Pasado, presente y... ¿Futuro? Haruka Tenoh.
Pasaron 2 años desde aquella pelea, no volví a saber nada de ella, como les dije, me había comportado como una tonta, así que a la mala tuve que volver a aprender a estar sola, entendí que fui tóxica y que Setsuna no merecía esa actitud, en todo momento ella mantuvo la calma y yo, bueno, yo decidí hacer mi berrinche.
Pero uno ve sus errores mucho tiempo después. ¿La extrañaba? Ya no, solo la podía recordar con cariño, me dejó muchos aprendizajes y cosas buenas pese al poco tiempo que estuvimos juntas, pero era inevitable no tener suspiros de melancolía y pensar en ella aunque sea solo un momento.
Durante este tiempo Seiya me buscó tres veces, no entendí como consiguió mi número, después de lo que hizo en esa reunión yo había cambiado de teléfono, así que no entiendo como ese loco me encontró, lo único que hice fue ignorarlo. El último mensaje que me envió decía:
"Siempre estaré cerca de ti"
Y sin duda eso sonaría romántico en cualquier otra situación, pero en esta, me provocaba un poco de miedo, parecía un psicópata, lo mejor sería ignorarlo, seguro solo quería asustarme ¿Qué era lo peor que podría pasar?
Dejé de vivir con mis papás y trabajé bastante para poder comprar una casa a una hora de donde vivían ellos, ellos insistieron en ayudarme a pagar una parte, pedí trabajo en el colegio Mugen, debía esperar a que me dieran respuesta seguramente muchos más pedían trabajo ahí, esta vez regresaba a mi pasado para una buena causa, sería lindo poder trabajar ahí, quizás revivir viejos tiempos, esperaba que los alumnos de ahora ya no fueran como los de mi generación.
Tenía que tomar el metro para dar clases de arte y diseño, era relajado ya que era un buen horario, de 10 de la mañana a 4 de la tarde, trabajaba en una escuela pública y quedaba a una hora de mi casa. Me tocaba trabajar con niños y necesitas darle atención a cada uno para que no desperdicien el material o no se desesperen fácilmente, no era fanática de enseñarle a artistas jóvenes pero tampoco era desagradable, muchos eran tiernos y se portaban bien, esa escuela tenía talentos en potencia si se les educaba bien y quien mejor para enseñarles que yo.
Tomé el trabajo en lo que aceptaban mi solicitud en el Mugen, me gustaba tanto esa escuela que me estaban dando ganas de quedarme a trabajar ahí. Mientras pensaba en mi futuro laboral y en el cariño que le estaba tomando a esa escuela, me distraje y alcancé a escuchar que se había detenido el vagón y corrí a alcanzarlo, estaba a punto de cerrar sus puertas y yo estaba muy cansada como para esperar otros 20 minutos el siguiente vagón, el día estaba lluvioso y había muchísima gente, amaba los días lluviosos pero está era la parte que odiaba, el tráfico, la gente corriendo a todos lados, todos empujándose para alcanza un lugar, todo el transporte hasta el tope y la gente muchas veces era grosera si por accidente la empujabas, el correr sirvió porque alcance un lugar.
Me sentí relajada por un momento, no había parado en todo el día y estuve de un lado a otro, descansar mis piernas un momento no me vendría nada mal, pude notar el cansancio y el mal humor de algunas personas, entre esas caras noté a una señora de edad avanzada, tenía un bastón y vi que nadie le ofrecía el lugar, venía cansada pero a mí no me gusta hacerme la dormida para evitar darle mi lugar a alguien que lo necesite más que yo, no me gustaba ser indiferente y se le notaba cansada, venía cargando bolsas, así que le cedí mi asiento, ella me agradeció y yo me sentí bien porque sentí que hice mi buena acción del día.
Ya de pie me dirigí a una esquina del vagón y cuando voltee a la izquierda vi una figura alta, a primera instancia parecía un chico rubio muy atractivo, llamó mucho mi atención, aunque me resultó extrañamente familiar, voltee a verlo de nuevo, lo analice un poco más y me di cuenta que era una mujer, una mujer muy atractiva, se veía bastante distraída, llegó a voltear a dónde yo me había parado a ceder el lugar pero no me vio ¿Cómo rayos no va a notarme? Yo también soy muy atractiva, debería notarme ¿no?
Voltee a verla y está vez caí en cuenta de quién era, por un momento lo dude pero solo bastaba imaginarla con el uniforme del Mugen, era Haruka Tenoh, después de tantos años volvía a verla y aunque nunca hablamos me dió mucho gusto encontrarla, se veía más atractiva de lo que yo recordaba. Me acerqué a uno de los tubos para quedar frente a ella, volteo a verme pero aparto la vista de inmediato... ¿No me vio? ¿O me ignoró?
Me cambié a un lugar un poco más cerca de ella, pero venía distraída en su música, no sé si cerraba los ojos por sueño o porque me vio e intentaba ignorarme. Quise acercarme aún más a ella pero en ese momento el desgraciado conductor enfrenó de manera horrible y estuve a punto de caerme, pero sentí que unos brazos me agarraban de manera suave pero firme. Voltee y noté que era ella quien había evitado mi caída, no sabía que decirle, me daba algo de pena, me acomodé a un lado de ella, ya sé que debía agradecerle pero me daba pena.
Voltee a verla nuevamente, ella ni siquiera notaba mi existencia ¿Que rayos sucedía con Haruka? Ella siempre tuvo fama de coquetearle a cuánta mujer viera. ¿No me recordaba? Ya sé, nunca fuimos amigas pero este color de cabello no sueles verlo todos los días ¿o sí? Ni siquiera por eso volteaba.
La pise con suavidad por dos razones, pedirle perdón y romper el hielo, al hacerlo ella volteo una fracción de segundo y me miró, pero solo de manera rápida y aproveché para disculparme, ella solo dijo:
"No te prreocupes" me dio un poco de risa porque sonó cómica la pronunciación de su R, sin embargo mi risa desapareció porque volvió a ignorarme, cerro sus ojos y siguió escuchando su música.
Me volví a cambiar de lugar ¿Debía notarme en algún punto no? pues no, no funcionó, ya sé que hubiera sido muy fácil solo hablarle y decirle: Hey, hola soy Michiru, íbamos en el Mugen ¿Me recuerdas? pero también me gustaba complicarme las cosas, tampoco se dio cuenta que yo intentaba llamar su atención, cuando llegaba a verme solo volteaba a otro lado, quizás ya tenía novia o quizás simplemente no soy su tipo.
Ya íbamos a llegar a la terminal, faltaba una estación y me entristeció un poco saber que ninguna tuvo el valor de hablar, incluso si fuera para coquetear, ella no lo hizo. Voltee una última vez y noté que en esta ocasión dirigió completamente su mirada a mí, le sonreí, por fin me miró y me regresó la sonrisa, tan amable y atractiva como la recordaba, con tristeza separé mi vista de ella y al abrir las puertas del vagón me alejé y seguí mi camino, después de esa odisea quería descansar. Haruka solo sonrió con amabilidad, claro que no me iba a recordar, no era su obligación hacerlo, pero me era inevitable no sentirme así puesto que yo la recordé siempre.
Salí del vagón y caminé directo a la salida del metro, probablemente volvería a encontrarme con ella de nuevo, Tokyo es muy pequeño, revisé mi reloj, solo debíamos coincidir poco antes de las 5 de la tarde. Mi plan hubiera resultado bien, de no ser porque toda esa maldita semana, tenía que quedarme hasta tarde en la escuela, era la semana de exámenes, toda esa semana la perdí de vista, me decepcionaba cada que entraba al vagón del metro y buscaba con la mirada su cabellera rubia, pero nada, siempre tuve la esperanza de encontrarla más tarde, pero no sucedió.
Pasada esa semana llena de estrés, decidí relajarme e ir a natación, no como maestra ni alumna, solo quería estar en la alberca un rato, pensar, distraerme, ver a chicos y chicas atractivos y olvidarme de Haruka... o quizás... Ver si de casualidad a Haruka le gustaba nadar, quizás me la encontraría ahí o quizás soy muy ilusa.
Llegué justo cuando terminaba una clase, era la hora perfecta en la que la alberca se quedaba con dos personas dentro o con ninguna, podía disfrutarla solo para mí un buen rato, y me hubiera salido con la mía de no ser porque al estar nadando note una silueta entrando a la alberca.
Por alguna instintiva razón, me acerqué y empecé a nadar cerca de esa silueta, está persona entendió mi mensaje, me dieron ganas de competir con esa desconocida persona y así fue, salimos un momento para poder vernos la cara, era una chica de cabello azul oscuro, corto, bastante tierna. Me recordaba mucho a alguien pero no sabía a quién, su cara era bastante familiar, pero no le di mucha importancia y comenzamos de nuevo a competir. Después de 3 ocasiones en las que ambas habíamos empatado, decimos descansar.
-Vaya, eres bastante rápida- comentó aquella chica exhausta pero con diversión en su voz.
-Tu no te quedas atrás, eres la primera que puedo reconocer como una competencia digna, me diste mucha batalla- dije estirando mi mano para felicitarla, no era mentira después de todo.
-Me halaga mucho que lo digas, me presento, soy Amy Mizuno, mucho gusto- dijo ya más tranquila.
Ese nombre sin duda hizo click en mi cerebro, no solo era una niña prodigio, ella estudio en el Mugen con la generación de Haruka, ella era su amiga, con razón se me hacía tan familiar, siempre la veía hablando con ese grupito que tenían, que pequeño era el mundo.
-Michiru Kaioh, el gusto es mío, ahora entiendo porque me resultabas tan familiar, no solo por tu nombre, yo te veía mucho en el Mugen, eras dos generaciones mayor que yo, siempre te veía hablando con Haruka y los demás en la hora de receso, eran muy populares ustedes- le dije recordando con cierta melancolía esa época.
-Me sonrojas jaja según yo no éramos tan populares, solo nos juntamos con Haruka, ella habla con medio mundo, imposible no tomarle cariño, pero lamento decirte que no tengo recuerdos de ti- dijo con cierta pena.
-Completamente entendible, yo nunca me acerque a ustedes, como te dije era menor y mi grupo de amistades era bastante reducido en ese entonces, bueno incluso ahora- dije
-Entiendo, quizás te suene raro pero ¿qué dices si vienes conmigo a una fiesta? bueno... algo así, es una mini reunión de ex compañeros, justo va a estar la mayoría de amigos con los que seguro siempre nos viste hablando- dijo de manera amable Amy
¿Estaría Haruka ahí? Realmente no perdía nada con ir, Amy recuerdo que siempre fue amable, incluso sino hacía nuevas amistades ahí, podría conocer más a Amy y saber si sigue teniendo contacto con Haruka. Dios, parezco psicópata.
-Claro con gusto, eres muy amable ¿Cuando es la reunión?- pregunté decidida y animada.
-Justo en este momento jaja, no había visto la hora, se me pasó el tiempo demasiado rápido ¿Aún así puedes venir? perdón, te estoy avisando demasiado a la hora- dijo apenada mientras se vestía.
-No te preocupes, por suerte hoy no tengo ningún pendiente, mi día libre después de una semana horrible de exámenes- dije igual vistiéndome rápido.
-Los exámenes son divertidos- dijo Amy riéndose.
Yo solo me reí con ella, pero sin duda se nota que por algo es un prodigio ¿Quién rayos piensa que los exámenes son divertidos?
Salimos rápido y fuimos al supermercado, pasamos por unas botanas y refrescos para llevar a la reunión, tomamos un taxi y llegamos al lugar donde probablemente me encontraría con el pasado, soy muy dramática cuando se me antoja.
El corazón me latía muy rápido, ni siquiera estuve así cuando competí con Amy, Michiru ya cálmate, seguro Haruka está haciendo otras cosas, debe estar ocupada siendo... pues Haruka.
Cuando Amy tocó el timbre, sentí que el corazón se me salía del cuerpo, pero confirmo que me dió un paro cardíaco cuando vi a la persona que abrió la puerta, Vaya... después de todo, el mundo si es bastante pequeño, después de todo, si me reencontré con mi pasado. Ahí frente a mis ojos estaba la rubia que tanto busqué en toda esta horrible semana, con esos hermosos ojos verdes que desde que los ví, jamás pude sacar de mi cabeza.
Holaaaaaaa
Me da gusto regresar, estuve bastante ocupada en todo este tiempo sumado a que la inspiración me abandonó y me dejó sola :(
Lamento haber tardado, gracias a las nuevas personas que siguen dándole una oportunidad a esta historia, a los que dejan sus reviews y a los que siguen solo leyendo XD
No quiero prometer nada, sin embargo, haré todo lo posible por seguir actualizando la historia, estoy abierta a sugerencias por si se les ocurre un giro en la trama jaja.
Les mando saludos, espero que se encuentren todos bien, con salud, con trabajo y con su familia, esperemos que este año sea menos loco y menos cruel.
Saludos.
