Décimo Acto: Vísperas del celo

Cuando faltaban alrededor de 15 horas para el celo. Ese mismo día por la mañana, Mitsuki; la madre de Katsuki fue a casa de su hijo, pues le había llegado una información muy seria.

Su hijo estaba marcado.

Si, así sin mas, así se lo dijeron cuando actualizaron la base de datos de omega de su hijo. y así pues, ese día con paso decidido caminó por el pasillo, hasta la puerta donde estaba el apartamento de su hijo, y con un martillo tocó amablemente la puerta.

—¡KATSUKI BAKUGO! ¡HIJO DE TU RE BELLA MADRE! ¡HAZ EL FAVOR DE ABRIRME LA PUERTA! ¡JOVENCITO! ¡TENEMOS QUE HABLAR!— Mitzuki estaba enfadada, sorprendida, dolida y decepcionada de que su hijo le hubiera ocultado esa información.

Siempre creyó que su hijo nunca iba a estar con ningún alfa, y se sintió aliviada cuando se dio cuenta de que Katsuki no tenía olor, pero ahora estaba marcado y no tenía ni idea, ni quién, ni cómo sucedió. y por supuesto. ¿por que su hijo lo permitió?. Sí se alzó novio y no le contó; lo entendía. pero de ahí a tener un alfa, y que encima estuviera marcado había miles de siglos de diferencia.

Y desde el otro lado de la puerta, estaba el omega con el cacao mental más hijo de puta del mundo. que cuando escuchó a su madre saltó del sofá, y no dudo un instante en coger su chaqueta de chándal, y saltar por la ventana.

—¡MALDITA MUJER!— y corrió lejos, tomó un tren sin mirar siquiera a dónde coño iba y se fue.

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Lo cierto es que Katsuki estaba ansioso y asustado al mismo tiempo de que el celo llegará. y es que había algo que lo estaba matando poco a poco: ¿Qué pensara Izuku del subnormal de su omega interior?, cuando saliera y notara que el tremendo retrasado solo podía decir una maldita palabra.

¡PERO QUÉ BOCHORNO!

Así que sin poder remediarlo, empezó otra vez a alejarse de Izuku, pues se lleno de inseguridades respecto a su omega interior.

y esto por supuesto tomó a Izuku por sorpresa. que sabía que algo le sucedía a Katsuki, ¡joder lo sabía! pero cuando se lo intentó preguntar el rubio lo mandaba a la mierda sin vacilar. así que evito preguntar si algo le sucedía.

Katsuki era demasiado raro, y el alfa sentía que él no quería alejarlo, pero desde luego también sentía que su omega se sentía incómodo, o intimidado por algo.

¿¡Pero que era joder!? ya lo había intentado todo, incluso después de sus momentos íntimos y románticos llenos de besos y caricias. lo intentó y solo dañó el ambiente, provocando que Katuski lo echara de casa.

—kacchan...— Izuku gruñó con rabia, esa situación definitivamente lo está desbordando.

Y cuando quedaban 12 horas para el celo, Katsuki no solo ya lo había enviado a la mierda.

¡Ahora también lo evitaba!

¿A qué jugaba ese omega?, ¿por qué le hacía esto? acaso esos besos, esas caricias y los poquitos pero contados íntimos momentos que tomó de Katsuki. ¿ya no importaban?

Y para rematar la situación, las cosas en el trabajo eran una mierda. ni quería pensar en eso. los omegas desaparecen y nadie sabía nada de eso. y ahora en ese momento Izuku no estaba dando todo de si, él estaba armando su vida con su compañero omega. ¿acaso es malo que quiera tener eso? ya habrá tiempo para trabajar. y además el caso parecía que no avanzaba.

Hizo una llamada por teléfono y, le concedieron la baja por celo al alfa, y sabía que Katsuki ya la tenía. pues era por ley que esos días ninguno trabaja, fuera héroe o no.

Y después llamó a Katsuki

—Maldición, ¿¡por que no me coge el teléfono!? ¡Me va a enloquecer esta cabeza dura! ufff— caminaba como un lobo enojado de un lado para otro. y como si la cosa no pudiera ir peor de lo que ya iba. su gran amiga que últimamente estaba super rara, llegó a la puerta de su apartamento

—¡deku-kun!— dijo con una sonrisa después de estar rara las últimas 3 semanas.

—¡Ochaco! ¿Qué haces aquí? jejejeje he estado un poco liado. pero pasa— invita a pasar a la mujer, que traía un vestido super corto y sugerente, ella camina a paso lento contoneando sus caderas— ¿Qué te trae por aquí?

—¿es que acaso es un problema que te visite? somos mejores amigos ¿no?— dijo ella mirándolo de forma sospechosa.

—si, es verdad pero... he notado que estos días has estado distante, así que no sabía cómo abordarte. y el tema del trabajo me tiene realmente agobiado— se explicó Izuku de forma convincente.

Pero Ochaco no le creía ni mierda. sabía que su amigo y Bakugo se traían algo. y más esas últimas semanas que, aunque disimulaban demasiado bien, se notaba que algo había pasado y con suerte en la última semana se habían separado dejando una pequeña brecha para que ella pudiera entrar.

—escucha. es que esta madrugada empieza tu celo y... quisiera acompañarte deku-kun— dijo como si nada.

Lo último que necesitaba Izuku era mediar una situación así. Y más estando Katsuki desaparecido y el celo en pocas horas.

—Ochaco yo... no...

—¿¡por qué no!?— grito ella ya incrédula tratando de entenderlo

—no quiero dañar la amis...

—¡AL DIABLO LA AMISTAD IZUKU! ¿NO VES QUE ME GUSTAS? ¿POR QUÉ LO PIENSAS TANTO?— y Ochaco no pudo controlar su vómito verbal— cuando... cuando éramos mas jóvenes se que yo te gustaba...¿Qué cambio?

—ahora ya no me siento así, no me gustas...— fue claro, tuvo que serlo— además de que esto va más allá de que seas omega o no, a mi no me gustan las mujeres. me gustan los hombres.

—¿y por eso te estabas acostando con Todoroki?— ella no pudo evitar soltarlo, lo tenía en la boca

—¿como?

—y has marcado a Katsuki, si también lo se... tu no eres mi amigo. has dejado que esta situación creciera a estas dimensiones, pudiste ser muy claro desde el principio y dejar de tontear conmigo.

—yo no tonteaba contigo, tú lo hacías conmigo. o es como que te digo "deja de hacer el tonto, que no me gustas y te ves ridícula" te lo dije de formas muy buenas. que no quería dañar la amistad, además a ti no te incumbe lo que haya pasado con Shoto, ni mucho menos lo mío con kacchan. porque si, tiene mi marca. es mi omega y yo su alfa. y si ya lo sabias, ¿Qué coño haces aquí pidiendo que pase el celo contigo?

Ochaco se sintió terriblemente humillada.

—por que se que eres un alfa... especial, algo en vuestra situación no cuadra del todo— por un momento Midoriya pensó que lo habían descubierto— Izuku, a partir de este momento tu y yo no somos amigos. no me hables, no me mires, no me llames, no me comentes tus problemas, nada...

—Ochaco...— y como Izuku era experto en rogar. simplemente se quedó de pie y dijo claramente— esa es tu decisión.

Ochaco se fue aguantando las lágrimas de su apartamento y quiso ir tras ella pero, sabía que su amiga necesitaba espacio.

—¡JODER!— grito Izuku rascándose la cabeza desesperado

TODO IBA DE MAL EN PEOR. ¿Y DONDE COÑO ESTABA KATSUKI?

Su máxima prioridad en esos momentos era él, que para rematar todo... para esa ocasión, esa tremenda ocasión con el omega. Izuku había alquilado una preciosa villa en las afueras de la ciudad. había mandado a colocar una impresionante cama gigantesca. que parecía una plataforma que otra cosa en la habitación principal, y mandó a llenar bien la nevera de comida de todo tipo; de dulces, de helado, de carne, bebidas, refrescos, frutas, chocolate.

¡De todo!

Mando a colocar una instalación de luces de colores neón para toda la villa. toda, para que brillará de el color que él quisiera por medio del teléfono. y absolutamente toda la villa tenía las ventanas tapadas con unas gruesas y preciosas cortinas negras para que la luz natural no entrara. habían nidos de cojines gigantes por todas partes. había una piscina y todo detrás de una de las puertas, todo era exclusivo para que ambos pasaran el celo. todo limpio y nuevo. para pasar una semana perfectamente encerrados. sin que nadie los molestara y pudieran estar juntos, tranquilos y disfrutando de la sexualidad.

Pero el señorito, cara de culo, mal genio y mal hablado de su omega. que le ponía la cabeza como un bombo de lo desesperante que podía ser. no aparecía por ninguna parte. así que Izuku aún no había ido a la villa y seguía en su piso esperando que el omega diera señales de vida.

—¡NO ME LO PUEDO CREER!, ¡JODER! ¡SI ME DA PLANTÓN NO SE LO PERDONO!— un gran relámpago sonó, y blanqueo los ojos molesto. iba a llover a cantaros. no quedaba mucho tiempo y Katsuki el idiota, se negaba a darle la puta cara.

¿Dónde coño estaba?

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Pues bien. Katsuki si se había escapado, ¡estaba en otra ciudad! ¡cagado de miedo!, con una crisis existencial gigantesca, sentado en las bancas de un solitario parque.

Muy romántico y todo lo que había sucedido en ese mes, pero Katsuki tenia mucho miedo al rechazo de cuando Izuku se diera cuenta la clase de retrasado mental que era en estado de celo. y es que solo en ese estado, solo de esa forma su omega podía tener el control de todo. Claro que Katsuki también sentía, veía y disfrutaba, pero era como si ahora, él fuera la conciencia, y el omega fuera la primera persona.

¡Terriblemente malo, malo, malo!

Miraba su teléfono sonar, sonar y sonar, solo rezaba para que Izuku desistiera y lo dejara tranquilo.

Y sin saber porque, se puso a llorar sin parar. con las manos en la cara por lo estúpido que parecía todo. se sintió de repente débil y con una tristeza terrible

—¡joder! ¡¿por qué soy así?! joder!— y lloró desconsolado, porque ahora faltaba 4 horas, y estaba a 2 horas de su ciudad, pues sin siquiera dudarlo, cuando su madre lo atosigo en la puerta de su casa, salto por la ventana y calibro el aterrizaje con una explosión controlada, salió a correr a la estación, tomó un tren y se fue bien lejos— ¡soy estúpido! ¿¡que he hecho!?

Y cuando le entró el nervio al ser consciente de las circunstancias, corrió hacia la estación, pero el último tren salió a las 22 horas, ¡y eran las 00:00 horas!

—¡NO VOY A LLEGAR!— se jalo el cabello aún más desesperado.

Si.

Ok.

La había cagado por tener ese pronto que no venía a cuento, y era sin sentido, pues Izuku le dijo miles de veces estando ebrio. y millones de veces estando sobrio; que le gustaba, que lo deseaba, que quería todo con él.

¿¡qué coño hacía en otra maldita ciudad!? ¡Y de paso bien a tomar por culo!

¿POR QUÉ TODO TENÍA QUE SER TAN DIFÍCIL CON SIGO MISMO? ¿Acaso todavía tenía dudas? ¿todavía estaba confundido?… era imposible.

Izuku lo había besado en todo, literalmente todo su cuerpo dándole un placer lleno de ternura y deseo. amándolo en silencio. disfrutándolo y Katsuki lo permitió. se sintió inmensamente feliz y no dudaba en demostrarlo en la intimidad de sus encuentros.

Era feliz.

Y volvió a llorar, salió de las estaciones y camino como un perro abandonado llorando por las calles de esa ciudad, y rogando en silencio que su Alfa fuera a por él.

Y de repente, ya no estaba solo.

—¿Qué hace un omega, tan bello y solo, llorando en medio de la noche?— Katsuki rápidamente alzo su vista encontrándose con la de un hombre que, estaba realmente apuesto y por un momento pensó que era Izuku, pero definitivamente no, habían diferencias significativas— ¿necesitas ayuda?— la forma en la que sintió que lo miraba, le incomodo un poco.

—primero que todo, ¿por qué coño aseguras que soy un omega?

—porque solo los omegas lloran así, son erráticos, manipuladores y no pueden controlar sus emociones, son los individuos que le quitan la voluntad a los alfas. sobre todo a los alfas más poderosos— explico con elegancia, mirándolo con sus ojos verdes.

—mira, mira...— Katsuki alzó una mano tratando de controlar lo que iba a decir, pero no, no funcionó— ¿por qué mejor no te vas a la mierda?, y me dejas solo. ¿no ves que estoy en una crisis existencial? ¿o es que ya ni llorar puedo solo y tranquilo?— dijo con la vena ya a punto de reventarle en la frente.

Por un momento, mientras un relámpago abandonó el cielo y todo se iluminó con rapidez. sintió que los ojos del extraño se encendieron como una linterna.

Si, se asustó.

—¿Qué crees que estás haciendo? por que rayos no te piras ¡ya!— Katsuki estaba terriblemente indignado, ¿Quién se creía que era ese hijo de puta para venirlo a intimidar con sus ojos?

—vaya... vaya... veo que ya estas marcado— Bakugo parpadeo confundido, y noto como este imponente hombre se acercaba decidido, y sin poder evitarlo él desconocido lo tomó del cuello para buscar la marca— ¿no hay mordedura?, ya veo... mi hermano ya te ha puesto su marca... — Katsuki no entendía nada, de nada de lo que decía ese hombre, solo quitó con fuerza esa mano de su cuerpo y le dio un puñetazo por tales atrevimientos.

—¡AHHH MIERDA! ¡MIERDA! ¡Y RE MIERDA!— se desplomó en el suelo teniéndose la mano del dolor, se había roto un dedo.

—¡que carácter!, me encanta que sean rebeldes, como tu... y que buen derechazo me has dado— el hombre se sobo la mandíbula y sonrió de lado al ver a Bakugo en el suelo, con los ojos llenos de lágrimas por el dolor que sentía en su dedo que estaba en una posición inhumana— una lastima... por que si yo te hubiera visto primero. sin dudarlo te pongo mi marca...

—¡MALDITO!— Katsuki se levantó dispuesto a darle otro puñetazo, pero fue empujado con fuerza haciéndolo rodar en el suelo. y cuando volvió a alzar su vista hacia el hombre, para su asombro, un agujero se abrió detrás del hombre, y este se desapareció en sus narices.

... ... 2 + 2 = 4

¡Dios mío!, ¡lo que acababa de descubrir!

—¡Joder! ¡así que de esa manera era como lo estaban haciendo!— pataleo enojado, furioso. ¿Cómo iba a saber eso? tiene tantas cosas en la cabeza que apenas si puede concentrarse en el caso. Esta última semana aceptaba que todo se estaba yendo a la verga, con el tema del celo y sus inseguridades, pero esto que acababa de concluir era ¡definitivamente muy fuerte!, no valía la pena quejarse por eso ahora, pues ya nada podía hacer, pero tenía la información y la compartiría en cuanto el celo terminará.

Hablando de eso... quedaban menos de 2 horas para que empezara y seguía él ahí, tirado en el suelo y adolorido, con un dedo haciendo el exorcista— bueno... no puede ser peor— susurro resignado, y el cielo truena con fuerza y salvajismo, y al instante se suelta una potente lluvia empapándolo por completo.

Y como si hubiera recordado que hace unos momentos estaba llorando, entonces se puso a llorar con más esmero, e inconscientemente empezó a llamar a su alfa. con arrepentimiento, con miedo de estar lejos y el celo en la esquina.

¡Dios que dramático era! ¡pero se sentía a flor de piel! ¡Estaba súper sensible!

—deku... ven por favor... ven a por mí...— consciente de que eso iba a ser imposible, se sentó como pudo en el suelo que ya estaba manchando de barro y tierra húmeda. y se quedó ahí, tratando de entender cómo iba a ponerse su dedo bien, muerto de frío... era imposible no sentirse miserable. así que sin nada mejor que hacer, escondió el rostro entre sus manos y sus rodillas, y empezó a llorar mientras soltaba insultos por su boca— soy estúpido, soy miedoso, soy un gilipollas, soy lo peor... una porquería... ¿Cómo pude hacerle esto?.

—¿hacerme que?— Katsuki alzó su mirada, y su rostro se contrajo del sollozo que soltó.

De pie y enfrente de él, mojando hasta las trancas estaba Izuku mirándolo con una sonrisa de oreja a oreja, sonrisa que se desapareció en cuanto notó el estado de su mano.

—¡JODER! ¡¿QUE TE PASO?!— pero Katsuki no podía ni hablar. aun no creía lo que pasaba.

Este sí, este sí era su alfa.

Cuando faltaba casi 4 horas Izuku sintió claro y fuerte como lo llamaron. con fuerza, se puso de pie y se concentró para escuchar mejor.

—ven... a por mí... estoy aquí... lejos.. ven... beby... mi alfa... ven...— salto por el balcón de su casa con fuerza. y no le importó si llovía o no. sentía claramente donde estaba su omega. ¡que estaba usando su marca para comunicarse con él!, ¡para guiarlo hacia él!

Ese idiota era increíble.

Voló a toda velocidad subiendo hasta pasar las nubes de tormentas, y sin dudarlo, se dirigió hacia donde estaba Katsuki.

Cuando volvió a bajar, el agua de la lluvia acabó por mojarlo, entonces vio a Katsuki sentado en medio de un claro lleno de barro llorando, sintiendo la gran tristeza y arrepentimiento salir de su cuerpo.

Cuando su omega lo vio, se levantó rápidamente del suelo y lo abrazó con fuerza y le dio besos con desespero por su rostro.

—perdón, perdón... tenía miedo... perdón... Izuku perdóname— pedía entre besos, totalmente arrepentido.

—no... tranquilo cosita... tranquilo... ven, no tenemos tiempo— dice abrazándolo con cuidado y escondiendo el rostro del omega en su cuello. y a una velocidad de vértigo, voló a toda velocidad hasta su ciudad. un viaje de casi 2 horas, y para el celo quedaba menos de ese tiempo.

Continuará.