Sumary: Jellal Fernandes es un reconocido detective japonés que vive en Tokio, toda su carrera ha consistido en una enorme misión: Buscar y capturar al líder de los Yakuza. ¿Qué pasara con este hábil detective cuando descubra que su amada esposa guarda un oscuro secreto?
Aclaración: Los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, solo los usos para dejar volar mi imaginación.
No soy escritora profesional, esto es contenido de fans y para fans, de antemano les pido una disculpa si comentó algún error de redacción u ortográfico.
Agradecimientos:
Lily-ana: Muchas gracias por tu review, estuve buscando la historia que me comentaste, pero no supe si es una película, un libro o un fic hehehe /.\ Lo Google y pues me salieron cosas que nada que ver, Saludos y besos para ti también :3 .
Foxdame: I love your review. I tried to make the characters as similar to anime / manga and Erza is a very strong woman. In this chapter I will answer many of the questions you have regarding Hades and Erza's baby.
Scarlet Jerzy: Siii, Jellal pudo rescatar a su esposa a tiempo, gracias por tu review.
Guest
Lover Fairy
ARFE
Nicols
PauS
Capítulo 9: Decisiones
Erza resiste... Aquí estoy contigo.
Mami, te amo sé que despertaras pronto.
Se fuerte mi amor, te amo.
Muchas veces había escuchado que a pesar de estar en un estado de inconsciencia a veces se lograba escuchar o sentir las cosas que pasaban alrededor y eso le pasaba a ella, escuchaba la voz de su esposo, de Wendy, a veces la de Ultear y otras voces desconocidas, eran como ciertos momentos donde estaba despierta pero no podía abrir los ojos o moverse, el resto del tiempo si permanecida en un estado de inconsciencia absoluta.
Habían pasado tres días desde que la habían rescatado, pero ella aún no despertaba, lo máximo que había logrado era apretar la mano de Jellal que solo se alejaba de su lado para ir al baño o cuando el doctor iba a revisarla.
Esa mañana cuando despertó se sintió con un poco más fuerza y vigor, lo que le permitió abrir los ojos, parpadeó varias veces mientras se acostumbraba a la luz, veía borroso y tardó varios segundos en que su mirada pudiera enfocar con claridad la ventana de la habitación en la que estaba, miró alrededor y su vista se fijó en el hombre que estaba sentado al lado de la camilla, sostenía su mano con delicadeza, parecía estar perdido en sus pensamientos.
−Jell… Jellal− Susurró, él de inmediato reaccionó girando su mirada hacía ella y sonrió al verla despierta.
−Mi amor− Se acercó a su rostro y le dio un beso en la frente − ¿Cómo te sientes? – Le preguntó mientras le acariciaba el rostro.
−Como si me hubiera pasado un camión por encima− Se rio un poco pero luego se quejó, pues al reírse sintió una punzada de dolor en su espalda.
−Trata de no moverte mucho – Le acarició el brazo cuando se quejó del dolor.
Ella asintió con la cabeza y miró la habitación tratando de asimilar todo lo que había pasado, tenía muchas preguntas, pero sentía que aún no tenía la fuerza suficiente para hacerlas todas, sus ojos se volvieron a cerrar, trató de abrirlos de nuevo, pero se sentían pesados.
−Tranquila, no te sobre esfuerces, debes descansar− Su esposo empezó a acariciarle el cabello y aquella caricia provocó que se quedara dormida nuevamente.
*0*
Se levantó del sillón donde estaba sentado para cerrar las cortinas de la habitación, el sol se estaba ocultando y aunque el atardecer que se podía apreciar en la ventana era hermoso, no quería que la luz interrumpiera el descanso de su esposa, se sentó a su lado y volvió a tomar su mano como lo había hecho todos esos días, pero ahora estaba menos preocupado, el verla despierta esa mañana le había dado tranquilidad, sabía que en esos momentos su cuerpo estaba recuperando fuerzas, al fin y al cabo su esposa casi muere por la cantidad de sangre que había perdido gracias a las múltiples heridas que tenía en todo su cuerpo, el doctor había sido muy claro con él, cinco minutos más de tiempo y en ese momento estaría llorando frente a la tumba de ella.
Apretó su mano libre al recordar lo que Erza había sufrido por proteger a Erick y a Wendy, se sentía culpable por no haberla protegido y haberla arriesgado de aquella forma.
− ¿Siempre que abra mis ojos te veré así de serio? – La voz de su esposa lo sacó de sus pensamientos, se giró a verla de nuevo, ella le sonreía, se veía mucho más vivaz que en la mañana, le devolvió la sonrisa y se agachó hacia ella para besar sus mejillas, pero ella se giró un poco para que terminara besando sus labios.
−Te amo Erza− La abrazó contra su pecho con cuidado de no tocar las heridas de su espalda, sonrió al sentir que ella le devolvía el abrazo, se separó lo suficiente para volverla a besar, sentir aquellos suaves y cálidos labios contra los de él, hacía que todas sus preocupaciones se disiparan así fuera por unos segundos.
−Cielo ¿me ayudas a sentarme? – Le pidió después de finalizar el beso, Jellal con cuidado la ayudo a sentarse en la camilla, al hacerlo ella pudo ver su reflejo en un espejo que colgaba de la pared al lado de ella −Oh por Dios, me veo horrenda− Tenía el pelo despeinado y sucio, en su rostro había varios cortes − ¿Cuánto llevo dormida? –
−Tres días y no puedo creer que en este momento te preocupe tu imagen cuando estuviste al borde la muerte−La tomo del rostro acariciando sus mejillas− Casi te pierdo Erza− Ella pudo ver en los ojos de su esposo todo el dolor, frustración y culpabilidad que había sentido esos días − Además sabes bien que para mí eres hermosa−
− ¿Tres días? – Abrió los ojos sorprendida − ¿Y Wendy? ¿Erick? ¿todos están bien? ¿el bebé? ¿y … Hades? – Habló tan rápido que se mareo un poco.
−Tranquila− La sostuvo por los hombros al verla marearse y miró sus ojos −Vamos con calma ¿sí? Responderé todas tus preguntas−
−Está bien− Suspiró para relajar un poco el cuerpo.
−Wendy está bien, esta con Kinana y Ultear, a Erick le dieron de alta hoy, el bebé… −Bajo la mirada triste y Erza temió lo peor, la última vez que Hades la llevo a aquella habitación de tortura la había golpeado varios veces en el vientre− Según las ecografías está vivo, pero no saben cómo se verá afectado su desarrollo… los tres primeros meses de gestación son los más importantes− Ella bajo la mirada al sentir que sus ojos se llenaban de lágrimas.
− ¿Qué pasó con los demás? ¿Natsu, Gildarts… Hades? – Susurró.
−Natsu y Gildarts están bien, en cuanto a Hades… él…− En ese momento el doctor entró a la habitación.
−Oh que bueno que despertó señora, su esposo estaba al borde de la locura porque no despertaba− Jellal se sonrojó y ella sonrió tímidamente −Bueno, vamos a revisarla− Jellal se alejó un poco para darle espacio al doctor que la revisara adecuadamente, le hacía preguntas de cómo se sentía, donde le dolía y demás.
−Bueno, las heridas de las piernas ya cerraron completamente, las de la espalda algunas se pueden volver a abrir, no debe hacer movimientos fuertes− Le tomó los signos vitales – Aún le falta recuperar un poco de nutrientes, debe comer bien y descansar− Le entregó una receta médica a Jellal −Dele estos suplementos, así estará casi recuperada en una semana−
−Doctor ¿y mi bebé? – Preguntó llevándose las manos a su vientre.
−Si le soy sincero, el hecho de que usted y el bebé estén vivos es un milagro, tiene unos hematomas en el vientre lo cual significa que la golpearon ahí ¿es verdad? – El doctor la analizó por debajo de los lentes.
−Si… me… −Miró a su esposo y suspiró− me golpearon en el vientre− El azulado frunció el entrecejo y apretó las manos enojado.
−Le programare una ecografía mañana para mirar el avance del bebé, pero … dadas las circunstancias es poco probable que el bebé sobreviva, puede tener un aborto natural o si se desarrolla puede que tenga algunas complicaciones−
− ¿Complicaciones? ¿A qué se refiere? – La voz de Jellal sonó con preocupación.
−Puede nacer con alguna malformación o deficiencia en alguno de sus órganos, lamento mucho decirles esto, pero estoy seguro en un 99% que si el bebé logra nacer… no será un niño o niña normal− Ninguno de los dos dijo nada, pero se podía sentir la tristeza que se apodero en la habitación – Pediré que le traigan algo de comida, mañana la llevaran para la ecografía con la doctora encargada− El doctor salió de la habitación y el silencio reinó en la habitación por varios minutos.
−Es mi culpa− Admitió derrotado Jellal, había agachado la mirada para tratar de ocultar las lágrimas que salían de sus ojos.
−No lo es− Afirmó la pelirroja− yo me arriesgue, yo sabía lo que podía pasar– Se mordió los labios tratando de no llorar− No podía salvarlos a ambos Jellal, perdóname… arriesgue a nuestro hijo por salvar a Wendy− Sin aguantar más se echó a llorar, él la abrazó y la apretó con fuerza en su pecho.
−Sea lo que sea que pase con este bebé, lo vamos a afrontar juntos− Le acarició la cabeza y ambos lloraron en los brazos del otro varios minutos−Bueno −Se limpió las lágrimas y sacó el celular de su bolsillo – Hay alguien muy ansiosa por hablar contigo −Sonrió y marco el número de Ultear, Erza lo miró con curiosidad, aunque tenía una idea a quien se refería.
−Hola Ur, Erza despertó…. Si… gracias – Le tendió el teléfono a su esposa y ella lo tomó con rapidez.
− ¿Hola? –
−Mami− Los ojos color chocolate de la pelirroja se llenaron de lágrimas, pero esta vez era de felicidad, escuchar a su pequeña le hacía bien.
−Mi niña ¿Cómo estás? – Se llevó la mano al pecho para tratar de calmar su agitado corazón.
−Bien mami, tía Ur es muy buena conmigo− Erza arqueó una ceja ¿Tía Ur? – ¿Papá te está cuidando bien? −Miró a Jellal sorprendida, él alcanzaba a escuchar un poco y se sonrojó al escuchar a Wendy llamarlo así.
−Si, me está cuidando bien, mi pequeña no tengas miedo ¿sí? Hazle caso a Ulte… Tía Ur, en cuanto salga de aquí iré a verte−
−Si mami, ya quiero que vengas, no me dejan salir del apartamento, aunque me divierto con Makarov, a pesar de que es muy pequeño me hace reír mucho− Erza se puso pálida, Makarov era el pequeño hijo de Laxus, recordó lo que aquel rubio le había hecho, miró enojada y preocupada a Jellal y el hizo un gesto que le explicaría después de colgar la llamada.
−Mi niña debo irme, te amo mucho, come bien y nos vemos en unos días – Colgó y miro a su esposo con severidad − ¿Cómo es eso que Wendy esta con el hijo de Laxus? Es peligroso, debo ir por ella− Trató de levantarse de la cama, pero el azulado se lo impidió −Jellal déjame, ese tipo es un monstruo− la abrazó con fuerza para impedir que se moviera mucho.
−Quédate quieta Erza, se te abrirán las heridas− Suspiró− Déjame explicarte−
− ¿Explicar qué? Cómo puedes tener a mi niña durmiendo bajo el mismo techo que el hijo de esa escoria− Forcejeó un poco en sus brazos, pero el dolor en su espalda le impidió seguir luchando.
−Laxus nos dio las coordenadas de donde estabas secuestrada− Erza abrió los ojos desmesuradamente.
− ¿Qué? – Preguntó sorprendida.
−El día que te secuestraron, capturamos a varios escoltas de Hades, pero la mayoría se tomaron una tableta de cianuro y otros se negaron a hablar, el único que quiso hablar fue Laxus, pero a cambio de algo− Miraba los ojos de su esposa que aun reflejaban dureza y enojo.
− ¿Qué pidió? – Se cruzó de brazos.
−Que su esposa e hijo entren en el programa de protección de testigos− El semblante de ella se relajó al igual que sus brazos, entonces recordó las últimas palabras que le había dicho Laxus.
Lo siento Erza, pero yo también tengo personas que proteger
Al igual que ella, él había hecho cosas malas y horribles por el bien de su familia.
−Si no hubiera sido por la información que él nos dio, no habríamos podido encontrarte ni a ti ni a Wendy− La mujer suspiro y preguntó.
− ¿Dónde está Wendy? –
−En un departamento de seguridad en Tokio, con Ultear, Kinana y la familia de Laxus, Erick va en camino hacia allá en un avión privado, tranquila las protegen como veinte guardias de la interpol− Ella frunció el ceño preocupada.
− ¿Por qué tanta seguridad? – Jellal tomó sus manos, tardó unos segundos en responder, sabía que lo iba a decirle la alteraría.
−Porque Hades escapó− Su esposa se volvió a colocar pálida y todo su cuerpo empezó a temblar.
−No… ¿cómo?... pero… Wendy está en peligro− Trató de soltarte de su agarre.
−Erza cálmate, Wendy está muy bien protegida, además las creen muertas – Le acarició las mejillas −Erick nos contó lo que estuvo a punto de suceder cuando empezó el ataque, en el informe oficial Gildarts colocó que encontró tres cuerpos, un hombre, una mujer y una niña, los dos primeros con un disparo en la cabeza y la niña aplastada por los escombros– Ella bajó la cabeza tratando de asimilar todo.
−Hades escapó en uno de los helicópteros, pero el 60% de sus guardias fue capturado o dado de baja en el enfrentamiento, estoy seguro de que fue un golpe duro para la organización− Sonrío un poco tomando a su esposa del mentón para alzar su rostro y mirarla a los ojos− Tranquila, me voy a asegurar que esta pesadilla se haya acabado para ti y Wendy−
Ella se quedó varios segundos hipnotizada por aquellos ojos avellana que en ese momento le transmitían la seguridad que necesitaba. Subió sus manos para acariciar las mejillas de su esposo y acercar sus rostros para besarlo, luego del beso se quedaron abrazados.
−Por cierto ¿Por qué Wendy te dice papá? – Preguntó la pelirroja después de varios minutos de silencio.
−Oh bueno, en cuanto le dije que soy tu afortunado esposo empezó a llamarme así − Se encogió de hombros− Es una niña adorable, solo pude compartir con ella unas horas antes de que se la llevaran a Tokio, pero al igual que su madre – Tomó un mechón escarlata que le caía por el rostro y lo acomodó detrás de su oreja, se acercó a ella y susurró− me robó el corazón con solo un par de horas de conocerla− Al separarse sonrió al ver que el rostro de Erza hacía competencia con el color de su cabello.
*0*
−Bueno, veamos a ver – comentó la doctora antes de colocar el aparato de ultrasonido sobre el vientre de Erza que estaba completamente untado de gel. Jellal estaba sentado al lado de su esposa y tomaba la mano de ella con fuerza mientras su mirada estaba fija en el monitor frente a ellos, en el cual se empezaban a ver manchas y figuras que él no entendía.
La vista de Erza paseaba entre el monitor y la doctora que miraba fijamente la pantalla mientras movía el sensor sobre su vientre, de un lado a otro, arriba, abajo. −Bueno, el bebé está bien− Un suspiro de alivio salió de los labios del matrimonio Fernandes, la doctora les señaló una mancha grande en medio de la pantalla, tenía forma de un frijol – Ese es el bebé, de tamaño está bien y su formación está acorde con las semanas de gestación −Jellal apretó un poco la mano de su esposa, sus ojos brillaban de felicidad y sabía que los de su esposa estaban igual.
−El otro doctor nos dijo que … era poco probable que se formara adecuadamente− Le comentó Erza mirando a la doctora.
−Está en lo correcto, pero no es algo que podamos asegurar aún, solo lo sabremos a medida que pasen los meses− La doctora oprimió un botón de la maquina y se empezó a escuchar un suave sonido rítmico – Ese es el corazón de su hijo, sus latidos están dentro de lo normal− Erza sintió una emoción y alegría que jamás había experimentado.
− ¿Hay algo que podamos hacer para evitar cualquier tipo de complicación en el embarazo? – Preguntó el azulado mientras acariciaba la cabeza de su esposa, él también estaba muy feliz, emocionado y se sentía más tranquilo al escuchar las palabras de la doctora.
−Si, la señora debe mantenerse lo más calmada posible, no haga nada que la pueda estresar o alterar, debe comprar una malteada especial para mujeres en gestación y beberla tres veces al día, no haga mucho ejercicio salvo caminar al menos media hora al día y asistir cada mes con su obstetra para los controles− Jellal tomó nota mental de todo lo que decía la doctora, hubo un silencio prologando mientras la doctora limpiaba el vientre de Erza retirando el gel.
−Cuándo me dice que no haga ejercicio… ehm … con respecto a… nosotros… − Erza se colocó roja, Jellal la miró con curiosidad, la doctora entendió a que se refería y le respondió.
−La actividad sexual es buena para que se mantenga relajada, pero no… abusen mucho de eso− El detective sintió sus ojeras calientes y ella asintió completamente sonrojada −Bueno, no siendo más le haré unos últimos exámenes de sangre y dependiendo de los resultados podrán darle de alta−
*0*
Se sentía relajada y tranquila, nunca llegó a pensar que Jellal y ella terminarían en aquella situación, pero eso no significaba que no lo disfrutara, sonrió al sentir el olor a fresas del champú que su esposo le aplicaba en el cabello, abrió un poco los ojos y miró de reojo a Jellal, tenía las mangas de la camisa recogidas a la altura de los codos, en uno de sus hombros colgaba una toalla blanca y estaba muy concentrado en su labor.
− ¿Qué sucede? − Preguntó al notar la mirada de su esposa en él.
− ¿En la academia de policías te enseñaron a lavar el cabello de una mujer? – Su esposo se rio y negó con la cabeza −porque lo haces muy bien− se relajó en la silla que estaba sentada la cual habían colocado al lado de la ducha, después de su cita con la doctora ella se sentía desesperada con su cabello tan sucio y desordenado, insistió en darse un baño, pero no podía alzar los brazos por las heridas en su espalda, así que Jellal se había ofrecido a lavar su cabello.
−Creo que se debe a que se trata del hermoso cabello escarlata de mi esposa− Terminó de masajear su cabeza aplicando el champú, abrió la manguera de la ducha, se lavó las manos ajustando la temperatura y empezó a enjuagar el champú− me avisas si está muy caliente la temperatura del agua− ella negó sutilmente con la cabeza.
−Esta perfecta, gracias amor− cerró los ojos disfrutando de las agradables sensaciones que provocaban las manos de Jellal en su cabeza mientras le lavaba el cabello.
−Listo− cerró la llave del agua y con cuidado envolvió la cabellera de Erza en la toalla que tenía en el hombro. La ayudó a levantarse y la llevó a la cama donde secó su cabello para luego cepillarlo con cuidado.
−Eres un buen enfermero privado Jellal− Susurró cuando el terminó de cepillar su cabello.
−Creo que lo disfrute más yo que tu − sonrió y la abrazó recostándola en su pecho con suavidad y poniendo sus manos en el vientre de la pelirroja para acariciarlo con amor −Gracias Erza, fuiste fuerte y lograste cuidar a nuestro hijo a pesar de todo lo que tuviste que pasar− Hubo un silencio, Erza deslizo sus manos sobre las de su esposo −Te prometo que no descansare hasta que Hades pague por todo lo que te hizo−
Ella suspiró, también quería que Hades pagara por todo lo que había hecho, pero no quería que su esposo se expusiera, pero ya tendrían tiempo para hablar de eso, por el momento quería disfrutar de estar en sus brazos, era increíble como había cambiado su vida en menos de dos semanas, pero ahora era libre, ya no era un peón en un tablero, las decisiones que tomará de ahora en adelante dependían de ella. Cerró los ojos relajada y no se dio cuenta cuando se quedó dormida en los brazos de su esposo.
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−Mamá− la pequeña gritó y se lanzó en los brazos de aquella mujer apenas la vio entrar por la puerta del apartamento.
−Wendy− se agachó y a pesar del dolor que sintió en su espalda por eso abrazó a su pequeña con fuerza mientras la inundaba con besos en el rostro −Estoy tan feliz de verte mi niña− Jellal entró detrás de ella sonriendo al ver aquel hermoso reencuentro
Ultear, Erick, Kinana y Mirajane salieron de las habitaciones también a saludar a los recién llegados y los ayudaron a instalarse en una de las habitaciones de aquel enorme departamento de seguridad, luego de instalarse fueron al comedor para almorzar todos juntos, Jellal se encargó que el plato de ella estuviera lleno de todos los nutrientes necesarios para que se alimentara bien, lo que provocó que Ultear lo molestara por ser tan sobreprotector, el azulado se defendió asegurando que solo seguía las instrucciones del doctor y es que antes de que le dieran el alta Jellal había interrogado al doctor casi media hora sobre que alimentos podía comer su esposa y cuáles no.
−Bueno, ahora el postre− Kinana había horneado un delicioso pastel de fresas, los ojos de Erza brillaron al ver como cortaban aquel delicioso manjar para darle un trozo a cada uno.
−Ni lo pienses Scarlet− Le dijo su esposo, una de las prohibiciones de su dieta era el dulce en altas cantidades.
−Pero… pero… es pastel de fresa− Lo miró con ojos suplicantes, el detective de cruzó de brazos y suspiró.
−Pero nada, el doctor dijo no debías excederte con los dulces− Habló con seriedad y firmeza.
−Exacto amor, excederme, puedo comer un poco ¿sí? – Jellal sabía que no podía resistirse a esa mirada.
−Solo dos cucharadas, nada más− Cedió al final sonrojado pues todos en la mesa los miraban divertidos.
− ¡Yei! − Celebró la pelirroja quien se encargó de disfrutar al máximo aquellas dos cucharadas de pastel, mientras Kinana y Mirajane reían al verla, Erza en esos momentos parecía todo menos una temible mujer Yakuza.
−Jellal− El tonó serio de Ultear rompió con la atmosfera relajada que se vivía en el comedor −Acabo de recibir un mensaje de Gildarts, viene en la noche … con Laxus− Erza notó la felicidad en los ojos de la albina que estaba sentada frente a ella, pero cuando sus miradas se cruzaron la señora Dreyar bajó la cabeza avergonzada, sabía que su esposo había estado involucrado en el secuestro de la señora Fernandes y bastaba con ver la forma en como Erza se movía a causa de las heridas para saber las consecuencias de lo que su esposo había hecho.
*0*
−Mira amor, bébelo todo− le entregó el vaso con la malteada recetada por la doctora a su esposa.
−Gracias amor – Tomó el vaso y dio un sorbo, Jellal se sentó al lado de ella en el sillón de la sala de estar y la abrazo por los hombros, estaban mirando una película infantil con Wendy y el pequeño Makarov. El detective sacó de su bolsillo una Tablet y abrió una aplicación donde se veían todas las cámaras cerca del departamento, revisó un par de minutos cada cámara asegurándose de no ver nada sospechoso.
Varias horas después escucharon el sonido de la puerta abrirse y todos giraron la mirada hacia la puerta, por ella entraron Gildarts, Natsu y Laxus, el cuerpo de Erza se tensionó al ver al rubio, recordando en qué situación estaba ella la última vez que lo había visto, Jellal la abrazó con fuerza −Amor no debes alterarte− Le recordó, pero ella no podía dejar de ver con enojo a aquel hombre, su mirada se suavizó cuando vio al pequeño de cabellera rubia correr hacia él.
−Papi− vio a Laxus abrazar a su hijo con fuerza y luego a su esposa mientras le decía.
−Tranquila, ya toda esta pesadilla se acabó− La albina había enterrado su rostro en el pecho del hombre y temblaba un poco porque estaba llorando. Erza suspiró y se colocó de pie, al acercarse a la puerta su mirada y la del rubio se encontraron.
−Erza … yo… −
−No digas nada− Se cruzó de brazos y desvió la mirada −No fuiste el único que hizo cosas horribles por proteger a su familia… además si no fuera por tu ayuda no me habrían encontrado a tiempo−
−Bueno, no tengo mucho tiempo y hay muchas cosas importantes que hablar, Ultear y Natsu cuiden de los niños en una de las habitaciones, el resto… vamos a la sala a hablar− Habló Gildarts con voz autoritaria y en menos de cinco minutos Ultear, Natsu, Wendy y Makarov se habían encerrado en una de las habitaciones para jugar. El resto se habían acomodado en la sala de estar, se notaba la tensión en el aire.
−Bueno, antes que nada, realmente estoy alegre de verlos a todos bien, sé que todos han pasado momentos difíciles en toda esta situación y sé que todos están preocupados porque Hades sigue allá afuera, les voy a ser sincero, la policía japonesa no los puede mantener a salvo, con la poca información que hemos obtenido de los computadores de Tokio In Tech hemos descubiertos 50 policías falsos que en realidad trabajan para la mafia−
−Son 2540 infiltrados en todo el país− Confesó Erza – o bueno de los que yo tenía conocimiento−
−Son muchos más Erza, pero ni siquiera yo tengo el dato completo− Laxus tenía sus brazos cruzados bajo su pecho.
−Exacto− Confirmo Gildarts – Y ni hablar de los jueces y fiscales corruptos− Suspiró agotado – Por eso ustedes entraran al programa de protección de testigos de la interpol y la investigación sobre la mafia pasara a un grupo de ellos, al ser un equipo internacional los Yakuza no tienen infiltrados allí−
Mirajane tomó la mano de su esposo y la apretó algo asustada.
−Gracias a Laxus pudimos rescatar a Erza, Wendy y a Erick, además logramos dar un golpe a duro a su sistema de defensa y pudimos obtener bastante información de los computadores de Tokio In Tech, por lo tanto, ya hice los tramites correspondiente, en una semana Laxus y su familia se irán−La albina abrazó a su esposo aliviada – Espero que puedan vivir cómodamente al lugar que les asignen− Los señores Dreyar se abrazaron y les agradecieron al jefe.
−Ahora, Erick y Kinana, si quieren también pueden ingresar a ese programa− Los dos se miraron a los ojos comunicándose con la mirada, Kinana colocó su mano sobre la rodilla de Erick y respondió.
−Quiero darles toda la información que tenga sobre la organización, pero si queremos entrar al programa, si descubren que Cobra está vivo no descansaran hasta matarlo− Gildarts miró al joven moreno.
− ¿Estás seguro? Sabes que hacerlo implica olvidarte de todo, tu carrera, tus amigos, este país− Erick bajo la cabeza pensando unos segundos, pero al final subió el rostro y asintió.
−Si jefe, viví tres años con miedo y ya no quiero vivir así−
−Perfecto, ahora si me disculpan podrían dejarme solo con Jellal y Erza− Los cuatro adultos se levantaron de los sillones y se retiraron a las habitaciones.
− ¿Sucede algo malo? – Preguntó Jellal cuando estuvieron solo los tres.
−No, todo lo contrario, pero… bueno deben tomar una decisión− Erza frunció el ceño preocupada.
−Como les dije, la investigación pasara a la interpol y ellos quieres que tu seas el que esté a cargo Jellal− El azulado abrió los ojos sorprendido.
−Vaya, yo … es un honor− Ni en sus sueños más loco se imaginó trabajando para la interpol.
−Lo se ahijado es un muy buen trabajo. Erza− La miró a los ojos – Me gustaría proponerte que trabajaras también en ese equipo−
− ¿Qué? ¿yo? Pero…−
−Eres una de las mejores en tu campo, necesitan un excelente hacker y tu estas más que calificada para serlo− Ella parpadeaba confundida.
−Pero no entiendo… podrían descubrir que sigo viva y… Wendy… no puedo arriesgarla así− Gildarts asintió y los miro con seriedad.
−Lo entiendo, Erza si aceptas no podrás vivir con Wendy, ella entrará al programa de protección de testigos y si Erick acepta ella ira con ellos− Erza negó de inmediato.
−No, no voy a alejarme de Wendy, entraré en el programa con ella− El castaño miró a su ahijado.
− ¿Y tú Jellal? ¿Qué decides? – El azulado lo pensó por un momento, si aceptaba trabajar para la interpol podría ayudar a capturar a Hades y hacerle pagar por todo el daño que le había hecho a su familia, pero eso implicaba alejarse de Erza y el bebé que venía en camino, pero si entraba en el programa con Erza debía olvidarse de su trabajo y su venganza. Alzó la mirada encontrándose con la de Erza luego miró a Gildars, la decisión estaba tomada.
Hasta aquí este capítulo, espero lo disfrutaran.
Quiero hacer una aclaración, la verdad pensé mucho en si Erza debía perder el bebé o no y la verdad es que nuestra Jerza ya sufrió mucho y en mi corazón no pude hacerlo hehehe. Debo confesarles que mi escena favorita de todo el fic es cuando Jellal le ayuda a Erza a lavar su cabello, es tan tierno.
También les quiero comentar que ya solo quedan dos capítulos de esta bella historia, ya estoy trabajando en un nuevo proyecto, pero estoy abierta a sugerencias e ideas de lo que deseen que escriba.
Por último, quiero recomendarles las dos historias que mi amiga Scarlet Jerzy está publicando, la verdad son dos historias que en mi opinión son muy originales y que además me tienen super intrigada, así que dense un paseo por su perfil.
Nos leemos la próxima semana.
No olviden dejar sus reviews y comentarios.
PILIKALI.
