Capítulo 9: Un último mensaje a la diosa del sol
Desde que Flurry está conmigo, hizo que me alegre tanto estos días. Violet y yo nos habíamos quedado por unos días más en el castillo de Canterlot, y por supuesto, jugaba con la bebita sin cansancio, aunque también intento no esforzarme mucho.
Siempre escucho la risita de la adorable bebita haciendo que la abrazara con ternura… En serio ¿Quién no aguanta abrazar a una tierna bebita? Ji, ji, ji. Fue unos días muy divertidos, pero al pasar ya… una semana, debíamos irnos de este castillo y dárselo a la comprensiva Celestia, y a su rencorosa hermanita. Al menos la nalgona del sol comprende la situación que estamos pasando y le pone un alto a Luna para que no haga nada raro.
Puede ser que estamos "indefensas" al no estar mi gatito, pero yo me puedo defender y patear traseros. Con Violet no sé, pero yo tengo la mejor arma de todas y está en mi "retaguardia". Ji, ji, ji.
Bueno, sin más que hacer y ya teniendo todas mis cosas, y las de mi gatito en el tren, no tendría sentido que estuviéramos más tiempo aquí. Debíamos irnos, porque aún faltan muchas cosas por hacer… pero antes…
—Violet, quédate con Flurry por un ratito. Ahorita regreso— dije con una expresión seria a la gata que estaba sentada en la cama mirando como Flurry se tomaba su tetero para acto seguido, dirigirme a la puerta del cuarto, pero antes de que lo abriera, la felina me pregunta.
—Ok, pero ¿A dónde vas?— su tono es de confusión al no saber mis intenciones.
—Iré al despacho que usó mi gatito para buscar una cosa que casi se me olvida— menciono sin voltearme para verla. Supongo que supo a que me refería al notar mi voz que es de pura seriedad.
—Está bien, pero no tardes mucho ya que TU eres la que debía cuidar a la bebita, no YO— dijo fastidiada.
—Claro. No me tardaré mucho…— giro mi cabeza para mirarla con mi típica sonrisa — ¿O sí? Ji, ji, ji— doy una risita al observar que me mira con las garras cruzadas e infla sus mejillas con fastidio —Ji, ji, ji. Solo es una broma. Ji, ji. No me tardo— fue lo único que dije antes de abrir la puerta con mi magia para salir y la cierro detrás de mi usando la cola sin esperar una respuesta de mi amiguita.
Sin más, empiezo a caminar por un lado del pasillo meneando mis flancos y pongo nuevamente, mi semblante de seria.
Sinceramente, me las hubiera traído. Poniéndolas en mis flancos y usando un hechizo de invisibilidad a las dos pequeñas ya que… nadie del castillo sabe que tengo a la hija de Cadence. Si lo supieran, la que se armarían y además, Violet no es importante, nadie se daría cuenta de su ausencia. Ji, ji… pero bueno, para evitar molestias y que la pequeñita se ría haciendo que me atrapen con los cascos en la masa, fue mejor dejarla en la habitación con Violet para cuando regreso, solo utilizo un hechizo y nos iremos sin que nadie se entere, o sea para no complicarme tanto la vida.
Oigo los sonidos de mis cascos por el pasillo. No veo a ningún guardia. Supongo que estarían como los escudos palmeras para la rencorosa de la luna… La verdad, me hubiera ido de una vez y ya está. No tengo la obligación de buscarla ni mucho menos… pero por más que quiero, no puedo dejarla aquí... a pesar de lo que hizo en antaño… Sin embargo, había otra cosa también que debía hacer antes de irme…
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Estoy cerca de la puerta del despacho que sería de nuevo de la nalgona del sol. Supongo que se alegraría para poder sentar sus enormes flancos solares en su asiento y poder firmar documentos a diestra y siniestra… Ji, ji, ji. No, no creo. Esa es la parte del trabajo que ningún príncipe, princesa, rey, reina o amo le guste hacer.
De repente, me detengo al ver extrañada que la puerta del despacho está entreabierta. Así que me acerco lentamente a la puerta… Sigilosa como una gata y cuando estoy frente a la puerta, asomo un poco la cabeza para mirar una situación algo… extraña.
En el despacho, se encuentra la misma Celestia que está recostada en el "espaldar" de la "silla" de mi gatito, o sea la "silla" es Chrysalis, la ex reina de los changeling. Esa changeling se halla acostada de panza con el cuello recto, aunque algo inclinado para delante por el peso de Celestia y tenía sus enormes flancos en alto, lo cual, es gracioso e irónico que la princesita se sienta usando sus enormes flancos con los enormes flancos de Chrysalis. Pero en eso, noto que en el hocico de la ex reina, tiene su lengua afuera, aunque con el hocico cerrado.
Mmmmm. Creo que le dio curiosidad por abrir su hocico que salió su lengua disparada y no podía meterla de nuevo. Así que la dejó así esperando que mi gatito ni yo lo notáramos… Sinceramente, la hace ver un poco adorable… Si fuera una potra la changeling, lo sería aún más…
Los ojos de la "silla" siguen siendo como puntitos y las medias ajustadas junto con la diadema que está en su cabeza, siguen en su lugar.
En eso, escucho un suspiro relajada de Celestia y veo que pone una sonrisa divertida.
—No puedo creer que sea tan cómoda ¿Y esto es lo que usó Dark para sentarse? Mmmmm. No apruebo esto de convertir a alguien como un "mueble", pero debo admitir que es muy cómoda…— se queda mirando al techo —Me la podría quedar si se les olvida. Ji, ji, ji— da una risita traviesa.
—Por supuesto que no. Búscate tu propia silla— dije abriendo de golpe la puerta con seriedad. Sinceramente, lo hice a propósito, porque al hacerlo, se sobresaltó del susto y se cayó al suelo por un costado de Chrysalis para luego levantarse con rapidez, y me ve con una sonrisa nerviosa con un gran sonrojo en su rostro que se nota mucho al tener el pelaje blanco.
—A-Ama digo Z-Zafire… Esto… no me esperaba v-verla por a-aquí— dice con nerviosismo.
—Técnicamente, no vendría, si no fuera por la "silla" que también es de nuestra propiedad— menciona seria entrando y cierro la puerta detrás de mí. Creo que la puse más nerviosa de lo habitual, porque pensaba que le haría algo como dejarla igual que Chrysalis o algo por el estilo.
Empiezo a caminar yendo por el otro costado de la changeling para disimular que es la primera vez que veo esa lengua afuera de su hocico. Miro de reojo para buscar su reacción y por lo visto, me sonríe mostrando sus dientes estando muy nerviosa esperando que no me diera cuenta de su "manoseadera".
—Celestia…
— ¿S-Si?
— ¿La… estuviste manoseando?— pregunto mirándola de forma acusadora.
—E-Esto…— con rapidez, la alicornio del sol se puso delante, reverenciándose de forma exagerada con su barbilla en el suelo, pero teniendo sus flancos en alto al tener sus patas traseras paradas —¡Lo lamento, en serio, lo lamento! N-No pude resistir esa tentación d-de tocarle la cara y demás… S-Solo la e-examinaba y quise sentir… como sería sentarme en e-ella como lo hacía t-tu gatito… … ¡Por favor, perdóname por tocar tus cosas!— exclama cerrando sus ojos hasta se tapa sus ojos con sus pezuñas estando temerosa de mi… aunque no totalmente de mí, sino de mi gatito dándole sus nalgadas cuando venimos por primera vez.
—Está bien, Celestia. No te preocupes. A mí no me importa que le estuvieras manoseando… Cualquiera que viera esta "silla", le daría la misma curiosidad igual si una yegua o semental fuera una "silla" en otro reino con otra especie, lo o la manosearía. Así que no hay problema, pequeña— digo lo último con burla ya que parece una potrilla asustada. La aludida se destapa los ojos para ver que está avergonzada de estar así y se levanta lentamente para girar su cabeza a otro lado apenada.
—… E-Espero que… no le digas a nadie de lo que hice… ¿sí?— dijo mirándome con un sonrojo pasando por su nariz.
—Claro, no hay problema, pero vaya que me sorprende que te sentaras en alguien, sin importar por el estado en que se encuentra— comento con curiosidad al notar esa actitud de la solecito.
—… Es que… bueno, no es que me importe mucho esta changeling… Hace tiempo, pude saber del castigo que tuvo Chrysalis— menciona Celestia sin el sonrojo estando seria observando a la ex reina.
—Te lo dijo mi gatito ¿verdad?— pregunto curiosa.
—Sip… Esto… cuando fui a su despacho y al verla, estuve temerosa por preguntarle a mi antiguo amo, pero me armé de valor y le pregunté, y me respondió la razón. La verdad, se lo tiene bien merecido por secuestrar a Flurry, una inocente y linda bebita. Si por mí fuera, que se pudriera en el tártaro, pero este castigo… es mejor para una malvada y ruin changeling como ella— responde con desprecio a la "silla".
—Vaya, por lo visto, tienes tu lado oscuro ¿no? O sea siempre eres benevolente, comprensiva, piadosa y demás cosas buenas— mencioné algo sorprendida de lo que dijo Celestia.
—Sí, lo sé, pero… estando tanto tiempo como una sirvienta, vi el mundo con otros ojos— comentó con seriedad.
—Lo sé. Eras la fiel y sumisa de mi gatito para que te diera de comer un par de pasteles en cada comida. Ji, ji, ji— doy una risita traviesa haciendo que se sonrojara por lo que dije.
—E-Eso no es cierto… Solo quería que me tratara bien igual que mi hermanita, como mi sobrina mientras estábamos a su servicio— mira a otro lado apenada.
—Sí, si, como digas— ruedo mis ojos y me acerco un poco a Chrysalis que brillo mi cuerno para abrirle el hocico, y le meto la lengua acomodándolo bien para luego cerrarle su hocico —Listo. No era tan difícil metiéndole la lengua en su sucio hocico. Ji, ji, ji.
—Emmmmm. Lo que pasó fue que… entré en… pánico— me dice con una sonrisa nerviosa.
—Aja— meneo un poco la cabeza y la veo fijamente —Entonces… ¿no hay problema de que me lleve a Chrysalis?— pregunté con curiosidad.
—No, para nada. Total, ella no es una de mis súbditas y además, secuestró a mi sobrina Cadence para hacerse pasar por ella, casi arruina la boda de Cadence y que secuestrara a Flurry sin importarle que sea una bebita… Así que no me importa lo que hagas con Chrysalis. Puedes llevártela lejos de mi reino para no ver su fea cara— menciona la princesita con desprecio dándole la espalda a la ex reina, pero al hacerlo, le dio un coletazo a una de las mejillas de Chrysalis haciendo que mirara a otro lado.
—Ok. No hay problema— dije con una sonrisa burlona brillando un poco mi cuerno para hacer un hechizo, pero antes, me acordé de algo y apago mi cuerno para acercarme a Celestia por un costado, y choco mis flancos con los suyos haciendo que se sobresalte, a la par que se sonroja por dicha acción —Por cierto, antes de irme, te quería dar esto— añado sacando una carta de mi melena usando mi magia para levitarlo frente a la aludida que mira eso extrañada —Esta carta lo hizo mi gatito para ti.
La princesa extrañada, toma la carta con su magia para verlo bien. Tiene un escrito que dice:
Del gatito kawai para la nalgona del sol
Y al voltearlo, ve un sello de una huella de gato que mantenía cerrado el sobre para que su contenido no se saliera.
— ¿Esto qué es?— preguntó confundida mirando la carta detenidamente.
—Pues, mi gatito me explicó que…— con una pezuña, señalo el sello —Esa carta no lo podrás abrir hasta el día en que nos vayamos completamente. Cuando pase tal día, el sello se abrirá y tú podrás ver su contenido. Lo que escribió mi gatito para ti. Yo no sé qué escribió ya que eso es secreto entre tú y él— le explico cómo puedo debido a que mi querido amo Soul, no me explicó mucho sobre su contenido.
—Ya veo… ¿Le puedo decirle a Luna sobre esto?— pregunta curiosa. Niego con la cabeza para verla con seriedad.
—No, no puedes. Tu sabes cómo está ella ahora y puede ser que rompa la carta o lo incendie para que nadie la vea— respondo seria. Ella se queda pensativa mirando la carta.
—Supongo que tienes razón… pero ¿Dark no le puso un hechizo a la carta para que no se queme?— preguntó viéndome con la cabeza inclinada a un lado.
—Nopi. Quería que fuese una carta normal y tu fueras la que decidieras si quemarlo o no. Si no quieres verlo, quémalo, pero si te da curiosidad, tenlo en casco y espera cuando llegue el día— alzo mis hombros sin mucha importancia.
—Ok…— la princesita se dirigió a su escritorio y apartó a Chrysalis con su magia a un lado, porque estaba atravesaba y abre una gaveta para poner la carta en su interior, y lo cierra —Lo guardaré aquí para que no se me pierda— dijo mirándome con una pequeña sonrisa.
—Por lo visto, tú eres más de no dejarse llevar por el rencor como tu hermanita. Ji, ji— doy una risita burlona.
—Claro. Tampoco debo dejar que mis emociones me dominen y haga una locura— rueda sus ojos con fastidio. Doy una pequeña risita para luego ver a la "silla".
—… Celestia… en el nombre de mi gatito y yo, lamentamos mucho por todo lo que pasó. Hubiéramos terminado con buenos términos, pero pasó lo que pasó y yo me disculpo por los dos. Así que… lo lamento— dije sin voltearme con un semblante algo triste.
—No te preocupes, está bien. Al final, todo se resolvió, los muertos viven una vez más como teniendo una segunda oportunidad y también… sonará algo gracioso, pero…— escucho los cascos de la alicornio blanca poniéndose a mi costado observándome apenada —Con esa invasión, demostró que no estamos preparados en caso de que nos invadan alguien, que tenemos una mala seguridad y demás cosas… Fue tan vergonzoso… igual como esa vez que fui derrotada por Chrysalis— bajó su mirada avergonzada.
—Ji, ji, ji. Bueno, ahora lo sabes y a la próxima, podrías ya estar más preparada. Solo tienes que entrenar, practicar magia ya que con solo ser alicornio o princesa, no es una excusa para descuidar… tu cuerpo por así decirlo— comento con una sonrisa sincera.
—Sí, tienes razón… Je, je. Tantos años y me siento como una potrilla apenas aprendiendo magia— se rasca la nuca con pena.
—Supongo. Ji, ji. Sinceramente, si me hubiera quedado aquí, te hubiera enseñado mi rutina para tener tu cuerpo fuerte, tener magia poderosa y también… usar los flancos como arma. Ji, ji, ji— doy una risita al voltearme para mostrarle mis flancos que los movía de un lado a otro.
— ¿Segura se puede usar… los flancos como arma?— pregunta Celestia sonrojada.
—Claro. Cualquier cosa es posible. Solo hay que usar tu imaginación. Ji, ji, ji— respondo con burla al voltearme para mirarla de frente.
—… ¿Como… usar esta silla como escudo?— preguntó burlona señalando a Chrysalis.
—Posiblemente, esos flancos te protegerán de los ataques enemigos hasta puedes usarlos como arma, o sea tirándola contra tus oponentes. Ji, ji, ji— me rio un poco y por lo visto, oigo también a Celestia riéndose por eso.
—En serio. Je, je. Estamos locas por pensar en eso. Ja, ja, ja.
—Posiblemente. Ji, ji, ji— nos reíamos por un minuto hasta que paramos y nos vemos con una sonrisa —Bueno, creo que ya debo irme…— dije acercándome a la ex reina poniéndome frente de ella con el cuerno brillando.
—Ok… Creo que nos hubiéramos llevado bien si no hubiera pasado eso— me comenta con una pequeña sonrisa.
—Sí, lo se… Nos hubiéramos reunido a comer unas galletitas, charlar como si fuéramos unas adolescentes o cosas así— menciono con mi típica sonrisa mientras pongo la punta de mi cuerno en la diadema que tiene Chrysalis.
—Hablaríamos de ¿sementales? Ji, ji— da una risita traviesa Celestia.
—Posiblemente o de gatos tiernos. Ji, ji— creo que la hice sonrojar ya que giró su cabeza a otro lado. Observo de reojo como la diadema brilla con intensidad igual que sus medias, pero con baja intensidad. Así que apago mi cuerno y lo alejo de su cabeza. La princesa mira con curiosidad el brillo que producía lo que tiene puesto la "silla" —Ya levántate, silla— dije con burla. La changeling obedeció parándose con rapidez estando en sus cuatro cascos estando inmóvil en el sitio.
—Wow ¿La diadema y las medias la controlan o algo así?— pregunta curiosa.
—Sí, se podría decirse que si hasta puedo hacer esto— al decir eso, brillo un momento mi cuerno haciendo que el cuerno de Chrysalis brillara de forma tenue y su cuerpo se cubre de llamas verdes para luego disiparse, y se muestra que es la viva imagen de Celestia, solo que con medias y la diadema.
— ¿Es en serio?— me ve con fastidio, pero he notado su sonrojo y más que su pelaje es blanco.
—Bueno, quise ver cómo te verías hasta la silla tiene tus enormes flancos. Ji, ji— doy una risita burlona.
—…— mira a otro lado fastidiada sin quitarle su sonrojo.
—Ji, ji. Ok, ok… Se mejor ésta para pasar desapercibidas— menciono haciendo que la ex reina se transforme en alguien más. La princesa al ver en que se transformó, se tapa su hocico con una pezuña para evitar reírse ya que Chrysalis es ahora Luna.
—Zafire, por favor, esto no es gracioso— dijo como podía.
—Entonces ¿Por qué te ríes? Ji, ji, ji. Solo quise que fuera la rencorosa esta para saber cómo se vería con esa sonrisa en su rostro y te digo que… se ve más linda. Ja, ja— me rio un poco acercándome por un costado de la changeling transformada en luna y le doy una nalgada —No los tiene tan grandes como los tuyos, pero al menos, son decentes. Ji, ji, ji— Celestia no pudo resistir más y se echó a reír.
—Por favor… ¿Crees que con Luna no llamarás… la atención? Je, je, je. Si Luna la ve, se enfadaría mucho y te lanzaría tantos insultos que duraría hasta mañana. Je, je, je— no para de reírse.
—Ji, ji, ji. Si, lo sé. Ji, ji, ji— brillo mi cuerno para hacer que se transforme en alguien más que nadie conoce en este lugar. Chrysalis se transformó, en una yegua unicornio alta que sería como la mitad de Celestia. Su pelaje es blanco como la nieve, su crin y cola es azul, sumamente larga y bien arreglada, particularmente, llevando de momento una cola de caballo hecha trenza en su crin y su cola con ondulaciones en espiral largos que le dan un toque elegante. Sus ojos son de puntitos azul zafiro. Su cutie mark no es importante. Además, se nota mucho sus enormes flancos como las medias que resaltan mucho sus cascos. La princesa mira eso con curiosidad.
—Mmmmm. Creo que ella si pasará desapercibida… pero… ¿Cómo se llamaría si va con ese cuerpo?— preguntó pensativa.
—Pues… Sapphire. Sencillo y con un buen juego de palabras de Zafire con Sapphire. Ji, ji, ji— respondo dándole palmadas en los flancos de la nueva forma de la "silla" — ¿Oíste bien, sillita? Te llamarás Sapphire mientras estas en esa forma ¿ok?— la aludida solo asentía con la cabeza sin dejar de sonreír y mirando al vacío.
—Ok… Zafire y Sapphire… Que confuso— se rasca la nuca apenada.
—Sipi. Ji, ji, ji. Bueno, nos vamos. Quisiera seguir hablando contigo, pero tenemos mucha cosas que hacer. Así que hasta luego, Celestia— me despido acercándome a la princesa del sol para abrazarla. La aludida se sorprende mucho por eso, pero aun así, me corresponde el abrazo.
—Espero que te vaya bien, Zafire— me dice Celestia al romper el abrazo para verme con una sonrisa.
—Gracias y tú también. Que te vaya bien con tu hermanita la rencorosa. Ji, ji— doy una risita igual ella.
—Ok, gracias. Je, je.
—Ok. Sapphire, vámonos y sígueme— ordeno dándole una nalgada a la unicornio con mi cola para empezar a caminar moviendo mis flancos para salir del despacho de la nalgona del sol junto con la silla para caminar por el pasillo. Veo de reojo a Chrysalis transformada en esa yegua que camina meneando sus flancos igual que yo. Sonrío con burla para luego girar mi cabeza al frente y sigo caminando con tranquilidad sin dejar de menear mis caderas para poder ir de regreso con Flurry y Violet que posiblemente esta última, esté cabreada. Ji, ji, ji, ji.
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Tercera persona
La princesa del sol se había asomado por la puerta observando como las dos yeguas se iban por el pasillo moviendo sus flancos en una perfecta sincronía.
—… Que yegua tan… atrevida…— susurraba para sí misma girando su cabeza para mirar sus flancos pensativa —…— en eso, le daba por mover un poco sus caderas de un lado a otro igual que su cola —… La verdad… esto hace resaltar más mis flancos…— agregaba sin dejar de ver como movía sus flancos, pero de repente, una voz femenina que estaba a un costado de la puerta, le interrumpió sus pensamientos.
—Hermana ¿Qué rayos estás haciendo?— preguntaba Luna confundida haciendo que se sobresalte del susto dejando lo que hacía para mirar a su hermanita con un gran sonrojo en su rostro.
—N-Nada… S-Solo… me molestaban… … las caderas… Sí, sí, sí, eso, las caderas y quise moverlos un poco hasta… que… suene el hueso…— respondía con una horrible excusa mientras le dirigía una sonrisa nerviosa.
—Ooooookei— estaba muy confusa —En fin, hermana, dime ¿Qué quería esa traserona en tu despacho y quien es esa yegua que la acompaña caminando como exhibicionista?— preguntó la alicornio nocturna con seriedad.
—Esto… solo Zafire vino para llevarse a Chrysalis y esa yegua que la sigue, es ella— respondió apenada.
—Ya veo…— no dijo nada más, solo se quedaba callada observando por el pasillo en que se fueron Zafire y la ex reina transformada —… ¿Y qué te dijo?— esa pregunta la desconcertó.
— ¿Qué cosa?— Celestia tenía la cabeza inclinada a un lado estando extrañada.
—Te pregunto ¿Qué te dijo? Porque estaba en lo largo del pasillo cuando vi a esa entrando aquí. No me quería acercar para que no me llame metiche en la cara y después duró un rato para que saliera de aquí junto con Chrysalis. Así que supongo, que hablaron de algo ¿verdad?— le dirigía una mirada seria haciendo que se pusiera algo nerviosa.
—…— no sabía que responderle, pero miraba de reojo su escritorio en donde estaba la carta que le había dado Zafire.
— ¿Y bien?— estaba impaciente.
—No, nada. Solo… cosas sin importancia, como… burlarse de que ella tiene unos flancos más enormes que los míos y que ella es más sexy que yo, y muchas cosas que prefiero no decir— mentía viendo a su hermanita con una sonrisa forzada.
—Mmmmm. Ya veo, pero ¿nada más? Aparte ¿de las burlas?— preguntaba Luna algo dudosa.
—Pues, me hablaba de su silla Chrysalis, de lo buen mueble que es, de que se merecía esa changeling ser silla y… esa será su sentencia por años— respondía manteniendo la compostura para no hablar de más.
—Mmmm. Ok. Tampoco es que me interese tanto esa changeling. Esa no es una de nuestras súbditas. Si quiere llevársela, adelante. Que se la lleve bien lejos junto con su gran trasero para no verlas más— mencionaba la princesa de la noche con fastidio.
—…— no dijo nada mirando a su hermanita que no apartaba la vista del pasillo —… Creo que es mejor que no le diga nada sobre la carta… Por como está, seguramente la queme y no podré leerlo que posiblemente, sea importante o no… Yo ni siquiera lo se… Solo tendré que esperar hasta la fecha limite cuando ellos se vayan al otro mundo…— pensaba con su mirada a la ventana donde se podría observar un hermoso cielo despejado con un sol radiante en lo alto —… ¿Qué cosa dirá la carta?...— ese pensamiento, la dejaba pensativa sobre el contenido que podría tener esa misteriosa carta.
Continuará.
