~Capítulo 11~


Lo primero que Eren vio en su celular al despertarse fue el mensaje de Annie. Absurdamente, sintió un retorcijón en el estómago, quizás por los nervios o acaso fuera un presentimiento de futuros problemas. Contestó aún medio dormido: "Hola, Annie, ya te agendo! Cómo estás? Hoy tomás el tren? Yo salgo para la estación en media hora". Cuando terminó de vestirse, revisó el teléfono con cierta ansiedad, por si tenía algún mensaje. Y lo tenía, pero no en Whatsapp sino en Messenger. Lo leyó rápido y su dolor de panza se intensificó. Por instinto, apagó el celular y se apuró a terminar de prepararse para salir.

Después de las clases, Eren pasó por el departamento de Jean, que vivía solo. Intuía que no podría aprovechar mucho de esa tarde, así que prefirió descansar con su novio hasta que tuviera que regresar a Merlo para participar de la marcha. Almorzaron viendo una serie y luego se tiraron en la cama a charlar sobre su día, abrazados. Cuando parecía que se acababa la conversación, Jean cambió de tema.

—¿Y cómo anda todo con Levi? Hace algunas semanas que no lo mencionás.

—Ah, bueno, ya sabés… él es así, a veces desaparece por un tiempo. Ayer sí nos vimos un rato, pero estaba su familia, así que...

—Así que al fin se vieron… No sabía que estaban en uno de esos periodos. No parecías tan triste como la última vez que pasó.

—No te cuento todas las veces que pasa.

Eren hizo una mueca de autosuficiencia, pero Jean sabía que estaba fingiendo. Como si se tratara de un ataque, empezó a hacerle cosquillas.

—¡A otro perro con ese hueso! Vos estás distraído con esa persona nueva que te gusta, ¿verdad?

Sin poder aguantar la risa, Eren se defendió y se le subió encima para hacerle cosquillas también.

—¿Y quién dice… ja ja… quién dice que a mí… que me gusta alguien nuevo?

—No sé cómo… ja ja… cómo se me pudo haber ocurrido, señorito "¿debería avisarte si me gusta alguien?"... ja ja…

Durante un rato, dejaron de hablar y se enfocaron en la guerra de cosquillas, que luego incorporó la nueva tecnología de los almohadones y finalmente terminó en perseguirse el uno al otro por el departamento, hasta que al caer otra vez en la cama Jean decidió cambiar el tono de todo y plantarle un beso en la boca.

Sus actividades los distrajeron bastante, pero el tema resurgió mientras Jean lo acompañaba hasta la estación de tren. Eren llevaba un rato hablando del comedor, de las reuniones con las organizaciones y de la biblioteca cuando su novio intervino.

—¿Qué onda esa biblioteca? Antes nunca la habías mencionado y últimamente parece tan importante como tu comedor. De ahí era el chico que fuiste a buscar a la comisaría, ¿no? Eso te afectó bastante.

—Sí… es de ahí.

—Bueno… ¿y qué onda?

—¿Qué onda qué? Fui a llevar una donación, ya te dije.

—Ajá… es de ahí el chico que te gusta, ¿no?

Eren lo miró con el ceño fruncido.

—Está bien, está bien… no es necesario que aclares quién es. Solo… espero que sea alguien que te haga bien.

Soltándose un poco, Eren suspiró.

—Sí… yo espero lo mismo.

Se besaron antes de que Eren pasara los molinetes para entrar al andén.

—Ey… y te me cuidás mucho en la manifestación, eh —agregó Jean— No me gusta nada que les manden esos tipos a sacarles fotos.

—Yo siempre me cuido… tranquilo.

Ya a solas en el tren, el muchacho buscó un rincón libre entre los asientos, se puso la mochila en el pecho y sacó el celular. Volvió a abrir el mensaje de Facebook que le había llegado en la mañana. ¿Por qué no le habló a Jean de esto? Quería hacerlo, pero… tal vez, si no lo mencionaba, podría hacer como si no existiera. Sin pensarlo, lo releyó:

"Todo el mundo sabe que sos la putita del concejal ese y que le organizás las marchitas. Una pena, eras un pibe con futuro…"

Lo recorrió un escalofrío. Y se preguntó cuántos de sus compañeros y compañeras habrían ya recibido algo así y lo habrían masticado en silencio, en soledad…


Notas de Lila: me demoré bastante en actualizar, les pido disculpas… entré en otro fandom (Naruto) y además abrí comisiones (eso quiere decir que, fuera de esta plataforma, pueden escribirme por mis redes y encargarme que escriba sobre sus temas favoritos), lo cual me está dificultando un poco mantener la regularidad con mis fics largos de Shingeki no Kyojin. De todos modos, sigo en el barco, así que continuaré actualizando, aunque sea de forma más espaciada. Si les gusta este relato, por favor, cuéntenmelo en sus comentarios, para saber que vale la pena publicar esta historia tan extraña en lugar de guardárnosla con Marcos… les dejo un abrazo y les agradezco mucho por haber leído hasta aquí n.n

Pd. Algunas cositas de este capítulo, como el mensaje que recibió Eren, están inspiradas en cosas que me pasaron... ¿han vivido algo así alguna vez? ¡Cuéntennos sus experiencias en los reviews!