—¿Que he hecho yo para ganarme este desprecio? Es que no lo sé, quiero una explicación. ¿Que he hecho?

Sasuke rodó los ojos formando un gesto de impaciencia sin parar de revolver el caldo de ramen, no había mucho en la alacena para preparar pero con algunos ingredientes más, pudó acompañarlo con bolas de arroz rellenas por atún.

De lo que empezó ser una burla sobre su delantal rosa por parte del Hyuga terminaron convirtiéndose en lloriqueos de nena, lo había visto en varias facetas pero al parecer los años se las estaban cobrando a todos para convertirlos en unos sentimentales, él era un enamoradizo desde niño pero ver algo diferente a la perversión en Neji tornaba todo extraño...y hasta causaba miedo.

Sasuke no era un madrugador cuando bien podría ser el perezoso entre el equipo sin importar si variaban de compañeros, en ocasiones solía ser medio flojo, cosa que le daba ventaja algunos personajes como Shikamaru quien más de una vez le lanzó agua para despertarlo mientras el muy desgraciado se partía de la risa. Ni hablar en casa con Itachi cuando se aliaba a Shisui para despertarlo a almohadazos; lo peor es que siempre descuidaba en ponerle seguro a la puerta y cuando lo hacía su madre se enojaba o toda la familia echaba vergonzosas burlas "De que ya era suficiente auto-amor con la mano"...Nadie tenía piedad de él.

Esa mañana cuando despertó muy temprano lo primero en hacer fue buscar a Sakura, la halló profunda y mostrando un angelical semblante pacífico. Extrañamente no se apreció cansado, teniendo en cuenta la hora en que se acostó y las vueltas dadas en la cama; por más que sintió alivio al verla a ella sana y salva, se negaba a ceder que la pelirrosa estaba metida en embrollos ANBU, sin embargo, la idea no era tan descabellada; después de todo por un tiempo mantuvieron distancia, justamente después del conflicto entre Sakura y Menma, cuando empezaron a rotarles compañeros para completar los tres, y luego durante el ingreso de Sai. No fue sino hasta mitad del año pasado que volvieron a verla trabajar seguido en el hospital, claramente Sasuke no perdió oportunidad para atocigarla.

El problema no estaba en que fuera ANBU o no, el sueño de Sakura era avanzar y confiaba en que podía cuidarse sola;no obstante, temía a un posible percance; la trata de blancas abarcó también a sobornos que consistían en revelar sus identidades para eliminarlos, tanto retirados como los que prestaban servicio actualmente,y tomar la posibilidad de que algo le suceda a su compañera le obraba malestar...Como ese sueño.

Perderla a ella sería un desgraciado libertinaje.

—¿Es porque soy negro? ¿Es porque soy sexy? —Se pregunto asi mismo mirándose por el reflejo de una ventana. ¿Negro? Estaba tan pálido como Sai.—No puedo evitar ser sexy, me sale solo.— Terminó pasando un mechón de cabello detrás de una oreja.

—¿Neji, podrías dejar el drama? Eres peor que mi cuñada.—Declaró sin verle—Y estoy tratando de terminar el desayuno.

—¡Me dijo que no me acepta porque soy un pervertido! ¿Como se atreve a rechazarme? ¡Mira esta guapura!—Indagó meneando su larga cabellera.

El Uchiha reprimió una especie de risa nasal apretando los labios; entendía porque personascomo Neji estaban conspiradas a reírse de él, comportándose como un don comedias utilizando aquella clase de chistes. Tenía entendido que el clan Hyuga le guardaba respeto porque pese a todo, era un prodigio, claramente podía derrotar a la misma Hinata cuya proclamaba cuánta vergüenza era su primo en la familia, con dicha imprudencia e inapropiado comportamiento para un shinobi.

El Uchiha estiró el cuello de un lado a otro, sacudiendo los posibles calambres de tanto estar hincado.

—¿Y eso es mentira?—Preguntó con ironía—Si dejarás de ser tan... indiscreto, te haría caso, no sé. Mi humilde consejo—Añadió soplando de su guisado —Un poco más de sal.

Neji frunció las cejas arrugando la nariz de manera graciosa, el chico podía verse adorable cuando menos lo veían.

Sasuke lo miró por el rabillo de su ojo derecho analizando el tema de este; los dementes y algunos enamorados o quizás personas con cierto interés a otra, se asemejaban. Sencillamente su inventiva de imaginación cruzaban menos o mas allá de la razón; por ejemplo, Neji se "Desmentía" Porque él no era un chico sucio no reservaba tal defecto...Aunque todos le hacían un énfasis de Si. Así que era muy acreedor de una educada mujer como Tenten o cualquier otra.

—¡No soy un puerco, soy un cerdo decente! —Se defendió, el Uchiha levantó una ceja, eso no tenia sentido.—¿Como puedes pedirme eso?—Preguntó dramáticamente indignado— Por naturaleza soy así yverle la ropa interior a las chicas no tiene nada de malo.

Sasuke quizó protestar contra todo, pero sería muy hipócrita de su parte cuando ver a Sakura semi desnuda era su motor de calentura.

—Al menos haz el intento. —Sugirió— De la experiencia que tengo con las chicas te puedo asegurar que odian esa clase de hombres—Luego se mordió la lengua, eso también era hipocresía.

El castaño se sentó sobre una silla del comedor pensando unos segundos mirando el techo. Si ese era el caso ¿Entonces por que Sasuke...? No permaneció muchodonde acababa de sentarse.

El moreno se exaltó un poco cuando el Hyuga se sentó en el mesón de la cocina, justo al lado del plato con las bolas de arroz y por poco tiraba pues Sasuke en un raudo reflejo flexionó los brazos evitando un derroche sobre el suelo. No pudó evitar fruncir los gestos y aferrarse al plato lleno como una madre protegiendo a su nene.

—Ten más cuidado ¿Quieres?—Gruñó en un resoplido dejando el plato en su lugar y asimismo quitando el trasero del castaño de ahí, quien ni se inmutaba del desastre que estuvo a punto de provocar.

—Y tú...¿No crees que no estamos tan lejos a padecer de lo mismo? —Cuestionó obvio— Y que por eso Sakura no te soporta.

Sasuke apago la estufa antes de paralizarse.

Maldito Neji.

Él... él...¿Que culpa tuvo de haber nacido con el rostro de Ángel y que las féminas babeen por él? Si rebosaba simpatía para todas prefería distribuirla que desperdiciarla, porque ni siquiera su auténtica enamorada le quería recibir las gigantescas cantidades de cariño que estuvo dispuesto a entregarle.

Pero al menos mantenía una desigualdad; aceptaba –De mala gana– su reputación mujeriega hasta cierto punto, pues tampoco estuvo involucrado en semejantes incultas historias imaginadas por sus amigos, pero ninguno se detuvo a pensar que consecuencias cargarían sobre la espalda mas adelante; para el colmó aún no dejaban sus malos hábitos totalmente.

—No soy un pervertido como tú—Se excusó encarándolo—Y ella si me soporta.

Ok, eso igual no sonaba bien.

—Pero si un papanatas—Se burló.

Tal vez Neji tenía poca vivencia, mas porlógica entendería que personas como Sakura no son de salir con alguien por un rato como Sasuke. Pero hey, élno quería salir con ella y luego botarla.

—Eso es lo que haces, siemprelo has hecho entender saliendo con cualquiera. Playboy mal pagado.

¿Playboy mal pagado? ¿Que?

—Y tú mirándole el paquete a cualquiera—Finalizó ofendido sacándose el delantal—Hasta a los hombres.

—Touche —Luego Neji se dió cuenta de su error.

¿A los hombres? ¿Que?

Liberando un suspiro Sasuke comenzó a poner la mesa, la presentación se le dio bien. Por lo que oyó desde arriba dedujo que las chicas ya deberán estar preparadas y pretendía ser de agrado a tiempo para Sakura como anoche.

—¿Como haces eso? —Preguntó el castaño de repente, no entendió la pregunta hasta que señaló con dedo el desayuno—Eso.

Sasuke levanto los hombros, era algo corriente que se le daba y alcanzaba mejor habilidad culinaria que su madre; eso si, nada de ensaladas.

—¿Tú no sabes cocinar nada?

Neji pareció pensarlo unos segundos mirando el cielo raso mientras apoyaba hacia atrás las manos en el mesón, sonrió con sorna.

—No es por presumir pero me hago unas aguas hervidas deliciosas.—Dijo orgulloso formando un pequeño círculo con su dedo índice y meñique. Lo peor es que hablaba enserio

El azabache trazó un gesto incredulidad en su rostro, sin embargo, desapareció al evocar su perfeccionista hermano y pésimo cheff que alardeaba también un agua hervida con suerte, pues se le secaba o quemaba las ollas, alborotando en su madre los estrógenos e irá que efectuaban ganas de darle con las pantuflas o cualquier calzado que estuviese usando.

—Buenos días.

Hinata y Tenten habían entrado dando el primer saludo del día como se esperaba, ligeramente sorprendidas al ver la mesa puesta, habían juzgado lo holgazanes que podrían ser.

Vestían un traje tradicional, no muy largo; de blanco opaco haciendo juego con su traje y el de Neji. El cinturón y las delicadas flores estampadas del vestido combinaban con los moños del mismo color donde salían unas escobillas colgando. Tenten de rojo, y Hinata púrpura. No paso desapercibido la sonrisa sincera del Hyuga cuando miró añorado a su compañera, se reflejaba así mismo.

—¿Fuiste tú?—Cuestionó la oji-perla, el Uchiha asintió—Lo digo porque Neji es un fracaso en la cocina.—Acusó señalando a su primo en un ademán de cabeza mientras tomaba asiento junto a la otra chica dejando una silla de por medio.

Neji balanceo la cabeza de un lado a otro estrechando los ojos haciendo lo mismo en medio de ambas. Malagradecida, no volvería a ofrecerle aunque se estuviese muriendo de sed.

—¿Sakura-chan no ha despertado?—Preguntó el Uchiha levantando una ceja. Le parecía muy extraño, ella solía ser muy puntual.

Hinata frunció el ceño confundida, tanto ella como Tenten la imaginaron mas que despierta.

—No. Creímos que ya se estaría aquí o se había ido a entrenar muy temprano.—Respondió la castaña— Casi siempre se le ve en los campos de entrenamiento y no pensamos que la misión interrumpiría su rutina.

Sasuke también creyó que permanecía dormida aún, de haberse marchado la hubiera alcanzado a ver ya que debía pasar por la sala pues la cocina estaba conectada con ésta. Miró el reloj comprobado la mediana hora; ni muy tarde ni muy temprano, pero si le consultaban con él, consideraba que estaban siendo precipitados para emprender la misión.

El supuesto lugar al que irían era un sospechoso bar camuflado en las zonas frondosas del bosque hacía el norte, vacilaba mucho que esa clase de personas fueran tan temprano a beber, apostar y aprovecharse de los depravados placeres de aquel sucio negocio; sin embargo, Sakura ocupaba el comando por lo que no cuestionaba mucho a su mente brillante, pensando tener sus razones o algo en mente.

—Iré a despertarla entonces—Dijo Tenten a punto de levantarse.

—No, no. Se me ocurre una idea mejor— Interrumpió situando dos platos y dos tazas entre más cosas necesarias sobre una charola—El desayuno está listo. Coman ustedes.

—¿Y tú?

—Comeré con ella.—Dicho esto desapareció de la cocina a paso descansado con un fin muy palpable.

Hinata quien puso más atención con el oido que con la vista, levantó la cabeza unos segundos mirando con apatía por donde se fue el muchacho. No podía comprender como su rival conquistaba fácilmente el cariño de todos teniendo un carácter compatible al suyo—Dejando de lado el hecho de que era la hija de los héroes—las dos tenían una vida social y amigos; no obstante, Sakura sobresalía rayas demásutilizando ese poder para renovar el corazón de la gente que parecía no tener remedio, por ejemplo Sasuke; ya no era el mismo casanova a sus ojos, lo notaba más sentimental, aunque tampoco patentaba muy comedidas sus irritantes costumbres andariegas.

No solía tomarle importancia si la pelirrosa se robaba la atención de muchos, pero Menma entraba al punto.

Esa mañana desde que abrió los ojos se programó a no desquitarse con todos; la guerra se la declararía a él cuando volvieran, porque no había sido agradable lo que escuchó la noche previa por accidente cuando oyó a Sakura mencionarla.

—Me hago la idea con que te hayas callado cuando llegó Hinata.

—Umm. Ya lo conoces pero en resumen, amenazó con que me ganaré un rasengan en el trasero.—Por supuesto hablaban de él.

Un lapso de tiempo los separó, quería moverse pero sus pies sólo le permitían mantenerse detrás de la puerta.

A veces es un poco exagerado. Pero es por eso, porque te quiere mucho. No lo hace con mala intención ni eres el primer caso en que un chico quiera proteger a su amiga y luzca como pareja protectora.

Eso de su cargo de conciencia ya no le convencia suficiente, quizás en un principio lo aceptó, pero un chiste tan consecutivo desgastaba su jocosidad. Sakura no contaba más que con un cuerpo del que a menudo se mofó sin culpa, cabello y ojos verdosos muy claros que la recargaban; por supuesto no era ciega, esa estampa física era bastante llamativa; no obstante, ella también era una mujer atractiva y sobre todo, dotada.

—Hinata—La morena salió de sus cavilaciones, vio a Tenten curiosa— ¿Todo en orden?

—Si—Asintió sin demostraciones para luego agarrar los palillos.

La castaña suspiró no muy inclinada a su respuesta. El olor la instigó a dejarla pasar de caso y y aspirar el aroma de comida con deleite. Sin titibuteos tomó un onigiri desgustándolo en segundos.

—Esta muy bueno. Es un bonito detalle de Sasuke que le llevará el desayuno hasta la cama a Sakura.—Admitió con una sonrisa soñadora.

—Si querías que hiciese lo mismo lo hubieras pedido... Gatita.—Mencionó el muchacho mirando a la morena con galantería.

—Callate, a ti no te sale.—Gruñó ella.

Neji rezongó, él tratando se ser romántico pero ella lo arruinaba con su insensibilidad.

Sin dejarse rebajar el orgullo levantó la barbilla para acomodarse el cuello de la camisa, asimismo retirando sus largos cabellos adheridos a la nuca. Comenzó por servirse del café humeante que lo incitaba a probarlo, pero hasta eso se transmutó en un desastre cuando al probarlo sin cuidado se quemó la lengua; refrenó un gemido aferrando las manos a la mesa.

Por poco recreaba el cuadro cuando su equipo y Menma fueron de misión hace seis años, y probaron el ardiente curri de la vida que tanto le gustaba a Lee.

Nadie se inmutó si quiera de pasarle agua al pobre.

(...)

—Buenos días princesa.

Lo primero que vio Sasuke fue al bulto enrollado entre las cobijas dejando a la vista sólo su llamativo cabello despeinado. Mientras más se acercaba, más ternura le daba verla dormir; realmente no quería despertarla y espantarle su tranquilidad pero conociendola, sabía que lo culparía por no despertarla.

Una sonrisa divertida apareció, ni por asomo se despegaría de la cama ella sola, por lo que encontró una manera rápida de hacerla reaccionar mientras él disfrutaría en hacerlo.

Con cautela se acercó dejando la bandeja que traía sobre el buró de madera, a un lado de la sencilla lámpara. Ya sentado en la cama, estiro una mano para sacarle los cabellos sobre su nuca lechosa femenina que tanto lo tentó a besar por mucho tiempo, su piel era como un pecado del diablo para él.

Ella sin señales de moverse le permitió confianza de inclinarse, oler su aroma y acariciarle la zona descubierta con su propia nariz. Aspiró profundo, regocijándose desde sus fosas nasales hasta los pulmones con aquél aroma natural reposado en su cabello. Era un de las cosas que disfrutaba más que cualquier otra cuando tenía la oportunidad de tenerla cerca, como una especie de droga relajante junto a la combinación de sus calores corporales.

—Dije... buenos días princesa—Le susurró al oído sin obtener tampoco mucho.

Sakura solo formó una débil mueca sin alientos de hacerle caso quien sea que estuviese molestando; alrededor de las seis despertó pensando que se le había hecho tarde, sin embargo, para esa hora nadie estaba despierto y tampoco era tiempo para salir de la cama. Era tan cliché despertar con los rayos del sol sobre su cara que se limitó a formar una mueca. Bendita cama, ¿De que estaba hecha? No le dieron más opciones que echarse al paraíso de los sueños otra vez.

La Haruno levantó con pesadez los párpados intentando recién acostumbrarse a la iluminación aún más intensa colada por la división de las cortinas medio acomodadas.

No solo el lugar y la cabaña eran perfectos, esas esponjosas almohadas solo querían arrastrarla al pecado perezoso. De niña se preguntaba cómo las orugas podían mantenerse tanto tiempo enrolladas en esa seda para convertirse en una atractiva mariposa, y ahora es cuando lo entendía.

Se sintió más liviana, deduciendo haberse dormido nuevamente dejándose llevar por otro de sus extraños sueños con Sasuke, luego se reprendería a si misma por su imaginación rebelde y desconsiderada.

Sintió un cosquilleo en el cuello e instantáneamente apreció la imagen traviesa en su cabeza de su compañero, pero cuando quizó apartarse el Uchiha ya estaba levemente encima con una manos de cada lado a medida que le saboreaba la nuca por lo menos unos dos segundos, simulando un beso.

—¡Y así es como se despierta a la bella durmiente!—Si le dejaba un chichón, sería el que mas valió la pena.

La pelirrosa quedó en un estupor sin moverse después de escoger de hombros; su mismo perfume masculino que usaba desde siempre, su aliento a café y húmedo tacto le alertaron el sistema nervioso y una parte de enojo.

—¡CHARASUKE! —Los vellos se erizaron, y con ellos sus sentidos despertaron dando un brinco en la cama—¡NO HAGAS ESO!

El chico salió de la cama limpiándose los delgados rastro de saliva y ante la furia de Sakura expusó sus manos como ladrón atrapado esperando a que se viera inocente cuando sabía que no era así; lo hizo con toda la malicia posible.

—Solo quería despertarte Sakura-chan.—Se excusó mirándola.

Ella le vio de reojo, el chico noportaba su ropa, sino la debida para la misión que les confirieron a todos. ¿Por que cualquier prenda le lucía tan bien? Su cabello dejaba mas exhibido su ojo izquierdo que antes por el corte de ayer, parecía casi el mismo molesto adolescente de dieciséis años de no ser por sus facciones ligeramente maduradas.

Aunque ella tampoco se quedaba atrás, su cuerpo se veía más desarrollado; pero al igual que el chico, no había modificado nada desde aquella edad para acentuarlos con un cambio de estilo.

—Eso no es un buen motivo—Alegó limpiándose la saliva de la nuca—Eres un descarado.

—Gracias...—Se relajo acercándose a la cama y asimismo sentándose ella.

—No era un cumplido de alabar.—Aclaró— Pudiste haberme dejado un chupón idiota.—La idea de marcarla le pareció provocativa a Sasuke, se mordió los labios sin vergüenza—Ahora tengo piel de gallina, que horror.

La pelirrosa se talló sobre los párpados de sus ojos quitando una que otra lagaña, luego suspiró pasándose una mano por el rostro fiándose de que barriera al menos un poco el desgano; estaba esforzando olímpicamente en no reclamarle más a gritos aunque el idiota se los ganó. Aceptaba sus frenesís alteraciones de temperamento pero nunca los valoró tan severos para acudir a un psicólogo.

—Te excito lo sé.— La Haruno le advirtió con la mirada apartando las cobijas encima de ella.—Que si tecito o café. ¿Amaneciste bien?

—Si, buenos días—Dijo sobandose los párpados—Café.

La chica agradeció agarrando la taza que el Uchiha le ofreció.

—Te traje el desayuno, como no habías despertado... pero solo encontré ramen y arroz en la alacena.

Sakura observó los alimentos sobre el nochero y eso no le obró más que rugidos en el estómago. Sasuke por su parte se reclinó sobre la cama, el rostro expectante de ella manifestaba ansias, cosa que le depositó orgullo en el pecho.

—Gracias —Incluso si su compañero era un insoportable muchacho, tenía sus propias cualidades.

Calmado por el tono sincero de Sakura sonrió de la misma forma, limitándose a meter la pata con comentarios insistentes...Por el momento.

—Te lo mereces.

Cuando la pelirrosa fue a dar el primer sorbo el Uchiha curvo los labios ocultandolos entre la taza de manzanilla al ver las expresiones de ella, se veía tan graciosa con sus rostro bañado en flojera y su cuerpo solamente cubierto por una pijama color vino, en un acto de contención apretó los dientes obligándose a no acercar su mano para acomodar su tirante desacomodado.

Su estado tranquilo y apariencia desarreglada irradiaba la habitación con un espléndido rayo imaginario, convirtiendo el ambiente más deslumbrantes aun si las paredes eran blancas; su perspectiva era tan sensual que anhelaba despertar cada mañanajunto a ella, reemplazar esos aturdidores reloj despertadores por una cuantas caricias, como lo hacían las parejas normales.

La verdad es que si fantaseaba mucho con ella, no exactamente en los sentidos eróticos; pero hasta apreciaba verla arrugando la nariz cada que el humo le fastidiaba el rostro.

—Ugh amargo— Él volvió a reír, esta vez llamando la atención de Sakura quien iba a agarrar los sobres sobre la bandeja—¿Que?

—Tu nariz, te ves tierna cuando la arrugas. Pareces una conejita—Admitió, la Haruno gruñó sonrojándose.—No se quien endulza mas las bebidas. Tú, o yo.

—Definitivamente tú. Y no se como pueden beber café sin azúcar—Declaró negando con la cabeza para después agarrar los sobres y diluirlos sobre el café, revolviendolo con ayuda de un palillo.—¿Que hora es?

Sasuke la contempló todavía sosteniendo los palillos. En un ligero movimiento de cabeza miró la hora que apuntaba el reloj despertador sobre el nochero, sin reaccionar afanado cuando seguía siendo temprano.

—Las ocho y treinta...

Una espina abrumadora se instalo en el pecho de la pelirrosa, si con algo ya estaba familiarizada era a la rutina madrugadora y no esperaba que se interrumpiera justamente en esa misión.

—Hey, Hey, calma.—El moreno se acercó colocando una mano en el hombro de ella al percatar sus intenciones aceleradas para levantarse.—Aún es temprano.

—Se supone que yo era la líder—Gruñó—No puedo darme el lujo de hacer flojera.

—Pero si comer. Y no te levantaras de aquí hasta terminar.—Advirtió— Yo también tengo hambre y vine a desayunar contigo.

El joven resoplópersistiendo con la mirada. Sakura era una cabezota cuando se trataba de la entrega a sus misiones y ese mismo defecto la hacia mas perfecta para cumplir todo lo que proponía, incluso si debía enfrentarse a situaciones incómodas como las de seducción; porque en medio estaba la aldea y eso era un equivalente de mujeres indefensas que tanto han mantenido atormentando.

Sasuke reconoció que no estaba muy de acuerdo; de hecho, pensó comentarle a su sensei por qué aprobó dicho trabajo para su alumna cuando otra persona más experimentada podría encargarse, pero la respuesta era obvia: Ella era una kunoichi con los mismos derechos.

Y de habérselo negado Sakura estaría en contra de Kakashi al excluirla por tan sólo preferencias de las que no deberían existir siendo el Hokage, ni la quinta Tsunade se había entrometido en ello en sus tiempos, imponiendole al contrario tareas complejas siempre y cuando estuvieran a su nivel; eso hasta que empezó a trabajar constantemente en el hospital.

Conectar desgracias con Sakura no era la mejor conjunción; estaba a acostumbrado a ver escenas tétricas y más ahora que mientras trabajaba en la estancia de policía llegaban más chicas afectadas encontradas muertas en el camino, dependiendo de donde provenían, con el cuello degollado y ojos bien abiertos ofreciendo una espeluznante imagen . Según investigaciones con participación de los ANBU y testimonio de una chica que no aseguraron bien su muerte antes de dejarla tirada, eran doblegadas rebeldes como ella que preferían extinguir su vida, antes que mantenersen sumisas a un asqueroso destino.

Y tomar la posibilidad de que algo le suceda a su compañera le daba malestar...Como ese sueño.

Sakura observó el reloj, anoche estaba tan agotada que puso el reloj a las 9:00am en vez de las 7:00am en punto. Desactivó la alarga abrumada.

—Mi error, creí haberla puesto antes.—El Uchiha le restó importancia continuando la comida, nadie además de ella estaba apurado.

El imprevisto de ayer lo incentivo a sentirse más comprometido en cuidarla, no evitando específicamente a los adversarios sino en general, ya que la salud de ella contaba.

Sakura por su lado entendía que las intranquilidades del chico se debían a diferencia factores; fue su compañero y amiga aunque de una manera inusual con "Odio". Sus ojos onix reflectaban más y eso le confundía; no podía aceptar amor en esa lista, por supuesto no era tan ignorante para consolidar que un charlatán como él no podría llegar a sentir pesar, angustia, cariño etc... Eso se lo había demostrado pero no "Ese tipo de cariño"¿Donde estaban las pruebas? El querer de Sasuke lo interpretaba de otra manera pues sus contínuos acortejos era su inherente naturaleza, un aspecto cargante. Sin embargo, debía darle crédito; nadie le había llevado el desayuno a la cama antes por voluntad propia. Si, odiaba que empleará apodos como "Princesa" pero la estaba tratando como tal y de eso no se quejaba por ahora.

—Esta muy bueno—La pelirrosa se maravilló de manera disimulada con el primer bocado.

Era inconcebible como combinaciones tan simples le alegraban el gusto, hasta le causaba vergüenza interior con el hecho de que un chico con fachada de tonto hiciera delicias en la cocina; estaba aventajado de ella.

Se sintió una niña pequeña ante la mirada atenta del Uchiha. Frunció sus rosadas cejas escudriñandolo tambien mientras afirmaba el agarre de los palillos.

Él desconfiaba de su propia alimentación a pesar de que no lo hacía porque quisiera. Repasó los acontecimientos entre los últimos meses y con tantas presiones y estudio, la fatiga la arrastraba; mas se negaba a utilizar métodos lentos tan elementales de recuperación como el descanso y comida en horarios. Estaba siendo un pésimo modelo de médico pero también intervenía la rutina que un Hokage adoptaba, así que no le daba muchos miramientos al asunto.

—Y podrías disfrutar de esto si te casas conmigo—Pronunció Sasuke en tono gracioso y levantó los hombros preparando los palillos para otro bocado.

Sakura sonrió de medio lado, el aceite y el agua eran comparación demasiado trilladas. Debían haber ejemplos menos compatibles al nivel de Sasuke y el matrimonio; claro, como cualquier ser humano podría contraerlo, sin embargo,le daba risa proyectarlo viviendo para una sola mujer, sabiendo cuanto le gustaba la atención surtida femenina a este.

Pobre chica...

Pero eran sólo fantasías, unas que generaban malestar al mismo tiempo cuando sus sentimientos no le eran impasibles tratándose del muy cretino...un adorable y enervante cretino que se preocupaba por ella y la hacía sentirse culpable de ser una infiel con pensamientos o reacciones del cuerpo; destacando por ejemplo esos absurdos sangrados de nariz, producto de una sobredosis de sensualidad.

La pelirrosa dominó una mueca sin dejar de masticar; ni comer despejada podía con Sasuke merodeando. Y aunque su condición era afecto-odio se encontraban los dos compartiendo el desayuno que con tanta devoción hizo él.

—Tú y el matrimonio—Soltó una risilla—No son compatibles.

—Lo serían si tu fueras la novia...—Hizo un gesto pensativo mirándo levente hacía arriba.—De hecho, pudiste haber sido mi novia desde Genin o desde la academia.—Añadió—Pero le tienes miedo al éxito.

La Haruno levantó una ceja sin darse ni tiempo de construir una escena de traición. Ya había probado lo agrio con él y Menma a pesar de no tener derecho pues con ninguno tuvo algo formal jamás; experimentar un engaño real si sería bastante penoso, mas estando avisada por su conciencia. Había que estar muy desorientada para creer que alguien cambia por otro.

Lo más molesto es que solía ser muy rencorosa cuando un suceso iba directo a abrir su herida con bisturí y sal, como la vez en que lo escuchó hacer lo que fuera por ella, pero después demostró otra cosa.

¿Que clase de conversación más contradictoria era esa? Sus ojos fueron testigos, no había nada para objetar eso y hasta el día de hoy le dolía.

Muchas noches, antes de entregarse al sueño y el cansancio; caviló que no estaría mal otorgarle su amor a alguien puro, abrazar ,besar y cambiar un poco su monotonía. Reconocía que era demasiado cursi para una chica de carácter duro y prioridades singulares, pero no se salvaba de ser una humana. Tenía esa necesidad y desprecio al frío de la soledad.

Su sed se calmó ligeramente cuando aquel personaje pelirrojo entró a su vida; pero por muy ridículo que sonará, no sentía ese cálido toque de mano como las princesa en los cuentos de niños. Esa barra de reconfort no llegaba al cien; mientras un idiota que en ese mismo momento la veía sonriendo, la ponía culposamente nerviosa cuando la abrazaba o proporcionaba un toque sutil, estaba mezclada con esa ansiedad de: "No me sueltes" no obstante, intentaba dominarlo al recordar la red peligrosa que era Sasuke.

En conclusión, su corazón y cerebro batallaban constantemente en el ring de emociones. Pensó que quizá debería esforzarse mejor en su relación y así el cincuenta de porcentaje faltante vendría a llenarle algún día para causar efectos mágicos.

—Voy a hacer enumeración de cuantas insinuaciones de boda me haces.—Dijo mirándolo.

—Si las quieres tomar así, por mi esta bien...—Le lanzó un beso volador sonriendo con picardía a lo que ella rodó los ojos.

La charla siguió amena mientras comían. En un punto se desconcertó cuando iba dejando el plato casi vacío, había desviado la mirada hasta el espejo del armario justo en frente de la cama. Ignoró por todo el rato una ligera y casi imperceptible picazón sobre su cuello pero aquel reflejo le daba una nítida respuesta de lo que era.

—¿Que sucede?—Preguntó Sasuke desde atrás ladeando la cabeza, hasta terminar distrayendose también por unos instantes en la femenina silueta con la bata un poco alzada.

Eso de pensar en la biblia no le estaba funcionando.

—Un chupón...—Dijo despacio.

La Haruno torció los labios en señal de descontento levantandose de la cama mientras él hacia lo mismo desde su silla, dejando antes sobre el buró la bandeja con los utensilios sucios de los dos, uno encima de otro y ambas bandejas también apiladas.

—No te entiendo, ¿Te duele el cuello?

—Un chupón.—Reiteró—¡Un chupón! ¡Me dejaste la maldita nuca marcada, Charasuke idiota!

Con eso no demoro en captar el mensaje. El moreno añadió la probabilidad de que ella le propinara un golpe, mas no lo hizo. Sakura estaba sumida en un trance de furia retenida, eso expuesto eran accesorios auténticosde prostitutas y aunque más tarde actuaría como una, eso ya era una exageración que le parecía de lo más vulgar.

—Se te ve lindo—Admiró orgulloso.

Sasuke debía salir de inmediato pero el tonto en vez de eso, permanecía parado atrás con una mano en su barbilla, lo más descolocado era su media sonrisa. La chica gruñó empuñando la mano, volvió a abrirla y la dirigió a su cuello empezando a emanar ninjutsu médico.

—¿Lindo?—Dijo mirándolo por el reflejo incrédula, asimismo un gesto de fastidio se plasmó.

El chico dió un paso hacia adelante pasando sus manos de tras de su espalda, fingiendo destilar inocencia. Desprendía escarnio y malicia, un aspecto repetido en sus y se lo estaba marcando en su cara con lucros para nada serios, enseñando sus derechos dientes. Sakura estaba segura de que si abría la boca sólo saldrían palabras contagiadas de sátira, era lo de menos cuando al muy desvergonzado le resaltaba el pecho inflado de orgullo.

Para Sasuke se le daba exitante ser el pintor de la obra, precisamente en su codiciado lienzo. No se arrepentía de nada mientras más lo apreciaba; era una lástima que la Sakura fuera una experta en ninjutsu médico, pagaría por ver la cara del odioso pelirrojo observando a su fiel novia marcada por su persona; no estaría mal.

—Si alguien la llega a ver pensara que estuve haciendo...cosas... cosas... raras.—Alegó emanando todavía de su chakra.

—Cosas deseadas al igual que yo.

—¿Que?—Sakura levantó una ceja

—¿Que?—Se hizo el desentendido. Se alejó apurado hasta el espejo con el fin de evadir la mirada molesta de la joven.

Sakura pensó que hasta el pelaje de un perro estaría más suave que el suyo en esos momentos al compararlo con una esponja carrasposa. Miró hasta la mesita donde reposaba su cepillo frente al espejo, y es este Sasuke se veía de manera vanidosa reduciendo asi mismo su apariencia apuesta que hacían juego con los amarillentos y no tan delgados rayos de sol. Tarareaba una canción de la que no logro identificar, una muy alegre como sus brillantes ojos negros que a pesar de tener un color muy oscuro y dominante, no representaban frialdad.

—¿Como me veo? —Pregunto sin desaparecer su sonrisa extendiendo las manos hacia los lados.

—Con los ojos.—La pelirrosa levantó los hombros desinteresada.

El Uchiha entorno los ojos divertido con la intención de seguir arreglandose aunque no había más que acomodar en su pelo; sin embargo, ver los botonesmal puestos en el traje del chico no supo si le provocó ansiedad o simplemente era ese mal de siempre; típico, mirarte hasta las lagañas inexistentes, pero la ropa no importa.

Su boca no quizó colaborar mucho para regañarlo, más bien suspies actuaron por si solos y sus manos se alargaron para ayudarle aunque no fuera estrictamente necesario. Ni que fuera manco.

—Sak...—El Uchiha se sobresaltó al verla enfrente, abriendo su camisa.

¿Acaso ella...?

—Tus botones están mal.—Cortó de inmediato con voz plana, sin mirarlo.

Claro, Sakura no quería desnudarlo ni abusar de su cuerpo. ¿Quien lo estaba pensando? Nadie, porque él no.

La ponía nerviosa tenerlo tan cerca a pesar de haber compartido ya tanto contacto físico con él, con sus besos en la mejilla sorpresivos y abrazos de serpiente de la misma manera. Después de haber dormido en medio de él y Menma en pasadas misiones, el muy aprovechado la abrazaba dormida para despertar ambos acurrucados. El latir de su corazón cuando aquello pasaba no era nada comparado a lo de ahora.

Su piel se erizo reflejo a la respiración del moreno sobre su pelo despeinado, cuyo rostro bajaba dea poco buscando encontrarse con el suyo. El momento pintaba tan íntimo, que Sakura solo pensó en usar sabotaje.

—¿Te puedo invitar a salir?—Dijo alejándose unos centímetros levantando la mirada mientras lo alejaba poniendo una mano sobre su pecho masculino ya cubierto.

Sasuke entreabrio los labios atónito, sin entender la pregunta tan de repente. El rostro sonrojado de Sakura sólo le dió señal de que era una invitación a una cita, o eso quería creer incluso estando tan fuera de lugar.

—¿No es broma?—Preguntó entre cerrando los ojos, separándose también. La pelirrosa negó—¿De verdad?

—Si.

—Pues...pues—Balbuceó, su cerebro se reconectó en instantes. Sakura estaba invitándolo a salir ...¡Sakura estaba invitándolo a salir! —¡Pues claro!

—Bien, pues sal. —Señaló la salida al corredor—Necesito darme un baño.

El rostro del Uchiha se transfiguraró, era demasiado bueno para ser verdad. Ella en medio de la confusión fue empujándolo desde su espalda aún con la vergüenza en la cara y los nervios en sus manos temblando.

—Pero yo pensé que...

—¡Adiós!

La chica suspiró cerrando la puerta a medida que se recostaba en ella; cada que avanzaba el tiempo, los intentos de Sasuke lograban ablandarla más, pero una pequeña parte razonó componerse de nuevo para apartarse. No había nada asombroso o anormal en esas reacciones y a ese paso se estaba convertiendo en algo natural.

Pero no podía sentirse de mal humor esa mañana a pesar de que las malas jugadas de Sasuke, le había traído la comida nuevamente y eso le llenaba un poco de pena siendo dos veces consecutivas, por mucha voluntad y gusto que le pusiera, él no era su sirviente. Ella no se lo había pedido pero como le advirtió y dejó en claro, quería verla bien. Una cuestión la conllevó a morderse el dedo pulgar, sabía que éste no se merecía su credibilidad en cuanto el amor, no obstante; hablando de ámbitos distintos como la amistad, podría ser la persona más pura que no le importaría cruzar los más grandes océanos a medianoche sí pidiera su ayuda.

Culpar a los demás en su totalidad de adolescentes sobre su soledad fue muy tonto, y admitía. Fue ella quién decidió alejarlo desde la muerte de sus padres cuando nadie en el mundo tenía la culpa. Pero para cuando pensó suavizar su carácter con este, ya se había lanzado a los brazos de otras mujeres, haciéndola sentir menos y fácil de reemplazar.

Bufó alejándose de la puerta para dirigirse hasta el cuarto de baño, se sacó la bata y la ropa interior antes de abrir la llave de la tina a temperatura tibia- fría. Mientras esperaba el transitar del agua hasta que estuviera llena, se detuvo en el espejo tocándose la cara con los dedos y luego bajando hasta el cuello, tenía suerte de ser doctora o no tendría disculpas para explicar si le pidiera a alguien más estando precisamente "Ahí" y no era para no pensar mal.

Fijándose su cabello, consideró cortarlo una vez más; sus conceptos del porque lo permanecía corto eran distintos a cuando era niña. La gente acordaba con la bonita y fresca vista que representaba colgando desde su cabeza, pero no era su estilo ahora. También notó lo suficiente efectiva que había sido la noche, sus ojeras ya no estaban remarcadas y el color de piel era menos pálido sin encontrar tantos rastros enfermos. La mejor parte era su energía renovada que mentalmente pintaba frescura en todo su ser; no lo suficiente, pero si hubo un gran cambio.

Lo siguiente fue rápido después de entrar en la bañera, sin pensar más mientras desalojaba toda señal sonsa de encima, de lo que se intercambio por nervios al recordar la responsabilidad que debería cumplir más tarde, pues a pesar de sus clases curriculares seductoras, sería la primera experiencia de aquella clase; un trabajo sucio por el bien de la aldea.

Con los bellos erizados se hundió más en el agua, sacando el odioso jabón perfumado. Esa pequeña profundidad era tan tranquila que podría convertirla en una zona de paz donde no pensaba en nadie ni nada; claro, si fuera un pez con branquias para respirar...y no estuvieran tocando la puerta de la habitación.

—¿Quien es?—Preguntó con desconfianza a medida que se enderezaba.

—Hinata.—Escuchó la voz femenina, respiro aliviada.

—¡Voy!—Apresurandose para salir a agarrar una toalla, se cubrió con ella al tenerla en manos para secarse lo suficiente y no dejar un desastre agua con sus pies, luego procedió a abrir la puerta.

Al abrir encontró a una desinteresada Hyuga con su ropa usual y en la mano lo que lucía como un pergamino desdoblado; ni siquiera le hizo algún gesto al respecto con su semi desnudez o retardo de hora.

—¿Que sucede? Pensé que ya estarían listas.

La pelinegra hizo un ademán enseñando el papel. Sakura extendio la mano recibiendolo.

—Nos llegó un mensaje. —Dijo neutra—Debemos aplazar la misión para la noche. Por lo entendido, las personas a quien necesitamos aparecen alrededor de la madrugada hasta el amanecer.

Sakura maldijo, eso lo hubieran podido hacer la noche anterior, perdieron tiempo.

—¿Ya lo saben los demás?—Levanto una ceja con Inquisición.

—Tenten está en eso.—Dijo.

—Entendido, bajaré en un minuto.—Dicho esto Hinata asintió y se fue antes de que la pelirrosa cerrara la puerta.

Estaba frustrada, si lo contaba ya iban dos fallos, unos de los que no tenía la culpa pero que ella extendía la importancia. Su obsesión a favor de la perfección de las misiones se había convertido en un desasosiego demasiado compulsivo que con el mínimo error, se aplicaba las leyes de Lee; mientras más fallaba, más se exigía en mejorar.

Apurandose para salir, agarró un cambio de su ropa habitual para vestirse, se cepillo el cabello y le dió una leve limpieza por encima a sus botas; como último detalle se oculto su tatuaje con su adaptada base de maquillaje. Cuando se dio por lista salió de la habitación, no sin antes cumplir sus rituales como dejar la habitación en orden. Incluso si permanecía en un establecimiento de alquiler público, Sakura nunca fue de dejar chiqueros esparcidos; motivo por el que de Genin, más de una vez llegó a discutir con Sasuke pues este era todo lo contrario a ella y Menma.

Avanzaba el pasillo a paso calmado, el tono de las voces de sus compañeros decrecía, podía jurar que Tenten estaba hastiandose por tan sólo dar una mínima explicación. El par de chicos nuevamente jugaban una partida de poker mientras la castaña se interponía enfrente; Hinata se hallaba sentada en un brazo del sofá ubicado en un rincón, limandose las uñas mientras ignoraba al mundo.

—¿Eso significa que tenemos toda la tarde libre?—Pregunto el Hyuga interesado, Sasuke giro el rostro dejando las cartas de colores sobre la mesa.

—No lo sé, Sakura ...

—Esta bien, no tenemos nada que hacer.—La Haruno interrumpió llamado la atención del grupo, recostandose en la esquina de la pared de entrada y brazos cruzados.—Aunque será mejor primero revisar los alrededores.—Aclaró— Pero nada de ir a lugares poblados, estas no son vacaciones.

El silencio que cortó duro sólo cinco segundos, lo suficiente para plantearse si ella hablaba enserio o no ¿La estricta Sakura? Pero si ella era la líder, entonces significaba que estaba bien .

—¿Hablas enserio?—Preguntó Neji incrédulo.

—Si.

El Uchiha sonrió de lado ocultando sus labios en las cartas, su compañera poseía un semblante y postura más relajada. No había que ser un engreído para saber qué también se debía a sus atenciones; conocía gran porcentaje lo que le gustaban a las chicas y ella no era la excepción, una dura de conquistar que no aceptaba fácil las cosas por cualquiera, pero lo era.

Tomando ventaja agarró una de las cartas que estaban en la mesa del desprevenido Neji. Este al despabilar y ejecutar su turno se dio cuenta.

—¡Malditasea Sasuke deja de hacer trampa!—Alegó agarrando sus cartas.

—No lo hacía, sólo me ayudaba a ganar a si mismo—Se defendió haciéndose el ofendido.

—¡Eso es trampa!. Ugh si estamos jugando a así entonces...

El chico entrecerro los ojos simultáneamente formando una sonrisa de burla. Las chicas rodaron los ojos dividiéndosen, sabían lo que Neji haría y preferían utilizar el tiempo en hacer la revisión.

—¡Byakugan!

No había mejor concepto que: El estafador resultó estafado. Sasuke con la cara más indignada que tenía, tiro las cartas y se fue; eso si era trampa.

(...)

Sakura salió por la puerta puerta corrediza dirigiéndose hasta el mar, no paraba de acomodarse las mangas de la camiseta que le prestó Sasuke, a pesar de ser bastante grande la inseguridad no desaparecía; no recordaba con exactitud la última vez que disfruto las brisas de la costa, el bienestar producido por el sol y todo el panorama que tanto le agradaba. En parte se había convertido en una especie de anciana amargada metida en el cuerpo de una jovencita de casi diecinueve; hasta sus superiores podrían actuar más jovial hablando en sentido psicológico.

El clima pintaba de nuevo caluroso como el mediodía anterior y si no fuera porque se encontraba en la orilla del mar, estaría enfrente de un ventilador y una limonada helada a medio vaso en sus manos.

Dejar el día libre le pareció buena opción definitivamente, sin embargo; no necesitó mucho para calcular que se trataba de una trampa de Kakashi, ya que desde hace tiempo; él, su maestra y entre otros, le sugirieron un descanso de los que se negó rotundamente.

Dio un paso para sentarse luego de acomodarse el cabello que el leve viento esparcía. Sus pies tocaron primero el agua y estaba lo suficientemente fría.

—Es un poco imprudente de ti parte causar más calor en medio de todo este asadero—Escuchó a sus espaldas. Su viaje no eran exactamente para jugar al verano, así que tuvieron que improvisar, quedando en su short y la camiseta de su compañero.—Pero no me quejo si puedo alimentar mi vista contigo.

—¿Feliz con tres chicas semidesnudas? —Preguntó mirando las olas del mar yendo y volviendo a su lugar de descanso.

—Son lindas, pero... yo voypor el pez gordo.—Sakura rodó los ojos—No me refería a que es estas gorda.,

—Hnm—Bufo. Sasuke se puso de lado soltando una risilla mientras jugaba con el frasco de bloqueador —¿No vas a entrar?

—Quizás en un rato, acabamos de comer. Y...¿Donde esta Neji?—La interrogante se le cruzó, dejarlo solo no le daba buen afán.

La paciencia no era su fuerte, pero era lo que debía conservar incluso si tendría que lidiar con un chico que no parecía emplear mucha disciplina, lo que le hacía cuestionarse como podría Tenten no mantener con jaqueca; luego recuerda a Sasuke en su reflejo y se le pasa.

—Dijo que fue a buscar a un tal Nemo.—Respondió él, ella torció los labios mirándolo con una ceja alzada.

—¿Quien ese ese?—Pregunto la pelirrosa. Sasuke levantó los hombros en respuesta.

—Ah mira, ahí está—Pausó unos segundos mirando hacia el horizonte donde tres jóvenes discutían.

La Haruno formó una Mueca asqueada. Neji había vomitado como predicho, haciendo correr a gritos al par de muchachas en dirección de las rocas ancladas del mar. Se lo advirtió después del almuerzo y este prácticamente salió disparado apenas terminó discurso "No se metan al agua con el estómago tan lleno".

—Por eso no debía entrar al agua aún.—Suspiró rendida a medida que se levantaba por busca de sombra.

Sasuke le siguió el paso bajando la mirada poco a poco hasta llegar a los puntos de la espalda baja ¡Bendito sea Kakashi! La Misión con cara de vacaciones le daba muchas ventajas, y ahora podía admirar aquella codiciada mujer mas expuesta. Dicen que lo ajeno es lo más tentador, y más si la consideraba su codicia desde la infancia, sin recibir un golpe y o darse cuenta.

—Charasuke, deja de verme el trasero.—Regañó irritada

O tal vez no.

—¿Por quien me tomas? Lo mío no son esas marranadas—Se hizo el ofendido, luego sonrió.—¿Además, como esperas que te vea algo si tienes mi camisa puesta? Te cubre...pero tientas—Susurró lo último.

La pelirrosa gruñó sentándose bajo una palma seguida por su acompañante.No se trataba de otra cosa más que ocultar su tatuaje ANBU; y ella también debía morderse la lengua con semejante hombre usando solo sus pantalones; nadie traía traje de baño, sin quedarles de otra usar la ropa usual. Total, luego se pondrían los atuendos indicados.

En medio de un corto silencio visualizó a las chicas vengandosen contra Neji por medio de inofensivos chapoteos de Tenten... y los no tan inofensivos hundimientos de cabeza por parte de Hinata a su primo. Fue la palanca para soltar una carcajada al aire, el rostro de sorpresa momentáneo de Sasuke le inspeccióno, luego sonrío; pocas veces podía darse lujo de verla con los labios estirados hacían arriba de manera sincera.

—¿Tanta gracia te hace?—Comentó con media sonrisa y los ojos achinados.

Sakura divisó a Hinata, luego a su compañero. El ambiente le plasmaba un gracioso relato que Ino le contó mientras visitó aquel mundo extraño.

—Hmp—Una risa escapó nuevamente de sus labios intrigado más al Uchiha.—Pensaba en ti y en Hinata. Ella es bastante ruda con todos.—Comentó sin vacilar.

El pelinegro alzó una ceja perdido. Le echo un vistazo a la Hyuga remojandose en el agua, después volvió a mirar a Sakura sin entender su punto.

—¿Hinata-chan...y yo?—Preguntó confundido—¿Sobre que o que?

—Alguien me contó que tuviste un flechazo por ella mientras no estuve.—Soltó burlona.

A Sasuke se le subieron los colores. Oh, la maldita adolescencia si que hizo de las suya. Estaba bien dicho, un simple flechazo que lo cautivó unos instantes solo porque la Hyuga empezó a decir cosas extrañas de la nada y él como buen muchacho alborotado le pareció encantador... Hasta que lo golpeó de la nada también. Cuando se encontró con el supuesto Menma alternativo, lo mandó a callar.

Eso fue lo máshumillante y lo más momentáneo de su vida; al siguiente día su popularidad entre las chicas y acoso por Sakura continuó su ritmo.

—No-no es mi culpa. No se porque ella empezó a decir esas cosas, y tú no eras tú por lo que me di cuenta.—Excusó nervioso—Mi hermano me dijo lo mismo.

La pelirrosa sonrió ampliamente,Ino le dió los detalles; ella había entrado en la mente de Hinata sólo para alejar de los juegos de Sasuke a la chica que creyó ser su amiga. Sakura también aclaró no haber sido exactamente ella quien estuvo ahí esa noche, sino su contraparte. Asunto del que también se preguntaba en ocasiones cuando le recriminó a este con ironíasi existía algún lugar donde estuviera enamorada de él y características sobre los demás.

¿Un lugar con Haruno Sakura loquita por Uchiha Sasuke?

Le aterró bastante encontrar a sus padres vivos, a su mejor amiga extrovertida como lo dijo. El tema era curioso, pero tampoco quería saber mucho de ello pues en su imaginación apareció un Sasuke serio y frívolo, una versión indeseada. Eso le causaba escalofríos a pesar de estar a elevados grados del sol, agradeció no alcanzar a verlo allá; no se lo diría pero preferiría a sus amigos como tal, incluyendo al cretino Charasuke.

—Estaba tan feliz que salí a celebrar.—Sonrió, luego suspiró con decepción viendo hacia el frente.—Pero era otra.

—No tienes remedio.—Negó con la cabeza —En ese mundo paralelo...—Se aclaró la garganta.— Nuestras características eran lo contrario al igual que nuestro estilo de vida.

—Que ironía —Se burló con media sonrisa de lado, ella entendió a lo que se refería sonrojándose pero al menos no siguió—Lo que no entiendo es por qué no me viste a mi.

—Allá no eras una persona bienvenida en la aldea, eso tuve entendido.—Jadeó—¿Podemos pasar de esto?

Las manos de la Haruno se tensaron mientras agarraban puñales de arena, luchando contra la intensa mirada inquisiciva del moreno esperando más charla, charla de la que Sakura no podía coaccionar siendo tan confusa, un caso que ni ella como la de mejor concentración analítica le dió lugar. Y lo cierto era que, después del suceso, el equipo siete no se había entrado en detalles completos, sólo los leves, como de que Sakura estaba en una especie de intercambio y el embrollo de Menma.

—Pero si es interesante—El chico formó un mohín decepcionado.

—Tampoco es que haya conocido mucho.

A paso de insistensias Sasuke continuó haciendo preguntas, algunos chistes malos que hasta solo él se rió y la llamó amargada. Sakura hablaba mientras oía romperse las olas contra la lava de la playa, él la escuchaba asistiendo acorde; a medida que los recuerdos de las viejas misiones pisaban terreno, floreciendo desde raíz.

Sintió llenura y vacío a la vez en su pecho viendola hablar ahí sentada, y el rebobinar los sucesos de cómo ahora son el único equipo sin la chica que pone el orden. Después de años, estaban cumpliendo una misión aunque Menma no estuviera.

Sonrió como idiota dejándose llevar mas por el ambiente, no todos los días Sakura se abría a la gente más que a su mejor amiga; y le frustraba, porque siendo honestos, quería ser un apoyo incondicional más estrecho del que ella pudiera abrir la boca y no arrepentirse en contarle. Podría ser el más sinvergüenza de la villa, coqueteando con una y otra mujer pero aunque sonara contradictorio era muy incondicional a quienes quería.

—Era tan bonita como tú ¿Sabes?—Espetó el Uchiha suspirando—Supuse que le gustaba.

Se enderezó la espalda a medida que estiraba los brazos y piernas sacudiendo las señales de calambre para luego volver a doblarlas. Por el rabillo de su ojo vio a Sakura que mecánicamente giro el rostro de manera inquieta.

—¿Que te hace pensar eso?—La chica arrugó la nariz y la frente.

—Era tierna, me acepto mi flor y compañía sin golpearme—Formó un puchero, luego achicó la mirada cruzándosele una broma autentica de él.—Debería buscarla quizás así podríamos...

—Estoy aquí ¿Sabes?—Gruñó a regañadientes frunciendo los gestos.

—¡Era broma, era broma!—Rió levantado las manos como ladrón arrestado—No cambiaría a mi gatita por nada. Tu eres mi Koneko-chan.

Sasuke la miró atento a cada cambio de sus expresiones desde su pocisión bajando las manos. No pudo encontrar más que una expresión ya vista en otros rostros, de esas cuando las admiradoras de Itachiquería pasarsen de listas e Izumi hacía un berrinche; de Hinata siempre que Sakura tenía sus ventajas con Menma o en viceversa...Ah si, ya había visto eso en ella también hace años. Lo más honroso es que ahora el causante era él.

—Aún así ¿Por que te molesta?—La pelirrosa desvío la mirada, nominandolo un común impulso.—Estas celosa...

Eso palabra revoloteo en la mente de la chica como irritante insecto, apretó labios en una línea recta mientras arrugaba la frente. Que Sasuke haya ligado con múltiples mujeres en su cara era una escena trillada. Sin embargo, la suposición de encontrar a una contraparte suya en la que él se fijará le parecía aún peor por muy Sakura que fuera. Seguramente esa sería el tipo de mujer pegoste acaramelado, mientras ella un dulce fusionado con lo ácido. Con el repentino comentario, olvidó el grandísimo detalle de lo masoquista que llegaba a ser él, por muy ruda que fuera, lo atraía como mosca zumbandole en sus oídos, y ni con manotazos para apartarlo se iba.

—No—Gruñó apartando la vista enrojecida en las mejillas.

—Si lo estás.—Reiteró cantarin.

—¡Que no!—Giró la cabeza bruscamente.

—¡Oh cielos, estas celosa!—Insistió levantándose de la arena asimismo elevando los brazos— ¡Cuanto esperaba esto!¡Agradecido con el de arriba!

—Cállate. No hay razón para estarlo, por Dios.—Replicó indiferente—Mejor préstame el bloqueador, no pienso quemarme.

Evadir el tema era otra señal cuando alguien tenía la razón y no quería aceptar. Y algo como los celos, conociendola, ni muerta cedería.

—¿Quieres que lo haga por ti?—Se ofreció con segundas intenciones sonriendo juguetón.—Gatita celosa.

Sakura le lanzo una mala mirada.

—No, y no me llames así. —Advirtio sacándose la camisa—Ahora, no me mires mucho mientras me pongo bloqueador.

—Denegado.

Total, eran mínimos los lugares que no le haya visto. No entendía a las mujeres porque se avergonzaban ser vistas en ropa interior o en toalla, pero no traje de de baño.

Solían entrar a tiendas de ropa buscando los trajes más llamativos y reveladores para formar una pasarela en media playa, orgullosas de su curvilíneo cuerpo, pero verles siquiera el sostén era escándaloso; Sakura fue quien le dejó más de una ocasión esa confusión al mandarlo de una patada fuera de su balcón. ¿Cual era diferencia? Llegó incluso a preguntárselo a lo que obtuvo de respuesta una fulminante mirada y un Idiota

El sol empezaba a caer más a plomo sobre la arena y el resplandor de los reflejos del mar fastiaban a sus ojos. Respiraba calor por donde se moviera aun estando bajo la sombra de una palma y arbustos a sus alrededores, solo ansiaba zambullirse al agua, daba la afirmación de que lograría apaciguarlo.

Escudriño a la chica todavía proporcionandose el bloquedor solar por el cuerpo. Sus dientes actuaron por si solos mordiendo sus labios.

—Quisiera ser bloqueador.

—¿Que?—Sakura frunció el ceño girando la cabeza.

—Nada.—Se aclaró la garganta disimulando.—Tengo calor... deberíamos entrar al agua.—Propusó.

Y es que la arena empezaba a distorsionarse ante su vista de color rojo, sus pies reaccionaban de manera obvia como si fuera lava.

—Aun no—Suspiro sentándose— Si quieres ve tú. —Y lo ignoro recostandose en la arena poniendo un brazo sobre sus ojos.

Sasuke no aparto sus ojos de ella, la sombra no la consideraba suficiente. Con tanto resplandor resbalandose por encima de su nariz, se obligó a entrecerrar los ojos mientras pensaba en el glorioso mar que podría estar a sus pies y el fresco murmullo del agua; lo estaba incitando a cargar a Sakura en su hombro ¿Como podía estar tan tranquila?los tics nervioso lo dominaron, las mejillas le ardían por dos tipos de calor, el velo de sudoroso acumulado sobre sus cejas empezaban a desplazarse hasta los párpados.

Resopló acercandose a ella a medida que estiraba un brazo, apenas le dió tiempo a Sakura de ahogar un jadeo de sorpresa cuando la levantó y pocisióno al igual que un saco de patatas en su hombro.

—¡¿Que haces?! ¡Bájame torpe! ¡No quiero meterme al agua!

El Uchiha bufó ignorando sus pataletas, la distancia entre ellos y el mar se acortaba más. Neji salía de ahí en volada empapado, escapaba de una posible ahogada por parte de su furiosa prima con instintos asesinos.

—Que la tire al mar dice—Concluyó el Hyuga de paso mientras corría.

—Si, yo también escuche eso.

—¡Charasuke, no!

(...)

A unos metros de la zona objetiva el escuadrón se hallaba repasando los puntos del plan; lo que debían hacer o eludir, y con evitar se referían especialmente a los muchachos. Sabían cuanta seriedad podrían tomar en las misiones pero eso no significaba que nunca llegaron a meter la pata; además, sus acciones tan estúpidas les inyectaban un litro de inseguridad como justo ahora, Neji y Sasuke especulaba sobre las posibles escenas entre las prácticas de actuación de seducción, donde protestaron no haber sido invitados como figuras de adiestramiento.

—Se me cae el vestido ¡Uuuh!

—¡Ya basta, Neji! Así no es como funciona—Regañó Hinata—¡Y no te quites la camisa!

El Hyuga Inflo las mejillas volviendo a abotonarse la ropa cómo niño regañado y ofendido, su prima empezó a murmurar sobre la vergüenza que era, en especial para ella que era con quien convivía más. Antes de que Sasuke pudiera burlarse, la morena habló.

—Eso iba para ti también. —El chico se decepcionó torciendo los labios.

Todo era risas hasta que a él también lo incluían, como cuando su madre lo hacía con Itachi y él se burlaba en frente de ambos, pero luego terminaba perdiendo igual por burletero; o en viceversa.

Ya que Hinata se había encargado de reprenderlos, Sakura ignoró sus infantilismos, chasquecando la lengua a medida que terminaba de acomodarse unos kunais alrededor de sus medias mayas manteniendo también distancia de aquellos pervertidos que no dudaría en echarle un ojo mientras su vestido es hubiera alzado. Los gestos malhumorado de los chicas fueron comprensibles, quizás para ellos era material de burla; sin embargo, en las misiones no había espacio para ello. Si Kakashi lo designó a ellos era para brindarles refuerzo de apoyo y escoltarlas, no para empujarlas al fracaso y suicidio.

Se paró en frente de los cuatro estirando la mano y entregó a cada uno máscaras de media cara, las de ellas se hallaban decoradas con brillos y plumas, las masculinas eran más sencillas. También tarjetas con números falsos de identidad al igual que los nombres inventados.

—Conocen el plan, nosotras primero y luego ustedes se harán pasar por clientes sexuales, o jugadores de apuestas.—Dijo Sakura poniéndose su antifas—Aquí están sus membresías del club.

—¿Y ustedes también tienen?—Preguntó el Hyuga mirándo su tarjeta luego de ponerse también las máscara mientras las demás hacían lo mismo.

—Si, y ni se les ocurra confundirse diciendo su nombre real, mucho menos mencionar Konoha. —Añadió severa—El país sospechoso es el de la primavera, así que si decimos ser de ahí con más tranquilidad soltaran información.

El castaño frunció el ceño, cualquiera creería que pensaba en algo serio. Sin embargo, no lo era, ni llegaba a serlo una partícula.

—Estos apodos son ridículos—Opinó inspeccionando el papel.

—¿Y según tu como deberíamos llamarnos?—Preguntó Tenten, está almenos si esperaba algo absurdo.

El chico sonrió de lado, esos insipidos nombres no se comparaban con los que él tenía en mente.

—Mister sheshes—Señaló a su prima, está se apretó los puños. Le desagradaba cuando hacían tanta referencia a su pecho grande—Duquesa sabrosona—Tenten bufó dándole un manoteazo para que la dejara de señalar. Neji formó un puchero por unos instantes—La tablita buenaza—Sasuke se interpuso ante la pelirrosa frunciendo las cejas, ella no le prestó mayor atención aunque le ofendiera el apodo.— Ah si, y pito loco. Podrías ser parte de ese prostíbulo, ¿No te cansas de hacerlo de gratis?

Lo siguiente fue que todos le dieron un zape en la cabeza–Hinata le dio con toda– antes de adentrarse a la sospecha estancia, estaba camuflada en una cueva de rocas aparentemente desgastadas, no obstante; cuando Sasuke pateo a un costado esquinero, siguió firme sin soltar una migaja de polvo, eran muy firmes.

—¿Debo advertirles que no se distraigan, o ya tomaron consciencia?—Preguntó Sakura desconfiada.—Necesito que se apeguen al plan, no hablamos de un juego de Genin..

Le parecía mala idea que asignarán a esos dos teniendo casi la misma debilidad: Mujeres. No era la primera en que Sasuke cambiara los planes por cuenta propia, algunos alcanzaron a ser un éxito como otros—Aunque escasos—Mal. Sin embargo, este caso no iba improvisar.

—Estaremos ahí Sakura-chan. No te preocupes—Cuando el silencio volvió a extenderse la joven asintió recibiendo una última sonrisa antes de girarse.—Espera—Le detuvó el Uchiha.

—¿Que?

Hinata hizo una ademán apurado para entrar en marcha y tocar aquella puerta de entrada constituida por aparentes rocas, no había duda; no era un obstáculo para su Byakugan y el de Neji, era un simple mineral del que ya habían registrado y encontrado algunos rehenes arrumados en una de las habitaciones.

—Por favor cuídate mientras no este. — La chica suspiró, luego él le vio reflejando preocupación en sus ojos sarcos— Tranquila, Yo también lo haré, prometo no descuidarme esta vez.

El agarre del moreno de aflojó con miedo, ella analizó sus gestos: Labios fruncidos, pupilas temblorosas..

—Porque yo...No se trata de que no me gusta o quiera a nadie seriamente como piensas . Se trata de que te quiero a ti. Te quiero, te quiero aunque no me creas.

Eso no era todo; ayer, en la mañana, en la tarde. La halagaba tanto tan diferente a como era antes, con atismabamientos e inclinaciones a lo sincero que ya no sabía que creer. El resto de la tarde en el mar tampoco fue mala, incluso hasta tragar agua salada le supo bien; revivió lo bueno que era divertirse, lanzándose mutuamente a las olas para ver quién resistía más.

Sintió un hueco en el estómago llenándose de ansiedad. Su tacto le quemaba de una manera masoquista de la que no deseaba apartarse; porque también era fiel involuntariamente a esas reacciones agradables–Y penosas– pero que por suerte, aunque retardado, su cerebro le ordenaba un Apártate ya instantáneo.

—Me voy—Anuncio alejando el brazo para avanzar junto a las demás.

El Uchiha miró hacia atrás y Neji señaló con la cabeza una roca de considerable tamaño como escondite; una vez pasaran, ellos entrarían como clientes. Sasuke apretó los labios tomando de nuevo el brazo de la pelirrosa.

—¿Que ocurre...?—Se detuvó a preguntar extrañada.

Se quedó callada un poco impaciente, esperando a que rompiera el hielo, pues a veces él no solía meditar palabras y a cambio le dedicaba gestos amables ya sea, saludo, despedida o expresión muda; porque si existía algo singular en ellos, es que sus miradas se complementaban para hablar por si solas con profundos sentimientos de los que a ella no le gustaba admitir.

Sucedía especialmente en reencuentros de misiones largas después de mucho tiempo; lo máximo habían sido tres meses cuando Sasuke ejerció su ligero entrenamiento con su maestro Orochimaru, si no fuera por Menma ninguno hubiera despabilado. Aún podía sentir con el simple recuerdo ese abrazo estrangulador, los chillidos de su compañero de cuánto la extrañó y el besote estampado en su mejilla; un poco baboso, por poco competía con su invocación Katsuyu.

El Uchiha jadeó, su mente no podía conectarse con la tranquilidad; era una misión, mas en las de seducción no tenía experiencia, por supuesto, ese no era el original peso que lo ahogaba, sino la inseguridad de la inestabilidad física de salud sobre Sakura ¿Andaba lo suficientemente recuperada? La chica exigía extensos descansos a sus pacientes, pero sobre si misma pasaba de largo esa exigencia.

Sasuke sin pensarlo mucho le dio un tierno y fugaz beso en la frente sobre la frente.

—Buena suerte —Dijo y salió corriendo sin darle oportunidad de ser regañado.

Si tuvieran oído biónico, podrían escuchar los latidos de ambos sincronizados. La cara de la chica ardió mientras caminaba sin mirar atrás.

La entrada no fue mucha lidia, con solo verlas las tomaron como prostitutas que ya trabajaban allí; Tenten trago nerviosa acomodando su antifaz de manera elegante para disimular un poco, Hinata se echó el cabello para atrás con coquetería empezando la actuación aunque sabía muy bien por dentro que esta también estaba intranquila; Sakura al comando, ni se diga.

—Pueden pasar—Las chicas asintieron en silencio al escuchar el permiso del guardia. Su voz gruesa pertenecía a la de un legítimo cerdo que también disfrutaba de aquellos males.

La oji perla fue la primera en dar el primer paso, asqueada del pervertido guardia de la puerta entretenido con su pecho, contuvo su fuerza de ira de mandarlo al infierno con un puño.

—Calma—Susurró Tenten de lado también asqueda.

A pesar de sonar loco; haber tenido a Neji y Lee–Este último al menos más discreto– de compañeros, le sirvió de entrenamiento para no echar humo cada cinco segundos, pese que ambos sinvergüenzas la sacaran de quicio, les guardaba un cariño especial silencioso.

El lugar era demasiado espacioso para ser tan pequeño por fuera, fino y al mismo tiempo un desastre; el material de las cortinas decorativas, la alfombra gruesa de color rojo, el grande candelabro y los cuadros en su apariencia daban un aspecto más agradable, más eso no significaba que lo fuera. Por dentro el material de piedra lijado le daba su toque, las mesas de madera eran de calidad y bonitas, todo material estaba en orden ¿Pero como ignorar a mujeres andando medio desnudas de aquí para allá? A los borrachos, porquerías sobre el suelo y los rostros irremediablemente depravados que hasta el olor a sexo les llegaba a las narices.

Quisieron vomitar en sus sandalias, pero se contuvieron formando una mínima mueca imperceptible.

—Este lugar debería ser clausurado.—La castaña apretó los dientes— O quizás desde antes.

—La idea de la trata de blancas en el país de las olas era una sospecha pero nada seguro, ahora es cuando lo confirmamos.—Hablo la líder—Este lugar lo consideraban un simple club de juegos con miembros particulares. Solo ver el hombre de la ventanilla se supo que no.

Sakura olisqueo el aroma putrefacto en tabaco, algunas sustancias nocivas regadas por el suelo; y sobre todo, vio las indecentes y miradas carientes en sensatez sobre ella y sus compañeras, era como agujas de asco que las inyectaban.

—¿Tan expuestas estamos?—Gruño la castaña.

—Expuestas o no, a sus mentes perversas les da igual.—Dijo la pelirrosa mirándo hacía los lados.— Hinata, registra el perímetro con el Byakugan de nuevo y la ubicación de las rehenes.

La morena asintió sin rechistar, las órdenes de la Hokage eran más estrictas desde el último inconveniente: No mezclar lo personal con lo laboral. Solía molestarle más cuando Sakura llevaba el mando y delantera, poseyendo bastante madurez en tampoco dejarse ceder para discusiones; anteriormente gritaba ella sola mientras era ignorada poniendo en peligro la vida de ambas.

Para completar, llevando el informe hasta la torre, el rubio estuvo ahí sobresaltandose al instante.

—¿Que hiciste que?

Él estaba enojado, pero ella furiosa; su novio se ponía insoportable cuando alguien ponía en peligro el trasero de Sakura, aunque este aseguraba que también le preocupaba ella. nuevamente recordó la conversación descubrida por accidente.

Tomó un respiro mental, ella no era la santa paloma de la paciencia pero había aprendido a manejar mejor su temperamento...solo un poco.

—En efecto—Levanto la cabeza hacia arriba divisando varias figuras amontonadas en una habitación—Hay rehenes en las habitaciones del segundo piso, pero deben de haber más por por ahí. Los únicos inconvenientes que veo es que hay muchas trapas y ninjas, no todos son civiles.

—Eso noté... —Susurró la pelirrosa mordiéndose en la mitad del dedo índice refiriéndose a lo último—Nosotras dos sacaremos información y los distraeremos para también sacar las llaves de acceso. No queremos hacer un alboroto innecesario forzando las puestas.

Unas risas le llamaron para girar la cabeza, dos personas conocidas entraron haciendo de su parte; sacando sus sonrisas maliciosas de actuación, sólo que con un toque más oscuro.

—Los chicos acaban de entrar—Anunció la Haruno— Ya sabes que hacer Tenten. Vas y finges seducir a Neji para subir a una habitación, él sabrá donde están. Pero primero busca las llaves.

—Entendido.—Asintió firme y se fue en dirección de su compañero, este al menos dejó sus torpes disparates de lado. Las alivió a ambas.

—Muy bien, separemonos o sospecharan.—La morena asintió con la cabeza emprendiendo paso individualmente a una dirección contraria.

La chica suspiró hondo, se suponía que los nervios no debían invitarse al plan; sin embargo, después de su última misión hace meses no tuvo permitido salir de la aldea por dictámenes del Hokage y protección, sabía que su maestro no estuvo muy convencido de enviarla; pero no podía retenerla toda la vida.

Ella era fuerte, mas con tanto tiempo inactiva se sentía volver a experimentar su primera misión de nuevo a pesar de no parar sus entrenamientos. Temía fallar, algo que la frustraba y sólo le daba empuje de presionarse.

A pesar de la gran cantidad de personas su instinto le indicó hasta una mesa que se hallaba al pies de las escaleras que dirigían hasta el segundo piso, donde estaban aquellas sucias habitaciones de servicio testigas de las asquerosidades que practicaban allí.

—¿Puedo sentarme?

Sakura miróa un grupo con cautela manteniéndose unos segundos en espera sonriendo en una imitación del resto de mujeres allí; algunos se habían visto ante el prejuicio muy hostiles, desprendiendo el desagradaba olor de mujerzuelas sobre la ropa y una que otra mancha de labial aunque estuvieran bien vestidos con su ropa de marca.

Habían alrededor de seis personas sentadas junto a una chica sentada en las piernas de un hombre; usando ropa estrambótica y una máscara también como ella, está en definitivamente lo hacía libremente pues no lucía estar forzada.

—Siempre hay lugar para una mujer tan hermosa como tú. —Habló uno mostrando sus dientes amarillos.

Contuvo una mueca,cabía la posibilidad de que haya tocado una víctima cuales Neji y Tenten se estaban encargando en encontrar allá arribadel segundo piso y el resto de la cueva con aspecto de mansión por dentro. Giró naturalmente la cabeza, Hinata se había ubicado en una mesa del fondo esquinero con el mismo porte, y al otro lado... Sasuke. Estaba en la mesa grande simulando jugar apuesta, sostenía unas cartas, al bajarlas le dedicó una leve sonrisa de esas que le transmitían confianza y un Todo va a estar bien

—Hanako—Carraspeó presentándose por su nombre falso. Un hombre giganton sonrió de oreja a oreja, un gesto escalofriante.

Antes de sentarse el hombre que tenía a la mujer sentada en su piernas, la apartó y alargó la mano para sentar a la pelirrosa de un tirón; por supuesto la otra se ofendió y se fue sin importarle a ninguno de los que estaban allí sentados.

No todo los días encontraban a una belleza joven de cabello rosado y buen trasero; no de un cuerpo extraordinario para pasarelas, pero uno perfecto del que cualquiera estaría orgulloso y complacido de tener abajo.

Un escalofrío recorrió la espalda de la chica. Tomó aire pasando su mano por el cabello castaño del tipo, no pasaba de los veinticinco años, el menos repugnante.

Sasuke no tuvo más opción que apretar los dientes y seguir jugando.

Como lo vio venir, el transcurso principal de la misión fue incómoda a un nivel no registrado el resto de la madrugada; seducir a hombres como esos causaban vértigos insoportables y no podría quejarse. En cambio, la obligación era incitarlos mientras los tipos destapaban hechos criminales; por ejemplo, como sospechó, el misterioso veneno provenía del país de la primavera, más no la ubicación exacta del fabricante.

Era increíble como aquel problema causara tantos estragos y conflictos internacionales al nivel de una guerra armada. Existían muchos shinobis en el mundo para estar al pendiente y aún así la cadena no desaparecía tan fácilmente.

Por el lado de Sasuke, fruncía el ceño mirando a su compañera. Tenía el Sharingan activado pendiente de cualquier movimiento peligroso, malditas reglas de no demostrar sus sentires. Le repugnaban esos toqueteos tan vulgares, y para el colmo se trataba de Sakura.

En un asentimiento de cabeza la Haruno le advirtió que se calmara, más tarde podría desahogarse con un berrinche y luego ella le reprendería con un golpe en la cabeza.

El chico se mordió la lengua mientras sacudía sus puños resguardando un par de dados dentro, al soltarlos sobre la mesa volvió a mirarla. Enserio actuaba bien.

Calmó su respiración mordiéndose los labios, le fastidiaba no poder usar una de las tantas maniobras que utilizaba Shisui, su hermano y Obito con el Mangekyou Sharingan. Porque no, aún no pasaba por una situación lo suficientemente dolorosa para despertarlo, pero tampoco ambiciaba obtenerlo a cambio de perder algo valioso, aquel sueño le dio una probada de lo agrio.

Sakura...

Pocos obtuvieron el Mangekyuo Sharingan , y según leyendas de antiguos ancestros se llevaron consigo "La Maldicion del odio" encarcelando amargura en sus desolados corazones.Recordó a Itachi y sus padres echarse a carcajadas una noche acampando en familia contando aquella historia. No conocieron al primero con aquello, a cambio estaba La Maldicion de la estupidezy en caso de las mujeres La Maldicion del drama escasamente pocos se libraban de ello.

Imaginó que quizá el inventor del cuento estaba drogado, o más estúpido que todos los Uchiha varones juntos.

—Sasuke, ¿Estas ahí?—El chico aterrizó cuando su comunicador sonó, alejandose del juego haciendo una señal de rendición con la mano.—Hay problemas

—Si, Neji. —Afirmó—¿Que sucede?

—Hay un grupo de mujeres sospechosas, acércate a Hinata-sama o a Sakura. Pídeles que busquen información con ellas.

Elevó la mirada hacia el frente ingnorando los griterío de los apostadores,la pelirrosa continuaba sin temblores; estaba orgulloso... Pero con ganas de clavarle un kunai directo al rotro del tipo. Buscó con la mirada a la Hyuga pero esta se apartaba cada vez más, acompañada con dos tipos.

—En este momento están muy ocupadas, Hinata salió con dos hombres a la unos pasillos del fondo —Levantó una ceja mirándo la dirección por la que se fue—Y Sakura-chan...¿Y si voy yo?

—No. —El Hyuga tragó saliva— Ya saben que hay infiltrados, tienes que estar al pendiente de cualquier movimiento extraño. Nosotros somos cinco, aquí hay alrededor de cincuenta shinobis renegados, no todos son unos pobres diablos.—Le escuchó serio—Además el plan no es atacar.

El chico rezongó, por supuesto que lo sabía. Su misión sólo era de rescate y encontrar información; la ejecución de capturas ya no les pertenecía.¿Pero que tan fuertes eran esas personas? Sonaba absurdo que una trata de blancas estuviera poniendo de cabeza hasta a lugares con fuerzas militares tan potentes como Konoha, y que absolutamente nadie se diera cuenta. Claramente la primera idea fue que existieran traidores, más ninguno hasta el momento daba indicios de serlo; una cuestión que tenía a Kakashi de cabeza y sin tiempo de mirar sus libros eróticos que leía a escondidas. La situación empezaba a complicarse, corrían el riesgo de ser descubiertos y los encargados probablemente deben estar más pendientes ahora.

—¿Que? ¿Sakura-chan lo sabe?¿Pero como...?

—Si, y no lo sé.—Respondió seco— Diles que lo hagan, punto. Esto es más importante, no cambies los planes pito loco.

Y cortó arrasando con la seriedad que había impuesto con aquel horrible sobrenombre. El Uchiha alzó una ceja, ya eran las cuatro de la madrugada; la misión era tan peligrosa como a la vez aburrida, sino que se lo digan a su trasero aplanandose de tanto estar sentado. Gruñó mirándo hacía las mesas más lejanas, donde siete mujeres de servicio que no pasaban de los veintidós hablaban y cuchicheban entre ellas.

Pero Neji dijo que no...Pero las chicas estaban ocupadas ¡Y se estaba haciendo tarde!

—¿Que podría salir mal?

Su cabeza no fue capaz de abofetearlo con un simple Fuera impulso de idiotez antes de hacer lo que no le correspondía.

(...)

Sakura miraba a los lados inquieta, llevaba buen rato sentada ahí en las piernas de aquel hombre. La sensación de dejarse tocar con descaro–Hasta ciertas partes– No le producía placer, mucho menos de ir más lejos sin tener mínima experiencia.

No quería...No quería.

Pero fue su decisión. Quería romperle la cara a todos de una sola estocada, no obstante, con eso no resultarían frutos del avances. Tenten y Neji ya habian reunido a todas las rehenes por lo que explicaron en su mensaje cominicador, les había tomado bastante con semejante lugar tan grande repleto de trampas de chakra para nada fáciles de desactivar sin hacer ruido, también estaban las "Castigadas" que encontraron en calabazos; también estructuraron la manera de llevarlas a todas.

Ella ya había reunido suficiente para estar satisfecha aunque todavía desconocía el nombre del originario organizador de tal entidad criminal. Esperaba que Hinata hubiera hecho lo mismo o más. Ya era hora de irse, y el que debía estar al alcance de su vista se perdió.

—Charasuke idiota ¿Donde estas?—Dijo entre dientes.

—¿Que Decías preciosa?—El tipo que la sostenía giro la cabeza hacía ella, ya un poco ebrio y el rostro enrojecido.

—Dije que voy al baño—Se aclaró la garganta levantandose de aquellas piernas ajenas—Me tomará un minuto, ya vuelvo— Antes de dar el primer paso le guiño un ojo, pero fue detenida de su muñeca.

—Cuando vuelvas, iremos a unas de las habitaciones. No importa lo que tenga que pagar.

Sakura asintió sin decir nada, el hombre volvió a sentarse con una sonrisa en sus labios. Estaba ebrio, y ella no entendía porque se sentía tan mal con solo dos copas de sake.

—¿Charasuke? —Intentó comunicarse por el micrófono—¿Tenten? ¿Hinata? ¿Neji?—El odioso chirrido seguía sin cesar. Sus cejas se fruncieron mientras se miraba al espejo; algo andaba mal.

Neji le comunicó sobre una cant más o menos calculada de enemigos, y eso sólo le permitía pensar pata mal.

Suspiró y tomó algo de agua con sus propias mano. Al salir camino despacio por los pasillos. Pensó, ¿Por que debería meterse a la cama con un degenerado si ya consiguió lo que necesitaba? De no haberlo hecho, la historia sería distinta; con lo borrachos que estaban los que se quedaron en esa mesa –Algunos se habían marchado–ni la notaria tan fácil. Debía buscarlos, lo más preocupante eran los de rescate.

—Cabello rosa...—La oji verde detuvó sus pasos y el eco de sus sandalias. Un hombre que paso por su lado también paró—¿Eres de por acá?

En medio del silencio, la oji verde se sintió obligada a responder.

—En realidad no.—Titibuteo

Giró admirando al un señor alto bien vestido, un cuerpo ligeramente robusto y cabello rubio muy claro. De su rostro no podía ver mucho con la máscara puesta

—¡Jefe, lo necesitan en los pisos de arriba!—Sakura se paralizó, esa voz... —Oh, pero si es la hermosura con quien estaba ¿Ya terminaste?

—Yo...

—Ire en un minuto. —Habló con calma el mayor—Vete, estaba hablando con esta jovencita.

—Pero jefe...

—Que te vayas—Endureció la voz en firma de advertencia. Escuchó un suspiro.

—Si señor.—Dijo resignado,

Sakura no volteo en ningún momento, no sabía cómo tomar eso; quizás para bien. Aquel hombre con quien estuvo antes le llamó "Jefe" ¿Y si ese era la clave de todo? ¿Asi de fácil? Sonreiría para sus adentros sino fuera por la rara incógnita en su interior, juraría haber visto ese perfil en algún otro lado, pero no podía reconocerlo del todo entre la ligera oscuridad y su máscara.

—¿De donde dices que venías?—Cuestionó con recelo el desconocido.

—Del país de la primavera.

No lo vio venir por supuesto estando todo tan calmado, pero el desastre se desató en ese instante. Oyó gritos de mujeres, el choque te mesas y sillas cayendo al suelo, los vidrios de botellas partiéndose.

Corrió; el espectáculo inició con los los Hyuga peleando espalda contra espalda en una batalla con sus manos noqueando a los posibles enemigos. Tenten, intentaba proteger a la larga fila de secuestradas, pero Sasuke no estaba por ningún lado.

Tenten fue empujada por Neji antes de ser apuñalada con un kunai de cinta roja.

—¿Estas bien?—La kunoichi asintió levantándose rápidamente, otro fuerte ataque contra su compañero le hizo cerrar los ojos—¡Vete de aquí, protege a los rehenes!

—Pero...

—¡Ahora! —Gritó presionado, lanzando una patada a un tipo armado—¡Alguien tiene que hacerlo! ¡Recuerda el objetivo, nosotros estaremos bien!

La chica tragó saliva asintiendo, verlo tan duro y centrado era una cara de la que no se acostumbraba, lo volvía más atractivo pero aun así rara.

Sakura endureció más la mirada al divisar más enemigos escondidos dispuesto en atacar por detrás, y sólo tenían kunais de cinta roja disponibles.

—¡Chicos, cuidado!—Grito , aunque el chico ya había recibido la alerta de esquivarlos.

En ese instante fue arrinconada contra la pared por alguien apretando del cuello. A pesar de determinarlo tarde, comprendió que habían absorbido su chakra parte al ofrecerle "Sake" con algún polvo encima. Por eso el efecto se hallaba tan alterado, y la compostura la abandonaba tan rápido. Su maestra por supuesto ya le había enseñado a identificarlos, no obstante; no eran tan tontos.

Sakura parpadeó anonada formando una mueca de aturdimiento, sin poder asimilar el repentino arranque del enemigo al quitarle máscara en primer lugar.

—Tú...

Sus ojos se abrieron de golpe, el verde claro contrastaba contra esos orbes grises, unos que ya conocía. Su sangre se heló al rememorar dichosa última misión ANBU en un caleidoscopio de recuerdos. El espacio le daba vueltas, su latidos eran anormales estando muy acelerada.

—Reconocería esos ojos y ese cabello donde fuera.

La chica se relamió los labios, para cuando intentó moverse y tirarlo de un empujón al otro extremo empezó a sentirse más débil. Si existía algo que hiciera completamente a un shinobi inútil era la falta de chakra; cosa que le estaba ocurriendo ya que antes de evitar ese desfalle, el hombre le clavó un kunai de cinta naranja por el muslo sobre su vestido. El impacto ayudó a afectarla más, y no encontraba escape para recomponerse.

—Haruno Sakura.—La chica apretó los dientes, haciendo el pobre intento de respirar. —Pudiste engañar a un montón de imbéciles, pero a mi no.

—¿Como sabes mi nombre? Eres tú el causante de todo esto ¿No es así? —Preguntó con dificultad—¿De cuantos más cargos deberían condenarte?

—Eres la princesa mimada de Konoha ¿No? —Dijo con indiferencia aprentando el agarre—Y lo que haga, o no haga; no es asunto de una niña cara bonita. Si buscabas un reinado, dejame decirte que el camino lo tienes desviado.

Se estaba asfixiando, y sus compañeros estaban en peores situaciones. Su mente estaba nublada ¿Como pudo fallar tan tontamente? Konoha estaba involucrada ahora y no alcanzó ni a dar el primer golpe si quiera. Y Sasuke...¿Donde estaba?

Desde su posición, en plena pelea vio aparecer a cuatro chicos desde la puerta que por lo visto, estaban de su lado respaldando a sus compañeros, la ayuda no venía de mal pero no entendía como si no pidió refuerzos.

El primero era bastante alto, de cabello anaranjado y ojos negros. El segundo tenía cabello albino, un poco celeste y ojos purpuras.

La siguiente en vista era una chica pelirroja, usaba lentes sobre sus rojizos ojos. Juró haberlos visto antes en algún lado, pero sus recuerdos no respondían en ese momento tan apretado... literalmente.

El cuarto era particularmente agraciado; aparentaba carita de niño tierno, cabello rubio platinado, ojos rosa fuerte, graciosas pecas sobre la pulida nariz y pómulos, lucía unos pulcros labiosrosa pálido natural. La vestimenta era tan sencilla como la de un niño bueno, un suéter amarillo pastel con rayas negras horizontales y curvadas alrededor del cuello, pantalones oscuros;sandalias ninja negras arriba del tobillo y guantes sin dedos del mismo color. La katana envainada desde atrás era lo único que le hacía ver mayor además de la estatura de un chico promedio, claramente la apariencia física no iba con sus gestos tan duros.

Sakura utilizó sus sentidos cinco antes de dejar la conciencia. Probó el sabor a alcohol entre sus papilas gustativas cuando contactó dolorosamente contra una mesa a medida que soltaban su cuello y pudó respirar, no obstante; ahora permanecía con las muñecas fuertemente agarradas desde su espalda.

Olftateó el metálico aroma de litros de sangre derramada sobre cadáveres recién apuñalados; pero lo que le saco de si aún a punto de caer inconsiente, fue ver con claridad la imagen del Sharingan en los ojos de aquel aniñado muchacho desconocido, transformando el color del iris rosado, a escarlata intenso con aspas oscuras.

Este mismo también se paralizó al verla.

—¿Eso es...?

Por último, su oído se agudizó escuchando llamados familiares... llamados de Menma.Él la salvó de un golpe atacando al tipo, ycuando las cosas iban al tope, Sasuke entró en acción.

—¿El Sharingan?...—Jadeó de dolor agotada, su cuerpo no respondía a las órdenes del cerebro—No... Mangekyou Sharingan.

Por lo que vió era un triángulo negro de fondo rojo al igual que el pequeño círculo en medio, en las extremidades tenía círculos delineados de negro. Ella era médico, estudió toda clase de doujutsu, y este como perteneciente a la aldea de la hoja, claramente lo conocía pero...

—¡Sakura!

Cerró los ojos llevándose la duda en mente antes de perder la consciencia. ¿Desde cuando los Uchiha tenían el cabello rubio cenizo y ojos rosas?

Debía dos capítulos, y aquí hay dos y medio, los iba a dividir pero "Misión seducción" tenía que acabar ya en su tercera parte. La última escena me detuvo bastante, soy mala para describir peleas :"v

Mañana lo corrijo, ya tengo sueño xd

¡Ojo! no me gusta el Sasuhina esto sólo fue sacado de "Road to Charasuke " cuando Chara se "Enamora" porque Hinata, o más bien Ino empieza a decirle cosas que lo confunden.

¿Que tal el capítulo? ¿Con que dudas se han quedado 7w7?

Déjenlo en los votos y comentarios, también en caso de encontrar errores ilógicos u ortográficos.

Besos! 3 bye ~Samy

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