Fueron dos, tres besos más antes de separar sus labios, Enji sonreía y limpiaba las lágrimas de Keigo de su cara, como si fuera de porcelana, teniendo el mayor cuidado posible.
"Enji-san me ama?"
"Eso fue lo que dije no? Te amo Keigo" Dijo para mirar al menor "Te amo" dijo de nuevo, listo para repetirlo tantas veces fuera posible para que se quedara grabado en la cabeza del rubio.
"Yo lo amo Enji-san, lo amo tanto!!"
Enji sonrió y jugó un poco con el cabello de Keigo, mientras este se dejaba querer, relajándose y gradualmente calmándose.
"Listo para irnos??"
"Irnos a donde Enji-san??"
"A casa Keigo" dijo mientras encendía el motor del auto.
Keigo no pudo evitar ruborizarse, al escuchar que Enji decía que iban a casa, recordando que el mayor le dijo a su hija que lo mas probable era que fuera a vivir con Keigo.
"Vamos a casa Enji-san" murmuraba Keigo mientras abrochaba su cinturón de seguridad para que Enji manejara de vuelta al Penthouse.
Una vez estacionado, cargó a Keigo fuera del carro, el menor dejándose mimar, no oponiendo resistencia alguna para dejarse cargar como si fuera una criatura indefensa.
Enji subió al elevador para llegar al Penthouse, pidiendo a Keigo sus llaves para abrir la puerta, entrar aún con Keigo en brazos mientras cerraba la puerta detrás suyo y sentándose en el sofá.
"Hogar dulce hogar" decía Keigo mientras sonreía a Enji un tanto tímido.
Enji tomó unos minutos para responder pero cuando lo hizo miró a Keigo con una leve sonrisa "Hogar dulce hogar Keigo" dijo mientras sobaba la espalda del menor, bostezando un poco, agotado de tan largo día pero al menos le sacaron provecho, al menos ahora su familia sabía de la relación con Keigo, lo tomaran bien o mal al menos lo sabían y eso le quitaba mucho peso de encima a Enji, porque bajo esas circunstancias, era libre de besar a Keigo en público, de tomar su mano, de cumplir los deseos del menor de ir en citas románticas aún si según Enji, ya no estaba en edad para eso, y sin miedo a que algún paparazzi arruinara su vida con una primicia porque las personas que debían saber, ya lo sabían.
"Enji-san se va a quedar a dormir conmigo???"
"Bueno eso depende de ti, yo dije que viviría contigo frente a mis hijos, me temo que en el calor del momento no te pregunté si era lo que tu querías Keigo"
"Es lo que más quiero en el mundo Enji-san, poder estar con usted"
"Entonces la respuesta es si" dijo besando la frente del menor "mañana voy a pasar a recoger todas mis cosas del departamento, no es mucho, ropa y una que otra cosa más"
"Enji-san, gracias por estar aquí"
"No Keigo...gracias por querer tenerme aquí, contigo, por dejarme amarte y procurarte" dijo y sostuvo a Keigo cerca de nuevo sin decir con palabras todo lo que sentía, bastaba con sostenerlo cerca para que Keigo entendiera todo, que era afortunado, que era querido por su ídolo, su dios, Enji Todoroki, que lo amaba a él y solo a él.
"Que te parece si damos este día por terminado y nos vamos a dormir?"
"Me parece perfecto Enji" dijo mientras intentaba pararse solo para ser cargado de nuevo por Enji. Keigo curioso de su comportamiento, en especial cuando Enji se dió cuenta y miró apenado en otra dirección, hablando incluso si Keigo aún no preguntaba nada.
"Mientras yo esté contigo...mientras me quieras a tu lado Keigo Takami...quiero que recuerdes este sentimiento...que no toques el piso, que vueles aunque sea con mi ayuda...tal como me mencionaste que sentías la primera vez que vine aquí...conmigo no tienes que preocuparte de tocar el suelo, porque quiero hacerte sentir que vuelas"
Keigo se sonrojó a más no poder ante tal declaración, Enji se acordaba de lo que le mencionó aquella primera vez en el elevador de cristal, sobre sentir que volaba, mirando a Enji y besando sus labios con puro amor y devoción.
"Enji-san, en estos momentos siento que estoy volando, como si tuviera unas alas gigantes que carguen conmigo, con plumas tan hermosas y rojas como tu cabello, tan fuertes como tú." Dijo mientras suspiraba y miraba directo a los ojos turquesa de su amado "Tu eres mis Alas Enji Todoroki"
"Y siempre lo seré mientras me permitas estar contigo Keigo" dijo mientras miraba directo a los dorados ojos del menor y lo cargaba a su habitación, recostándolo en su cama para después acostarse junto a él, preguntando como alguien tan perfecto como Keigo se fijaría en un viejo amargado como él, sonriendo al saber que el corazón del rubio era suyo, a pesar de todos los errores que cometió incluso y más importante los que cometió con él, pero aprovechando cada segundo, jalando al menor para besarlo, tenerlo cerca mientras cubría ambos cuerpos con las sábanas y dejaba que Keigo se acomodara en su pecho, que lo rodeara con sus brazos y que sus piernas se entrelazaran con las suyas. La posición favorita de ambos hombres para dormir, el poder tenerse cerca toda la noche.
Ambos hombres se pararon tarde, recibiendo varios regaños de parte de la directora de la serie por no presentarse a tiempo en el set ya que tuvieron que cancelar la grabación por ese día, en especial Enji ya que Mei se inventó una excusa para Keigo, sobre un trabajo falso para una empresa. Enji por su parte tuvo que aguantar el regaño de Rumiko por un buen rato mientras fingía no estar con Keigo, ya que aún no era oficial y también para no meter en problemas al rubio. Una vez terminada la llamada Enji suspiró y miró a Keigo.
"Qué quieres desayunar?"
"Me va a volver a cocinar, Enji-san???"
"Es eso o huevo quemado, creo que ambos preferimos que yo cocine en esta casa"
"Enji-san, me derrite de lo lindo que es conmigo~"
"Oh cállate mocoso" dijo apenado Enji pero con una sonrisa mientras se paraba e iba a cocinar un bien balanceado desayuno para ambos.
Keigo por su parte ponía al corriente a sus amigos, Rumi, Jin y Mei en su chat grupal, contándoles sobre como le fue con los hijos de Enji y como regresaron a casa, omitiendo todo lo cursi que se dijeron anoche, ya que eso era solo de él y de Enji.
Enji por su parte se concentraba en el desayuno, pensando en todo lo que tenía que traer de su departamento y también encontrando varios pensamientos de como tenía que comprar despensa para poder hacer que Keigo comiera mejor, procurando su salud y bienestar.
"El desayuno está listo, deja el celular o se va a enfriar" dijo en tono paternal Enji mientras ponía la mesa y de nuevo el desayuno casi tradicional japonés, huevo sustituyendo el pescado.
"Enji-san puedo tomarnos una foto??? Solo para Rumi, Jin y Mei...podemos???" Pedía Keigo mientras agitaba su celular frente al pelirrojo.
Enji suspiró fingiendo frustración mientras asentía con la cabeza. La verdad es que disfrutaba de pensar que iba a callar la boca de Rumi y de paso, mostrarle al estilista, aún si este no quería nada con Keigo que Enji era el que ocupaba el lugar de pareja de Keigo.
"Yay!!!" Exclamaba feliz mientras se paraba sobre la silla donde estaba sentado segundos antes, tomando una selfie de ellos con el desayuno, ambos sonriendo, Keigo de oreja a oreja y Enji de manera reservada, casi imperceptible. Mandó la foto y también la puso de protector de pantalla mientras sonreía.
"Ahora si, a comer!!" Dijo mientras miraba al mayor "Buen provecho Enji-san y muchas gracias por la comida!!" Dijo mientras empezaba a comer, feliz.
"Buen provecho Keigo" dijo mientras empezaba a comer de manera más lenta, disfrutando de cada bocado.
Ambos quedaron satisfechos, tomando asiento en el sofá, reposando por un par de horas, solo acurrucados en el sofá, pegados el uno al otro antes de pararse y salir del lugar para ir al departamento de Enji, esta vez con Keigo incluido para hacer la mudanza oficial, para que empezaran su vida juntos.
Gracias por todo el apoyo, las vistas, los Reviews que me dejan, como siempre los invito a que sigan dejando Reviews, que me dejen saber lo que opinan del capítulo y del fic. Sin más que decir. Hasta la próxima!!! :3
