BURN IT DOWN- LINKIN PARK


La condición humana siempre es frágil, como un hilo muy fino que tarde o temprano se cortara, la muerte es inevitable en ella. Tambien lo son los amaneceres, y aquella aparición en el cielo del sol, encontró a Black reflexionando profundamente en que podría hacer para remediar todo a menos de 24 hs del torneo. El Daishinkan le concedió la libertad diciéndole que una vez que terminara él cumpliría su condena irremediablemente ahora que obtuvo un consenso con el Dios Dragón.

La mujer se encerró en su cuarto desde que llego antes que él gracias a uno de los ángeles del Daishinkan. Por la forma en que su ki estaba en reposo él podía asegurar que ella estaba durmiendo, tal vez unas dos horas, después de todo no hace mucho regresaron al hotel. Toshiro no estaba por ningún lado y extrañamente su ki pareció desaparecer por completo de aquel planeta, sino de la linea de tiempo por completo.

Black se puso de pie, la silla en la que estaba sentado comenzó a molestar en su espalda y decidió salir al balcón. El aire matinal era limpio y en cierto modo le recordó a cuando sus planes por poco se concretaron en la tierra, cuando por poco obtuvo la limpieza definitiva de las plagas que significaban los humanos y su existencia irritante. Cuando todo parecía mucho mas sencillo de decidir, todos debían morir, todo el que no entrara dentro de sus parámetros sobre lo que es "justo" tenia que desaparecer por completo de aquella linea de tiempo, de ser posible de todas.

El zama miro a los pájaros volando lejos en el horizonte y sus ojos se sorprendieron al ver que un gato negro se deslizo por la baranda y camino decididamente en su dirección. El felino se acerco sin miedo y se paro sobre la madera que actuaba como posa brazos en el balcón y miro fijamente a Black, parecía esperar a que lo acariciara.

- Um, si no fuera imposible que fueras Seruya, diría que estoy volviéndome un idiota.- Black expreso secamente y estiro su mano con cautela hasta llegar a la cabeza del felino.

El pelaje suave no desprendió ni un solo pelo mientras él le prodigaba unas caricias suaves y miraba al sol alzándose sobre la ciudad.


- No me gusta que sufran.- Un pequeño Zamasu dijo mirando a los gatitos dentro de una cesta y llevo sus ojos a Kus que le sonrió.- ¿Por qué tienen que estar encerrados?.

- De hecho vamos a liberarlos.- Un Joven Gowasu apareció tras ellos haciendo que Zamasu sonriera, el supremo tenia especial debilidad por él sobre todos los demás niños que estaban criándose en el castillo de Zeno-Sama.- ¿De donde los trajiste?

Gowasu se inclino y tomo un pequeño gatito gris que tenia los mechones de pelo casi como picos, casi del color de su amado discípulo.

- El gran sacerdote me envió por una pequeña información a un planeta.- Ella menciono con sus ojos puestos en la sonrisa cómplice de Gowasu y Zamasu mientras observaban todos los gatitos y sus colores.- Se llaman gatos, estaban en una caja bajo la lluvia y pensé que seria bueno que hubieran unos pocos en tu universo.

- Se ven fabulosos.- Gowasu coloco al ejemplar gris en su pecho y sintio que el pequeño felino ronroneaba.- Um, hace un ruido extraño.

- Se llama ronroneo.- Kus dijo mientras sacaba un libro que tenia varias hojas polvorientas.- Me tome el trabajo de buscar una guía para el cuidado de estos pequeños seres.

- Siempre eres increíble, Kus!.- Gowasu expreso y abrazo al ángel con familiaridad.

Zamasu negó con la cabeza cuando noto los ojos llenos de emociones del ángel y decidió que no quería tener que preguntarle abiertamente a su maestro porque no se daba cuenta que el ángel estaba casi sin aire cerca suyo. Un gatito negro llamo su atención y él lo tomo mirando todos sus rasgos. Era completamente negro, excepto por una mancha de color blanco en las almohadillas de sus pies.

El pequeño Zama acaricio al pequeño felino que se sintio cómodo de inmediato y comenzó a ronronear mientras observaban al ángel acariciando el gato gris que estaba en el pecho de Gowasu.

- Entonces, ¿podemos quedarnos con todos?.- Gowasu pregunto mirando a Kus con grandes ojos soñadores.

- S-si.- Kus dijo extendiéndole el libro.- Solo recuerda dejar un par en cada planeta. Un macho y una hembra, de ese modo tendrán crías.

- Ya veo.- Gowasu asintió contento de tener una tarea que hacer con su discípulo.- Pero, ¿puedo llevarme a Zamasu del castillo para que lo haga conmigo?.

- Él aun está bajo adiestramiento y tutela.- Kus expreso notando que Zamasu llevo sus ojos a Gowasu, y que por ende Gowasu la miro con sus ojos de cachorro herido.- Pero habla con el Daishinkan-Sama, estaba de buen humor esta mañana. No creo que te niegue la petición, después de todo en 10 años él ira contigo.

Gowasu asintió contento y acelero su paso directo al castillo para hablar con el Daishinkan, estaba decidido a convencerlo para llevarse a Zamasu con él para realizar esa clase de trabajo satisfactorio que resultaría dejar aquella especie en algunos planetas.

- ¿Por qué estaban bajo la lluvia?.- Zamasu se inclino y miro a uno de los gatitos que apenas podía moverse a diferencia del resto, su color naranja le recordaba a las hojas de los arboles sagrados que rodeaban el castillo.

- Lamentablemente no todos en aquel universo entienden el valor de una vida.- Kus menciono un poco aprensiva, por lo general era incapaz de dar opiniones personales y meramente especulativas, pero ella había visto con sus propios ojos lo que era aquel lugar.

- ¿Son salvajes?.- Zamasu abrió los ojos con curiosidad mirando a los orbes violetas del ángel.

- Algún día entenderás el valor de la vida, y con ello tendrás que aprender a aceptar la vida y existencia de seres indolentes.- Kus exclamo con simpleza.

- ¿Por qué?.- Zamasu la siguió dejando al gatito negro en la cesta.

- ¿Por qué?- Kus se giro y lo miro cuando llegaron bajo un gran árbol.- Porque eso es parte de lo que una divinidad hace.

- ¿Por qué soportar su indolencia?.- Zamasu pregunto llamando la atención del ángel.- Sí su indolencia trae miseria y dolor sobre otros seres, ¿Por qué simplemente soportarlo?

Kus se inclino quedando mucho mas bajo que el pequeño aspirante como ayudante de Gowasu.

- ¿Que es lo que deseas saber en realidad?.- Kus pregunto con una sonrisa.

- ¿Por qué abandonarlos?.- Él pregunto con mas curiosidad que dolor.

- A veces, los seres solo actúan por su conveniencia y cuando algo es un obstáculo para ellos, cuando no es útil a sus propósitos, simplemente lo abandonan, porque es mas sencillo dejar atrás lo que les es imposible cargar.- Kus dijo pensando en toda la clase de personas que vio en aquel planeta.

- ¿Solo fueron abandonados porque no eran útil?.- Zamasu abrió sus ojos con sorpresa mientras preguntaba aquello.

- Alimentar a los gatos requiere esfuerzo y tiempo, cosas que aquellos seres a veces no están dispuestos a hacer siquiera por sus propios familiares.- Kus suspiro tratando de no sonar negativa, por suerte no debería volver a aquel planeta ahora que Whis fue asignado como ángel guía del nuevo dios de la destrucción.- Fueron abandonados porque eran incapaces de valor sus vidas y era mas fácil desecharlos. Por eso, cuando aprendas el valor de la vida, respetaras la mas mínima existencia de cada ser.

- Zamasu!- Gowasu apareció por la escalera con una sonrisa mientras el gatito en su pecho se agitaba.- ¿Que crees?, podrás ir conmigo a dejar estos.

- Eso es maravilloso.- Zamasu sonrió y corrió en dirección de la cesta de gatitos cuando sus ojos cayeron en el pequeño gatito naranja que había dejado de moverse.- Gowasu- sama...

Gowasu vio el rostro ensombrecido de su amado discípulo y avanzo notando lo que él estaba viendo con tanto horror.

- Pobre pequeño.- Gowasu se inclino y acaricio la espalda de Zamasu quien noto que los demás gatitos seguían tratando de salir de la cesta sin preocuparse de que uno de ellos estaba muerto.

- ¿Que hago con él?.- Zamasu pregunto con tristeza.

Kus se acerco a la cesta y se inclino mirando a la expresión de Zamasu, estaba triste sí, pero algo mas bailaba en sus ojos.

- Vamos a entregarlo al árbol sagrado, allí al menos estará en tus recuerdos.- Gowasu le dijo.

El pequeño Zamasu sostuvo con fuerza al gatito negro contra su pecho mientras Gowasu realizaba una ceremonia simple con aquel pequeño felino muerto, y mientras su mirada parecía estar atento a lo que su maestro decía, su mente no dejaba de girar en una sola cosa. Aquellos seres eran culpables de la muerte del pequeño animal, ¿Cual es la excusa para abandonarlos bajo la lluvia?, ¿Acaso eran tan retrógrados como para ser incapaces de ver que no eran una amenaza?, ¿sus vidas estaban tan ocupadas que no podían ver por aquellas almas que les estaban rogando piedad?.

Años después, mientras Zamasu empacaba sus pocas pertenencias para marcharse con Gowasu observo aquel árbol sagrado por su ventana. Seruya paseaba bajo el árbol y se sentó allí mientras lamia sus patas. El Zama sonrió, Gowasu había llorado prácticamente al Daishinkan para que le permitiera a su discípulo quedarse con aquel ejemplar, teniendo éxito. Ahora que tenia que marcharse al planeta del supremo, cayo en la cuenta que no podía llevarlo con él.

- Estará bien cuidado aquí.- Gowasu le aseguro mientras ambos caminaban en dirección a Kus que los esperaba para trasladarlos a su planeta.

- El libro dice que un gato tiene nueve vidas.- Zamasu dijo con entusiasmo renovado.- Sé que lo volveré a ver.

- Estoy seguro que sí.- Gowasu palmeo a Zamasu en el hombro y le sonrió a Kus, quien con un asentimiento golpeo el suelo con su báculo, llevándoselos de aquel lugar.

El gato negro se quedo viendo al árbol después que Zamasu se marcho, mientras las hojas caían, volvió a cantar su ronroneo, era la única forma de hacer saber que no había olvidado a su hermanito muerto.


La mente de Black conecto aquellos recuerdos de inmediato y tomo al felino en sus brazos levantando sus patitas, la mancha blanca se veía en las almohadillas y sus ojos se quedaron bailando en la confusión completa. El gato lamió su mano y después paso de él, simplemente entro sin demasiado drama a la habitación y comenzó a maullar una vez que llego a la puerta cerrada.

- Es... una rara coincidencia.- Black camino hasta la puerta y la abrió, seguramente el felino tendría hambre.

Contrario a lo que el zama pensaba, el gato se direcciono por el pasillo y los ojos negros de Black se ensancharon cuando noto la dirección en la que iba. El zama cerro la puerta de su habitación y fue tras el gato. El felino camino con gracia mientras volteaba cada tanto y parecía feliz de que Black lo siguiera.

Después de unos minutos, Seruya se detuvo frente a la puerta que Black conocía bien. El maullido gutural del animal hizo que la piel de Black palideciera. Era el mismo gato, realmente era el mismo de su infancia, y de la vida de la mujer. El zama avanzo inclinándose para acariciar la cabeza del gatito, quien recibió el cariño con frialdad, estaba mucho mas interesado en que le abrieran la puerta que en las caricias.

- Ella debe estar durmiendo.- Black dijo tomando a Seruya del piso y lo levanto.- Te daré algo de comer y ...

La puerta de la habitación se abrió y Milk apareció vestida con su ropa de entrenamiento, aunque sus ojos lucían cansados y su cara completamente diferente a su entusiasmo, ella fijo los ojos en el gato en manos de Black.

- ¿Seruya?.- Milk miro al felino quien maulló en respuesta.- Que bueno verte.- Los ojos de Milk se llenaron de lagrimas y extendió las manos suplicando al felino que viniera.

El ejemplar negro salto de las manos de Black sin problema y aterrizo en los brazos de ella. Milk lo acurruco contra su corazón y cerro los ojos, estaba genuinamente aliviada de volver a verlo, de sentir su cuerpito peludo y saber que estaba bien.

Black se quedo en silencio, aun ni siquiera pensaba cruzarla, ni siquiera ha formado un plan en su cabeza sobre como librarla de la muerte. Pero viéndola allí, sus manos solo anhelan llegar a ella, y por primera vez solo abrazarla. Solo eso, quiere que sus manos se cierren en su cintura y que su cabeza descanse en su pecho. Y si es la ultima vez que tiene la oportunidad de estar con ella, él no quiere su cuerpo, él quiere su amor.

- Abandona el torneo.- Black dijo haciendo que ella levante sus ojos llorosos en su dirección.- Abandona el torneo y vete de este planeta.

- Gracias por traer a Seruya.- Ella contesto ignorando lo que él dijo y se volteo cerrando la puerta tras ella. La mano de Black atrapo la puerta antes de que se cerrara y la empujo.- ¿Que haces?

- No fue una sugerencia.- Black estrujo la puerta partiendola en varias partes.- Ahora que el mayordomo no está, ya no hay nadie que este de tu lado. Puedo hacer tantas cosas malas como quiera, y eso te incluye a ti.

Milk sonrió con los labios hinchados, ella estuvo llorando demasiado para que no se notara en todo su rostro.

- Voy a terminar este torneo.- Ella afirmo.- Nuestro trato no ha cambiado, Black.

- Lo estoy anulando.- Black dijo mirando al gato que se revolvió en los brazos de la pelinegra y parecía molesto de pronto con su presencia.- Vete mujer!

- Estoy haciendo esto por mi misma.- Milk dijo caminando unos pasos hasta llegar a la silla cerca de la ventana.- Ni siquiera estoy sorprendida realmente que todo fuera un plan tuyo y de mi tía, después de todo ella y yo ni siquiera nos conocemos como para que yo le importe un ápice. Así que lo siento.

- ¿Que?.- Black frunció el ceño con confusión.

- Lo siento, Yo me sentí decepcionada al saber la verdad, pero entonces recordé que nunca prometiste otra cosa mas que la muerte y el dolor para mi. Así que estaba siendo irracional, me has dado mucho mas de lo que podría haber obtenido por mi misma como victoria. Lo he pensado bien, y quiero morir.- Ella levanto sus ojos negros con decisión y le sonrió.- Y si con mi muerte puedo liberarte, entonces no estaré en deuda por ayudarme a vengarme.

Black tuvo pocas sensaciones tan parecidas al terror en su vida, y la mayoría las experimento desde que conoció esta mujer. Hace dos semanas, él aceptaría con gusto su muerte, ni siquiera le daría las gracias y se regodiaria en su dolor. Pero el sentimiento actual se sentía tan desolador, como el hueco indescriptible que tenia en su alma desde que su plan "cero humanos" se vio truncado. Este sentimiento, era mas intenso y agotador, parecía estar consumiendo toda su fuerza emocional y física.

- Si no te importa, yo quisiera descansar un rato y, tal vez encontraste el punto para equilibrar mi pod...- Milk vio los ojos negros de Black pasando a un color rojizo y su aura rosada disparándose.

- Si te niegas a irte ...- Black sintio la presencia venenosa de Yummakira posarse en él.

- Si dices una cosa mas, la voy a desangrar hasta la muerte.- La voz sedosa de Yummakira sonó en su cabeza.- vete ahora mismo.

El aura desapareció tan rápido como había aparecido, y el zama se dio la vuelta marchándose por la puerta destruida. Milk lo vio marcharse y bajo sus ojos al gatito en su regazo.

- ¿Que te parece un poco de leche?.


Bass apareció mirando el paisaje desolador del planeta, montañas de cadáveres en descomposición y restos de planetas desparramados por todos lados. Él tenia sus propios asunto aquí, por lo que no se inquieto al dejar a Toshiro y Goku solucionando sus propios problemas.

El rubio subió a una pila de rocas y se quedo mirando al horizonte hasta encontrar el ki que intentaba evadirlo, probablemente ella sabia que él estaba aquí, después de todo no era tonta.

- Su alteza!.- Yummakira exclamo cuando el rubio apareció frente a ella.

La mujer estaba sentada con sus piernas abiertas en una silla casi como un trono, su cuerpo semi desnudo solo cubierto por una tela semitransparente revelando su cuerpo generoso y femenino.

- De saber que el nuevo Dios Dragón nos visitaría, yo hubiera perfumado mis sabanas y me hubiera puesto algo mas decoroso.- Ella le sonrió con lascivia levantándose de la silla.- Por supuesto, siempre estoy al servicio de mi señor.- la peliazul se arrodillo e inclino su cabeza tocando el piso.

- Tu falsa obediencia me es molesta.- Bass expreso mirando a los centinelas a su alrededor, parecían sorprendidos de que aquella mujer monstruosa se inclinara ante él.- Levántate y explica cual es tu relación en el torneo de poder.

Los ojos amarillos de Yummakira se levantaron centímetro a centímetro desde los pies subiendo por las piernas y el abdomen fuerte de Bass. Los labios de ella se resecaron al beber de la fuerte mandíbula y los ojos fríos que él tenia, la peliazul podía decir que tenia suerte de ser tan fuerte, de otro modo ella lo habría derribado y le demostraría que ella era un ser único y de temer.

- Mi señor.- Ella pestañeo aun como un cachorro y sonrió.- No se de que habla.

- Despide a tus guardias de mi presencia.- Bass ordeno y camino alrededor del enorme salón.

- Márchense de aquí.- Yummakira ordeno firmemente y en menos de 20 segundos estaban solos.- ¿Que puedo hacer por ti mi señor?.

Bass se detuvo mirando a una mesa donde dos sillas vacías reposaban, él suspiro.

- ¿Estas usando a Milk para salir de aquí, verdad?.- Bass llevo sus ojos a la peliazul, quien sonrió con sorna.

- Mi señor, es usted tan perspicaz como su hermano mayor.- Yummakira pestañeo abanicándose.- ¿Por cierto como está mi hermoso...

- Está muerto.- Bass dijo con molestia.- y tu lo estarás sino remueves tu trato con Milk.

- Si no recuerdo mal, tengo derecho a hacer tratos y a que se cumplan.- Yummakira expreso cepillando su cabello y colocandolo sobre su hombro derecho.- Aunque, mmm, bueno siempre puedo negociar.

- ¿Cual es el precio de tu negociación?.- Bass dijo pasando su mano por la mesa. Como Dios Dragón él puede matarla simplemente, pero Aoik es básicamente un problema cuando de tratos se habla. Incluso si muere, Milk tendría que cumplir el deseo y Yummakira volvería a la vida en el cuerpo de la pelinegra.

- No he tenido un hombre que me ame en mucho tiempo.- Ella dijo sonriendo y caminando donde él estaba de pie.- ¿Que te parece si hago un trato contigo a cambio de liberar a mi dulce sobrina de nuestro trato?

- ¿Cual seria ese trato?- Bass bajo la vista a los ojos amarillos de la mujer.

- Sé mi amante, quédate aquí conmigo por el transcurso de tres años, solo eso pido.- Ella pestañeo y apoyo sus manos en el pecho duro de él.- Prometo que seré una buena y obediente aman...

- Concretemos la situación a un punto mas realista. Tu plan es que permanezca en este planeta como un reemplazo permanente a tu poder, y absorber cantidades enormes de ki, con el fin de escapar de este lugar tarde o temprano.- El rubio contesto apartándose de ella.- No estoy interesado.

- Lo planteas demasiado estratégico, de hecho soy capaz de renunciar al poder por un hombre que amo.- Yummakira dijo con dureza.- Y se que un hombre es capaz de traicionarme por un poco de poder, no estamos muy lejos una de lo otra, y es por eso que Milk entiende este sacrificio.

- Tu fin es la muerte si no la liberas Yummakira, y no es una amenaza.- Bass menciono volteándose a verla con pena.- Solías ser una súbdito leal de mi padre...

- Yo era mas que leal a tu padre.- la peliazul dijo con tristeza.- Pero él decidió escuchar la profecía de tu hermana sobre los Aoik y permitió que nos asesinaran, que nos arrastraran como esclavos a la muerte misma. Y cuando hice todo para proteger a mi hermano, él se fue, dejando a su pueblo atrás para que lucharan solos.

- Esto no va a remediar nada de lo que sucedió. El pasado tiene que quedarse atrás, aun puedes actuar de forma correcta.- Bass expreso, sabiendo con tristeza que ella no iba a ceder.

- Los Aoik jamas retrocedemos.- Yummakira afirmo sonriendo.- Llevo cada gota de la sangre de mi raza, de mi pueblo, de mis amigos, corriendo por mis venas. Y cuando salga de aquí, voy a verte la venganza sobre la persona que me entrego a tu padre para ser sellada. Aun como Dios Dragón, no puedes intervenir en ciertos eventos simplemente porque deben ocurrir, ¿verdad?. eso es lo que me dijo tu padre cuando me dejo aquí llorando, alimentándome de moribundos, bebiendo de la energía corrupta de cada basura que tocaba mi planeta.

Bass se quedo mirando a la peliazul, ella tiene el punto respecto a los motivos por los que quiere venganza.

- Esa es tu respuesta entonces.- Bass llevo sus ojos azules al techo donde el dibujo de unos ojos violetas miraban fijamente en él.

- Así es mi señor.- Yummakira suspiro y sonrió.- Te invitaría un té...

- Lo siento, tengo otros asuntos que resolver.- Bass menciono bajando la vista de nuevo a ella- Es un hasta nunca, Yummakira.

El rubio desapareció de el salón mientras ella aun sonreía. Cuando los restos del ki de Bass se esfumaron por completo, ella cayo de rodillas mientras cerraba sus manos sobre su vientre y comenzaba a llorar.

- Yo no moriré sin primero vengarme por todo!- Ella grito de rabia y dolor, haciendo que su voz retumbara por todo el salón.- Su mente enfoco a su objetivo y sonrió.- Y te llevare conmigo a la muerte...


Black se quedo sentado mientras veía las hojas de té girando en el fondo de la tetera.

- Entonces, no tengo todo el día, hay otros asuntos que necesito resolver.- El Daishinkan exclamo sentado en la misma mesa.

- Necesito saber que si digo todo lo que se, Usted va a intervenir para sacar a la mujer del torneo.- Black levanto la vista notando que Yummakira no aparecía en su mente aun, él lo ha notado, ella requiere de un enorme esfuerzo para conectarse con ellos, por eso es limitado las veces que lo ha hecho.

- Puedo prometer escucharle con atención, y obrar de acuerdo a lo que es mejor para el universo y el buen nombre del Zeno-sama.- El Daishinkan le dijo con una sonrisa suave.

Black se quedo mirando al daishinkan sin estar muy convencido realmente de lo que iba a hacer, pero siendo casi de noche solo tiene el tiempo justo para intentar hacer algo.

- No se hace cuanto caí en el planeta de Yummakira.- Black dijo girando la taza vacía en su mano.- Al parecer usted esta al tanto de quien es ella.

- En efecto, lo se.- El Daishinkan afirmo con la cabeza.

- La verdad sobre el trato con ella, es que planea obtener el cuerpo de la mujer que vino conmigo... de Milk.- Black dijo especificándose, ella es después de todo lo que importa.- Con las esferas supremas.

- Eso lo se.- El Daishinkan dijo y sonrió ante la sorpresa en los ojos de Black.- Esta linea de tiempo tiene poca sorpresa para mi o el Zeno-sama. Tambien se que Usted ha sido inducido a colaborar por su libertad y su anillo de tiempo.

- Sí lo sabe mejor.- Black afirmo.

- No va en contra de las reglas del torneo.- El Daishinkan dijo y miro a la mano de Black brillando.

- Le estoy ofreciendo renunciar a mi inmortalidad, a cambio de que saque a Milk del torneo.- Black expreso mientras su mano tenia un color verdoso.

- Su inmortalidad sera removida por el Dios Dragón.- El Daishinkan expreso.- No tiene nada con que negociar.

- Si Yummakira es liberada, esta linea de tiempo sera destruida.- Black afirmo con un tono oscuro.

- No, a menos que sea precisamente eso lo que hemos estado esperando.- El Daishinkan expreso con una sonrisa alegre.- Una vez que Yummakira tome el cuerpo de la mujer de Goku, solo quedara un Aoik, al deshacernos de ella, no quedara ninguna otra de su raza.

Por primera vez la boca de Black quedo prácticamente abierta por la sorpresa.

- En verdad, ¿Creyeron que no sabíamos que ella era su sobrina y cuales eran sus propósitos en este torneo?- El Daishinkan negó con la cabeza.- Todo este tiempo solo estuvimos esperando a que actuaran precisamente como lo hicieron, sabiendo que sus planes, eran perfectos para ejecutar la limpieza de los Aoik de una vez por todas.

- Ella ni siquiera sabe utilizar los poderes adecuadamente...- Black mascullo.

- Eso no es lo importante, ahora mismo solo estamos a unas horas de que todo se resuelva. Sí usted hubiera venido a mi antes que todo este tiempo pasara, quizás hubiera considerado permitir que ella siguiera viviendo, aunque no le gustara saber que si ella vive, la haré regresar con Goku.- El Daishinkan le sonrió con suavidad a Black y se puso de pie.- le deseo una noche agradable de descanso, mañana sera su ultimo día de vida, asique disfrútelo.


Goku aterrizo detrás del Daishinkan quien se volvió a ver al guerrero.

- Tengo una gran noticia para ti.- El Daishinkan le sonrió al saiyajin cuyo espíritu se veía turbado y amargado.- Podemos hacer que recuperes a tu esposa.

- ¿Que?.- Goku abrió los ojos con sorpresa.

- Sí, aunque necesito saber, ¿aun estás dispuesto a lo que sea para recuperarla?.- El Daishinkan inquirió con apuro.- ¿Si la tuvieras en este momento, que harías Goku?.

Los recuerdos de aquella noche donde ella lo había lastimado tanto mientras era tomada por Black, parecían arremolinarse en la mente del saiyajin y sus ojos tenían un tinte rojizo.

- Recordarle que es mía.- Goku dijo con completo desdén.

- Ya veo.- El Daishinkan chasqueo los dedos.- Si ganas el torneo de mañana, el gran dragón puede concederte cualquier deseo, y aunque no la puede obligar a amarte o retroceder el tiempo, puede hacerla olvidar todo lo que has hecho.

- ¿Es decir?.- Goku comprendió de inmediato.- Sera como si nunca la hubiera dejado.

- Exacto.- El Daishinkan aplaudió.- Obtén tu victoria mañana Goku, y cumple tu deseo.

Goku sintio una especie de alivio y determinación llenándolo por completo, él podía recuperar a Milk mañana mismo, y la sacaría de las manos de Black.


ACLARACIONES SOBRE EL CAPITULO ANTERIOR: EN REFERENCIA A BLACK Y COMO NO LE DIJO EL VERDADERO DESEO DE YUMMAKIRA A MILK, LA EXPLICACIÓN ESTA EN EL CAPITULO 5. DESPUÉS DE QUEDAR INCONSCIENTE BLACK NO RECORDABA PARTE DE LO QUE HABLO CON YUMMAKIRA. POR LO QUE, AUNQUE TENIA DESEOS DE MATAR A MILK AL PRINCIPIO, NO RECORDABA LO QUE IBA A PASAR CON ELLA REALMENTE.

ACLARACIONES SOBRE ESTE CAPITULO: BASS TENIA 6 HERMANOS QUE JUNTO CON ÉL REPRESENTABAN AL PODER DE LAS 7 ESFERAS SUPREMAS, UNA DE ESAS HERMANAS ES NAMEK, QUIEN TENIA VISIONES SOBRE LO QUE SUCEDERÍA CON CIERTOS SERES O RAZAS.

¿HABEIS ADIVINADO A QUIEN SE ESTÁ POR CARGAR YUMMAKIRA SI ES LIBERADA?.

POR MI PARTE, MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS, SU PACIENCIA Y SUS BUENOS DESEOS.

ESPERO QUE ESTÉN BIEN, CONTINÚEN CUIDÁNDOSE Y A LOS SUYOS.

NOS LEEMOS EN EL PRÓXIMO CAPITULO.