Sesshomaru entró muy temprano al palacio imperial. Detrás de el caminaba Ah y Royakan. Al entrar al palacio del emperador ambos sirvientes se quedaron atrás. Ellos no podían entrar sin audiencia.
Cuando Sesshomaru entró, vio a Touga ser ayudado por Saya a vestirse. El emperador al ver a su hijo tan temprano no le provocó ninguna reacción, además él venía de visitar el palacio de una de sus concubinas. En los aposentos del emperador los únicos que podían entrar sin audiencia eran InuYasha y el príncipe heredero.
— Te esperaba para cenar, tu informe sobre los bandidos de Heisei y su disputa debe ser resuelto a lo inmediato. Hemos tenido nuevos reportes de incidentes en la frontera.
Una extraña droga ha entrado a circulación en Sengoku, según las fuentes son comercializadas por piratas humanos de Heisei. Esta droga provoca violencia, sed de sangre y alucinaciones con su uso prolongado. Debido a esto se está presionando a Touga por compensaciones hacia los humanos agredidos bajo el efecto de la droga.
— El informe estará listo en la cena. — Contestó a su padre. — Este Sesshomaru tiene otra solicitud al padre imperial.
Touga se sentó en su trono y escuchó extrañado las palabras de su hijo, era raro que la palabra 'solicitud' estuviera en boca de un orgulloso como Sesshomaru. Sentía que hasta podía caerle un rayo. De inmediato se despertó de su letargo, vio con más detenimiento al joven platinado.
— El príncipe heredero puede hacer su pedido.
Saya le pasó una taza con té a Touga y se retiró a un lado. La mirada helada de Sesshomaru lo ponía nervioso.
— Este príncipe solicita el edicto imperial para matrimonio.
Touga fue golpeado por un rayo, o así lo sintió. Otra palabra imposible estaba en boca de Sesshomaru. ¿Quién era la dama? Kagura era muy insistente referente a su hijo y un matrimonio político no era mala idea. O tal vez Sara, Kuranosuke expresó su posición de dar a su prima como consorte a Sesshomaru, también estaba la princesa Kana, o la princesa Shiori. O tal vez no iría lejos y Touran por fin conquistó el corazón de su hijo. Cualquiera se veía bien, ya era momento de elegir una princesa consorte para su hijo.
— ¿Quién es la dama a quien darás la corona de emperatriz?
La tensión podía cortarse con el filo de sus garras y apenas duró unos segundos.
— La segunda princesa de Edo, Kagome Higurashi.
Touga sintió otro golpe de rayo. Higurashi, ese apellido tenía en su haber tres emperadores de Sengoku asesinados bajo su mano. Su capital era un fuerte impenetrable para los youkais, tenían detectores de youki, habían túneles subterráneos en caso de guerra o ataque sorpresa que llevaban hasta la montaña donde la barrera dejaba entrar a los benditos, el resto era purificado o quemado. Sus canales de drenaje que descendían a la ciudad servían para atacar. Toda esa ciudad con esa gente con poderes aterradores. Era el efecto de un solo apellido.
— Hemos ofendido a Edo de muchas formas y tu hermano ha acentuado la situación. Solicitar un matrimonio...
Entonces el joven youkai apoyando una sola rodilla al piso se arrodilló. Touga sintió otro golpe de rayo. Algo le decía que si recibía más golpes de ese tipo iba a morir. Además, por lo que podía ver, Sesshomaru estaba más que decidido si podía arrodillarse para solicitar su bendición. ¿Cuánto orgullo sacrificó en ese gesto? Lo mejor era preguntar cuando se preparó para esto.
— Eres el príncipe heredero, podemos ofrecerle la posición de consorte secundaria.— Darle a Edo más poder no era lo suyo. Pero esa Kagome era una muy buena chica, se dio cuenta que su hijo tenía buenos gustos. — La posición de emperatriz debe ser elegida de forma más estratégica.
— Kagome será la princesa heredera de este príncipe. Nadie más tiene permitido aspirar a ese puesto.
¿Kagome?
Otro golpe de rayo alcanzó al platinado mayor. Colocó una mano en su corazón y vio con dudas a su hijo, ¿Era realmente Sesshomaru? Tal vez era Inuyasha disfazado queriendo quedarse con las dos.
— Sesshomaru... — Con total seriedad vio a su hijo a los ojos, ámbar con ámbar chocaron. A su mente regresó aquella conversación del día en que nació Inuyasha, el único hijo que Izayoi pudo darle sano y salvo. ¿Cuánto tiempo necesita una persona para cambiar? ¿Doscientos años? ¿Unos meses? ¿Unos días? O un momento...— ¿Tienes algo que proteger?
Esperaba que contestara igual que antes: innecesario. Sin embargo el golpe de rayo que recibió le dijo todo lo contrario.
— Nada vale tanto como la vida de Kagome.
El pobre Touga casi escupe sangre en ese momento, no reconocía a su hijo. Pero viendo su testarudez no siguió dando vueltas al asunto. Esa rodilla... desde el momento en que esa rodilla tocó el suelo fue para ese propósito. Sesshomaru no cambiaría de opinión. Debía ser Kagome o no sabía a que extremos (Como matarlo) podía llegar su hijo (Como matarlo) y sabía que esa solución (Matarlo) era simple.
— Puedes levantarte. Haré el edicto imperial y te lo entregaré en la cena...— Touga recordó algo—; por cierto, Naki fue atacado en el coto de caza de Inuyasha. Sus heridas no son de gravedad, pero eso ya es una amenaza a nuestro imperio. ¡Investiga! Veamos quién se atreve a lastimar a mi nieto.
Después de la cena con su padre, enviar regalos a su sobrino y soportar a su hermano por media noche, Sesshomaru por fin entró a la habitación de Kagome. Vio un pergamino en la ventana y supo que la habitación estaba insonorizada.
— Uh.
Una sombra se paró frente a él y se arrodilló en el piso.
— Su Alteza.
— ¿A que hora se durmió?
— La maestra estuvo esperando toda la noche, hace una vara de incienso que se durmió.
El youkai enarco una ceja. El sueño de Kagome era profundo. Se sentó en el borde la cama, la cortina estaba corrida, ella se durmió viendo la ventana.
Extendió su mano lentamente, sus garras tomaron unos cuantos cabellos ébano, un reflejo azul cruzó por su vista. Una auténtica descendiente, eso dijo su padre de Kagome. Ella tenía las características y los dones de su antepasado, quien asesinó al fundador del actual imperio de Sengoku.
'Cada vez que un auténtico descendiente nace, un Inuyoukai es asesinado, y siempre es el que está en el trono, puedes interpretarlo porque esa rumoreada perla de almas aparece en ese tiempo y todo Era es sacudido por el linaje del dios de la montaña y los Higurashi'— ¿El padre imperial sugiere estar alerta?— Preguntó Inuyasha.— El único país que puede desgastarnos y hacernos frente en una guerra es Edo. Kikyo no puede ser considerada una rehén, ella no está en los ojos de Kyouta, sin embargo, la princesa Kagome es diferente... — Touga tomó un momento de reflexión—, Kyouta fue quien educó y crío a Kagome, es la perla en su mano que perdimos.Las miradas ambarinas pararon en Inuyasha. Este resopló y desvío la mirada. Touga debía admitir que había malcriado a ese hijo suyo.— Te he dado un nieto que puedes usar para sobornar a Edo... — Nadie notó la pequeña sonrisa en los labios de Sesshomaru.— Si fuera el hijo de Kagome, sería más útil, la razón por la que ese niño entró en los ojos de Kyouta es por las atenciones que Kagome le ha brindado como su tía imperial—, respondió el ambarino mayor.— Según Kikyo, Naki tiene los rasgos del dios de la montaña, la contra parte del auténtico descendiente...
Palabras vacías, es la primera vez que lo escucho, mis fuentes no lograron confirmar nada de los rasgos del dios de la montaña, pensó Sesshomaru.
El youkai no dio más vueltas al asunto, Inuyasha giraba en la Palma de la mano de esa mujer, era un idiota.
Naki no era un Taisho, de eso estaba seguro. En cambio Inuki, la hermana menor de Naki si era una Taisho. ¿Qué haría esa chica si supiera esto? La pregunta real era: ¿Qué haría Kagome cuando supiera todo?
