Advertencias:

Los personajes del Universo Marvel no me pertenecen, a excepción de los personajes originales introducidos aquí.

Este fanfic fue escrito para entretener.

Este fanfic contiene drama, violencia, sexo y terror.

Por lo tanto no es para todo público.

Capítulo 10 Poderes

Preparar un puré de papa, hacerlas con forma circular, dejar un espacio vació dentro, refrigerar, preparar la carne, la verdura y precalentar el horno. Ya tenía gran parte del proceso listo, pero otro dolor punzante interrumpió sus labores, se recostó en un sillón intentando recuperar el aliento. Visión había echado un vistazo, le hizo compañía a la pelirroja y volvió a sus labores.

Cuando se vio sola, levanto su camisa dejando expuesto su estómago, bajo un poco su pantalón y pudo ver que los moretones aún no se iban, tenían un color morado y podía jurar que la marca cada vez era más grande.

Se acomodó la ropa en su lugar y suspiro hastiada. El dolor iba y venía, pero podía caminar regularmente y eso ya no era normal.

Visión le había informado que más tarde llegaría el Capitán Rogers, junto con Sam. Recordó entonces que tenía aun la cazadora del rubio, sería buena oportunidad para devolvérsela.

Tomo asiento en una de las sillas alrededor de la encimera ubicada en el centro de la cocina, espero un poco y cuando el dolor de disipo regreso para revisar el estado del puré de papa. Había colocado un poco en unos moldes de medio circulo y dejado refrigerar.

Quería intentar una receta que había consultado con FRIDAY, se trataba de un platillo con papas hechas puré, forma redonda con relleno de carne y verduras, queso manchego y una salsa de tomate que cubriera el recipiente. Terminó de colocar los ingredientes, acomodó y agregó los condimentos necesarios para darle sabor.

El ruido de un golpe a un cristal la desconcentro, el golpe había dado con una ventana la cual estaba retirada del sitio, salió de ahí movida por la curiosidad. Dio con una puerta que daba a una de las áreas verdes que rodeaba el Complejo, salió y respiro el aire, el aroma del pasto, las hojas y la ligera brisa salada del mar que estaba a unos metros de ahí.

Algo inusual ocurría en sus ojos, el iris comenzó a emitir un brillo como si una luz artificial saliera de los mismos. Sus pasos la llevaron hasta dar con aquello que había chocado con la ventana, un colibrí de plumaje oscuro con verde fosforescente, la pequeña ave se había golpeado la cabeza y se movía erráticamente en el pasto.

Se acercó a paso lento hacia el animal, lo tomo en sus manos observando su estado, a pesar de verle sufrir su rostro estaba analítico y en calma. Lo medito por un par de segundos hasta dar un ligero asentimiento.

Con un par de dedos abrió el pico del ave y lo sostuvo con sus manos para evitar un mal movimiento, lo comenzó a acercar a su rostro y saco su lengua acercándola al pico del animal dejando derramar unas gotas de su saliva para que el ave las bebiera. Mantuvo así al ave por unos segundos hasta que a espaldas suya una voz conocida le saco de su concentración.

– Kassandra ¿Qué haces afuera? – Era Visión, había atravesado unas de las paredes del Complejo.

La chica por la sorpresa giro hacia el androide, el brillo de sus ojos se había desvanecido y tenía al ave en sus manos pero ya no cerca de su lengua, aquel escenario habría desconcertado demasiado a Visión y habrían descubierto su pequeño secreto.

– Ah... Me encontré este... – Pero los movimientos de la pequeña ave interrumpieron, se removió en la palma de sus manos y agito sus alas para emprender el vuelo lejos de aquel edificio. Miro como se alejaba, una pequeña sonrisa de satisfacción se dibujó en sus labios.

– Perdón, encontré ese colibrí, creí que estaba lastimado... – Visión se acercó a la chica y tomo su hombro. No pretendía regañarle por una pequeñez, así la indicación haya sido que no saliera del Complejo.

– Te fui a buscar a la cocina y no te encontré – Comenzaron a andar ambos hacia la puerta por donde la chica salió. Pensó un poco como hacerle ciertas preguntas sin el afán de llamarle la atención como si fuese una niña – Kassandra ¿Te gustaría acaso tener una mascota? ¿Te hubiera gustado conservar ese animalito? –

Giro a ver al más alto, antes de subir las escaleras levanto su vista para verlo de frente.

– No, no quiero una mascota, no ahorita. – La chica subió las escaleras y el androide levito acompañándola, una vez de vuelta en la cocina, recordó que solo faltaba poner en el horno la comida, el cual ya estaba precalentado.

– No es el momento para tener una mascota, no ahorita. – Sin colocarse los guantes de cocina, abrió la puerta del horno, toco zonas calientes con las que podría quemarse sin embargo su piel no mostraba signo alguno de que el calor pudiera lastimarla.

– Tengo como amigo a un lobo salvaje pero se quedó en Rumania, no hubiera podido acompañarme hasta aquí. – No se había dado cuenta de que su piel seguía en contacto con el interior del horno, seguía hablando mientras metía el recipiente de cristal. – No debí salirme de aquí, perdón... –

Visión veía un poco descolocado como la chica, sin ninguna protección, tocaba zonas calientes del horno, metía el recipiente dentro y tocaba incluso las rejillas de metal que por el precalentado podían quemarle la piel.

– Kassandra ¿Qué estás haciendo? – Se acercó levitando y traspasando los muebles, tomo las manos de la chica alejándola del horno cerrando la tapa el mismo. – ¿Que acaso no te duele...? – Observo la piel de las palmas de las manos buscando alguna marca roja, insistió examinándolas pero se sorprendió al no ver absolutamente nada.

La pelirroja entonces se dio cuenta que cada vez estaba exponiéndose más, sabia a la perfección que estaba rodeada de personas nada ordinarias ni comunes. Un androide, una mujer capaz de usar poderes telequineticos, un súper soldado de más de 90 años, un arquero con una gran puntería, una espía rusa muy fuerte y hábil, hombres que usan trajes de metal de alta tecnología. ¿Qué dirían de ella si supieran aunque sea un poco de sus poderes? ¿O su secreto...?

– Yo... Ammm... Visión... no he sido del todo honesta contigo, con ustedes... – Trataba de buscar las palabras adecuadas, no podía decir del todo lo que era, quería al menos confiar en ellos poco a poco.

– ¿Tienes algo importante que decirme? ¿Algo que no le hayas dicho a Stark? – Miraba fijamente sus ojos, por más que lo intentaba, no podía entrar en su mente. No era capaz de saber lo que pensaba esa chica.

La pelirroja suspiro y finalmente pronuncio lo siguiente de forma resignada.

– Soy inmune al fuego... – Se alejó un poco de Visión, este soltó sus manos y volvió a tocar el horno con su palma, ni una mueca de dolor mostraba. – Mi piel, mi cabello y mi cuerpo pueden soportar altas temperaturas, no puedo quemarme. –

Mostro frente a él su palma sin una sola marca, trago saliva esperando alguna respuesta del androide, sabía que de aquí en adelante le harían demasiadas preguntas, temía no poder responder cada de las interrogantes que podrían hacerle.

– Eso es una habilidad interesante – Respondió, puso atención especial a sus ojos – Pero siento que tú tienes algo más que no has querido que nadie sepa – Miraba fijamente a la joven – ¿Acaso es por eso que KODE te tenia secuestrada? ¿O es por algo más? –

Sus labios temblaron, dudaba demasiado, no sabía si podría decir la verdad o si el dolor de cabeza volvería a bloquearla ¿Y si aquel aparato volvía a soltar otra chispa podría Visión entenderle y ayudarle?

– Chicos, hoy en la noche saldré con Sam… – En la escena interrumpe el Capitán – ¿Está todo bien? –

– Si Capitán, todo está en orden – Le da una palmada amistosa a la pelirroja – Kassandra casi se quema las manos con el horno, le estaba ayudando – Sale de la cocina atravesando la mesa – Estaré arriba. –

Visión era alguien de un temple inquebrantable, muy sereno y tranquilo para la mirada que vio sobre la chica le desconcertó – Kassandra ¿Te dijo algo Visión? –

– No... es que, salí hace un momento del Complejo, al área verde de aquí a lado. –

– Eso no es una falta a las condiciones de tu estadía aquí, no te preocupes, en el Complejo no hay persona que quiera hacerte daño – le tranquilizo y dio un vistazo al horno – ¿Puedo saber que estabas cocinando? – El aroma le llegaba a la nariz.

– Vi una receta y quise intentarlo, es puré de papa con forma circular, rellena de carne y queso – Observo de reojo el horno – Todavía le queda tiempo para que esté listo, ya solo me falta preparar unos complementos. – El rubio miraba asombrado la dedicación que le ponía a la cocina, después del desayuno había quedado más que satisfecho por el sazón de la chica.

– Ya quiero probarlo. Pero ¿Cómo aprendiste a cocinar si estabas prisionera en...? – Callo al darse cuenta de la preguntan tan insensible que iba a soltar, los ojos de la chica se abrieron de par en par y el color de su iris se ensombreció – Quiero decir... ammmm... debió ser difícil... perdón. –

– Esta bien... – Hizo una pausa y soltó un pesado suspiro – De vez en cuando el líder de KODE me dejaba salir de mi... "cuarto". Un día simplemente, me llevo a rastras a su cocina y me dijo que le preparara un platillo de un libro de recetas, desde entonces tenía que cocinarle solo a él. Y tomaba algo de comida para mí. –

Ya empezaba a arrepentirse de haber preguntado eso, la estaba incomodando. Traer esa clase de recuerdos debía de ser demasiado doloroso para ella. Dio un vistazo a sus brazos, comenzaba a entender el por qué la apariencia y notoria delgadez en su cuerpo, la mataban de hambre en aquel lugar.

– Perdón, no quería... no debí preguntarte eso. – Vio el perfil de la chica, no había rastro de tristeza pero si una melancolía profunda. Se puso algo nervioso y decidió cambiar de tema drásticamente – ¡Puedo ayudarte a preparar lo que falta para la comida! –

– Solo son un par de complementos los que faltan – Entendió su intención, quería cambiar a un tema más agradable.

– No importa, no tengo nada que hacer ahorita. El Dr. Banner está en su laboratorio y me gustaría... bueno... ayudarte... – Se llevó la mano a la nuca con nerviosismo, la chica lo observaba meditando si debía o no abrirse con aquel hombre – Además Tony me dijo que estabas enferma, no deberías hacer esfuerzos. –

– Capitán... solo es anemia. –

– Dime Steve – Pidió a la joven en una súplica.

– Bueno... Steve, te aseguro que no es nada grave lo que tengo. Además ya me has ayudado bastante desde que hui de aquella base. –

– Eso no fue nada, no podía dejarte ahí, estabas muy mal herida. – Recordó la terrible condición en que encontró a la joven, no tenía la frialdad para haber ignorado eso.

– Steve... – Le llamo por su nombre y le dio la espalda por unos segundos para lavar las verduras que iba a cortar. – ¿Por qué confiaste en mí? Es decir, pude haber sido el enemigo, tenderte una trampa y aun así tú me ayudaste. – Giro a verlo esperando una explicación.

– Kassandra. Ningún compañero de equipo, ni mucho menos de una organización, atacarían a uno de los suyos como lo hicieron contigo. – Se colocó a su lado tomando las verduras, las levanto al aire para retirar el exceso de agua. – Esas personas no te trataban como a una compañera, sino como a una prisionera. –

El rubio estaba siendo sincero, no había ninguna otra intención en sus palabras. Podrían tacharlo de ingenuo, pero él estaba completamente seguro de que esa joven no era peligrosa, al contrario de Romanoff, él si estaba seguro de su inocencia.

– ¡Oh es verdad! – La chica giro hacia el rubio, éste la observo fijo pues parecía que quería decirle algo de suma importancia. – ¡Quería entregarte tu chamarra! –

Rogers sonrió enternecido, un detalle como ese no era algo relevante, pero por la reacción y gestos de la eslovaca eso era de suma importancia.

– No es necesario, yo te la di. – Tomo un recipiente para colocar las verduras y comenzar a cortar, trataba de zanjar el tema.

– Pero... es tuya, además... – Hizo una pausa, miro a un lado con un sonrojo en sus mejillas. – Me queda enorme. –

Steve contuvo una carcajada, la imagen de la pelirroja con su cazadora sobre ella le parecía demasiado divertida. Podía imaginársela tratando de llenar el largo de las mangas, mirando el largo y ancho de la prenda que muy probablemente cubría hasta sus rodillas.

– ¿Por qué te ríes? – Le pregunto fingiendo indignación, hacia un puchero gracioso.

– Perdón... jejejeje. – Tomo un cuchillo largo y la tabla para cortar. – Puedo ir cortando esto mientras vas por la chamarra. – Comenzó a cortar unas hojas de lechuga, aunque aquello era algo simple prefería ayudar y que la chica tomara un respiro.

– Muy bien, regreso en un momento. – La joven emprendió camino hacia las escaleras que llevaban al piso inferior de camino a los dormitorios. Pero una vez sus pies dieron con el último escalón, un dolor punzante en su vientre le hizo detenerse de golpe. Se encorvo hacia adelante, apretó con fuerza su vientre con una mano e hizo presión intentando mitigar esa sensación pero no lo consiguió.

Comenzó a respirar profundamente sin dejar de hacer presión en su vientre, cuando considero que el dolor era tolerable continuo su camino hacia su habitación.

Miraba sentada a la nada, apoyo su espalda sobre el respaldo de la silla, se sentía aburrida. La comida ya casi estaba lista, con ayuda de Steve preparo los complementos y una salsa para acompañar la comida, solo quedaban 15 minutos para sacarla del horno.

Entonces recordó algo que tenía tiempo quería consultar. – FRIDAY ¿Puedes decirme donde trasmiten una serie de animación japonesa llamada Inu x Boku? –

Aquello podría considerarse una frivolidad, algo sin importancia, pero ahora que tenía un smartphone a la mano debía sacarle provecho.

Enseguida... - Respondió la voz de la A.I. – Buscando...

Entonces un sonido desconocido atrajo su atención, venia de abajo, bajo del piso de la cocina hasta llegar a uno de los pasillos, antes de dar la vuelta pudo distinguir una luz con tonos amarillos y rojizos que iluminaba desde el sitio donde venía. Camino de forma sigilosa hasta dar con lo que era una especie de aro de luz enorme, los bordes de aquel aro emitían un brillo dorado, el interior mostraba otro sitio completamente diferente al Complejo.

Su impresión aumento al ver salir de aquel gigante aro un hombre alto, de complexión delgada, de barba y bigote, cabello oscuro, un par de mechas con canas arriba de sus orejas resaltaban. No sabía si era aquel extraño portal lo que le desconcertaba, el hombre que acababa de salir o la larga Capa a sus hombros ¿Qué diablos estaba pasando y quien era él?

Mantuvo su distancia de aquel portal, no se había dado cuenta de su presencia.

La búsqueda ha concluido... – La voz de FRIDAY rompió el silencio e hizo que la pelirroja se le fuera todo el español y soltara una maldición en su lengua natal.

Sakramentsky! (¡Maldita sea!) – (Eslovaco)

Eso fue suficiente para atraer la atención del recién llegado, giro su vista hacia la más pequeña quien había estado detrás de una decoración de la casa. Jamás había visto a esa persona en el Complejo, supuso que se trataría de alguna amistad de los Vengadores, pero todo intento de contacto se vio frustrado cuando la pelirroja se fue corriendo de su improvisado escondite hacia el pasillo que daba a la sala.

– ¡Vi-Visión... Steve...! –

El recién llegado chasqueo la lengua en fastidio, había asustado a esa chica.

– Que manera de comenzar la tarde... – Siguió a paso lento a la jovencita mientras su capa se adelantaba.

En la sala, el androide había aparecido rápidamente ante el llamado de la pelirroja quien sonaba asustada. Había atravesado las paredes rápidamente y tomaba a la joven de los hombros

– Visión... un portal apareció y salió una persona de ahí... – Pero el androide relajo sus facciones al ver de quien se trataba.

– No te preocupes Kassandra, es amigo de los Vengadores. – En ese instante venia corriendo el Capitán, frenando en la sala. – Todo está en orden Capitán, llego Strange de visita. – El rubio vio al recién llegado y entendió que probablemente la chica le haya visto llegar usando su magia, misma que hasta la fecha le era incompresible.

– Disculpen la intromisión, no sabía que tenían visitas. – Se acercó el Hechicero a la sala – Buenas tardes Rogers, Visión. – Les dedicó a ambos un saludo cortes.

– Dr. Strange, déjame presentarte a Kassandra. – La chica permanecía a lado del androide, su mirada iba de Visión al recién llegado. Gentilmente el androide coloco su mano en el hombro de la pelirroja invitándola a cortar un poco la distancia.

– Él es Stephen Strange, se encarga del cuidado de un santuario aquí en Nueva York, es un maestro de las artes místicas. – La capa de levitación se colocó a lado del Hechicero, en ese momento la prenda mágica se sentía en la necesidad de hacerse notar sin estar atada a los hombros de Strange, esto llamó la atención de la pelirroja.

– Strange, Kassandra Lukácová es nuestra invitada en el Complejo, estará quedándose un tiempo aquí en calidad de refugiada por órdenes de SHIELD y Tony. –

Aquello le había causado curiosidad, pero antes de hacer cualquier pregunta, la capa que aun levitaba a lado suyo, decidió tomar la iniciativa de acercarse más a la chica extendiendo el largo de sus pliegues simulando una mano que deseaba saludarla.

Si la presencia de un objeto que levitaba en el aire le pareció extraño, que ahora aquella prenda actuara como una persona la tenía desconcertada y por poco se cayó de la impresión al tenerla de frente esperando una respuesta suya.

Dudosa, extendió su mano hasta tocar la tela de la capa y dio un ligero apretón cuando ésta cubrió hasta la delgada muñeca de la joven.

Esto por supuesto no había pasado desapercibido por El Hechicero, la Capa de Levitación era conocida por ser demasiado celosa y posesiva con él, que actuara de esa forma con otra persona era demasiado extraño.

Más tarde haría demasiadas preguntas, esto le provocaba demasiada curiosidad.

Aquella interacción era observada por los tres presentes, Steve y Visión jamás habían tenido la oportunidad de ver a la Capa fuera de los hombros del Hechicero, así que no querían perder detalle.

– No suele hacer eso. – Stephen considero conveniente intervenir antes de que la situación fuera más incómoda para la chica.

La Capa se movió de su sitio y se colocó a lado de la pelirroja, todavía se negaba a alejarse de ella y el Hechicero la miro con reproche.

– Perdón si te ha molestado. – Ofreció una disculpa y se acercó para poder saludar a la joven, extendió su mano hacia ella mientras la Capa se mantenía levitando en el mismo sitio.

– Mucho gusto, señorita. – Kassandra correspondió el saludo, aunque se sentía observada de cerca por la Capa de Levitación, decidió mantenerse tranquila y conocer al recién llegado.

La cercanía con la joven le permitió al Hechicero ver con mejor detalle su rostro, en aquellos escasos segundos pudo ver el largo de su cabello y su color naranja, sus facciones y por supuesto aquel par de ojos que poseían un color que jamás había visto en humanos. Había estado analizando tanto sus ojos que cuando soltó la mano de la chica, vio lo que parecía el rastro de un golpe en su mejilla, decidió no preguntar e ignorar aquello.

– ¿Nos hemos visto en algún lado antes? – se llevó una mano al mentón pensativo. La Capa por su parte, continuaba en una posición que parecía que estuviera observándola con curiosidad.

– No... no creo... He estado casi toda mi vida en Europa. – Respondió, pero no podía evitar voltear a ver aquella prenda que seguía levitando a su lado, podría jurar que era observada con insistencia. La Capa comenzó a rodearle, cubriéndola de pies a cabeza, después la descubría y ondeaba su cabello, acariciaba sus mejillas con el cuello de la Capa.

– ¿Qué le pasa a tu Capa? ¿Está viva o algo así? – Visión veía la escena confuso, aquella prenda mágica se portaba como una mascota buscando atención. Tal como lo hacía con el Hechicero.

– Te aseguro que no la controlo... es una Capa mágica de levitación y no suele hacer eso. – La Capa seguía rozando las mejillas sonrosadas de la chica, los tres hombres miraban extrañados como aquella prenda insistía en estar pegada a la chica.

– Ya detente. – La Capa detuvo sus caricias, ondeo el cabello de la pelirroja una última vez y se colocó a su lado levitando.

– En fin, vine a ver a Tony ¿Se encuentra aquí en el Complejo? – Dejo de lado el comportamiento de su Capa y se dirigió a Rogers y Visión.

– Me parece que Tony está trabajando, si gustas esperarlo, aunque no estoy segura de la hora en que llegue al Complejo. – Le respondió el rubio quien no podía evitar ver como la Capa en momentos giraba en dirección a la pelirroja.

El ruido de un propulsor les hizo girar, reconocían a la perfección ese sonido.

– El señor Stark acaba de llegar – Anuncio Visión, aquello había sido una gran coincidencia.

– ¡Perfecto! – El Hechicero entonces se dirigió hacia lo que sería la entrada principal, giro detrás de si al ver que la Capa no le seguía y observo como la misma flotaba a lado de la pelirroja quien camino hacia lo que era la cocina. – ¿Por qué se comporta así? –

Siguió con la vista a la joven, buscando algo en su perfil, en sus gestos o sus movimientos. Estaba tan ensimismado que no se dio cuenta del momento en que la figura de la joven quedo fuera de su campo de visión, hasta que sintió una mano sobre su hombro.

– Ni se te ocurra Potter – El castaño se colocó a su lado, mientras el Hechicero le miraba con hastió por el apodo – Estará aquí de forma temporal, es mi pequeña protegida así que no pienses en acecharla. – Caminó hacia la sala donde estaba todavía Steve.

– Tony. – Rogers y Stark se saludaron brevemente, Visión le dio una breve bienvenida para retirarse de la sala y dejarlos hablar.

– Y bien ¿Qué te trae por aquí que al fin nos honras con tu visita? – Strange prefirió ignorar aquello, no tenía intención de aclarar sus intenciones con respecto a aquella mujer.

– Seré breve, es respecto a lo ocurrido en Rumania. La noticia esta por todas partes – Los tres estaban de pie, Rogers reacciono al escuchar aquello – Es acerca de su hazaña en Putna, desmantelaron la base de una organización criminal llamada KODE. Bueno, esa organización años atrás robo del Santuario en Hong Kong, varios artefactos y reliquias antiguas, si lograron desmantelar esa base o tienen información de donde podrían estar esas reliquias me ayudaría mucho para devolverlas a su sitio. –

– wow, ósea que además de robar armas y vibranium también robaron "artefactos mágicos" – Enfatizo esto último de manera escéptica el castaño.

– Stark – Su timbre de voz era más grave – Hablo en serio, esa organización ha tenido en sus manos objetos con los que pudieron haber hecho muchas barbaridades. Solo necesito una pista y me voy. –

– Esta bien, está bien – A Tony le encantaba bromear y sacar de sus casillas al Hechicero, el ego de ambos chocaba demasiado lo que hacía que constantemente tuvieran roces.

– Casualmente me quede con una copia de la información que obtuvieron de su base, puedo encontrar algo aquí. – Extrajo lo que era una pequeña tableta – FRIDAY Puedes buscar en el archivo "K" alguna fotografía o documento que contenga alguna dirección de bodegas o almacenes. –

Enseguida – Un par de segundos más tarde, se visualizaba un archivo de texto y diferentes fotografías.

– Veamos... – Entre ambos hombres analizaban las fotografías, que en efecto correspondían a cada pieza robada del Santuario. Sin embargo, el archivo de texto contenía diversas direcciones de almacenes y bóvedas, todas en diferentes países.

– KODE tiene demasiados recursos por lo que parece – El castaño leía cada dirección y localización – Te tomara demasiado tiempo recuperarlas –

Podía leerse en el archivo de texto, toda clase de localizaciones. Canadá, Serbia, Estados Unidos, Perú, Jordania, Holanda, Hungría, Francia, España. En cada país señalado poseían propiedades, muy probablemente demasiado escondidas y con actividades bajo el agua.

– Puedo arreglármelas – Señalo el anillo de honda en su mano – Hay formas rápidas de llegar a cada punto. –

– ¿Quieres que te envié el archivo? – Le propuso Tony quien ya se adelantaba con la labor de enviarlo al correo electrónico personal del Hechicero.

– Seria perfecto – Seguía analizando el material gráfico en la tableta del genio - Si me pongo en la tarea de ir a cada dirección señalada, terminare pronto. –

– ¿Por qué un grupo de criminales robarían... objetos como esos de uno de los Santuarios? – Steve, quien había estado mirando desde su posición, estaba escéptico a temas como la magia y aunque tenía tiempo de haber conocido al Hechicero, cada día le sorprendían sus habilidades. – ¿Que podrían conseguir con eso? –

– Muchas cosas Capitán Rogers... esos objetos utilizados en los rituales correctos y en manos de personas tan peligrosas, pueden causar mucho daño, sino es que ya lo hicieron. – Respondió al rubio.

En la cocina, la pelirroja volvió a sentarse en la silla donde anteriormente estaba vigilando el horno, llevo sus manos al vientre tratando de mitigar el dolor, esta vez la intensidad era mayor y los espasmos constantes. La capa, quien en todo momento estuvo a su lado, flotaba a lado suyo. Exhalo profundamente y otro espasmo le hizo agacharse de dolor sobre la silla, la Capa se movía de un lado a otro al no entender que era lo que lastimaba a la chica.

– ¿Porque... me esta... pasando... uff ufff... esto? – La prenda sin saber qué hacer, se limitaba a acercarse a la pelirroja y limpiar su sudor – ¿Y tampoco entiendo cómo puedes estar viva? Es demasiado curioso... – Miro hacia la Capa, a pesar de no entender la naturaleza de esa prenda, su presencia ya no le parecía tan inquietante. Tomo aire y se incorporó.

– Ya casi esta lista la comida –

– Creo que se quién podría dar más pistas. – Steve entonces propuso lo siguiente - Kassandra tal vez sea algo. –

– ¿Qué? – Confundido miro hacia Steve – ¿Te refieres a la chica a la que mi Capa no ha dejado de seguir? – Busco con la mirada, recordando entonces que su prenda había decidido seguir como lapa a la joven.

– ¿Tu fiel Capa ya te dejo? – El castaño lucia divertido al saber aquello, desde la primera vez que vio aquella prenda flotar y proteger al Hechicero, pudo ver lo leal y protectora que era esa Capa y como le sorprendió que un objeto fuese capaz de ese poder.

– Kassandra es más linda y carismática que tú, no me sorprendería. – El Hechicero miraba con reproche al genio, quien seguía conteniendo su risa

– Eso tengo que verlo. Kass ¿Puedes venir un momento? –

– Y a todo esto ¿Por qué esa mujer sabría sobre KODE? No comprendo. – El Hechicero se cruzó de brazos impaciente.

– Ah es verdad, Strange, mi pequeña protegida fue rescatada de la base de KODE. Es una testigo primordial en esta investigación y está aquí como refugiada. Rogers la salvo de la base y después la volvimos a rescatar de un secuestro en Varsovia. Fue toda una odisea. – Le relato a grandes rasgos la misión que se dio en aquella parte de Europa.

– Comprendo. – Aunque eso no respondía porque su Capa de Levitación se había encariñado demasiado con una desconocida.

– ¿Me llamaron? – En la sala entro la chica, acompañada de la Capa, quien en una última manera de llamar la atención la rodeo por completo simulando un suéter. Aunque esa acción no estaba del todo alejada de lo que sentía la joven, pues empezaba a sentirse mareada y con escalofríos. Había una enorme empatía de parte de aquella prenda que no sabía explicar.

– ¿Te sientes bien? Juraría que estas más pálida que esta mañana – La curiosidad que sentía por ver a la fiel Capa prendada de la chica fue dejada de lado al ver su semblante agotado. Toco su frente y mejillas, mientras la capa seguía cubriendo el delgado cuerpo de la joven – Tienes fiebre. ¿Steve viste si Kassandra se sentía mal esta mañana? –

– No Tony, ella estaba bien. – La pelirroja a ver como el mayor insistía en su examen, le retiro con delicadeza la mano de su frente.

– Señor Stark, no es nada grave, en serio. – El pelinegro observaba como su Capa seguía aferrada a aquella mujer, pero había algo más que le intrigaba demasiado. Había algo en ella, algo que le había llamado la atención y estaba seguro que ya una vez había escuchado una descripción que coincidía con la de esa chica.

Mientras el Hechicero divagaba, Tony recordó entonces porque le habían llamado.

– Kassandra ¿De casualidad sabes si KODE tenía resguardados reliquias que sospecharas podrían ser... mágicas? ¿O si ellos estaban relacionados con... cosas así? –

Los ojos violetas se abrieron en par, lucia sorprendida, por un momento creyó que tendría una respuesta positiva en la punta de la lengua. Pero entonces aquel brillo se apagó, su semblante se ensombreció.

– No... yo no se si... ellos tenían interés por algo como la magia. – El dolor de cabeza comenzaba a querer manifestarse de nuevo. No le permitía hablar de nuevo.

El pelinegro observaba a la chica, se cruzó de brazos intentando recordar. Había algo que no le gustaba de todo esto, desconocía la situación de esa mujer, su historia o su vida, pero estaba seguro de haberla visto antes. Ya una vez había escuchado la mención de ese color de ojos tan singular.

Entonces un flashback vino a su cabeza, la voz de Wong, el Santuario de Hong Kong, el Hechicero usando la gema del tiempo para reparar los estragos en el Santuario. Aquella anécdota, comenzaba a recodar palabra por palabra mientras su vista se perdía en la Capa de Levitación rodeando el cuerpo de esa mujer, esa chica.

"Un grupo de criminales, entro al Santuario, asesinaron al Guardián. Se robaron más de la mitad de los objetos mágicos y malditos de este Santuario.

Los objetos malditos los tenían en una bóveda que esta al fondo de este lugar. No hemos podido recuperarlos, eso fue ya hace varios años.

Pero Strange, el resistió, pudo ver el rostro de una persona en particular. A una mujer, le ordenaron a una chica abrir la bóveda y cargar varios de los objetos malditos.

Era una joven delgada, cabello largo y pelirrojo. Pero hubo algo que el guardián recordó a la perfección, aquella mujer parecía una muñeca, solo acataba ordenes de un hombre en particular. Sobre todo, sus ojos, hubo un momento en que la chica lo observo tirado en el suelo y pudo ver que sus ojos eran de un color muy extraño, eran de color violeta y estos brillaban. "