Capitulo XII

ShikaHina

Uso de Ooc Capitulos cortos Saltos en la historia.

Ningun personaje me pertenece todos son creacion de kishimoto, yo solo los utilizo para darle vida a esta historia.

" Y si, lo intentamos "


- Creo que debo irme Naruto- kun , agradecemos tu asistencia - un poco extrañada por el actuar de su ahora esposo se despidió de manera apresurada, para seguirlo.

- Tranquila Hina-chan, ya se le pasara - eso le había dicho el rubio, sonriéndole despreocupado tan propio de el, como si estuviera acostumbrado a esos cambios tan repentinos, de su mejor amigo.

Sin mas que agregar solo una tierna sonrisa a los invitados, fue detrás de el intentando ser lo mas rápida posible para al menos así tener un poco de tiempo para hablar antes de partir, quizás el saber que su madre se había tomado el atrevimiento de remodelar su hogar lo había molestado.

- Shikamaru- san, espera - lo llamo, pero este simplemente siguió su camino perdiéndose a través de los pasillos que conducían a su hogar - Shikamaru, por favor espere -lo volvió a intentar, forzando a un mas sus pasos, el largo traje se le atoro en mas de una ocasión, que estuvo a punto de caer.

Así que rendida y un poco cansada por la anterior persecución, que lamentablemente no había tenido éxito, se sentó en una banca mas cercana, admirando a la luna quien era su única compañía.

- Hinata-sama-

- Neji-kun - musito, un poco avergonzada por haberlo evitado en toda la ceremonia y lo que siguió después.

- Disculpe, mi atrevimiento se que me eh excedido al entrar hasta aquí, pero necesitaba pedirle - suspiro profundamente - Hinata-sama, mi deber siempre fue cuidarla, pero ahora que a decidido formar una familia a lado de un hombre que no pertenece al clan y no conoce los riesgos que con lleva ser un Hyuga temo por su seguridad -

Hinata se olvido por un momento, de Shikamaru, sintiendo un sin fin de sentimientos llenarle el corazón sonrió sinceramente mientras le sostenía las manos, luego las acerco a su rostro hasta tocar sus mejillas, aun en su rostro hablo llena de seguridad:

- No tienes por que temer Neji-kun, yo estaré bien - y una lagrima salió, una llena de felicidad por haber recuperado a su amado primo, por tener la seguridad de que el siempre estaría para ella, cuidándola.

- Pero...- Hinata lo callo con un beso en la mejilla.

- Neji- kun, gracias por todo, pero es momento que me permitas demostrarles, que soy digna, que soy capaz de cuidar mi propia vida-ambas perlas se unieron - Te amo - dicho esto volvió a su búsqueda sintiendo el corazón repleto.

[...]

- Estúpido Naruto - susurro mientras caminaba hacia su hogar - Que acaso, no entiende de modales, bastardo.

- Valla luces bastante molesto - la rubia se le acerco, meneando sus caderas - Te vi salir disparado, realmente me sorprendió tu comportamiento Shika, no creí que fueras tan monopolizador - sonrió coquetamente.

- No deberías de estar con Sai - rodo los ojos, sin detenerse.

- Tenemos que hablar - declaro Ino, haciéndolo detener de inmediato realmente le interesaba sobre todo por el tema hablado con Chouji y la mención de Temari.

- Vamos hazlo, terminaras buscando la manera - dijo indignado, la rubia hizo un mohín de molestia.

- Esta bien, lo hare rápido por lo visto Hina- chan te esta pisando los talones - la imagen de HInata, sonrojada a causa de naruto volvieron a su mente haciéndolo soltar un bufido lleno de molestia - Cuídala Shikamaru - agrego, el azabache la miro sorprendido y la rubia se apresuro a aclarar a lo que se refería - No te estoy pidiendo que la ames, pues tengo muy claro que tu corazón partió justo con la despedida Temari, lo que estoy pidiendo es simple, te estoy pidiendo que al menos lo intentes, no es ningún secreto que este matrimonio fue idea de tu madre, y no tengo ni la menor idea de por que Hinata termino accediendo, pero ahora te corresponde a ti, shikamaru, Hina es mi amiga, casi como una hermana por favor inténtalo -

Shikamaru abrió sus ojos, creyendo haber entendido sus palabras.

- Que pasa si es ella quien no desea internártelo ? - cuestiono, sintiéndose un completo estúpido - Ino, sabes algo acerca de Hinata -

- A que te refieres? -

- Ella, ella -aun teniendo las palabras adecuadas en su mente, no entendía por que le estaba costando tanto expresarse, era como si en el fondo no deseaba saberlo.

- Que si ella esta enamorada de alguien - Shikamaru asintió un poco avergonzado -Realmente no lo se, Hinata suele ser muy reservada -

- Valla amiga - termino reprochando sintiéndose aun mas perdido que antes, incluso mas incomodo, sentir que quizás Hinata lo había aceptado debido a una desilusión amorosa lo estaba molestando - Ino, no eres de ayuda - dijo, creyendo que quien le tocaba el hombro era su amiga.

- Ino- san, acaba de irse - Hinata le informo, haciéndolo dudar por un momento sobre su actuar hace unos momentos, donde le había ordenado seguirlo.

- Tus ojos están rojos - expuso, causando que ella agachara la cabeza intentando ocultarse.

- No es nada, Shikamaru- san, si usted así lo decide partiremos de inmediato, solo debemos agradecer a los invitados y despedirlos apropiadamente - termino de explicar de una manera camada, el azabache se sintió aliviado de que aquella no le guardara resentimiento.

- Tienes razón, creo que debí pensarlo antes de hacerte venir hasta aquí - coloco sus manos detrás de su nuca, demostrando una actitud despreocupada - Vamos -Shikamaru se permitió tomarla de la mano, sintiendo su calidez inundar su cuerpo.

Hinata parecía no incomodarle el contacto, pues en todo momento estuvo sonriente mientras le platicaba las locuras cometidas la noche anterior junto a la rubia y la castaña, El por su parte solo asentía cuando la platica lo requería, no desea hablar, no deseaba interrumpir esa alegría que la peliazul estaba transmitiendo, pero en un momento dado un silencio bastante incomodo los alcanzo, el sudor en sus mano le hizo soltar el agarre repentinamente causándole una confusión bastante notoria a su ahora esposa.

- Lo lamente, es solo que mi mano tiende a sudar bastante y puede resultarte incomodo - Hinata se la tomo y con la manga se la seco cuidadosamente - No, deberías - intento negarse pero ella solo negó y decidió continuar - Hinata - hablo recibiendo su atención - Creo que olvide decirte lo hermosa que luces esta noche - ante lo dicho, Hinata lo soltó rápidamente, Shikamaru entendió ese gesto como una negativa, como si no lo deseara escucharlo de el.

- Tu, realmente luces muy elegante - de inmediato su rostro adquirió un color rojo intenso, sintiéndose estúpido por su actuar decidió adelantarse.

[...]

Ambos tomaron el camino mas largo, pues aquel era el mas seguro para dos viajeros que deseaban pasar desapercibidos, siendo ninjas, Shikamaru no se preocupo en ningun momento por la resistencia ni de la seguridad de la peliazul, pues en mas de una ocasión, en sus misiones en conjunto le había demostrado que podía defenderse y a sus amigos.

Pero aun asi mantenía la guardia en todo momento, no olvidaba que su esposa llevaba consigo el Byakugan uno de los mas preciados tesoros de su aldea.

- Hinata - el solo la nombro, pero ella supo lo que tenia que hacer, activo el byakugan, no podía mentir verla de esa manera siempre le pareció curioso, sobre todo por que al activarlo sus venas resaltaran su mirada, como si fuera un tierno gato asustado intentando asustar a cualquiera que quisiera tocarlo, y al final lo único que causaba era ternura.

- Estamos a media hora, si seguimos esta camino - le informo, haciéndolo salir de manera apresurada de sus pensamiento, continuaron su camino, de nuevo el silencio se metía ente ambos.

Shikamaru camino con calma una vez que se sintió seguro, todo en aquel pueblo era bello, las luces, los caminos, incluso el cielo contenía algo distinto, agradeció internamente que sus torpes amigos le hubieran regalado esos días de relajación total en aquel hermoso lugar, sin darse cuenta termino chocando contra un vendedor ambulante y temiendo lo peor se disculpo de inmediato.

Hinata quien estaba delante, soltó una carcajada liberando así la tensión entre ambos.

-Bueno, hemos llegado - informo la peliazul, mientras estiraba sus brazos, Si bien el camino había sido relativamente corto contando con sus habilidades ninjas, entendía que necesitaban relajarse de inmediato.

Con la mirada le indico que era momento de entrar, pero antes de hacerlo se detuvo para comprobar los altos precios, un gran alivio recorrió su cuerpo, recordando que todo aquello seria totalmente gratis, que ningún centavo saldría de su tan exprimida billetera, así que camino gustoso detrás de Hinata, mirando cada detalle de aquel lujoso lugar.

[...]

Hinata, fue la primera en entrar a la habitación reservada, según por lo que había entendido su reservación contenía un onsen para su uso exclusivo puesto que se había, alquilado para una pareja de recién casados, al escucharlo Hinata no pudo evitar sonrojarse, pues tanto la recepcionista y el ayudante sonrieron de manera maliciosa al verlos, como si se hubieran creado una película entorno a ellos.

Mientras el azabache se adentro al baño, ella se había encargado de acomodar sus pertenencias, intentando esconder la ropa sexy que sus traviesas amigas le habían obsequiado.

Úsalo sabiamente recordó las palabras de su amiga mientras buscaba un lugar adecuado para esconderlo.

Shikamaru salió de la ducha completamente vestido, sin darle tiempo de esconderlo, así que termino por meterlo dentro de su bata.

- El baño esta listo - le informo mientras secaba su larga melena y aunque Hinata le hubiera gustado preguntar el por que de su cabello largo, no lo hizo quizás aquello no tendría una explicación, como era el caso de su propio clan donde grandes y pequeños lo mantenían largo, como si fuera una regla, sin una explicacion logica.

- De acuerdo - asintio nerviosa, Shikamaru quien no creía que la Hyuga estuviera nerviosa por permanecer a solas con un hombre, se acerco.

- Hinata, luces como si hubieras atrapado un resfriado - y aunque era solo un pretexto para acercarse a ella, fue evidente su rechazo, salió disparada al baño antes de que pudiera acercarse totalmente.

- Ya vuelvo- Hinata se dirigió al baño.

Te estoy pidiendo que lo intentes las palabras de Ino, retumbaron en sus oídos, Shikamaru soltó un suspiro bastante largo, se sentía perdido, sobre todo por que en cuanto mas creía acercarse a la chica, esta tendía a alejarse como si estuviera decidida a no darle falsas esperanzas.

Tal parecía que la peliazul no estaba dispuesta a cooperar, haciéndolo pensar una vez mas que aquello había sido un completo error y aunque tuviera la garantía de que toda farsa terminaría en un año, deseaba al menos intentarlo antes de rendirse por completo.

[...]

Teniendo en cuenta que ninguno debía sobrepasar los limites, ambos decidieron adentrarse al onsen, Hinata se introdujo primero en cuanto el azabache se giro, de apoco y un poco intimidada se despojo de su bata, si bien estaba usando un traje de baño le causaba un poco de vergüenza aquel era demasiado revelador para su gusto.

Shikamaru quien aun seguia de espaldas, esperaba la confirmacion de la chica para al igual de ella disfrutar y relajarse de esas aguas, que segun le habian dicho eran curativas, un poco aburrido, postro su mirada en el suelo exactamente en el piso, pues aunque parecía uno bastante normal, su mente analítica le hizo comprobar que no era el caso, pues en cada tercer pedazo de madera estaba grado el fino rostro de un dragon .

- Adelante - Hinata apretó sus manos una contra la otra, estrujando sus senos, haciéndolos mas notables, y aunque ella no pudo notarlo, Shikamaru si lo hizo.

- Creo que necesitamos hablar - una vez adentro le dijo, de manera apresurada.

- Sucedió algo ? - cuestiono, acercándose a el.

- Necesito que hablemos sobre nosotros Hinata - siguió caminando aun en el agua, como si estuviera nadando.

Hinata lo miro de reojo era extraño, lo mas que habían trato había sobre su relación había sido sobre aquel contrato donde dejaban en claro las reglas que ambos debían obedecer estrictamente.

- Entiendo, puede decirme -

- Hoy Ino, se me presento - Hinata asintió, pues había sido testigo de aquello - Lo que me dijo me sorprendió, no se como, en verdad no lo entiendo, pero vino a mi a pedirme que lo intentara, que te convirtiera en mi prioridad - hablo lentamente, como deseando que Hinata comprendiera a que punto deseaba llegar con todo aquello.

-Yo no dije nada que pudiera comprometernos, si es a lo que se refiere Shikamaru- san - Agito sus manos un tanto preocupada.

- Lo se, confió en ti - y en verdad lo hacia, pues Hinata no solía ser una chica informativa como lo era Ino.

El rostro confundido de Hinata solo lo hizo darse cuenta que no estaba ni llegaría a ningún lado, así que debería ser claro.

- Hinata, deseo intentarlo, en verdad lo deseo -

Neji, se presento en sus recuerdos, logrando agitarla. Hinata sintió unas inmensas ganas de hundirse, pero no lo hizo, necesitaba darle una respuesta.

- Entenderé si es que deseas algo diferente, tal como te lo prometimos en un año podrías retomar tu vida -

Hinata nego.

- Creo, yo también, creo que deberíamos intentarlo - titubeó un poco, sintiendo sus mejillas encender - Shikamaru- san, creo que deberíamos hacerlo -

- Bueno, creo que lo principal seria saber sobre el otro ya sabes, conocernos - se giro evitando que aquella lo mirara, pues una marcada sonrisa se había formado.

- Mi postre favorito son los rollos de canela, pero creo que ya lo sabe de sobra - el afirmo recordándola devorarlo gustosa - Bueno, entonces debería decir que mi madre fue la causante de aquella deliciosa adicción - hablo con nostalgia.

- Creo que aunque los años pasen, el dolor es eterno - dijo analítico, sintiendo el recuerdo de su padre volver.

- Tienes razón -

Una vez abierta esa confianza, Shikamaru se atrevió a indagar a un mas a fondo, recolectando información de todo, ambos soltaron una carcajada bastante escandalosa ante la patética y peor primera cita de Hinata, después ambos se inundaron de emociones cuando el azabache se atrevió a confesar el dolor que vivió cuando la chica de la arena lo dejo por completo.

Las risas, los lamentos y las confesiones mas vergonzosas inundaron el lugar, fortaleciendo la relación que ambos estaban dispuestos a intentar.

- Me concede esta pieza - soltó un poco apenado.

- Pero no hay musica -

- Entonces imaginémosla - sonrió coquetamente tomando la cintura de la chica, esta a su vez le tomo el hombro correspondiendo alegremente.

- Me acaba de pisar, señora... Nara - hizo énfasis en lo ultimo, luego la acerco un poco mas para darle un beso un poco discreto, para no asustarla.

- Señora Nara, me agrada- ella sonrió, y el Nara sintió que sus fosas nasales se reventaban internamente dando paso a un inusual líquido carmesí.


Nota del autor.

Nos leemos luego Sayonara

tan quisiera recordarles que tengo cuenta de wattpad , ahí siempre actualizo primero.