FICTOBER 11 VINO "NUNCA USES JUEGOS MUGGLES parte2"
Cuando el puntero del tablero se dirigió a la palabra Yes, Hermione se sorprendió, formando una perfecta "o" con su boca, y Luna abrió los ojos tanto, que creyó que iban a salirse de sus cuencas.
Hermione le preguntó a la Ouija:
-¿Qui… quién eres?
El puntero, con las manos de las chicas encima comenzó a moverse lentamente señalando las letras "V" seguida de una "o", "l", "d", "e", "m", "o", "r", "t".
-Mierda.
Exclamó Hermione levantándose de un tirón y dejando caer la silla, empujando el tablero hacia las demás chicas, todo al mismo tiempo.
Luna estaba estupefacta en su silla y Ginny comenzó a reír desenfrenadamente a carcajadas, colocando sus manos sobre su estómago que ya comenzaba a dolerle de tanta risa.
-Ginny, eres una maldita. Con eso no se juega.
Le reclamó Hermione, quien se dirigió al refrigerador y sacó una botella de vino, tomando directo de ella. Se dirigió con la botella de nuevo a la mesa, levantó la silla y volvió a sentarse. Tomó varios respiros profundos y dirigió su mirada a su amiga pelirroja.
-Te excediste Ginny, enserio.
-Era una pequeña broma Hermione, no pensé que te pondrías así. –Dijo extrayendo 3 copas de la alacena y colocándolas sobre la mesa, le quitó la botella a Hermione de las manos y procedió a llenar las copas.
-Volvamos a jugar y ahora sí, cero bromas Ginny. –Luna acomodó el tablero y colocó el puntero.
Hermione algo vacilante, colocó sus manos y juntas repitieron la pregunta hacia el tablero.
-¿Quieres jugar con nosotras?
El puntero al principio no se movía, pero después comenzó a agitarse y rápidamente se dirigió a la palabra Yes.
Las tres chicas se miraron entre sí, todas se mostraban sorprendidas. Hermione se aclaró la garganta y preguntó:
-¿Quién eres?
El puntero rápidamente se dirigió a las siguientes letras "d", "r", "a", "c", "o". Se detuvo un momento y siguió apuntando "m", "a", "l", "f", "o", "y".
A Hermione comenzaron a temblarle las manos y Ginny tomó de un solo tragó todo el contenido de su copa, se volvió a servir más y se lo tomó todo de nuevo. Volteo a ver a Hermione y exclamó.
-Doble mierda. Hermione, ésta vez te lo juro que no fui yo.
-Malfoy despareció durante la segunda batalla. –Mencionó Luna con la mirada perdida.
-Quizá huyo, creyendo que podrían enjuiciarlo ¿no?, -Expresó Hermione rascando su barbilla, muy poco convencida sobre su propia hipótesis.
-Sus padres lo estuvieron buscando por meses Hermione, tú lo sabes, todos lo sabemos.
Hermione soltó un suspiro de frustración y tomó de nuevo el puntero, junto a Luna y Ginny.
-¿Cómo sabremos si de verdad eres tú? –Preguntó la castaña.
-Voltea detrás de ti –Respondió el tablero.
Las chicas se quedaron congeladas mirando hacia la Ouija, ninguna quería voltear a ver. Dos eran Gryffindors pero no estúpidas ya habían visto suficientes películas de terror juntas y sabían muy bien qué les sucedía a las tontas que seguían sus impulsos en dichas películas.
Hermione sintió un escalofrío subiendo por su columna vertebral, como si alguien estuviera pasándole un dedo encima. Después sintió un resoplido detrás de su oreja. La castaña cerró fuertemente sus ojos y su respiración comenzó a agitarse.
-Voltea detrás de ti. –Volvió a indicar el tablero. Ginny leyó, mientras Hermione agitaba la cabeza de un lado a otro.
-No. –Exclamó Hermione, negando con su cabeza, sin abrir los ojos.
-Te demostrare que soy real, que aquí estoy. –Volvió a leer Ginny.
De pronto, las velas se apagaron, quedaron en obscuridad total, se sentía mucho frío en el ambiente. Las luces del comedor comenzaron a prenderse y apagarse rápidamente.
Luna abrió los ojos desmesuradamente y exclamó –¡Chicas!. –Después comenzó a convulsionarse sobre la mesa.
Las luces se apagaron y las velas se encendieron de nuevo. El ambiente se sentía gélido, las copas de vino se mostraron cristalizadas y con algo de escarcha sobre aquel líquido. Cuando Hermione soltó el aliento, notó que salía humo de su boca.
De pronto, Luna se enderezó de nuevo, y esos ojos azules que desbordaban tanta paz en ella, se convirtieron en unos ojos grises, fríos y tormentosos. Luna sonrió de lado y dijo:
-Hola Granger.
