24. Pesado

Al día siguiente, les tocó estar en el mismo equipo de baloncesto durante la clase de educación física. Producto del duelo de la noche anterior, podían predecir la siguiente jugada del otro, de tal forma que siempre estaban en el lugar adecuado para dar asistencia o encestar.

Incluso llegó a escuchar al profesor decir que difícilmente había visto pases con mayor precisión entre dos estudiantes.

Duo lo estaba disfrutando demasiado. Nunca pensó que asistir a una escuela fuese tan entretenido y hacer dupla así sólo lo hacía extra emocionante.

Las chicas gritaban desaforadas, aún más cuando lograron que su equipo ganara con una gran clavada de Heero.

Duo las saludó moviendo alegremente su mano y, aunque intentó que hiciera lo mismo, Heero no quiso tomarlas en cuenta ni porque estaban mencionando su nombre.

Como la clase había terminado, el pesado se limitó a marcharse de ahí sin hacerle caso ni a las chicas ni a él.

¿Acaso no se daba cuenta? Atractivo y todo, con esa actitud tan arrogante lo único que lograba era llamar más la atención.

¿Pero en qué estaba pensando ese sujeto? Quería saberlo, pero estaba bastante seguro de tener una idea. Temprano recibió nuevas órdenes y, por cómo había cambiado su expresión de torturada a concentrada, se olía que Heero también planeaba moverse pronto.

Casi no podía esperar a verse las caras, gundam contra gundam, porque sabía que Heero no era así de cooperativo en batalla como lo era en la cancha.