Capitulo 10
El día fue soleado y la mañana era agradable pero ninguna ayudo a Shirou en esta situación.
"Bien señor Emiya, podría por favor empezar a dar explicaciones"
La voz claramente enojada venía de esa mujer, de ojos verdes y cabello dorado... su belleza increíblemente no era opacada por su carácter, eso era algo sorprendente para el pelirrojo que claramente considerado a la cazadora como hermosa desde que la vio.
"¡Señor Emiya!" El golpe de su fusta resonó en el escritorio.
Con un pequeño salto reaccionó de las nubes que tenia por pensamientos. Y ve esos iris verdes apuñalandolo lentamente ...
Ok ya tiene mi atención
Trato de no mirarla directamente, sinceramente la señorita Goodwitch está bastante enojada...
"Bueno... hice el reconocimiento, y le informe como me ordenó ... tampoco llame la atención sobre un estudiante que se involucrara en asuntos extracurriculares ..."
"¿O ... de verdad?" Dijo ella mientras golpeaba su arma contra la palma de su mano ... bastante ... más enojada que antes.
"S-si ..." digo esquivando un ceño fruncido que se intensificó aún más.
"La tienda de polvo La Franquicia ..."
Esa era ...
"Los almacenes del Schnee del distrito comercial ..."
Oh, ese lugar ...
"Y ... los galpones con los contenedores Schnee al sur ..."
"..."
"Señor Emiya en todos ellos testigos afirmaron ver un solitario encapuchado de azul tratando de impedir el robo ..."
Sus palabras parecían jugar con su inexpresiva mirada.
"Ya veo ... puede que alguien en la ciudad esté haciendo algo de buenas acciones ...?" Dije mientras me rascaba la nariz y seguía evitando mirarla al rostro.
"Señor Emiya, mirarme cuando habla no lo matara verdad?"
"Creo puede ser cierto ... pero tengo un mal presentimiento ..." respondí con una sonrisa forzada.
"Mireme a los ojos y dígame lo que piensa realmente del asunto, si es tan amable".
Ella sabe que fui yo ... no, tal vez no está segura ... puedo tener una oportunidad ... tal vez ... "
Me recompuse y miré los ojos esmeralda de la mujer delante de mí.
Claramente estaba enojada ... pero eso no disminuyó la belleza que desprendía. Así que esto es lo que llaman una belleza madura verdad ...?
"¿Y ...? ¿No piensa decir algo?"
"... Lo que me viene a la mente, es sólo ..." pensé ...
"Solo...?"
"Que a pesar de lo enojada que está ... señorita Goodwitch usted sigue siendo hermosa ..."
"..." Levantó levemente una ceja a tal declaración, si bien la mujer había recibido halagos y elogios por su belleza, todos fueron por sus iguales alrededor suyo y personas que nunca la conocieron realmente, de los segundos abundaron ...
Pero que un estudiante, se lo dijera de manera tan directa le pareció extraño y realmente desconcertante, pero no la molesto.
El chico había mostrado una personalidad dócil a veces, la mayoría del tiempo, pero en ocasiones daba vuelta la moneda de una manera poco más que aterradora, que incluso hacía dudar a la cazadora de su seguridad como profesional. Aunque nunca fue impulsado con un deseo ofensiva hacia su persona claramente la respetaba, y la reconocía como una profesora. Pero al mismo tiempo la considero una persona de igual a la que si debería enfrentar no dudaría en hacerlo, cuando lo presenció en carne propia en la cafetería, supo que emiya Shirou no le tenía miedo a los cazadores, ni a las habilidades que estos tenían . Incluso si no tenía las posibilidades de ganar, el niño no se rendiría, así de testarudo era.
Aunque fue alguien impulsivo y peligroso esa fuerza no parecía apuntar a los débiles, sino que fue dirigida a ayudarlos. Ese era el tipo de persona que Shirou era en la mente de la señorita Goodwitch después de haberlo observado detenidamente en sus clases.
"Señor Emiya por favor tómese esto en serio ..."
Shirou ladeó la cabeza hacia un costado mientras con los brazos cruzados continuaba.
"Pero eso es lo que pienso del asunto, señorita Goodwitch, usted realmente es hermosa, para seguir siéndolo incluso cuando está enfadada"
Glynda dio un gran suspiró y acomodo sus ideas, claramente el niño delante suyo no tenía la intención de contestar de manera honesta sus preguntas, así que debía ser completamente directo, sin dejar ninguna abertura o salida que pudiera usar en su contra.
"Señor Emiya, fue usted quién interrumpió el primer asaltó? Fue usted quién impidió que se llevasen la mercancía del segundo? Fue usted quién redujo cerca de 20 miembros de colmillo blanco evitando que roben el polvo en los galpones de uno de los distritos del sur ? " Pregunto Glynda mientras se aclaraba la garganta y acomodaba sus lentes, sin apartar la mirada del joven.
"..."
"voy a tomar eso como un si, ahora cuales fueron mis indicaciones si se veía comprometido?"
"..."
"Sino mal recuerdo creo que fueron claras ... hm no-"
"Solo observar, de ninguna manera intervenir, si me veo comprometido, puedo usar la fuerza para huir y abortar la misión".
"¿Y bien ...? ¿Por qué razón desobedeció mis órdenes?"
"... Porque ... en ese momento me pareció correcto ..."
Glynda, camino hacia un estante con libros mientras llevaba sus manos juntas a su espalda y sin voltear a verlo hablo.
"¿Y porque pensaste que fue correcto peleaste solo? Porqué pensaste que fue correcto, fuiste en contra de una organización altamente peligrosa?" La voz de la señorita Glynda no reflejaba el enojo, ni la autoridad de un profesor ... había algo diferente, Shirou miro con cautela y confusión a la mujer que le dio la espalda mientras observaba a los estantes.
"..."
"Porque pensaste que era correcto ... casi te matan ..."
Su voz era triste, su preocupación solo enfatizó aún más su actitud, parecía una persona distinta.
"Dígame señor Emiya, como piensa que me siento ahora que se, que un alumno, un simple alumno de primer año estuvo a punto de morir por una misión que yo le asigne?"
El pecho de Shirou se apretó y su garganta empezó a doler. Claro que lo sabía, ella ante todo era una profesora, su deber es velar por sus estudiantes hasta que estén listos y salir al mundo. Una persona tan estricta como lo era la señorita Goodwitch llevaría eso a un nivel más al aplicar a los alumnos tareas y brindarles conocimiento de manera tan enfatizados por la educación. Ella era una persona al final del día, una que lo último que quería es ver a sus alumnos morir, incluso antes de ser graduados como cazadores. El ambiente era muy silencioso, tanto que podía sentir como la angustia que la profesora Goodwitch trataba de reprimir con su carácter serio, se esparcía por el aire.
"... lo siento, fue un acto totalmente estúpido de mi parte ..." fueron palabras sinceras, y simples pero suficientes para estremecer los hombros de la mujer.
"Estaba consciente de sus capacidades pero, no esperaba que actuaría de manera tan impulsiva en el hecho ... eso fue mi error ... a veces la fuerza de uno mismo nos ciega a reconocer cuando la misma no es suficiente ..."
"Si ... lo pude apreciar de primera mano ..." recordó a la chica que lo dejo prácticamente fuera de combate.
Si la pelea había Sido extendida. En su estado actual existía muerto, no había duda de ello.
"Puede retirarse señor Emiya, y por favor vaya a la enfermería para que le vean esa herida cuanto antes." Fueron las palabras que dijo aún con arrepentimiento en sus labios. Sin siquiera mirar al chico cuando se levantó y salió por la puerta diciéndo.
"De verdad lo siento profesora Goodwitch" la puerta se cerró y en ese momento la mujer miro hacia donde fue el pelirrojo, sus ojos transmitían nada más que dolor y tristeza, y un sentimiento de autodesprecio hacia sí misma.
Era un niño, solo porque su experiencia en combate fuera sobresaliente, solo porque lo consider especial, solo por mi estúpido pedido a Ozpin delo para misiones en solitario cuando no usar está entrenado, no sabe lo peligroso que es el mundo. No sabe que tan grande es el mundo ... yo lo mandé a morir ... que clase de profesora quiero ser ... que clase de persona se supone que soy ...?
"Ozpin quiero revocar mi autorización para utilizar a Shirou en misiones en solitario".
Ozpin estaba bebiendo otra ves su tasa mientras escuchaba a la mujer delante suyo.
"¿Y se podría saber el porqué?"
"El niño aún está ... verde no conoce los peligros del mundo, es muy joven e impulsivo, ademas las misiones se hacen en equipo".
"Hm ... creo que tienes razón ..."
"Si por eso-"
"El chico está haciendo misiones solo, pero el tiene equipo, aunque sea un equipo de dos."
"Pero ella no es lo suficientemente estable para estar a la par con el."
"Déjalos intentarlo, además creo que el chico se desarrollará más si se evoca a un objetivo simple y sencillo completar."
Glynda miro en confusión al hombre hizo delante, quien era y que con el verdadero Ozpin.
"El enfoque que le diste fue el equivocado. Si quieres que haga bien la misión dale una que sabes que puede lograr sin fallar."
"Espera ... que estás ..."
Estaba en un cobertizo, el lugar apenas tenía iluminación suficiente para ver hacia adentro, pero la luz del sol irradiaba desde la puerta entreabierta, un chico pelirrojo estaba ahí, practicando una magia simple pero a la vez compleja, para lo que una vez, él usaría en el futuro.
sentado en el suelo sostenía entre sus manos una llave francesa, mientras tenia sus ojos cerrados practico su magia de manera rutinaria.
Analizando la composición ...
visualizando la estructura del objeto ...
entendiendo sus propiedades físicas y químicas ...
ha prana en el mismo ...
...
...
...
Superando sus esfuerzos, paso a paso, y sin descanso, no se detuvo, porque era lo único que tenía.
Pero la luz del exterior se hizo aún más clara, en algún momento, el perdió el sentido del tiempo. El se levantó acercándose hacia dicha puerta la abrió para recibir un paisaje cálido y familiar, un patio en una enorme casa de estilo antiguo tradicional japonesa, fun, vislumbró un clima y un mundo limpio, sin nieve, sin impurezas que corrolleran la existencia. Quedó perplejo, pero maravillado.
"Este lugar tan familiar ..." la voz del pelirrojo salió de sus labios, pero un ruido, un tenue ruido vino a sus oídos en toda esta nueva interpretación.
Giró para seguir el sonido, cada vez se escuchaba un poco mejor, era el sonido del aire al ser dividido en un haz de velocidad fino y poderoso.
Se acercó, era la parte que importó era como un dojo de la gran casa.
Abrió la puerta como si fuera normal para el entrar, y dentro vio a una joven de cabello dorado atado, sus ojos esmeralda inocentes pero poderosos, su delicado cuerpo emanaba la soberanía de un inigualable ser, vistiendo una camisa de mangas largas blanca, y una pollera azul larga tenía una medias negras, mientras sostenía en su mano una espada de madera, blandió nuevamente ese instrumento de práctica solamente para infundir un significado en nobleza y sabiduría mientras la humildad se alzaba con el orgullo a su lado en pos de la victoria.
Sable...
Su nombre vino a su mente como un trueno.
La mujer se percató de su mirada y se giró hacia el ahora en la puerta de la entrada abierta.
"Oh, buenos días Shirou, pensé que debería que ir a buscarte" su voz tan noble y sincera hizo que el corazón del joven se contrajera de manera irregular, pero feliz.
"Buenos días saber"
Contestó el salido con una cálida pero felíz sonrisa, aquí el, ahora, y siempre recordaría ese sentimiento en su corazón.
Saber miro en confusión a su actual máster, ella quién había sido convocada para pelear junto a un adolescente quien no quería quedarse atrás y esperar a que ella peleará, ese que saldría a pelear a su lado. Le mostró un rostro tan apacible y cálido que generó un sentimiento aún más extraño en el Interior del rey de los caballeros.
"Shirou ... ¿está todo bien?" Pregunto ella buscando saber el porqué de ese sentimiento en su interior.
A lo que Shirou cerrando sus ojos y expresando una sonrisa, que una vez en una tarde, finalizada la batalla mostró a una joven de cabello negro, que en aquel entonces era su máster para mostrar su respuesta, su determinación y su genuina felicidad, al ver a los que una vez y siempre amara.
"Si, no tienes de que preocuparte, estoy bien"
Un tinte rosado se dibujó en el rostro de la doncella, que inmediatamente se dió vuelta hacia un estante lleno de espadas de práctica hechas de madera.
Tomando una en sus manos, la arrojó a el ahora sorprendido. Tomando la misma en el aire escucho lo que la dama dijo atentamente.
"S-si. Bueno, si estás bien, eso me alegra ..."
Acomodo su agarre en la empuñadura de su arma y respiro profundamente, buscando una tranquilidad y su carácter se volcó de lleno en su rostro serio caundo hablo.
"... Vamos a comenzar temprano, después de todo tienes que hacer la comida más tarde."
El chico miro a la hermosa señorita que se puso en guardia sujetando con ambas manos su espada de práctica, para enfocar su mirada ahora en la que él tenía en su mano.
"Ah ... ya veo ..." un tono de voz casi inaudible fue suficiente para que ella exigiera lo que dijo.
"¡Shirou! Ponte en guardia hay que comenzar!"
Asintió mientras entro completamente en el dojo, y se posicionó delante de la joven, sus ojos había visto de primera mano las batallas y las muertes, esos ojos esmeralda eran, son y serán los del rey que peleó por su pueblo.
Ambos se colocaron en una distancia considerable, analizó la postura del oponente pero no encontró una forma de llegar a ella sin recibir un golpe de muerte de esa extraña espada de madera, que irradiaba un poder letal abrumador.
"Cómo es posible eso con un pedazo de madera ...?" sus pensamientos se le escaparon.
"¡Shirou! ¡Concéntrate!" El grito vino de ella cuando en un instante su arma chocó contra la cabeza del pelirrojo, quien cayó sentado a la sorpresa del impacto.
Miro y parpadeo varias veces a lo que no supo ni el cómo, ni el porqué fue derrotado de inmediato, solo para que la mano delicada y fina de la chica se extendiera hacia el.
"E-estas bien? No te lastime v-verdad?" una preocupada saber se había acercado hacia el.
Por un instante pensó y buscó la forma de saber el cómo puede ser alguien tan inocentemente dulce y hermosa, ser tan formidablemente poderosa. Pero borró eso de su mente al tomar su mano y ponerse de pie.
"No, es sólo que me sorprendió, saber eres increíble".
Ella como tal había sido aclamada por su fuerza y valentía que a través de su orgullo nunca perdió. Pero ante todo eso, nunca estuvo realmente cómoda con ese sentido de superioridad que se le fue otorgado, al fin de cuentas el poder conlleva responsabilidad y soledad ...
"..." Su silencio solo dejo pie a que el chico continuara.
"Pero eso solo me muestra que aún puedo mejorar, para poder alcanzarte y finalmente superarte" sus ojos bronce le transmitieron una resolución inamovible, un ideal eterno y el sentimiento dentro de ella vaciló ante el chico delante suyo, al cual solo le contesto mientras sonreía .
"Entonces, continuemos"
Un mundo gobernado por la fuerza destructiva de la oscuridad, un mundo donde los reinos son los lugares más seguros para habitar. Pero incluso así, la sociedad humana debe vivir, en el resto del mundo esos lugares son pueblos y asentamientos dispersos por los cuatro reinos.
Este lugar a las afueras de la ciudad segura de Vale, un asentamiento, con soldados y algunos cazadores estaban siendo víctimas de ataques pequeños de grimm las últimas semanas.
Ahí estaban ellos dos, el pelirrojo y la rubia. Ambos cargaban un bolso al hombro, mientras entraban al asentamiento vieron a las personas caminar, comprar en las tiendas bastantes para ser un asentamiento tan pequeño, la posibilidad de que este lugar sea un punto de comercio entre distintos pueblos y mercaderes se disparó en su mente al encontrar su ubicación bastante aceptable para tal fin. No obstante noto la presencia de cazadores pero no tantos como había sido informado previamente. Sus pensamientos se tuvieron que mover a una chica de ropa verdes con tonalidades diferentes, su chaqueta y pantalones cortos del mismo juego de colores, mientras que por debajo de la chaqueta desprendida llevaba una musculosa negra, no era militar pero sus colores y tipo de vestimenta claramente la posicionan como una fanática de este tipo de cosas.
Era bastante más baja que Angélica pero no tanto, su altura pudo ser equiparable a ser más baja que Ruby, en su espalda llevaba una caja rectangular blanca, esa era su arma.
La joven se les acerco y saludo prosiguiendo con las cordialidades básicas.
"Hola, ¿deben ser el equipo EA verdad?"
"Así es, ella es Angélica Aintsworth y yo soy Shirou Emiya". Conteste para no meterme en problemas cuando Angélica iba a contestar en mi lugar.
"Hm ..." Dio una mirada analizando nuestras pertenencias, yo llevaba mi ropa de combate con la que más cómodo me sentía,
"Bueno, creo que ya saben pero lo volveré a decir, nuestro objetivo es matar grimm ni más ni menos. Los habitantes del pueblo han sido atacados en más veces de lo habitual, no sabemos si están siendo precavidos al llamarnos o solo tienen miedo. Soy Silvia del equipo JES, Junto a mi, dos cazadores más fueron movilizados, pero ellos ya se movieron al interior del bosque para terminar la mission. Pueden dejar sus cosas en aquella cabaña después de que se preparen los veo en este lugar, mis compañeros ya deben volver para ese entonces.
La chica nos despidió mientras nos movimos al lugar que nos indica.
La cabaña, solo cumplió la función de almacén, no poseía camas, ni armarios donde guardar las cosas. Dejando de lado el hecho de que estaba bastante mal trecha, no había nada más que agregar, tres mochilas se encontraban en el lugar. Shirou pensó que encontraron las pertenencias del otro equipo, y acomodo sus cosas del otro lado, Angélica hizo lo mismo, tomaron sus armas y salieron al pueblo. La señorita Aintsworth uso una camisa blanca de mangas largas abiertas en las manos, una pollera negra larga hasta antes de los tobillos, sus piernas estaban recubiertas con unas botas metálicas con un nivel tono dorado, que ascendían un poco más arriba de sus rodillas. En sus manos unos guanteletes metálicos del mismo color se extendían hasta antes de sus codos. Angélica trabaja los puestos de vendedores ambulantes y las tiendas mientras caminaban, la mujer probablemente estuviese interesada en comprar algo u simplemente fue curiosidad, cualquier de las dos era irrelevante para Shirou en ese momento. Esta vez no estaba realizando la misma tarea de antes, está vez Glynda le comunicó que debe ir a cazar grimm, y con su compañera de equipo, aunque Shirou noto algo diferente a su profesora de la última vez, dejo eso de lado para centrarse en la misión en sí misma. La tarea no fue difícil era encontrar y acabar con los grimm que acechaban el asentamiento. dejo eso de lado para centrarse en la misión en sí misma. La tarea no fue difícil era encontrar y acabar con los grimm que acechaban el asentamiento. dejo eso de lado para centrarse en la misión en sí misma. La tarea no fue difícil era encontrar y acabar con los grimm que acechaban el asentamiento.
Ahora, pasados unos treinta minutos desde que se han separado de Silvia. Y se reunieron en el punto que les había antes, pero la joven no se veía por ningún lado designado.
"..."
"..."
Unos minutos pasaron hasta que la voz de Angélica se hizo escuchar en mis oídos
"Ya es tarde dónde está?"
Deberíamos ir en su búsqueda ...?
"Preguntemos a los residentes, tal vez nos puedan ayudar".
Nos movimos del lugar, consultamos por información, y nos dispusimos a ir a las afueras del sur del pueblo.
"Según los residentes, los miembros del equipo JES vinieron hacia esta dirección ..."
Shirou miro los límites del pueblo una pared se alzaba a lo ancho y largo del asentamiento separando así el bosque del lugar residencial.
Deberíamos ir ...
"¡GARhg!"
El llanto de una bestia se escuchó venir del bosque, Angélica miró al sujeto que hoy en día cumplía su rol de compañero y este le devolvió la mirada sólo eso bastó para que ambos se prepararán a correr al bosque.
Shirou no uso su magia de reforzamiento, temiendo dejar muy atrás a la rubia de coletas. Pero está, aún si el chico corrió sin magia, lo hizo sin contenerse, por lo que para sorpresa del supuesto mago, lo igualó en velocidad.
Por un momento pensó como fue el entrenamiento personalizado que la señorita Goodwitch le estaba dando a su compañera, dado que esta siempre se desplomaba agotada en un sueño profundo una vez que Shirou llegaba al cuarto después de sus tareas en solitario.
No se hizo esperar, llegaron bastante rápido, la escena no era muy alentadora, Silvia tenía dos ursas delante y un beowolf detrás su arma consistía en una lanza con una punta en forma de flama, desvió con el extremo sin filo la garra del Ursa, mientras que la punta filosa quedó a disposición para que con un empuje se clavara en el cuello del otro Ursa, pero de esa forma Dio vía libre al beowulf detrás que no perdió el tiempo y se abalanzó hacia ella.
"Grugps" fue el último sonido que emitió el beowulf, cuando una flecha atravesó su ojo y rompió su cráneo blanco en el otro extremo.
Silvia aprovechó que el Ursa restante se giró para ver a los recién llegados para saltar a una altura de más de 3 metros y caer con la punta de la lanza en la nuca del mismo, perdió el equilibrio y cayó.
Shirou desconecto su arco, ahora las dos cuchillas negras se volvieron retráctiles y tomaron la forma de una caja rectangular con empuñadura, que guardo en las fundas que colgaban debajo de su cintura atrás suyo.
Angélica por otro lado estaba observando unos fragmentos de metal roto cerca de un árbol.
Shirou se dirigió a la chica que les había dicho de encontrarse hace más de 30 minutos atrás.
"Señorita Silvia, creo que debimos reunirnos hace ya tiempo atrás, que es lo que pasó?" Preguntó mientras también observaba lo mismo que Angélica.
Silvia agachó la cabeza, podía escucharse como sus dientes rechinaban y sus ojos se volvían más brillantes por el líquido que se resistía a salir.
"Oye," Angélica llamó mi atención mientras señalaba hacia un lugar más adelante, no hizo falta que me acercara pude verlo desde donde estaba.
La sangre y prendas de vestir desgarradas, también había dos armas, una era un rifle semiautomático que estaba roto al medio solo se mantenía unido por la correa que se conectaba tanto en la parte delantera como trasera. La otra, una espada, mejor dicho la empuñadura junto con una hoja quebrada se veía incrustada en un árbol. Esa debió ser la espada que se rompió y los fragmentos que encontramos antes le pertenecían.
Volví mis ojos a la chica que nos había recibido en un principio.
"Lo siento ..." fue todo lo que pude decir
Esos dos eran claramente sus compañeros de equipo. En algún momento fueron superados por alguna razón y este fue el resultado, aunque se supone que eran cazadores con experiencia, el resultado no era el esperado, incluso la chica Silvia era bastante versátil a la hora de pelear, pero debido a su falta de resguardo , Shirou pudo suponer que uno de los que usaron una ves las armas que ahora ya no son más que esfuerzos rotos para sobrevivir, podría actuar como su pareja cubriendo los huecos y protegiéndose en entre sí.
"Esto ... no debería haber pasado ... si yo no me hubieran quedado atrás, ellos podrían estar aquí ..." su voz se rompía cuando salía de su garganta y el dolor se desparramó en las lágrimas que su rostro mostró.
Ciertamente, Shirou consideró esa opción pero si la chica había ido con el resto de su equipo el asentamiento permaneció vulnerable ante un ataque grimm. De la misma forma personas hubiesen muerto, lo que cambia aquí era la cantidad, hoy se perdieron dos cazadores pero pudieron ser más de una docena de personas inocentes en el asentamiento del cual venían.
Angélica no dijo nada solo observo nuestro entorno, pareciera que no le interesaba tanto los que murieron hoy, sino más bien, el cómo.
"Este lugar no parece que sea muy seguro ..."
El pelirrojo volvió su mirada hacia Angélica.
"Por qué lo dices? Los compañeros de Silvia pudieron haber acabado con todos, solo dejando a los tres restantes que acabamos de encontrar."
"... Los árboles ... los arbustos y las huellas están muy maltrechas todas ..."
El chico miro los detalles que describió Silvia también, ahora refregándose los ojos y quitando las lágrimas, no había duda, el lugar estaba condicionado de una forma muy peculiar.
"Son demasiados... eso es lo que puedo decir, no murieron por falta de habilidad, sino porque fueron superados en número y su aura se agotó..." las palabras de Angélica fueron sencillas sin ningún matiz de sensibilidad pero claramente objetiva, se parecía a esos discursos que daba la señorita Goodwitch. Si el problema era falta de aura o agotamiento más precisamente, Angélica estaba bastante segura al hablar del tema dado sus propias circunstancias. La otra mujer presente, hablo por fin.
"Mis compañeros no eran débiles, si se vieron superados en números hubiesen encontrado una forma de escapar."
Aintsworth observó a Silvia y luego a las armas destrozadas.
"Si, si escapaban su única salida era el asentamiento, eso solo generaría más víctimas, estás segura que eso es lo que ellos harían?"
Silvia solo guardo silencio.
No obstante la cabeza de Shirou considero lo que escuchó, y tuvo cierto nivel de aceptación, si los grimm eran muchos, demasiados, entonces porque ahora no los estaban atacando, no dudo del conocimiento que la señorita Goodwitch le impartió a su estudiante.
Entonces qué era lo que pasaba...
Un escalofrío recorrió su espalda, se tensó hasta que su respiración se cortó.
Algo lo miraba... no, muchos lo miraban.
Trago un poco de saliva que se formó en su boca y dio una orden, a pesar de que Silvia no era miembro de su grupo no le importó en lo más mínimo.
"Corran, regresen al asentamiento lo más rápido posible."
Silvia lo miro confundida, la rubia miro su rostro y luego hacia el bosque en lo más profundo, pero no tenía la magia de reforzar la vista, carecía de la magia en si misma. Pero no importó, tomó la mano de la última del equipo JES y salió corriendo hacia el asentamiento.
Shirou desenfundó sus espadas duales y les dio la espalda.
"Ok ... no parece que me vayan a dejar de mirar ..."
Los rugidos se hicieron eco en el bosque, y los sonidos de espadas chocando le siguieron.
