Mis suculentos sesshomes como siempre estoy publicano cada semana al menos un capitulo, ya he comenzado clases y estoy full, así que si en algún momento hay un retraso por favor sepan que tratare de publicar tan seguido como me permita la universidad

A leer…


Un amor incondicional de mi parte ¿Y del tuyo?

Encontré a Inuyasha en el árbol sagrado, veía la cicatriz que había dejado cuando estaba sellando en él. Me acerque a él pero no me miró ni dijo nada, nos quedamos en silencio. Me moví un poco incómoda, no sabía cómo empezar.

-Hace tres años rompiste el sello que me mantenía atado en este árbol—lo mire cuando comenzó hablar.

-Así es; fuiste el primero que vi cuando caí al pozo. Estaba muy asustada no sabía dónde estaba pero cuando te encontré me olvide por un momento de mi miedo me pregunté ¿qué hacía un chico dormido en un árbol? te llame pero no contestarte hasta acaricie tus orejas—dije con una sonrisa melancólica.

-Yo te sentí luego de tantos años de encontrarme en un sueño profundo, tu olor me trajo de aquel abismo y tu grito me despertó por fin de mi sueño—me miro—Si tú no fueras aparecido yo aún seguiría sellado; nunca hubiera conocido a los chicos, no te conocería y no formaría parte de esta familia.

-Inuyasha…

-Y ahora tú te vas—gruño apretando los puños—No puedes irte Kagome—dijo mirándome con enojo—Tú lo prometiste—terminó susurrando ocultado sus ojos de mí.

-Dijiste que me apoyarías en mi decisión Inuyasha—dije con suavidad.

-Si lo dije pero ¿por qué te tienes que ir con él? ¿Por qué tienes que abandonarme? no quiero que te vayas Kagome no quiero perderte, no a ti, tu presencia para mi es indispensable. Solo tú me has querido desde el principio sin importar lo que soy ni siquiera Kikyo, sólo tú Kagome, contigo todo es diferente puedo actuar como yo, no tengo que aparentar ser fuerte, no tengo que estar alerta, angustiado porque me traicionen porque sé que tú no lo harás; para mí eres muy importante, más que una amiga eres la hermana que siempre quise tener; eres la persona que siempre quise conocer aquella que no me desprecio aquella que siempre estuvo conmigo sin importar lo patán, estúpido y grosero que sé que puedo ser. Kagome eres especial para mi yo te quiero de una manera extraña sé que no es la clase de amor que siento por Kikyo es diferente y sé que si te vas te perderé para siempre y no quiero, no a ti—dice casi en un susurró con los ojos cristalinos y las orejas bajas.

- Oh Inuyasha – dije mientras lo abrazo y soy correspondida— Sabes tú fuiste mi primer amigo en aquella época, tú me trajiste felicidad, tú fuiste mi primer amor y no sabes lo mucho que me dolió que tu no me amaras como yo a ti – sentí como me apretaba más a él – Pero cuando conocí más a Sesshomaru me di cuenta lo que siento por él y por ti era diferente –me separo un poco de él y junto nuestra frente de tal manera que podía verlo a los ojos, comencé a acariciarle un mechón de pelo –Inuyasha nuestro amor es especial, mi madre me dijo que uno puede amar de muchas maneras; nosotros somos así, nos amamos de una forma diferente nuestro lazo es especial y ni Kikyo, Sesshomaru ni nadie lo cambiara y aunque estemos lejos tu tendrás un amor incondicional de mi parte ¿yo lo tendré del tuyo?— pregunté mientras acariciaba su mejilla.

-Siempre lo tendrás Kagome—respondió en un susurro.

-Los hermanos no se separan Inuyasha no importa que ¿acaso piensas que amo menos a Sota cada que vengo a mi época?—él simplemente negó.

-Sé que te hice una promesa no la he olvidado y nunca lo haré y también sé qué crees que es injusto irme con Sesshomaru pero tú y yo tomamos una decisión. Ahora Kikyo y tú y Sesshomaru y yo tenemos que aprender del uno y del otro. Yo te amo Inuyasha y sé que tú me amas a mí, sé que amas a Kikyo y yo quiero saber si junto a Sesshomaru yo puedo ser feliz y no significa que por eso nosotros dejaremos de querernos, la familia no se separa y tú, Sango, Miroku, Shipoo, Kirara, la anciana Kaede y yo hemos pasado tantas cosas juntos y esos lazos no se irán por qué tomemos un camino diferente. Además no es como si no nos fuéramos a ver, tenemos un mismo objetivo—dije sonriendo, los ojos de Inuyasha estaban brillosos pero su cara no se veía ya afligida.

- Lo sé es solo que me molestó— dijo mirando a otro lado separándose de mí—Él tiene todo lo que yo siempre quise y ahora también te tiene a ti, la persona que me sacó del abismo en el que viví toda mi vida ahora lo tiene todo, es un demonio completo tiene el respeto de todo lugar por donde va, tuvo a padre; yo siempre tuve que luchar por ganarme el derecho a vivir, todo el lugar donde voy o soy atacado o tolerado nunca deseado, tengo miedo de que te vayas y yo despierte un día y todo lo que tengo ahora desaparezca volviendo a estar solo—mire a Inuyasha con el corazón en un puño él no me miraba de nuevo veía el árbol sagrado tome su mano entre las mías volteo sorprendido cuando la bese.

- Independientemente de lo que pase entre Sesshomaru y yo, Inuyasha, él jamás tomará tu lugar en mi corazón, jamás volverás a estar solo Sango y Miroku estarán contigo ahora tenemos un hijo y Kikyo está junto a ti, no volverás a aquel lugar de nuevo nosotros no lo permitiremos así que confía en nosotros como nosotros confiamos en ti—cuando Inuyasha sonrió mi corazón dejo de sentir angustia.

- Gracias— yo simplemente asentí limpiando las lágrimas que habían escapado de mis ojos.

- Para eso está la familia para apoyarnos – respondí con una sonrisa. Nos sentamos en la banca bajo el árbol sagrado aún con nuestras manos entrelazadas— ¿Shiro?— digo sorprendida cuando esté se montó en mis piernas— ¿Dónde habías estado?—acaricie sus orejas este simplemente ladro disfrutando mi caricia

- Ha estado con Sesshomaru— mire a Inuyasha asombrada.

- ¿Ah sí?— pregunté con duda él simplemente se encogió de hombros.

- Desde que Sesshomaru llegó ha estado con él en las afueras del templo la verdad no los culpo en el bosque detrás del templo el olor de esta época es casi nulo— acaricie a mi pequeño amigo mientras escuchaba a Inuyasha. Así que ahí es donde Sesshomaru pasaba su tiempo mientras estaba aquí, me pregunté cómo estaba luego de lo de ayer ¿pensara en mi como yo he pensado en él?

- Ve con él—mire a Inuyasha sorprendida.

- No es necesario estoy contigo ahora— respondí rápidamente.

- No te hagas el rogar Kagome lo noto en tu mirada quieres ir con él— dijo poniéndose de pie— No importa de igual forma planeaba entrar, quiero otra rebanada de pastel.

- Eres un glotón— dije poniéndome de pie también.

- La comida de madre es deliciosa—dijo dándome una sonrisa para luego caminar hacia la casa— Oye Kagome – mire curiosa a Inuyasha cuando este se volteo de nuevo hacia mí—Sé que probablemente aún no lo notas pero sé que amas al idiota de Sesshomaru. Por favor no te engañes a ti misma el bastardo no solo te gusta, lo sé lo veo en tus ojos recuerda que te conozco hermanita— dijo antes de retomar su camino dejándome sola en el patio.

Mire el lugar por donde había desaparecido Inuyasha y pensé en sus palabras supe que tenía razón ya no lo pude negar más, no sabía cuándo había pasado pero Sesshomaru no solo me gustaba yo lo amaba, era consciente que aún no podría decírselo a Sesshomaru, tendría que esperar pero estaba segura que tarde o temprano él me amaría como yo lo hacía. Acaricié a Shiro y me dirigí a las afueras del templo.

Encontré a Sesshomaru un poco alejado de la entrada del bosque, camine hasta él con una sonrisa, no me había dado cuenta que tanto deseaba verlo hasta que lo tuve a unos metros de distancia, Shiro se soltó de mi agarre y corrió hasta Sesshomaru montándose en sus piernas, me acerque a ellos y me senté junto a él.

- Me alegro que tú y Shiro se lleven bien—dije luego de un momento en silencio él no me contestó la verdad no esperaba que lo hiciera— Partiremos al atardecer a la otra época. Nos iríamos ahora pero quiero pasar el resto del día con mi familia espero que no te moleste estar un poco más aquí yo no sé cuándo vuelva a venir.

- Se me ha informado que hoy es el aniversario de su nacimiento— parpadee un poco confundida por su pregunta repentina.

- Así es hoy cumplo dieciocho años.

- Ya veo. Ustedes los humanos celebran su nacimiento cada doce ciclos lunares— mire la bolsa de cuero que Sesshomaru había puesto en mis piernas sin saber que hacer, él no me miró; nerviosa desató el cordón que sujetaba la envoltura mire asombrada el kimono, la tela era suave y brillante como la seda, era de color verde y blanco con detalle de flores y capullos de Sakura, me quedé sin palabras mire a Sesshomaru, pero este no me miró ni hizo ningún comentario.

- Es bellísimo Sesshomaru muchas gracias— respondí abrazando la tela contra mí.

- A este Sesshomaru le complace que sea de su agrado Miko este kimono es parte de mi cortejo me pareció apropiado dárselo hoy.

- ¿Lo llevabas contigo desde hace tiempo? – pregunte aún fascinada con el regalo.

- Este Sesshomaru ya ha dicho que la ha estado cortejando miko— sonreí internamente sabía que no conseguiría otra respuesta de él.

No sé por qué me había elegido a mí pero lo único que sabía con seguridad era que si Sesshomaru había decidido cortejarme era porque así lo deseaba. Sesshomaru me quería a mí, me sentí feliz por eso. Yo era deseada, mi sonrisa se amplió, yo definitivamente amaba a este hombre.


Ajuste mi obi y acomode mi flequillo me mire al espejo complacida con lo que veía el kimono me quedaba perfecto. Me calcé mi zori con mis medias tabi; sonreí al espejo mientras acomodaba mi tama kanzashi para que no se deshiciera mi moño aunque el estilo de este era desordenado dando el efecto de que se estaba cayendo; retoque un poco mis labios de color carmesí y me asegure que el delineado de mis ojos estuviera perfecto solté una risita ante mi nerviosismo. Quería estar perfecta tenía dieciocho años de edad y estaba comprometida con un demonio de mil años aún no era mayor de edad pero en la época Sengoku ya estaba más allá de mi edad casamentera, sonriendo ante mis pensamientos sacudí el polvo invisible de mi kimono y una vez conforme salí de mi habitación.

- Oh ya no llevas ropa moderna – dije con un mohín cuando encontré a Inuyasha en la puerta cargando mi bolso.

- Esa ropa es muy incómoda— respondió frunciendo el ceño.

- Es cuestión de costumbre—dije con una sonrisa acercándome a él.

- Estoy bien con mi atuendo habitual.

- Es bueno tener un cambio.

- ¿Cómo tú? —dije mirándome de arriba abajo.

- Exacto —respondí con coquetería él simplemente negó con una sonrisa plasmada en sus labios.

- ¿Ese kimono? – dijo viéndome con interés.

- Es un obsequio— dije encogiéndome de hombros—Llevo puesto los regalos de personas especiales para mí— dije mostrándole el brazalete él simplemente se sonrojo—Eres adorable Inuyasha—dije soltando una risita.

- No soy adorable— gruñó ofendido.

- Eres un buen chico— me burlé de él acariciando sus orejas.

- Kagome – gruñó con el ceño fruncido—No me trates como un perro— terminó en un ladrido que solo aumentó mi risa.

- De nuevo los dos discutiendo—Inuyasha y yo miramos a mamá salir de la cocina— Me alegro que se lleven tan bien ¿Llevan todo lo que necesitan?

- Lo llevamos mamá— respondí acariciado el collar que me había dado asegurándome de que estuviera oculto debajo de mi kimono.

- Inuyasha cariño recuerda que puedes volver si necesitan reabastecerte para continuar con el viaje—él simplemente asintió.

- ¿Y Sota? - pregunte al no verlo.

- Oh debe estar afuera junto al abuelo— en efecto Sota está en el patio jugando con un Shiro transformado. Solté una risita al ver a mi abuelo perseguirlos con sutras en mano. Busqué a Sesshomaru y lo encontré junto en la entrada del pozo, ya era hora de volver, pensé mirando como el sol estaba comenzando a ocultarse.

- Cuídense por favor— dije abrazando a mi madre.

- Tú también cuídate hermana—dijo Sota abrazándome.

- Purifica a muchos demonios en nombre del templo Higurashi Kagome.

- Lo haré abuelo— respondí sonriente.

- Nos vemos inu-ni-chan, espero que vuelvas pronto a visitarnos tú también Sesshomaru-ni-chan— mire a Sesshomaru cuando Sota lo llamó así pero este lo ignoro.

- Ja, Sesshomaru ni-chan— dice Inuyasha en tono burlón lanzándose al pozo junto con Shiro. Me acerco al borde preparándome para seguirlo también.

- Por favor cuide de mis niños Sesshomaru-sama— dijo mamá justo cuando yo me lance al pozo impidiéndome escuchar la respuesta de Sesshomaru.

Al otro lado del pozo el cielo era de un tono naranja tome la mano que Inuyasha me ofrecía para salir, un instante después Sesshomaru también salió.

- ¿Los chicos? – pregunté a Inuyasha.

- En la aldea de Kaede— dijo mirando entre Sesshomaru y yo incómodo.

- Necesito decirles mi decisión— dije mirando a Sesshomaru.

-Partiremos al amanecer— dijo emprendiendo camino hacia el bosque dejándonos a Inuyasha y a mi solos.

- Partiremos al amanecer—dijo Inuyasha imitando a Sesshomaru con tono burlón—¿Segura que te quiere ir con el señor hago lo que me place?—preguntó con un tono de esperanza.

- Estoy segura, ya hablamos de ello.

- Keh— dijo mirando a otro lado— Siempre puedes cambiar de opinión.

- Estaré bien Inuyasha, vamos a la aldea – lo tomé de la mano arrastrándolo conmigo.


- Kagome, que bueno que regresaste—el abrazo de Sango fue mi primer recibimiento cuando entre a la cabaña.

- Siento haber corrido sin decir nada— correspondí su abrazo.

- Nos alegra tenerla de nuevo con nosotros señorita Kagome—le sonreí agradecida al monje Miroku.

- Haha estaba tan preocupado de que no volvieras— dijo Shipoo abrazándome.

- Lo siento Shipoo no fue mi intención preocuparte—dije limpiando las lágrimas que se acumularon en sus ojos.

- Señorita Kagome Rin está feliz de volverla a ver—dijo también abrazándome.

- Yo igual Rin— le sonreí acariciando su cabello.

- Keh, son unos dramático solo fueron tres días – Inuyasha rodó los ojos mientras dejaba mi mochila dentro de la cabaña— Saldré – dijo saliendo de la cabaña.

- Saluda a Kikyo de mi parte inu-ni-chan— grite aunque sé que no era necesario.

- Keh— fue su única respuesta.

- Veo que llevas un nuevo atuendo señorita Kagome— Miroku tocó la tela de mi kimono con interés.

- Es un obsequio de Sesshomaru— dije sonrojada. La sorpresa general no se hizo esperar.

- El señor Sesshomaru es muy bueno— dijo Rin dando saltitos de alegría.

- Así es— respondí con una sonrisa a Rin.

- Al parecer has resuelto tus asuntos Kagome—escuche decir a la anciana Kaede mientras le echaba más leña a la fogata.

- Así es anciana Kaede, de hecho les tengo que decir algo—dije tomando asiento alrededor de la olla humeante con comida.

- Rin le dirá al señor Jaken lo que hizo el señor Sesshomaru—dijo aún eufórica saliendo de la cabaña.

- Verán— les conté sobre mi decisión y el acuerdo que había tenido con Sesshomaru.

- Bueno señorita Kagome la verdad fue una sorpresa para nosotros descubrir que usted y el señor Sesshomaru estén juntos— dijo Miroku tomando un sorbo de té.

- Lo comprendo para mí todavía lo es.

- No me sorprende que te quiera llevar con él, los demonios son muy territoriales con sus parejas— Sango miraba las llamas mientras hablaba.

-¿Están bien con eso? Sé que es algo repentino y puede que sea una locura pero yo no me había sentido tan bien y tan segura de algo en años—los chicos me miraron sin decir nada pero no retrocedí yo había tomado mi decisión.

-Suenas convencida Kagome sin duda tu alma está en armonía no sé si lo que buscas te lo pueda dar el señor Sesshomaru pero ese es el camino que elegiste y no puedo más que apoyarte en tu decisión— mire a la anciana Kaede agradecida.

- Yo ya tenía una idea desde que vi la marca en su muñeca la primera vez que regresó de su tiempo señorita Kagome y no puedo más que desearle el mayor éxito— Miroku me sonrió y yo se la devolví contenta por su apoyo.

-Fue una sorpresa para mi saber que estuviste viéndote con él y más aún saber de la marca pero creo que ya has pasado por mucho y si lo mejor para ti es ir con Sesshomaru te apoyaré Kagome solo quiero que seas feliz— limpie una pequeña lágrima de mi mejilla por las palabras de Sango.

- Muchísimas gracias Sango – dije abrazándola—Lamento no decírtelo antes— susurre sin soltarlas.

- Comprendo. Está bien, sé que para ti también fue una sorpresa estaré aquí cuando me necesites y siempre puedes volver con nosotros—sonreí agradecida, busque con la mirada a Shipoo quien aún no había dicho nada lo encontré jugando con su comida decaído.

- ¿Pasa algo cariño? —dije acercándome a él.

- Te irás – susurro mirándome con los ojos llenos de lágrimas— Nos dejaras—dijo apartado su mirada de mí.

- No los estoy abandonado eventualmente nos encontremos en algún momento estamos buscando al mismo enemigo. Además actúas como si tú no fueras a venir conmigo— los ojos de Shipoo me miraron con alegría pero luego me vio nervioso.

-¿Eso significa que abandonaremos a Inuyasha?—parpadee sorprendida pero luego sonreí conmovida, Shipoo estaba preocupado por el bienestar de Inuyasha.

- No es así te lo dije una vez, somos familia, estamos unidas por nuestros corazones Inuyasha lo sabe, además ya he hablado con él—lo tranquilice acariciando su cabello.

- ¿No se enojara?—pregunto dudoso.

- ¿Por qué no lo buscas y le preguntas tú mismo?— Shipoo asintió no muy convencido pero fue en busca de Inuyasha— Ve con él Shiro— le dije a mi cachorro quien siguió a Shipoo enseguida—Muchas gracias por su apoyo con mi decisión me siento agradecida quiero que sepan que no importa que nos separemos siempre podrán contar con mi ayuda—dije una vez que Shiro había salido.

- Hablo por todos cuando digo que también estaremos para usted cuando nos necesite ahí estaremos— dijo Miroku.

- Somos familia— concordó Sango apoyando a Miroku— ¿Me imagino que has hablado con Inuyasha?

- Así es él y yo ya lo hemos discutido él apoya mi decisión aunque no le gusta mucho.

- Bueno lo está tomando mejor de lo que pensé— mire a Sango dándole la razón, Inuyasha lo estaba tomando mejor de lo que pensé aun así…

- Quiero pedirles un favor— dije inclinándose un poco antes ellos.

- No es necesario que se incline señorita Kagome díganos en que la podemos ayudar—mire a Miroku agradecida, volviéndome a sentar erguida.

- Inuyasha, él nunca lo admitirá pero necesitará que estén con él normalmente se guarda todo para sí mismo pero necesito que le tengan paciencia no lo dejen solo por favor—roque volviéndome a inclinar.

- No tiene por qué pedirlo señorita Inuyasha también es nuestro amigo lo apoyaremos—mire a Miroku y a Sango agradecida; feliz de dejar a Inuyasha en buenas manos.

- Sin duda él los necesitará a todos— miramos a Kaede cuando comenzó hablar— Mucho me temo que el camino de Inuyasha pronto presentará problemas.

- De qué hablas anciana Kaede—pregunté preocupada.

- A Inuyasha le espera un golpe fuerte como todos saben mi hermana no es de este mundo y aunque esos dos se amen también es cierto que el tiempo de Kikyo en este mundo ya pasó—baje mi mirada sin saber qué decir, sabía que lo que decía Kaede era verdad la misma Kikyo me lo había dicho pero no era justo.

- Encontremos la manera—dije convencida.

- Kagome mucho me temo que la muerte es uno de los problemas que no tienen solución—dijo Kaede con pesar.

- Pero ella sigue aquí quizás haya una manera.

- Aunque me duela decirlo la Kikyo de ahora solo es una muñeca que contiene su alma, mi hermana murió con odio y que ahora sepa la verdad de su muerte no quita que fue ese odio quien la trajo de vuelta y la mantiene moviéndose— la cabaña quedó en silencio el ruido de la leña quemándose era el único sonido presente.

- Encontraremos una solución—dije saliendo de la cabaña enojada. Ya la noche había caído caminé hasta el bosque; llegué al árbol sagrado aún me encontraba enojada no quería creer que lo único que le esperaba a Inuyasha era sufrimiento ¿Por qué no podían estar juntos? ¿No habían sufrido los dos suficiente? Inuyasha merecía ser feliz, me pregunté si era correcto irme, quizás no era el momento Inuyasha me necesitaba.

- Kagome—voltee hacia el llamado, mire a Koga sorprendida.

- Joven Koga no me di cuenta que aún seguía aquí— me disculpé.

- No quise irme sin hablar antes contigo— dijo acercándose a mí.

- Claro dígame.

- Veo que es cierto—dijo mirando la mano donde estaba la marca.

- Así es – respondí bajando la mirada avergonzada.

- Al parecer nunca tuve una oportunidad—subí mi mirada sorprendida al escuchar la voz decaída de Koga.

- Joven Koga yo...

- No es necesario que te disculpes en el fondo siempre lo supe. La verdad nunca pensé que al final fuera ese tipo con quién te quedarías Kagome, pero la marca en ti no miente.

- Joven Koga no sé qué decirle— susurré.

- Está bien no tienes que decir nada – dijo mirando a otro lado—Puede que ahora seas la mujer de Sesshomaru pero espero que aún nosotros podamos ser amigos.

- Por supuesto que sí Koga lo somos— respondí convencida.

- Jum bueno al parecer perdí a la chica, no pensé que me debería cuidar del perro mayor.

- Joven Koga no puedo decir que clase de sentimientos me profesaba pero de lo que estoy segura es que usted nunca me vio cómo su pareja ¿No es mejor sincerarse con usted mismo?

-¿Sinceramente?

- El arcoíris lunar no aparece ante cualquiera—dije con una sonrisa.

- ¿Ayame?— dijo con duda.

- Por favor piénselo hablo por experiencia cuando le digo que no gana nada mintiéndose a sí mismo.

- Supongo que lo puedo pensar. Fue un placer cortejarte Kagome, pero espero que no pretendas que simplemente desapareceré – dijo besando mi mejilla, me sonroje cuando este me guiñó un ojo. Retrocedí sorprendida cuando un látigo de luz salió de la nada hacia Koga y este lo esquivó rápidamente. Vi a Sesshomaru aparecer desde unos árboles del bosque.

- El perro guardia llegó— dijo Koga mirando a Sesshomaru con precaución—Nos vemos encanto—me dijo desaparecido en una nube de polvo.

- Koga no es un peligro Sesshomaru—dije acercándome a él.

- El lobo haría bien en mantenerse alejado de lo que me pertenece—suspire profundo, pero no hice ningún comentario sobre su posesividad.

- Pensé que nos veríamos al amanecer— dije abrazando su brazo un poco sonrojada por hacer ese tipo de cosas con él.

- La marca en tu muñeca le indica a este Sesshomaru cuando algo desagradable para este, está cerca de lo que es suyo.

- Ahora que lo dices sentí un pequeño ardor en ella—dije frotando mi muñeca.

- En efecto sería bueno que aprendieras a mantenerte alejada de cosas desagradables.

- Quizás tú debes ser menos quisquilloso con lo que consideras desagradable— respondí con una sonrisa, él me miró entrecerrando sus ojos pero no dijo nada yo amplié mi sonrisa—Bueno, ya que estás aquí quiero informarte que Shipoo se irá con nosotros, es como un hijo para mí.

- Ese Sesshomaru se complace por su instinto protector con el cachorro que adoptó, confía que será así con los nuestros— me sonroje sin poder decir nada, la facilidad con la que Sesshomaru hablaba de tener cachorro me ponía nerviosa. Salí de mis pensamientos cuando este comenzó a caminar.

- Oye te vas así, ni un besito— dije bromeando pero la mirada que me dio Sesshomaru me envió una corriente eléctrica a mi columna vertebral sentí como mis piernas temblaron.

- ¿Acaso lo deseas miko?— su voz fue baja y sutilmente ronca.

- Claro que no—dije mirando a otro lado, sentí mis mejillas arder.

- Es una lástima—fue lo que escuché antes de encontrarme sola nuevamente, cuestione mi respuesta por qué ahora sí tenía muchas ganas de besarlo.


-¿Listo, Shipoo?— le pregunto cuando divise al grupo de Sesshomaru a la lejanía. Había amanecido hace poco y nos encontrábamos en un bosque más allá de la aldea de Kaede. Mire a los chicos Sango y Miroku asintieron cuando los vi. Inuyasha simplemente miraba al horizonte contrario al lugar donde estaba Sesshomaru y Kikyo me dio una pequeña sonrisa que le correspondí.

- Estoy listo—dijo y él y Shiro caminaron hacia una Rin contentan que los llamaba.

- Bueno ya me tengo que ir – dije mirando a los chicos—Espero que las provisiones y medicamentos sean de ayuda, Inuyasha puede ir por más si es necesario.

- Lo serán, que tenga buen viaje señorita Kagome—respondió Miroku

- Nos veremos pronto Kagome—dijo Sango abrazándome, le correspondí y luego acaricie a Kirara que estaba en su hombro.

- Nos veremos Kikyo- dije acercándome a ella— Cuídalo – susurré lo más bajo posible.

- Que te vaya bien—fue lo único que dijo pero supe que me había entendido. Me acerque a Inuyasha que aún no me miraba.

- Un abrazo – dije extendiendo mis brazos hacia él.

- Una despedida—dijo abrázame.

- Un hasta pronto— respondí dándole un beso en la mejilla para luego correr hacia Sesshomaru quien ya había comenzado avanzar. Una vez que llegué hasta él sonreí. Voltee una vez más hacia los chicos y vi a Kikyo acercarse a Inuyasha que aún veía al lado contrario, sonreí internamente no sabía que podría hacer por ellos pero por ahora esos dos estarían bien sabía que Sango y Miroku los apoyarían y yo también lo haría aún y cuando ya no estuviéramos en el mismo grupo, aún éramos una familia. Inuyasha y yo habíamos elegido un camino, mire de reojo a Sesshomaru. Ya era hora de empezar a recorrerlo, pensé acercándome más a él.

Continuará...


Hasta aquí es cap de hoy, por fin Sesshomaru y Kagome están juntos, tanto Inuyasha como Kagome tomaron una decisión, esperemos a ver qué tal les va. Sesshomaru y Kagome tendrán que aprender a convivir.

Mis agradecimientos para :

dana masen cullen

Raquel Taisho

sakura9920 ( por favor sigue dejando así tu nombre)

como les comente ya comencé clase así que estoy más ocupada de lo usual, leo cada uno de sus comentarios si no los respondo por aquí o el privado como siempre es por falta de tiempo pero sepan que estoy muy feliz por su apoyo

Besos y abrazos

Arisa taisho

17/01/2021

11:00 a.m hora VEN