NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE DISNEY, SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO
¡Hola a todos! ahhhh ya quería subir este capítulo, pero ajusté cada conversación lo más que pude para que fuera lo mejor posible, enserio. Como ya adivinarán por el título, hemos regresado al Executor y nuestra parejita está conociéndose aún mejor. Aquí veremos la reacción de Vader por el jardín virtual que Padmé pudo construir jeje...
GRACIAS a Abiel y a ichigo urahara Shihoin por sus comentarios, su apoyo me emociona siempre c:
Abiel: Uff, no puedo responderte tantas cosas sin spoilearte, pero puedo decirte que sí, hubo una Orden 66 que será explicada más adelante, y todo lo que mencionó Obi-Wan será retomado en capítulos posteriores con más profundidad. Y no, Obi-Wan no conocía a Anakin.
¡disfruten!
Capítulo 12
El segundo acercamiento
Miró hacia acá, me pareció
Y cuando nos tocamos no me rechazó
No puede ser, lo ignoraré
Más sin embargo nunca me han mirado así
20 días.
Padmé llevaba oficialmente veinte días en el Executor.
Era tan surreal la forma en que transcurría el tiempo en el espacio, casi podía sentir que llevaba una vida entera ahí. Pero con suerte, este nuevo proyecto conseguiría animarla más y hacerla sentir menos aislada.
Terminó de colocar el último holo en el suelo de la Sala de Entretenimiento, frunciendo los labios para verificar por última vez que todos los holos estaban en la posición correcta. Con un saltito de emoción, Padmé le dio la indicación a R2 de que los encendiera todos, y en un parpadeo, un jardín artificial apareció frente a ella.
Le tomó varios días editar las imágenes y conseguir una renderización que hiciera a las plantas verse lo más naturales posibles, pero había valido la pena. Era lo más real que podía conseguir, y sus ojos se llenaron de lágrimas cuando se dejó engañar, por un instante, pretendiendo que todo esto era real. Se puso de pie y caminó alrededor de las plantas, cuidando no tocarlas para no romper la ilusión, soñando que estaba en Varykino.
R2 y 3PO miraban con sorpresa la emoción de Padmé, llevaban muchos años sin ver a un ser humano así de contento, y les complacía haber sido parte de esa felicidad.
—Este es el Capullo de Ángel—dijo Padmé, deteniéndose frente a su planta favorita—Mamá dejaba algunos ramos en la casa de Varykino para que perfumaran los corredores.
—Suena encantador, señorita Padmé—le respondió 3PO, su voz sintética casi sonaba amable.
—¡Y este es un Giralunas!—se inclinó frente a otra flor pequeña, con pétalos de color rosado claro—Es la planta favorita de mi hermana.
¡Había funcionado! Esto se veía muy bien, ahora que terminó este proyecto, Padmé comenzó a pensar en hacer otro jardín, con muchas más plantas de otros planetas, en su alcoba, "Me tomará más tiempo, pero el tiempo es lo que me sobra aquí" pensó Padmé, suspirando conforme la melancolía le ganaba terreno entre sus emociones.
Notando el repentino cambio de humor en Padmé, R2 se movió para quedar frente a ella y dijo lo más lento posible:
"¿Qué planta es esa?"
Padmé miró al droide, mordiéndose el labio inferior.
—¿Me preguntaste algo, verdad R2?
"Sí"
—Bien… ¿podrías repetirla, por favor?
"¿Qué planta es esa?"
Padmé cerró los ojos, acordándose de todas sus lecciones de binario hasta ahora. Al menos sabía que era una pregunta… sobre plantas… ¿verdad?
—¿Qué que planta es esa?—repitió Padmé con duda, señalando al holograma enfrente de R2.
"Sí" respondió el astrodroide más emocionado.
—Ah, es un Cerezo Azul—respondió feliz—Parece que las lecciones de binario están funcionando.
"Así es"
Padmé le sonrió al droide, en momentos como estos, casi podía jurar que R2 o 3PO eran como humanos.
—¿Le gusta la forma del jardín, señorita?—preguntó 3PO—¿O desea que movamos algunos holos, para que se vea mejor?
—Creo que podríamos mover un par de cosas…
3PO y R2 ayudaron con mucho gusto a Padmé, quien tarareaba mientras iba haciendo acomodos en la forma de su jardín artificial.
.
.
.
La molesta melodía de la luz seguía aturdiendo sus tímpanos, hasta que Vader no pudo más y salió hasta los aposentos de Padmé.
Debía reconocer una cosa, esa mujer era ingeniosa. Había conseguido crearse su dichoso jardín sin romper ninguna regla, y si Vader podía respetar algo, era el ingenio. En su vida, muy pocas personas habían sido más astutas que él, y reconocía que había subestimado mucho el coraje y la inteligencia de esta mujer.
Cuando llegó a la Sala de Entretenimientos, se quedó en el umbral, viendo lo animada que se veía Padmé reacomodando unos holos y explicándole con paciencia a R2 las características de sus plantas favoritas. Padmé era muy buena explicando, podría ser una maestra excepcional si tomaba los cursos adecuados… nada que importara en realidad.
—Los Cerezos Azules eran las flores favoritas de mi madre—continuó explicando Padmé—Cuando era niña, mi papá le compraba estas flores a mi mamá en el mercado, ella las ponía en jarrones con listones azules en la sala o en su alcoba, y siempre acariciaba la textura aterciopelada de los pétalos.
Los dedos de Padmé se detuvieron a milímetros del holograma, fingiendo que tocaba la florecita de azul intenso, evocando en sus memorias el tacto de dicha planta.
—Llevaba tantos años sin verlas… —dijo, perdida en sus recuerdos.
La mirada de Padmé se distorsionó, desconectándose del holograma frente a ella al sumergirse más profundo en su mente. Cuando volvió a reaccionar, mirando su entorno, notó la figura negra de su celador de pie en la puerta, la costumbre había hecho que Padmé ya no lo encontrara tan intimidante como antes.
—Lord Vader—lo saludó con desdén—Esto es nuevo, nunca lo había visto dos veces el mismo día.
Vader no respondió, entró a la amplia sala, mirando los hologramas frente a él que simulaban un jardín. 3PO se veía nervioso, de pie al fondo, pero R2 estaba extrañamente tranquilo. Podía sentir a través de la Fuerza que Padmé se sentía incómoda, pero no asustada.
—Un jardín artificial—dijo al fin, su voz sonando más sarcástica de lo que había planeado—Astuta… muy astuta.
"¿Debería sentirme halagada?" pensó Padmé.
Vader intentó ignorar su mente, molestamente consciente de que ella lo hacía a propósito.
—¿Tú la ayudaste a hacer eso, C-3PO?—preguntó Vader, mirando al droide de protocolo.
—Oh, bueno, sí amo. No se contraponía con ninguna regla o indicación que…
—Lo sé—interrumpió al droide, no queriendo escuchar más excusas—Son solo plantas de Naboo.
Padmé frunció el ceño.
"¿Y cómo sabe eso?" pensó ella "Ni siquiera conocía el Capullo de Ángel"
Vader no quería mencionar que estuvo dos días estudiando la flora y fauna de Naboo, sospechando que Padmé lo malinterpretaría. Así que se concentró en ver los cerezos azules, de los cuales Padmé había estado hablando antes de que notara su presencia.
—Excepto esa planta—la señaló—Tú mencionaste que era de Alderaan.
—Lo es—respondió Padmé, todavía inclinada frente al holograma, midiendo a su carcelero con desconcierto.
—Es extraño que tengas una copia fiel de Naboo aquí, a excepción de esa planta.
—Tengo mis motivos—replicó ella.
—Evidentemente.
Vader se acercó un par de pasos hacia ella, intentando mostrarse intimidante, pero notó que Padmé ya no caía en ese truco.
—Encuentro muy entretenido que pretendas pasarte de lista conmigo—dijo él, cuidando que su voz sonara firme—Los pocos que lo han intentado no vivieron para contarlo.
—¿Es una amenaza, Lord Vader?
—No, solo menciono que eres más astuta de lo que te creí, Naberrie. Además, no considero que sea necesario matarte, después de todo, estarás aquí para siempre.
El cuerpo de Padmé se tensó de pies a cabeza, la ira creciendo en su mente como una llamarada… para después apagarse, y ceder a una profunda tristeza. A Vader le complació verla enojada, pero cuando sus ojos comenzaron a cristalizarse por las lágrimas contenidas, se sintió contrariado. Esa no era la respuesta que esperaba.
La tristeza que emanó Padmé fue muy intensa, y Vader nunca había soportado bien la tristeza en otros. La desesperación, el miedo, la ira, todas esas emociones le divertían en los demás, pero la tristeza no especialmente. Y viniendo de Padmé, le fue más incómodo de lo normal.
Quiso decir algo para animarla, pero no sabía qué. Hasta donde conocía a esta mujer, pocas cosas la entretenían, siendo las principales estudiar y sacarlo de quicio. Ahora no había manera de hacer la primera opción, y la segunda opción estaba descartada por completo.
"Solo se burla de mí" pensaba Padmé alicaída "Disfruta haciéndolo"
Vader resopló, el sonido potencializado por su respirados sobresaltó a Padmé. Si Vader quisiera burlarse de ella en realidad ya lo habría hecho, y de maneras mucho peores a lo que esta mujer pudiera imaginar.
Padmé miró a su captor, y un nuevo pensamiento le llegó a la cabeza. Vader no estaba destruyendo su jardín virtual, ni tampoco la estaba encerrando para castigarla, sino que estaba haciendo algo más perverso: la hacía sentirse miserable frente a una imagen que, segundos antes, la estaba haciendo feliz. Estaba tomando la fuente de su dicha para transformarla en miseria.
Cuando Vader detectó los pensamientos de la mujer frente a él, se sorprendió, el raciocinio de Padmé era muy lógico, y aunque Vader no se había propuesto hacerle pasar un mal momento a la mujer –solo tenía curiosidad hacia ella– lo cierto era que sus acciones la habían entristecido.
—¿Ha terminado de molestarme, Lord Vader?—espetó Padmé.
"No me quitarás esto" replicó ella en su cabeza, demasiado segura de que él la escuchaba "¡No me quitarás mis únicos momentos de paz!"
¿Paz? ¿Quién hablaba de paz? ¿desde cuándo eso era una opción en su nave?
—Cometes un error al pensar que deseo tu paz, mujer—dijo Vader en tono bajo—Nada de lo que puedas ofrecerme podría interesarme.
—¡Salga de mi mente!
—Eres un libro abierto, te escucho aún sin intentarlo.
—Entonces tenga la decencia de no oír lo que claramente no le incumbe.
Vader mofó, ya no le sorprendía su insolencia.
—Oiré lo que yo quiera, esta es mi nave, y tú solo eres una prisionera con ciertos privilegios.
—No tiene que venir a echármelo en cara—replicó ella—Sé muy bien las condiciones de mi encierro.
—Condiciones que tú misma propusiste, mujer. No quieras hacerte la víctima frente a mí, ni ponerme como la figura malvada de tu cuento, no es algo propio de ti—dijo, encontrando cierta emoción en el intercambio verbal.
Por eso se decepcionó cuando Padmé no dijo nada más, mirando hacia el holo frente a ella con nuevo interés.
—Como te decía, R2, esta planta se llama cerezo azul y era la favorita de mi mamá, llevaba años sin verla y…
Vader frunció el ceño, ¿enserio esa mujer estaba ignorándolo deliberadamente?
—… es de Alderaan, y no crece muy bien en Naboo. Mi mamá intentó cultivarla durante varios años, pero nunca se lograron, el suelo de Alderaan tiene unos minerales que el de Naboo no posee, y por más fertilizantes que usó, nunca consiguió hacer que la planta soportara más de dos meses.
"¿Y luego qué pasó?" preguntó R2.
Vader se cruzó de brazos, curioso por lo que estaba pasando frente a él. No recordaba que nadie hubiera intentado hacer eso con él, y era extraño, incluso refrescante, en el poco tiempo que llevaba conociéndola Padmé siempre conseguía sorprenderlo. Al fondo de la habitación, 3PO miraba todo muy nervioso, manteniéndose quieto para no hacer ruido.
—Empezó el bloqueo, y todas las importaciones de Alderaan dejaron de llegar—suspiró Padmé con tristeza—Han pasado ya diez años desde eso, papá le compra a mamá todo tipo de flores los fines de semana, intentando que no extrañe los cerezos azules, pero no ha funcionado, ¿sabes porqué mamá adoraba esta flor?
"No, ¿por qué?"
—Cuando mi mamá era joven, estudió un par de años en Alderaan, y el camino que tomaba para llegar a su escuela estaba lleno de estas plantas, mamá decía que los pétalos azules tapizaban el suelo durante semanas enteras. Además, los frutos que da esta planta en el invierno son de un sabor muy particular, y mamá hacía un pay delicioso… desde luego, los frutos tampoco han llegado a Naboo en diez años.
"Es una pena. Tu madre debe extrañarlo mucho"
—Oh, perdona R2, no te entendí bien, ¿puedes repetirlo por favor?
—Dijo que es una pena—habló Vader, aprovechando el momento—Y que tu madre debe extrañarlo.
Padmé lo miró molesta.
—Así que se mete a mi cabeza cuando quiere, se mete en las conversaciones ajenas, y habla binario—murmuró irritada—No debería sorprenderme.
—Tu hostilidad me sorprende, no consigo comprender si eres valiente, o muy tonta.
—¡Ya está bien!—Padmé se puso de pie y lo encaró, a Vader le sorprendió la energía que esta mujer tan diminuta conseguía emanar—Deje de insultarme, Lord Vader. Comprendo muy bien mi posición aquí y hasta ahora no he dicho o hecho algo para ofenderlo.
—Debatible.
—¡Y usted insiste en seguir menospreciándome!—continuó ella, ignorándolo—Puedo soportar muchas cosas, pero no que vega a insultarme frente a mis narices.
Le dio la espalda y salió del recinto, Vader la sintió encerrarse en su alcoba, lo cual le divirtió, como si eso pudiera detenerlo si él quisiera seguirla.
"Está muy sensible" dijo R2 "Ha hablado de su familia todo el día, los extraña mucho"
Vader no respondió, pero meditó las palabras del droide. No sabía ni siquiera por qué estaba haciendo esto, no tenía sentido, no debería importarle… pero Padmé era la cosa más entretenida que había ocurrido en el Executor en diez años, y el primer humano con quien interactuaba en una década, era normal que lo tomara por la guardia baja, o al menos eso intentaba creer.
Salió y caminó al comedor, llegando al replicador de alimentos, comenzó a teclear los códigos para sintetizar una serie de comidas en específico. Cuando estuvo listo, lo colocó todo sobre la mesa más cercana con ayuda de la Fuerza y regresó a la habitación de Padmé.
Abrió la puerta con la Fuerza, y la encontró acurrucada en su cama, cuando lo vio se irguió abruptamente, emanando grandes olas de furia y desesperación.
—¿Qué quieres ahora?—espetó.
—Tu cena está lista, deberías comer antes de que se enfríe—fue su única respuesta—Y no quiero ver ninguno de esos holos de plantas fuera de tus habitaciones.
Sin decir nada más, Vader se marchó, su capa ondeando de manera dramática al alejarse.
Padmé seguía enfadada, pero le sorprendió que Vader mencionara algo tan trivial como una cena. Duró sentada sobre su cama un buen rato, acompasando su respiración para no llorar, Vader era la persona más despreciable que había conocido en toda su vida y lamentaba tener que soportarlo por la eternidad.
Después de un buen rato, consiguió ponerse de pie y llegar al comedor, 3PO y R2 estaban esperándola para hacerle compañía, intuyendo que ella estaba emocionalmente devastada. Sonrió de nuevo cuando vio las comidas sobre la mesa, eran sus favoritos: pasta en salsa, carne con especias, ensalada de shuura y lo más sorprendente: pay de cerezos azules.
—¡Oh, muchas gracias 3PO!—dijo ella emocionada—Eres muy considerado.
—No hay de qué, señorita Padmé, pero temo que no he hecho nada para que usted deba agradecerme.
—¿Oh? Pero me has servido la cena, 3PO…
—No, señorita Padmé, la cena la ha servido el amo Vader. R2 y yo vinimos solo a hacerle compañía.
—¿Vader sintetizó esto?—dijo con asombro.
—Así es, señora.
"Si" dijo R2.
Padmé miró su comida con sentimientos encontrados…. ¿era esta la manera de Vader de pedirle una disculpa?
.
.
.
Cuando llegó a sus aposentos, Vader caminó directo a su computadora y revisó los inventarios, dio un vistazo rápido a las listas de suministros mecánicos, lo que más se usaba, notando que estaba en orden; bajó rápido las listas hasta llegar al laboratorio de muestras, donde vio los accesos de Padmé varios días atrás.
Padmé había tomado muestras de tierra de Naboo, tierra de Alderaan, fertilizante universal, y semillas de Capullo de Ángel, Giralunas y Cerezos Azules. Al comprobar sus sospechas, Vader cerró las listas de inventarios, enfadado consigo mismo.
Era por esto que no debía molestarse en pensar o siquiera considerar a Padmé, por alguna razón ella conseguía desarmarlo. La mujer era impredecible y por más divertido que fuera verla enojarse o hacer desplantes, al final de sus interacciones superficiales, siempre lo dejaba pensando en tonterías.
La decrépita voz en su cabeza comenzó a burlarse de él, riéndose de esa manera macabra que le causaba pesadillas cuando era niño.
"¡Te has convertido en un debilucho!" se mofaba la voz, pero no era eso lo que molestaba a Vader.
Lo que realmente lo tenía enojado era que la luz cantaba cada vez más alto, la melodía de su canción volviéndose casi omnipresente a su alrededor. La escuchaba tan claro, que incluso comenzaba a detectar cambios en su composición, como si la melodía se estuviera personalizando para él.
Cerró todas las pantallas y abrió sus canales de comunicaciones, la mayoría eran mensajes de los sistemas internos del Executor, pero había dos mensajes del capitán, que habían llegado solo una hora estándar atrás.
Actualización. Mi señor, el Comandante nos ha mencionado que la investigación en Naboo sigue atorada, y que el teniente a cargo de la misma dice estar inconforme con los eventos, en su opinión, el gobierno de Naboo podría estar comprometido. Cambio y fuera.
Actualización 2. Mi señor, el Comandante nos mencionó que el teniente y cinco clones de su batallón regresarán al Destroyer para continuar con la investigación usando los satélites y computadoras de la nave, parecen tener una pista. Eso no es todo, sino que viene acompañado de dos civiles de Naboo, aparentemente la reina de Naboo decretó que estos civiles acompañaran la investigación con la excusa de que una de sus ciudadanas está desaparecida. Cambio y fuera.
Cuando terminó de leer, Vader se alteró, no entendía cómo rayos los clones habían permitido que un par de civiles abordaran un Destructor Estelar. Esto significaba dos cosas: la primera, que los clones realmente querían investigar, estaban usando todos sus recursos para encontrar respuestas y eso no era nada bueno; la segunda, que tenían una relación con la reina de Naboo, no importaba si era buena o mala, lo importante era que había una relación, lo cual les daba a los clones más oportunidades de pensar más allá de su programación.
Hasta ahora los clones habían conseguido mantenerse fieles a la programación porque su nulo contacto con los habitantes de la galaxia desarrolló poco, o nada, sus habilidades sociales, atenuadas por los kaminonianos pero no desaparecidas. Mientras más convivieran los clones con humanos reales, más humanos intentarían sentirse, y más opciones buscarían para condicionar o incluso romper su programación.
Esto estaba mal, todo esto estaba bastante mal. Vader inmediatamente encendió su comunicador y contactó al capitán, quien respondió al primer timbre.
—Mi señor.
—¿Ya llegaron los humanos al Destroyer III?
—Sí, mi señor.
—¿Quiénes son?
—Un concejal llamado Palo Andalerrie y un profesor llamado Ruwee Naberrie.
Naberrie…
—Vigílalos y mándame reporte diario de sus movimientos.
—Sí, mi señor.
Vader colgó, demasiado molesto y, aunque no le gustara admitirlo, preocupado.
Ruwee Naberrie… esto era aún peor de lo que pensaba.
La familia de Padmé estaba buscándola. Tres semanas después de su desaparición, y la familia de Padmé seguía buscándola…
Esto no estaba bien. Nada bien.
Canción del capítulo: "Algo ahí" de la película La Bella y la Bestia en su versión en Español Latino.
Ahhhh me emocioné escribiendo esto jeje, ¿qué les parecieron Vader y Padmé en este capítulo? La información que obtiene Vader del capitán es sumamente importante, porque en el siguiente capítulo iremos al destructor estelar con Ruwee y Palo, porque los clones también tienen sus problemas...
Espero que les haya gustado el capítulo, editaré lo más rápido que pueda para poder subirles el nuevo capítulo este fin de semana. Muchísimas gracias por leer y seguir dándole una oportunidad a esta historia ¡saludos a todos!
