En Las Habitaciones
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Song estaba entrando en el pasillo de las habitaciones… parecía estar adolorida… apenas y podía caminar firme en el suelo, sin embargo, se llegaba a tambalear de un lado, hacia el otro, incluso fue que esta, trato de llegar a su habitación… al menos ya estaba adentro, pues una mancha de tono rojizo sobre su espalda, que apenas y su chaleco disimulaba apenas… y justo, antes de que esta entrase en su habitación… fue que Lee, la llamo
- Song… Oye – Llamo Lee, haciendo que la leopardo, a cortos segundos de abrir la puerta de su habitación, causando así un pequeño brinco en esta, antes de que se girara y encara al tigre siberiano - ¿Dónde habías estado?
La pregunta del tigre, fue suficiente para que las orejas de la felina bajaran de inmediato… un cierto y agobiador sentimiento de tristeza y pena inundaron su corazón, mientras su mente le recordaba fugaces voces de lo que había ocurrido, recientemente con ella "¡LIN! ¡YA PARA, ME ESTAS LASTIMANDO!" "¡SUELTAME, SUELTAME SUCIO CERDO!" "¡ALEJATE DE MI, BASTARDO!" aquel sentimiento, aquel dolor, regreso en forma de ardor en las heridas de la leopardo, dichas estaban en su espalda, y en sus brazos, así como piernas, algunas de estas cubiertas por su vestimenta, y aun con las lágrimas picando sus ojos, fue que esta conservo la compostura, respirando profundamente, antes de soltarlo, y mirar fijamente a Lee
- Note… no te preocupes… no estuve en ningún sitio… no pasó nada… no es nada… no es nada~ – Queriendo romper en llanto, fue que Song se apresuró a abrir su puerta, y a entrar… pero cometió un terrible error con es
"¡Aaaaaaaaaaaah!"
El chillido de Song, junto a sus quejidos y gimoteos de dolor se vieron envueltos en un gigantesco desastre que Lee, no presencio a tiempo, sin embargo, este apenas la escucho gritar, salió corriendo hacia la puerta… pero cuando asomo el hocico al interior… estuvo haciendo grandes esfuerzos por no estallar a carcajadas… los muebles estaban patas arriba… literalmente estaban de cabeza, por todos lados, había restos de una prenda color lila, y por si fuera poco, también había estambre por todos lados, pero lo impresionante, y el punto detonante en la risa del tigre siberiano, fue ver como Song, atrapada por una trampa formada por el mismo estambre, la tenía colgando boca arriba del pie, la sangre se le subía a la cabeza, y por si fuera poco, estaba cubierta con algo blanco, viscoso… y pegajoso… el tigre no lo resistió mas, y rompió en carcajadas demasiado explosivas, por así decirlo
- ¡Que vergas te paso! Pffffjajajaja… ¡Jiiiiiijajajajajajajaja!
- … El diablo de tu sobrina me las va a pagar… lee – Estaba molesta, de verdad, Song, estaba furiosa ante aquella situación – Y antes de que salgas con alguna estupidez pervertida… esto, es pegamento
Apenas dijo esto, señalo hacia la puerta de la habitación, cuando Lee se giró, y vio lo que había en el suelo, fue que entendió bien a que se refería… por un momento, pensó que era otra cosa… pero eso tan solo aumento aún más la risa del felino rayado, quien pronto la paro, al ver las muecas de dolor de la felina manchada, debido a que el pegamento aumentaba el ardor en sus heridas
Aclaro su garganta, y recobro tanto como pudo la compostura - ¿Te… te lastimaste?
- …Solo, por favor, ayúdame a bajar de aquí – Pidió Song - … Por favor
Lee asintió como respuesta de Song, y se acercó a ella, teniendo cuidado de donde pisaba, y sacando la garra del dedo medio, fue que corto el estambre que tenía sujetando a Song, esto le hizo chillar, y tan solo cerro los ojos esperando un impacto… que jamás llego, pues Lee alcanzo a atraparla en sus manos, cargándola al estilo nupcial… mientras que el rostro de Lee, se pegó al de Song, solo que con sus labios, y su nariz, apuntando al cuello de la misma felina manchada
- …No creíste que te dejaría caer… ¿O sí? – Pregunto Lee, algo juguetón, pícaro… y si acaso, algo atrevido
Trato de disimularlo, pero el sonrojo de Song era demasiado notorio, aun con el desastre que tenía encima suyo
- … Idiota…
- A mucha honra hermosa…
La sonrisa burlona y divertida de Lee no abandono en ningún momento su rostro, incluso estrecho a Song un tanto más entre sus brazos, aunque ante esto, Song emitió una mueca y un quejido de dolor, el cual hizo desaparecer la sonrisa de Lee, y fue entonces cuando este lentamente la dejo de pie en el suelo… si bien Song quería apartarse, algo la impulso, a rodear el cuello del tigre con los brazos… sonriendo, se fijó en los orbes de aquel felino rayado, incluso Lee sonrió de vuelta… para Song era fácil olvidarse de todo lo malo, cuando se fijaba en los ojos de aquel felino, sin embargo, no todo fue exactamente perfecto, pues de un momento a otro, la sonrisa de Lee fue reemplazada, con una mueca, y el brillo de comodidad de sus ojos, se cambió por uno de preocupación, fue así entonces cuando Song, confusa por ese cambio tan repentino, se dio cuenta de cómo este estaba viendo hacia otro lado, ocasionando así que esta volteara igual… era la mano de tigre, la cual estaba manchada de sangre… su sangre, lo cual paralizo a Song en su sitio
- … ¿Qué te paso?
El susurro del felino, acompañado de este haciendo girar con delicadeza el cuerpo de la leopardo, fueron suficientes para que Song se enderezara… su espalda, por encima del chaleco estaba manchada de sangre seca… y algunas otras cuantas manchas húmedas, recientes, cuando la felina se dio cuenta de esto, se apartó unos cuantos pasos… estaba apenada… Lee no tenía por qué ver eso, ni el, ni nadie, Lee balbuceaba, intentando encontrar algo para decir… pero fue entonces cuando un grito… proveniente de la cocina, llamo su atención
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¡QUE JIAN HIZO! ¿¡QUE!?
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Si bien el grito fue alarmante, para Tigresa fue peor, pues se tuvo que cubrir por miedo a llegar a alcanzar un golpe del panda, pues este por la histeria, empezó a golpear y romper cosas en toda la cocina, a consecuencia de esto, fue que el panda, no paro, hasta sentir humedad en sus guantes en la parte de los nudillos, sin embargo, duro poco así, pues cuando se los quito, Tigresa corrió a desinfectarlos y vendarlos, había pasado un buen ratito desde que Tigresa empezó a relatarle la historia completa desde que llego a Kenshi… el cómo por confusión de un sujeto llamado Bao, ella fue invitada a entrenar en el templo de la garra, una academia de kung fu en Kenshi, que fue ahí donde conoció a unas cuantas personas… si mal su memoria le fallaba, menciono a alguien de nombre Haku… y algunos otros cuantos… pero Jian, fue el personaje principal en la historia que Tigresa le relato al molesto panda que ahora estaba en la silla… y con justa razón… ¿Qué Jian se declaró a Tigresa? ¿Qué Jian se le insinuó?... ¿Qué la beso a la fuerza?... ¿Qué intento, lanzar a Lía del balcón?... de algo podía estar seguro… ese tigre… era hombre muerto… pero su molestia, se vio perturbada, cuando sintió las cálidas manos de Tigresa tomar las suyas, y para cuando este se giró a verla… fue que ambos, se quedaron en un silencio abrazador, uno frente al otro… Tigresa noto la rabia que había en los ojos del panda, por lo que no tardo en besar los nudillos en cada mano de este, antes de frotarse los dedos de este sobre sus mejillas, tal vez para calmarlo… o sentirse mejor, pues para ella, recordar todo lo que había ocurrido con ese bastardo le había provocado un mal sabor de boca y si bien la idea de volver a ver a ese imbécil, era algo que le hacía revolotear abejas en su estómago… las fuertes y firmes manos del panda, le regresaron esa calma que necesitaba, cuando estas la sujetaron de las mejillas, acunando su rostro sobre estas, para antes de acercarse el panda, y besar cortamente los labios de este
- … Quiero que vayas, y prepares las maletas de Lía… y las tuyas… - Mando el panda, haciendo levantar las orejas de Tigresa, quien al abrir los parpados, se encontró con la severa y firme expresión facial del panda – No se van a quedar aquí
- ¿Qué?... – Desconcertada, Tigresa busco respuestas en los ojos del panda… respuestas que no tardo en encontrar
- Ya me oíste… no voy a dejar que se expongan a ese imbécil… no voy a siquiera, permitir, que él, las vea – Declaro el panda, quien pronto estuvo por recibir un reproche de parte de Tigresa – Tigresa… entiéndelo… ese idiota no viene aquí por mera coincidencia, mucho menos a "entrenar" … esto me da mala espina y no voy a exponer a mi nueva familia al peligro que representa ese bastardo…
- … - Si bien Tigresa consideraba que la preocupación de Po podría ser por alguna clase de actitud sobre protectora, no podía estar en contra de que algunas de sus razones, eran válidas, y si, tenía razón en eso… fue entonces cuando suspiro con ligereza, y de un momento a otro, se encontraba viendo fijamente a los ojos del panda, que tanto amaba - … ¿Cuál es el plan?
- Prepara las maletas de Lía, y las tuyas… parten ahora mismo… a la finca… ¿De acuerdo?
Casi preguntando de forma dudosa, pues Po entendía que podría haber descontento de parte de la felina, con el hecho de querer mandar "lejos" a su hija, y a ella, sin embargo… lo hacía por razones justas, y Tigresa lo entendió, pues pronto esta asintió ligeramente con la cabeza, beso las manos del panda, y cortamente, sus labios, antes de ponerse de pie, y salir caminando a un paso apresurado a las habitaciones, Po, por su parte, se volvió a colocar los guantes, antes de levantarse de la silla, y salir caminando en dirección al salón de entrenamientos, al llegar, encontró a Dom, a Baird y a Cole, conviviendo con Lía, y Shuo, aunque este a medias, pues casi no lo dejaban estar muy cercano a la cachorra, pero, si de vez en cuando lo incluían, los reclutas estaban por su lado, practicando tiro con la Lancer, y los muñecos giratorios… sin embargo, había muy poco tiempo, para actuar
- ¡Delta! ¡Formación! – El grito del panda llamo la atención de la mayoría, tanto de los maestros, como de los soldados, quienes dejaron a Lía con cuidado en el suelo, y se acercaron, aunque los reclutas se quedaron en su sitio, hasta que recibieron una severa mirada del panda – Novatos, ustedes también, fórmense
Cuando esto, los reclutas no tuvieron de otra, pausando su entrenamiento, fue que guardaron las Lancer en sus espaldas en la armadura, y se fueron a formar junto al resto del pelotón… de cierto modo estaban extrañados, pues no paso por desapercibida la severidad y seriedad en el rostro del panda
- Escúchenme… tenemos una nueva misión… y esa es asegurar la seguridad de mi familia… Cole, tu llama por radio, y pide un Raven de inmediato, necesito una forma de sacar a velocidad a Tigresa y a Lía de aquí – Escuchar esto, causo las expresiones de desconcierto en el rostro de los maestros, pero en Shuo, fue otra cosa, pues además de desconcierto, había molestia en su rostro, pero Cole asintió, y salió caminando hacia uno de los costados del salón de entrenamiento para usar el comunicador – Dom, Baird, ustedes se van para la entrada del palacio en el salón de los héroes… si ven a un tigre siberiano de ojos verdes, no lo dejen entrar, bajo ninguna circunstancia, no hasta que yo haya llegado
- Enterado hermano – El jaguar golpeo el aire a su costado con la cabeza, era una indicación, que Baird entendió, y ambos empezaron a caminar fuera del salón de entrenamiento
- Novatos… ustedes preparen sus cosas, se irán con Tigresa y con Lía, a partir de ahora, se encargaran de su seguridad y su protección, esa será su primera misión y no es negociable
- ¡Si señor! – La hembra pronto empezó a caminar hacia las habitaciones, así como su compañero, Shuo, quien estaba de cierto modo, preocupado, se acercó al panda, exigiendo respuestas
- ¿Se puede saber que te traes entre manos, panda? – Pregunto Shuo, asegurándose de que Lía no estuviera tan cerca, pues si las cosas se ponían mal… y aunque no le gustara… no podía dejarla ver como se peleaba con su… su padre, carajo si es que el tigre aun no lo terminaba de digerir
- Jian… eso es lo que ocurre… - Ese nombre, fue suficiente para hacer que Shuo relajara su semblante, mas no del todo – No voy a dejar que Tigresa y Lía estén expuesta ante ese imbécil
- Ese no es motivo suficiente para que quieras mandarlas lejos – Replico Shuo, queriendo hace recapacitar al panda de sus decisiones
- Esta decidido Shuo, di lo que quieras, pero es algo que va a suceder – Dijo y llamo la voz de Tigresa desde una de las entradas al salón de entrenamientos - … Lía… ven aquí corazón
Lía apenas escucho a su madre, levanto la cabeza… pero fue entonces cuando la vio cargando su mochila, y la de Lía, así como su Lancer de madera en sus manos, cuando la cachorra estuvo cerca, fue que Tigresa se arrodillo, y le puso la mochila sobre su espalda de la cachorra
- … ¿Y ustedes donde creen que van? – Dijo Shuo, al borde de la histeria al ver como Tigresa preparaba a Lía para un viaje
- … Nos vamos, a la finca de Po – Dijo Tigresa con simpleza, antes de enderezarse en su sitio – Y no es solo por ahora… es algo oficial… Shuo… Lía y Yo, no vamos a regresar a Kenshi…
- ¿Qué?...
- Lía y yo lo discutimos… - Llevo una de sus manos a las de su hija, sujetando esta con firmeza, pero delicadeza al mismo tiempo – Y hemos decidido… que nuestro hogar… será de ahora en adelante la finca de Po… ahí viviremos de ahora de adelante… pero tú y Lee deberán volver a Kenshi… ustedes, deben seguir gobernando Kenshi
- …¿Y esto? ¿Quién lo decidió? – Intentando Shuo, no explotar, y lanzarse de nueva cuenta sobre del panda, el cual estaba indiferente ante aquella situación, sin embargo, Tigresa, pronto gruño, y por el pisotón que metió al suelo, hizo que los huevos de su hermano se atoraran en su garganta
- ¡CUANDO O QUIEN LO HAYA DECIDIDO NO TE IMPORTA IMBECIL! ¡YA ESTA ARREGLADO! ¡PUNTO, Y FINAL! – Grito Tigresa, gruñendo mientras mostraba sus afilados colmillos, Shuo no tuvo voz para replicarle o reprocharle incluso, pero fue entonces cuando el sonido de las hélices del Raven, sacaron de sus pensamientos a la mayoría - … Ahí esta nuestro transporte… vamos hija
Tigresa tomo la manita de Lía, y sin dejar que esta dijera palabra alguna, o se opusiera, la llevo fuera del salón de entrenamiento, Po más que listo para seguirlas, fue que se detuvo un momento… tan solo para levantar la mirada a la nada
- Jack… ven aquí – Llamo el panda, y en cortos segundos, ese simpático robot hizo acto de presencia hacia donde el panda veía – Tengo una tarea especial para ti… pase lo que pase, por encima de todo… tu deber ahora, es proteger a Lía… protege… a Lía… Mantén a Lía a Salvo … ¿Entendido? – El pequeño robot emitió pitidos de afirmación, antes de frotar su cabeza sobre la del panda, haciendo reír a este unos momentos – Ya ya… yo también te quiero Jack… anda… cuídala
Apenas esto, el robot salió volando a toda velocidad hacia el exterior del salón de entrenamiento, en este ya se encontraba el Raven, y en su interior, dos Gear que ayudaron a Tigresa a subir lentamente, cuando Lía, que estuvo por subir, se dio la vuelta, noto como Po no las iba a acompañar, por lo que está bajo, y se le acerco… Jack se adelantó, y se acomodó en su compartimento especial, antes de que el panda, se arrodillara frente a su hija
- …¿Tu no iras? – Pregunto la cachorra, quien recibió la diestra del mayor sobre su cabeza, frotando su pelaje suavemente
- No cariño… tengo asuntos pendientes que debo terminar… pero no te preocupes… en cuanto estén resueltos, las alcanzare en la finca… ¿De acuerdo? – Cuando el panda pregunto esto último, la duda se hizo presente en los ojitos de la cachorra… estaba preocupada… y nerviosa, no sabía si confiar en las palabras del panda… pues si bien, de tío a padre, fue un salto enorme, ahora… había algo de desconfianza… claro, no era tanta, pero si le hacía dudar - … Tranquila… no te abandonare… ni a ti… ni a tu madre… lo prometo
- … ¿Lo prometes con el corazón?... ¿Papa?... – Dijo Lía, con sus ojitos vidriosos… y suplicantes… si bien, aun no se terminaba de acostumbrar, apenas había empezado en realidad… quería asegurarse, de que su padre, aquel que tanto había buscado, no se fuera de su lado, por lo que el panda, le asintió, y beso la frente
- Lo prometo… mi vida… ahora ve con tu madre… y le haces caso… los soldados cuidaran de ustedes – Cuando esto, el panda sujeto a la cachorrita por debajo de sus brazos, y la llevo hasta el Raven, donde al subirla, su madre la abrazo, y así, Tigresa le beso la mejilla, antes de que el panda viera a la felina rayada a los ojos - … Las alcanzare cuando haya terminado
- …Te amo… Po – Fue todo lo que dijo Tigresa, antes de cargar y sentar a Lía en su regazo, dejando que Yin le pusiera el cinturón
- Y yo a ustedes… a las dos – Cuando esto, fue que el panda golpeo los costados del helicóptero, y fue ahí cuando sus compuertas fueron rápidamente cerradas, más pronto este se alejó, y mientras el Raven despegaba, uso el comunicador – Piloto, llévalas a la ubicación marcada… más le vale que lleguen sanas y salvas ¿Me escucho?
- Afirmativo Sargento, KR -5-4, se retira – Le respondió el piloto, la voz de un macho por lo que pudo notar el panda, antes de que el mismo Raven, saliera despegando a toda velocidad, lejos de ahí
Al menos… las saco de peligro… ¿Cierto?... estarían lejos de ese maldito tigre… y el podría descansar en paz… mientras lidiaba con el… personalmente
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De Regreso A La Cocina
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El silencio reinaba en todo el sitio, y era mucho peor de parte de Po… el panda se encontraba junto a sus compañeros de pelotón, pero no muy lejos a ellos, frente, estaban los maestros del palacio, y del otro, Shuo y Lee, ambos asesinando al panda con la mirada por la decisión que tomo en complicidad de Tigresa, sin haber consultado con ellos, mucho menos el haberlos incluido, aunque estaban en su derecho de reclamar… Po era el padre de Lía, y si estaban en lo correcto… la ahora pareja de Tigresa así que… ya mucho no podían hacer, entre miradas, Lee se desviaba ligeramente hacia Song… un poco sonriente, de manera maliciosa, pero burlona, y a la vez juguetona, junto a una sonrisa bobalicona, sonrisa que al notar, la leopardo no pudo romper a reír en silencio… era adorable ese tigre… si bien, en un principio, su objetivo era Po… cuando veía a ese tigre siberiano a los ojos… algo nuevo e invasivo le llegaba al corazón…algo tan fuerte, tan poderoso… incluso una sola de sus miradas, era suficiente para desviar las preocupaciones de Song
La tensión en el momento fue rota cuando el primate comenzó a contar anécdotas de lo último ocurrido alrededor de los años, risas pronto inundaron la cocina, por parte de todos, incluso de Po, era aún raro para Cole y Dom ver a Po reírse, casi siempre era serio… al menos desde un cierto tiempo hasta acá… pero esos pensamientos, quedaron atrás, cuando el sonido del comunicador de Po, se hizo escuchar
- Sargento ¿Me escucha? – Era la voz, inconfundible de Anya, sin embargo… no se entendía bien porque estaba llamando - ¿Sargento Ping?... ¿Po? ¿Me recibes?
- ¿Anya? – Pregunto Po, al ver el confundido rostro de sus compañeros, antes de llevarse los dedos al comunicador y contestar – Aquí el sargento Ping ¿Qué sucede Anya?
- Le informo que el Raven acaba de dejar a su familia en la finca… no tiene de que preocuparse – Como se había enterado aquella leona sobre la situación… una de dos, o Jack informo algo, o Cole dijo algo más fuera de pedir el Raven, pero el que supieran, más que algo malo, podía ser bueno, tan solo tenía que tener cuidado por cómo se distribuía la información
- Ah… eso, si, Anya, te agradezco que me lo hagas saber… si eso era todo
- No, en realidad, también es respecto a lo otro… ya sabe… ya es ese… día del mes – Casi como incógnita, decía la leona aquella, cuando Po arqueo una de sus cejas, todos entendieron que el tampoco entendía de que hablaba… pero su expresión de sorpresa los hizo retractarse de inmediato… y si, Dom sabia a que se refería con eso y lo confirmo con la expresión del panda, quien no tardó en hacer cuentas
- …Miiieeerdaaa… ¿Ya estamos a 15? – Cuando este se levantó, busco en sus bolsillos, hasta dar con un muy minúsculo calendario, el cual luego de revisar, lo confirmo… soltando así un pequeño gruñido de fastidio, por haberse distraído
- …¿Quieres que sea, la misma cantidad o la rebajara? – Pregunto Anya, con un cierto tono de nerviosismo en su voz
- No… no, no la rebajes… es la misma cantidad de siempre… - Dijo Po, con simpleza
- De acuerdo sargento… la transferencia se completó con éxito… eso es todo, nos vemos luego – Corto la comunicación
El panda aparto los dedos de su oído, sin embargo, pronto fue cubierto por la mirada acusadora de su hermano de armas Dom, quien tenía los parpados entrecerrados, y una cierta expresión de reproche en su cara, el panda lo ignoro, y volvió a sentarse en su silla… por más que quería evitar esa mirada, no podía dejar de sentirla sobre el… hasta que fastidiado, este gruño, y le volteo a ver
- ¿Qué?
- … ¿Cuánto Po? … ¿Cuánto tiempo más piensas hacerte cargo de esa mujer? – Pregunto Dom, con cierto tono acusador en su voz
- Hasta que ella misma haya conseguido un trabajo decente… y antes de que intentes reprocharme algo Dom, te recuerdo, que ese dinero lo gano yo… además… la muchacha lo necesita… - Dijo Po, volviéndose a cruzar de brazos
- Hermano, no discuto que la ayudes, lo que discuto es que básicamente te hayas hecho cargo, de ella… y de su bebe
- Lo dije, y te lo vuelvo a repetir… ella, lo necesita, más que yo… pero tranquilo, ya le encontré un buen lugar para vivir, cuando este ahí… a ella y a su cachorra no le faltara nada…
- Perdonen que los interrumpa pero… - Llamo Víbora, al otro extremo de la mesa, llamando la mirada de ambos mamíferos - ¿De quién están hablando?
- De una muchacha… a la que Po viene manteniendo desde hace ya un tiempo – Cuando dijo esto, la expresión de sorpresa vino de todos, excepto del pelotón delta, pues todos sabían a que se refería, por lo que Dom se cruzó de brazos, y giro a ver al panda, algo burlón - ¿Les cuentas tú? O ¿Les cuento yo?
- …Idiota – Este recibió una risa del jaguar, antes de suspirar con pesadez, y sacudirse la frente, estaba algo molesto, y si la migraña de no haber dormido bien lo estaba molestando, se enderezo en su silla - … Fue hace como… dos o 3 años… más o menos
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2 Años y Medio Atrás
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Estuvimos en un enfrentamiento de 14 meses… muy, muy largo, y duro bastante, aun cuando a mí me habían herido, sin embargo, no tarde demasiado en volver al campo de batalla… no podía dejar a mi pelotón sin su líder… aunque más que eso, sabía que si me quedaba incapacitado, a Baird lo iban a dejar como líder, y él es un asco para el liderazgo, pero el punto, es el siguiente, cuando logramos recuperar la ciudad de la ocupación de las URI, fue que recibimos nuestras nuevas órdenes… las cuales eran quedarnos la ciudad hasta asegurarnos de que la URI no gastaría sus tan preciados recursos en recuperarla… aun lo recuerdo como si hubiera sido ayer… en realidad, siento como si hubiera sido ayer, centauros y APC destruidos a lo largo de las avenidas, cartuchos de bala por todo el piso… paredes, edificios…casas… destruidas, en llamas, o desmoronadas, cayéndose a pedazos, poco a poco… media semana después de nuestra llegada, cuando por fin logramos asegurar la ciudad, fue que se nos ordenó permanecer ahí un tiempo más… se montó un campamento en el mero centro de la ciudad… una tarde, como cualquier otra, sentado en el escritorio de nuestra tienda de acampar… escribiendo una carta, afuera estaba soltándose una tormenta bastante fuerte
Ahí estaba… escribiendo, palabra tras palabra… letra por letra… hasta que escuche la entrada de la tienda abriéndose, y con ella, este trio de zoquetes entrando a la par… casi cayéndose de ebrios al suelo
- ¿Qué?... No me digan que otra vez fueron al – Intento hablar Po, pero fue interrumpido por Cole
- ¡ASI ES NENE! ¡EN UNA SUPER FIESTA! ¡Y TU NO FUISTE POR ABURRI-… Puaaaaaaagh! – No pudo continuar, pues el puma de la nada se puso a vomitar en el suelo
- ¡Gaaaaaah! Que puto asco, dormimos aquí imbécil – Grito molesto el panda, quien dejo la carta a medio escribir, antes de guardar esta, y su pluma, para levantarse - ¡Me voy a otro lado, más les vale limpiar eso antes de que llegue la noche!
Exclamo, y molesto, el panda se empezó a retirar de la tienda de campaña, sin embargo, Dom lo siguió, mientras Baird no dejaba de reírse como loco
- ¡Pinche nena, no aguantas nadaajajajajaja!...Jajaja…Jajá… ¡Puaaaaaaaagh! – Este vomito… justo sobre Cole
En la entrada de aquella tienda de campaña, Po ya se encontraba afuera, sujetando su Lancer que estaba junto a las demás en la entrada de esta, pero una mano lo detuvo, era Dom, quien salió junto a él, y aun, empapándose ambos, fue que este le dio suaves palmadas encima
- Oye… relájate… estamos en guerra… si, pero eso no quiere decir que no puedas ir a divertirte un poco… ya sabes… alocarte… vivir un poco tu vida, mientras puedas – Exclamaba el jaguar, este también estaba en estado de ebriedad – Mira… ahí… en esa calle de por allá – Señalo – Al fondo… hay un… tipo… no sé, es como un prostíbulo… striptease… no tengo ni puta idea pero Hey… ahí vas a estar tranquilo, y te vas a relajar
- ¡Dom! … ¡Con un carajo, piensa en! – No pudo continuar, pues el Jaguar le mostro el dedo de en medio
- No hice nada de eso… puto… estoy, casado, felizmente… con María… y tenemos dos hermosos hijos que… joder son bene… syl… ¿Tú quién eres? – No pudo continuar con su palabrería, pues este se dejó caer al interior de la tienda de campaña…
El panda no hizo nada más que bufar completamente molesto por lo que sus compañeros se habían provocado así mismos, no fue así entonces que este salió corriendo a otro lado, buscando refugio de la lluvia en una parada de autobús a medio destruir… estaba frustrado, pero tuvo el espacio suficiente para poder pensar en su situación actual… ya hacia tanto tiempo, que Tigresa no le escribía… estaba deprimido de cierto modo, y si bien, esos pensamientos podían entorpecer su trabajo en el campo de batalla, tampoco era como si pudiera quitárselos de la cabeza por completo… de vez en vez, recuerdos fugaces de aquella Tigresa que tanto amo, le cruzaban por la mente… lo cual, además de ponerlo feliz, lo ponía deprimido… era jodido… pero fue entonces cuando, algo en él, le pico la curiosidad, de una forma bastante curiosa… pero fuerte… miro de regreso hacia donde Dom había apuntado con anterioridad… y si bien no estaba convencido… termino por levantarse de la parada aquella, y camino hasta esa calle
Cuando llego a dicha, se puso del lado donde la lluvia no estaba cayendo, y con pasos lentos, empezó a pasearse por dicha calle, teniendo cuidado de por dónde pisaba… era curioso, pero esa calle no había parecido haber recibido demasiado maltrato por parte de la guerra… cuando llego hasta el final de esta, lo encontró… un enorme letrero de neón rosado con la forma de una mujer bailando alrededor de un… tubo, y no muy lejano a este, había un APC, del cual, varios Gear, sin su casco… y la armadura de la parte superior, estaban saliendo, acompañados de una dama… una pantera, de edad joven… con su cabello y vestido desordenados… parecía trabajar en aquel local… pero decidió no opinar nada al respecto, aun cuando estos lo vieron, saludaron de militar al sargento, antes de este seguir caminando… cuando sujeto el picaporte a la puerta, fue que se quedó dudoso de si entrar o no… pero al final, fue que lo hizo…
Del otro lado de aquella puerta, un soldado Gear que resguardaba la entrada, casi que no lo dejaba entrar, pero al final, al este ver a Po, fue que se asustó incluso, y se apartó dándole vía libre al panda, este con un gruñido algo frustrado, fue que entro, el aire apestaba a alcohol, y a otras tantas mierdas más, el lugar estaba repleto de soldados, pero tan metidos estaban en su… entretenimiento, que estos ni lo notaron, hembras de diferentes especies en todo el interior de aquel local, el cual era más grande por dentro de lo que parecía por fuera… esto era hasta cierto grado curioso, así como también el cómo era que la mayoría de las hembras en el sitio, eran entre felinas y caninas, especies grandes, y claro, que a su caminar, manos de meseras pasaron sobre los hombros del panda, antes de que este, encontrara una mesa vacía, demasiado cerca algunos tubos y mesas de baile, donde una leona, y una loba, carentes de ropa estaban bailando, luz tenue en el ambiente, así como algo de humo proveniente de las maquinas sobre las mesas de baile… y por si fuera poco… también estaba algo de música para la ocasión… no era del gusto del panda, sin embargo, Po necesitaba… como dijo Dom, distraerse, relajarse
Pero su soledad en aquella mesa, se vio interrumpida, cuando una mano tomo la hombrera derecha de su armadura, llamando su atención, junto al llamado de una voz bastante suave… tierna… pudiera decirse que familiar…
- Hola guapo… ¿Qué haces en esta mesa tan solito? -
Esa voz… ese tono… una imagen con ojos ámbares llego a su mente… fue incluso que sus orejas se levantaron con ligereza, y giro de inmediato la cabeza - ¿Tigresa?...
- ¿Quién?
Para cuando cayó en cuenta… se había confundido, pues a un lado suyo, estaba reposando una leona… joven, de al menos unos entre 19 y 21 años… bastante hermosa… esbelta, de un cuerpo generosamente voluptuoso, un trasero firme, una cola alargada y delgada, un pelaje dorado castaño casi perfecto y sedoso… pero lo que más capto la atención del panda… fueron aquellos ojos de color marrón… a los cuales se quedó viendo fijamente, aun cuando el entrecejo arrugado de la felina, parecía indicar que se estaba molestando
- Eh… No… no, nada, discúlpame… yo me… distraje – Dijo Po, regresando la mirada hacia el frente, justo a la mesa, donde había una carta con cada una de las bebidas y especialidades de la casa… y del otro lado los… "servicios" que ofrecían, así como algunas cuantas, imágenes de las trabajadoras de ahí
- Si… se nota, pero aun no me has respondido, muchachón – Inquirió la Leona, quien se sentó y arrimo al panda, causando que este se enderezara de inmediato, ciertamente, esa armadura lo hacía imponer, aunque la leona… bueno, tan solo estaba cumpliendo con su trabajo - ¿Qué haces en esta mesa tan solito? … ¿Porque no estas por ahí, con tus amigos?
- ¿Cuáles amigos? – Pregunto Po desconcertado ante las palabras de la leona, quien señalo hacia el costado de ambos, del otro lado de la mesa, un tanto alejado, se podía apreciar a un tigre, una pantera macho, un lobo y un jaguar jugueteando con una loba, a quien le dejaron caer la botella de licor encima, antes de… quitárselo a chupadas… entre todos… - Ah… ellos, Nah… prefiero dejar que se relajen… un poco… pero si se pasan de listos, lo más seguro es que luego les dé una tunda
- Uy, qué miedo… el patrón esta en casa… ¿Qué rango tienes? ¿Hm? – Pregunto leona, fingiendo sorpresa, e interés, algo que Po, aun con ya dos años y medio de guerra, se había especializado en diferenciar y entender, así como descifrarlo
- Sargento… - Respondió Po con simpleza, una de las meseras se acercó, contoneando la cadera de lado a lado al caminar
- ¿Ya decidió que ordenara? – Con una sonrisa mediana, la mesera, que era una tigresa siberiana, le pregunto a Po… este levanto la vista, y se dio cuenta del conjunto de lencería negra y con encaje de flores que estaba utilizando… incluso, por despistado, no se dio cuenta del como la leona a su lado, estaba semi desnuda de la cintura para arriba, si era el caso, tan solo estaba usando unos tacones altos, unas medias de red, unas bragas de encaje negro, pero sus senos, estaban sueltos, cubiertos sus pezones por un par de estrellas doradas
- Si… si, tan solo, tráigame lo más ligero que tenga – El panda apenas dijo, dejo la carta de regreso sobre la mesa, causando así una corta risa coqueta de la misma tigresa
- Entonces un escoses en las rocas… ¿Y qué…"servicio" piensa solicitar? – Apenas le costó sacar de su braga una muy pequeña libretita, y una pluma, en la cual anoto la bebida, sin embargo, esta no aparto, demasiado la mirada de aquel panda… lo vio adinerado… simple y sencillamente, por sus signos sobre la armadura… ese símbolo, solo le indicaba, que era de un buen rango
- ¿Servicio?
- Oh cariño… seguro ni te diste cuenta… pero aquí… todos se la pueden pasar muy bien, por el precio justo~ - Canturreo la felina rayada, quien se inclinó al frente con ligereza, meneando el torso de un lado al otro, antes de sonreírle al panda, de una forma un tanto coqueta, y atrevida – Oye… cambio de turno en un rato… ¿No te gustaría irte conmigo a casa?~
El panda, ni tiempo tuvo para decir algo al respecto, pues la leona a un lado suyo, le hizo saltar del susto cuando esta golpeo la mesa con el puño cerrado, tanto así, que esta se puso de pie, y le gruño a la mesera, quien se enderezo en su sitio, inmutable, aun con los colmillos de la leona y su semblante furioso presentes
- Largo de aquí Shira… sabes muy bien la política, nada de robarse a los clientes de otras – Gruño la leona, queriendo espantar a la tigresa, sin embargo, esta no se movía de su sitio
- Oh vamos… tan solo, me estaba ofreciendo… voluntariamente a este caballero tan fino – Dijo, saludando a Po con la diestra, antes de fijar su mirada a la leona – Además… no veo que ya te haya pedido a ti… Aiko…
- Tal vez, lo hubiera hecho, si no te hubieras venido a presentar aquí, maldita vaca lechera – Vaya insulto fue ese, incluso Po arqueo una ceja… ¿Vaca lechera? Efectivamente, la tigre tenía un busto bastante… generoso, pero tampoco era como para exagerar… sin embargo, Aiko no se quedaba atrás en ese aspecto
- Pffff… Que celosa que eres… pero es como dije… no es robar… si es que él no te ha
- La pediré a ella… - El hablar del panda, hizo que rompieran su discusión, y fue así entonces, cuando Aiko, un tanto triunfal, se cruzó de brazos frente al pecho, y estiro los labios en señal de burla, y cuando la tigre le vio a los ojos, pudo notar el "Me eligió a mí, puta" - …Mas tarde… no aquí… si no es molestia
Esto, si bien era un pequeño inconveniente, no dejaba de ser la orden de un cliente… y por más que le pudiera molestar a Aiko… ella necesitaba dinero, y con urgencia, fue así tal que no tardo demasiado, la leona en asentirle, la tigre se retiró, un tanto decepcionada de ver que la otra fuera preferida en su lugar, pues era también generosa en atributos… y si acaso, era famosa en ese mismo local, pero apenas esta se fue, Aiko le tomo el hombro a Po, haciendo que este girase su cabeza para encontrarse con esa severa mirada suya
- …Mi turno no termina sino hasta dentro de 30 minutos… si de verdad es lo que quieres, tendrás que esperar ese tiempo, sin presionarme… ¿Te quedo claro? Oso – Gruñeteo, incluso pareciera ser… que su amenaza, fue más como un llamado de atención, o siquiera una advertencia juguetona, a la cual el panda solo asintió levemente – Bien… en un momento te traen tu bebida
Enseguida de esto, la leona se empezó a retirar, pues era su turno de ocupar una de las mesas de baile… vaya, Po ni siquiera entendía bien en que era en lo que se había metido… ósea, no era la primera vez que escuchara de un prostíbulo, tampoco es como que no supiera lo que este fuera… es solo que… algo le decía… como si lo que estuviera haciendo… estuviera mal, el tiempo estaba empezando a pasar, y vaya que para Po fue casi una eternidad, ya llevaba alrededor de 4 bebidas, del mismo tipo, y con la misma cantidad de hielo, sin embargo, no parecía afectarle demasiado, o si lo hizo, estaba disimulándolo bastante bien, y justo cuando iba a la mitad de la 5, fue que un toque a su hombro llamo su atención, era Aiko, solo que ahora vestía un vestido de falda corta, llegaba un poco más por encima de la rodilla, era ajustado, bastante, hacia resaltar su esbelta figura, una bolsa de mano roja, que hacia juego con el vestido, pues era del mismo color, y unos tacones ligeramente altos… ¿Y se había maquillado?
- ¿Nos vamos? – A su pregunta, Aiko solo recibió un pequeño asentir del panda, quien se terminó de una lo que quedaba de su vaso, antes de ponerse de pie, se tambaleo, pero podía mantenerse estable, fue ahí cuando Aiko, lo tomo de la muñeca, y jalo de esta levemente, empezando a sacar al panda del local – Sígame…
Así, ambos se retiraron del local, a un paso un tanto apresurado, por lo menos ya había parado de llover, así que tanto inconveniente o incomodidades no encontrarían, fue así incluso, cuando el panda, siguiendo de cerca a la leona, noto el cómo estaba temblando… posiblemente por el frio que ahora había, ese vestido no parecía demasiado abrigador, pero igual, la leona solo se abrazó a sí misma, antes de seguir caminando, solo que ahora un tanto apresurada, incluso Po, por más que la llamo, no consiguió llamar la atención de la leona, pues este quiso llevarla en el APC de afuera, sin embargo, no ocurrió, por más que la llamaba, esta lo ignoraba y seguía caminando, pero no se quejó ante eso, y tan solo la siguió, a las afueras de la ciudad, hasta llegar a lo que para el panda, era una adorable cabaña, claro que tan alejada no estaba, pero si lo suficiente para evitar los sonidos de la guerra… a excepción de las explosiones distantes, al llegar, la leona ni siquiera se molestó en asegurarse que Po la estuviera siguiendo, con su olfato mismo ella se dio cuenta de que ahí él estaba presente
Cuando abrió, fue la primera en entrar, y Po la secundo… era un humilde hogar, muebles pequeños, otros grandes, una puerta que daba a la cocina, un baño y un par de habitaciones no muy lejos a lo que era la sala, donde Aiko llevo al panda, y lo soltó casi empujándolo sobre su sofá
- Retírese la armadura… yo ya vuelvo – Cuando esto, Aiko no espero a que el panda respondiera, tan solo se fue directo a una puerta cercana a la sala, la cual al abrir, entro con algo de prisa
Po se quedó en silencio en la sala, si bien no entendía porque el de tanta brusquedad, no se podía quejar, y tan solo le dejo ser… podría ser que estuviera de mal humor, eso y que esto no le fuera tanto de su agrado… pero tuvo que hacer caso… una a una, se retiró de encima la armadura, los guantes, las hombreras, coderas, rodilleras y espinilleras, hasta terminar por sus botas, si bien en ese tiempo aún no se ponía en forma, ahora sí, que ya tenía muy por debajo de lo normal su ya no tan prominente barriga, así como algo más de musculo en los brazos, era necesaria la fuerza, no era bien visto que a un Gear se le fueran las manos hacia atrás por no poder sujetar firmemente la Lancer al disparar, apenas se encontró, sin la mayor parte de su ropa, se quedó ahí sentado… escuchando, con atención a la leona en la habitación… parecía estar… arrullando a alguien, o eso creyó su oído haber escuchado, pues luego de unos cuantos segundos más luego de haberlo escuchado, la leona salió de la habitación, cerrando la puerta detrás suya, para cuando el panda se giró a verla… se dio cuenta del como esta ya no traía prenda encima que protegiera su pelaje dorado de la vista del panda, y así, esta se fue a posar por delante del panda, con las piernas ligeramente separadas, así como su semblante serio presente, en todo momento
- Escúchame bien amiguito, porque solo lo diré una vez, nada de gritar, ni sonidos fuertes, ni siquiera te atrevas a insultarme, ni aun cuando te hayas "emocionado" demasiado, nada de golpes, ni siquiera nalgadas … y por encima de todo… nada, de venirse, adentro… - El severo rostro de Aiko, vaya que denotaba muchas cosas… cosas de las cuales el panda se dio cuenta… podía ver, tristeza, molestia… y también… dolor en sus orbes marrones… a lo que este, tan solo respondió, poniéndose de pie, y colocándose frente a Aiko
Aun sin su armadura, el panda imponía demasiado en estatura, y fuerza, la leona al ver su inminente acercamiento, cerro con firmeza los ojos, y ahí se quedó, en silencio, a esperar con sus ojos cerrados, a que pasara lo que tuviera que pasar… mas no paso lo que estaba esperando, el panda tan solo le dio una suave caricia sobre la mejilla, antes de apartarse, y dirigirse hacia su armadura, como se estaba tardando, Aiko abrió sus parpados con ligereza, tan solo para encontrarse con el panda, vistiéndose nuevamente
- ¿Qué crees que está haciendo? – Pregunto Aiko, y si bien, eso la desconcertó, la estaba haciendo molestar, gradualmente, poco a poco
- Me voy de aquí muchacha… esto no es correcto – Dijo terminando por ponerse sus guantes, sin embargo, las manos del panda se vieron sujetas por la leona, que lo empujo contra el respaldo del sofá
- Ah no, ni de broma, jamás ¡No creas que voy a dejar que te vayas y me dejes toda alborotada solo porque eres un maldito marica! – Grito, vaya que la leona estaba molesta, sin embargo, el panda regreso el empuje, sujetando las muñecas de la leona para intentar apartarlas de sí mismo, sin ser brusco, cosa que fue misión imposible
- Oye, ya, relájate… no es eso, y mucho menos lo otro, simplemente… me siento culpable … ¿¡Y donde quedo lo de no gritar!? – Replico el panda, quien apenas pudo se levantó del sofá, y quedo cara a cara con la leona
- ¡Quedo justo donde quedo tu hombría imbécil! – Ya lista para golpearlo en la cara, fue que sus orejas, y las orejas del panda, se levantaron al escuchar un llanto repentino proveniente de la habitación donde la leona había estado previamente… - Ay no… no ahora…
Casi histérica, y queriendo evitar las lágrimas, fue que Aiko se soltó de Po, y corrió hacia el cuarto, donde al entrar, el llanto se hizo mucho más fuerte cuando la puerta estuvo abierta, el panda, se quedó estático en su sitio… pero aun desde donde estaba, pudo ver a la leona, sacando de lo que pensó, era una cuna, a una cría, la cual pego a su pecho, y empezó a arrullarla, más la cría no respondía como se suponía
- No no no no no… por favor, por favor bebe… mi linda princesa, por favor… te lo suplico, no ahora… mami está trabajando – Por más que lo intentaba, la aparente cachorra no tenía intenciones de relajarse, en la desesperación, la leona, rompió a llorar – Por favor… por favor~… - Sollozo… y en pocos segundos, la cachorra comenzó a relajarse… cuando bajo la cara para verla, se encontró con una sorpresa… además de sus manos, había otras dos, una acariciando el cuello de la cría, y otra sobre su cabeza, frotándole delicadamente… cuando levanto la mirada, de frente, tenía al panda, quien sin haberle preguntado… retiro parte de la sabana que estaba cubriendo a la pequeña, para entonces, fijarse con gran detalle, el rostro de una muy pequeña cachorra de león… pero era curioso… esta cachorra tenía 2 pares de rayas negras en su rostro, dichas, apuntando hacia su naricita, y apenas sintió el tacto del panda, directamente, fue que se quedó dormida nuevamente
- … Es… es una linda niña… - Dijo Po… causando un pequeño revuelco en el pecho de la leona
- … Gracias…
- … ¿De quién es?...
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…Es mía… es mi hija…
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Continuara…
