Star Desiree by Aly Andrew
Capítulo 11
Al´bert regresó a su hogar, la reunión se había prolongado a causa de la oposición de los ancianos a las nuevas ideas. No terminaban de aceptar que la única forma en la que sobrevivirían, seria a través de otras especies. Era simple lógica. Como gobernante de Desiree, daría el ejemplo.
Mientras se aproximaba a su morada, su tensión disminuyo cuando vio a su pequeña en la terraza junto a An´nie. Mañana cuando los soles bajaran la llevaría a las montañas sagradas y completaría la ceremonia. Cuando estuvo cerca, pudo ver que An´nie ya había provisto a su middle con la vestimenta desiriana femenina, lo que provoco que el cuerpo de Al´bert reaccionara.
Intento besarla, ya que esa costumbre humana era realmente adictiva, pero ella puso una mano en su pecho para evitarlo.
― Alto ahí, su Alteza – dijo con tono de enojo.
Al´bert sonrió, preparándose para otra pelea. ¿Estaba mal que disfrutara de sus peleas? A los desirianos le gustaban sus mujeres guerreras.
― Como quieras, pequeña – ronroneo – pero hablemos en el baño.
Candy frunció el ceño y él reconoció su excitación, estaba cada vez más a tono con su mujer.
― Estoy hablando en serio, Al´bert – dijo – An´nie me comento algunas cosas que quiero confirmar.
― No debería haber autorizado a que viniera – dijo con afecto.
Candy estaba cada vez más cabreada.
― Esta bien, pequeña, hablemos.
― No me contaste como murieron la mayoría de sus mujeres – dijo.
― No le correspondía a An´nie contarte esas cosas.
― ¿Por qué? ¿por qué no querías que supiera eso? ¿querías mantenerme en la oscuridad?
― No – gruño – Nunca haría eso middle, pero quería hablarlo de otra manera, en otro momento.
_ Y eso, ¿cuándo exactamente seria? – exigió - ¿antes o después de embarazarme?
Al´bert se calló.
― ¿Y bien? Es cierto ¿no? Esperabas hacerlo ¿verdad?
Sí, eso era exactamente lo que había esperado. La coloco contra la barandilla de la terraza, sus hermosos pechos rozaban su cuerpo y ella lo miraba enfadada, y vaya que eso encendía su sangre.
― La diosa me ha premiado con una buena compañera – dijo, mientras deslizaba sus manos por su cuerpo. Ella lo alejo nuevamente y él le robo un beso.
― Te dije que tenemos que hablar. No nos estamos besando.
― Vamos, pequeña, estas irritada conmigo. Déjame calmarte en el baño. Seré creativo.
― Al´bert – dijo con seriedad.
Soltó un suspiro, su middle era muy obstinada.
― Si – dijo con voz ronca – quiero que tengas mi descendencia. Quiero hacerlo una y otra vez hasta que no haya dudas sobre si llevas o no a mi heredero. Quiero tenerte en mi cama hasta que no recuerdes nada más que a mí. Quiero estar siempre dentro de ti, darte tanto placer, que grites mi nombre. Esas es la verdad. Ahora… he tenido un periodo muy duro, vamos a bañarnos.
La levanto sobre su hombro y entro con ella a la casa.
―Geor´ge dijo que eras testarudo – dijo Candy – no se equivocó.
― Ya sabias eso – sonrió él.
Al´bert no perdió tiempo en desnudarla. Quito los broches que sostenían su túnica, el material se deslizó suavemente. La miraba mientras el mismo trataba de quitarse su ropa, lo cual estaba resultando difícil, debido a su grado de excitación.
― An´nie fue muy amable – comenzó Candy con tono inocente - ¿la conoces hace mucho tiempo?
― Si – dijo, mientras la levantaba y ella envolvía sus piernas en su cintura.
― Ella es muy hermosa – susurro.
Al´bert se dio cuenta de lo que pasaba _ Si, lo es.
Sus labios se transformaron en una línea firme, pero luego sonrió ― ¿Por qué no la elegiste como tu …compañera?
― Ya soy tuyo – ronroneo – No hay necesidad de ser territorial middle.
― No estoy siendo territorial – negó.
― Entonces porque cuestionas tanto sobre An´nie?
― Por curiosidad – se defendió.
― Bien – dijo, mientras se relajaba con ella en el agua, observándola.
― ¿Alguna vez sentiste algo por ella? – insistió.
― Creí que estabas…
― Solo contesta – dijo descontenta.
― No, ella era como una hermana para mí cuando éramos jóvenes.
― Ella no estuvo enamorada de ti?
Al´bert suspiro ― Sí.
― ¿Y?
― Mi impulso no la eligió, pequeña. Y nunca le devolví sus sentimientos de afecto.
― Y de que se trata este impulso?
― Es una fuerza interna que nos lleva a reproducirnos.
― Odio decirte esto Al´bert, pero eso se llama estar caliente.
Al´bert soltó una sonora carcajada ― Es un poco más complicado que eso middle. Es una presencia, una parte nuestra. El impulso me condujo a ti, lo supe en cuanto te vi.
― No tienes elección – susurro.
― Si – confirmo – el elige a la criadora más compatible y nos lleva a aparearnos, pero tú no eres solamente una criadora para mí, Candy.
― Oh – murmuro – anoche… pensé…que querías decir que solo me elegiste porque estaba allí. Disponible.
Su pecho retumbo, así que esa era la razón por la que ella se alejó de él, había malinterpretado sus palabras.
― Debería habértelo explicado – dijo – no quise angustiarte.
― lo… lo siento – dijo – hay muchas cosas que aun no entiendo.
― Yo te lo enseñare.
― Es un poco abrumador – admitió.
― Hay tiempo, pequeña, después de la ceremonia.
Ella carraspeo ― Eso también…
― ¿Si?
― Se honesto, ¿puedes embarazarme?
― Mi impulso no te hubiera elegido, sino fuera así.
― Pero… ¿será posible?
― Mañana iremos con los sanadores, ellos lo sabrán después que te examinen.
― Bien – dijo – en ese caso, no voy a tener sexo contigo sin protección.
― No – gruño Al´bert.
― No tienes opción, es simple, o usas alguna protección o no habrá juegos para ese tipo grande – dijo señalando su miembro.
― Mañana en los laboratorios preguntaremos por algo.
― Bien, es importante para mí, Al´bert.
Sé paciente, aun puedes ganarla. Embarazarla tendrá que esperar, se dijo Al´bert.
― Tú me atraes, Al´bert, me haces sentir especial, me gusta experimentar contigo, pero embarazarme seria complicar las cosas. ¿Entiendes?
― Los desirianos tenemos honor, pequeña, pero debo advertirte que se lo que quiero y hare todo lo que pueda para que te quedes, cualquier cosa en mi poder.
― Entiendo.
― Voy a intentarlo todo – dijo el, mientras se deslizaba lentamente en su interior – seré persuasivo – aseguro.
Y a pesar de sus condiciones de control de natalidad, ella cedió a su cuerpo, varias veces más, hasta que ella se durmió plácidamente.
Al despertar estaba usando a Al´bert como almohada. Se sentía bien despertar abrazada a este sexy alien. Ella aprovecho de deslizar sus manos por su pecho, adorando la hermosa tonalidad de su piel.
― Si no dejas de tocarme, middle, empezaremos este periodo de una manera muy placentera.
― Oh, no, estaba mirando tu hermoso color de piel.
El movió su brazo de debajo de ella, para flexionarlo sobre su cabeza. Era excitante ver todos esos músculos deliciosos tan de cerca. El la miro sabiendo que estaba excitada ― ¿Estas segura de no querer placer?
― Si – afirmo.
― Esta bien, pequeña. Iremos a ver a los sanadores y luego terminare las preparaciones para la ceremonia. Nos iremos por varios periodos, An´nie traerá más vestidos para ti.
― ¿Y a qué hora nos vamos a Sire?
― Antes de que los soles se pongan, y más tarde esta noche, voy a estar profundo en ti y seremos uno.
Ella quería eso, con él, lo deseaba tanto.
― Pediré nuestros alimentos y comenzaremos este periodo.
El edificio de los sanadores estaba cerca del puerto de embarque. Se trasladaron en el aerodeslizador hasta el mismo. Al llegar la condujo por un largo pasillo hasta una habitación extremadamente blanca, llena de aparatos extraños. Había un desiriano de espalda a ellos, manejando una especie de computadora con símbolos complejos.
Se volteo al escucharlos entrar y los saludo.
― Bienvenido Alteza, escuche que encontraste una nueva especie – dijo este.
― Mas respeto a tu Desiri´an, sanador.
― Disculpa mi atrevimiento, y mis respetos Desiri´an – rectifico el sanador.
― Sanador, esta es Candee, una humana, y mi middle, Candee, este es Anthonee, el sanador.
Ella miro a Anthonee, era joven y guapo. El la miro con curiosidad. Al´bert le entrego al sanador un dispositivo que había recuperado de la plataforma Sardor. Este la coloco en un panel y miro el monitor que tenía enfrente.
― Veo que los Sardor hicieron su tarea – dijo Anthonee – espero que no hayas estado consiente durante el examen, Desiri´an.
― No lo estaba – dijo Al´bert, con ira apenas contenida. Ella lo tomo de la mano para tranquilizarlo.
― No tendré que hacer la prueba de compatibilidad. Ya que, si es tu middle, será cuestión de tiempo que tu semilla la impregne – dijo Anthonee.
Candy estaba por argumentar sobre ese tema, pero el sanador estaba tan entusiasmado con aprender más sobre ella, que no le dio tiempo a nada. Tomo un instrumento de su mesa de examen y lo paso por encima de ella de pies a cabeza y transfirió los hallazgos a la computadora.
― Necesito examinar su piel – dijo – veo que sus vasos sanguíneos están cerca de la superficie. ¿Esto te causa muchas sensaciones? - pregunto.
― Mmm… si, lo hace.
Suavemente pellizco la piel de su brazo para ver la reacción y volvía a hacer anotaciones, exaltado.
― Esta información se mantendrá en privado – gruño Al´bert.
― Por supuesto Alteza – aseguro Anthonee.
El sanador prosiguió con su rutina, hasta que sostuvo lo que parecía una gruesa aguja frente a Candy, y ella retrocedió sobresaltada.
― Mi piel no es tan gruesa como la tuya. Eso me cortara profundamente – dijo ella.
― Si la lastimas te arrancare la cabeza – amenazo Al´bert.
― Disculpa. Espera aquí un segundo – dijo antes de desaparecer.
― Ahora sé lo que siente un bicho bajo el microscopio – sonrió ella.
El la abrazo y la beso. Alguien aclaro su garganta.
― Esta es una aguja de extracción para jóvenes, yo… eh ¿Qué estaban haciendo? – pregunto ganado por la curiosidad.
Al´bert iba a asesinar al sanador.
Candy le explico rápidamente, que besarse era común en la Tierra, al tiempo que trataba de calmar a Al´bert.
― Discúlpame Alteza, nada de esto se hará público, pero si alguna vez tu pareja se enferma o lastima, necesitare toda la investigación correcta para sanarla, creo que sería de mucho beneficio que ella pueda acercarse hasta aquí para obtener más información, después de su ceremonia. ¿me permites tomar las muestras ahora?
Al´bert asintió.
― Supongo que te sientes sofocada con este clima, ¿verdad Desiri´an?, una vez que formes el vínculo de sangre tu cuerpo podrá ser capaza de equilibrar tu temperatura. Necesitaría saber más sobre la biología humana, ¿puedo hacerte algunas preguntas?
― Mmm… si, supongo que de otra manera no podrás aprender de mi raza.
― ¿Las humanas son fértiles en todos los periodos o solo en ciertos momentos? Las desirianas tenían un periodo establecido de crianza.
― Bueno… técnicamente es una semana – dijo ella algo incomoda.
― Supongo que habrá que hacer cálculos sobre tu lapso de fertilidad.
― No estamos aquí para eso – dijo ella – de todas maneras, me gustaría saber si tienen algún control de natalidad.
― ¿Eso es cierto, Alteza?
― Si.
Confundido el sanador se dirigió hacia sus aparatos y coloco la muestra que había tomado para analizar si algún medicamento desiriano podía afectar a Candy, al regresar traía algo en su mano.
― Voy a mantener tu muestra para futuras investigaciones, ¿tienes algún inconveniente con eso? – pregunto.
― No, para nada.
―Nuestro control de natalidad es este pequeño chip que colocare en tu cuello. Te suministrara los químicos exactos que evitaran que la semilla se adhiera.
― Bien, gracias.
― Te advierto Desiri´an, que, si la diosa así lo quiere, ni siquiera este chip evitara el embarazo.
― Lo tendré en mente.
Un poco incómodo, el sanador se dirigió hacia ellos para comunicarles una cosa más.
― Ahora solo queda un último tramo para terminar el examen – dijo apresuradamente – pero vendrá una sanadora para realizarlo – aclaro.
Al´bert se tensó, no sabía que más querían de su mujer.
― ¿Cuál es el examen que falta? - cuestiono enojado.
― El consejo y los ancianos, sobre todo, piden un examen más específico de su middle, Alteza, sabes que son muy persistentes con esto, lo hacen con todas las especies que llegan a Desiree – dijo apenado el sanador.
― Voy a eliminar a todo aquel que insista en molestar a mi mujer – bramo Al´bert.
― Cálmate por favor, si hacemos esto ahora, ya no molestaran más – dijo ella, y esperaba en serio tener razón, porque esto ya rayaba en el acoso.
― Créeme, pequeña, encontraran la forma de molestar – gruño.
― ¿Qué es lo que falta Anthonee? – pregunto ella.
― La sanadora te hará un examen más… delicado, con el fin de comprobar que tu anatomía… intima, sea similar a una desirian – se apresuró Anthonee – solo para saber cómo atenderte en caso de que concibas un heredero deisirano.
Candy se tensó, nunca fue muy amiga de los médicos, sobre todo de los que se dedicaban a las partes "delicadas" femeninas, pero había aprendido a tolerarlas por su salud.
Anthonee se despidió de ellos e inmediatamente entro una desiriana con bata blanca, que se presentó como Fannee, mientras leía una tableta que tenía en su mano, se dirigió a Al´bert.
― Alteza, no sé si es conveniente que te quedes aquí durante el examen – le dijo.
― No voy a ninguna parte, no voy a alejarme de mi mujer – gruño.
― Si no le molesta a su pareja, no tengo ningún problema, ella tiene la última palabra – concluyo.
― Esta bien, me siento más segura si Al´bert se queda – afirmo Candy.
― Procedamos entonces, por favor quítese la ropa y colóquese la bata que está en la mesa examinadora.
Ella se ruborizo mientras la desiriana la observaba con curiosidad.
― Alteza, ya que ha tenido relaciones sexuales con su pareja, podría decirme si algo de ella es diferente a nuestras mujeres?
― Además de lo obvio – dijo él – es similar a una mujer desiriana, solo que más receptiva – gruño.
― Esta bien, Al´bert- suspiro Candy – no te enojes con ella, solo hace su trabajo.
La sanadora le pidió a Candy que subiera a la mesa de examen y comenzó a documentar las diferencias que a simple vista podía apreciar, luego tomo un dispositivo que acerco a la pelvis de Candy, y justo cuando tomo una especie de cámara, Al´bert la detuvo, furioso.
― No.
― Solo quería documentar lo que veo – dijo Fannee.
― No vas a hacer eso, nadie vera a mi mujer de esta manera, solo yo.
― Entiendo – acepto – continuare sin documentar en imágenes, su color es diferente al nuestro, ella es rosa pálido, en la mayoría de su cuerpo, y en sus partes femeninas es más oscura – anoto la sanadora.
Candy estaba cada vez más incómoda, aunque sabía que esto era para futuras referencias, ya que era la primera humana en el planeta. Demonios que difícil es ser pionera, se decía.
― También es más suave – acoto Al´bert – ya has visto suficiente – concluyo, mientras tomaba a Candy en sus brazos y la ayudaba a vestirse.
― Gracias por su tiempo y paciencia Desiri´an, no quise incomodarla con esto, es solo el procedimiento estándar que el consejo y los ancianos exigen. Todo quedará debidamente documentado y sera confidencial Alteza, no saldrá de este edificio ninguna información de su pareja – dijo Fannee – con su permiso, me retiro.
― Adelante – dijo él.
― Vaya, eso sí que fue intenso – dijo Candy – pero nada diferente a lo que habría sido en la Tierra. Si alguna autoridad humana descubriera una especie de otro planeta, creo que sería mucho peor el examen, y hasta lo encerrarían para poder estudiarlo, como a un animal. No me malinterpretes Al´bert, pero los terrícolas podemos ser mucho más dañinos que cualquier ora especie, el miedo y la ignorancia nos hace altamente peligroso y malvados – concluyo ella.
― Nunca dejare que te dañen, pequeña- aseguro – eres mi mundo, destruiré a quien intente atentar contra ti.
― Lo se Al´bert, lo sé – aseguro ella mientras lo besaba.
De regreso a su morada, Candy quedo a cargo de las desirianas encargadas de prepararla para la ceremonia de vinculación, mientras Al´bert terminaba de asegurarse que todo estuviera preparado en las montañas sagradas.
Los rituales de preparación para una middle, eran espectaculares, prepararon un baño perfumado, para relajarla y luego suavizaron su cuerpo, quitando todo el bello innecesario, An´nie apareció con una túnica dorada impresionante.
― La diosa Uxa bendecirá la unión de su Alteza, la primera unión, entre un desiriano y otra especie, si todo sale bien, comenzará una nueva etapa en Desiree.
Candy estaba muy nerviosa después de todo el significado que estas mujeres le daban a esta ceremonia. La peinaron, la vistieron y la dejaron lista para esperar a Al´bert y comenzar con una nueva etapa, que, por lo visto, iba a ser mucho más decisiva que lo que había pasado hasta ahora.
En que te metiste ahora, Candy, respira profundo niña, un día a la vez, después de todo, es un bombón alienígena el que te reclama, vale la pena intentarlo.
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