuenta

-Solo recordaba lo que le conté a Yuki y Yue esa vez. Pero específicamente se trata de cuando llegué a este lugar. Sigo agradecido contigo por haberme reconocido

-Creo que ya me lo has agradecido unas 50 veces, como también creo ya haberte dicho que no es necesario que me agradezcas, al menos no después de tanto tiempo

-Supongo que tienes razón – murmura con una leve sonrisa sin humor, y ella le mira con preocupación y tristeza por como está ese muchacho. Lo quiere como a un hermano desde que llegó a vivir a la mansión, y por supuesto que también quiere como a una hermana a Sakura, así que su infinito deseo de encontrarla es mutuo

OOOOOOOOOO

La castaña despierta sabiendo que no debe preocuparse por la escuela ese día, así que antes de levantarse, se queda pensando sobre lo que ha sido de su vida desde que tuvo esa conversación con Shaoran, no pudiendo evitar tener una expresión de tristeza al hacerlo.

"Supongo que así se sentía Shaoran cuando yo salía y él se quedaba solo en la mansión."

Desde la noche en la que todo se había aclarado, Shaoran volvió a tratarla como siempre, con la diferencia de que ya no salían más que en contadas ocasiones. Antes iban "al refugio" o a algún otro lugar dos o tres veces por semana, pero después de esa noche, en esos dos meses solo habían ido a esa casa dos veces, mientras que habían salido juntos una sola vez. Cada vez que ella le sugería algo, él le decía que tenía algo que hacer o que ya tenía planes con otras personas, siendo en esas ocasiones verdad y no solo intentos por evadirla para no decirle algo. Se hablaban en la mansión y de vez en cuando él le ayudaba con sus estudios y tareas, pero fuera de eso, Xiao Lang Li ya tenía mucha más vida fuera de ella.

Por supuesto que le alegra que no solamente conviva con ella, ya que conocer a más personas y ser más sociable era algo bueno que le ayudaría mucho, así que no debía preocuparse por eso.

"Pero lo que yo tengo no es preocupación, si no una enorme tristeza y arrepentimiento. Yo le insistí en que debía cambiar para bien, pero ahora siento que cometí un error al permitir que se alejara tanto de mí.

No pensé que dejaría de verlo tanto tiempo, y eso que sigue viviendo en esta mansión. Incluso yo sé que no es tan sociable a pesar de todo. Entonces, ¿Por qué sale tanto de casa?"

Al no haber clases ese día para ninguno al ser domingo, Sakura bajó a desayunar con tranquilidad, descubriendo que sus familiares ya habían desayunado, así que la chica desayunó sola esta vez.

Pero al terminar, sube las escaleras hacia la biblioteca, sabiendo perfectamente que él estaría allí leyendo un libro, y al llegar, vio que no estaba equivocada, ya que de tan solo verlo en el sofá de siempre leyendo un libro, sonrió levemente con algo de nostalgia, antes de caminar lentamente al castaño. Ahora para hablar con él debía buscarlo la mayoría de veces, aunque a él no parece molestarle, ya que siempre le recibe con una sonrisa como antes.

-¿Leyendo tan temprano? – él apenas escucha esa voz, baja el libro y le mira con una leve sonrisa, alzando una ceja por su pregunta

-¿Tiene algo de malo que quiera enriquecer mi mente con páginas llenas de conocimiento? La sabiduría no está en lo que conoces, si no en lo que desconoces y quieres aprender

-Hablas como un filósofo griego

-He leído de la mitología griega y nórdica últimamente – le hace saber mientras baja un poco más el libro para verle - ¿Qué haces aquí tan temprano? Eso se cree más de mí. ¿Te caíste de la cama como la semana pasada? Ya te dije que no tomes nada dulce antes de dormir, porque te va a dar pesadillas – le dice ahora con una sonrisa burlona, como si estuviera regañando a una niña pequeña

-¡Oye! Jajaja – tanto él como ella se ríen sabiendo que era verdad, antes de que ella se acerque un poco a él. Si quiere convivir más con el muchacho, debe hacer planes con él desde temprano antes de que otra persona lo haga – Me preguntaba si quisieras salir conmigo hoy – le dice con un tono tímido, deseando que acepte, que no tenga nada planeado para ese día

-¿Sa… Salir? – pregunta él sin poder evitar tartamudear, ya que lo había agarrado desprevenido. Si Sakura supiera que tiene planes, no habría la necesidad de rechazarla ahora, pero ella continúa hablando sin notar su expresión

-Sí, ya sabes. Últimamente no hemos hecho nada juntos. Supongo que como estás leyendo en lugar de hacer tarea es porque no tienes, ya que te conozco, y antes de sentarte tranquilamente a leer te ocupas de tus asuntos pendientes – termina de recordarle ella sin dejar de sonreír, mientras que él le mira con impresión, sin dejar de sorprenderse por lo bien que ella acaba de describir otra costumbre suya

Nuevamente el castaño maldijo internamente que a pesar de estos dos meses ella siga conociéndolo tan bien, ya que esa costumbre la tiene desde hace años, cosa que realmente no piensa cambiar a estas alturas de su vida. Pero eso no es lo importante ahora, si no el hecho de que nuevamente debe negarse a salir con ella, porque justamente ese día iba a estar ocupado.

-Yo… estaré ocupado el día de hoy. Solamente estoy leyendo un rato antes de irme – le explica él mientras alza un poco el ejemplar que seguía en sus manos, y ella oculta su mano derecha detrás de su espalda, para evitar que él se dé cuenta de cómo ella aprieta su puño, con gran impotencia y tristeza que no quiere demostrar abiertamente para que no se sienta mal por ella

-¿En serio? – le pregunta con una sonrisa fingida, dejando de apretar el puño apenas logra desahogarse

-Sí – dijo simplemente, antes de que el celular del muchacho suene, y Shaoran no tarda en contestar, dejando el libro a un lado del mismo sofá - ¿Bueno? – se queda unos momentos en silencio, mientras que Sakura le mira fijamente sin decir nada – Ok, entonces nos vemos en una hora en la entrada de la plaza – menciona antes de terminar la llamada, colocando su teléfono sobre la mesa de madera donde estaban varios libros y volviendo a mirar a la castaña – es que…

-Si, ya escuché, no te preocupes. Otro día será – le dice con una sonrisa para restarle importancia

-Shiefa me llamó hace unos días y me dijo que le gustaría verte, así que puedes hacer algo con ella – le avisa para que ella no se quede sola en la mansión y vaya con una de sus hermanas. Pero apenas dice eso sonríe divertido, sabiendo que si va con una, las otras también irán – Aunque te advierto que las otras tres hermanas van a terminar enterándose de eso y van a pegarse como chicles

-Sabes que a mí no me molesta en absoluto – comenta ella con una sonrisa divertida, mientras él se levanta del sofá de la biblioteca y se dirige a la salida de ésta

-Sí. Me voy a bañar, si necesitas algo me dices

-Está bien – le responde antes de ver que él se iba, quedándose sola en ese lugar, como ya se ha quedado desde que él se va por una razón o por otra, sin poder hacer nada para evitarlo

Sakura se quedó un rato en la biblioteca, buscando algún libro para leer y así quitarse el aburrimiento… cuando encuentra en uno de los tantos libreros el primer libro que le había leído Shaoran cuando eran niños. Lo sostuvo entre sus manos después de quitarle el polvo, hasta que lo abraza y recuerda con cariño y nostalgia cada segundo que pasó al lado del muchacho, el cual al parecer, tenía un asunto importante que atender este día.

A pesar de ser un cuento infantil, ella estaba dispuesta a leerlo para recordar cada detalle de ese día, así que se dirige al sofá donde Shaoran estaba hace unos minutos… viendo en la mesa donde están los libros que él escogió, el celular del muchacho, recordando que él mismo lo había dejado allí cuando había colgado la llamada. Sabiendo que podría necesitarlo después, deja el libro sobre la mesa, tomando el celular y dirigiéndose a la habitación del joven, tocando la puerta por unos momentos, hasta que decide entrar, sin encontrar a nadie allí.

-¿Shaoran? ¿Estás en el baño? – pregunta con cautela, pero al no recibir respuesta, toca la puerta de dicho lugar, sin recibir respuesta otra vez, a lo cual, ella sale de la habitación y camina por los pasillos, bajando rápidamente por las escaleras hacia el primer piso, encontrando a Wei, quien se alejaba de la puerta principal – Wei, ¿Sabes si mi hermano ya se fue? – el hombre le mira con tranquilidad, antes de responderle

-Acaba de irse en su automóvil. Dijo que iría a la plaza

-Oh, gracias – le dice con una leve sonrisa, antes de abrir la puerta y salir, comenzando a caminar hacia la salida de la propiedad

Pero se detiene al pensarlo mejor. ¿Él se molestaría si le lleva su celular? No, Shaoran le agradecería por ello, ya que rara vez se enoja con ella, y menos si se trata de un favor que ella quiere hacerle.

Entonces… ¿Por qué duda tanto? Si no era algo complicado de hacer, incluso el camino no era muy largo.

"¿Será buena idea llevárselo? Shaoran nunca olvida su celular. A final de cuentas la plaza está muy cerca de aquí"

Solamente iba a la plaza para darle el celular por si llegaba a necesitarlo, además de que conoce bien al chico, y si bien no es adicto a ese aparato, cuando lo olvida se frustra por no tenerlo cuando lo necesita. Así que sin pensarlo dos veces, ella caminó 5 cuadras hasta llegar al estacionamiento de la plaza, donde estaba estacionado el coche de Shaoran, pero él ya estaba en la entrada de dicha plaza.

Sabe perfectamente que solo busca una excusa para verlo, ya que se estaba molestando mucho en darle ese aparato solo porque lo extraña demasiado. A pesar de vivir con él, todo había cambiado tanto en tan poco tiempo, que no podía acostumbrarse a esta situación por más que lo había intentado.

Se iba acercando sin que él se diera cuenta, ya que Shaoran miraba distraídamente una hoja con publicidad que una mujer le había dado… hasta que Sakura quedó congelada en su sitio de tan sólo ver lo que ocurrió segundos después.

-¡Xiao Lang! – una chica de cabello castaño oscuro largo y rizado, de ojos azules como el cielo y un cuerpo muy bien desarrollado, usando un vestido naranja con zapatillas de tacón bajo color blanco, se había abalanzado hacia él, dándole un abrazo y besándole los labios

Eso no fue la peor parte, si no que él se atrevió a corresponder el beso, tomándole de los hombros y luego separándose de ella.

-Hola Ayame – le saluda con una expresión neutral, pero después cambia a una leve sonrisa, que si bien no era como las que había visto antes de él, con ver lo que pasaba se dio cuenta de todo

Shaoran está saliendo con una chica, que seguramente es de la Universidad, además de que es muy hermosa, ya completamente desarrollada gracias a la etapa en la que está, y con lo serio que es el castaño en asuntos amorosos, eso significa que…

"Shaoran tiene novia… y no me dijo nada"

Retrocede a paso lento, para después correr lejos de esa escena, sin importarle que había ido en un principio para entregarle el celular a su hermano. No fue hasta que estuvo varias calles lejos de la plaza que se detuvo y se recargó en un muro de una barda, respirando agitada mientras recupera el aliento. Sin embargo, eso fue lo único que pudo recuperar en ese instante.

Sus ojos miraban hacia varias direcciones, como si estuviera buscando algo, hasta que se dio cuenta de que quería ver cualquier distracción para olvidar dicho acontecimiento, sin tener éxito en sus varios intentos.

"¿Qué me sucede? Estoy molesta con él ya que no me dijo nada al respecto, pero…

No entiendo porqué huí de ese lugar si bien pude entregarle el celular y preguntarle, porque… soy su hermana menor."

Por primera vez desde que lo conoce, sentía verdadera decepción hacia él, ya que no solamente le había ocultado algo tan importante cuando ella siempre le dice todo, sino que también debió haber pasado mucho tiempo con esa chica sin que se diera cuenta… siendo ese tiempo el que ya no acepta convivir con ella…

Gruesas lágrimas comienzan a caer al piso, sin que ella se diera cuenta de ello hasta que vio varias de ellas a sus pies, pisándolas con el pie derecho para esparcirlas y conseguir borrarlas más rápido, en un nuevo intento por distraerse de sus emociones negativas que le estaban doliendo más de lo que esperaba.

"¿Por qué me pongo así? Sé que Shaoran no va a dejar de quererme si consigue a una mujer que él ame, ya que soy… su hermanita Sakura.

Él me quiere mucho, y no tiene nada de malo lo que hace. Yo no puedo estar presente en cada momento de su vida. Algún día deberemos hacer cada uno nuestras vidas por separado, y si él quiere salir con una o más chicas, que lo haga. Eso no nos va a separar a pesar de todo, ¿Verdad?

Y eso es porque…

Soy su niña… y una chica como ella será su mujer…"

Con ambas manos se limpia las nuevas lágrimas que salen de sus ojos, pero no puede evitar derramar más, a tal grado que terminó con el rostro y manos mojadas, sin poder entender porqué estaba llorando así por un asunto tan trivial como ese. Se supone que debe estar feliz por él, sonreír satisfecha al darse cuenta de que su hermano estaba abriendo su corazón con más personas… además de ella…

La castaña regresó caminando a su hogar, ya no queriendo ver al muchacho y mucho menos entregarle el celular. Estaba completamente contrariada por el hecho de que su hermano le ocultara algo tan importante. ¿Sus padres acaso lo saben? ¿Sus otras hermanas tal vez? Lo duda mucho, ya que si a ella le había ocultado eso cuando se supone que se contaban todo, a los demás también les esconde los detalles de su vida privada.

Cuando llegó a la mansión, lo primero que hizo fue regresar a la biblioteca, cerrar su puerta y dejar el celular justo donde lo encontró, agarrando después el libro que tanto recuerda de su infancia, y abrazándolo con fuerza continúo llorando, aún sin poder entender muy bien la razón de su llanto.

"Supongo que me siento mal porque ya ni siquiera me tiene la confianza de decirme nada. Yo siempre le digo absolutamente todo, pensando que él hacía lo mismo…

Pero de un día para otro, todo cambió. Me siento tan tonta porque eso último sonó como una canción. Tal vez es cierto que existen canciones con las cuales se pueden identificar las personas."

Después de un rato en la biblioteca, se fue a su habitación, de la cual no quiso salir por algunas horas, hasta que Wei le tocó la puerta para avisarle que ya era la hora de comer. No vio a Shaoran hasta la hora de la cena, en la que él bajó con una expresión de frustración. Lo bueno es que sus padres no se encontraban por asuntos de trabajo, así que él no se comportaba formal como siempre. Ella por supuesto no supo cuando había llegado a casa, porque no se molestó en averiguarlo… y él tampoco se molestó en avisarle como antes…

-Hermana, ¿Has visto mi celular? No lo encuentro desde que llegué a buscarlo – Sakura le mira de reojo, antes de contestarle

-¿Ya buscaste en la biblioteca? Al parecer no – Shaoran frunció levemente el entrecejo al notar algo de molestia en el tono de la chica

-¿Te pasa algo? Te noto de mal humor – la chica empezó a jugar con el tenedor de su plato, fingiendo que no le toma importancia a la conversación

-Es que dejaste tu celular en la mesa de la biblioteca, cuando siempre te aseguras de llevarlo contigo por alguna emergencia, lo cual en mi opinión fue un descuido. Eso es todo – dijo ahora con simpleza, pero el chico le mira extrañado por la actitud inusual de la castaña

-¿Y eso te molesta tanto? – Shaoran sabe mejor que nadie que Sakura rara vez se molesta con alguien, y menos cuando se trata de un asunto tan trivial como ese. Parecía tratarse de algo más serio que no quiere decirle

-Nunca dije que estuviera molesta. Solo que me preocupa lo distraído que eres últimamente – trata de justificarse, y él se conformó con esa razón, ya que no necesariamente debe estar molesta, porque según recuerda, no le ha hecho nada malo

-Bueno, ahora las cosas han cambiado un poco – ella al escucharlo soltó el tenedor, no queriendo seguir golpeando el plato con el cubierto. Y es que sabe bien que no debe desquitarse con los objetos inanimados por sus problemas con el muchacho

-Sí, supongo que sí. ¿Cuándo te diste cuenta de que no lo traías? – le pregunta lo más casual que puede aparentar, y por suerte para ella, él no tardó mucho en responder

-Cuando iba a tomarme una foto con otra persona – la chica cerró los ojos al escucharlo decir eso, mientras que él continúa hablando – Ya sabes que no soy fanático de las selfies, pero me insistieron, tanto para a últimas no llevar celular – ella abrió los ojos y solamente asintió sin decirle nada, viendo que él se sienta en una de las sillas del comedor para cenar – Bueno, iré por mi teléfono después de cenar

-Esa persona que te insistió debe ser muy importante, porque solamente te tomaste una selfie conmigo hace un año, y nunca aceptas tomarte fotos con personas que no tienen tu confianza – comenta ella con un tono frío que le sorprendió en sobremanera a Shaoran, quien estaba empezando a preocuparse por ella. Ese tipo de tono es mucho más común en él, y ella solamente lo usa cuando realmente está enfadada con alguien

-Sakura, ¿Qué te pasa? Y no me digas que nada, porque te conozco – le advierte con seriedad al ver que ella quería responderle de inmediato, pero solo consigue que ella se moleste más que al principio

-No entiendo por qué me insistes. Si no quiero decirte es por algo. ¿No? Supongo que no es necesario que te cuente todo lo que me pasa – el joven Li apenas y puede creer que ella le dijera algo así, sin poder evitar mirarle con preocupación

"¿Qué te sucede Sakura? No estoy entendiendo nada. Me siento un imbécil al no haber notado que algo te estaba pasando."

-¿Por qué? Siempre me cuentas todo. Nunca antes te negaste a hablar conmigo sobre algo, sin importar lo que fuera – ella se da cuenta de la tristeza en la mirada del muchacho, pero no se deja llevar por eso, ya que de hacerlo, no podrá sacarle la verdad

-Y dime… ¿Tú has hecho lo mismo conmigo como para exigir que yo lo siga haciendo? Ya casi nunca hablas conmigo de nada más que cosas triviales y sin importancia – le cuestiona esperando a que le diga de una vez por todas que le ha estado ocultando algo: que tiene una novia desde quién sabe cuánto tiempo, y que no fue capaz de decírselo como si ya no fuera importante para él decirle cosas así a ella

"Incluso dices descaradamente que yo ya no te digo nada, como si no te importara el hecho de que tú no me has dicho nada sobre eso en estos últimos dos meses. Nunca me dijiste que te gustaba una chica, tampoco que empezaste a salir con ella, y es obvio que ya son novios porque se besan, y tampoco me dijiste nada al respecto.

Siento… que ya no te conozco, Xiao Lang Li."

Pero la voz del chico le saca de sus pensamientos, siendo una respuesta que no esperaba.

-Es porque no he salido últimamente contigo, ¿Verdad? – Sakura abrió los ojos por la impresión, sin ser capaz de responder. Si bien no es del todo por eso, si tiene mucho que ver, así que no sabe cómo responder a esa pregunta

-Bueno… podría ser eso. Siento que ya no me has dicho nada sobre ti desde que me dijiste sobre pasar más tiempo con otras personas y ser más sociable. Desde entonces prácticamente solo puedo verte porque vivimos en la misma propiedad

-Debo recordarte que tú también habías salido con otras personas antes de que yo te dijera eso – le dice ahora con el entrecejo fruncido, cruzándose de brazos como si ahora el molesto fuera él

Por supuesto que ella no se iba a dejar tan fácilmente. Así que se levanta de su silla, sabiendo bien cuál es su argumento.

-Sí, pero ambos sabemos que no es lo mismo – Shaoran también se levanta de su silla, comenzando a enojarse por la forma en que ella se defiende. Parece como si ella hubiera olvidado que lo había dejado de lado por salir con un completo extraño, provocándole unos celos incontrolables que le hicieron darse cuenta después de sus sentimientos por ella

-¿Y por qué no habría de serlo?

-Porque yo pasaba mucho tiempo contigo a pesar de que a veces salía con otras personas, y ahora tú no pasas casi tiempo conmigo con esa excusa cuando en mi caso nunca requerí usarla, ya que no era necesario – le explica con seriedad sus razones para molestarse, dejándolo a él pensativo en como contradecir el argumento de la chica…

Hasta que se dio cuenta de que realmente Sakura tiene toda la razón.

"Es verdad: no es lo mismo, porque los tuyos son celos de hermana, mientras que los míos eran celos de un chico enamorado. Además de que tienes toda la razón; a pesar de salir con tus amigas o con chicos, tú siempre tenías mucho tiempo para mí, mientras que yo casi nunca he tenido tiempo para ti desde que empecé a salir con Ayame..

Tal parece… que no he hecho nada bien últimamente."

El castaño le mira fijamente por unos segundos, hasta que vuelve a sentarse en su silla, tratando de conservar la calma y de enfocar su mente en lo que debe hacer ahora: debe intentar convivir con Sakura como antes lo hacía, solamente pensando en que está con su hermana menor y nada más. Hasta el momento funcionó poner distancia de por medio, y tal vez ya sea el momento de volver a su rutina juntos sin que le afecte la presencia de la chica.

-Tienes razón. Pero debiste decirme que querías pasar más tiempo conmigo, y yo hubiera aceptado. Cómo soy nuevo en esto de convivir con varias personas, no puedo pensar en todo al mismo tiempo, así que me disculpo por ello – le dice mientras observa que le llevan la cena y la ponen frente a él, esperando a que Wei se vaya para continuar hablando – no debes preocuparte; no has perdido a tu hermano mayor – le dice con una leve sonrisa, teniendo que desviar un poco la mirada de ella cuando vio como los ojos de la chica estaban brillando a causa de su emoción y alegría

-¿En serio? – le pregunta ella sin poder creer del todo que puede recuperarlo, y él asintió con la cabeza para confirmarlo

-En serio. Si quieres podemos hacer algo juntos esta semana – le propone mientras empieza a comer, sintiéndose un poco nervioso por la mirada verde esmeralda tan transparente y cálida que le transmite Sakura

-Me encantaría

-Entonces mañana nos ponemos de acuerdo en qué día y a que hora salimos. Y así, me dirás todo lo que quieras – le sigue diciendo, ya sin mirarle siquiera, tratando de hacerle creer que era a causa de estar comiendo

Pero ella nota claramente que algo no andaba bien en las palabras y acciones del muchacho. ¿Le dirá todo lo que quiera? ¿Solamente ella hablará y él no le dirá nada? Tal vez estaba malinterpretando sus palabras, pero el hecho de que Shaoran haya evitado su mirada en más de una ocasión, no es algo que le aliente mucho.

-De acuerdo

"No quiero pensar mal de ti, pero si ya me has ocultado hasta ahora tu noviazgo, ¿Por qué me lo dirías ahora? No hay razón para ocultarlo o para esperar hasta que me lo digas. Además, ¿cómo sé si tienes más secretos aparte de ese?

Ya no sé que pensar, pero aunque me dijeras la verdad ese día en que saldremos, no quita que me la ocultaste por quién sabe cuánto tiempo. Y a pesar de que me quieras hacer sentir mejor…

Por alguna razón que no entiendo, me sigo sintiendo como si me hubieras dejado de lado por ella, cuando tú mismo eras el que no quería que yo hiciera eso mismo contigo."

Le observa mientras come, tan tranquilo como siempre, como si tuviera la conciencia tranquila y no se sintiera mal por haberle ocultado algo tan importante de su vida personal. Ella de tanto pensar en ello, no se dio cuenta de que su puño derecho estaba apretado por debajo de la mesa, conteniendo sus ganas de reclamarle de una vez. Esperará hasta ese día, le dará una oportunidad, y espera que él sea lo suficientemente sincero para decirle.

"Shaoran… por primera vez desde que te conozco, estoy empezando a pensar que te estás convirtiendo en un hipócrita."

OOOOOOOOOO

El peliazul había tenido una conversación con sus padres sobre algo que quería hacer desde hace mucho tiempo, y estaba gustoso de que ellos aceptaran. Ya solo le quedaba avisarle a una castaña y a sus amigas sobre lo que hará, sabiendo que todo seguiría siendo como antes cuando volviera a verlas. Esa confianza de que no solo lo aceptan por su fama o fortuna, la tiene especialmente con Ying Fa Li.

Cuando el chofer llevó a Sakura a la escuela la mañana siguiente, Eriol la vio entrar al salón algo distraída, cosa que se nota claramente cuando ella casi choca con uno de sus compañeros. Luego la ve sentarse frente suyo como siempre, momento en que él le saluda como acostumbra.

-Buenos días Ying Fa – ella al escuchar ese saludo se voltea para saludarlo también

-Buenos días Eriol – el peliazul nota que el ánimo que normalmente ella tiene no es el mismo que cuando la conoció, cosa que le inquieta un poco

-¿Has tenido un fin de semana difícil? – la castaña se impresiona por lo acertado que es ese chico en varias cosas, antes de contestarle con toda sinceridad, dando un largo suspiro

-La verdad sí

-¿Te gustaría hablar de ello para desahogarte? – le propone con una leve sonrisa, haciendo que ella se sienta afortunada de tener a un amigo tan comprensivo como él

-¿Me escucharías?

-Por supuesto que sí – le dice mientras revisa la hora en su celular, antes de guardarlo en el bolsillo de su pantalón – Como ya va a empezar la clase, sugiero que hablemos en uno de los recesos

-No sabes cuanto te agradezco esto, Eriol. Me siento tan confundida desde hace tiempo, y no sé si Zhuo y Wen tengan la respuesta correcta – le admite a la vez que se asegura de que ninguna de sus amigas haya llegado aún, ya que si escuchan que desconfía un poco de su juicio, se van a enfadar, a pesar de que ellas mismas saben que dice la verdad

-Ellas son incondicionales, pero a veces no son las mejores para dar consejos. No digo que yo lo sea, pero al menos intento razonar las cosas lo mejor posible

-Lo sé. Muchas gracias

-No me agradezcas hasta que terminemos esta conversación en el receso – le dice sin dejar de sonreír, viendo que los demás alumnos entraban al salón, llegando al fin ambas chicas que habían mencionado hace unos segundos, solo que ellas no lo sabían

Las clases siguieron con normalidad, hasta que en uno de los recesos pudieron alejarse de Zhuo y Wen, subiendo las escaleras hasta el techo de la escuela, el cual tenía una gran barda por seguridad de algún alumno que vaya a ese lugar. Eriol cerró la puerta después de asegurarse de que nadie los siguiera, para luego observar junto con Sakura la hermosa vista de la ciudad de Hong Kong.

-Esto me recuerda a la película japonesa "Susurros del Corazón" – le dice ella mientras siente la suave brisa del viento mover sus cabellos, y él le sonríe levemente al escucharla

-Recuerdo que me dijiste que es tu favorita. Aunque si no mal recuerdo, ambos jóvenes de esa escena estaban enamorados, mientras que tú y yo solo somos buenos amigos – Sakura se ríe por el comentario de Eriol, mientras que él sonríe más al ver esa reacción de la chica

-Sí, pero no lo decía por eso – le aclara mientras le mira para saber si estaban de acuerdo, porque no quería confundirlo con algo así

-Eso ya lo sé, Sakura – le dice con total tranquilidad, viendo que ella ahora le mira con asombro, como si hubiera olvidado que él sabía ese secreto que ella comparte con el otro castaño. Como después de la tarde que fue a la mansión Li no volvió a mencionar el tema, ella no esperaba que él volviera a hablar de eso alguna vez

-Nunca antes me habías llamado por mi nombre japonés a pesar de saberlo

-Lo hice porque estamos solos y nadie nos va a escuchar – le recuerda para calmarla, observando que tal vez había cometido un error por lo que hizo - ¿Te molesta que lo haga? Si es así, me disculpo por haberlo hecho

-No, solo que estoy acostumbrada a que Shaoran sea el único que me llame así – el joven Hiragizawa sonríe divertido al recordar al hermano mayor de la chica, que si bien no lo ha visto casualmente desde esa tarde que fue a la mansión Li, ya conoce la sobreprotección que tiene con ella

-Ah, olvidaba que a quien le molestaría eso es a él – le dice esperando a que ella se riera como antes cuando hablaban de Xiao Lang Li. Pero al ver la expresión melancólica de Sakura, supo que su problema se relaciona con ese castaño, o que quizá su problema es entre ella y su hermano en su totalidad

-Tal vez, aunque francamente ya no estoy segura – dijo ella mientras observa distraídamente la vista que le brinda ese lugar, a lo que Eriol decide continuar con el tema principal que los llevó a ese sitio

-¿Tuviste alguna discusión o conflicto con tu hermano?

-No, pero creo que podríamos tenerlo en unos días si no me dice la verdad – admite con pesar, intrigándolo más sobre ese detalle

-¿La verdad de qué?

-Él espera que yo le diga absolutamente todo lo que ocurre a mi alrededor, lo cual nunca me había molestado ya que él también me decía todo, pero últimamente no es así. Me está ocultando cosas muy importantes, como el hecho de que ya tiene novia y varias cosas más, y aún así descaradamente se preocupa cuando yo no le quiero decir algo – sin darse cuenta, ella estaba hablando mucho, con una expresión de fastidio y frustración que no podía evitar, mientras que el chico de lentes procesaba la información que ella acaba de darle

-¿Desde cuando tiene novia? – le pregunta mientras se reacomoda los lentes, curioso de que un joven tan celoso y sobreprotector tenga novia. No es que fuera imposible, pero no cualquier chica acepta a un muchacho como ese tan fácilmente, a menos que le guste que la cuiden y celen tanto

-Ni siquiera lo sé bien. Solamente sé que la tiene desde hace tiempo. Y no estoy confundiendo las cosas como muchos lo hacen, ya que él nunca se besaría con una amiga – le avisa para que él no le pregunte si estaba segura de eso, ya que con lo que había visto era más que obvio

-Vaya – exclama aún con impresión, para luego enfocarse en la situación con la castaña – Obviamente eso no está bien; si quiere que le digas todo de ti, no es justo que te oculte nada de él, además de que no entiendo porqué te oculta algo así, si eso es lo más natural del mundo

-Exactamente. Incluso pienso que tal vez me estaba evitando para no decirme, ya que no insiste como antes en salir conmigo, y ni siquiera vamos al refugio casi nunca

-¿Al refugio? – Eriol estaba confundido con eso último, pero Sakura no se atrevió a responderle

Eso le extrañó más al peliazul, ya que eso significa que ella tiene más secretos con su hermano. No es que sea algo malo, solo que le parece muy curiosa e interesante la forma en que ellos se tienen tanta confianza, y a la vez cómo esa confianza tan especial parece estar perdiéndose poco a poco.

Lo único que puede pensar al respecto, es que ambos castaños podrían esconder secretos que no se imagina, y que no piensa indagar más que la superficie de ellos para no incomodarla tanto.

Continuará…

Creo que ya muchos sabían que Shaoran iba a intentar algo con Ayame para olvidar su amor por Sakura, solo que ahora, ella ya sabe de ese noviazgo, y no se puso nada feliz.

Además, sigue pendiente la búsqueda de Touya, quien a pesar de los años no descansará hasta encontrar a su hermana menor. La pregunta es… ¿En qué momento la encontrará?

Por cierto, la película "Susurros del Corazón", está hecha por el Estudio Ghibli, y es una de mis favoritas. Es sencilla y hermosa, ya que te transmite un lindo mensaje. He visto varias películas de este estudio, y hasta ahora todas me han gustado. Recuerdo haberla mencionado en el capítulo 5, al igual que otras películas, como "El Viaje de Chihiro", "Kimi no na wa", "La chica que saltaba a través del tiempo" y "Una Voz Silenciosa". Si bien las últimas 3 no son de ese estudio, también me gustaron.

¡Hasta la actualización!

Sakurita de Li