Amor Ciego
EPÍLOGO
Seis años después
EN EL MOMENTO en que Naruto, llego a la colina a lomo de su fiel caballo Morgan, soltó el aire y abrió los brazos como señal de agradecimiento a los cielos por todo lo que hasta ese momento había conseguido, frente a él se extendía un gran paisaje y en el centro de todo ese esplendor una gran casa. En aquel instante, pensó en su esposa, no hacía mucho se habían mudado al rancho y aún no había tenido la oportunidad de llevarla a ese lugar, debería de traerla la próxima vez que venga.
También rememoro los últimos años de su vida, lo mucho que había cambiado y en la forma en que se sentía. Ahora era un esposo y un padre y todo su mundo giraba alrededor de su familia. Su propia familia.
—Tú también estas a gusto verdad, amigo. —Morgan hacia movimientos con la cabeza como si pudiera sentir la energía positiva de su jinete. —No hubiésemos podido elegir un lugar mejor.
Naruto había invertido mucho de su dinero en comprar un rancho, además de la escuela de equitación, también había empezado un negocio de criaderos de caballos, que estaba dando sus frutos, todo de su propio esfuerzo, a pesar de que según Tobirama, el abogado de su abuelo, este no lo había desheredado.
Pero no había vuelto a hablar con ellos hasta unos meses antes, cuando su hermano se contactó con él, su abuela Chiyo quería verlo, no solo a su nieto sino que también a Hinata. Al principio fue difícil para Naruto, no era rencoroso, pero el hecho de que su propia familia hubiese querido separarlo de Hinata, era algo difícil de asimilar. Fue ella misma la que le convenció de ir a ver a Chiyo. Días después de ese encuentro su abuela murió.
El sonido de un auto lo saco de sus cavilaciones y desvió la mirada hacia el lugar desde donde provenía.
—Mira amigo, parece que mi familia aun da patadas de ahogado.
HINATA SE ENCONTRABA en la salita junto con su hijo Boruto y con la nana Kurenai. Kurenai era una gran amiga de Hinata, de la escuela de ciegos donde ella daba clases. Una mujer mayor que había quedado sola, pues su esposo murió debido a una enfermedad y su hija estaba casada y vivía en un lugar lejano.
Cuando Hinata quedo embarazada aunque era una mujer independiente la ayuda de Kurenai fue muy importante, ahora formaba parte de la familia. Aunque aun no le había dicho nada a su esposo pronto la familia crecería aún más.
Un ruido de un auto le hizo salir de sus ensoñaciones. Kurenai se levantó de la silla para mirar por la ventana para ver la razón del sonido. Cuando vio que un auto se acercaba a la entrada miro a Hinata.
—No sabía que tu esposo esperara a alguien.
—Bueno hace un rato llamo el hermano de Naruto, dijo que quería venir hablar con él.
—Iré a recibirlo
Hinata cargo a su hijo y lo sentó en sus piernas, su pequeño Boruto era un niño bastante hiperactivo, mas valía tenerlo cerca para que no causara problemas.
Al cabo de un minuto, pasos se acercaban, Hinata levanto el mentón esperando la entrada de Sasori. Cuando él estuvo frente a ella, un aire de incomodidad se hizo evidente, a Sasori le daba sentimiento de culpabilidad, aunque las maquinaciones de Shion nunca salieron bien, el haber estado involucrado lo hacía sentirse así, aunque desde que se habían vuelto a frecuentar, Hinata siempre lo trataba muy amable.
—Buen día Hinata.
—Sasori, ¿Cómo está?
Antes que Sasori contestara Naruto apareció en la puerta, su hijo se desprendió de las manos de su madre y se arrojó a sus brazos
—¡Papi!
Naruto tomo a su hijo, y lo alzo
—Mi pequeño, ¿Qué travesura hiciste en mi ausencia?
—Bueno como le prometiste la próxima vez llevarlo de paseo, este pequeñín se portó como un angelito— Le contesto Hinata divertida
Sasori se encontraba un poco incómodo con la escena familiar. Si se sentía culpable frente a Hinata, con Naruto su azoramiento era mayor, a pesar del tiempo que había pasado, y lo que había ocurrido después le habían hecho reflexionar muchas cosas.
—Naruto...
—Sasori, ¿Por qué estás aquí?...
—¡Naruto!...
—No, está bien Hinata, no te preocupes sé que no es que sea la mejor compañía que ustedes desean tener — hizo una pausa y miro hacia el suelo como si quisiera que la tierra se abriera y se lo tragara, pero estaba consciente de que se merecía el trato de su hermano. —Quería que habláramos, no te quitare mucho tiempo.
Naruto se quedo mirándolo con ojos entrecerrados y movió la cabeza para afirmar.
—Bien vamos al despacho.
Dejo a su hijo en manos de Hinata, a ella le dio un suave beso en los labios, y le acaricio la mejilla. Hinata le beso la palma de la mano como señal de apoyo. Luego miro a Sasori.
—Sígueme por favor.
Se dirigieron por un largo pasillo hasta al final donde había una puerta corrediza de roble, donde entraron, habían unos estantes algunos vacíos de lo que sería una gran biblioteca, y los libros aun no estaban acomodados, al fondo se encontraba un escritorio.
—Disculpa el desorden, no hace mucho que estamos aquí, apenas estoy acomodando todo como lo quiero. —Le señalo la silla. —Siéntate por favor.
—Bueno la verdad es impresionante, no hablo solo por este espacio, sino de todo el lugar, me imagino que has de sentirte satisfecho, has logrado algo por ti mismo, que era lo que tango deseabas.
—Me siento más que satisfecho... feliz, y si, no estás equivocado, siempre desee hacer algo por mí.
—Es... Admirable.
Sasori tenía una expresión tensa, era consciente de que a Naruto le era difícil hablar de forma cordial con él, pero, ahora era un hombre distinto y quería que su hermano mayor lo supiera.
—Bueno yo...
—Imagino que vienes de parte del abuelo.
Sasori soltó el aire que estaba reteniendo.
—En parte sí, el abuelo quiere que tú y Hinata lo sigan visitando, No quiere que le pase lo de la abuela, conocer a su bisnieto sin disfrutarlo, además eres tú el que ya tiene un heredero, no creo que espere nada de mí.
—No es... algo simple —Le replico Naruto, —Ha pasado el tiempo es cierto, tal vez Chiyo al final quería limpiar su conciencia y...
—Él también está enfermo —Le interrumpió Sasori, —No le queda mucho tampoco, si te soy sincero incluso conmigo ha cambiado.
Naruto soltó el aire y esbozo una media sonrisa.
—¿Y tú?, que me dices de ti. Por lo que vi en el funeral de la abuela, había una chica que no se despegó de tu lado.
—Es alguien con quien estoy saliendo. Es... como explicarlo una inspiración, alguien por quien quiero ser mejor...
—Te entiendo, créeme que sí.
Ambos se miraron en señal de aceptación, porque Sasori comprendía ese sentimiento que vio en Naruto desde que conoció a Hinata.
Sasori se levanto
—No quiero molestarte más. Espero que le des una oportunidad al abuelo, no ha sido el mejor hombre, pero no puede hacer nada, ahora se siente solo y ha pagado por sus acciones. —Sostuvo el aire —Por mi parte es mi abuelo algo cercano a un padre que tuve y no puedo dejar eso atrás. De hecho estoy trabajando para él ahora.
Mientras salían del despacho, Naruto analizaba lo dicho por su hermano.
—Vas a tomar las riendas de las empresas Uzumaki.
Sasori rió
—No lo creo.
—¿Por qué?
—Voy poco a poco, pero no te puedo negar que me he sentido muy bien.
Cuando iban llegando al vestíbulo Sasori recordó un asunto.
—No sé si supiste lo de Shion.
Naruto paro en seco, volver a escuchar ese nombre y en su casa no le hacía mucha gracia.
—A decir verdad, no me interesa lo que pase con ella. Después de ese día no volvimos a verla, tampoco me gustaría que busque a Hinata.
—Si lo siento... Es solo que...
—Pero bueno si sabes algo, dime para estar preparado.
—Pues... supe que la busca la policía.
—Vaya no me extrañaría, y ¿qué hizo?
Sasori miro a ambos lados como si quisiera que nadie escuchase lo que diría a continuación: —Intento robar un recién nacido.
Naruto lo miro con los ojos como platos.
—Me estás diciendo la verdad...
—Porque mentiría en algo como eso.
—Si cierto, tienes razón, Pero... ¿Cómo?
—Bueno me entere que se había casado en Londres, atrapo a un conde muy rico, y parece que paso el tiempo y ella no pudo darle hijos, ya sabes cómo es esto de los herederos y más con un condado inglés.
—Si... los herederos, las tierras...
—Así es. Pero parece que es algo permanente, todo esto es porque ella descubrió que es estéril. Así que para asegurar su futuro planeo robar un bebe, pero como ves sus planes se derrumbaron, ahora huye no solo de la policía, también de las deudas de juego.
A Naruto no se le hacía extraño ese proceder de Shion. Pero le preocupaba como se sentiría Hinata al saberlo.
Sasori continúo
—Tuve suerte de ver cómo era en realidad esa mujer.
—Si... bueno no quiero recordar cosas desagradables.
Sasori sentía que podía recuperar la relación con su hermano, nunca habían sido muy unidos, pero fue porque ellos mismos no se dieron la oportunidad. Ahora él era otro hombre y Naruto era un hombre de familia.
LLEGARON A LA COLINA al final de la tarde, Naruto desde que descubrió aquel lugar quería llevar a Hinata, se sorprendió mucho porque ella le pidió ir juntos sobre Morgan, a ella le encantaba cabalgar sobre su yegua por eso le extraño esa petición.
—Estoy sorprendido por esto. Solo habíamos cabalgado así juntos una vez y recuerdo que no te hizo muy feliz.
—Entonces, ¿Quiere que me baje señor Uzumaki?.
—¡Oh vamos! No estoy diciendo que no me guste, todo lo contrario, amo estar así cerca de ti.
A Hinata le encantaba ese momento, su cuerpo pegado directamente al suyo, sus brazos poderosos alrededor de su cintura mientras él recogía las riendas. Se reprendió por no hacerlo más seguido y decidió que en lo posible siempre iría de paseo con su esposo sobre Morgan. Ella sostuvo el aire y lo soltó. Naruto la abrazaba muy fuerte, le acariciaba el vientre, y le besaba en el cuello.
—Es un lindo atardecer, —Le dijo él levantando la cabeza, —El cielo está pintado con tonos naranja y amarillo, que el sol va dejando mientras se oculta tras las montañas, perfilando más la silueta de estas y lanzando sus últimos rayos, entre las nubes hacia el bosque.
» También hay pinos frondosos y verdes, que se van alejando hasta verse diminutos al conectarse con lo que parece la planicie, al pie de la cordillera. En el sur entre los arboles hay un rio, no se ve su inicio o su final. Sus aguas reflejan los rayos de luz y la sombra de los pinos.
Hinata estaba acostada sobre el pecho de su esposo escuchando su descripción.
—Se siente una quietud, calma y paz en este lugar.
Naruto miro el perfil de su esposa y le preocupo un poco que estuviera desanimada, unas horas antes, decidió contarle sobre lo que Sasori le comento de Shion, no quería guardar secretos en lo referente a ella con Hinata.
Al principio vio el dolor que le produjo saber lo que su hermana había hecho, luego respiro hondo, le tomo la cara con las manos y le dijo. "Cada quien recoge lo que siembra". No había duda que la admiraba, Su Hinata era una mujer muy fuerte, valiente y maravillosa. Bendecía la suerte de haberla conocido.
—Sabes —dijo Hinata —Yo también quiero describirte un paisaje.
—Muy bien te escucho.
—Hay una gran casa rodeada de naturaleza, en el jardín se encuentra una familia, todos reían, el padre jugaba con su pequeño hijo, la madre sostenía en sus brazos a su recién nacido, todos entorno a esa pequeña criatura —Mientras hablaba Hinata tomaba la mano de Naruto que estaba en su vientre y lo acariciaba y continúo: —El segundo fruto de su gran amor ahora estaba con ellos, después de esperarlo por nueve meses...
Naruto apoyo el mentón en el hombro de su esposa mirando las manos entrelazadas en su vientre.
—Me parece muy familiar ese paisaje.
—Si bueno diría más bien que es el futuro.
—Ahora entonces puedes ver el futuro. —Naruto le hablaba en forma de broma.
—Ya ves, esto de no tener la vista te da capacidades especiales.
—Oh vamos cariño me estoy muriendo aquí, no se si estas bromeando, o si es lo que pienso.
Hinata apretó las manos de su esposo que estaban en su vientre.
—Acabo de comprobar que estoy embarazada.
Naruto la abrazo y le dio un beso en la mejilla muy emocionado. Y se quedaron un tiempo así abrazados sin decir nada, ellos tenían una forma muy especial de comunicarse y no solo era con palabras.
—¿Eres feliz? —Le preguntó Hinata un rato después.
Naruto, tomo su mentón y le dio un suave beso en los labios.
—Más que feliz, afortunado de tenerte, cuando uno es dichoso solo desea que los demás sean también felices. Y ahora seré doblemente dichoso.
FIN
Esta historia tiene nombre original "Persiguiendo arco iris", en español fue nombrado "El amor es Ciego" la autora es Esther Sager. nos presenta a:
- Adam Bainbridge como Naruto Uzumaki
- Elizabeth(Libby) Rutledge como Hinata Hyuga
Es una historia que pertenece al subgénero de Clean-romance donde no hay escenas explicitas de sexo.
Epilogo hecho por mi
Gracias por leer
