Los meses pasaron, ya estaban en noviembre y Syaoran tenía una nueva novia.

Se llamaba Natsumi, era una chica rubia de la otra clase de primero de Bachillerato y llevaban juntos dos meses.

Justo cuando empezaron a salir, Syaoran presentó a Natsumi y a Sakura y las dos chicas empezaron a llevarse muy bien.

De hecho, Sakura ya la consideraba una de sus amigas y le había contado algunos de sus secretos.

Pero, aunque ella a veces le preguntaba, nunca le contaba nada de Syaoran.

Todo lo que su mejor amigo le decía era sagrado y se quedaba entre ellos dos.

Un miércoles por la tarde, Sakura estaba en el cuarto de Syaoran estudiando con él.

Tenían un examen de inglés al lunes siguiente.

Ella resopló y estiró los brazos.

-¿Un descanso?- preguntó Syaoran.

Sakura asintió y los dos se lanzaron encima de su cama.

-Este curso nos están haciendo estudiar más- protestó Sakura.

-Ya lo sé- gruñó Syaoran entre dientes.

El timbre de la casa sonó y Syaoran se levantó, bajando las escaleras para abrir.

Enseguida volvió a entrar en su cuarto, seguido de Eriol.

Sakura se incorporó, sentándose en la cama.

-¡Hola, Eriol!- exclamó, reprimiendo un bostezo.

-¡Hola! He venido a por una película que Syaoran se ha descargado hace poco- respondió él.

-Cierra la puerta- susurró Syaoran.

Su amigo obedeció y él abrió un cajón, sacando varias carpetas.

Sakura se levantó y se acercó a ellos, si su amigo había pedido que cerrara la puerta era porque había algo que Syaoran ocultaba a Yelan, y ella quería saber lo que era.

Syaoran rebuscó en el fondo del cajón y sacó una caja, al abrirla estaba llena de DVDs.

Los esparció encima del escritorio y empezó a buscar una película.

-Se llama "El incidente", a ver quién la encuentra primero- dijo mientras empezaba a mirarlos.

Sus dos amigos se acercaron y leyeron los nombres de los DVDs, cada uno estaba guardado en una funda de plástico transparente.

Eriol abrió mucho los ojos, sorprendido.

-Pero tío... aquí tienes el porno. Vas a asustar a Sakura-.

Syaoran hizo un gesto con la mano.

-Que va, Sakura sabe que veo porno de vez en cuando-.

Ella empezó a reírse en voz baja.

-Sí, no te preocupes Eriol. Ya sé que mi amigo es un guarro-.

Syaoran se giró y le dio un codazo en las costillas a Sakura.

-De guarro nada, todos los tíos lo hacen- replicó él.

Ella puso los ojos en blanco.

-No creo que todos sean como tú- dijo Sakura, resoplando.

-Eso es cierto, yo soy único- le respondió Syaoran, levantando las dos cejas.

Los tres se rieron y siguieron buscando el DVD que quería Eriol.

Sakura sujetó uno y miró a Syaoran.

-¿Me prestas a mí esta?- le preguntó.

Syaoran frunció el ceño y miró el nombre que estaba escrito en el DVD.

-¿Frozen? ¿En serio?- preguntó con burla.

Sakura se encogió de hombros.

-¿Y por qué no? Todo el mundo la ha visto menos yo, tú incluido-.

Syaoran levantó un DVD y se lo pasó a Eriol.

-Vale, podéis llevároslas pero las quiero de vuelta- les dijo a ambos.

Él volvió a meter los discos en una caja, poniendo los que tenían vídeos porno al final del todo.

En total había unos 200 DVDs, y casi la mitad eran películas para adultos.

-Como tu madre te pille eso te va a matar- susurró Sakura, aguantando la risa.

-Hace varios años que empecé a grabarlos y nunca los ha encontrado- respondió él, guardando las carpetas de nuevo en el cajón y cerrándolo.

-Bueno, me voy de vuelta a Tomoeda. Nos vemos otro día, Syaoran- dijo Eriol, abriendo la puerta del cuarto.

-¡Espera! ¿Me puedo ir contigo? Así no me voy en el autobús- pidió Sakura.

Eriol sonrió.

-Claro, vente-.

Sakura recogió sus cosas y Syaoran acompañó a sus dos amigos a la puerta.

Eriol le dejó un casco a Sakura y los dos se subieron en su moto.

-Nos vemos mañana, estudia- dijo Sakura mirando a Syaoran.

Él puso los ojos en blanco y asintió.

Sakura se agarró a la cintura de Eriol y el chico arrancó la moto.


Dos semanas después, ambos estaban apoyados en la pared del colegio, devorando sus bocadillos mientras charlaban de sus cosas.

-Tengo que hablarte de algo, llevo unos días queriendo hacerlo- murmuró de repente Syaoran.

Sakura lo miró extrañada.

-Pues dime, ¿desde cuándo no te atreves a decirme algo?-.

-Verás... es que le gustas a alguien-.

Sakura aguantó la respiración.

-Por favor, dime que no es Hiro- susurró, pensando en el chico que estaba en su clase que siempre la estaba mirando y la hacía sentir incómoda.

Syaoran soltó una risita.

-Es obvio que a Hiro le gustas, pero no me refería a él... estoy hablando de Eriol-.

Sakura pestañeó varias veces, confundida.

-¿Qué?- dijo en voz demasiado alta.

Se llevaba bien con el mejor amigo de Syaoran, coincidían casi todas las semanas y le gustaba hablar con él, de hecho ya lo consideraba su amigo.

Pero nunca se había planteado tener algo más con él, no le había llamado la atención.

-Shhh, cálmate- murmuró Syaoran, vigilando a su alrededor por si había algún curioso cerca.

-¿Te lo ha dicho él?- preguntó Sakura.

Syaoran asintió.

-Le gustas desde hace tiempo, y cada vez le gustas más-.

Ella se ruborizó.

-Pero... yo no sé si él me gusta a mí, creo que no. Nunca me he fijado en él de esa forma- respondió en voz baja.

-Podrías intentarlo. Él es un buen chico, sé que te trataría muy bien y además es virgen como tú así que irá despacio y no te agobiarías... yo creo que es una buena idea- murmuró Syaoran, sonriendo y levantando las cejas.

-¿Estás seguro de que soy virgen?- preguntó Sakura para molestarlo.

Syaoran apretó los labios.

-Apostaría a que sí... aunque no quieras decírmelo-.

Sakura hizo una mueca.

-Al menos piénsatelo, seguro que Eriol podría gustarte si le das una oportunidad... tal vez hasta podrías enamorarte de él. Y si te enamoras tendrás que contarme lo de Geovani-.

Ella resopló.

-No creo, es muy simpático y le tengo cariño pero creo que no hay nada más-.

-Haz la prueba, él está loco por ti... me habla de ti todo el tiempo- contestó Syaoran mientras tiraba un poco de la trenza que llevaba su amiga.

Sakura se tapó la cara con las manos.

-Me voy a morir de la vergüenza la próxima vez que lo vea- murmuró entre dientes.

-Pues tienes que disimular, no puede enterarse de que yo te lo he contado o se enfadará conmigo- le advirtió Syaoran.

Ella separó los dedos dejando ver sus ojos verdes y miró a su amigo.

-¿Y para qué me lo cuentas entonces?- preguntó Sakura, fastidiada.

-Porque tú y yo nos lo contamos todo. Además... así ahora te fijarás en él y tal vez surja algo entre vosotros- susurró él cerca de su oído.

Sakura se estremeció y bajó las manos mientras suspiraba.

Su amigo no pudo evitar reírse.

-Me encantaría que mis dos mejores amigos estuvieran juntos-.

Sakura bufó.

-No creo que sea buena idea, si sale mal todo será muy incómodo y no podremos volver a quedar los tres juntos- .

Syaoran frunció el ceño.

-No te preocupes por eso, si al final pasa algo entre vosotros ya veremos lo que hacemos- respondió él, golpeándole cariñosamente el hombro.

Sakura mordió el último trozo de su bocata de queso mientras pensaba en Eriol.

Si hasta ahora no le había llamado la atención por algo sería... pero se fijaría en él a partir de ese día, para descubrir si podía interesarle ser algo más que su amiga.

-Otra cosa que quería contarte... anoche me colé con Natsumi en el parque del centro y me la tiré. Me corrí allí mismo, en la hierba- susurró Syaoran con una sonrisa traviesa.

-Eres todo un romántico- respondió Sakura, poniendo los ojos en blanco.

Los dos se rieron.

-Cuando quiero lo soy, pero contigo puedo hablar así... ¿o te molesta?- preguntó él, alzando una ceja.

Sakura negó con la cabeza.

-No, me gusta que tengamos tanta confianza y que podamos hablar de todo- contestó ella, sonriendo.

-Te cuento más cosas que a cualquiera de mis amigos- murmuró Syaoran, incorporándose un poco y separándose de la pared.

-¿Estás enamorado de ella?- preguntó Sakura con curiosidad.

Syaoran lo pensó unos segundos.

-Creo que sí, pero no se lo digas-.

-Ya sabes que no le cuento nada de lo que tú y yo hablamos- gruñó Sakura, molesta.

El chico pasó el brazo sobre sus hombros y la acercó a él para dejar un beso en su frente.

-Lo sé, Sakura. Confío en ti-.

Empezaron a caminar para entrar en el instituto, acababa de sonar la campana que anunciaba el fin del recreo.

Natsumi apareció en la puerta y se abalanzó a los brazos de Syaoran, obligando a Sakura a separarse de él.

-¿Dónde estabais?- preguntó la chica rubia, mirando a Sakura mientras sonreía.

-Aquí cerca, charlando- dijo ella respondiendo a su sonrisa.

-Vamos, llegaremos tarde- murmuró Natsumi agarrando a Syaoran del brazo y dando un tirón de la camiseta de Sakura.

Los tres subieron las escaleras hasta el segundo piso, en el pasillo todavía estaban muchos de los estudiantes.

Sakura se acercó a Tomoyo y a Chiharu, mientras Syaoran se quedó junto a la pared besando a Natsumi.

Los profesores aparecieron y los alumnos entraron en sus respectivas clases.

Sakura se sentó en su pupitre y escuchó la silla de atrás moviéndose, su amigo ya se había sentado también.

Las tres clases que les quedaban pasaron algo lentas pero por fin terminaron y todos recogieron sus cosas y salieron del instituto.

Al estar en la puerta el corazón de Sakura se aceleró.

En la acera estaba Eriol, sentado en su moto esperando.

Saludó a Sakura con la mano y a ella no le quedó más remedio que acercarse, aunque se sentía muy incómoda.

-¡Hola! Oye, ¿tienes planes para el viernes por la tarde?- le preguntó el chico cuando llegó a su lado.

-Por ahora no. ¿Por qué, has pensado en algo?- respondió ella.

-Podrías venir a mi casa y vemos una película, mi madre no va a estar-.

-Vale, se lo diré a Syaoran- dijo Sakura, girándose para ver dónde estaba su amigo.

La mano de Eriol agarró su muñeca y ella volvió a mirarlo, sorprendida.

-No se lo digas, esta vez quiero que estemos solos. Tengo que hablar contigo- murmuró Eriol mientras la miraba fijamente.

Una sensación tremendamente incómoda se extendió por todo el cuerpo de Sakura.

-Mmm... vale- murmuró en voz baja.

-¡Eriol! ¿Qué haces aquí?- preguntó Syaoran chocando el puño con su amigo.

-Visitaros- respondió Eriol, encogiéndose de hombros.

Después volvió a mirar a Sakura.

-¿Quieres que te acerque a casa?-.

Ella volvió a sentirse incómoda.

-No te molestes, no me importa ir caminando- contestó, apartando la mirada.

-No me molesta, vivimos bastante cerca- replicó Eriol.

-Sí, vete con él que así llegarás antes- dijo Syaoran, dándole un codazo a Sakura.

Ella lo miró con odio y resopló.

-Vale, pero no me gustan las motos y los dos lo sabéis-.

Aceptó el casco que le estaba ofreciendo Eriol y se subió a la moto detrás de él.

Miró a Syaoran mientras Eriol arrancaba la moto y su amigo le guiñó un ojo de forma traviesa.

Sakura puso los ojos en blanco y se agarró a la cintura de Eriol cuando el chico aceleró.