Los derechos de las obras originales pertenecen a Kugane Maruyama, Noboru Yamaguchi y Hasbro respectivamente, esta es una obra con el fin de entretener y de ser posible sacar una sonrisa, agradezco nuevamente a 'The Hat Man', por haberme dado permiso de usar material de su historia en la mía, y no, lo siento, esta vez ya no aparecerá Turing Test, en esta historia ya no tratare su trabajo, pero algunos elementos prevalecen dada la línea argumental formada en la historia anterior, solo haré referencias, pero se las recomiendo es una historia bastante buena.

NOTAS

EEA = Eight Edge Assassins, (abreviare porque es un gorro escribirlo cada vez Xd)

DK = Death Knight

SD = Shadow Demon

SE = Supresor emocional de no muerto.

Primer que nada, muchas gracias por leer mi humilde aporte, segundo, varios so han expresado, pero si, efectivamente, habrá una side story de zero que tratara de la visita de Henrrietta al reino hechicero, espero pronto poder subir el primer capitulo, ahora respondamos a los comentarios del capitulo anterior.

Guest chapter 9 . Nov 18

Estuvo bueno el cap muy entretenido
Algo que me preguntó es que paso con las mane six y tendrán alguna aparición en esta historia? O el Reino de Twilight también irá y hará alianza con tristain?

Ahora que Henrietta a llegado al reino hechicero tendremos un vistazo de como es después de todo lo ocurrido en la historia anterior

Nos vendría bien historia del como fue el desarrollo del reino hechicero cuando fue conquistado por ainz y como los habitantes se tomaron el cambio de líder y los paises que se unieron a Ainz después de la caída de la barrera como fueron sus impresiones y como todo las habitantes de equestria se acostumbraron cuando su cuerpos cambiaron y también esa alianza que trato de conquistar el Reino hechicero que esto es lo que me llama más la atención

El reino de Equestria si podrá comerciar en el futuro con Tristain gracias a ser aliados de Ainz, pero eso tomara bastante tiempo segun mis planes, seguramente quede fuera de la historia y no he decidido si escribir algo al respecto; el estado de las mane six asi como el del reino hehcicero sera revelado en la side story; en cuanto a la historia del reino hechicero estoy pensando en tal vez escribir algo, pero aun no estoy conforme con mis ideas, no puedo asegurar que se hará realidad.

Guest chapter 9 . Nov 22

mm...
Yuri sabe que el es Ainz?
Porque el aura aunque el este disfrazado no cambia, y por ello, quienes ya lo conozcan desde antes es lógico pensar que lo reconocerán.
En el cannon también el quiso colarse de Nazarick y salir con un disfraz, y lo atraparon en un segundo sin tener mucho problema, además que ellos son de menor nivel que la mayoría.

Así es, sabe que es Ainz, pero no por su aura, la transformación doble le permite ocultar su aura totalmente, esto no es algo imposible, en las NL se muestra que Ainz lo logra con items y es solo hasta interactuar mucho con su doble, Actor de pandora, que guardianes muy atentos, (Albedo y Demiurge) pueden darse cuenta del engaño.

Ahora si a la historia!


Capitulo 10

Las Batallas de Zero

Primera parte

Un hombre de apariencia algo descuidada y con una expresión un tanto burlona, se encuentra sentado en un lujoso trono, está recibiendo los últimos reportes de sus hombres… y lo que escucha no le gusta nada.

"Ehhh, repite lo que acabas de decir, creo que estoy mas aburrido de lo que pensaba, casi me estoy durmiendo y escucho cosas imposibles."

Pese a la actitud afable y desinteresada del hombre en el trono, el súbdito arrodillado frente a el se encuentra sudado a chorros y temblando ligeramente, y no es para menos, su rey no es conocido por su amabilidad y/o benevolencia, pese a lo que proyecta su rostro, se trata de un hombre cruel y despiadado.

*Glup* "M-m-mi señor, hace unos días p-perdimos todo contacto con nuestros hombres en T-tristain, creemos que fueron c-c-capturados y ejecutados por t-t-traición."

"Hummm, si mal no recuerdo me habías dicho que se trataba de tus mejores subordinados en el ramo, ¿no es así?, entonces, ¿Cómo es que fueron capturados?"

"S-según la información que ll-ll-llego esta m-mañana, la r-reina Henrrietta hizo una inv-vestigación profunda a causa de anterior a-atentado orquestado por Albión, tendió una trampa a los c-culpables; t-todos los capturados y c-condenados."

"Ya veo, entonces tus hombres fueron tan torpes que se vieron descubiertos, pero al menos fueron lo suficientemente inteligentes como para alegar servir a Cromwell."

Con una mirada a los guardias, estos se acercaron al siervo y lo tomaron de los brazos y comenzaron a arrastrarlo fuera.

"¡¿QUÉ?!, ¡NO!, ¡POR FAVOR SU ALTEZA, LE PROMETO QUE LO SOLUCIONARE!"

El monarca sentado en su trono, ignorando las suplicas del desdichado, volvió su mirada hacia su derecha, clavando sus ojos azules en la mujer de larga cabellera negra a su lado.

"Querida, ocúpate de los cabos sueltos y averigua que sucedió exactamente, no podemos ser ignorantes de los movimientos de Tristain, quiero saber de donde salieron las bestias que uso en la batalla de la Rochelle."

"Como ordene su alteza." -haciendo una reverencia, la mujer salió de la sala de audiencias-

Al estar nuevamente solo, el monarca paso su mano por su desordenado cabello azul platinado y una sonrisa se vio en su rostro aperlado.

"No importa un pequeño retraso, al final el resultado será el mismo.

-O-

En el palacio real de Tristain, la reina Henrrietta se encuentra mirando fijamente un documento extendido sobre el escritorio frente a ella, era algo que ya esperaba, tras haberse deshecho de todos los oídos, ojos y manos dentro de Tristain en un solo movimiento, Albión no podía arriesgarse a andar a ciegas.

"Una declaración de guerra." -dijo finalmente-

Frente a ella, el cardenal Mazarino no podía entender del todo el rostro de su monarca, hasta antes de la redada en la que capturaron a todos los espías, siempre le veía preocupada, era muy claro el peso sobre sus hombros, pero ahora su rostro tenía una serenidad y dureza absoluta que tras sus últimas palabras se tornaron en tranquilidad y confianza, incluso una pequeña sonrisa agraciaba su rostro.

"¿Su alteza?, ¿se encuentra bien?"

"Por supuesto cardenal, ¿porque no habría de estarlo?"

"Bueno, Albión nos ha declarado la guerra abiertamente, mientras que el país no se encuentra en las mejores condiciones para entrar en guerra y usted no parece estar preocupada en lo más mínimo; lamento mucho si mis palabras son irrespetuosas, pero, los días pasados, desde que capturo a todos los espías usted había estado irresponsiva, casi catatónica, en la corte incluso temíamos que el enterarse de la cantidad de nobles que se habían aliado con Albión había afectado su corazón profundamente; por lo que estábamos indecisos si anunciarle la llegada de este mensaje; es por eso que me es totalmente confuso verla sonreír con tal confianza cuando estamos solos contra los ejércitos de Cromwell."

"¡Oh!, lamento mucho si le di esa impresión, pero le puedo asegurar que me encuentro perfectamente, también me complace decirle que ambas cosas no son producto de algo malo, sino todo lo contrario, pero no deseo repetirlo, cardenal Mazarino, reúna por favor a todos los generales, es hora de revelar a nuestro reciente aliado y varias cosas que todos desconocen."

"Así que finalmente les va a contar sobre el rey hechicero, bien, los reuniré cuanto antes."

Cuando el clérigo había alcanzado la puerta y estaba por abrirla para salir de la oficina de la reina, la voz de esta le alcanzo nuevamente.

"Y cardenal, haga pasar por favor a Agnes, necesito que lleve un mensaje con urgencia."

-O-

A tan solo unos días de haber regresado a la academia tras haber recibido la notificación de que su misión se daba por terminada por orden de la reina Henrrietta, Louise aún se estaba recuperando de todo el trabajo físico que realizo en el mes que estuvieron de incognitos, el primer día se lo paso totalmente en cama, sufriendo los calambres y dolores musculares que finalmente le alcanzaron cuando descaso como estaba acostumbrada, el segundo día se lo paso moviéndose lentamente, al final del día, decidió que tenia que dejar de lado su orgullo y tomar la sugerencia de su familiar, no podía soportar más los dolores, por lo que por la noche, cuando ya la mayoría de los alumnos se encontraban acostados, ella y las hermanas Faust se encontraban disfrutando del Ofuro que había creado Satoru, las yeguas fueron las que finalmente la convencieron cuando conjuraron una carpa a su alrededor para mantener su pudor y privacidad.

Durante el tiempo que duraron en el baño caliente se la pasaron platicando sobre lo que había hecho Luna en el pueblo de Tarbes, para sorpresa de Louise ella no solo fue como turista, durante todo ese tiempo había estado vigilando el puerto de la Rochelle, asegurándose de intervenir cualquier mensajero o información en tránsito, para asegurarse de que no saliera inteligencia correcta de Tristain, la pequeña maga se sorprendió al saber por qué no la habían cortado totalmente en vez de intervenirla, ella jamás había escuchado que también en la información se podía hacer la guerra.

A la mañana del tercer día no podía creer el efecto milagroso del baño caliente, ya no tenia absolutamente ninguna dolencia, por lo que de inmediato se preparó para el día, quería aprovechar el resto de las vacaciones para estudiar mas sobre magia con Twili después de desayunar, pero al salir del comedor, el mundo probo estar en su contra.

"¡Buen día señorita Valliere, Satoru!"

Una enérgica voz femenina llamo su atención, haciéndoles voltear a su origen; por el pasillo venia acercándose a ellos una mujer rubia de ojos color esmeralda, ataviada en un uniforme de caballero.

"¿Eh?, Satou, ¿la conoces?" -pregunto confundida la pequeña maga-

"Si, ¿recuerdas el incidente en la posada?, ¿cuándo me encontraste solo en el cuarto?"

"Si lo recuerdo, dijiste que no sería ningún problema, ¿tiene algo que ver?"

La conversación cambio a un volumen más normal cuando la rubia estuvo finalmente delante de ellos.

"Louise, permíteme presentarte a Agnès Chevalier de Milan, capitana de la escuadra de mosqueteras, la nueva guardia personal de su majestad, la reina Henrrieta."

"Es un gusto finalmente conocer a la dama de la corte selecci-"

*Ghasph* "¡SSSSHHHHHHHHHHSSSSTTTT!"

"¿Sucede algo señorita Valliere?"

Agnes no podía entender el motivo de la abrupta interrupción de la peli rosada, por lo que le miraba con una ceja levantada.

"Jejeje, el gusto es mío, pero si no le molesta, ese titulo no es para vociferarlo en lugares públicos."

Al ver a la joven mirando para todos lados con preocupación en el rostro, la capitana finalmente comprendió la situación, por lo que una sonrisa de aprobación agracio su rostro.

Increíble, ella no desea hacer publico un titulo tan importante como ese, cualquier otro noble la anunciaría a los cuatro vientos, ahora veo por qué la reina confía tanto en ella, la nobleza no le ha inflado el ego. -pensó la rubia-

"¡Bien!" -contenta de que nadie escucho a Agnes, la pequeña maga regreso su atención a esta- "Ahora, si no le importa, me gustaría saber a que se debe su visita."

"Umu, tengo un mensaje, bueno son dos realmente, uno para usted y uno para su familiar, pero creo que lo mejor es dárselos en privado."

"Entiendo, vallamos a mi cuarto, sígueme por favor."

-O-

Agnes se encontraba con la boca abierta, no esperaba ver a yeguas de la misma raza de la emperatriz de Equestria en Tristain, pese a los rasgos animales en ellas, su belleza era innegable, pero el mayor problema era que las había encontrado a mitad de 'actividades', cuando abrió la puerta para Louise, ambas estaban totalmente desnudas, sus manos se movían por los cuerpos de la otra respectivamente, las alas de ambas estaban semi extendidas, definitivamente se trataba de un momento privado.

"¡LO SIENTO MUCHO NO ERA MI INTENCION!"

*SLAM*

Cerrando la puerta de golpe y apoyando su espalda sobre ella, el rostro de la capitana estaba rojo como un tomate, al no poner atención a lo que vio y sacar sus propias conclusiones, no había visto los pequeños cepillos que ambas yeguas tenían en sus manos, lo que causo una pequeña risa en el Overlord que tenía una idea de lo que paso, y algo de confusión en la peli rosada.

"¿Sucede algo capitana?" -pregunto con curiosidad-

"Hay… hay… hay… no se puede… no, ¡esperar!"

Las palabras confundidas y avergonzadas de la capitana no dejaban de hacerle gracia a Ainz.

"Fufufu, Louise, es casi fin de semana, de seguro Luna y Celestia están ocupadas en su acicalado."

Recobrando finalmente lo suficiente la compostura, Agnes al fin pudo formar una oración coherente.

"¡¿Por qué hay Alicornios desnudas dentro?!"

*Shigh*

La mano derecha de Louise se encontró con su frente mientras suspiraba profundamente al entender lo que pasaba.

"Siempre les digo que usen los baños para eso, o por lo menos aseguren la puerta cuando estén con ello, aun si la torre solo es para chicas; capitana, esto es una ocurrencia común, ellas son súbditos del rey hechicero que se quedaron aquí por orden del mismo para ayudar a mi familiar en cualquier cosa que necesite."

Acercándose a la puerta, Louise toco un par de veces.

"¿Ya están presentables?, vamos a entrar."

"Adelante." -Se escucho una voz desde dentro-

Cuando el grupo finalmente se encontró dentro, las hermanas Faust usaban vestidos de una pieza sencillos y sin espalda que se ceñían en sus cinturas y pechos, pero tenían una amplia falda.

"Mucho gusto, yo soy Celestia 'Sol Invicta' Faust, emisaria del reino hechicero, en este momento asignada bajo Satoru." -se presentó la mayor con una pequeña reverencia-

"Mucho gusto, yo soy Luna 'Dream Walker' Faust, emisaria del reino hechicero, en este momento asignada bajo Satoru.

La presentación tan formal de las alicornios solo sirvió para anonadar aun mas a la rubia que tras unos momentos se presentó.

Después de breves presentaciones y asegurar de que ellas eran de confianza, Agnes entrego ambas cartas, el primero en abrirla fue Satoru.

"Ya veo, tal y como lo esperaba, Albión finalmente ha declarado la guerra abiertamente, no les quedaba de otra después de perder todos sus ojos y oídos dentro de Tristain; no hay problema, pasare el informe a su majestad, la respuesta no tardará mucho, probablemente a más tardar mañana a primera hora estará lista, ¿Louise?, ¿qué dice tu carta?"

"Solicita mi presencia en el palacio dentro de unos dias, dice que hay asuntos que tratar y desea hablarlos conmigo personalmente; Chevalier de Milán, anuncie a la reina que será un placer atender su llamado."

"Entendido, hablare con el director para anunciar la posibilidad de mi permanencia, estaré esperando la respuesta de su majestad el rey hechicero, si me necesitan, estaré en el comedor o el patio, con su permiso."

Con una reverencia, Agnes se retiro de inmediato, aun manteniendo su vista lo más alejada posible de las hermanas Faust, tras despedirse educadamente.

Al final, la estancia de la capitana no fue necesaria, la respuesta del reino hechicero fue entregada ese mismo dia.

Los días avanzaron con Louise practicando seriamente su magia con la ayuda de Twili, poco a poco era capaz de lograr hacer funcionar más hechizos, estaba decidida a no desaprovechar ni un solo minuto, practicando siempre que la semihumana tenía tiempo para ella.

La reunión con la princesa se llevó a cabo sin contratiempos, sin embargo, el tema a tratar tomo a la pequeña maga completamente por sorpresa, el tribunal le había asignado formalmente a estar bajo las órdenes directas de la reina Henrrietta, por lo que durante la guerra recibiría misiones especiales para ayudar cuando fuera necesario durante la invasión, todo a raíz de que en la reunión había sido necesario revelar que ella era la portadora del vacío, y los militares insistieron con vehemencia que prestara su poder a la causa, ella agradeció a su amiga de la infancia que le diera el aviso con tiempo, sin embargo ella no sería la única reclutada.

Dado la baja cantidad de tropas del reino de Tristain, todos los estudiantes nobles, varones de la academia de magia, habían sido reclutados, pese a la oposición del director Osmond y el maestro Colbert, la orden fue comunicada y hecha efectiva en cuanto terminaron las vacaciones de verano, dejando solo a las mujeres en la academia, esto de inmediato causo revuelo entre las familias, muchas regresaron a sus hijas y algunos hijos a sus propios dominios para evitar se encontraran en peligro de ser enviados a la guerra.

Presumiendo de sus logros ahora que podía, Louise envió una carta a su familia anunciando su próxima participación en la guerra sin reflexionar lo que, hacia exactamente, el mensaje contenido en esta estaba escrito con palabras rebuscadas que cualquier noble sería capaz de tamizar y obtener el mensaje real, 'Por el bien de la patria, voy a unirme al ejército de la reina con el fin de tomar parte en la invasión de Albión.'

Lo que provocó un gran alboroto como respuesta, plasmado en una carta que le negaba unirse a la campaña, la cual fue totalmente ignorada por la pequeña maga, dando como resultado la visita inesperada de su hermana Eléonore, que sin siquiera escuchar nada de lo que decía su hermana menor, llego decidida a llevársela, incluso lo haría por la fuerza de ser necesario, lo cual les ponía en su situación actual.

Tras haber entrado en la academia y tomarla del brazo interrumpiendo sus clases extracurriculares con Twili, se dirigió con ella hasta la oficina del director, tomando por el camino a la pobre Siesta, que estaba por tender ropa recién lavada a secar sin que esta pudiera protestar, como asistente para el viaje y al cabo de poco menos de una hora ya se encontraban en el camino, en un carruaje montaban Louise y su hermana, mientras que en otro proporcionado por la academia, montaban Satoru, Siesta y Celestia; mientras que Luna se había quedado con Twili para ayudarle con sus investigaciones y tareas, ella no quería fumarse el drama de la familia Valliere.

Evidentemente, Louise estaba prácticamente furiosa; desde el carruaje de las hermanas nobles se podían escuchar los gritos de la pequeña maga, intentando hacer que la Eleonore le escuchara, lo que hacía algo incomoda la atmosfera con Ainz y las dos mujeres, por lo que, armándose de algo de valor, la sirvienta decidió romper el hielo.

"Esto… señorita… si no es molestia, ¿me podría decir quien es usted?, no recuerdo haberla visto antes en la academia, ¿es acaso una sierva de la familia Valliere?"

Las palabras de la joven sacaron de sus pensamientos a los otros dos que cruzaron miradas algo sorprendidios.

"¡Ah!, cierto, no lo sabias, jajajaja," -dijo divertido Ainz, lo que provocó que algo de molestia apareciera en el rostro de la sirvienta- "pero si ya la conoces, no pensé que no fueras capaz de reconocerla, jajajaja."

La mujer de cabello rosado miro con una sonrisa picara a siesta y hablo en un tono ofendido, preocupando a Siesta.

*Ghasph* "¿C-cómo?, y yo que pensé que nos llevábamos bien, ¿acaso nuestras platicas amistosas no fueron reales?"

Viendo la expresión dolida de la mujer, la sirvienta se alarmo y comenzó a esforzarse por recordarla con mas fuerza cuando la vio cubrirse el rostro con sus manos y comenzar a sollozar.

¡¿Qué?!, ¡¿Cómo que ya la conocía?!, ¿cómo es posible que haya olvidado a una mujer tan hermosa?! *ghasph* ¡o no la hice llorar!, ¡¿ahora que hago?!, ¡¿Cómo lo arreglo?!

La pobre siesta estaba prácticamente sudando balas, forzando su mente a repasar todas aquellas personas con las que alguna vez había hablado en la academia, pero esta persona no aparecía entre ninguna.

"Mmmh, creo que deberías darle una pista por lo menos, ¿o no?, de lo contrario seria algo muy injusto."

Por un segundo los ojos de la sirvienta se posaron sobre Satoru dándole una mirada de profunda gratitud por extenderle esa invaluable ayuda, y se prometió a si misma de le pagaría el favor de alguna manera, mas el cambio de tono de la mujer del cabello rosado la hizo volverse hacia ella de golpe, y fue brevemente cegada por un destello dorado.

"¡Oh!, cierto pero que descuido de mi parte, estoy segura que esto servirá."

Cuando la sirvienta pudo ver con claridad nuevamente, sentada al lado de ella, se encontraba una figura que le era definitivamente conocida, con una expresión traviesa en el rostro y sacando ligeramente la lengua entre sus labios mientras le guiñaba un ojo, se encontraba la figura prístina de la semihumana dejada en la academia por el rey hechicero, dejándola anonadada.

"¡¿S-señorita Celestia?!, ¡¿P-pero como fue que?!"

"Tranquila Siesta, es meramente magia de transformación, algo no muy complicado para ponis de mi nivel."

"P-pero… ¿Por qué?"

"En realidad es bastante simple," -contesto Ainz- "en esta nación los semihumanos son severamente discriminados, por lo que le sugerí que tomara una apariencia humana, para no causar roses con la familia de la señorita Louise."

Entendimiento se vio reflejado en los ojos de la sirvienta que al sentirse mas en confianza comenzó una ávida platica con la alicornio.

Aprovechando la distracción, Ainz uso discretamente 'Message' para contactar con sus guardias.

Conversación mental

"Red, ¿Cómo va todo?"

"¡Ha!, todo marcha sobre ruedas, o supremo, las unidades de avanzada ya revisaron el lugar, no parece haber ninguna trampa o problema, pero hemos tenido que ser bastante cautelosos."

"¿Hoo?, ¿Cuál es el motivo?"

"Una de los habitantes de la mansión parece ser bastante perceptiva, creemos que probablemente tiene alguna especie de intuición pasiva, si nos movemos muy descaradamente cerca de ella parece notar que algo no está del todo bien, pese a nuestro nivel de ocultamiento."

"Mmmh eso es bastante interesante, ¿en cuanto a lo otro?, ¿ha habido algún problema?"

"No mi señor, la infiltración a salido a la perfección, nadie parece haberlo notado."

"Excelente, estén atentos, estamos por llegar."

"¡SI!, me encargare que todo salga a la perfección."

Cortando el hechizo, el Overlord puso atención en el horizonte, dentro de poco llegarían a un pueblo donde descansarían de los dos días de viaje y a la mañana siguiente se encaminarían a la mansión.

-O-

*Shigh*

Era de tarde en Albión y el sacro emperador de la recién formada república, Oliver Cromwell, se sentía algo fatigado, recién habían acabado una reunión estratégica con todos los generales de sus fuerzas armadas y ministros diversos.

"Parece que todos tienen una actitud bastante pesimista, tal vez si su excelencia compartiera sus planes con ellos mejorarían su moral." -dijo el recién recuperado Wardes-

Cromwell miro de reojo a su secretaria que les acompañaba por el pasillo, esta asintió ligeramente.

"Ya lo he mencionado antes, pero no puedo usar esos hechizos tan útiles del vacío, solo soy capaz de dar vida a los muertos, agradecería que dejara de mencionar el tema capitán, eso solo me causa frustración, además, eso no será del todo necesario."

En el rostro del cardenal se encontraba plantada una sonrisa, cosa que desconcertaba ligeramente a Wardes, pero antes de que pudiera preguntar al respecto llegaron a la oficina del emperador, a la cual entraron y este se sentó a su escritorio, señalando la silla frente a este, dando permiso al capitán de tomar asiento.

"Su excelencia, Galia, ¿se unirá a la guerra?" -pregunto Wardes

"Ese era el plan inicial, lamentablemente, nuestra derrota en Tarbes nos obligo a cambiarlo, aun así, no hay ningún problema, aprovecharemos la ingenuidad de Tristain para derrotarlos."

"¿A que se refiere su excelencia?"

"Ellos creen que solo se enfrentaran a Albion, por lo que concentraran todas sus tropas sobre nosotros, por lo ultimo que supimos antes de perder todos nuestros espías, su ejercito esta falto de personal, por lo que no dudo de que recluten a todo mago disponible para la batalla, dejando muy debilitada su seguridad interna es qui donde entra usted capitán, esa será su nueva misión, atacara las entrañas desprotegidas de nuestro enemigo, causara tención política que desplomara sus filas."

"Entiendo, solo tengo una duda más su excelencia, Galia es el imperio que nos va a ayudar a destruir el sistema monárquico de Halkeginia, pero no puedo evitar pensar que tienen motivos ocultos para ello, ¿Qué haremos si ese es el caso?"

Una mueca de molestia se vio en el rostro de Cromwell.

"Vizconde, eso no es algo de lo que usted se deba preocupar, déjeme la política a mí, y esfuércese mejor en su tarea."

"Como ordene."

"He de suponer que ya ha hecho todos los preparativos."

"Con mi máximo esfuerzo."

Al ver que Wardes mantenía baja la cabeza aceptando sus órdenes y mostrando su obediencia, el cardenal se sintió complacido y llamo a quien tenía en espera.

"¡Menvil!"

De la habitación adjunta un hombre de una apariencia que exudaba la presencia un experto guerrero, surgió.

Se trataba de un hombre con el cabello blanco y un cuerpo fornido, una gran cicatriz de quemadura cubría toda su frente, bajando hacia su mejilla atravesando el ojo izquierdo, sería muy fácil confundirlo con un espadachín, pero era claro que se trataba de un mago ya que portaba un báculo.

"Vizconde Wardes, le presento a Menvil el blanco."

Ese era un nombre que Wardes ya había escuchado antes, se trataba de un hombre que usaba los métodos mas cobardes para ganar duelos, hasta tal punto que le fue removido su titulo nobiliario, se sabia que quemo su casa mientras sus padres aun estaban dentro, y en el campo de batalla solo dejaba cuerpos calcinados, era un mercenario prácticamente legendario.

Al principio pensé que me estaban asignando como niñera de algún grupo incompetente, esto supera todas mis expectativas. -pensó el capitán mientras una pequeña sonrisa se formaba en su rostro-

"Su objetivo será la academia de magia, después de todo, que puede generar más tención política que tener a los hijos de los nobles como rehenes." -dijo Cromwell son una sonrisa cruel en el rostro-

Y el objetivo no puede ser mejor

-O-

Cuando llegaron al pueblo el estatus de noble de Louise y su hermana, se volvió mucho mas prominente, ya que todos los campesinos se acercaban a ellas, intentando atenderlas y poniéndose a su servicio, esto saco una sonrisa a Ainz, era obvio que la familia Valliere estaba encabezada por personas que entendían su responsabilidad.

Lo que fue una verdadera sorpresa fue que las hermanas Valliere recibieron una visita inesperada, algo que aun le costaba creer al Overlord.

FLASHBACK

Tras un rato de haber llegado, se dirigieron a la posada del pueblo para comer algo y descansar del viaje y cuando apenas estaban por pedir de comer, la puerta del lugar se abrió y una brisa ligera llevo un perfume de flores muy agradable dentro del lugar.

En la puerta se encontraba una mujer en un vestido elegante y de apariencia cómoda en color blanco que era ceñido en la parte superior y tenia una falda amplia, el atuendo estaba rematado por un sombrero de ala ancha que tenia unas plumas alargadas en la parte superior, bajo este un hermoso y amable rostro, enmarcado por un largo cabello rosado idéntico al de Louise, miraba a las personas dentro del lugar y al ubicar a quien estaba buscando, una sonrisa pura que brillaba como el sol adorno su rostro, sin embargo, había un detalle que fue el primero que salto a la vista de Ainz.

¡POR TODOS LOS CIELOS ESAS COSAS SON CASI DE DOBLE DE GRANDES QUE LAS DE ALBEDO!, ¡JAMAS HABIA VISTO UNAS TAN GRANDES! -grito Ainz en sus pensamientos, apenas logrando mantener su boca cerrada- Espera, ella y Louise se parecen bastante, de hecho es como si su hermana fuera una versión adulta de ella, ¡no me digas que esa es la figura que ella tendrá en pocos años!, fiuu con un cuerpo así y su actitud va a causar muchos sueños inapropiados en los demás estudiantes.

Unos grandes y firmes senos engancharon sus ojos por unos segundos, los cuales se movían de arriba a bajo y de lado a lado suavemente, en consecuencia del movimiento de la mujer, y no fue hasta que sus emociones fueron calmadas por el supresor que pudo pensar en otra cosa.

"!Eleonore, has vuelto¡"

"Cattle…ya" -murmuro la rubia-

"¡Hermana mayor!"

"¿Louise?, ¡mi pequeña Louise!, ¡también has vuelto!"

Las peli rosadas se abrazaron y el Overlord no pudo evitar notar como se enterraba la cabeza de su 'ama' en el pecho de la mayor.

Entonces esta ultima noto la presencia de Satoru que se encontraba de pie cerca de la mesa de las hermanas, ella se acerco hasta el tras soltar a su pequeña hermana y lo observaba detenidamente.

¡Oy oy oy, no me digas que puede percibir que estoy usando un ítem de transformación! -pensó alarmado el Overlord-

Pero Ainz estaba totalmente desarmado para enfrentar las palabras que salieron de la boca de la mayor de las Valliere.

"Ara, ¿eres el amante de Louise verdad?, por favor cuida mucho de mi pequeña Louise."

Ella lo dijo tan educada y seriamente que Ainz no pudo reaccionar más allá de una simple expresión que dejo colgando su quijada.

"¿He?"

"¡C-C-Cattleya!, ¡e-e-el no es mi a-a-amante, es mi f-familiar!"

FIN DEL FLASCHBAK

Uhgh, Celestia aún no ha perdido la sonrisa, estoy seguro que cuando ella y luna se reúnan nuevamente no voy a escuchar el fin de ello… pero, jejeje, aun no puedo creer que realmente sea hermana de las otras dos, sus personalidades están mundos aparte. -pensó Ainz mientras una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro-

Estos eventos habían desembocado en su situación actual, Louise monto con Cattleya en su carruaje, ya que, durante su discusión en el camino de llegada, el carruaje en el que venían ella y Leonore perdió el techo y una buena parte de las paredes a causa de un hechizo lanzado por la pequeña maga, dejándolo inutilizable, normalmente las hermanas montarían juntas, pero lamentablemente Cattleya no era la única pasajera de su carruaje, en el también bajaba un zoológico de animales, dejando poco espacio, por lo que solo la pequeña Louise pudo acomodarse en su carruaje.

Eleonore no estaba contenta con como resultaron las cosas, no, de hecho, ella estaba furiosa, cuando menos al principio, pero su orgullo de noble exigía que no permitiera tal ultraje, pero tuvo que tragárselo tras ser provocada en un argumento que no podía discutir por Cattleya, después de todo que podía contestar a palabras como: 'Ni que fueses mejor que el resto del mundo, ¿no?'.

Ella detestaba compartir el carruaje con plebeyas, pero su molestia menguo poco a poco cuando, al no quedarle otra manera comenzó a poner atención a los otros pasajeros y criticarlos en su mente, e hizo un alto abrupto al poner atención al único hombre en el carruaje.

Ugh, ¿Por qué tengo que ir en el mismo carruaje que los plebeyos, ¡y al lado de una sirvienta a colmo de males!, esa chica no para de ver para todos lados y moverse como un gusano, pero que más se puede esperar de un plebeyo, mmmh, el tono del cabello de esta mujer es bastante parecido al de madre, espera, ahora que lo pienso, ¿ella por qué esta aquí?, ¿habrá sido enviada por el director Osmond?, mmmh, aunque ahora que la veo con más detenimiento, no parece una mera plebeya, sus facciones son bastante refinadas y hermosas, tiene un cuerpo que sinceramente puedo envidiar y se conduce con buenos modales, pero definitivamente no son los de un sirviente… de seguro es la hija bastarda de algún noble, de no ser por la edad que parece tener, con ese cabello casi podría jurar que se trata de una hija perdida de nuestra familia… ¡¿MHN?!, ¡¿Pero qué es esto?!, ¡este hombre no es un simple plebeyo!, ¡¿Qué es lo que hace aquí?!... pero que hombre tan apuesto… ¡no espera!, ¡¿pero que estoy pensando?!... ¡ugh!, pero tiene un porte de nobleza innegable, ¿quién es el realmente?, ¿viene con nosotros desde la academia?, no lo recuerdo, pero no puedo avergonzarme preguntando, como resuelvo este dilema sin perder cara, seria un desastre si terminara siendo alguien importante, no eso no puede ser, ¡ya lo tengo!, ¡debe de tratarse de algún noble despojado de su título y ahora trabaja como sirviente en la academia!... no, espera, ahora que lo recuerdo, en la posada Louise dijo que se trataba de su familiar… *ghasph* ¡no me digas que esa niña invoco a un noble por accidente y lo hizo su familiar sin pensarlo!, ¡esto es un total desastre!, ¡madre tenia razón!, ¡dejarla asistir a la academia fue un error!, ¡debimos haberla casado cuanto antes con el Vizconde!... padre estará furioso al saber esto, temo por cual sea su reacción.

Los pensamientos de Eleonore continuaron como un total desastre de 'talvez' y 'que tal si', que eran desplazados por elogios y deseos cada vez que su mirada se posaba sobre el hombre.

Ainz, ignorando totalmente el tumulto en la cabeza de la rubia, así como el efecto que tenia sobre ella su sonrisa, mantuvo el silencio todo el camino.

La llegada a la mansión fue bastante peculiar, cuando estaban por arribar, un búho parlante entro al carruaje y se posó sobre el hombro de Celestia, dando una educada bienvenida a Eleonore tras haber visitado primero el carruaje de Cattleya, la rubia se apresuro a explicar que dicho animal era uno de tantos animales que su hermana mayor cuidaba, pensando en que el hombre podría reaccionar adversamente, los animales parlantes no eran lo más común en Halkeginia después de todo, sin embargo, la única persona realmente sorprendida fue la sirvienta de cabello oscuro, mientras que la mujer de cabello rosado solo se limito a reír suavemente cubriendo su boca con el dorso de su mano y el hombre solo contesto con un seco 'ya veo'.

Tras arribar a la mansión el grupo fue directamente conducido hasta un lujoso comedor donde les esperaba una mujer de rostro severo que seguramente se vería bella si lo relajara, usaba su rosado cabello atado en una cebolla alta, con dos largos mechones enmarcando su rostro que llegaban hasta su pecho, el hecho de que estaba sentada a la cabeza de la mesa, denotaba claramente de quien se trataba, y el color del cabello aplastaba cualquier duda restante, era la madre de las tres hermanas, la Duquesa de la Valliere.

Hoo, así que esa es la madre de Louise, la duquesa Karin Desirée de la Valliere, la ex capitana de la orden de mantícoras, Karin el viento pesado… en efecto sus niveles de magia son bastante altos para este mundo, tal vez los mas altos que he visto hasta ahora sin contar a Louise.

Hundido en sus pensamientos, Ainz siguió analizando con detenimiento a todos los presentes, mientras que cumplía con la etiqueta necesaria para la reunión, manteniéndose de pie detrás de la silla de su 'ama', mientras que Celestia tomaba asiento al lado de la misma y Siesta se unía a la fila de sirvientes de la mansión; las acciones de la elegante mujer causaron que se levantaran algunas cejas, sin embargo, antes de que Eleonore pudiera decir algo al respecto, fue cortada por Cattleya.

"Madre, por razones especiales, el día de hoy nos acompaña una emisaria de un reino lejano, ella es Celestia 'Sol Invicta' Faust, emisaria del reino hechicero, e invitada de Tristain."

Mmmh al parecer Louise confía bastante en su hermana mayor, eso, o ella es excepcionalmente buena en sacar información sin agresión. -pensó el Overlord brevemente-

Al ser mencionada, la alicornio en disfraz se puso de pie e hizo una reverencia.

"Agradezco mucho su hospitalidad, y el honor de participar en su mesa, espero que mi presencia aquí no sea motivo de des embebecer."

La cordialidad y modales tomaron por sorpresa a la duquesa, pero lo oculto bajo una máscara de acero y respondió inmediatamente.

"De ninguna manera, seria una descortesía ignorar a un emisario de tierras distantes por la nada, y una deshonra para la familia Valliere, sin embargo, estoy segura que cruzar palabras será mas placentero tras el adecuado descanso dado su viaje tan largo."

"Acepto con humildad su benevolencia Duquesa de la Valliere."

Esta de mas decir que todas las hermanas estaban sorprendidas por los modales impecables de Celestia, incluso Louise no lograba recordar haberla visto usar tales modales antes.

Sin dar tiempo a que se iniciara otra conversación, la duquesa dio una seña y las sirvientas se apresuraron a servir los platillos preparados para la comida.

Ninguna de las hermanas se atrevió a retar las palabras de su madre, por lo que toda la comida paso en absoluto silencio, y la conversación no continuo hasta que no terminaron las sirvientas de recoger la mesa y les ordenaran retirarse, al mismo tiempo que la duquesa les ordenaba prepararan una habitación de huéspedes para Celestia, cuando esta última se excusó para descansar al haber entendido el mensaje, fue finalmente que la discusión continuo, mientras el Overlord veía como se desarrollaban las cosas.

Los comentarios ásperos de la mayor de las hermanas, Eleonore, criticando la aptitud mágica de Louise y llamándole mentirosa cuando esta intentaba defenderse diciendo que era necesitada por la reina, lamentablemente para ella esa era su única opción de defensa ante los ataques de su hermana, ya que el hecho de que ella era una maga del vacío aún era un secreto.

La hermana del medio, Cattleya, se ocupaba en dar puntillas entre comentarios y dar apoyo emocional a su hermanita, oponiéndose implícitamente a las opiniones de la rubia.

El vaivén verbal se mantuvo hasta que la matrona de la casa finalmente había escuchado suficiente.

"Basta," -las tres se calmaron de inmediato pese a que la mujer no levanto la voz- "es inútil seguir por ahora, este tema lo resolveremos en el desayuno de mañana cuando vuelva su padre, por ahora no quiero escuchar una palabra más al respecto, todas vallan a sus habitaciones."

La discusión le parecía tan entretenida a Ainz que ni siquiera se había dado cuenta que se extendió varias horas, pero no se podía quejar, las hermanas discutían de manera similar a como discutían Bucubucuchagama y Peroronchino, lo cual lo había mantenido con una sonrisa durante todo el tiempo.

-O-

Recostado en el cuarto de siervo que le habían asignado, Satoru recordaba las peculiaridades que le habían avisado sus SD.

Al final era real, ella parece poseer una especia de habilidad de detección pasiva, durante la cena varias veces la vi voltear repentinamente a lugares 'vacíos' del comedor y no dejo de hacerlo hasta que todos los SD salieron del mismo, mmmh, me pregunto si…, fufufu, será un experimento interesante. -pensó el Overlord-

"Red"

"Ordene, Ainz-sama." -contesto la figura sombría que se materializo de la nada al lado de la cama-

Ainz se levanto para mirar de frente a su subordinado antes de dar sus órdenes.

"Quiero que des la siguiente tarea a uno de los infiltrados, de ser posible al de menor nivel."

-O-

Las peli rosadas se preparaban para dormir, ambas disfrutaron de un baño largo y relajante, siendo Cattleya la primera, ahora ya se encontraba en su cuarto, vestida en su pijama, un neglige rosado algo traslucido que le llegaba hasta las rodillas y debajo de este solo usaba sus pantis, para cualquiera seria una vista hechizante, de no ser por que la mujer se encontraba en un severo ataque de tos, mientras pensaba preocupada en que no quería preocupar a su hermanita.

*COUGH COUGH COUGH* * COUGH COUGH COUGH COUGH COUGH*

¡Oh no, que Louise no me vea así por favor!

*COUGH COUGH COUGH COUGH COUGH COUGH*

Espero que las sirvientas lleguen pronto con mi medicina, no quiero asústala.

Cuando sintió que iba a iniciar el ataque, rápidamente había sonado una campanilla mágica que tenia una gemela en la cocina, esta mediada había sido instalada dada la condición delicada de la segunda hija del duque, hasta el momento ningún doctor o curandero había logrado eliminar sus males, siempre que aliviaban uno de sus síntomas, otra cosa aparecía, ni siquiera los magos de agua más poderosos podían hacer nada contra la enfermedad que le aquejaba, por lo que hace mucho que se había resignado a sufrir siempre, solo que algunas veces era peor y esta era una de esas veces, el pecho le dolía y tenia serias dificultades para respirar.

En la cocina todos los sirvientes sabían lo que significaba esa campanilla, siempre tenían todo listo para atender el llamado de inmediato o de lo contario incurrirían en la ira del duque, o peor aún, retrasarse podría significar el fin de su segunda hija y eso era algo que ninguna de las sirvientas permitiría, Cattleya era la hija del duque más amada por las sirvientas, por lo que en cuanto Nadine, la sirvienta en turno esa tarde encargada de atenderla, escucho la campanilla, se movió a toda prisa, llevando la medicina herbal y una jarra de agua caliente hasta los aposentos de esta lo más rápido que podía sin correr.

En su camino nadie la interrumpió, todos le abrían paso, incluso los guardias que se encontró ocasionalmente en el camino le abrían las puertas en lugar de detenerla, por lo que en solo un os minutos ya se encontraba frente a la puerta de la habitación, entro sin llamar y preparo rápidamente la infusión, remoliendo las hierbas y vertiendo agua caliente sobre ellas, usando un pequeño colador colocado sobre una taza, la preocupación por el estado de salud de su señora era evidente en su rostro.

A toda prisa y con cuidado de no derramar nada, acerco la taza a la cara de Cattleya, permitiendo que los vapores calmaran poco a poco el ataque.

*COUGH COUGH COUGH COUGH cough* *COUGH COUGH cough COUGH cough* *cough COUGH cough cough COUGH* *cough cough COUGH cough cough* *COUGH cough cough… cough*

En cuanto sintió que era seguro para ella, la peli rosada tomo la taza ofrecida por la sirvienta y comenzó a beber el contenido con pequeños sorbos.

*Slurp* *cogh cough…*slurp* *slurp*

Cuando finalmente el ataque de tos se calmo completamente, la mujer suspiro y dirigió su mirada para agradecer a la sirvienta.

*Shigh* "Muchas grac-"

Pero en cuanto cruzo sus ojos con la sirvienta, sus palabras murieron en su boca y una expresión seria que casi nunca se veía en ella domino su rostro, y en un movimiento rápido saco su varita de debajo de su almohada y la apunto a la sirvienta.

"¿Quién eres y que le has hecho a Nadine?"

"¿He?, ¡s-s-señorita!, ¿q-q-qué está haciendo?, ¡p-p-por favor baje su v-varita!, ¡no sé de qué está hablando!, *ghasp*, ¡no por favor!, ¡no puede ser!, ¡por el fundador!, ¡la enfermedad está comenzando a afectar su mente!"

La sirvienta de apariencia sencilla estaba casi en lágrimas, su cabello castaño atado en una cola de caballo se movía detrás de su cabeza mientras la miraba con ojos llorosos y negando suavemente, como si estuviera en shock.

"No se como es que tienes su rostro, pero estoy segura de que tu no eres ella, ¡confiesa ahora o no saldrás caminando de esta casa!"

Entonces como si nunca hubiera existido en primera instancia, la expresión de la sirvienta se relajo totalmente, incluso se veía algo juguetona y/o sorprendida.

"Fiuu, jamás pensé que fuera capaz de darse cuenta, en verdad tiene mis felicitaciones, eso no es algo fácil de hacer, ¿Qué me delato?"

"Esta es tu última oportunidad, ¡¿Quién eres y que has hecho con Nadine?!, ¡contesta o sufrirás las consecuencias!"

"Lamento no poder contestar del todo su pregunta, a decir verdad, no tengo autorización para ello, pero le puedo asegurar que su sirvienta esta bien, solo tomare prestada su identidad por un par de días cuando mucho."

¿Autorización?, ¿es acaso una asesina de alguna otra nación? "¡¿Quién es tu amo?, ¿Para quién trabajas?, ¿Cuál es tu objetivo?!"

"De esas preguntas solo puedo contestar la última sin la autorización explicita de mis superiores, mi objetivo es asegurar que no existan peligros para mi cargo."

Esto es ridículo, está demasiado tranquila, ¿que acaso no conoce la fama de la familia Valliere?, tengo que ponerme más seria. -pensó Cattleya-

Con una velocidad que no se esperaría de alguien tan enfermo, la peli rosada uso alquimia sobre el candelabro de la habitación, haciendo caer el metal derretido sobre la falsa sirvienta para formar rápidamente cinchos metálicos que la inmovilizaran, estaba segura que los gritos de dolor de la mujer llamarían la atención de los guardias cercanos, sin embargo.

*TSSssssllshh*

"Moo, ya quemo el vestido, ¡era prestado!, usted tendrá que reponérselo a su sirvienta."

¡¿Qué?!, ¡cómo es que no esta sufriendo!, ¡calenté el metal bastante, debió haber quemado profundamente su carne!

La pasividad de la sirvienta hizo sonar alarmas en su mente, que fue inundada por la duda de quien era esta persona.

No… "¿Qué clase de criatura eres?, ¡tú no eres humana!"

"Pregunta equivocada," -dijo la sirvienta y su voz comenzó a cambiar el tono y ganar reverberación- "es lo mismo que preguntarme 'quien soy', pero no puedo permitir que se siga poniendo nerviosa o fallare mi tarea."

Con un destello de color esmeralda y un suave 'Pop', la criatura asegurada desapareció de entre las restricciones de metal y reapareció al lado de estas.

"Mi cargo es el siervo del rey hechicero, si desea más información sobre mí, él es a quien debe preguntar, además, si quisiera hacerle mal, me hubiera bastado el no entrar a la habitación."

Estas palabras dejaron pensativa a la mujer, pero fue sacada de sus pensamientos cuando la voz volvió al tono habitual de la sirvienta personificada.

"Por cierto, mi cargo hizo contacto con nuestros doctores, esto es para usted," -dijo sacando una botella pequeña de un pequeño monedero en su cintura, colocándola sobre la mesa a su derecha- "una muestra de su buena voluntad, se toma directamente, toda la botella de una vez y sin diluir, aliviará todos sus síntomas por un mes completo, no como esos menjurjes inútiles recetados por sus payasos, pero solo eso, no es una solución, para eso sería necesario que la revisara un doctor primero, ahora si me disculpa, me tengo que retirar."

La sirvienta que estaba parada relajada frente a ella, ignorando completamente el estado de su ropa, una manga yacía en el suelo de la habitación, la otra apenas si se mantenía colgada de un hilo del resto del vestido, uno de sus pechos estaba totalmente al aire mientras el segundo estaba a nada de salirse, la falda había sido convertida en mini falda, el cajón bajo esta se volvió más bien un short y las medias perdieron la mayor parte superior, transformándolas en mini medias y aun con todo esto, para la total sorpresa y confusión de Cattleya, esta regreso a su mirada aterrada y un rubor se formo en sus mejillas, comenzando a hablar en voz alta mientras cubría su decencia, dirigiéndose a la puerta donde se dio la vuelta parándose bajo el marco tras abrirla.

"¡No!, ¡no se preocupe señorita!, ¡estoy segura que fue un accidente!, ¡al contrario!, ¡me disculpo por mi torpeza!, ¡debí ser mas cuidadosa para no asustarla!" *snif snif*

El cambio tan drástico dejo inmóvil a la peli rosada que demoro unos segundos en reaccionar aun después de que la 'sirvienta' desapareciera y la puerta fuera cerrada, cuando finalmente su mente regreso al momento se apresuró a la puerta y al asomarse al pasillo pudo ver a uno de los mayordomos a algunos pasos de su puerta, tenía la cara roja, la boca entre abierta y la mirada algo perdida ante lo que acababa de ver.

"¡Oh!, que tengas buena noche Calude." -dijo Cattleya algo avergonzada antes de regresar a su habitación y cerrar la puerta-

*Shigh*

Mirando dentro de la hitación dio un suspiro y con un movimiento de su varita reconstruyo el candelabro, abrió su ventana para que el olor a quemado se ventilara y empujo los pedazos del vestido bajo la cama, terminando con un hechizo de viento que refresco completamente el aire de la habitación, tras lo cual volvió a sentarse en la cama intentando comprender todo lo que acababa de escuchar, pero tubo que poner todo en pausa cuando Louise atravesó la puerta.

"Estoy de regreso hermana,"

Con una pequeña sonrisa, tomo un cepillo que tenía sobre la cama e hizo una señal a la pequeña maga para que se acercara a ella.

-O-

A la mañana siguiente, la Familia Valliere tomaría el desayuno en el jardín, este seria el momento para las preguntas reales, el duque de la Valliere estaría presente.

Cuando Ainz paso a la habitación de Louise para escoltarla hasta la terraza, noto inmediatamente el cuidado extra que había dado a su imagen, su pelo brillaba aun en la sombra, su piel se veía bastante tersa y un suave olor a perfume llegaba hasta él, detrás de ella, Celestia caminaba usando un vestido sencillo y elegante que abrazaba su cuello, dejando al descubierto su espalda y hombros, este iniciaba en la base en color azul pastel que se difuminaba lentamente, terminando en un blanco puro en el cuello, el conjunto era rematado por fina joyeria de amatistas cortadas como luceros, tanto en los aretes como en el collar, dos trenzas formadas de su mismo cabello iniciaban en sus cienes, recorriendo el contorno de su coronilla, uniéndose en la parte trasera en una sola, confirmando que ambas estaban listas, el grupo se dirigió a la terraza.

Todo inicio de manera casi ritual, los movimientos de Louise y sus hermanas eran algo tensos, mientras que el padre, tenía un aire indiferente en su porte mientras comía con finos modales, y fue justo antes de que se sirviera el postre que todo se comenzó a complicar.

"¡Ese maldito idiota y su cerebro de pájaro!"

El enojo era obvio en su rostro aun si no hablara, lo que mas sorprendía a Ainz era el gran parecido que tenia el hombre con Eleonore, casi podría decirse que la mayor diferencia entre ambos era el genero y lo segundo era que el cabello y barba rubios del duque comenzaban a mostrar algunas canas.

Y así fue como realmente inicio la conversación en la mesa, con un insulto abierto hacia el cardenal Mazarino.

"¿Cuál es el problema?" -contesto su esposa que se encontraba a su lado con total compostura-

"¡Cuando me hicieron recorrer todo el camino hasta Tristain, no dejaba de preguntarme para que me querían!... ¡'Organiza el ejercito' dijo el desgraciado!, ¡¿Qué demonios están pensando?!"

"¿Y te opusiste?"

"¡Por supuesto!, ¡yo ya me retiré del servicio militar!, ¡¿Por qué no manda al soldado que tomo mi lugar y me deja estar con mi familia?!, ¡además, estoy totalmente en contra de esta guerra!"

"¿Por qué es eso?, según recuerdo, se anunció un decreto, todas las casas nobles debían de enviar cuando menos a uno de su estirpe al combate, si la familia Valliere no participa seremos vistos como traidores, y eso afectaría severamente nuestra vida social, ¿no es así?"

"¡Simplemente es una absurdez!, ¡tan solo por que la reina logro ahuyentar un ataque desorganizado ahora creen que todo es fácil!, ¡es una estupidez colosal!, ¡solo un necio puede confiar ciegamente en un supuesto rey y reino de los que nadie sabe nada!"

"¿Un reino desconocido?" -pregunto la matrona Valliere, rompiendo por primera vez su máscara de calma absoluta-

"¡Un tal reino hechicero!, ¡de seguro se trata simplemente de op-¡"

Las palabras del hombre fueron precisamente cortadas por su esposa que aclaro su garganta, ella estaba segura de que, en su humor actual, si le dejaba seguir hablando, hubiera dicho cosas anti sonantes sobre dicho reino, reino del cual en este momento un representante estaba sentado a la mesa con ellos.

*Ahem* "¡Cierto!, ¡que modales los míos!, esta mañana tenemos invitados con nosotros, Eleonore."

"Padre, permíteme presentarte a Celestia 'Sol Invicta' Faust, emisaria del reino hechicero y actual invitada de Tristain."

"¿Hmh?"

Sintiendo curiosidad por las palabras de su esposa, el duque giro su vista a la mujer extraña que estaba sentada con ellos, al principio había pensado que se trataba de algún familiar de su esposa dado su color de cabello por lo que no le había prestado atención hasta ese momento.

¿Una mujer es un emisario?, eso no es algo común, *shigh* que desliz el mio, con ese cabello habia pensado que era una de las primas de Karin, pero bueno, esta puede ser una interesante oportunidad, tal vez pueda conseguir algo más consistente que las divagaciones de esa vieja urraca sobre el reino hechicero.

Habiendo decidido sobre su siguiente movimiento, el duque puso una sonrisa en su rostro.

"Me excuso por mis pobres modales, mi nombre es Centurión de la Valliere, duque de Tristain, es un placer conocerle señorita Celestia, aunque, me temo que deberá disculparme, pero lamentablemente solo he escuchado del reino del que proviene recientemente."

"El placer es todo mío Duque de la Valliere, su carencia de conocimiento es natural, después de todo, en condiciones normales nuestros reinos jamás habrían tenido contacto alguno, desafortunadamente condiciones especiales forzaron dicho encuentro."

"Ahora que lo menciona, recuerdo haber escuchado algo sobre un personaje importante de su reino que fue traído hasta Tristain a causa de un ritual que salió mal, ¿estoy en lo cierto?"

Hooo, con que así es como la reina decidido proteger de su caída a la familia de Louise, de no ser así el resto de los nobles habrían presionado por que rodaran sus cabezas como medida para aplacar la ira del reino desconocido, y probablemente competirían para llenar el vacío político dejado por ellos después.

Ignorando los pensamientos de su superior, Celestia había llegado a la misma conclusión que Ainz y una pequeña sonrisa picara se vio en su rostro mientras que la pequeña maga se había quedado de piedra.

Hohoho, cuando le cuente esto a Luna se lamentará de no haber venido, esto será divertido.

Celestia había pasado mil años gobernando en solitario Equestria, y no fue sino hasta que se puso al servicio del reino hechicero que finalmente disfrutaba la política, en ocasiones raras como esta incluso se divertía.

"Efectivamente, es así, al principio el rey hechicero estaba tan molesto por el suceso, que estaba decidido a desaparecer todo el continente de la faz del mundo."

Con estas palabras toda la familia, a excepción de Louise, se había quedado helada, no estaban seguros si lo decía convencida de que era real o solo deseaba engrandecer a su monarca, unos segundos después, el duque rompió el silencio con una ligera risa.

No, es solo un intento de aligerar el ambiente. "Jojojo, si bueno, cualquiera reaccionaria así si alguien tuviera el descaro de llevarse a uno de sus ayudantes por que sí; pero dígame señorita Celestia, bueno espero no sea una falta de respeto que use su nombre, ya que no ha listado ningún título con el cual pueda referirme a usted, ¿está usted negociando algún tratado por el reino al que representa?, y de ser así, ¿no sería más fácil hacerlo estando en la capital?"

"No es ninguna falta de respeto Duque, después de todo deje mi título nobiliario y trono a mi sucesora años antes de servir como digamos… consultora del reino hechicero; y en cuanto a su pregunta, no, no nos encontramos en Tristain por ese motivo, nuestro papel aquí es solo como escolta y nexo entre ambos reinos."

Las palabras de la alicornio sorprendieron mucho a las hijas mayores del duque y fue evidente en sus rostros, Cattleya se controló rápidamente, pero el shock tardo mas en desvanecerse del de Eleonore, en cuanto al duque y la duquesa, ocultaron muy bien su sorpresa gracias a su experiencia.

¡I-i-imposible, esta mujer fue una reina!, ¡¿y yo la trate como una mera hija bastarda hasta ahora?!, ¡¿POR QUE RAYOS LOUISE NO ME DIJO NADA?!, ¡HE QUEDADO COMO UNA TONTA! -pensaba alarmada la hija mayor-

Eso… no me lo esperaba, después de lo que paso anoche supuse que ella sería 'el cargo' de esa cosa después de su presentación el día de ayer, y seria a quien podría responder mis preguntas. -pensaba la segunda hija-

Louise había perdido la preocupación y está había sido reemplazada por duda en su mente cuando Celestia no anuncio directamente que había sido ella quien había causado dicho incidente.

En cuanto a los padres del trio, cada uno se había enfocado en cosas distintas.

"Me disculpo por la interrupción, pero, acaso dijo usted, 'nos', significa eso que hay en Tristain más de un emisario del reino en este momento." -pregunto Cattleya, a su vez sacando inadvertidamente a sus padres de sus pensamientos-

"Efectivamente señorita Cattleya, mi hermana Luna y yo tenemos ese papel ante Tristain de manera oficial, pero, a decir verdad, el rey hechicero nos dio vacaciones por así decirlo y nos puso bajo el mando de uno de sus subordinados más confiables."

Karin deseaba reprender a su hija por hablar sin permiso, pero no quería quedarse con sus dudas y también dio voz a sus inquietudes.

"Si no es indiscreción, me gustaría que nos contara un poco más sobre usted, me parece algo difícil de creer que con su juventud haya dejado la corona de lado de manera voluntaria." -dijo la matrona Valliere-

"Entiendo perfectamente sus dudas, sin embargo, aún no tengo autorización de hablar abiertamente un tema como ese, pero puedo asegurarle que mi apariencia no refleja mi edad exacta y en cuanto al trono, lo deje en manos de mi estudiante personal, alguien que ha hecho grandes cosas por Equestria desde su juventud."

Las palabras de Celestia causaron algo de confusión en la familia de Louise y algo de ira en su padre.

"¡Hmp!, ¿pretende que me trague esa historia?, ¡exijo que no se burle de nuestra hospitalidad!, ¡demando saber qué hace aquí realmente!, ¡de lo contario abandone mis tierras en este momento!" -exclamó molesto el duque-

"Le puedo asegurar que era algo ajeno a nuestro conocimiento que usted tendría algún papel de importancia en los eventos por venir, nuestro encuentro es una mera coincidencia."

"¡Tonterías, si solo va hablar falsedades exijo se retire antes de que la eche personalmente!"

"Duque de la Valliere," -por primera vez el rostro de la alicornio dejo su sonrisa tranquila, dando paso a una expresión severa- "le recomiendo que controle su temperamento, tanto por su bien como por el de esta nación, actualmente existe un tratado provisional entre nuestros reinos, la renovación y/o cancelación de dicho tratado depende totalmente del reino hechicero."

Estas palabras hicieron que el duque hiciera una breve pausa, en la cual el rostro de Celestia recupero su sonrisa, sin embargo, había en ella un tono algo pícaro que hizo a Cattleya levantar una ceja.

"Estaba limitando mis palabras para no avergonzarle, pero si no le interesa no tengo ningún problema con ello personalmente, actualmente me hospedo en la academia de magia de Tristain, donde conocí e hice amistad con su hija menor Louise, ya que me recuerda mucho a uno de mis estudiantes personales, por lo que cuando vi a una mujer de aspecto iracundo tomarla del brazo y arrastrarla de manera abrupta con una total falta de modales y decoro, que no tenía ningún parecido con ella, junto con una sirvienta de la academia, no pude evitar preocuparme, por lo que decidí acompañarles de inmediato, no fue sino hasta que ya nos encontrábamos en el camino que esta misma sirvienta fue la que me explico la situación y la identidad de dicha mujer, que no era otra que su hija mayor."

Ante las palabras de Celestia, Karin cerro los ojos y dejo salir un pequeño suspiro, el duque tenia la cara roja de molestia a causa de que le contestaran y por que sabia que su hija era bastante capaz de hacer algo así, mientras que la perpetradora de los actos descritos tenia la cara roja de vergüenza y los ojos cerrados, lamentaba su actitud y sus acciones impulsadas por sus propios problemas.

¡Como demonios iba a saber yo que el duque de Ardenas me había citado para informarme de la cancelación de mi compromiso con su hijo por pedido de ese cobarde!, ¡me ofrecí a recoger a Louise de la academia para distraerme del hecho!, ¡¿cómo podría haber imaginado que la situación política de Tristan podría quedar en juego por mi culpa?! -pensaba para si la rubia-

Decidida a aminorar la vergüenza de su hermana, Louise decidió cambiar el tema, se armo de valor, trago saliva y hablo con toda la gracia y brío de un condenado a muerte.

"H-hay algo que me gustaría p-reguntarle padre?"

La mirada intensa del duque cambio de objetivo, posándose sobre su hija, respiro profundamente para calmarse un poco; deseaba dar un abrazo y un beso a su pequeña, pero se encontraban en presencia de visitas por lo que sería de mal gusto hacerlo, se tuvo que limitar a saludarla formalmente.

"Por supuesto mi pequeña Louise, pero antes dime, ¿descansaste bien?"

"¿He?, ¡ha! si pase una noche tranquila, este… ahem, me gustaría saber, ¿Por qué padre se opone a mi participación en la guerra?

La poca calma que había logrado el duque, amenazaba con esfumarse en ese momento.

"Porque esta guerra ¡es una tontería!" -termino casi gritando-

"Esta guerra fue iniciada por Albión, ¿Qué tiene de malo atacarlos?, ¿Qué no se supone que tenemos más tropas que ellos?"

*Shigh* "Es cierto que tenemos mas tropas, pero ellos aun tienen superioridad aérea, sus fuerzas están bien organizadas y tienen una posición ventajosa, nosotros no necesitamos atacar Albión, la mejor estrategia seria formar un fuerte bloqueo a su alrededor y con el tiempo los recursos de su isla se agotaran y no les quedara otra que negociar la paz; la victoria de Tarbes ha embriagado a la corona, el dulce néctar de la victoria está nublando el juicio de la reina."

Louise no encontraba como refutar las palabras de su padre, todas parecían lógicas.

"Esta guerra es impulsada por un exceso de confianza infundada, ¡el ataque que planean hacer tiene que ser exitoso a la primera!, si algo falla entonces todo estará perdido, ¡tener más tropas no será suficiente!, y reclutar niños no servirá de nada, ninguno de los estudiantes de la academia tiene experiencia, ¡aun usándolos como oficiales solo servirán como sacrificio inútil!, ¡No hay manera de que permita a mi hija pelear en una guerra condenada al fracaso!

"Padre"

Louise intento dar algún argumento para cambiar la decisión de su padre, pero no le fue posible, este se levanto y estaba por anunciar por terminado el desayuno, sin embargo, el tampoco pudo completar sus palabras antes de ser interrumpido.

"No se hable más, este desayuno esta-"

"Sabe duque," -habló Celestia- "cuidar a su familia hasta el punto de desobedecer un decreto real, es algo muy admirable, pero no permita que ese deseo de proteger le ciegue, en esta guerra no solo participaran ustedes, el reino hechicero también aportara tropas, además, decidir sin conocer nada sobre el enemigo es algo absurdo, ¿no cree?"

"¡Ja!, creo que es usted quien esta hablando sin conocer todas las cartas señorita Celestia, Tristain apenas logro deshacerse de todos los espías dentro de la capital, conseguir información interna de Albión es un sueño absurdo en este momento."

"Tal vez sea así para ustedes, pero no es el caso para nosotros, tal vez desee sentarse, incluso tal vez desee solicitar material de escritura, ya que se me indico que le compartiera información critica que poseemos sobre su enemigo."

Esto gano la atención del duque que volvió a sentarse e hizo una indicación a una de las sirvientas que les estaban atendiendo para que le trajera papel tintero y pluma, si le iban a ofrecer información del enemigo sería una idiotez el negarse a por lo menos escucharla.

La sonrisa placida de la alicornio, lleno de curiosidad a la familia Valliere.

Cuando la sirvienta regreso y entrego los materiales solicitados al duque, fue entonces que Cattleya se percato de que se trataba de la misma sirvienta que le dio la poción que aun estaba dudando en beber.

Esta al verse el centro de atención de la segunda hermana le dio una sonrisa, entre abrió la boca y una legua viperina se asomo levemente al mismo tiempo de que los ojos de la sirvienta pasaron de café a verde por unos instantes antes de regresar a su tono normal.

*Ghasp* ¡No son humanos! -exclamo en su mente al comprenderlo finalmente lo que estaba diciendo la mujer, para después centrar su vista nuevamente sobre esta- entonces esa ligera incomodidad que siento al cruzar la mirada con ella quiere decir que… ¡Ella tampoco es humana!

"Bien señorita Celestia, le escucho, pero yo seré el juez de que tan confiable es la información que revele."

"Es lo mínimo que espera el rey hechicero de quien este al mando de las tropas, y quien sabe, tal vez Albión sea demasiado estúpido y provoque una acción directa de Ainz-sama, ese seria el mejor de los casos para ustedes, después de todo, el rey hechicero no tolera la agresión infundada a sus súbditos."

Bien todo marcha de acuerdo al plan. -pensó Ainz con una pequeña sonrisa desde detrás de la silla de Louise-


Agradezco mucho su apoyo mis queridos lectores, como se habrán dado cuenta en este capitulo, grandes cambios que afectaran el como se desarrolla la trama original de zero ya se han dado o sugerido, intentare no demorarme mucho con la side story, les ruego me tengan paciencia, cuídense mucho y nos leemos para la proxima. XD