Te extraño

Salí del baño ya fresco, me sequé bien y me vestí. Pasé de largo mi habitación y los guardias que estaban fuera de ésta en el pasillo, caminé directo a la puerta de Wolf y golpeé. Sentí sonidos de pisadas del otro lado, la traba de la puerta siendo quitada, la puerta fue abierta y entonces pude verlo, también tenía el cabello mojado por el reciente baño. Esta vez no se asombró tanto ante mi presencia, solo suspiró.

¿Qué quieres?

¿Puedo pasar?— pregunto prestando atención a su expresión, mas no demuestra nada más que cansancio.

Como un dejavú se hace un lado y luego de que pase cierra la puerta, después va directamente al aparador para tomar el vaso que aparentemente ya estaba bebiendo.

¿Estás bien?— asiente— Lo siento…

¿Qué?—no sé si no escuchó o simplemente no entiende a qué me refiero, suspiro y lo miro.

Siento lo que dije— comienzo a decir sin dejar de mirarlo— No tengo derecho a cuestionarte, y probablemente no es más que mi culpa el que ya no quieras hablarme.

Miro mis manos y otra vez a sus ojos verdes.

Lamento haber roto lo que teníamos, no era mi intención, sabía que era importante, pero no noté lo especial que era y ahora, que ya no está más, lo extraño. Te extraño.

Me asombro de mis propias palabras, lo dije sin pensar demasiado, pero es cierto, todo lo que dije lo es y de verdad lo extraño.

Wolf me mira perplejo por un momento y luego suspira, mira hacia otro lado, contempla su bebida y seguidamente la deja en la mesita, finalmente vuelve la vista en mi dirección y cruza los brazos.

También te extraño— dice en voz baja sonando sumamente triste.

Odio verlo así, prefiero que se enoje conmigo a esto. Me acerco y lentamente lo envuelvo con mis brazos, el solo se agarra de los costados de mi saco y apoya la frente en mi hombro. Por un momento sentí alivio, luego me sentí inútil y triste. Lo abrazo más fuerte y aspiro el aroma de sus cabellos. Luego de unos segundos suelta mi ropa para también abrazarme. No me había dado cuenta de cuánto necesitaba yo mismo ese abrazo. Escucho a Wolf suspirar y, demasiado rápido, comenzar a separarse. Cuando me mira noto la confusión en sus ojos, aprieta los labios y termina de poner distancia entre nosotros.

¿Quieres hablar?— me ofrezco para escucharlo, aunque ni yo mismo tengo las respuestas claras para lo que pensaba.

¿Qué podía decirle? "Creo que me gustas, bueno si, es bastante seguro, pero aún tengo mis dudas sobre tener una relación más allá de la amistad" Sería absurdo y no sirve para nada. Quizá en esta situación lo único que podría ayudar es el poder corresponderle completamente, y aún no sé si pueda hacer eso, podría terminar lastimándolo más aún.

No— responde finalmente.

¿Quieres que me vaya?— inquiero sin en realidad querer hacerlo, pero tal vez lo necesita. Afortunadamente niega con la cabeza y va por su bebida nuevamente.

¿Qué estás tomando?— aprovecho para sacar otro tema de conversación.

Es un destilado que me trajo mi madre del último viaje— explica mientras hace girar el líquido dentro del vaso para luego darle un trago.

¿Es rico?

Sabe bien, es algo dulce. ¿Quieres probar?— asiento.

Me extiende el vaso que tiene en la mano y lo tomo con algo de vergüenza por el beso indirecto, me repito que ya no tengo 13 años.

Huelo primero, se nota el olor fuerte a alcohol, por lo que arrugo un poco la nariz al sentirlo. Igualmente tomo un trago pequeño y siento como comienzo a salivar como cada vez que probé una bebida fuerte. Pero el sabor es dulzón y no quema tanto. Doy otro trago más grande y está ves si me quema un poco (bastante) la garganta al tragarlo, siento una oleada de calor y sacudo un poco la cabeza cuando termina pasar. No entiendo como hace para beber estas cosas como si nada. Cuando lo miro, veo está sonriendo, se ve lindo, extrañaba eso.

¿Qué pasa? ¿Qué es lo divertido?— sonrío también sin poder evitarlo, ¿debo quemarme la garganta para ver su sonrisa?

Nada, solo que gesticulas mucho al beber, es gracioso.

Tomo otro trago largo entonces, me estremece todo el cuerpo. Wolf se carcajea y a mí se me revuelve el estómago, esto del alcohol no es para mí. Pero él sigue riendo y solo me quedo observándolo. Sin tan solo pudiera hacer que siempre riera así en vez de ver esa expresión triste en su rostro.

¡Estás tomando mal!— Me dice mientras deja de reír— Así no vas a disfrutarlo. Está bien que huelas antes, pero si lo hueles solo una vez solo vas a sentir el alcohol, no te voy a enseñar a catar, solo un poco para que lo disfrutes más.

Me sonríe y yo huelo nuevamente, despacio, y lo miro; luego otra vez y cierro los ojos, ciertamente va cambiando, ahora puedo sentir otros olores también, más dulce aunque no distingo lo que es.

Es un poco dulce— asiente.

Pruébalo, da un sorbo pequeño y muévelo por la boca así lo saboreas bien— me indica y yo lo hago.

El sabor a alcohol es fuerte, pero después siento algo especiado además del dulce de la primera vez. Luego lo trago, y siento el calor en la garganta por un rato, pero me lo aguanto un poco. Wolf me mira expectante mientras se muerde el labio, me quedo observando ese gesto.

¿Mejor?— pregunta y me saca del ensimismamiento.

Bastante, sabe bien, aunque sigo prefiriendo mi Coca-Cola — sonríe y niega con la cabeza.

¿O un vaso de leche tibia?— se burla.

— ¡Hey! No soy un niño, solo no me agrada el alcohol, es algo bueno, no es bueno para el cuerpo.

A los mazokus no les hace nada, ya te lo dije.

Eso no tiene base científica— replico solo por pelear.

Pues aquí se lo da incluso como tratamiento, a nadie le pasó nada por beber alcohol, bueno no más que algún accidente por andar ebrio.

Lo medité, hay diferencias entre humanos y mazokus, y beber de vez en cuando tampoco es algo que cause mucho daño en humanos tampoco, solo que como deportista siempre lo descarté.

Bueno, no está mal, es bastante mejor que otras cosa que he probado, pero no es algo que disfrute.

Tampoco lo disfruté a la primera, es un gusto adquirido. Hace años que bebo, al principio la verdad solo lo hacía por beber o por embriagarme.

¡Nunca te vi borracho!— es algo me gustaría ver, ¿qué clase de ebrio será? Solo ríe.

Ya no bebo de esa forma Yuuri— piensa un momento y con mirada pícara agrega— Aunque alguna vez podríamos hacerlo juntos ¿te parece?— me guiña un ojo y me quedo estático.

Juro que se me subieron los colores, siento el calor en mis mejillas y me puse nervioso de la nada, bueno en realidad por lo que dijo y más que nada por el tono que usó, se oyó sexy, ¿sexy? Bueno algo así ¿está tratando de seducirme?

Tal vez— digo en voz alta, más respondiendo mi pregunta que a la de él, pero me intriga saber cómo sería, yo posiblemente luzca como mi papá, la idea no me agrada en absoluto.

¿Qué?— pregunta seguramente por la mueca del final.

Estaba pensando que estando ebrio probablemente sería como mi papá, si voy a ser así no quiero— Ríe, se siente bien.

Eso tendría que verlo ¿Cómo es?—agarra la botella y hace un ademán con ella ofreciéndome.

Mmmm posiblemente, pero no hoy, no tengo ganas de beber— podría decir o hacer vaya a saber qué cosa. Encoje los hombros y se sirve un poco más.

Yo me siento en la cama y me acomodo entre las almohadas, tienen su aroma y eso me relaja. Me quito los zapatos y subo las piernas.

¿Cómodo?— pregunta Wolf enarcando una ceja, lo ignoro y miro el cuarto, me detengo en ese detalle que últimamente me llama la atención.

¿Sabes? El fuego parece estar vivo cuando estás en la habitación— me mira sin entender— en mi cuarto las luces están tiesas, lo noté el otro día, solo parecen bailar cuando estás cerca, nunca me había fijado en ello.

Mmm, no lo sabía— piensa— pero tiene sentido, no es raro que los elementos reaccionen al mazoku que los gobierna— se sienta a mi lado.

También bajan de intensidad cuando te duermes, incluso a veces se apagan— solo me mira mientras hablo— Las primeras veces que dormimos juntos y soñabas que peleábamos tenía miedo que invocaras los elementos estando dormido— le sigo contando y rio al recordarlo.

Me pasó una vez cuando era niño, bueno, un par de veces— lo miro sorprendido, mis miedos no eran tan infundados— puede pasar cuando recién estás aprendiendo a controlar el elemento, pero después ya no.

¿Entonces mejor no duermo cerca del agua?— bromeo.

No lo vi en usuarios de agua, pero supongo que puede pasar, aunque dudo que al Maou le suceda, por más enclenque que sea.

He de admitir (solo para mí) que me hizo feliz el que me llame así, parece que las cosas están mejorando.

¿Ya no lo niegas? Es bueno que finalmente lo aceptes— me dice y yo rio mientras me acomodo más en las almohadas.

Solo por esta vez lo dejaré pasar— le digo cerrando los ojos.

Me siento tranquilo y a gusto, tanto que me da sueño, solo por un momento... pienso mientras me relajo.

...

Gracias a los que estan siguiendo la historia!