¿TIENES UN PLAN?

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Mientras caminan lentamente, Hansel le dice – Vamos, tengo un plan… Pero necesitamos dinero–.

Ante la palabra que define la economía, Olaf se detiene y le pregunta – ¿Dinero?, uh, je je je. Se donde conseguir dinero, Rojo– lo señala mientras lo mira.

Incrédulamente y sin pensarlo demasiado, Hansel también se detiene y lo interroga – ¿Dónde?–.

Con un semblante travieso, le responde – Bueno, quizás solo sean secretos. Tu sabes…– empieza a sonreír de forma maliciosa el mismo viejo.

– Otras realidades alternas nos llaman, amigo– agrega mientras afirma con la cabeza.

Hansel convencido de lo que le dijo y sabiendo a que se refiere, le contesta mientras le corresponde ese mismo gesto de maldad – Ok, vamos a empezar primero por ahí–.

Ambos se van caminando como camaradas, sabiendo lo que deberán hacer para progresar.

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Una semana después…

Todo empieza con Hansel anotando en su diario…

Ha pasado desde hace un tiempo desde que los banqueros me dejaron a cargo de sus hijos, la verdad estoy impresionado con todo lo que ellos han dejado.

Este diario contenía contenido tan ridículo como yo, me da algo de risa, en fin.

La semana pasada y está; este fin de semana han sido muy agitados y muy ajetreados.

El día a día inicia como cualquier otro.

Todos nos levantamos a las 5:30 AM para poder iniciar la jornada puntual del día.

Elsa me ha tocado tantas veces verla entrar primero al retrete y luego procediendo a bañarse.

Me causa un poco de gracia una ocasión todo lo que teníamos que hacer aquél día.

Bueno en una ocasión paso que ella ahí dentro de la regadera vio entrar a Hans.

Hans no entro a fisgonear ni nada de eso, sino que entró a hacer lo que cualquier hombre hace; hacer sus necesidades fisiológicas.

Había cierto comportamiento pervertido en él al grado de que Elsa lo llamo de dicha forma cuando lo vio ahí orinando en el retrete.

Estaba tan distraído que no se dio cuenta que yo entre y lo golpeé con la puerta.

De igual forma, sigo siendo el mismo tipo duro y degenerado de años antes, no pude evitar ver las curvas de esa niña. Que maldito viejo degenerado he sido, merezco que me maten, en fin.

Después de que la mire un rato, entre en shock, y ella igualmente lo hizo; sin nada que pudiera decir, cerro la cortina para que ya no la siguiera observando.

Con el paso de unos minutos, los tres nos procedimos a cepillar los dientes.

Elsa, es esa niña que busca causar sensaciones externas en varios hombres; mientras nos pulcrabamos nuestras lindas dentaduras, como hombres, junto a Hans, no pudimos evitar mirar un poco las piernas descubiertas de Elsa.

En ese momento en que nos fijamos, la chica se dio cuenta de nuestras intenciones pervertidas, por ello nos llamó pervertidos. Otra vez.

Tenía razón, siempre nos rebajamos a eso, a ser unos completos pervertidos.

En una hora, nos alistamos como era debido, me coloque un abrigo de color vino cuero, un chaleco de color vino con decoraciones, una camisa azul claro, unos tirantes de tono blanco con negro, un pantalón de mezclilla, un cinturón con hebilla de oro, unas botas negras tipo vaquero, unos guantes de cuero negro y que normalmente se usan para montar y unas chaparreras negras que me hacían ver más esbelto y más atractivo.

Elsa se colocó su uniforme escolar y Hans también se preparó para aquel día.

Estaba listo, por lo tanto baje rápido a la cocina para preparar el desayuno.

Cuando baje, aviste en la mesa a Elsa estudiando, a Hans chateando con su novia que llevaba por nombre Gogo, y al maldito viejo que nunca hace nada aquí, más que dormir y pedorrearse como siempre.

Preparé el desayuno y les entregué sus platos a cada uno.

Me prepare un café y un guiso con verduras y un poco de carne, estaba claro que me faltaban más condimentos en la mesa.

Después de terminar de desayunar, di las instrucciones, las cuales fueron: Hans y Elsa debían asistir a sus clases, Olaf debía acompañarme al mercado a comprar alimentos y unas cuantas cosas y por último, una vez que concluyeran las clases, Hans y Elsa se debían reunir conmigo en el restaurante Lucky's Cat, para posibles trabajos y pedidos que el restaurante necesitará.

Acabando el desayuno, salí antes que ellos en dirección al auto y los espere a ambos chicos.

Cuando los vi salir de la casa, iban acompañados por Olaf.

Ese maldito viejo que anteriormente le asigne reparar las escaleras del portón y que solo se quedaba a dormir ahí.

Fue algo estúpido verlo entrar a mi auto, siendo que era un flojo, un tanto imbécil.

Dentro del auto ambos chicos me esperaron, en eso, procedí a encender el motor, no tenía previsto como sería el día pero quería que fuera perfecto como siempre.

Los lleve a ambos chicos al escuela, pidiéndoles que se portaran bien.

Después de dejarlos ahí, me digne a dirigirme al mercado junto al viejo, teníamos que comprar provisiones para la semana, algunas laminas y herramientas de construcción y unas cuantas armas.

Sabía que faltaba mucho para que mi colega Void volviera, por lo tanto me tenía que preparar para lo que llegará a venir.

De vuelta a casa con lo que teníamos. El viejo me ayudó a construir un muro de madera con láminas de acero alrededor de toda la casa, guarde varías de las armas que compré en mi habitación y escondí unas cuantas armas en mi auto.

Tenía que estar bien protegido.

Habían pasado varias horas, era indispensable recoger a Hans y a Elsa de la escuela. Por ello deje al viejo que acabará todo y marcará el terreno por detrás de la casa para la colocación de las láminas, entonces me dirigí a recoger a los chicos de la escuela.

Ambos algo cansados los recogí, sabía que debían descansar pero tenían o mejor dicho, teníamos cosas que hacer.

Cuando llegue al restaurante, las órdenes ya estaban sobre la mesa, así que a cumplir con todo.

Les asigne un uniforme a Hans y a Elsa, y les di la orden de movilizarse dentro del establecimiento.

Por unas cuantas horas llegó una clientela más conmocionada, nunca creí que fuera a llegar tanta gente al lugar, no se porque pero creo que era un indicativo de lo bien que nos iba.

Ahí adentro paso todo tipo de cosas, como que la novia de Hans viniera a distraerlo, un cliente molesto por la tardanza, el novio de Elsa viniera también a distraerla, eran puntos menos sólidos para mí, no tomaba en cuenta eso, pero cuando vi a Elsa intentar besar a su novio, no me resigné a reclamarle y llamarle la atención. Tenía que apurarse con los pedidos.

En una hora máximo (o dos, creo), asigne a Hans para que hiciera ventas del producto del restaurante a domicilio, en un principio me reprochó pero después me dijo que si.

Si, sabía que quería ir a hacer eso, él había planeado ir a ver a su querida noviecita. No me espere con que se fuera a tardar tanto.

La noche nos golpeó a todos.

Era hora de cerrar, todos había terminado su turno, por ello solo quedábamos los tres. Les avisé que todo lo que teníamos que hacer era volver a repetir todo otra vez al día siguiente.

Volviendo de vuelta a casa, Olaf estaba durmiendo ahí en la mesa, ese maldito viejo no había terminado nada, solo se la pasaba pedorreandose como siempre.

Después de que lo baje de la mesa, me dispuse a preparar la cena.

Los chicos se mostraban fatigados, el día los había agotado de forma tan escandalosa que el hambre la habían perdido.

Sin mucho que yo pudiera decirles algo o que ellos me dijeran algo, se levantaron de la mesa y se dirigieron a sus habitaciones a dormir.

Estaba claro que se habían cansado más que yo.

Pasando las 11:00 de la noche, me dispuse a vigilar y proteger la casa como siempre.

Me senté en el sofá que estaba cerca de la entrada y me arme con una escopeta en caso de que un malparido fuera a entrar.

Toda la noche duro con tanta tranquilidad que no me di cuenta de que me había quedado dormido.

El día que llegaría sería distinto o particular al anterior…–.

Hansel en ese instante y luego de escribir eso en su diario suspira profundamente mientras mira con pereza todo lo que le rodea.

– ¿Qué día de mierda?– finaliza muy aburrido, en tanto se va quedando dormido.

Terminando así este capítulo.

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Cambios BETA:

Hola de nuevo lector, está vez les traigo un nuevo capítulo de esta historia.

Retomando la vieja parte de la primera persona o POV, Hansel relata lo que hizo en su diario.

La vestimenta que Hansel describe es la vestimenta del Arthur Morgan que personalice en Red Dead Redemption 2. Dicha vestimenta puedes hallarla al principio de dicho apartado en mi perfil de Wattpad Blacksteel 460, en la sección Muestra de atuendo de Hans. Al principio hay una imagen de Arthur Morgan montando un corcel blanco, ahí está la referencia.

Está vestimenta descrita es hasta el momento la recreación más elaborada de Hans en Arthur Morgan.

Bueno, en fin, es todo.

Estoy muy contento, ya que ya tengo planes para otra historia una vez que concluya Protector Stories. Esperen y verán.

Bueno, nos leemos pronto. Review si gustas amigo lector.